Qué nos muestra el dólar blue por arriba de $180: ¿se condice con la realidad?

Por Aldo Abram: Publicado el 21/10/20 en: https://www.ambito.com/opiniones/dolar-blue/que-nos-muestra-el-arriba-180-se-condice-la-realidad-n5141979

Para salir de la forma menos traumática posible del cepo se debe revertir la fuerte pérdida de credibilidad de argentinos y extranjeros en el futuro del país.

A la mayoría de los argentinos les preocupa el alza del dólar blue” (aún cuando no tenga dinero para comprarlo)

A la mayoría de los argentinos les preocupa el alza del “dólar blue” (aún cuando no tenga dinero para comprarlo),  porque siente que sus pesos pierden valor.

Ante una consulta, el ministro de Economía Martín Guzmán dijo que los valores actuales de los dólares paralelos no se condicen con la realidad de la Argentina. De hecho, muchos economistas plantean que, si uno “inflaciona” (trae al presente sumándole la inflación) los dólares libres oficiales o paralelos del pasado, no son tan altos como los vigentes hoy.

Ahora, la pregunta es, ¿cómo se decide cuál es el momento pasado que tenía la misma combinación de riesgo país, el aumento de la oferta y caída de la demanda de pesos? De hecho, si buscamos antes y durante la hiperinflación de 1989, vamos a encontrar valores de brecha iguales o más altos que los actuales. ¿Eso no nos estará indicando algo? Estamos en un serio problema si el ministro, en lugar de tratar de entender lo que le están “diciendo” los precios de los distintos mercados, sólo intenta convencer a los que operan en ellos que están errados porque no opinan igual que él. Debe entender que ellos están arriesgándose a perder mucha plata si no son ellos, sino Guzmán el que tiene razón.

Cuando a cualquier argentino se le pregunta por qué se preocupa cuando ve el dólar blue subir (aún cuando no tenga dinero para comprarlo), la mayoría responderá que porque siente que sus pesos pierden valor. Es increíble, porque es una realidad que muchos economistas parecen no haber comprendido aún.

Como el Gobierno pretende gastar de más y no tiene financiamiento, recurre al Banco Central (BCRA) que emite más de lo que la gente quiere, quitándole poder adquisitivo a los pesos en los que ahorran en moneda local, para transferirle esos recursos al Estado. Es lo que está pasando actualmente y, también, sucedió en los ´80s, hasta que la gente se cansó de que le devalúen su atesoramiento en pesos; dejó de demandarlos y terminó en la hiperinflación de 1989. Cuando se repudia una moneda, ésta se transforma en basura y todo vale un montón medido contra lo que nadie quiere.

Otro ejemplo. Un riesgo país de más de 1.400 puntos porcentuales es una señal de que los nuevos bonos emitidos para el reciente canje de deuda serán reestructurados en el mediano plazo y con una quita tan importante como la que ya tuvieron. O sea, son coherentes las cotizaciones de los mercados argentinos de activos financieros o de pesos contra dólares libres, que sólo descuentan una muy alta probabilidad de que el actual gobierno continúe con el actual rumbo económico llevando al país a otra gran crisis.

La reversión de algunas de las erradas medidas de restricción cambiaria podrá traer algún alivio coyuntural; lo mismo que lograr una refinanciación de los vencimientos con el FMI. Sin embargo, sólo permitirán ganar tiempo para encarar la solución de los problemas de fondo de la Argentina y salir del cepo cambiario, que es lo que verdaderamente aumentará la confianza en el futuro del país. Es imposible pensar que la inversión va a fluir si el Estado no deja de gastar mucho más de lo que los argentinos pueden pagar. Argentina está en el puesto 21, de 190 países, entre los que más exprimen con impuestos a sus empresas. Según el mismo informe del Banco Mundial, si las pymes pagaran todos sus impuestos, la mayoría quebraría. Además, recién el 3 de agosto, la mayoría de los argentinos deja de trabajar para pagar gravámenes y empieza a hacerlo para sí y sus familias. Es imprescindible una reforma del Estado que lo ponga al servicio de los ciudadanos y no de la política; pero que además su gasto se pueda pagar con una presión tributaria aceptable.

Por otro lado, nuestros funcionarios se sorprenden de que haya tanta informalidad. Ya vimos cómo el sistema impositivo la incentiva; además hay más de 67.000 regulaciones que nuestros gobernantes siguen aumentando todos los días. Es imposible que un emprendedor o pymes puedan cumplirlas. Sólo una gran empresa podría hacerlo, pagando un ejército de asesores y gestores.

