Un cuento mapuche para el presidente

Por Carlos Alberto Salguero. Publicado el 1/12/16 en: http://www.rionegro.com.ar/columnistas/un-cuento-mapuche-para-el-presidente-DC1721612

 

El cuento mapuche Treng-Treng y Kai-Kai es un relato muy importante de la mitología precolombina. Esta alegoría se caracteriza por la presencia de dos serpientes enormes que simbolizan la pugna o dicotomía entre el bien y el mal: Kai-Kai, la serpiente maligna, que se enfrenta con Treng-Treng, la bondadosa.

Las dicotomías del presidente son el signo que más ha caracterizado a Mauricio Macri, al menos, a poco de cumplir un año de su mandato, desde los primeros tiempos de su candidatura y hasta el lapso en que ha ejercido la primera magistratura del país. Y esto es así, créase o no, tanto en las cuestiones esenciales de gobierno como en las consideradas más pedestres.

Como se recordará, uno de los principales spots de campaña del entonces candidato presidencial, expuesto en el coloquio de IDEA del año pasado, destacaba: “Espero que mi presidencia se juzgue por una Argentina con pobreza cero”. Sin embargo, cuando fueron publicadas las cifras de pobreza a finales de septiembre, del corriente año, el ahora presidente manifestaba: “Es obvio que el cumplimiento de la pobreza cero en cuatro años no es posible”, “Pero no vamos a faltarle el respeto a la gente diciéndole que hay menos pobres en la Argentina que en Alemania.”

Al mismo tiempo, el excandidato aseveraba “soy católico” y continuaba diciendo pero “el budismo me ha ayudado mucho”. Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata, oportunamente, fue muy crítico con las expresiones de Mauricio Macri. “Han aparecido en escena las ‘armonizadoras espirituales budistas’. Esto me ha extrañado mucho, y lo digo con todo respeto por la filosofía zen. Pienso que si el candidato que recurre a una ‘armonizadora’ es bautizado, católico, le resultaría más fácil y más barato ir a ver a un sacerdote, confesarse, y así poner en claro su propia conciencia delante de Dios”. Además, hacia fines del 2009, el líder del Pro decidió no apelar un fallo judicial que habilitó el casamiento de personas del mismo sexo, lo que generó gran tensión con la Iglesia, en general, y con el entonces cardenal Jorge Bergoglio, en particular. Tensión que volvió a sentirse en septiembre de 2012, cuando el gobierno porteño decidió reglamentar el protocolo habilitante para los abortos no punibles en el ámbito de la Ciudad.

Si bien la supremacía de los argumentos de orden teórico es diferente y de más jerarquía que quienes actúan a la luz de la gente, el origen del conflicto al que refiero trata de las fuerzas contrapuestas que provocan el desarrollo de posturas contrarias, y pueden manifestarse en forma explícita o implícita en otras situaciones. Aquello que Erich Fromm llamó “Las dicotomías históricas”, las contradicciones en la organización consciente de la vida que dependen de la disposición del hombre para el logro de sus objetivos. Éste es el caso del ideario de los miembros del gabinete de Macri que ejecutan sinfonías diferentes: Sturzenegger y Prat Gay. Si la pieza es buena no hay mucho por mejorarla ni afectarla, pero si es mala, entonces, sobrevendrá la caída.

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, en tierras mapuches se levantó del mar una enorme serpiente que comenzó a gritar “kai, kai, kai”, con cada vez mayor intensidad y agudeza. Esta serpiente provocó primero una lluvia, que se transformó en tormenta, y luego un diluvio que inundó toda la tierra.

Los nativos, ante el estupor y para salvarse, subieron a la punta de los cerros, pero cuando ya no podían subir más se oyó otra voz que venía desde el fondo de la tierra y decía: “Treng, treng, treng”. Era la serpiente bondadosa que venía en auxilio. Así comenzó una batalla entre Kai-Kai y Treng-Treng, mientras Kai-Kai chillaba cada vez más fuerte, Treng-Treng hacía temblar la tierra y la levantaba más y más. Luego de una feroz contienda, finalmente, Kai-Kai se cansó de pelear y derrotada se hundió en las profundidades del mar, no se la volvió a ver.

Tal vez la sabiduría del pueblo originario mapuche esclarezca al presidente Macri y le ayude a sacar conclusiones. Al menos para poder determinar con justeza quién es Treng-Treng y quién Kai-Kai, en el fuero íntimo de su gabinete. Sólo así Treng-Treng podrá “salvar a los buenos, a los que saben ser valientes, pero también pacientes”.

 

Carlos Alberto Salguero es Doctor en Economía y Máster en Economía y Administración de Empresas (ESEADE), Lic. en Economía (UCALP), profesor titular e investigador en la Universidad Católica de La Plata y egresado de la Escuela Naval Militar.

 

 

San Ché, San Ziegler, San Bomba

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 2/12/16 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/san-che-san-ziegler-san-bomba/

 

Lamentan algunas personas de izquierdas que el diario El País se haya vuelto liberal. Es una pena no haberme enterado. De momento, he leído un artículo de Rodrigo Carrizo Couto que colma de alabanzas a Jean Ziegler, el famoso anticapitalista suizo, que lleva décadas saludando a la dictadura cubana, y lo vuelve a hacer en un reciente documental sobre su vida: “Jean Ziegler, el optimismo de la voluntad”.

Optimista y voluntarioso hay que ser, desde luego, para idolatrar al Ché Guevara, de quien Ziegler fue chófer en Ginebra en 1964, y a quien quiso seguir en su viaje criminal, pero el argentino le señaló Ginebra y le dijo: “¿Ves esta ciudad? Aquí está el cerebro del monstruo, y es aquí donde está tu lucha”.

