Sobre fachos que no saben que son fachos

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 26/11/21 en: https://visionliberal.com.ar/sobre-fachos-que-no-saben-que-son-fachos/

El día que el peronismo armó un Acto nazi en Buenos Aires para apoyar el Anschluss (anexión de Austria a Alemania)

Este es el caso especial, aunque no solamente del fascismo cuya característica central estriba en que esos gobiernos permiten que la propiedad se registre a nombre de particulares, pero usa y dispone el aparato estatal. Es una tradición más solapada y por tanto más eficaz que el comunismo que es más sincero en cuanto a que no permite que particulares registren a su nombre la propiedad pues la expropia directamente el gobierno que usa y dispone de la misma.

El fascismo es el sistema más difundido en el llamado mundo libre. Por ejemplo, en la educación la parla convencional alude a “la privada” pero en verdad en gran medida está privada de toda independencia allí donde los ministerios de Cultura y Educación imponen y autorizan estructuras curriculares según su canon de estrechez mental. Muchas veces he citado el caso de los taxímetros en Buenos Aires: es un ejercicio ilustrativo preguntar al conductor de quien es el vehículo y cuando responde que él es el dueño es de interés repreguntar sobre tres temas clave que definen la titularidad. Quien decide el horario de trabajo, quien decide la tarifa y quien decide el color en que debe estar pintado el automotor, las tres respuestas se dirigen al jefe de gobierno de la ciudad por tanto son los burócratas los verdaderos propietarios y no el nominal y circunstancial conductor que la juega de dueño.

Esto mismo aparece con partes sustanciales de las empresas y emprendimientos varios que sus aparentes administradores se la creen en cuanto a que son los titulares, pero no lo son por las razones apuntadas. Como queda dicho, son administradores aparentes pues quienes en definitiva deciden son los gobernantes.

Benito Mussolini

En otros términos, constituye una bufonada macabra que los estatistas del momento le endilguen el epíteto de facho a todos los que están en desacuerdo con los atropellos del Leviatán, en realidad una paradoja grotesca.

Por tanto, las políticas de las denominadas empresas estatales, los controles de precios, las reformas agrarias, las cargas fiscales descomunales, los endeudamientos vertiginosos, las inflaciones galopantes, las economías cerradas y las legislaciones laborales y sindicales autoritarias ponen al descubierto y en carne cruda las típicas medidas fascistas. Por eso resulta tragicómico que los megalómanos tilden de fachos a quienes se oponen al fascismo.

Benito Mussolini ha dicho el 25 de junio de 1922 y el 28 de octubre de 1926 respectivamente: “¿Qué es el Estado? En los postulados pragmáticos del Fascismo queda definido como la encarnación jurídica de la Nación. El Estado es eso desde luego pero no es solo eso (…) Hemos sepultado al viejo Estado democrático, liberal (…) a este viejo Estado que enterramos con funerales de tercera lo hemos sustituido por el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad nacional, el Estado que une y disciplina (…) el Estado es todo, fuera del Estado nada”. Gregorio de Yurre en Totalitarismo y egolatría subraya manifestaciones del Duce en cuanto a que: “El valor del hombre está en la vida colectiva. En la evolución del Estado y de sus formas está presente la humanidad en camino”. Y “para el Fascismo, la sociedad es el fin y el individuo es medio de toda vida de sociedad que consiste en tomar el individuo como instrumento de los fines sociales”.

Por eso resulta payasesco que los capitostes del intervencionismo estatal pretendan atribuir la característica de fachos a quienes se oponen a los fascistas acuerdos de precios y salarios entre corporaciones en lugar de abrir las puertas al proceso de mercado. Incluso los hay también que provienen de otras corrientes de pensamiento y que utilizan la pantalla de fascistas como insulto para los que no comulgan con sus visiones de talibanes.

No es una casualidad sino causalidad que los peronistas admiren e imiten desde su origen a Mussolini y hayan dado asilo a los nazis en nuestra tierra.

En resumen, es una buena receta estudiar primero el significado de las palabras antes de emplearlas alegremente sobre todo cuando se aplican a quienes apuntan a zafar del fascismo en la diaria y tan necesaria batalla cultural.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Un BCRA que agoniza en reservas y un Gobierno que quiere vengarse contra la clase media

Claramente se están metiéndose con el fruto del trabajo ajeno. Se ha decidido que los dólares son del Gobierno y de prepo quieren que la gente use un peso totalmente devaluado

Martín Guzmán y Miguel Pesce

La decisión del Banco Central de establecer una nueva restricción a la compra de dólares vía la prohibición de comprar pasajes de avión y cualquier otro servicio de turismo en el exterior con financiamiento en cuotas sin intereses, demuestra varias cosas.

En primer lugar, la crítica situación de las reservas netas del BCRA, tema sobre el que venimos advirtiendo hace tiempo. Las reservas líquidas ya son negativas, esto quiere decir que toda intervención del BCRA en el mercado de cambios debe ser en base al uso de los encajes en dólares que no son de su propiedad o porque activó el crédito con el BIS.

Lo concreto es que mientras Guzmán dice que no va a devaluar, terminan ajustando el mercado por cantidad frenando la compra de dólares.

La disparada del riesgo país también muestra que el gobierno argentino está a un paso de entrar en default. Por más que arreglen con el FMI, no van a conseguir fondos frescos para hacer frente a los vencimientos de bonos en dólares en el primer semestre del año que viene que suman US$ 6.400 millones.

El segundo punto es que claramente el Gobierno está metiéndose con el fruto del trabajo ajeno. Acá se ha decidido que los dólares son del Gobierno y de prepo quiere que la gente use un peso totalmente devaluado.

La gente tiene derecho a comprar lo que desee con el fruto de su trabajo, y eso incluye dólares. Pero en su afán intervencionista el gobierno se apropia del fruto del trabajo ajeno. Por ejemplo, si alguien produce trigo y lo exporta, el trigo que entrega es suyo y, por lo tanto, los dólares que recibe por venderlos al exterior, también son del productor de trigo. Sin embargo, el Estado, en una clara violación a los derechos de propiedad, le dice al que produce trigo que el BCRA se queda con los dólares y el productor tiene que quedarse con pesos que nadie quiere. Pero encima, por cada dólar exportado el productor de trigo recibe menos pesos por cada dólar que los que le correspondería si los vendiera en un mercado libre.

Es decir, primero le confisca su trabajo y le entrega pesos devaluados y encima lo confisca con el tipo de cambio artificial. En tercer lugar, lo confisca con impuestos de todo tipo. Esto hace que los estímulos por exportar sean escasos y siempre falten dólares.

Basta con ver las estadísticas de comercio exterior con volúmenes exportados y se puede ver que las cantidades exportadas por Argentina están estancadas hace 16 años. Esto quiere decir que cuando algún año suben las exportaciones es porque subieron los precios externos. Dicho en otras palabras, suben no por mayor productividad interna, sino por suerte de viento de cola.

