Argelia, un país paralizado políticamente

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 14/3/19 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/argelia-pais-paralizado-politicamente-nid2228477

 

El próximo 18 de abril Argelia debió haber tenido elecciones presidenciales. Por quinta vez sucesiva y consecutiva, Abdelaziz Bouteflika había anunciado que sería nuevamente candidato a la presidencia que hoy ejerce. A los 82 años de edad y con su salud visiblemente debilitada, Bouteflika se desplaza en silla de ruedas como consecuencia de un accidente vascular cerebral serio, que ocurriera en el 2013 y lo dejara visiblemente disminuido.

Casi ni aparece en público, a lo que suma no hacer prácticamente ninguna declaración a los medios. No presentó, por años, propuestas políticas nuevas. Representa esencialmente al corto pasado independiente de una nación rica en hidrocarburos, que todavía es ciertamente joven.

En rigor, Bouteflika ha pretendido encarnar al poder argelino en su conjunto, dentro de un sistema político opaco. Quienes lo rodean y utilizan son aquellos que -desde el sector público y la actividad privada- controlan efectivamente la renta petrolera del país y viven de ella y en su derredor.

La imagen que Bouteflika transmite a sus 40 millones de compatriotas es demasiado endeble y se sostiene con una “legitimidad” histórica que aún se nutre esencialmente en lo actuado en la guerra por la independencia contra Francia, la ex metrópoli, lo que luce como una epopeya lejana.

El esquema de poder político actual no sólo procura evitar la violencia, sino hacer imposible que Argelia de pronto caiga en manos de los fundamentalistas islámicos. Estos últimos ya no constituyen una amenaza inminente y grave para Argelia. Se trata de grupos hoy bastante menores, a los que se tiene por “residuales”. Su presencia política tiene poco que ver con la violencia islámica de la década de los 90.

Por todo esto, los observadores políticos del país del norte de África coinciden en que la presencia de Bouteflika ha sido poco más que una suerte de “seguro contra el caos”. Un factor de estabilidad, en última instancia. Pero no mucho más.

Quienes políticamente se agrupan en torno a Bouteflika no tienen -tampoco ellos- propuestas nuevas importantes que los aglutinen. Por todo esto, el escenario político está bastante abierto y pocas figuras en la oposición tienen credibilidad a nivel nacional. También por ello el islamismo es -pese a todo- un peligro, aunque en estado latente.

Argelia es un país joven, pese a lo cual la dirigencia política está curiosamente en manos de líderes relativamente mayores. El manto de inmovilismo prevaleciente en materia política restringe el camino a la juventud y reduce la capacidad de los más jóvenes de poder influir en la determinación del rumbo de la sociedad.

En síntesis, Argelia es un país que parece haber flotado políticamente desde hace por lo menos dos décadas. Sin animarse demasiado a cambiar. Ni sentir la urgencia de hacerlo. Sin debates saludables que sacudan, al menos, la opacidad de la política. Como si estuviera condenada a vegetar en un mismo ambiente. Sin demasiado dinamismo, ni ambición cierta de cambios profundos.

Pero el viento -ante las manifestaciones de protesta masivas- parece haber cambiado. Además de las protestas masivas, nada menos que mil abogados del país norafricano -con sus tradicionales capas negras sobre sus hombros- acaban de manifestar su preocupación al unísono ante la sede del propio Consejo Constitucional de su país.

Mientras tanto, 21 candidaturas presidenciales han sido presentadas, incluyendo la de Bouteflika. Pero es la de este último en particular la que genera la fuerte reacción en su contra. Mientras todo esto sucede, el envejecido Bouteflika estaba en Ginebra, sometido a controles médicos a los que eufemísticamente se denominan “exámenes periódicos”.