Para esa época los comunistas ya habían asesinado a decenas de millones de trabajadores. Pero Ziegler realmente creyó que lo monstruoso estaba en Suiza, precisamente donde muchas víctimas del socialismo se refugiaron, y por eso salvaron su vida.

Una persona que cree que lo monstruoso está en Suiza ya puede creer cualquier cosa, como el señor Carrizo Couto que escribe: “Ziegler siguió el consejo al pie de la letra y fue desde la rica Suiza desde donde combatió contra el hambre en el mundo, el capitalismo salvaje y las grandes corporaciones”. Ni una referencia al socialismo salvaje, ni a cómo los pueblos prosperan allí donde hay grandes corporaciones, ni al hambre real, que un producto sistemático del anticapitalismo.

Pero ninguna realidad amedrenta al fanático, como es sabido. Y Carrizo Couto dice: “uno de los momentos más emotivos del documental ocurre cuando Ziegler rinde homenaje al Ché ante su tumba en La Habana”. El artículo está ilustrado con un fotograma del documental, que lo muestra en su despacho antes dos cuadros con imágenes del Ché Guevara, un asesino confeso, que para colmo publicitó sus crímenes en la deplorable organización política donde Ziegler estuvo muchos años, en las Naciones Unidas, donde ese mismo año 1964 pronunció su terrible discurso sobre los fusilamientos en Cuba: para quien aún no lo crea, aquí está: https://www.youtube.com/watch?v=VC8fW1xu0Ks.

No es el Ché Guevara, desde luego, el único mito santificado a fuerza de bombas, porque la historia del socialismo revolucionario en todo el mundo prueba que nace “chapoteando sangre y lodo, de la cabeza a los pies”, como dijo Karl Marx en El Capital que nacía el capitalismo. Sólo un fanático preso de la ideología puede sostener que el anticapitalismo representa ese paraíso que los socialistas siempre han reivindicado.

Y hablando de no creer, el artículo habla de “un momento hilarante” cuando le preguntan a este héroe anticapitalista sobre la falta de libertad de prensa en Cuba, a lo cual responde: “¿Pero acaso necesitas leer La Tribune de Geneve para poder vivir?”. Asegura el periodista que los presentes manifiestan “incredulidad”. No veo por qué: esa repugnante declaración es perfectamente creíble en un idólatra del Ché Guevara.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

¿A quién beneficia el Estado benefactor?

Por Carlos Alberto Salguero. Publicado el 28/11/16 en: http://www.rionegro.com.ar/columnistas/a-quien-beneficia-el-estado-benefactor-ED1702677

 

La inestabilidad crónica de la Argentina, a la que Laclau define como de “disgregación radical”, sugiere el mito de una sociedad ingobernable, sociedad que sólo puede ser entendida si se penetra con profundidad en las razones de índole política, económica y social que se han estructurado a partir de fines de la década del cincuenta.

En efecto, al igual que con la “década ganada” del kirchnerismo, el final del primer experimento nacionalista popular de Perón, de septiembre de 1955, habría de implicar en varios aspectos un fin de ciclo. Agotado el modelo de acumulación, iniciado en los años críticos del 30 y reforzado en los 40, quedaba atrás el patrón ampliado de distribución de la riqueza, modificado socialmente por el peronismo y puesto al servicio del líder político de su tiempo.

Como un simple encantamiento, antes y ahora, las crecientes contradicciones dejaron al desnudo las pretensiones mesiánicas de sus paladines, quienes adornaron con conjuros y rituales personalizados supuestas intenciones de igualdad social en favor de los más débiles; pero que, en realidad, utilizaban a sus seguidores mediante planteamientos emocionales, liderazgos carismáticos, imprevisibilidad económica, oportunismo y, sobre todo, en su reciente expresión, planes personales de enriquecimiento ilícito. Según el historiador católico y liberal y político inglés Lord Acton: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Aunque la matriz implementada resultara, retrospectivamente, harto sencilla y hasta evidente, la conformación íntima del personaje y su proceso de adaptación a las normas comunitarias hicieron que la argumentación fuera convincente. En sus bases, el relato impuso una situación objetivamente esquemática que exploró con agudeza en el plano psicológicamente conflictivo. Hasta cierto punto, podría decirse que sus implicancias dieron cuenta de una alegoría compleja.

Durante 10 años, varios fueron los observadores que adhirieron a ambos regímenes y sostuvieron que los mismos habían logrado dar expresión política coherente a una etapa de desarrollo de la sociedad argentina. Sin embargo, los fundamentos de la economía no son algo que los políticos ni los economistas puedan moldear a su antojo. Por desgracia para sus mentores, como solemos decir: todo tiene precio, y los yerros de política económica inexorablemente –tarde o temprano− deberán pagarse.

En los casos citados, el fracaso del paternalismo, o la tendencia a aplicar normas de autoridad o protección tradicionalmente asignadas al padre de familia y extrapoladas a las relaciones sociales, puso en evidencia la incapacidad de un sector para proyectar un orden político que los exprese y reproduzca sobre la sociedad en su conjunto.

Reiteradamente vanos son los esfuerzos por mostrar que la política de ingresos utilizada (más o menos explícitamente) da como resultado armonizar las alzas de salarios y beneficios. Más bien, estas medidas −que se dice intentan resolver los problemas derivados del crecimiento, reducir los desequilibrios entre la expansión de la demanda y el incremento de los recursos, y de atenuar la tensión entre las inversiones privadas que se orientan hacia la rentabilidad− son un atajo o distracción para ocultar con astucia o habilidad los mezquinos intereses de quienes detentan circunstancialmente las más altas esferas del poder.

 

Carlos Alberto Salguero es Doctor en Economía y Máster en Economía y Administración de Empresas (ESEADE), Lic. en Economía (UCALP), profesor titular e investigador en la Universidad Católica de La Plata y egresado de la Escuela Naval Militar.