Si se lograra reformar el Estado y desregular la economía, volverá la inversión productiva de argentinos y extranjeros. Sin embargo, lo harán tratando de contratar la menor cantidad de empleados posibles. Tenemos una legislación laboral, con bases arcaicas, que desincentiva la creación de puestos de trabajo productivo. Si se toma cualquiera de los últimos 20 años, en los que hubo algunos de fuerte crecimiento y gobiernos de todos los colores, y se elige cualquiera de ellos, más del 40% (posiblemente más del 50%) de los argentinos estaba desempleado, en la informalidad o con un seguro de desocupación disfrazado de empleo público inútil o plan asistencial.

El Gobierno tiene que entender que para salir de la forma menos traumática posible del cepo debe revertir la fuerte pérdida de credibilidad de argentinos y extranjeros en el futuro del país. Eso sólo se logrará lanzando un detallado plan de reformas estructurales a encararse en los próximos dos años y empezando a dar pasos concretos en ese sentido. Si no, su gestión terminará dándole la razón a los valores del dólar blue y de los activos financieros argentinos que descuentan una nueva debacle de la Argentina en el corto o mediano plazo.

Aldo Abram es Lic. en Economía y fue director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (Ciima-Eseade) .

China y Evo, los ganadores

Por Alejandro A. Tagliavini: Publicado el 21/10/20 en: https://elnuevodiario.com.do/china-y-evo-los-ganadores/

Alguien dijo alguna vez que los maestros son siempre mejores que los aprendices. China y Evo, maestros del estatismo, le ganan a los “capitalistas” aprendices de maoísmo.

Los millonarios chinos nunca se habían enriquecido tanto como durante estas cuarentenas, cuando los principales magnates del gigante asiático han llegado a hasta cuadriplicar sus fortunas. Hoy, el dragón rojo cuenta con más multimillonarios que EE.UU., tiene 257 más que el año pasado, según Hurun (sin contar Hong Kong y Macao).

El emblemático Jack Ma, pionero del e-commerce con su plataforma Alibaba, sigue siendo la mayor fortuna con USD 58.800 millones. Le sigue Pony Ma, el patrón de Tencent, gigante digital que edita entre otras la popular aplicación WeChat, con USD 57.400 millones.

China fue el primer país “afectado por el nuevo coronavirus” y dice haber logrado prácticamente erradicar la epidemia. Cierto o no, con el mismo autoritarismo de raíz maoísta con el que el gobierno chino implementó los confinamientos, particularmente lucrativos para los gigantes de internet, ahora decidió que ya no eran necesarios y se levantaron, con lo que el PBI de China aumentó un 4,9% interanual en el tercer trimestre.

Y Fitch Ratings pronostica que la economía china crecerá en 2020 un 2,7% mientras que Occidente insiste con las cuarentenas destruyendo a sus países al punto que el PBI mundial caería -4,4%, el de EE.UU. -4,6% y el de la Eurozona hasta el -9,0%. Definitivamente pareciera que Evo Morales tuvo razón al decir que “China ganó la tercera guerra mundial sin disparar un arma”.

El mismo Evo cuyo partido, el MAS, y su delfín, Luis Arce, profesor de Economía entre otras universidades en Harvard y Columbia, ganaron las elecciones en Bolivia. Es que, por un lado, Arce fue el ministro de economía de Evo que produjo el “milagro boliviano”.

Sin dudas ayudado por el alto precio de las materias primas como el gas y la soja, pero también porque, más allá del discurso y los amigos populistas, hizo un gobierno más prolijo que, por caso, el desordenado presidente argentino de aquel momento que, por el contrario, tenía amigos y discurso pro mercado pero hizo lo contrario, un gobierno, en los hechos, aún más estatista que el de Evo.

Entre 2010 y el 2018, la economía boliviana supuestamente creció anualmente por encima del 4 %. Luego de que se fue Evo, el crecimiento comenzó su declinación hasta situarse en 2019 en 2,2 %. Y en 2020, por culpa de las cuarentenas a las que se enfrentan los sindicatos amigos del MAS pidiendo ir a trabajar, Bolivia encara su peor año económico en décadas. Diversos analistas estiman que la recesión puede provocar en 2020 una caída de -5,9 % del PBI.

Para colmo de males, desde que se fue Morales de manera desordenada hacia fines del año pasado, el gobierno interino prometió elecciones a la mayor brevedad. Se convocaron primero para mayo, después en septiembre y finalmente se celebraron un año después, argumentando complicaciones por la “pandemia de coronavirus”. Así las cosas, lo extraño hubiera sido que no ganara el MAS.