La aparente estabilidad de Argelia ahora se ha conmovido. La gente está exigiendo ser escuchada y poder participar efectivamente en las decisiones que tienen que ver con el futuro inmediato de un país que, a lo largo de las dos últimas décadas, parece haber estado en manos de una elite política, acompañada en su aventura por los grupos económicos más fuertes del país que se benefician de los subsidios, beneficios tributarios y créditos blandos que las autoridades ponen a su disposición. En un ámbito en el que el fenómeno del “clientelismo” necesariamente crece y la corrupción anida en algunos rincones. La economía está signada por el estatismo, pero hay empresas privadas de alguna dimensión interesante que trabajan en distintos sectores de la economía argelina.

La posición de Bouteflika no ayuda, puesto que pretendió explicar su insistencia en volver a ser candidato presidencial en la necesidad de “organizar unas segundas elecciones presidenciales”, de modo que quienes detentaron el poder en Argelia en las últimas dos décadas mantengan por un rato -directa o indirectamente- el control de un país que hoy parece estar despertando políticamente y en el umbral de cambios trascendentes.

Las manifestaciones callejeras generalizadas que explotaron durante dos semanas continuas, culminaron con el anuncio del propio Bouteflika, el lunes pasado, en el sentido de que no procurará un quinto mandato. No habrá entonces elecciones el próximo 18 de abril, las que han quedado postergadas, sin fecha. No obstante, Bouteflika ha dado a entender que pretende continuar en la presidencia luego de la expiración de su actual mandato, el 28 de abril, lo que abre un frente desafiante, que también es peligroso.

Los estudiantes, que motorizaron las protestas, celebran haber podido de algún modo tumbar pacíficamente a quien califican de “marioneta”. Portando banderas argelinas, insisten en la necesidad de cambio, pese a que lo cierto es que la hoja de ruta necesaria aún no ha sido elaborada.

Es muy probable que de la pulseada descripta surja un nuevo esquema político. La explosión del poder actual ha sido vertiginosa e incluye al propio hermano del presidente: Said, que tenía aspiraciones potenciales de sucederlo.

Las manifestaciones en Argelia han estado prohibidas desde el 2001. Pese a ello, una vez que comenzaron y se intensificaron lograron sacudir en paz al esquema de poder.

De la prudencia y espíritu inclusivo real del propio presidente Bouteflika y de los dirigentes de la oposición dependerá que la etapa de transición que se ha abierto sea ordenada y pacífica. Ciertamente ello no es imposible, pero se transita ya un camino nuevo, plagado de peligros latentes, donde no parece haber demasiado espacio para intentar maniobras sólo dilatorias. Entre un escenario con fuertes parecidos, el de Egipto en el 2011, Hosni Mubarak no pudo salir airoso.

El país más grande de África transita un momento complejo. Detrás de los políticos argelinos aparece el general Ahmed Gaid Salah, que -preocupado- no le pierde pisada a lo que sucede.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Fue profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y fue Vice Presidente de ESEADE.

Trabajo infantil

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 8/2/19 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/expansion/trabajo-infantil/

 

En una nueva ratificación de la Ley de Spencer —cuanto más se resuelve un problema, más arrecian las quejas sobre su empeoramiento— el trabajo infantil empezó a ser un escándalo en el siglo XIX, o sea, cuando disminuyó por primera vez en la historia.

No concebimos hoy ese trabajo, olvidando que aquí en España muchos niños trabajaron de manera regular hasta los años cincuenta, e incluso más tarde. La prosperidad es, en este campo, como en tantos otros, lo fundamental. Por eso el trabajo infantil es un fenómeno habitualmente limitado a los países más pobres.

Los políticos, alarmados ante este problema, decidieron hacer lo normal: prohibirlo. Después de todo, todavía hay 168 millones de niños que trabajan, según la OIT. Parece indudable que es bueno prohibirlo, pero la economía tiene una larga tradición de advertencias sobre su complejidad y sobre las consecuencias no previstas ni deseadas de la intervención de las autoridades.