32ª Bienal de San Pablo Incerteza Viva (Incertidumbre Viva)

Por Delfina Helguera. Publicado el 29/11/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/32a_Bienal_de_San_Pablo

 

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El título de la 32ª Bienal de San Pablo propone mirar las nociones de incertidumbre y las estrategias ofrecidas por el arte contemporáneo para abrazarlo o habitarlo. Mientras la estabilidad es entendida como un remedio contra la ansiedad, la incertidumbre es generalmente evitada o negada. Las artes, sin embargo, siempre han jugado con lo desconocido. (Fragmento del texto de la Bienal)

La edición actual de la Bienal de San Pablo está curada por el alemán Jochen Volz y un equipo de co-curadores  conformado por la sudafricana Gabi Ngcobo (la acaban de designar curadora de la 10a Bienal de Berlín), la brasileña Julia Rebouças, Lars Bang Larsen de origen danés y la mexicana Sofía Olascoaga. Esta mención al equipo curatorial es pertinente ya que encontraremos sentido en la elección de los 81 artistas que la conforman con un foco en los brasileños, artistas nórdicos y algunos africanos que no son comunes en este tipo de escenarios. Hay también un número menor de artistas que en otras ediciones y un montaje más despejado,  lo que la hace más fácil de recorrer. Otro de los aspectos a resaltar es que el equipo curatorial mostró interés en incorporar tanto el Parque de Ibirapuera a la Bienal como a la gente que lo visita, durante el año 2016 varias actividades se planearon para acercar otras instituciones presentes en el Parque. El diseño de la exhibición utilizó al  jardín como elemento de inspiración, privilegiando la relación entre el adentro y el afuera, poniendo el foco en el paisaje circundante. Loa curadores describen su propuesta así: “Incerteza viva es construida como un jardín, donde temas e ideas están tejidos en un todo integrado, estructurado en capas, un intento ecologizador en sí mismo.”

El tema central de la incertidumbre está fuertemente ilustrado por obras que hablan de la ecología, el cambio climático, la voracidad del hombre ante la naturaleza y los conflictos que aparecen a raíz de esto. La ecología es un tema muy presente en el arte contemporáneo, ya notable en la última Documenta de Kassel del 2012 y en la generación de curadores y artistas en donde circula el equipo curatorial de esta edición. Junto a la cuestión ecológica se presentan temas candentes como las migraciones globales, la identidad de los pueblos originarios y la influencia del mundo civilizado en sus sistemas de vidas como es el caso del colectivo de artistas Video nas aldeas, que promueve el uso del video en las tribus amazónicas para que puedan ellos generar su propio retrato. Unido a este tema surge re-pensar el proceso de colonización,  se vuelve necesario en artistas como María Thereza Alves con una propuesta de encuentros que lleva de nombre “Descolonizando Brasil” en donde trabaja con tribus autóctonas el tema del conocimiento no incorporado a la enseñanza oficial y que sin embargo, forma parte de la identidad del país. La presencia de artistas africanos resuena también en esta línea, aunque es la artista portuguesa Grada Kilomba quien mejor trabaja esta materia a través de una video instalación que apela a los silenciados por el proceso colonizador.  Otro eje temático que surge del tema central de la incertidumbre es el del género y la identidad sexual. Se exhibe fotografías de Carlos Motta y su serie de objetos Hacia una historiografía homoerótica en donde Motta reflexiona sobre la opresión de la sexualidad nativa y el rol de la colonización.

Hay también, como es común hoy en día en las bienales, homenajes a artistas históricos brasileños revalorizados como al grabador Gilvan Samico con una serie exquisita de grabados, a Frans Krajcberg que también trabaja el tema ecológico con esculturas de maderas recuperadas que hacen de árboles, Wlademir Dias-Pino y Wilma Martins con una serie de dibujos y pinturas sutiles que tratan de la intersección entre vida privada y naturaleza. La video-artista Sonia de Andrade con una instalación de objetos encontrados y transformados llamada Hydragrammas. El artista brasileño Bené Fonteles oriundo de Pará presenta una casa a la manera de los nativos del pueblo Yanomami en donde recopila una serie de objetos que pueden condensar el espíritu de Brasil. Agora: Oca Tapera Terreiro propone que el espectador entre a experimentar. En la categoría de artistas brasileños más jóvenes  incluyeron a Erika Verzutti con tres paneles inmensos comisionados para la Bienal, blocks flotantes con inscripciones misteriosas que remiten a la tierra o a muros con huellas.

La presencia de artistas argentinos es poca aunque tampoco hay muchos artistas latinoamericanos, como suele haber en otras ediciones. Eduardo Navarro presenta un instrumento conectado acústicamente a una palmera del parque que está afuera, y hay una sala dedicada a Víctor Grippo con las instalaciones históricas de las papas: Analogía I de 1970 y Energía vital de 1977 en donde justamente Grippo reflexiona sobre el alimento americano y la relación del alimento con la capacidad de pensar y ser concientes, en un proceso alquímico que comienza en el cuerpo. Entre los latinoamericanos se destacan Kátia Sepúlveda (Chile) Rita Ponce de León (Perú) y Mariana Castillo Deball (Mexico). La artista de origen jamaiquino Ebony Patterson se sobresale por una serie de paneles con cuentas y cotillón que en realidad enmascaran la violencia hacia la juventud en su país natal. Artistas importantes del circuito mainstream solamente están Francis Alÿs con una instalación que incorpora el parque por medio de espejos y un video, y Pierre Huyghe con un video De extinction hecho especialmente para la bienal en donde empuja los límites entre realidad y ficción. No es posible reseñar la totalidad de las obras exhibidas en este artículo, solamente señalar algunas.

Victor Grippo

La ciudad de San Pablo acompaña a la Bienal en sus propuestas: en la Pinacoteca do Estado la exhibición de cuadros de Tarsila do Amaral perteneciente a la colección Nemirovsky y la colección de arte pop brasileño de Robin Wright y en las galerías sobresale la muestra que el artista Tunga dejó preparada antes de morir en Millan.