En fin, esperemos que la situación no se agrave. Después de más de una década, Australia participará durante noviembre en maniobras militares navales, denominadas “Malabar”, juntamente con EE.UU., Japón e India en un contexto de preocupaciones por la militarización del gigante asiático y su creciente influencia en la región.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Los EE.UU. amplían sus sanciones económicas contra Irán

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 14/10/20 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/los-eeuu-amplian-sus-sanciones-economicas-iran-nid2479435

La administración norteamericana acaba de profundizar las sanciones económicas del 2015 impuestas contra la República Islámica de Irán, prohibiendo al mundo entero utilizar, de cualquier manera, el sistema financiero iraní, compuesto por 18 entidades financieras principales, salvo para transacciones de contenido esencial humanitario. Separándolo así, de hecho, del resto del mundo. Aislándolo.

La idea fundamental que inspira esa dura decisión es la de presionar duramente al país de los mullahs shiitas para que suspenda su producción de misiles de largo alcance, reduzca su activo programa militar nuclear y deje de exportar terrorismo, como lo está haciendo constantemente desde hace ya algunos años.

Para el presidente Donald Trump, todo ello supone apuntar a “un cambio de actitud” del belicoso país de los persas, particularmente en su andar externo.

La oportunidad sugiere que la medida norteamericana dispuesta tiene, de alguna manera, un propósito electoral: ha sido dictada cuando se aproximan ya las elecciones presidenciales de noviembre, en las que Donald Trump procura obtener su reelección por cuatro años más y pareciera -a juzgar por las encuestas- vivir en dificultades.

Respecto de Irán, hasta ahora al menos, la presión de la política desplegada por el presidente norteamericano no ha obtenido los resultados esperados.

Las sanciones económicas norteamericanas incluyen ahora, para quienes de pronto sean objeto de ellas, la posibilidad concreta de no poder operar, de ninguna manera, con el sistema financiero norteamericano. Para muchos, esto es asignarles una cuota de “extraterritorialidad” que, en algunos lugares del mundo, podría ser difícil de justificar legalmente.

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Fue profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

¿Hay que bajar el gasto público?

Por Iván Carrino. Publicado el 8/10/20 en: https://www.ivancarrino.com/hay-que-bajar-el-gasto-publico/

El gasto del Gobierno aumenta el déficit fiscal, la presión tributaria y la ineficiencia económica

Antonio Laje entrevistó hace pocos días al ministro de economía, Martín Guzmán. Entre las tantas preguntas sobre la situación que atravesamos, llegó una que muchos profesionales y observadores se hacen a menudo: ¿Cuándo va a bajar el gasto público?

La respuesta sorprendió a todos. Es que el ministro respondió con otra pregunta: ¿Y por qué tiene que bajar el gasto público?

Luego de un breve intercambio, el ministro sostuvo que bajar el gasto no es algo a lo que se apunte desde el gobierno, aunque sí estaban comprometidos a “poner las cuentas fiscales en orden”.

En lo que sigue de esta nota nos proponemos responder directamente la pregunta del ministro. Y, para hacerlo, hay que considerar al menos tres puntos. En concreto, el gasto público tiene que bajar porque genera déficit fiscal, porque se paga con impuestos y porque genera ineficiencias en la economía que le impiden crecer.

Nota originalmente publicada en Infobae.

Gasto, déficit y crisis

En el año 2003, el gasto del sector público consolidado alcanzaba el 22,7% del PBI. Trece años después, en 2016, llegó a un récord de 41,5%, subiendo como no lo había hecho en casi ninguna economía del planeta.

El aumento de las erogaciones estatales fue acompañado, en parte, por un aumento de la recaudación de impuestos (que pasó de 24,3% del PBI a 34,9% en el mismo período), pero como dicha recaudación no alcanzó, el gobierno argentino transformó un superávit de casi 4 puntos del PBI en 2004 en un déficit de casi 7 puntos entre 2016 y 2017.

Recaudación/PBI - Gasto/PBI

Lo que ocurrió después no hace falta mencionárselo al lector.

En primer lugar, todo el déficit fiscal que se financiaba con emisión monetaria generó una de las inflaciones más altas del mundo, lo que derivó en el cepo cambiario de Cristina Fernández de Kirchner y el fin del crecimiento económico. En segundo lugar, cuando el gobierno de Macri acudió a la deuda externa y la confianza cayó, el dólar pasó de 20 a 40 y entramos en la crisis macroeconómica de 2018, que se agravó con el regreso del kirchnerismo en 2019.

Dado que el gasto, entonces, es originario de déficit fiscal, inflación y crisis de deuda, aparece aquí el primer motivo para reducirlo.

El gasto se paga con impuestos

El segundo problema con el gasto público es que, en el mejor de los casos, debe pagarse con impuestos. Y como dichos impuestos recaen sobre el sector privado, se genera un peso que impide que éste pueda crecer, producir bienes y servicios y contratar nuevo personal.