El ataque a las exportaciones lleva a restringir el ingreso de divisas. El control de cambios lleva a restringir el control de divisas. Y dado el control de divisas, en vez de dar marcha atrás en su locura intervencionista, el gobierno mete más intervencionismo violando derechos de transacción, ahora prohibiendo que la gente pueda comprar servicios de turismo al exterior en cuotas sin intereses.

Dos puntos finales. En primer lugar, el BCRA se arroga el derecho de decir a quién puede financiar una persona con el fruto de su trabajo. Si alguien quiere financiar a otro sin cobrarle intereses, el estado, en forma arbitraria, decide que prohíbe que ese préstamo se lleve a cabo.

En segundo lugar, todo parece indicar que, además de tener un serio problema con las reservas, el Gobierno parece estar vengándose de una clase media, que es la que suele viajar al exterior con el fruto de su trabajo, por no haberlos votado en las elecciones de medio término. No me votás, te castigo, aunque con la nueva restricción que establezca el BCRA no resuelva el problema de la falta de reservas.

En síntesis, tenemos un Gobierno que se apropia de los capitalistas dólares que genera el sector privado y quiere forzar a la gente a usar los devaluados pesos que nadie quiere porque es una moneda de pésima calidad.

Un control lleva a otro, hasta que se termina ahogando por completo la actividad privada o el Gobierno termina hundiéndose en una catástrofe económica, social y política.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Individualismo, egoísmo, colectivismo y altruismo (3º Parte)

Por Gabriel Boragina. Publicado en: http://www.accionhumana.com/2021/11/individualismo-egoismo-colectivismo-y.html

El desprestigio que ha logrado la palabra egoísmo ha sido tan grande que no existe prácticamente casi nadie que quiera aceptarla y que no la condene. Inclusive muchos autores que simpatizan con el ideario liberal tratan de librarse rápidamente del término diferenciándolo del individualismo. Como ya hemos visto, K. R. Popper es uno de ellos. Por ejemplo, cuando dice:  

‘’Quizá algunos se pregunten cómo puede un individualista exigir devoción a causa alguna, especialmente a una causa tan abstracta como la investigación científica. Pero una pregunta semejante no haría sino revelar el viejo error (analizado en el capítulo anterior) de identificar el individualismo con el egoísmo’’[1]

El problema -a nuestro modo de ver y como ya hemos esbozado- consiste en creer que existe una sola interpretación para la palabra egoísmo o, dicho de otra manera, que hay una sola forma de ser egoísta. Si, en cambio, como pensamos, equiparamos al egoísmo con el interés propio, descubriremos que bajo esta última denominación se esconden actitudes personales en favor de los demás, y que en dicha dirección hasta incluso se puede admitir la posibilidad de lo que hemos llamado un egoísmo altruista, acepción que una inmensa mayoría de personas rechazaría de plano, incluyendo a la gran defensora del egoísmo, Ayn Rand.

Como dice L. v. Mises –parafraseándolo- el egoísmo engloba desde las acciones más nobles hasta las mas ruines  

‘’Un individualista puede ser generoso, dedicándose no solamente a ayudar a los demás individuos, sino también a desarrollar los medios institucionales destinados a favorecer a otra gente. (Fuera de esto, no creo que la devoción deba ser exigida, sino tan sólo estimulada) ’’[2]

El punto es que, nosotros expresaríamos que un egoísta también puede serlo y -en tal sentido- emprender las que se dan en llamar acciones solidarias.

Ese interés propio que hemos caracterizado como formando parte del egoísmo, o fusionándose con él, puede incluir perfectamente conductas que se dirijan no sólo a beneficiar a otras personas sino también al diseño de instituciones (decir ‘’sociales’’ sería una redundancia, ya que toda institución es -por su propia naturaleza- social) que por definición necesariamente incluyen la acción de otras personas distintas al del sujeto egoísta (individualista nos diría Popper según su clasificación).

Popper se refiere -en concreto- a las instituciones democráticas, que no son las únicas sino que hay muchas otras de carácter no político que benefician a la gente de muchas maneras disímiles, y la enorme mayoría de ellas son de condición privada.   

La devoción de la que nos habla el profesor austriaco es, sospechamos por el contexto, la devoción a alguna causa, es decir, implícitamente a una causa ajena (en principio) al individualista, y a la que adhiere después. Y esa exigencia no queda clara si se trata de una exigencia en abstracto o en concreto hacia alguna o algunas otras personas. Afortunadamente, en el párrafo analizado ahora, nos aclara que ‘’no creo que la devoción deba ser exigida, sino tan sólo estimulada’’.

Y decimos afortunadamente porque una devoción exigida nos estaría revelando una personalidad autoritaria que, claramente tiene poco que ver con lo que el liberalismo individualista predica.

‘’Yo creo que la devoción por ciertas instituciones, por ejemplo, las de un Estado democrático, y aun ciertas tradiciones, puede caer dentro de la esfera del individualismo siempre que no se pierdan de vista los objetivos humanitarios de dichas instituciones’’[3]

Sin duda que este es un párrafo que podemos compartir en alto grado. El individualista es un ser social que puede (como ya dijimos) ser sumamente solidario con otros e incluso con la causa de otros. Nos parece intensamente valiosa la aclaración popperiana en cuanto a la salvedad ‘’siempre que no se pierdan de vista los objetivos humanitarios de dichas instituciones’’.

Y es que –acertadamente- las instituciones de un ‘’estado’’ democrático no necesariamente pueden tener ‘’objetivos humanitarios’’, ya sea por un defecto de diseño o por una interpretación distinta de la palabra ‘’democracia’’, lo que se compadece con las diferentes acepciones que recibe el término democracia en la teoría política, tema sobre el cual nos hemos explayado en varias de nuestras obras por lo que no volveremos a repetir aquí lo que ya dijimos en ellas.

Creo que Argentina es un claro ejemplo donde -bajo la fachada de una ‘’democracia’’ formal- se esconde una modalidad sutil de totalitarismo, de la mano de partidos que hacen del populismo lo que ya puede considerarse una característica de vida.

Por eso, siempre hemos insistido que nuestra defensa es la de una democracia liberal y no de cualquier otro tipo de ‘’democracia’’.

‘’El individualismo no debe identificarse con un personalismo antiinstitucional. Éste es un error que los individualistas cometen con frecuencia. Tienen razón en su hostilidad hacia el colectivismo, pero confunden las instituciones con los grupos co­lectivos (que aspiran a ser fines en sí mismos) y se convierten, por lo tanto, en personalistas anti institucionales, lo cual los coloca peligrosamente cerca del principio de conducción. (A mi juicio, esto explica en parte la hostilidad de Dickens hacia el Parlamento inglés.) ’’[4]

Si tuviéramos que interpretar este párrafo, nos daría la impresión que Popper se está refiriendo al anarquismo como se lo entiende en el lenguaje coloquial y corriente. La expresión ‘’personalismo antiinstitucional’’ es una frase que encaja casi a la perfección en esa idea del anarquismo que tiene casi todo el mundo. Podría señalar que, a partir de ese error que nos señala la cita, el individualista deja de ser tal para convertirse en un anarquista, o que agrega esta última clasificación a la primera.