El trabajo infantil (menores de 14 años) fue prohibido en la India en 1986. La idea subyacente era que la prohibición incrementa el coste de contratar niños, a la vez que rebaja sus salarios, desanimando así tanto su oferta como su demanda. Pero un estudio  reciente observa: “Un mecanismo menos evidente actúa en la dirección contraria: si sólo las familias más pobres recurren al trabajo infantil para lograr la subsistencia, entonces una caída en los salarios de los niños debido a la prohibición puede de hecho llevarlas a ofrecer aún más trabajo infantil” —Prashant Bharadwaj, Leah K. Lakdawala, Nicholas Li,  “Perverse Consequences of Well-Intentioned Regulation. Evidence from India’s Child Labor Ban” (National Bureau of Economic Research: https://www.nber.org/papers/w19602).

Los autores analizan lo que sucedió en la práctica en la India, y comprueban que si la prohibición afecta a un solo sector (en la India, la industria), su resultado es el movimiento de mano de obra infantil a otros sectores, sin efecto alguno sobre el nivel global de trabajo infantil. La evidencia empírica indica que después de la prohibición bajó efectivamente el salario infantil pero aumentó la oferta, como lo sugiere el mayor número de niños que dejaron las escuelas. Era una señal clara de que iban a trabajar, lo que es perjudicial porque frena la acumulación de capital humano, y discrimina contra las familias pobres, puesto que las de mejor situación no envían a sus hijos a trabajar.

Estos profesores recuerdan que hay muchos más estudios de Law & Economics sobre países ricos que sobre países pobres, y “los efectos de las leyes pueden ser muy diferentes en países en desarrollo, donde no serán plenamente cumplidas por la debilidad de sus instituciones”. En resumen, parece que la prohibición no resuelve el  problema del trabajo infantil, “simplemente porque no afronta la principal razón por la cual los niños trabajan: la pobreza”.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE

Compromiso ambiental y crecimiento sostenido. Un problema dinámico.

Por Guillermo Luis Covernton. Publicado en Revista Cultura Económica
Año XXXVI  N°96 Diciembre 2018: 77-94. http://e-revistas.uca.edu.ar/index.php/CECON/article/view/1525

 

Resumen

 

Este trabajo analiza los problemas que se generan por la interacción del hombre con el ambiente con el correr de los siglos y ante el crecimiento poblacional. La discusión que esto genera sobre los derechos individuales, la propiedad, la interferencia gubernamental y su incremento impone la necesidad de generar un marco doctrinario aceptable, consensuado y lógico, que lo regule, preservando la autonomía de la voluntad y considerando la evolución y el progreso tecnológico. Asimismo, menciona diferentes aportaciones relevantes de diversos autores. Y la evolución del pensamiento económico.
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I. La actividad del hombre y su impacto
Las ideas que hablan sobre un posible impacto negativo de la actividad
de los seres humanos en la tierra tienen una antigüedad similar a la de
la ciencia económica. Existen muchas teorías que han sostenido y
algunas que, aún hoy en día, sostienen la posibilidad de un colapso
catastrófico de la población mundial a causa de los efectos de la actividad del hombre. Malthus advertía que podían existir limitantes
de la evolución de la humanidad hacia la felicidad. Y se refería a una
gran causa, unida íntimamente a la naturaleza del hombre. En sus
palabras: “La causa a la que aludo es la tendencia constante de toda
vida a aumentar, reproduciéndose, más allá de lo que permiten los
recursos disponibles para su subsistencia” (Malthus, 1998: 7). Está
claro que esta cita, que data de 1798, no era, de ninguna manera, una
posición incontrovertible ni compartida por algunos de sus
contemporáneos. Incluso autores bastante anteriores, ya sostenían la
posición contraria.
Spiegel, (1996: 161) refiriéndose a William Petty, (1623-1687),
destaca que sus criterios económicos eran independientes de los
prejuicios de la época, dándole una gran importancia al crecimiento de
la población como fuente del aumento de los ingresos. A su juicio, el
crecimiento poblacional contribuiría a licuar los gastos del estado, que
según decía, no crecían en la misma proporción. Además, enfatizaba
que una mayor población obligaba a mayores esfuerzos y también a
una creciente especialización y enseñanza de oficios y técnicas. En sus
estudios, veía al crecimiento de la población como la solución a los
problemas nacionales.
Por su parte, Spengler (1998: 3) reconocía que la idea de que el
excesivo crecimiento poblacional podía reducir la productividad por
trabajador, deprimir el nivel de vida de las masas y generar conflictos,
era de tal antigüedad que aparecía en trabajos de Confucio y otros
filósofos de la antigua China…
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El Artículo completo, aquí:
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Guillermo Luis Covernton es Dr. En Economía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE). Es Profesor Titular de Finanzas Públicas, Macroeconomía, y Emprendimiento de Negocios en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires, (UCA). Ha sido profesor de Microeconomía, y Economía Política en la misma universidad. Fue Profesor Titular de Proceso Económico en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, (UFM). Fue secretario de Confederaciones Rurales Argentinas, corredor de granos y miembro de la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario. Fue asesor de la Comisión Nacional de Valores para el desarrollo de mercados de futuros y opciones. Fue director académico de la Fundación Bases. Es empresario y consultor.  Preside la asociación de Ex alumnos de ESEADE.