Los altos impuestos, que se siguen de un alto gasto público, además, deterioran los incentivos para invertir. Según explica la Tax Foundation de Estados Unidos, “en el mundo globalizado de hoy, el capital puede moverse con facilidad. Las empresas pueden elegir invertir en un gran número de países, buscando los mejores retornos. Eso implica que buscarán países donde las tasas impositivas sean más bajas, de manera de maximizar sus beneficios después del pago de impuestos. Si los impuestos en un país son muy elevados, la inversión se irá a otra parte, generando menor crecimiento económico”.

De acuerdo con el Banco Mundial, el gobierno argentino le cobra a las empresas que operan en el país una tasa de impuestos sobre los beneficios empresariales equivalente al 106%, ubicándonos así en el segundo puesto a nivel global.

Más gasto público, entonces, es más impuestos, y esto lleva a menos inversiones, menos inversión y menos empleo.

El gasto genera ineficiencia económica

Por último, deben analizarse los incentivos con los que gasta el Gobierno. En su famoso trabajo de divulgación titulado “Libre para elegir” Milton y Rose Friedman explicaban que había cuatro formas de gastar el dinero:

– o gasto mi dinero en mí

– o gasto mi dinero en otros

– o gasto el dinero de otros en mí

– o gasto el dinero de otros en otros.

Entre estas cuatro formas, la primera es la más eficiente porque los incentivos llevan a que se busque minimizar el gasto pero maximizar la calidad de lo que se compra, optimizando los recursos. En el último caso –que es el de la política– los incentivos son los peores.

Como el dinero es de otros (impuestos), no hay problemas si se gasta de más, y como los receptores de los bienes que compro con ese gasto son otros (subsidios), entonces nadie se preocupa por la calidad de lo que se adquiere.

Finalmente, dados los incentivos que los políticos tienen para gastar el dinero, el alto gasto público refleja un alto grado de ineficiencia económica que, a la postre, se paga con una menor tasa de crecimiento. No extraña, entonces, que nuestro país sea uno de los que mayor gasto público tenga en toda la región y que, al mismo tiempo, sea el que menos ha crecido en los últimos años.

Para finalizar, hay al menos tres motivos de peso para bajar el gasto público. Si el gobierno está genuinamente interesado en una recuperación sostenible, no debería ignorarlos.

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE. Sigue a @ivancarrino

YPF: El default emocional argentino.

Por Jose Benegas.

Este libro se puede descargar gratis de http://josebenegas.com o comprarse en papel en Amazon al costo. Es sobre la matriz emocional impregnada en la dirigencia política, periodística y académica argentina, que la lleva a cometer grandes crímenes como cruzadas morales.

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José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE. Publica en @josebenegas

Seguimos con el oro y, por qué no, el “ciber oro”

Por Alejandro A. Tagliavini: Publicado eln: https://alejandrotagliavini.com/2020/10/04/seguimos-con-el-oro-y-por-que-no-el-ciber-oro/

Hay un principio físico básico que el gobierno no entiende (mejor dicho, no quiere entender porque no le conviene, como que el presidente del BCRA ahorra en dólares, desde que sabe que esa es la verdadera moneda, y lo quiere tener controlado). Este principio es el de acción y reacción: toda fuerza física produce una reacción contraria de la misma proporción. O sea, cada piña que pega le viene de vuelta.

              Para no quedarse sin reservas, en lugar de dejar al mercado libre (por miedo a la inflación a la que confunde con aumento del IPC) le pegó a la gente con un cepo, y el mercado le devuelve una piña más dura: pierde reservas a velocidad cada vez mayor.

              El blue trepó hasta los $ 150 -y el BCRA perdió más de USD 300 M- en la semana que pasó ayudado por los que no pueden comprar dólares en el mercado oficial y, por ello, subió $3 tras haber ganado $ 12 en septiembre. El minorista promedio entre bancos se colocó en los $ 82,44, y sumado el impuesto PAÍS y la retención de Ganancias, el dólar “ahorro” avanzó a $ 136,02. El MEP quedó en $ 138,15 y el CCL trepaba a $ 145,75.

            Con esta misma ridiculez, el gobierno intenta incentivar el incremento de la oferta de divisas, por ejemplo, con la reducción de 33% a 30% en las retenciones a la soja durante octubre. O sea, mientras que hasta ayer los productores recibían $ 51 por dólar liquidado, dadas las retenciones, ahora recibirán $53,5. Y así de “pequeña” queda la brecha:

               El gobierno está convencido de que los problemas se corrigen reprimiendo -o sea, aplicando el poder policial, el monopolio de la violencia- y no entiende que la violencia siempre destruye, y así se forma una bola de nieve inercial: más destrucción, más represión.  