Pero -como hemos dicho tantas veces- nosotros pensamos que alguien es un individualista porque piensa, razona y se conduce en términos de individuos, es decir percibe la realidad como compuesta de individuos, entendidos como seres humanos concretos y palpables, perceptibles por los sentidos. No cree en entidades míticas como el estado-nación, la patria, el grupo, la colectividad, la sociedad, la comunidad y expresiones abstractas y/o etéreas, equivalentes.  

Esto es lo que marca la distinción entre un individualista y un colectivista. Dos visiones diferentes del mundo y de la realidad. Dos modos distintos de pensar, sentir y de vivir.


[1] K. R. Popper. La sociedad abierta y sus enemigos. Paidós. Surcos 20. Pág. 589

[2] Popper K. R. Ibídem.

[3] Popper K. R. Ibídem.

 [4] Popper K. R. Ibídem

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE. Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero. Síguelo en  @GBoragina

Las vidas desperdiciadas en la isla-cárcel cubana

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 23/11/2en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/las-vidas-desperdiciadas-en-la-isla-carcel-cubana-nid23112021/

Camiones militares patrullan a lo largo del malecón en La Habana, Cuba, el lunes 15 de noviembre de 2021. El gobierno prohibió una marcha de oposición en la jornada. (Foto AP/ Ramón Espinosa)
Camiones militares patrullan a lo largo del malecón en La Habana, Cuba, el lunes 15 de noviembre de 2021. El gobierno prohibió una marcha de oposición en la jornada. (Foto AP/ Ramón Espinosa)

Imaginemos las personas nacidas en 1959, cuando comenzó la infame aventura castrista, ahora con 62 años y siempre acosadas por la prepotencia, la miseria y el espanto de una tiranía que desgasta y consume vidas que en la práctica se tornan vegetativas. Para no decir nada de los padecimientos de los paridos antes y después del episodio de la Sierra Maestra. Seres humanos que sufren los embates del marxismo inmisericorde, rodeado por la abulia del poder.

A través del derecho a la resistencia a la opresión, operó un justificado y aplaudido contragolpe a las barrabasadas de Fulgencio Batista, quien había proporcionado reiterados golpes a todo vestigio republicano, pero el remedio resultó infinitamente peor que la enfermedad. A pesar de las tropelías de Batista, como arrastre de períodos anteriores, Cuba era la nación de mayor ingreso per cápita de Latinoamérica, eran sobresalientes en el mundo las industrias del azúcar, refinerías de petróleo, cerveceras, plantas de minerales, destilerías de alcohol, licores de prestigio internacional; tenía televisores, radios y refrigeradores en relación con la población igual que en Estados Unidos, líneas férreas de gran confort y extensión, hospitales, universidades, teatros y periódicos de gran nivel, asociaciones científicas y culturales de renombre, fábricas de acero, alimentos, turbinas, porcelanas y textiles.

Todo antes de que el Che Guevara –mi primo, pues su abuela materna, Ana Lynch, era hermana de mi abuela paterna– se desempeñara como ministro de Industria, período en que el desmantelamiento fue escandaloso. La divisa cubana se cotizaba a la par del dólar antes de que el Che fuera presidente de la banca central. Un asesino serial que masacró a opositores y escribió: “El verdadero revolucionario debe ser una fría máquina de matar”.

Ríos de tinta se han dedicado a denunciar las atrocidades en la isla-cárcel cubana, pero es del caso destacar muy especialmente los muy valiosos textos de Carlos Alberto Montaner, Huber Matos, Hilda Molina y Armando Valladares, que con gran claridad y precisión han documentado una y otra vez lo que viene ocurriendo en ese lugar que se ha convertido en la imagen de un largo episodio tenebroso.

Es inadmisible que alguien con dos dedos de frente sostenga que la educación en Cuba es aceptable puesto que, por definición, un régimen tiránico exige domesticación y solo puede ofrecer lavado de cerebro y adoctrinamiento (y con cuadernos sobre los que hay que escribir con lápiz para que pueda servir a la próxima camada, dada la escasez de papel). Del mismo modo, parecería que aún quedan algunas mentes distraídas que no se han informado de las ruinas y las pocilgas en que se ha transformado el sistema de salud en Cuba y que solo mantiene alguna clínica en la vidriera destinada a los capitostes del régimen y amigos para impresionar a tilingos.

En Cuba se trocó un déspota por una tiranía horrorosa en base a promesas falsas y patrañas de diverso calibre. Recordemos que en la revista cubana Bohemia, el 26 de julio de 1957 se publicó “el Manifiesto de la Sierra”, donde aparecen las declaraciones de Fidel Castro, que prometió restaurar la Constitución de 1940, convocar a elecciones libres, democráticas y multipartidarias en seis meses y total libertad de prensa. También el 13 de enero de 1959 en declaraciones a la prensa local e internacional manifestó Fidel Castro: “Sé que están preocupados de si somos comunistas. Quiero que quede bien claro, no somos comunistas”.

Fidel Castro, luego su hermano y ahora el amanuense del sistema criminal no solo son responsables por la ruina económico-social de Cuba, sino que torturaron y torturan sistemáticamente a opositores. Es que la soberbia de los megalómanos es infinita. Piensan que pueden fabricar “el hombre nuevo”, que sin duda si existiera sería un monstruo. Son unos hipócritas que habitualmente viven en el lujo consecuencia de la expropiación al fruto del trabajo ajeno, y se arrogan la facultad de dictaminar cómo deben vivir los súbditos. La revista Forbes publicó que Fidel Castro figuraba entre los hombres más ricos del planeta.

Bernard-Henri Lévy, en su obra Barbarism with a Human Face, concluye, con conocimiento de causa, puesto que fue marxista en su juventud: “Aplícase marxismo en cualquier país que se quiera y siempre se encontrará un Gulag al final”. Es que la genealogía del totalitarismo repite sus esquemas macabros. En El libro negro de comunismo. Crímenes, terror y represión, compilado por Séphane Courtois, se consignan los asesinatos de cien millones de personas des 1917 a 1997 por los regímenes comunistas de la Unión Soviética, China, Vietnam, Corea del Norte, Camboya, Europa Oriental, África y Cuba, es decir, en promedio, por lo que le quepa a cada uno, a razón de más de un millón de masacrados por año durante 80 años.