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

¿Otra vez regulación de los alquileres?

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 30/11/16 en http://www.cronista.com/columnistas/Otra-vez-regulacion-de-los-alquileres-20161130-0013.html

 

No se puede creer que, por unanimidad –es decir, macristas y oposición–, el Senado le haya dado media sanción a un proyecto para regular alquileres. Es como si se viviera en otro planeta. ¿No alcanzan las catástrofes que indefectiblemente han producido todas las legislaciones que han regulado alquileres en todas partes del mundo?

Las regulaciones compulsivas sobre alquileres naturalmente reducen sus valores artificialmente respecto a lo que hubieran sido si se respetaran los arreglos contractuales entre las partes.

Este aplanamiento forzoso de los alquileres por voluntad del Congreso estimula también artificialmente la demanda para alquilar, pero, por otra parte, indefectiblemente se reducirá la oferta con lo cual se producirá escasez en el mercado inmobiliario que, a su turno, afectará la construcción.

¿No es suficiente lo que ocurrió con las leyes peronistas de alquileres y desalojos que, de hecho, esquilmó a cientos de miles de familias de inmigrantes de sus ahorros que habían destinado para invertir en departamentos para alquilar de lo que dependía sus futuros?

Es que la grave enfermedad del voluntarismo está extendida en las cabezas de muchos burócratas: con solo desear un resultado lo legislan como si por arte de magia se produjera el desenlace que se pretende. Como se ha dicho, para esto es mejor no andar con rodeos e ir al grano y legislar la felicidad de toda la población.

Es de desear que este proyecto no pase la prueba de la Cámara de Diputados y es de suponer que a esta altura del partido la gente no coma vidrio con toda la experiencia vivida en tantos terrenos donde las demagogias han demostrado sus reiterados y estrepitosos fracasos.

Entre otros, el premio Nobel en Economía Friedrich Hayek ha explicado una y otra vez la arrogancia, la soberbia y la petulancia de gobernantes que pretenden coordinar el proceso de mercado por la fuerza, sin percatarse el orden espontáneo que subyace en el que el conocimiento está siempre disperso y fraccionado entre millones de operadores.

Precisamente Hayek en sus tres tomos de una de sus obras se dedica a diferenciar el derecho de la simple normativa y cómo, en este contexto, se destroza la idea de la Ley y el Orden para sustituirse por legislación y desorden.

Esta visión se complementa con una parte sustancial de la corriente de pensamiento conocida en su versión original como Law and Economics en la que resulta patente la íntima conexión entre dos campos tradicionalmente estudiados como independientes.

Esta separación altamente inconveniente ha hecho que el abogado considerara que su especialidad nada tiene que ver con los procesos de mercado y, a su vez, el economista estimara que su jurisdicción no tenía relación alguna con los marcos institucionales.

Las dos áreas son inseparables por lo que el que legisla tiene la responsabilidad de haber estudiado y entendido el estrecho correlato entre los mencionados campos de investigación.

En pleno siglo XXI no hay excusa para proponer leyes que en el mejor de los casos son ridículas y en el peor arruinan vidas y haciendas de aquellos que están obligados a representar.

El alarmante voluntarismo que pone de manifiesto el proyecto es digno del más escabroso escenario orwelliano.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

 

 

WHAT IS SO EXTREME ABOUT MISES’S EXTREME APRIORISM?

Por Nicolás Cachanosky y Gabriel Zanotti: Publicado el 23/11/16 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2016/11/28/wp-what-is-so-extreme-about-mises-extreme-apriorism-reply-to-scott-scheall/

 

In Zanotti and Cachanosky (2016) [SSRN version] we argue that the widespread interpretation that for Mises (and by implication most Austrians) economic science can be carried out without empirical assumptions that are not deduced from what Mises calls praxeology is simply wrong. This interpretation, we argue, has a strong root in Rothbard’s (1957) “In Defense of Extrem Apriorism.” We maintain that Mises himself did not maintain this position.

Scott Scheall argues not only that our setting is irrelevant, but that can also be misleading. He even feels comfortable implying that we are not being objective in our analysis because we are more concerned about defending Mises than actually analyzing the epistemological issue.

In this paper we reply to Scheall’s arguments. Even if the problem that Scheall is dealing with is interesting, it remains a different problem to the one wetackle.

Abstract

We reply to Scott Scheall’s What is so Extreme About Mises’s Extreme Apriorism. We restate the setting of the topic of our paper and we argue that Scheall is not providing a clear distinction between (a) Mises the person and his epistemological position and (b) praxeology and economics. We also clarify misrepresentations of our own positions in Scheall’s treatment of our paper.

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Grandes éxitos capitalistas de Fidel Castro

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 30/11/16 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/grandes-exitos-capitalistas-de-fidel-castro/

 

Nos puede doler mucho a los amigos de la libertad, pero Fidel Castro fue un político de éxito en el mundo capitalista.

Dentro de los países en los que gobernaron, los comunistas dieron rienda suelta a una de sus dos características fundamentales: la violencia. Ningún sistema político asesinó a tantos trabajadores. Los comunistas acabaron con ellos a tiros, los sepultaron en terribles campos de concentración, y los mataron de hambre: las más mortíferas hambrunas padecidas nunca por el hombre fueron producidas por los comunistas, y fueron consecuencia de sus políticas anticapitalistas, a partir de las que aplicó Lenin hace casi un siglo.

Fuera de los países a los que sometieron dictatorialmente, los comunistas aplicaron sobre todo su otra característica fundamental: la mentira. Y con éxito. Hablando de campos de concentración, pruebe usted a recordar alguna película que haya visto sobre los campos de concentración comunistas, sobre las matanzas comunistas, sobre el hambre que provocaron los comunistas. Casi ninguna ¿verdad? Pues si eso no es un éxito, que venga Marx y lo vea.