               El problema es que se termina emulando a Venezuela. No hace falta voluntad expresa de copiar al chavismo, sino que la inercia de este “sistema” represivo -que la oposición no capta- lleva a Venezuela. Chávez no quiso llevar a su país adonde está, y los chavistas saben que la situación es mala, pero acusan a EE.UU.

              Y la oposición no tiene la menor idea de cómo pararlo, es más, sus propuestas parecen contrarias, pero ahondan el problema, como cuando proponen eliminar el delito con más policía que el gobierno va a utilizar para reprimir, precisamente, no a los delincuentes sino a los opositores.

              Así la mejor inversión en Argentina es el blue o, mejor todavía, insisto otra vez más, irse de Argentina. Entonces vamos viendo qué pasa afuera. En Wall Street, hubo un pequeño susto porque Trump dio positivo en coronavirus, pero está claro que mejorará y más parecen influir los “estímulos monetarios” que, por cierto, son inflación -burbujas- para hoy y hambre para mañana. Por el susto, todos los índices bajaron el viernes, pero, por los nuevos estímulos que, seguramente, seguirán sube el dólar y baja el oro.

            Aún con las caídas del viernes, en la semana pasada el Nasdaq 100 repunta 0,94% (gana 28,89% en 2020); el S&P 500  sube 1,68% (3,84% desde enero) y el Dow Jones avanza 1,87% pero pierde 3% en el año. La volatilidad medida por el índice VIX repunta 3,7%. La economía de EE.UU. sigue floja lo que mantiene el pesimismo a la espera de los “estímulos fiscales”: la Cámara de Representantes aprobó la propuesta demócrata de un quinto paquete de ayudas económicas por USD 2,2 B, pero sin el apoyo de los republicanos.

             Pero, además de la inestabilidad propia de unas elecciones muy “desordenadas” para los estándares de EE.UU., gane quien gane parece poco probable que se controle el gasto público o que aumenten los ingresos fiscales con lo que está garantizada la exagerada emisión monetaria.

                     En este gráfico se incluye el último cálculo de la cantidad de dinero fiduciario, hasta el 1 de agosto. FMQ es la suma de la oferta monetaria de dólares fiduciarios, tanto en circulación como fuera de circulación. Puede verse que la tasa de crecimiento de FMQ fue relativamente constante durante un largo período (5,86% anualizado compuesto mensualmente, para ser exactos) hasta la crisis de Lehman, en 2008.

                  Desde 2008 hasta marzo creció la friolera de 300% y, desde entonces, el crecimiento de la FMQ no tiene precedentes, simplemente enloqueció, se ha vuelto casi vertical y nadie parece dispuesto a ponerle un freno. La FMQ ya supera al PBI cuando lo “normal” es que, por ejemplo, como en 2005 debería estar entre el 35% y el 40% del PIB, y todo indica que superará el 125% en los próximos meses.

                Así las cosas, al menos en el mediano y largo plazo, el oro es la estrella aunque hoy se sitúa al borde de perder los USD 1.900/onza, pero sube 2,4% con respecto a la semana pasada acumulando 25% en el año.

Gold Daily

              El índice dólar DXY -que muchas veces va a la inversa que el oro–  anduvo bien en agosto, a pesar del déficit fiscal, recesión sin precedentes, desempleo histórico y otros males provocados por las cuarentenas, y esto le restó fuerza al oro para recuperar los máximos históricos de casi USD 2.090/onza desde los que cayó en agosto, a los que había llegado desde los 1458 de marzo, precisamente cuando se desinflo el “estímulo” de unos USD 3 B del primer trimestre. Y quizás esto continúe unos días a medida que parezca que se confirman más estímulos lo que, al principio infla todo incluso el dólar, hasta que llega el balde de agua fría.

              En fin, además de los modos de comprar oro que vimos en artículos anteriores, puede comprarse “cripto oro”. Las stablecoins o criptomonedas “estables” -atadas al dólar u otros activos- ganan protagonismo dado que no tienen la volatilidad, por caso, del Bitcoin. Entre estas, están las stablecoins atadas a metales preciosos, en particular, las atadas al oro como Pax GoldDigix GoldGoldmint, y Tether Gold que crecen muy fuerte como se ve en el siguiente gráfico:

              Para remate, existen plataformas que aceptan estas stablecoins, como Pax Gold, en sus “wallet ahorro” pagando entre 5% y 10% anual de intereses.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Pepe Gil Vidal conversó con Aldo Abram en “Café con Pepe” por CNN Radio

Por Aldo Abram: Publicado el 25/9/20 en: https://radiocut.fm/audiocut/25-09-2020-pepe-gil-vidal-converso-con-aldo-abram-en-cafe-con-pepe-por-cnn-radio/