Eudocio Ravines, un comunista peruano Premio Mao y Premio Lenin, con misiones varias encargadas desde el Kremlin –especialmente infiltrar la Iglesia Católica española y chilena–, en su primera etapa de desencanto con ese sistema pensaba que el problema radicaba en tal o cual administrador y recién más adelante se percató de que el problema consiste en el comunismo y no en sus circunstanciales jefes. A partir de entonces escribía semanalmente en diarios latinoamericanos y publicó numerosos libros, entre los cuales cabe destacar La gran estafa, que cuenta diez ediciones. El título revela a las claras el contenido de ese sistema que Ravines denomina “la fosa común”, que es “la consecuencia inexorable de sistemas y métodos, de dogmas inhumanos, de condiciones económicas, políticas y sociales que los dirigentes no pueden modificar ni suavizar, ya que ello implicaría su caída”. El libro está dedicado a “todos los que sufrieron el drama de la gran estafa”. En esa obra, el autor relata el suicidio de uno de sus colegas debido a que no resistió tanta hipocresía de los jerarcas de su partido luego de haber entregado su vida a esa causa. Ravines consigna que lloró amargamente frente a ese cadáver no solo por su querido amigo, sino: “Lloré por mí, por mi vida, por mi juventud estéril y quemada en vano, entregada para que se alzaran sobre mi sacrificio un infame grupo de piratas”.

No fueron pocos los que se dejaron seducir por los socialismos de diversa denominación sin advertir el resumen de Marx y Engels en el Manifiesto comunista en cuanto a que “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta sola expresión: abolición de la propiedad privada”. En torno a esta institución fundamental gira todo el problema, de allí es que resulta tan esencial estarse prevenido con los embates del llamado distribucionismo vía la guillotina horizontal, los controles de precios, la inflación monetaria, las cargas tributarias, las deudas públicas y las regulaciones asfixiantes a las actividades lícitas. Todo esto va minando la asignación de derechos de propiedad en desmedro de todos, pero muy especialmente de los más vulnerables.

Ahora observamos con gran esperanza las marchas y la lucha valiente de cubanos en medio de represiones violentas de la banda de tiranos instalados en el gobierno y a pesar de la repugnante cobardía de quienes les dan la espalda en estos cruciales momentos. Es pertinente repasar las conmovedoras estrofas de “Patria y vida” para constatar el espíritu noble de estos héroes.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

¿Dolarización, independencia del BCRA o competencia de monedas?

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 23/11/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/11/23/dolarizacion-independencia-del-bcra-o-competencia-de-monedas/

Todo parece indicar que cada vez se impone más la idea de hacer una reforma monetaria para volver a tener moneda y terminar con los períodos de alta inflación a los que estamos sometidos

Desde siempre los sistemas monetarios del mundo están basados en la confianza que la gente tiene en las instituciones jurídicas, políticas y económicas del país emisor (Reuters)

Salvo los economistas del Gobierno y quienes lo siguen creen que puede continuar aplicando el impuesto inflacionario eternamente con su poder de señoreaje (beneficio que percibía la autoridad de las casas de moneda por acuñar una pieza cuyo valor intrínseco era menor al nominal. En la actualidad representa el hecho de que el derecho a “producir” dinero puede constituir para el emisor una fuente de ingresos) y no advierten la huida del peso por la sociedad en su conjunto, el resto sabe que algo hay que hacer al respecto.

¿Cuáles son las opciones para volver a tener un sistema monetario?

Juntos por el Cambio parece inclinarse por cambiar la Carta Orgánica del BCRA, que es una ley, y establecer una verdadera independencia del BCRA para que se concentre en su rol primario “defender el valor del peso”.

Considerando el destrozo monetario al que ha sido sometida la Argentina y, en particular, a la escasa inclinación que tienen los políticos por respetar las leyes que ellos dictan, esta alternativa luce muy poco viable. En última instancia, la propuesta de esta alianza política de varios partidos parece olvidar que en la Argentina la misma dirigencia política sancionó primero la Ley de Convertibilidad y luego la derogó sin más. Y que esa misma dirigencia sancionó la pomposa Ley de intangibilidad de los depósitos y a los pocos meses establecía un corralito y luego dispuso la pesificación de los depósitos en dólares.

No hay que olvidarse que desde siempre los sistemas monetarios del mundo están basados en la confianza que la gente tiene en las instituciones jurídicas, políticas y económicas del país emisor. Hasta que en Argentina esas instituciones vuelvan a recuperar prestigio y el crédito de la sociedad, va a pasar mucho tiempo y, por lo tanto, luce poco realista pensar en que un simple cambio de la Carta Orgánica del BCRA vaya a despertar confianza en el peso como moneda en el estricto sentido de la palabra (unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor).

Luce poco realista pensar en que un simple cambio de la Carta Orgánica del BCRA vaya a despertar confianza en el peso como moneda en el estricto sentido de la palabra (unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor) (Reuters)

Es más, ya cuando estaba en funcionamiento la convertibilidad, los depósitos del sector privado en el sistema financiero en dólares representaban entre 50% y 70 del total. En otras palabras, aun con convertibilidad la gente seguía prefiriendo el dólar. El peso era un simple recibo de los dólares que el BCRA tenía en las reservas respaldando la base monetaria.

De manera que no luce como una verdadera solución cambiar la carta orgánica del BCRA para resolver el problema de la desconfianza en el peso, porque la gente no es que no cree en el Banco Central, no cree en que la dirigencia política vaya a cumplir con las leyes sanciona.

La otra opción es ir a una dolarización. Esta alternativa parece complicada hoy en día porque el BCRA no tiene prácticamente reservas propias líquidas. En el mejor de los casos, las netas se estiman en USD 7.000 millones en comparación con $7,6 billones que suman los pasivos a rescatar entre base monetaria, Leliq y Pases netos.

El primer problema es que el tipo de cambio de conversión superaría los $1.000 por dólar, cinco veces el promedio actual de la cotización de los dólares alternativos al oficial, con el riesgo de establecer un tipo de cambio arbitrario a la hora de dolarizar. Esto quiere decir que podría afectar el flujo de comercio exterior dependiendo si la paridad de referencia se fija muy alta o muy baja. Además, implicaría establecer otra moneda de curso forzoso, en este caso el dólar.

Tipos de cambios alternativos por el control al movimiento de divisas

$ por dólar

Tal vez la mejor opción que hoy puede tener Argentina para restablecer un sistema monetario lo más rápido posible consista en quitarle el curso forzoso al peso y darle curso legal al resto de las monedas, es decir, establecer un sistema de competencia de monedas en el que todo indica que la gente va a terminar eligiendo el dólar como medio de intercambio y reserva de valor.

Funcionamiento de la mejor propuesta

No hace falta decir que “hay que dinamitar el BCRA”, eso está bien para el discurso de barricada y poco serio desde el punto de vista intelectual. Lo más conveniente, incluso desde el punto de vista político, es establecer esa competencia de monedas y dejar que la gente dolarice de hecho la economía. No habría argumento posible de parte de los defensores del curso forzoso del peso ante esta medida, porque sería la misma gente la que estaría dolarizando la economía.

Si el BCRA no produce una moneda de buena calidad, muere como una fábrica de hamburguesas que produce un producto de mala calidad que la gente no demanda. Sometiéndolo a la competencia, desaparece.

Por otro lado, la clave está en tener las cuentas del sector público en orden, aunque también es importante resaltar que, en última instancia, es más relevante el nivel de gasto público que el nivel de déficit fiscal. Es preferible un déficit fiscal de 2% de PBI con un gasto público del 15% del PBI, que equilibrio fiscal con un gasto público del 47% del PBI, porque la contrapartida de semejante injerencia del Estado es la presión impositiva, la emisión monetaria y el endeudamiento del sector público.

Adicionalmente a un sistema de competencia de monedas, se debería autorizar transacciones locales con transferencias de fondos en el exterior. Es decir, los argentinos tienen miles de millones de dólares depositados en el exterior en blanco y no piensan traerlos porque tienen miedo a que el Estado se los confisque. Esto hace que esos miles de millones de dólares financien el consumo y la inversión de los países desarrollados donde están atesorados en lugar de financiar la actividad económica interna.

Es más relevante el nivel de gasto público que el nivel de déficit fiscal. Es preferible un déficit fiscal de 2% de PBI con un gasto público del 15% del PBI, que equilibrio fiscal con un gasto público del 47% del PBI, porque la contrapartida de semejante injerencia del Estado es la presión impositiva, la emisión (EFE)

¿Por qué no generalizar los pagos en el exterior con esos fondos por operaciones que se hagan localmente? Juan le compra el auto a José y le paga de su cuenta en Nueva York a la cuenta de José en Nueva York, Miami o donde tenga la cuenta. Esto permitiría utilizar recursos enormes para movilizar la economía interna en forma inmediata sin que los dueños de esos recursos asuman el riesgo de traer su dinero a la Argentina.

En síntesis, tal vez hoy más que dolarizar habría que establecer una competencia de monedas que terminaría en una dolarización de hecho llevada a cabo por la misma gente.

Hay que tener presente que ninguna reforma monetaria resolverá los problemas estructurales de la economía argentina. Para eso se necesita encarar profundas reformas del Estado; Impositiva; y Laboral; y también desregular la economía y volver a la integración de la economía al mundo.

Así como un acuerdo con el FMI o el acceso al financiamiento del mercado voluntario de deuda tampoco son sustitutos de las reformas estructurales mencionadas. Son solo los pilares en que debiera apoyarse un plan económico que habrá que aplicar en forma integral y de manera simultánea. Esto es lo que realmente se llama política de shock. Generar un shock de confianza con mediadas estructurales y consistentes.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Mirar con atención: ¿optimismo o pesimismo?

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 20/11/2en: https://www.infobae.com/opinion/2021/11/20/mirar-con-atencion-optimismo-o-pesimismo/

Sólo la crítica empuja las cosas a mejorar, mientras que el aplauso a rajatabla conduce al estancamiento

Paul Johnson

Seguramente los de nuestra generación no somos originales si decimos que el mundo está complicado. Antes que nosotros hubieron otros problemas, algunos de los cuales más graves que los actuales lo cual no nos consuela pues debemos resolver lo que nos toca.

Observamos con alarma lo que viene ocurriendo en el otrora baluarte del mundo libre: Estados Unidos. De un tiempo a esta parte es grande la decadencia respecto a los valores y principios establecidos por los Padres Fundadores. En lo personal escribí un libro sobre el tema titulado Estados Unidos contra Estados Unidos donde abarcó muy diversas facetas culturales, institucionales, económicas y de relaciones exteriores que muestran un marcado declive. Es cierto que hay entidades extraordinarias que trabajan denodadamente para revertir el problema, pero por el momento no resulta suficiente. La anterior administración elevó el gasto público, el déficit y la deuda a niveles muy preocupantes pero luego objetó el recuento electoral por resultar perdidoso a pesar de que los cincuenta estados ratificaron su derrota en las urnas y también lo hicieron sesenta y un jueces federales y locales junto al propio vicepresidente de esa misma gestión. Luego asumió otro gobierno de otro partido que se ha propuesto empeorar aquellos tres indicadores clave.

Por su parte, en nuestra región el estatismo ha llegado a límites insoportables en la isla-cárcel cubana y le siguen los imitadores venezolanos, los nicaragüenses y ahora los peruanos. Los argentinos abrimos esperanzas a raíz de dos derrotas electorales consecutivas del chavismo autóctono, aunque los problemas que se avecinan no son menores. En el continente europeo y en Inglaterra resurge el nacionalismo xenófobo con algunas pocas reacciones saludables en tierras españolas. Tenemos un Papa peronista y arrebatos autoritarios aquí y allá en zonas orientales junto a un megalómano de proporciones inauditas en Corea del Norte y otros de similar características en Rusia y China.

Pero al mismo tiempo consignamos reacciones bien inspiradas debido a personas e instituciones que se preocupan y ocupan de contrarrestar los atropellos del Leviatán. Todo esto es para ser optimista, sin embargo los otros datos comentados mueven el fiel de la balanza peligrosamente hacia territorios oscuros. Debemos meditar cuidadosamente esta encrucijada, una meditación que habitualmente no cuenta con muchos adeptos puesto que como escribió Antonio Machado “de cada diez cabezas nueve embisten y una piensa.”

Frente a justificadas críticas por mucho de lo que ocurre en nuestro mundo, hay quienes reprochan a los críticos manteniendo que hay que ser optimista y ver el lado bueno de las cosas. Continúan diciendo que el color con que se mira la vida depende de cómo se percibe la realidad, lo cual ilustran con el vapuleado ejemplo del vaso con líquido hasta la mitad: unos lo verán medio vacío y otros medio lleno. Esto último dicen es lo que le da sal a la vida, lo contrario es puro derrotismo inconducente.

Ahora bien, este tema del optimismo y el pesimismo requiere análisis más cuidadoso. El apresuramiento nunca conduce a buen puerto. Partamos de la premisa que la crítica es lo que empuja las cosas a mejorar, mientras que el aplauso a rajatabla conduce al estancamiento. Como la perfección no está al alcance de los mortales, todo es susceptible de criticarse lo cual revela estados de inconformidad y pretensión de alcanzar metas más elevadas.

Un paso más en esta indagación, actividad detectivesca o arqueología interior nos muestra que quien es pesimista respecto al presente es porque piensa que se pueden lograr objetivos mejores, situación que en verdad lo convierte en un optimista respecto del futuro. En cambio, el optimista respecto al presente de hecho estima que no pueden obtenerse marcas mejores, apreciación que lo convierte en un pesimista respecto del futuro. En otros términos el conformista se oculta tras una pantalla de optimismo pero es pesimista por naturaleza, mientras que el crítico del presente tiene esperanzas en lograr un horizonte más promisorio.

Y este no es un mero juego de palabras, encierra una profunda visión filosófica de la vida. Junto con muchos otros he insistido que quien se siente completo en su vida tiene una mirada liliputense de sí mismo. La verdadera visión optimista (que comparte la raíz de óptimo) apunta más allá de lo logrado, es crítico y autocrítico. Ve la vida como una aventura y un desafío para mejorar. No se estanca y se “sienta sobre sus (supuestos) laureles”. Esto transmite entusiasmo y alegría al contrario del optimista a ultranza que en realidad tiene una visión lúgubre de la vida por más que dibuje una perpetua sonrisa en su rostro y se ría como la hiena.

El pesimista del presente pretende más de la vida, tiene expectativas más altas y por eso es un optimista del futuro. En cambio, el optimista de cuanto ocurre en el presente al renunciar al espíritu crítico está renunciando a la condición humanaSolo es posible progresar si se está disconforme con el presente. En otra oportunidad, en este contexto, lo he citado a Miguel de Unamuno quien escribe que permanentemente lo llaman “pesimista, cosa que, por otra parte, no me tiene en gran cuidado. Sé todo lo que en el mundo del espíritu se ha hecho por eso que los simples y los sencillos llaman pesimismo”.

Los que no son capaces de ver un futuro mejor y se acomodan a lo que ocurre con optimismo se quedaron sin proyectos, están anquilosados y padecen un espíritu anciano, aquél estado que André Maurois definía como “la sensación que es demasiado tarde”.

Este es el sentido por el que Octavio Paz insistía que “Si los intelectuales latinoamericanos desean realmente contribuir a la transformación política y social de nuestros pueblos, deberían ejercer la crítica”. Este es el sentido por el que los autores de todas las grandes obras imprimen un sello crítico al statu quo, es porque llevan en el alma la ambición irrefrenable del mejoramiento y con sus contribuciones corren el eje del debate hacia posiciones más elevadas, como lo destacan con especial vehemencia Longfellow, Andre Gide, Jonathan Swift, Erik von Kuehnelt-Leddihin, Albert Camus y tantos otros escritores de gran calado.

Esto ocurre en todas las manifestaciones del arte, recuerdo la formidable producción cinematográfica El niño con el traje a rayas, relato que me conmovió profundamente. Ese pequeño -hijo de uno de los criminales nazis del ejército de Hitler- ofrece un magnífico ejemplo de cordura al acercarse por el lado de afuera del alambrado a otro compinche de su edad que estaba encerrado en uno de los campos de concentración y clandestinamente al trasponer los feroces alambres para encontrarse con su amiguito con el que muere en una de las tantas cámaras de gas (resulta impresionante la toma de un primer plano de las manos entrelazadas de los dos chiquitos en camino a la muerte). En aquellos momentos trágicos para la humanidad, el revivir escenas escabrosas como las mencionadas, con todo el dolor y el espanto del caso, nos trasmiten una visión optimista en el sentido de que condenas sin reservas de esas montruosidades vividas constituyen un signo alentador y hacen que las víctimas no hayan sido exterminadas inútilmente, precisamente debido a la profunda crítica que el rodaje genera en toda mente con un mínimo de razonabilidad. Y el régimen nazi terminó merced al pesimismo que mostraron opositores respecto al horrible presente de aquellos momentos.

Es que no vamos a ninguna parte con los tilingos que todo les parece bien y son siempre optimistas de lo que ocurre, y si vamos a alguna parte es al cadalso. Son los que dicen que “no hay que juzgar” sin percibir que eso es también un juicio como lo es todo lo que hacemos o decimos cotidianamente. Los que ejercen el espíritu crítico y luchan diariamente por mayores dosis de libertad y respeto recíproco en última instancia son por naturaleza, como queda dicho, optimistas respecto a las potencialidades del hombre. En cambio, los optimistas de cuanto tiene lugar, operan con una muy escasa y estrecha expectativa de lo que puede y debe hacer el hombre, cuentan con un plafón que no supera la altura de sus cuerpos, son incapaces de mirar al cielo, deambulan por los zócalos de la vida, si fuera por ellos aún rugiríamos en las cavernas.

Nada peor que aquellos irresponsables que recostados en sus poltronas repiten que no hay que preocuparse puesto que “ya vendrá la parte buena del ciclo de la historia” sin percatarse que nunca llegará esa faz si no hacemos algo por explicar y difundir los valores del respeto recíproco. Las cosas no suceden automáticamente en las relaciones sociales, no hay tal cosa como el determinismo histórico, como bien apunta Paul Johnson: “Una de las lecciones de la historia que uno debe aprender, a pesar de que resulta desagradable, es que ninguna civilización puede darse por sentada. Su permanencia nunca puede asumirse; siempre hay una edad oscura acechando a la vuelta de cada esquina”.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

BENEDICTO XVI, UN BÁLSAMO EN ESTOS TIEMPOS DE CONFUSIÓN

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 21/11/21 en: http://gzanotti.blogspot.com/2021/11/benedicto-xvi-un-balsamo-en-estos.html

Que yo sepa, Benedicto XVI no ha sido “cancelado” por ahora. Al menos sus documentos siguen apareciendo en la página del Vaticano (www.vatican.va)

Entre ellos, le sugiero al lector cinco lecturas.

Comience por su Discurso a la Curia del 22-12-2005[1]. En estos tiempos, donde se acusa al Vaticano II de ser el culpable de la confusión actual, tienen allí una serie de aclaraciones que explican lo contrario. Sobre todo, la relación de la Iglesia con el mundo moderno, el punto débil tanto de quienes creen que el Magisterio termina con la Quanta cura como de los teólogos de la liberación y del pueblo.

Siga por su programático discurso a Ratisbona de Septiembre de 2006[2], difamado por los inquisidores de la corrección política que, gracias a Dios, Benedicto XVI NO tuvo. Allí podrá ver el lector cuál es la relación entre la razón y la Fe, esto es, que la Fe es razonable, que la razón no implica una helenización del Cristianismo sino al revés. En estos tiempos postmodernos dentro de la Iglesia, nada más temible que este discurso. Que coherentes que fueron en difamarlo. Y qué malévolos.

En tercer lugar, lea su discurso del 17 de Enero de 2008 a la Universidad La Sapienza[3], que no pudo dar porque sus “liberales” profesores se opusieron a su sola presencia. Verán allí lo que es una razón pública cristiana, esto es, tomar todo lo bueno del pensamiento de Rawls y Habermas y llevarlo al seno de la relación entre Catolicismo y vida pública. Claro, para ello hay que estudiar un poquito, cosa que el pachamama-catolicismo post-Benedicto no está dispuesto a hacer.

Concluya por sus discursos al Parlamento Británico, del 2010[4], y al Parlamento Alemán, del 2011[5]. Son discursos que podrían haber sido escritos por Hayek si Hayek hubiera sido católico. Claro, no convienen, entonces, a los que siguen declamando que “el liberalismo es pecado” y blandiendo sus excomuniones, ni tampoco conviene a los teólogos del pueblo y de la liberación para los cuales hablar de libertades individuales y de Estado de Derecho es “demasiado moderno”.

En medio de la locura, la razón está. Silenciada, como Cristo en el Sagrario, pero está.

Tolle lege.


[1] https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2005/december/documents/hf_ben_xvi_spe_20051222_roman-curia.html

[2] https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2006/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20060912_university-regensburg.html

[3] https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2008/january/documents/hf_ben-xvi_spe_20080117_la-sapienza.html

[4] https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2010/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20100917_societa-civile.html

[5] https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2011/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20110922_reichstag-berlin.html

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor en las Universidades Austral y Cema. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Publica como @gabrielmises

Nicaragua confirma su totalitarismo

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 8/11/2en: https://www.laprensa.com.ar/508726-Nicaragua-confirma-su-totalitarismo.note.aspx

Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo han logrado sobrevivir gracias a la ayuda económica de Venezuela y a la tolerancia de gobiernos como el de la Argentina.

Solo un distraído puede reportar como noticia el resultado de las elecciones nicaragüenses. La dupla Ortega sigue encajada en el poder más absoluto. Como en tantos otros casos, fingieron oponerse a Somoza pero son aun peores que ese dictador por ello el cántico popular «Ortega y Somoza son la misma cosa». Ni siquiera buscar pretextos para su abuso de poder pues encarcelaron a siete de los candidatos opositores y proscribieron a tres partidos. Son la mugre del continente junto a la isla-cárcel cubana y la tierra que maneja a su antojo el sátrapa del Orinoco que habla con los pajaritos.

Estoy escribiendo esta nota el domingo temprano antes de conocerse los resultados que, como queda dicho, ya se saben de antemano de modo que no resulta relevante esperarlos. Lo increíble es que existan gobiernos como el argentino que con antelación se apresuraron a difundir la peregrina idea que reconocerán «los resultados de las elecciones en Nicaragua». Hay que estar muy adentrado en el espíritu de la esclavitud para solidarizarse con esos infames mandones.­

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TRAMPAS MACABRAS­

­Se han sucedido reiteradas marchas de protestas en Managua, extendidas a todo el país en protesta por el gobierno autoritario de Daniel Ortega y su cónyuge que inician su quinto mandato quienes ya habían demostrado sus trampas macabras, primero después de su entrenamiento militar en Cuba cuando fue Coordinador de la Junta de la Revolución -después de derrotado otro dictador célebre con ayuda del gobierno estadounidense- y luego como presidente en elecciones amañadas. Ahora gobierna a puro golpe de decreto con una justicia adicta y un Parlamento lleno de cortapisas junto a empresarios prebendarios con privilegios inauditos y mercados cautivos en detrimento de la gente y medios de comunicación controlados por el aparato estatal.­

El régimen nicaragüense ha sobrevivido merced a la ayuda del chavismo y cuando últimamente comenzó a flaquear la beneficencia de Maduro con recursos detraídos coactivamente del pueblo debido al hambre que padece.­

En su oportunidad, las manifestaciones se concentraron primero en torno a la Universidad Politécnica de Nicaragua -bastión de la resistencia estudiantil- que al comienzo se dirigieron a la Rotonda de la Virgen donde se erige la estructura de metal conocida como «el árbol de la vida» puesta por la también dictadora la antes referida primera dama y vicepresidente Rosario Murillo y luego, como queda dicho, las marchas se extendieron por todo el país. Posteriormente las trifulcas se trasladaron también a Matagalpa con muchos heridos y detenidos.­

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INTROMISION CHINA­

­A lo dicho se agrega la agresiva intromisión china contratada por el gobierno local para fabricar, entre otras obras, el canal interoceánico pero en verdad una pantalla para dar sustento al régimen en muy diversos frentes. Es absolutamente inaudito que a esta altura del siglo XXI haya quienes se dejen engatusar por tiranuelos con aires revolucionarios, ambiente en el que ellos y sus compinches y allegados se enriquecen de modo colosal a costa de una miserable explotación a los más necesitados. Y todo esto ocurre además de la aplicación de recetas estatistas fracasadas en todos lados donde se ensayaron. 

Se alardea de la redistribución de ingresos con lo que se establece una asignación de los siempre escasos recursos en base a criterios políticos muy por fuera de toda concepción de eficiencia lo cual perjudica a toda la población pero muy especialmente a los más débiles. En realidad, el eje central de la así denominada redistribución va a los bolsillos de la casta gobernante.

Al mismo tiempo, el aparato estatal se inmiscuye permanentemente en las relaciones contractuales entre las partes con lo que crea conflictos de todo tipo, especialmente en el terreno de la vivienda, la alimentación y la provisión de medicamentos.­

En el área de la educación el régimen se empecina en el lavado de cerebro de los estudiantes que tiene al alcance con bibliografías y enseñanzas reñidas con las más elementales normas de estudio con lo que se cierra el paso a tradiciones de pensamiento que apuntan a una sociedad abierta en el campo del derecho, la economía y la filosofía. Los pocos reductos que existen son permanentemente boicoteados por las autoridades. ­

Este dictador revolucionario comanda el incendio de propiedades de los opositores y la violencia a quienes se animan a levantar su voz para denunciar estas atrocidades. Estas denuncias se conocen merced al coraje de personas como fueron en su oportunidad Luciano García, Elisabeth Romero, Francisco Valdivia, Maria del Carmen Solórzano y el valeroso diario La Prensa que resistió hasta donde pudo en manos de su entonces corajudo editor en jefe Eduardo Enríquez, latrocinios antes expuestos por los propios ex simpatizantes de Ortega como es el caso de Carlos Mejía Godoy, quien por otra parte alega que su ex jefe se alzó con dineros del partido político que en su momento cofundaron.

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PERVERSION­

Hasta su propia hijastra -Zolia Narváez Murillo- lo acusa públicamente a Ortega de haberla violado reiteradamente cuando era niña, y que también dice que el padrastro copulaba con su empleada doméstica frente a esa hijastra. Este es el personaje que pulula por algunos foros internacionales declamando sobre la justicia social y la democracia participativa, siempre abrazado con sus socios de opereta pertenecientes a la oligarquía gobernante de otros países latinoamericanos quienes también succionan los recursos de sus respectivos países en inmisericordes asaltos y atropellos del Leviatán.

Por supuesto que la situación anterior con la camarilla de los Somoza era una verdadera desgracia, la cual duró mientras tuvo el apoyo de los gobiernos de Estados Unidos, tendencia iniciada por Roosevelt quien reconocía la malicia de la mencionada casta pero afirmaba respecto a uno de sus integrantes mafiosos: «I know he is a son of a bitch, but he is our son of a bitch». Luego Carter recurrió a todas las vías posibles y por haber para que los sandinistas ocuparan el poder, y cuando, mucho después, el gobierno estadounidense intentó reaccionar frente a la sustitución de una banda de forajidos por otra, resultó demasiado tarde.

Mario Vargas Llosa en un artículo titulado «Para la historia de la infamia», después de dar detalles truculentos y horripilantes de Ortega, escribe que el régimen fue convertido «en una dictadura tan corrupta y autoritaria como la que se padeció bajo Somoza». Y se sorprende de que «alguien capaz de semejantes iniquidades se halle de nuevo en el poder» en ese país que destaca es «el segundo país más pobre de América latina después de Haití».­

Mientras las escaramuzas por parte de algunos valerosos ciudadanos se intensifican en las calles en diez ciudades nicaragüenses, especialmente en Granada, León y Managua, en Masaya hubieron combates entre la población civil y la Policía Nacional.­

No sabemos que dirán los libros de historia del futuro sobre estos gobernantes canallas, pero en todo caso habrá muchos sorprendidos por haberse tolerado tanta infamia en nombre de la democracia y la liberación de los pueblos. Un régimen autoritario con disfraz de democracia. En verdad ejemplos de la cleptocracia más espeluznante, es decir, gobierno de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños de vida.­

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

¿MÁS COVID? MÁS CUARENTENAS Y MÁS VACUNAS. ASÍ DE SIMPLE……

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 14/11/21 en: http://gzanotti.blogspot.com/2021/11/mas-covid-mas-cuarentenas-y-mas-vacunas.html

Es impresionante cómo se cumplen las descripciones epistemológicas de Lakatos sobre las hipótesis ad hoc inmunes al testo empírico. El Covid 19 no se puede frenar. No hay solución, excepto convivir con él, como con cualquier endemia, siguiendo la vida normal y abriendo el mercado libre y el debate libre sobre tratamientos alternativos. Obviamente las cuarentenas y las vacunaciones obligatorias no funcionan, pero no. Si hay más casos, ni se les ocurre que los métodos pueden haber estado equivocados. Más cuarentenas y más de las llamadas vacunas. Si el mundo contradice mi teoría, peor para el mundo. Gracias, “científicos”.

La planificación soviética de la economía no funciona, pero tampoco funciona la planificación soviética de la salud. Una sola voz, un solo tratamiento, y al disidente lo silenciamos, lo encarcelamos, lo mandamos a las nuevas Siberias.

Y  sin darse cuente de la mentalidad totalitaria en la que han sido educados, casi todos aprueban. Por supuesto, en muchos gobiernos hay una intencionalidad política descarada. Pero el drama se produjo cuando casi todos aceptaron que “era sólo por 15 días”. Hasta algunos libertarios lo aceptaron. Que atrás que queda la libertad cuando las papas queman. Igual que con la lucha contra el terrorismo. Virus, terrorismo, marcianos diversos, la libertad queda para después. Libertad, ese lujo prescindible. Libertad, qué bien que quedas en los discursos.

Sin el oxígeno de la libertad, el mundo se ahoga feliz. Allá vamos, el totalitarismo mundial ya es un hecho. Sólo falta controlar algunas cosas, como por ejemplo que este artículo aún se pueda leer. Pero ya controlaremos todo.

En la década del 60, por influencia del Super Agente 86, era caos versus control. Pero no.

El control es el caos. 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor en las Universidades Austral y Cema. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Publica como @gabrielmises

La cárcel y la rehabilitación de los presos

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 15/11/2en: https://www.laprensa.com.ar/508922-La-carcel-y-la-rehabilitacion-de-los-presos.note.aspx

Hay una faena ejemplar que viene operando desde 2009 que ha producido resultados formidables. Se trata de la Fundación Los Espartanos constituida y piloteada por Eduardo Oderigo, abogado penalista de reconocida trayectoria. En resumidas cuentas, miembros de esa entidad visitan presidios y proponen que voluntariamente los presos adhieran a un programa que gira en torno al rugby pero que incluye charlas sobre valores desde muy diversos ángulos. Como es sabido, el deporte implica el respeto a reglas de juego, al compañerismo y la importancia del equipo, la condena a la trampa, saber perder y felicitar al adversario, saber ganar sin soberbias, ejercitar la disciplina, nunca darse por vencido y el correspondiente espíritu de superación.

Esta Fundación que comenzó en nuestro país, ahora tiene base en otros siete en todos los casos con igual éxito pues su influencia pone de manifiesto estadísticas extraordinarias en cuanto a la rehabilitación de ex presos, es decir, respecto a un cambio radical de actitud y por tanto a la no reincidencia. También la institución de marras facilita a los ex presidiarios contactos con empresas que están dispuestas a incorporarlos a sus plantas permanentes. Es notable el contraste con la situación de ex presos que no han accedido al programa que comentamos, en cuyos casos lamentablemente la reincidencia es muy grande.

Es que el tema de la rehabilitación siempre ha sido un asunto crucial. El encarcelamiento supone que por el mero hecho de que transcurra el tiempo la persona en cuestión modificará sus valores y prioridades. Este es a todas luces un supuesto falso. Como bien apunta el doctor en medicina Samuel Samenow en su obra Inside the Criminal Mind  constituye un error garrafal buscar causas fuera de las propias concepciones axiológicas de cada uno y no se trata de endosar responsabilidades fuera de la personalidad del delincuente. 

Constituye una grave ofensa a los pobres sostener que la pobreza produce delincuentes. Todos provenimos de las cuevas y de la miseria más espantosa de lo cual no se desprende que descendemos de criminales. Las familias, el medio ambiente y la educación influyen pero no determinan puesto que el ser humano no es un robot. Todos los que tuvieron éxito en la vida en los más diversos ámbitos -como queda dicho- descienden de la pobreza más extrema (cuando no del mono). Por otro lado, no hay más que ver las fortunas  colosales de los traficantes de drogas y los abultados patrimonios de empresarios prebendarios que aliados al poder de turno viven a expensas del prójimo y a contracorriente de lo que son mercados abiertos y competitivos. No hay correlato alguno entre ingresos y delito, la correlación es con el abandono de los principios morales de convivencia civilizada, a saber, el respeto recíproco.

También es frecuente intentar exculpar a los delincuentes al concluir que son “enfermos mentales”, falacia que explica muy bien el médico-psiquiatra Thomas Szasz en su libro El mito de la enfermedad mental al señalar que desde la perspectiva de la patología una enfermedad significa lesión de células, tejidos o cuerpos, pero las ideas no están enfermas.

A esta magnífica experiencia de la Fundación Los Espartanos habría que agregarle lo que hemos comentado en otras oportunidades, cual es la privatización de las cárceles en cuyo contexto los presos trabajan para mantenerse y para restituir lo restituible a las víctimas. Sin duda es una tremenda injusticia que las víctimas y el resto de la sociedad, además de haber recibido daños muchas veces irreparables deban mantener delincuentes. Estimamos que este agregado completaría la mejoría del cuadro de situación, en abierto contraste con la politiquería barata y peligrosa de soltar presos antes de haber cumplido con la condena, quienes suelen seguir el ejemplo de gobernantes corruptos.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h