El ex juez Baltasar Garzón es un héroe de los derechos humanos, es decir, del camelo conforme al cual se llama defender los derechos humanos a perseguir a Pinochet y a no haberle tosido jamás a Fidel Castro. Las dos cosas juntas definen los derechos humanos, y expresan el espectacular éxito de los comunistas en sus mentiras. Si le gusta a usted la literatura, le bastará con recordar que a Borges le negaron el Premio Nobel porque apoyó a Pinochet. Pero después se lo dieron a García Márquez, que respaldó la dictadura cubana hasta su muerte. A casi todo el mundo le pareció lógico y normal. Y así siguiendo…

O empezando, porque el éxito de Fidel Castro empezó antes de su entrada en La Habana el 1 de enero de 1959. Recuerdo de niño haber visto elogiosos reportajes en la revista Life sobre unos barbudos cubanos. En efecto, nadie hizo más por los criminales comunistas de Cuba que la prensa del país capitalista por excelencia, Estados Unidos, desde que Herbert Lionel Matthews, reportero y editorialista del New York Times, entrevistó a Castro en Sierra Maestra en 1957. El periodista, que fue crucial para convertir a Castro en un atractivo rebelde, insistió siempre que Castro no era comunista, y que lo único que en realidad quería era derrocar a Fulgencio Batista para celebrar…unas elecciones libres. En el lugar donde lo entrevistó, hay un monumento erigido por la dictadura en su recuerdo. Son comunistas, pero saben reconocer a sus amigos.

Dirá usted: es una excepción, porque la prensa siempre apoya el pensamiento crítico y la libertad. Piénselo mejor. Recuerde el tratamiento relativamente dulce que el comunismo suele recibir en los medios capitalistas. Y recuerde a Walter Duranty, que, junto con otros periodistas más famosos, en particular John Reed, brindaron un retrato idílico de los salvajes comunistas rusos de 1917. A ver: ¿en qué periódico trabajaba Duranty? ¿En qué periódico escribió unos reportajes repugnantes donde negó la hambruna generalizada que habían provocado los comunistas, siendo galardonado nada menos que con el Premio Pulitzer? Pues sí, claro que sí: en el New York Times.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

LA ISLA-CÁRCEL CUBANA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Lo primero es decir que el contragolpe contra Batista estaba plenamente justificado puesto que ese déspota había provocado un golpe a las instituciones libres de Cuba. Esto va para todos aquellos que sostienen que todo contragolpe es injustificado aunque se lleve a cabo frente a dictaduras, electas o ajenas a los procesos electorales. Si esto fuera cierto habría que condenar, por ejemplo, todas las revoluciones independentistas del sigo xix en América del Sur contra los atropellos de la corona española y, en el siglo anterior, la estadounidense contra los abusos de Jorge iii y tantos otros casos de tiranías insoportables, incluso la lucha aliada contra Hitler.

 

Por supuesto lo que no se justifica es haber trocado al déspota por una tiranía horrorosa en base a promesas falsas y patrañas de diverso calibre. Recordemos que en la revista cubana Bohemia, el 26 de julio de 1957 se publicó “el Manifiesto de la Sierra” que consistía en las declaraciones de Fidel Castro que prometió restaurar la Constitución de 1940, convocar a elecciones libres, democráticas y multipartidarias en seis meses y total libertad de prensa. También el 13 de enero de 1959 en declaraciones a la prensa local e internacional manifestó Fidel Castro: “se que están preocupados de si somos comunistas. Quiero que quede bien claro, no somos comunistas”.

 

Como he escrito antes en mi artículo titulado “Mi primo, el  Che”, en Cuba, a pesar de las barrabasadas inauditas de Batista, debido a la inercia de otras épocas, era la nación de mayor ingreso per capita de Latinoamérica, eran sobresalientes en el mundo de las industrias del azúcar, refinerías de petróleo, cerveceras, plantas de minerales, destilerías de alcohol, licores de prestigio internacional; tenía televisores, radios y refrigeradores en relación a la población igual que en Estados Unidos, líneas férreas de gran confort y extensión, hospitales, universidades, teatros y periódicos de gran nivel, asociaciones científicas y culturales de renombre, fábricas de acero, alimentos, turbinas, porcelanas y textiles. Todo antes de que el Che fuera ministro de industria, período en el que el desmantelamiento fue escandaloso. La divisa cubana se cotizaba a la par del dólar, antes que el Che fuera presidente de la banca central.

 

Fidel Castro no solo es responsable por la ruina económico-social de Cuba sino que encarceló y torturó sistemáticamente a opositores e impuso una sola voz en la prensa y el partido único, lo cual fue continuado por su hermano hasta el momento de escribir estas líneas. A pesar de la propaganda del régimen, en ningún caso resulta posible que en un sistema tiránico pueda hablarse seriamente de educación puesto que el adoctrinamiento es la condición necesaria, además de que los estudiantes están obligados a usar lápiz en sus cuadernos puesto que la próxima camada debe recurrir al mismo papel dada la escasez de ese material. El alfabetismo no consiste solo en saber  leer y escribir, radica antes que nada en la libertad de pensamiento y de acción.  Fidel Castro, en su discurso en las escalinatas de la Facultad de Derecho (¡nada menos!) de la Universidad de Buenos Aires el 26 de mayo de 2003 aclaró- dada su política de adoctrinamiento- que es lo que significa para su régimen la educación: “una revolución educacional bien profunda”(sic).

 

En una línea similar, debe explicitarse sobre la salud en ese país, tema tan bien detallado entre muchos otros por la neurocirujana cubana Hilda Molina que muestra las pocilgas de los hospitales y que solo se mantiene algún centro de salud para la vidriera al efecto de atender ciertos amigos del régimen.

 

Es que la soberbia de los megalómanos es infinita. Piensan que pueden fabricar “el hombre nuevo” que sin duda si existiera sería un monstruo. Son unos hipócritas que habitualmente viven en el lujo consecuencia de la expropiación al fruto del trabajo ajeno y se arrogan la facultad de dictaminar como deben vivir los súbditos. La revista Forbes publica que Fidel Castro figura entre los hombres más ricos del planeta con 900 millones de dólares en su haber.

 

Como acabo de destacar en un pasaje en una de mis últimas columnas semanales, Bernard-Henri Lévy en su obra Barbarism with a Human Face concluye, con conocimiento de causa puesto que fue marxista en su juventud, que “Aplícase marxismo en cualquier país que se quiera y siempre se encontrará un Gulag al final”. Por su parte, en El libro negro de comunismo. Crímenes, terror y represión de Séphane Courtois, Nicolas Werth, Jean-Louis Pané, Andrzej Packowski, Karol Bartosek y Jean-Louis Margolin consignan los asesinatos de cien millones de personas desde 1917 a 1997 por los regímenes comunistas de la Unión Soviética, China, Vietnam, Corea del Norte, Camboya, Europa Oriental, África y Cuba, es decir, en promedio, por lo que le quepa a cada uno, a razón de más de un millón de masacrados por año durante 80 años.

 

Lo más fértil es prestar la debida atención a la tradición de pensamiento liberal cuyo aspecto medular consiste nada más y nada menos que en el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros y no jugar a la omnipotencia que indefectiblemente termina en un desastre superlativo.

 

Es una vergüenza que en aquellos contextos autoritarios se declame que el arrancarle recursos a unos para entregárselos a otros es una muestra de “solidaridad”, lo cual constituye un agravio a esa noción y a la misma idea de caridad donde nunca está presente el uso de la fuerza.

 

Todo comienza con la trasnochada idea de la “redistribución de ingresos” realizada por los aparatos estatales en contraposición con la distribución que libre y voluntariamente llevan a cabo cotidianamente la gente a través de sus compras y abstenciones de comprar. Este redireccionamiento de los siempre escasos recursos se traduce en despilfarro, lo cual termina en una reducción de salarios e ingresos en términos reales.

 

A su vez, esta manipulación proviene de la idea de que lo conveniente para la sociedad es el igualitarismo sin percatarse que la guillotina horizontal destruye incentivos básicos al tiempo que desarticula la cooperación social y la división del trabajo. Nada más atractivo y necesario que la desigualdad al efecto de incrementar la productividad y nada más desesperante y tedioso que el igualitarismo que hasta convierte la conversación en algo equivalente a comunicarse con el espejo.

 

Por otro lado, cuando se habla de riqueza se supone que es un proceso estático donde hay un bulto que hay que redistribuir en el contexto de la suma cero, sin entender que la creación de riqueza es un proceso dinámico.

 

La incomprensión de estos razonamientos está presente en el autoritarismo, o si se comprenden se rechazan de plano para que los autócratas puedan mantenerse en el poder…”el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. En un principio de la revolución cubana hubo quienes se ilusionaron, pero esta altura del partido solo la apoyan quienes tienen espíritu terrorista, acompañados por snobs de la peor calaña que se ensañan con el sufrimiento ajeno. Es el rostro más oscuro y tenebroso de las bazofias humanas. Ahora, muerto el mayor artífice de la debacle cubana durante más de medio siglo, es de desear que los cubanos puedan zafar a la brevedad del régimen opresivo de las botas y reencauzarse hacia la libertad.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

“NO ES CIERTO QUE EL LIBRE COMERCIO Y LA IMPORTACIÓN ATENTEN CONTRA EL EMPLEO”

Por Iván Carrino. Publicado el 26/11/16 en: http://www.planbnoticias.com.ar/pb/index.php/2016/11/26/ivan-carrino-no-es-cierto-que-el-libre-comercio-y-la-importacion-atenten-contra-el-empleo/

 

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Para el economista del massismo la apertura económica es necesaria en Argentina. Se mostró partidario de bajar el gasto público y predijo que la economía argentina crecerá en el 2017.

En conferencia de prensa, el economista del massismo, Iván Carrino evaluó la situación económica en general y trazó sus perspectivas para el 2017.

Invitado por el bloque Pueblo Nuevo, integrado por el concejal Torres de Santa Rosa y Mariano Sánchez de General Pico y acompañado por el secretario general de los Judiciales, Ceferino Riela, Carrino dialogó con Plan B y evaluó que la economía se recuperará en el 2017.

“Creo que habrá un rebote en el actividad. Hay que pensar que en el 2014 se vivió un proceso similar con caída de la industria y el consumo, del salario real y en el 2015, hubo una recuperación. Algo similar pasará en el 2017, con la salvedad en que tendrán efecto algunas medidas que ha tomado el gobierno nacional” precisó.

“Entre ellas, el fin de las retenciones. Es decir que habrá una menor carga tributaria. Además, la modificación en ganancias y la eliminación del cepo, más la eliminación de trabas para importar y exportar”, afirmó.

“Además, hay un Banco Central que está bajando la inflación. Son medidas tendientes al crecimiento económico, que permiten al sector privado respirar”, agregó.

“Con esto, tenés unas buenas perspectivas para la siembra en maíz y trigo. Está creciendo la venta de fertilizantes y el sector agrícola está respondiendo, porque las exportaciones están creciendo”, opinó y agregó que las exportaciones, medidas en dólares, frenaron su caída.

“Hoy Argentina tiene superávit comercial y eso permitirá que Argentina crezca por encima de un rebote. Mis expectativas para el 2017 son que habrá menos inflación y más crecimiento, con un tipo de cambio que estará bastante tranquilo, como este año”, dijo.