“Si permanecen obstinados tratando de sostener el cepo iremos a una crisis muy profunda”
Aldo Abram – Economista
https://cnnespanol.cnn.com/radio/2020/09/25/aldo-abram-llamo-a-terminar-con-las-restricciones-cambiarias/
Com tel con Aldo Abram, Master en Ciencias Económicas. Director Ejecutivo de Libertad y Progreso. Profesor e investigador de ESEADE. Consultor económico y financiero
“Pareciera que el Gobierno no entendió que con lo que hizo la semana pasada quedó zanjada una discusión, que un grupo amplio de economistas estábamos teniendo con el BCRA desde que asumieron, al respecto de que lo que había que hacer era tratar de buscar la forma de salir lo antes posible del cepo, porque a lo único que lleva es a una continua pérdida de reservas y cada tanto más restricciones al acceso a esas reservas por parte de particulares y empresas, el Gobierno lo que nos decía es que eso sucedía por la negociación de la deuda en marcha, que traía incertidumbre, cosa que era cierta, y que por tanto, cuando se resolviera la restructuración se empezaría a flexibilizar el cepo cada vez más. La realidad es que la re estucturación de la deuda fue gracias a Dios exitosa y sin embargo la semana pasada cerraron tremendamente el Cepo. Lo que viene a confirmar que nosotros teníamos razón y ellos no” “Si permanecen obstinados tratando de sostener el cepo iremos a una crisis muy profunda, quizás peor que la de 2002” “Argentina en los 70 años anteriores al cepo de Cristina Fernández tuvo 23 cepos, de ninguno se salió bien, de todos se salió traumaticamente, porque intentaron sostenerlos” “Del que no se salió tan traumáticamente fue justamente del de CFK, y no es casualidad fue porque se cambió de Gobierno, porque íbamos a una crisis y el Gobierno de Cambiemos dijo “nosotros sí queremos salir del cepo”” “Cuando la gente no confía saca los dólares y se los guarda, eso es fuga de capitales, más allá que también seea de las empresas que se van, pero todo el combo es fuga de capitales” “Lo que hizo bien en ese momento Cambiemos y debería aprender este gobierno fue decir “Vamos a resolver los problemas de fondo y las reformas estructurales de fondo”, la gente les creyó y se empezó a fugar menos capitales y pudieron salir del cepo de forma menos traumática, sí hubo un poco de trauma, pero menor que las anteriores” 

Aldo Abram es Lic. en Economía y fue director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (Ciima-Eseade) .

En México, López Obrador impone austeridad al sector público

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 3/8/20 en: https://www.lanacion.com.ar/politica/en-mexico-lopez-obrador-impone-austeridad-al-nid2453011

Cuando la grave recesión económica que nos afecta era totalmente previsible, el presidente argentino, Alberto Fernández, se hizo cargo de conducir a nuestro país. Según muchos, a la manera de “mascarón de proa” de su actual poderosa vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, que estaba -y sigue estando- acosada por múltiples causas judiciales por las cuales es investigada intensamente por presuntas maniobras de corrupción.

Al asumir, Alberto Fernández, que nunca gestionó empresa alguna pero que, no sin una cuota de audacia personal, se siente ahora capaz de gestionar a toda una nación, señaló su admiración por la labor y por la figura del veterano presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. No obstante, muchos no creen en su capacidad y, por ello, están hoy preocupados por el estado calamitoso de un país que luce en mala situación económica, social y política, como muy pocas veces en la historia. Alberto Fernández por ahora no inspira demasiada confianza, obviamente.

Hoy López Obrador ha puesto en marcha un severo plan de austeridad para el Estado mexicano. Alberto Fernández, en cambio, ha decidido, a la clásica manera del peronismo -e impulsado por personajes que operan en las sombras, como el senador Carlos Heller- sacarle “a los que más tienen” y no tocar al elefantiásico y opulento Estado Nacional, que, improductivo pese a sus decenas de miles de cortesanos, vive succionando recursos a los demás.https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

Esto supone disponer “manu militari“, quitarle (“de prepo”) coparticipación a los ciudadanos de la ciudad “autónoma” de Buenos Aires, convertidos sorprendentemente en el “pato de la boda” e indefensos.

López Obrador, consciente de que el PBI de su país caerá un fuerte 10% este año, ha recortado los salarios de los funcionarios públicos, aunque sin disponer despidos, al menos por ahora. Y disminuido en un 75% los gastos operativos del Estado mexicano y de sus dependencias y empresas públicas vinculadas. Ha reducido, además, el tamaño de su gabinete de gobierno. Con razonabilidad y sin demoras.

Mientras tanto, para dar el ejemplo, el austero presidente mexicano ha puesto en venta el lujoso avión presidencial de su país y viaja siempre en aviones de empresas comerciales, en clase turista.