¿Surgirá Venezuela de las cenizas?

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 5/2/19 en https://www.cronista.com/columnistas/Surgira-Venezuela-de-las-cenizas-20190204-0049.html

 

¿Surgirá Venezuela de las cenizas?

El caso Chávez-Maduro ha sido el ejemplo contemporáneo más claro de la degradación de la idea de la democracia que fue concebida para proteger derechos y no para conculcarlos. Es la contracara de lo estipulado por los Giovanni Sartori de nuestra época para en cambio caer en pura cleptocracia, es decir, gobiernos de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños de vida cuando no de la vida misma.

 

El vendaval espantoso que dejan los tiranos venezolanos con el apoyo  de la isla-cárcel-cubana ha producido efectos devastadores en todos los planos concebibles. El actual Papa no ha disimulado su simpatía por el socialismo y solo ha patrocinado “concordia entre las partes” que tal como han expresado veinte ex presidentes de la región, “es como si pretendiera que las víctimas se arreglaran con sus victimarios”.  Es de destacar por otro lado la valiente y decidida actitud de los dignatarios de la Iglesia venezolana a contracorriente y en abierta oposición a las directivas de su jefe en el Vaticano.

 

Debe destacarse también la posición decidida y con el necesario coraje moral de mandatarios de todo el mundo que han repudiado expresa y reiteradamente la tiranía venezolana, en especial la contundencia del Grupo de Lima. En esta línea argumental es del caso subrayar la perseverancia y la decisión del actual secretario general de la OEA que ha venido pregonando la necesidad de acabar con el engendro venezolano.

 

La seguidilla de marchas opositoras, los presos políticos, las muertes, la crisis económica que incluye falta de alimentos y fármacos elementales, las emigraciones masivas,  la asunción del nuevo poder en la Asamblea Nacional según lo prescripto por la Constitución a raíz de las elecciones amañadas y tramposos de Maduro desde todos los ángulos posibles de análisis, la marcha multitudinaria del 23 de enero pasado, insurrecciones militares esporádicas, arrestos y demás sucesos apuntan a una posible restauración de las instituciones republicanas.

 

El reiterativo socialismo ha sido rebautizado como “del siglo xxi” con la intención de disfrazar las barrabasadas criminales del socialismo a secas. En La Habana delante del tirano Fidel, Chávez declaró que “Cuba es un bastión de la dignidad humana”… con los fusilamientos, la represión constante, las pocilgas en que se convirtieron los hospitales, el adoctrinamiento en que se convirtió la educación haciendo que se escribiera con lápiz para borrar y usar los mismos cuadernos debido a la escasez de papel y demás latrocinios y persecuciones a cualquier signo de oposición, en el contexto del partido único y la prensa oficial. Maduro continuó y profundizó las obscenidades de su maestro.

 

Sin duda que la historia venezolana descubre desaguisados ejecutados por varios de los partidos políticos de la era anterior, pero esos problemas no justifican en modo alguno empeorar la situación como ha ocurrido desde el golpe militar de Chávez de 1992 sino, por el contrario, demanda tomar el camino inverso y sanear la República.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba.

VENEZUELA SE LEVANTA

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 29/1/19 en https://www.elpais.com.uy/opinion/columnistas/alberto…/venezuela-levanta.html

 

El caso Chávez-Maduro ha sido el ejemplo contemporáneo más claro de la degradación de la idea de la democracia. El vendaval espantoso que dejan los tiranos venezolanos con el apoyo  de la isla-cárcel-cubana ha producido efectos devastadores en todos los planos concebibles.

El actual Papa no ha disimulado su simpatía por el socialismo y solo ha patrocinado “concordia entre las partes” que tal como han expresado veinte ex presidentes de la región, “es como si pretendiera que las víctimas se arreglaran con sus victimarios”.  Es de destacar por otro lado la valiente y decidida actitud de los dignatarios de la Iglesia venezolana a contracorriente y en abierta oposición a las directivas de su jefe en el Vaticano.

Debe destacarse también la posición decidida y con el necesario coraje moral de mandatarios de todo el mundo que han repudiado expresa y reiteradamente la tiranía venezolana. En esta línea es del caso subrayar la perseverancia y la decisión del actual secretario general de la OEA que ha venido pregonando la necesidad de acabar con el engendro venezolano.

La seguidilla de marchas opositoras, los presos políticos, las muertes, la crisis económica que incluye falta de alimentos y fármacos elementales, las emigraciones masivas,  la asunción del nuevo poder en la Asamblea Nacional según lo prescripto por la Constitución a raíz de las elecciones amañadas de Maduro, la marcha multitudinaria del 23 del corriente mes, insurrecciones militares esporádicas, arrestos y demás sucesos apuntan a una posible restauración de las instituciones republicanas.

Cabe recordar que Simón Bolívar escribió en el denominado “Discurso de Angostura”, el 15 de febrero de 1819, que “nada es tan peligroso como que permanezca largo tiempo un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

El reiterativo socialismo rebautizado como “del siglo xxi” es con la intención de disfrazar las barrabasadas criminales del socialismo a secas. En La Habana delante del tirano Fidel, Chávez declaró que “Cuba es un bastión de la dignidad humana”… con los fusilamientos, la represión constante, las pocilgas en que se convirtieron los hospitales, el adoctrinamiento en que se convirtió la educación haciendo que se escribiera con lápiz para borrar y usar los mismos cuadernos debido a la escasez de papel y demás latrocinios y persecuciones a cualquier signo de oposición, en el contexto del partido único y la prensa oficial. Maduro continuó y profundizó las obscenidades de su maestro.

Sin duda que la historia venezolana descubre corrupciones y desaguisados ejecutados por varios de los partidos políticos de la era anterior a la irrupción de los tiranos de marras, pero esos problemas no justifican en modo alguno empeorar la situación como ha ocurrido desde el golpe militar de Chávez de 1992 sino, por el contrario, demanda tomar el camino inverso y sanear la República.

Hay muchas personas e instituciones que han hecho faenas admirables por la libertad de Venezuela en los últimos largos tiempos pero quiero poner en primer plano a dos de los embanderados con esta noble causa. Se trata del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE) que en otro orden de cosas tuve el gusto de visitar en varias oportunidades y que también publicó uno de mis libros y El Diario de Caracas donde vengo colaborando con columnas semanales desde hace años

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba.

La difícil relación de Irán con el resto del mundo

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 31/1/19 en:  https://www.lanacion.com.ar/2216025-la-dificil-relacion-iran-resto-del-mundo

 

Desde hace algunas décadas, Irán aparece como una de las cuestiones más inquietantes de la agenda de paz y seguridad internacional. En los últimos cuatro años, el tema de su peligroso desarrollo nuclear, en particular, generó algunas preocupaciones significativas.

Irán suscribió un acuerdo con la comunidad internacional en el que, contra la flexibilización de las sanciones económicas que le habían sido impuestas, aceptó algunas limitaciones vinculadas con la posibilidad de producir armas nucleares. Desde la llegada al poder de Donald Trump , Estados Unidos abandonó ese acuerdo, en señal inequívoca de desconfianza al régimen iraní.

Irán es una teocracia, lo que supone que está patológicamente en manos de una poderosa élite religiosa que conduce política y económicamente al país. Es, además, el líder del llamado “shiismo”: una de las dos variantes religiosas más importantes del mundo musulmán, que procura transformarse en una potencia regional, proyectándose hacia el Mar Mediterráneo.

A diferencia de lo que sucedió con Estados Unidos , el diálogo entre los países europeos e Irán no se ha descarrilado. Esto pese a que hay aún desacuerdos trascendentes sobre temas fundamentales, como el programa misilístico iraní y la exportación de terrorismo. Esto se evidencia hoy en la serie de atentados ocurridos en Europa contra dirigentes opositores al régimen clerical, que están en el exilio.

Sobre estos dos últimos temas, están lejos de un entendimiento mínimo, por lo que las suspicacias recíprocas fueron en aumento. La última reunión terminó, aparentemente, con la delegación iraní levantándose abruptamente de la mesa de las negociaciones, lo que, por cierto, es una mala señal.

Para la Unión Europea , el Ministerio de Inteligencia iraní tiene una aberrante red de asesinos a sueldo que fue la responsable de algunos de los atentados cometidos en Europa desde el 2015 a la fecha, y que tuvieron como blanco a los mencionados líderes opositores iraníes.

Irán toma riesgos grandes con sus acciones en materia de política exterior. Uno de ellos, quizás el más preocupante, tiene que ver con su presencia militar en Siria . Otro, también enorme, se relaciona con la creciente intimidad que existe entre Hezbollah e Irán, su mayor financista y proveedor de armas y pertrechos militares.

El impacto de las sanciones económicas norteamericanas sobre Irán fue -pese a todo- importante. El país de los persas no tiene la liquidez financiera que el andar normal de su economía exige. Su moneda nacional, el rial, tiene -como consecuencia- una creciente fragilidad.

Esto último, sumado a las sanciones, está dificultando algunas importaciones esenciales, como las que tienen que ver con medicamentos y equipamiento tecnológico. Los europeos, que desean comprar y vender a Irán, propiciaron mecanismos y vehículos para evitar las sanciones económicas norteamericanas, pero hasta ahora ellos no están disponibles. Por lo demás, las grandes empresas procuran deshacer sus relaciones con Irán, para así evitar disgustar a la administración de Donald Trump.

Pero, a no engañarse. Irán continúa aceleradamente con su desarrollo misilístico con el que, según Estados Unidos, viola las resoluciones que le fueran oportunamente impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas . Por esto, en febrero, el gobierno norteamericano ha organizado un encuentro con los países de la Unión Europea, en la ciudad de Varsovia, cuyo objetivo central es el de hacer más efectivo el aislamiento comercial a Irán.

La administración norteamericana procura, asimismo, dificultar las exportaciones iraníes de hidrocarburos, aunque lo cierto es que Irán, que alguna vez exportó más de tres millones diarios de petróleo, hoy solo exporta un tercio de esa cantidad.

No obstante, algunos compradores importantes de crudo iraní, como: Japón, Turquía y Corea del Sur, lograron permisos norteamericanos expresos, con los que continúan abasteciéndose con petróleo iraní.

Las ventas de hidrocarburos iraníes se concentran fuertemente en el mercado asiático, donde Japón y Corea del Sur son sus dos clientes principales. Habrá que ver si esto último puede continuar. Estados Unidos anunció que en mayo revisarán específicamente la situación de las exportaciones iraníes de hidrocarburos, con el propósito definido de continuar empujando hacia su desaparición.

Para Arabia Saudita, la rivalidad con Irán está en el centro mismo de su política exterior regional, así como en el corazón de sus diferencias religiosos no resueltas.

Por el momento parece difícil que el aislamiento iraní pueda ser reducido. Por esta última razón, la confrontación diplomática entre Irán y el resto del mundo difícilmente se reduzca.

En nuestra propia región latinoamericana, la presencia iraní genera resquemores. No solo por el hecho de que Irán es uno de los más preocupantes exportadores de terrorismo del mundo. También por su creciente intimidad con los regímenes autoritarios que se apoderaron de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Irán, es evidente, tiene un juego geopolítico que ya no se agota en Medio Oriente y extiende sus tentáculos todo a lo largo y ancho del mundo, incluido nuestro vecindario.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y fue Vice Presidente de ESEADE.

En defensa de lo extranjero

Por Gustavo Lazzari. Publicado el 24/1/19 en: https://www.eleconomista.com.ar/2019-01-en-defensa-de-lo-extranjero/

 

En las últimas semanas, diversas protestas sindicales dan cuenta de un reverdecer del nacionalismo xenófobo. Desde las protestas de los sindicatos de Aerolíneas Argentinas oponiéndose a los 27 pilotos extranjeros sobre un total de 1.700 –el 1,59%- hasta los proyectos oficiales de “regular la inmigración descontrolada” han pululado diversas iniciativas linderas a la xenofobia.

Dicho sentimiento no es nuevo en Argentina ni en el mundo.

 

Sin embargo, nuestro país se ha caracterizado desde sus orígenes por el respeto, la aceptación y la invitación al extranjero.

 

La Asamblea de 1813, si bien no logró el objetivo de redactar una Constitución, estableció principios muy importantes tales como “la libertad de vientres”. Eso significaba que los hijos de los esclavos nacidos en territorio “de las provincias unidas” eran automáticamente libres por el solo hecho de haber nacido en nuestro suelo.

 

Significó el primer paso para la abolición de la esclavitud (la mayoría de los esclavos eran de origen extranjero) en un mundo donde la esclavitud era moneda corriente.

 

La constitución de 1853, en su artículo 15 estableció el fin de la esclavitud en Argentina. “En la Nación Argentina no hay esclavos: los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución (…) Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República”. Quiere decir que cualquier extranjero esclavo era recibido y premiado nada menos que con la libertad con solo pisar nuestro país.

 

Pero no sólo eso. La Constitución de 1853 establecía un verdadero régimen de bienvenida a todos los extranjeros de todas las nacionalidades. El mismo preámbulo de la Constitución refiere “para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”. En aquel momento los constituyentes no debatieron si la palabra “todos” se escribía con “x” “@” ó “e”. La palabra “todos” refería a todos los habitantes del mundo.

 

“Los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto; testar y casarse conforme a las leyes. No están obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar contribuciones forzosas extraordinarias”, dice el artículo 20.

 

En todo el texto de la primera parte, sobre Deberes, Derechos y Garantías, se refiere a los “habitantes” y no a los “ciudadanos argentinos” tratando por igual tanto a extranjeros como a nativos respetando las gloriosas libertades del artículo (libertad de trabajar y ejercer toda industria lícita).

 

Incluso el respeto a los extranjeros está consagrado en el reconocimiento de “la libertad de circulación a los artículos de fabricación nacional o extranjera” (artículos 10 y 11).

 

El 8 de julio de 1884 se promulgó la Ley 1.420 de educación común obligatoria y gratuita para todos los niños de seis a catorce años. Dicha obligación regía para “todos” los padres sin distinguir nacionalidad.