—¿Algunas de esas medidas no atentan contra el empleo nacional, como la importación?

—Ese es un largo e interesante debate. No es cierto que a priori el libre comercio y la importación atenten contra el empleo. Uno ve países que son muy abiertos al comercio internacional con cero aranceles y tienen un 4 o 5% de desempleo.

Para Carrino, el proceso de apertura que se inició en Argentina, implica un proceso de adaptación. “Va a haber empresas que tal vez no sean competitivas. El punto es ver si tu economía es capaz de reemplazar al sector que cierra con nuevos emprendimientos y procesos productivos”, dijo.

“Creo que Argentina tiene capacidad de hacer eso y también hay que ayudarla un poco bajando trabas y regulaciones. Hay que permitir que surja un nuevo sector o más producción que absorba al tipo que tenga que readaptarse”, dijo.

“Según un dato de la CAME, que no está de acuerdo con la importación, los consumidores en Argentina podríamos pagar hasta un 50 o 70% menos en productos textiles o electrónica. Es decir, que los consumidores, en lo que gastábamos 100 podríamos gastar 30. ¿Qué hacemos con esos 70 que nos ahorramos gracias a la importación? Lo podemos poner el en banco, emprender un negocio o consumir” explicó.

“Es decir que esas tres cosas son buenas para la economía y se desarrollen otros sectores. Si lo ponemos en el banco, baja la tasa de interés, favorecemos a quienes quieren producir y tomar crédito. Si consumimos, consumimos nuevas cosas y habrá que fabricarlas y si emprendemos, invertimos en nosotros, en una empresa y producimos más. Creo que la apertura es necesaria y no hay que tenerle miedo. Puede haber fricciones en el corto plazo y que hay que solucionar con menos trabas”, agregó.

—Triaca dijo que con estas políticas hay 127.000 desempleados, ¿qué se hace mientras se produce la adaptación al proceso que mencionás?

—Ese es el dato formal de empleo perdido. Mucha de esa caída está explicada en el sector de la construcción, que estaba en una burbuja tremenda por las elecciones y porque el gobierno anterior decidió gastar una fortuna en obra pública, para contratar gente y generar un ilusión de prosperidad.

Carrino dijo que eso se pagó con inflación y una emisión monetaria del Banco Central del 40%. “Pero hoy vimos que eso explotó y los precios se dispararon, en parte explicado por eso. En el mientras tanto, hay alguna medida amortiguadora, como los seguros de desempleos, pero lo importante no es quedarse en el corto plazo y pensar en una economía a largo plazo, que emplee gente, que produzca, que vengan los inversores y eso se cambia con bajos impuestos, desregulación económica y esa es la mejor respuesta que se le puede dar a la gente que se quedó sin trabajo”, agregó.

“La mejor respuesta para la pobreza es trabajo de calidad, inversiones y crecimiento económico. Países como India, China y Chile, lo hicieron con crecimiento económico y no hay otra respuesta”, afirmó el economista del massismo.

—Esto ocurrió en los 90…

—En los 90, el gobierno gastó por encima de sus posibilidades, se endeudó. Había un comercio más libre, pero con el fenómeno de la deuda, apareció el atraso cambiario. Entonces, Argentina era muy poco competitiva, producto de ese endeudamiento. Y entonces, muchas empresas del país no pudieron competir, ni generar sectores competitivos.

Para Carrino, lo que falló en los 90 es que no se pudo absorber a la gente que buscaba empleo. “A eso hay que añadirle que aumentó la gente que buscaba empleo, y eso se explica porque había mejores perspectivas. La gente estaba más confiada y pasó de la desmotivación a buscar empleo, eso lo cuenta Juan Carlos de Pablo, en un libro que se llama 200 años de Historia Argentina y es un dato a tener en cuenta. Es decir, más gente salió a buscar empleo y lo que estuvo mal es que no se pudo absorber esa búsqueda de empleo”, opinó.

—¿Cómo está la situación de la Deuda hoy?

—Hoy hay un gigantesco problema de déficit heredado y eso se paga o con inflación o con deuda. Hasta la gente se cansó de la inflación y votó otro gobierno. Y el gobierno piensa ajustar el gasto público, pero vamos a ir a una estrategia gradual. Y para que sea gradual, hay que bajar el gasto público con deuda. Este año, tomó deuda por 40.000 millones entre pesos y dólares. Muchos de esos, fueron para pagar a los fondos buitres, unos 15.000 y tenés unos 25.0000 de nueva deuda. El año que viene se seguirá colocando deuda y es una preocupación.

Carrino agregó: “yo preferiría que se redujera el déficit de una manera más rápida y que el gobierno realmente redujera el gasto pública y esa es la solución al déficit y a la deuda. Si vos me decís que su idea es hacerlo en cuatro años, no me parece mal. Pero si porque se endeudan empiezan a patear el verdadero problema que es el gasto en la Argentina, eso sería una lástima.

—¿Por ser el año que viene electoral, no quieren tomar medidas como esa?

—Es muy probable, porque las elecciones condicionan a los políticos. Esperamos que no sea el caso, pero es muy probable. Si ves las propuestas de gastos del gobierno, no son de una reducción, por lo menos en el Presupuesto del 2017 va a aumentar el gasto en términos reales y eso es una mala idea. No me parece una solución a nuestros problemas reales y uno de los puntos flojos de este programa económico.

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Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano.

Fuerzas creativas y destructivas en el campo de las ideas

Por Gabriel Boragina: Publicado el 27/11/16 en: http://www.accionhumana.com/2016/11/fuerzas-creativas-y-destructivas-en-el.html

 

Escuchamos muchas veces aquello de que “Lo que lleva mucho tiempo construir, lleva poco destruir”.
Si esto fuera cierto, tanto para lo bueno como para lo malo, nadie podría dudar que sea prudente concentrarnos en la destrucción de lo malo, evitar la de lo bueno, y no cejar en nuestro empeño en seguir construyendo lo último.
Sin embargo, el principio por el cual la celeridad de destrucción es mayor que la constructiva, no se trata de un principio absoluto, sino que se encuentra condicionado a ciertos factores, de los cuales la idoneidad del medio utilizado es el más importante de todos.
La idoneidad del medio no guarda relación directa con su tamaño físico sino con su poder intrínseco. Pongamos un ejemplo: un edificio, normalmente, lleva bastante tiempo de construcción, aun empleando los medios modernos de edificación. La demolición de ese mismo edificio puede llevar más tiempo que el requerido para construirlo, igual cantidad de tiempo o menor, dependiendo -en los tres casos- del medio con el que intentamos la tarea.
Si me empeño en destruir un edificio de departamentos con un martillo, seguramente me llevará muchísimo más tiempo que el utilizado en la construcción del edificio, y es probable que a martillazos nunca termine de demoler el edificio, sobre todo si este último es grande. Si en cambio, empleo el concurso de otras personas que manejen grúas, picos o enormes mazos mecánicos, la destrucción del edificio me llevarán igual o menor cantidad de tiempo que su construcción, y en el último supuesto, si me dedico a utilizar una pequeña carga de dinamita, puedo conseguir una destrucción casi instantánea del inmueble. Es decir, tanto en lo constructivo como en lo destructivo, la velocidad de hacer o deshacer, dependerá del medio que se emplee. Y esto es válido -creo- en todos los órdenes de la vida, y no solamente en el rubro de la construcción que he utilizado de ejemplo.
En el campo de las ideas ocurre otro tanto. Las ideas son herramientas que, como cualquier otra herramienta, pueden ser utilizadas, sea para construir como para destruir lo construido. Su potencial -tanto constructivo como destructivo- depende de su fuerza intrínseca, es decir, de su poder de penetración, y más que este, de su poder de fijación o permanencia en la mente de quien la cobija o acepta. Las ideas, negativas o positivas, en la medida que se expanden a un mayor número de personas, conforman un entramado que se solidifica, tal y como sucede con los ladrillos con las cuales los albañiles construyen un edificio. Si lo que se edifica son prisiones, la gente que este destinada a vivir allí la pasará mal, muy mal, si -en cambio- lo que se edifican son viviendas, la gente que allí resida la pasará muy bien.
Llevado al plano social, las ideas pueden construir tanto sistemas cerrados como abiertos y ambos pueden ser sólidos, en la medida que los medios empleados para su construcción lo sean, es decir la fijeza de las ideas sobre las cuales se edifican. Claro que, “sólido” no es aquí de ningún modo sinónimo de positivo -o sea- bueno. Una prisión debe ser -por definición- una construcción mucho más sólida que cualquier otra, para evitar -precisamente- que la gente que allí se encarcele pueda escapar de ella. Pero, a partir de allí, no puede alegarse el argumento de la “solidez” de la misma como pretexto para que todo el mundo sea recluido en prisiones.
Muchas teorías parecen tener una consistencia firme, pero, estudiadas a fondo y finalmente implementadas conducen a consecuencias nefastas. Eso es ni más ni menos lo que sucede con doctrinas económicas como el socialismo, el keynesianismo, o sus parientes políticas del “estado de bienestar” o “benefactor” y demás variantes “progresistas”.
En física la fuerza, se define normalmente como: “Interacción entre dos o más cuerpos. Causa el cambio de movimiento, la deformación o la ruptura de un cuerpo”.
La primera acepción (la de interacción) tiene un sentido neutro, y la segunda acepción un sentido claramente negativo. Pero hay un sentido positivo que contrasta con la segunda acepción porque dicha interacción también da lugar a la formación o a la unión, arreglo, concordia entre dos o más cuerpos.
Es curioso -por cierto- que en física se considere que la unión de dos cuerpos importa una deformación física de ambos. Sin embargo, este parece ser el concepto aceptado, advertimos al lector que nosotros no vamos a aceptarlo, y hablaremos aquí de fuerza en el sentido definido, esto es de positivo y negativo. La fuerza, a nuestro juicio, opera en uno u otro sentido.
Respecto a la cuestión acerca de si la fuerza que destruye es la misma que construye, es preciso determinar si una misma fuerza puede actuar en sentido contrario.
Algunos sostienen que toda fuerza (es decir una misma fuerza) puede ser empleada en sentido positivo o negativo. Creo que en un estricto sentido físico es posible afirmar una cosa así. Por ejemplo, la fuerza que empleo en accionar un martillo para clavar un clavo en la pared es la misma fuerza que pudiera aplicar al martillo si en lugar de un clavo el objeto destinatario sería una persona. En el caso del clavo en la pared la fuerza sobre el martillo es aplicada para un fin constructivo (como podría ser colgar un hermoso cuadro) pero no se puede decir lo mismo si quisiera utilizar esa fuerza sobre el martillo para golpearlo sobre la cabeza de alguien. En otras palabras, la fuerza física empleada para accionar el martillo es -claramente- la misma, lo que es diferente es la motivación o móvil del sujeto que hace uso de esa fuerza.
En el ámbito de las ciencias sociales suele decirse que el empleo de la fuerza es malo o negativo, lo cual es cierto si se aclara que lo es si la motivación a la que obedece dicha fuerza es dañar a otras personas. Pero si en cambio lo que busca quien hace uso de la fuerza es repeler el ataque de otro u otros, dicha fuerza no puede decirse que se negativa, sino -a mi me resulta claro- que es positiva.
Las ideas -ya sean estas positivas o negativas- tienen y contienen la fuerza o el empuje para producir y llevar adelante los acontecimientos, los que adoptarán el mismo signo, según sea la orientación de aquellas (positiva o negativa). El progreso o retroceso social dependerá enteramente de ellas.
Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.