Algunos -por lo antedicho- lo acusan de “austericidio”. Muchos otros, no. Pero López Obrador por ahora no tiene imitadores en el Río de la Plata, más allá de los anuncios tempranos de Alberto Fernández, que hasta hoy permanecen en el olvido, incumplidos.

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Fue profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

De Wall Street inflacionada y el cepo inflacionario

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 20/9/20 en: https://alejandrotagliavini.com/2020/09/20/de-wall-street-inflacionada-y-el-cepo-inflacionario/

Wall Street termina su tercera semana consecutiva en ‘rojo’ con sus índices alejándose de sus niveles de máximos históricos. La reunión de la Fed marcó la semana y la falta de nuevas medidas dejó dudas. La negociación de un segundo paquete fiscal en el Congreso, de entre US$ 1,5 y 2,2 B, no han sido suficientes fuegos artificiales para animar la bolsa. El Dow Jones cayó 0,03%, el S&P 500 bajó 0,59% mientras que el Nasdaq 100 dejó 1,36%. En lo que va de 2020, el Nasdaq gana 25,2%; el S&P 500 el 2,78%, y el Dow Jones pierde 3,09%.

                     En la sesión del viernes destacó Aptiv, fabricante y distribuidor estadounidense de componentes para vehículos, cuyas acciones repuntaron en torno al 7% hasta los US$ 88,9 y así Morgan Stanley ha mejorado su precio objetivo hasta los US$ 150, cuando antes estimaba 63.

                      Entre las compañías que más subieron esta semana está el auténtico “milagro” Tesla (NASDAQ:TSLA) que sube 20%, General Electric (16,2%), Zoom (13%), WestRock (12%) y Diamondback Energy (13%). Los futuros del Brent suben 8% respecto de la semana pasada cayendo, en lo que va de año, un 35%. Por su parte, los futuros del WTI en los últimos siete días se revalorizaron casi 10%, lo que deja la caída anual en el 33%. El euro está en la zona de los US$ 1,185 apreciándose un 5% en lo que va de año. El oro acumula una rentabilidad del 25% en 2020.

                     Entre las muchas señales que indican que Wall Street, como hace tiempo vengo diciendo, está muy inflacionada por el dinero helicóptero ahora se suma, como muestra el siguiente gráfico, el reciente aumento de la base corta a nivel de acciones individuales, por primera vez desde marzo, que apunta a la reducción del riesgo por parte de los inversores institucionales de renta variable. Y hay margen para nuevos aumentos en la base corta dado lo bajo que todavía está para las acciones estadounidenses.

Gráfico: Cantidad en préstamo sobre acciones individuales (Excluidos los ETF)

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               En particular, es interesante el análisis técnico sobre que las acciones tecnológicas podrían tener mucho más margen de caída de Michael Kramer aunque, insisto una vez más, le tengo muy poca confianza a las matemáticas aplicadas a la economía desde que difícilmente el comportamiento humano y, por tanto, del mercado pueda ser anticipado por cálculos “racionales” previos, valga la redundancia.

                Por cierto, las tasas de interés a cero han regresado para quedarse durante un tiempo, reafirmó la Fed el miércoles, al menos hasta 2023. Lo que no clarificó fue el futuro del programa de compras de deuda vigente, el conocido como quantitative easing (QE), pese a que el mercado esperaba que pudiera adelantar si las adquisiciones se volcarían más en los bonos a largo plazo.

               Así el rendimiento del bono a 10 años tiende a subir -a medida que el precio baja- quedando en alrededor del 0,697%. Aun así, en general, la deuda estadounidense a largo plazo, aquella que vence en al menos una década, aún acumula unas ganancias del 15% en el año frente al 2,8% que se anotan los bonos entre 1 y 3 años.

                Y, desde Citi, creen que cualquier novedad en el QE no llegaría hasta final de año. Sus analistas esperan poco en el FOMC [el comité encargado de la política monetaria] de noviembre. En diciembre, la Fed puede desacelerar las compras de MBS [valores respaldados por hipotecas], aumentar las compras del Tesoro o extender su duración promedio. Con lo cual el rendimiento podría bajar a medida que el precio suba.

El cepo inflacionario                

                En fin, yendo a la Argentina populista, lo cierto es que estamos en un círculo vicioso existencial que no tiene solución, al menos en el mediano plazo. Para ser político hay que ser corto de cerebro, es condición sine qua non. Lo digo seriamente, cuando los escucho me asombra lo primate que son. Es un círculo vicioso, porque necesitan atraer a la mayoría y, para ello, tienen que repetir slogans que la mayoría acepte de manera primaria, en la medida en que digan algo más inteligente, o más elaborado, la masa los entiende menos y pierden seguidores y, si dicen algo extremadamente inteligente, sencillamente desaparecen.