 

Este breve repaso histórico muestra que Argentina no sólo fue uno de los primeros países del mundo en abolir la esclavitud sino también en recibir inmigrantes pobres e iletrados, reconocer los mismos derechos e incluso educar gratis a sus hijos. Nos puede parecer obvio y normal en el Siglo XXI, pero era una absoluta novedad institucional en el Siglo XIX.

Al amparo de estas instituciones llegamos a que, en 1914, el 49% de la población de Capital Federal era extranjera, el 34% en Buenos Aires, 35% en Santa Fe, 52% en Tierra del Fuego y 62% en Santa Cruz. Totalizando 29% de extranjeros respecto a la población total del país en 1914.

 

Ese país de inmigrantes logró resultados económicos maravillosos. En 1870, un año después del primer censo y cuando iniciaba el período migratorio, el PIB per cápita argentino representaba el 50% del PIB per cápita italiano, el 38% del Reino Unido, el 68% de Canadá y el 50% del estadounidense.

 

Sólo veinticinco años después, en 1895, nuestro PIB per cápita representaba el 152% del italiano, el 104% del canadiense, el 60% del británico y el 71% del estadounidense.

 

Quiere decir que en sólo dos décadas y media la productividad de argentino promedio creció 50% más que la productividad de un estadounidense que, por cierto, creció 49% en el mismo período.

 

Estos resultados fueron posibles en un marco institucional abierto, liberal, con impuestos bajos y una manifiesta apertura a “lo extranjero”.

 

No es cierta la falacia por la que los extranjeros “atentan contra nuestra riqueza”. Los datos dan por tierra tal argumento.

 

Quizás, sin aburrir con tantos datos, la mejor manera de comprender la importancia de los inmigrantes en Argentina sea recorrer visualmente una guía telefónica que aún circulan por nuestras ciudades.

 

La edición 2017/18 de la Guía Telefónica Oficial de la Ciudad de La Plata informa los números telefónicos fijos de 138.000 abonados. Recorriendo los apellidos cuesta mucho trabajo ubicar apellidos originarios. Más allá de los 1.595 “Gonzalez”, los 1.160 “Fernández” o los 870 “Gómez” que dan cuenta de una nutrida presencia española es común encontrar apellidos italianos de todas las regiones.

 

A su vez, los apellidos “Chen”, “Krawczyk”, “Roux”, “Silveira”, “Schwitzki”, “Schleger”, “Svhwerdt”, “Shimizu”, “Kolodoczka” y “Kohan”, “Krikorian” y “Wright” confirman el crisol de nacionalidades que ha poblado nuestras ciudades.

 

Por último, aborrecer “lo extranjero” supone también aborrecer lo producido por las personas nacidas más allá de nuestras fronteras.

 

Una verdadera y consistente postura nacionalista xenófoba debería incluir el rechazo a la agricultura, cerámica, balanza, tejido, cobre, bronce, relojes de sol, carros, escritura, arados, vidrio, matemáticas, hierro, faros, reloj de agua, palanca, norias y demás objetos inventados antes de Cristo y, por lo tanto, antes de Argentina.

 

A dicha lista deberíamos incluir el papel, las carretillas, las máquinas de escribir, la corriente eléctrica, las síntesis de proteínas, los clones, la fibra óptica, las calculadoras de bolsillo, el disco láser, las PCs, el Internet, el GPS, el genoma humano, los teléfonos móviles y, entre miles de otros objetos, cada uno de los dispositivos de seguridad y control de los aviones que pilotean señores que detestan lo extranjero.

 

Gustavo Lazzari es Licenciado en Economía, (UCA), Fue Director de Políticas Públicas de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre, y fue investigador del Proyecto de Políticas Públicas de ESEADE entre 1991-92, y profesor de Principios de Economía de 1993 a 1998 y en 2002. Es empresario.