                Ahora, el miedo deliberadamente difundido desde el gobierno y amplificado por casi todos los medios que trasmiten como un partido de fútbol los muertos por “covid” -aunque solo son el 10% de los muertos totales en Argentina y esto creyéndonos que las cifras no están infladas- hacen que la masa sea aún más irracional, con lo cual los políticos se ven “forzados” a una bola de nieve cada vez más populista (léase, mas Estado en lugar de menos regulaciones y más privatizaciones).

                Y esta bola de nieve populista se ve reflejada en el Presupuesto Nacional para el ejercicio 2021. Donde, como señalan desde Invecq, la primera condición es la “inclusión social” que, por cierto, es la excusa para aumentar los impuestos y la inflación que siempre terminan siendo derivados a los pobres (ya que las empresas aumentan precios, etc) necesarias para hacer demagogia, “asistencialismo social” que es devolverles a los pobres menos de los que se les quitó.

                El gobierno augura que el PBI crecerá 5,5% en 2021, una inflación del 29%, un dólar oficial de 102,4 en diciembre y un déficit presupuestario primario del 4,5% del PBI y total del 6%. Como se ve en este gráfico, aun con las proyecciones oficiales -muy poco creíbles- el nivel de actividad hacia finales del 2023 sería inferior a la del 2017.  

                   Ante tanto populismo rampante, no es creíble que la suba del IPC pueda terminar el año 2021 por debajo del 30% y, sobre todo ahora que se endurece el cepo que, irónicamente, presionará hacia arriba al IPC. Para empezar, se agravan condiciones de financiamiento para empresas, dice Moody’s, con el nuevo cepo, es decir, caerá el PBI esto es la demanda de pesos.

                  La razón porque los dólares no alcanzan es muy obvia, sucede que el BCRA los vende baratos subsidiados y, entonces, aumentan artificialmente la demanda al tiempo que a ese precio nadie quiere venderle al BCRA y -en esto se llevará una sorpresa el gobierno- la oferta seguirá cayendo por mucho que obligue porque siempre algunos encuentran la manera de zafar.

                   Por qué el gobierno insiste en mantenerlo barato, desde el punto de vista ideológico porque le teme al IPC y cree que eso es inflación -cuando es al revés: el peso se deprecia con la inflación, la exagerada oferta- pero el motivo funcional es una cuestión de poder. Los dólares son la moneda real no el peso, y el gobierno quiere mantenerlo controlado por una cuestión de poder.

                   Este gráfico, que lo tomé de Nicolás Cachanosky, es muy didáctico:

                  Allí se ve cómo, ante el precio subsidiado del BCRA, los dólares son potencialmente muy demandados y muy poco ofrecidos, perdiendo reservas. Pero, como no toda esa demanda potencial se puede realizar dado el cepo, la demanda insatisfecha -que crece a medida que se endurece el cepo- se vuelca al blue provocando una suba de su precio a ese nivel de demanda, así aumenta la brecha entre el oficial y los paralelos, se pierden más reservas y se encarece los precios relacionados perjudicando a los más pobres.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Cachanosky: “La Argentina está combatiendo al capital”

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 15/9/2020 en: https://www.cronista.com/economiapolitica/Cachanosky-La-Argentina-esta-combatiendo-al-capital-20200915-0015.html

El economista Roberto Cachanosky sostuvo hoy que la Argentina “está combatiendo al capital” y estimó que, por ese motivo, varias multinacionales deciden abandonar sus negocios en el país.
Sus declaraciones radiales reflejaron el anuncio del achicamiento en el país que
realizó ayer la chilena Falabella, a los que se sumaron versiones sobre las posibles salidas de Walmart y Carrefour.

“La Argentina está ‘combatiendo al capital’, como dice la marchita. Y se va a
igualar a la sociedad para abajo, es decir, vamos a ser todos pobres, menos
la dirigencia política y sus aliados”, se quejó Cachanosky, quien apuntó que las
multinacionales “se van porque desde 2011, el país está estancado. Y la Argentina es la segunda nación en el mundo más cara en términos impositivos”.

“Estamos en un momento en que está aumentando la desocupación y se agrega
este problema de las empresas que se van. Y a eso hay que agregar las que no
quieren venir: Amazon estaba por hacerlo a Argentina y se fue para Chile”,
advirtió el economista y consideró que “para colmo, el horizonte político es
patético. La política se transformó en el negocio redondo de la Argentina”.
En ese sentido, sostuvo “los políticos matan tu esfuerzo con los impuestos y se lo dan a ellos mismos o al tipo que está tirado tomando cerveza” y alertó: “Veo
venir una gran crisis económica y otra social que ya está. Lo que no percibo es la
salida política de esto”.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky