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La “pax (cambiaria)”… del cementerio

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 6/8/18 en: https://alejandrotagliavini.com/2018/08/06/la-pax-cambiaria-del-cementerio/

 

Dos semanas después de que Trump lamentara que la fortaleza del dólar estaba reduciendo la ventaja competitiva de EE.UU., irónicamente, sus últimas amenazas comerciales están provocando más alzas del billete que se ha apreciado frente a una amplia variedad de divisas de países emergentes. Después de que ordenara evaluar un aumento de los aranceles a bienes chinos desde el 10% hasta el 25%, inmediatamente el yuan se debilitó al nivel más bajo -contra el dólar- desde mayo de 2017 y ya se deprecia 5% en lo que va del año.

La fortaleza de la divisa estadounidense es generalizada tanto que el índice que pondera su tipo de cambio con las 10 mayores divisas del mundo está cerca de máximos de los últimos doce meses. Las monedas de los emergentes podrían perjudicarse mientras que la condición de refugio del dólar atrae los flujos que huyen de otros lugares por mayor aversión al riesgo, dada la guerra comercial. Muchos analistas como Sacha Tihanyi, estratega de mercados emergentes de TD, prevén que el dólar seguirá subiendo.

Pero Argentina, como siempre, a contramano, y el dólar baja. Ahora, ¿baja o lo están bajando a la fuerza? La pax cambiaria parece la pax de los cementerios: a costa de matar a todos en el mercado.

El dólar cayó debido a los cañonazos del gobierno. Las políticas oficiales están provocando tasas exageradamente altas que atraen a los inversores golondrina y destruyen al crédito productivo. Siguió subiendo la tasa de interés entre bancos en las “RIPO”, “Call Money”, “swaps cambiarios” y mercado secundario de Lebacs, con la suba de las tasas de interés implícitas operadas por el mercado financiero.

Además, el Gobierno anunció que las licitaciones diarias de dólares a través del BCRA -que ya pasaron de US$ 100 M a 75 M- desde este lunes 6 de agosto, serán de 50 M. Y el BCRA se mostró activo en el mercado de futuros vendiendo contratos de agosto. O sea, el oficialismo regala dólares que paga el sector privado, la parte eficiente de la economía.

Obviamente, una de las cosas que más teme el gobierno es el “pass through”, el traslado de la suba en la cotización del dólar a los precios, al IPC. A ver, inflación e IPC son cosas distintas. La inflación es exceso de emisión monetaria -en tiempo real- y no “exceso” de moneda en el mercado como cree el neoclasicismo.

De modo que la suba del dólar no es motivo directo de inflación, aunque sí puede impactar sobre el IPC. Y en todo caso, lo que producirá es un reacomodamiento en el consumo según varíen los precios relativos y la oferta y demanda. De hecho, el alza de los precios va por detrás de la divisa estadounidense. Según las empresas alimenticias, el valor que hoy pagan los consumidores por los artículos implica un dólar cercano a los $22,50, retraso que se debe a la caída de la demanda.

Quedó el trauma de que, en diciembre de 2015, el repunte de la divisa fue del 35% -por la salida del cepo- mientras que el IPC aumentó 41% en 2016, pero este aumento obviamente se debió a la inflación y no a la subida del dólar. En el primer semestre de 2018, el tipo de cambio acumuló una suba que, en su punto más alto, tocó el 55% frente a un crecimiento del IPC del 16%. En otras palabras, el traslado a precios, si lo hubo, no llegó al 33%. Según el IARAF, la experiencia muestra que, en promedio, el “pass through” argentino tras una devaluación ronda el 20%, porcentaje superior al de la mayoría de los países de la región.

El BCRA apuesta a 60 días más de pax cambiaria y prepara medidas para un “shock de confianza”. Mas bien deberá ser un shock eléctrico, a ver si logra revivir al mercado para entonces muerto. La autoridad monetaria lo dijo sin tapujos, la “prioridad pasa por estabilizar el mercado de cambios… no nos va a importar el nivel de actividad entretanto”.

El plan de los próximos 60 días incluye la disminución gradual del costo del dinero y un esquema para resolver el stock de Lebac, ya que el 15 de agosto vencen $ 578.524 M (64% del total). Lo que no se renueve conlleva emisión exagerada y eso sí impacta en la devaluación del peso. A favor de una renovación masiva, los bancos vienen incrementando su participación relativa en estos títulos y ya tienen alrededor de 40%, contra 30% de hace unos meses. Y uno de los rumores -coherente con el tipo de “pax” que ejerce este gobierno- dice que los bancos serán obligados a suscribir una mayor cantidad de Lebac.

En fin, las cosas encorsetadas por la fuerza, la paz a los cañonazos, tienen patas cortas. Además de matar al mercado -que es el único que produce riqueza- el dólar, más tarde o más temprano, de un modo u otro, se tomará revancha.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Nicolás Maduro continúa demoliendo Venezuela

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 26/7/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2156446-nicolas-maduro-continua-demoliendo-venezuela

 

Un alto dignatario eclesiástico venezolano acaba de señalar que Nicolás Maduro es un personaje peligroso, por ser incapaz de gestionar, desde la presidencia de su país, a Venezuela. Porque no tiene las condiciones de preparación, ni los conocimientos mínimos requeridos para ello. En otras palabras, porque no está dotado de las condiciones necesarias para la responsabilidad que tiene en sus manos. Como esto es así, no es sorpresivo que -de pronto- hayan comenzado las explosiones y problemas en los sectores más sensibles de la sociedad venezolana. Entre ellos, nada menos que en el sector de la salud.

Desde hace casi un mes, Nicolás Maduro enfrenta una muy extraña rebelión: la de las enfermeras de su país que protestan insistentemente por la falta de medicamentos e insumos imprescindibles para poder atender y tratar a los pacientes en los hospitales. A lo que adicionan reclamos salariales que, en un país cuya inflación cerrará en el 14.000% anual, a fines del año en curso, son absolutamente inevitables.

 

En pocas palabras, las enfermeras venezolanas no pueden ejercer su profesión con responsabilidad y tampoco pueden vivir con dignidad. Si el grave conflicto existente no se resuelve, los médicos y enfermeras amenazan con renunciar masivamente a trabajar en el sector público. Los medios locales sugieren que el 60% de las enfermeras podrían de pronto dar ese duro paso.

En los hospitales venezolanos no hay camillas. Ni insumos. Ni medicamentos. Tampoco, con frecuencia, hay electricidad. Ni agua. La situación es entonces, simplemente, de horror.

Lo que ocurre con los salarios de las enfermeras evidencia el desastre. En promedio esos salarios están en un orden de los 5 dólares mensuales. En esencia, lo que de pronto está en juego es nada menos que garantizar el derecho a la vida y a la salud. Nicolás Maduro se rasga las vestiduras sugiriendo que es víctima de una “agresión económica”. No es así. Es tan sólo víctima de su enorme incompetencia, con la que castiga constantemente a sus connacionales.

Para hacer las cosas aún más complejas, muchos profesionales del sector de la salud se unen a la ola de emigrantes que prefiere dejar atrás a su propia Patria, en procura de vivir con un mínimo de dignidad y predictibilidad. El régimen autoritario de Nicolás Maduro expulsa entonces población. Constantemente.

Por todo esto, es hora de defender a la sufrida población venezolana. Al menos difundiendo las intensas penurias a la que está expuesta.

No todos parecen estar de acuerdo con esto. De hecho, hace pocos días, desde el entorno del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, uno de sus asesores al que se tiene como futuro Canciller después del 1º de diciembre, hablando de la catástrofe humanitaria venezolana, tomó distancia de la misma definiéndola como parte de los “asuntos internos” de los venezolanos. No obstante, lo cierto es que desde el exterior se puede ejercer alguna presión sobre la infausta gestión de Maduro, en procura de que al menos modere la dura tragedia por la que transita su pueblo, obligado a convivir con la escasez de todo, perdiendo constantemente nivel de vida.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

El problema de los inmigrantes convulsiona a Europa

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 28/6/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2148190-el-problema-de-los-inmigrantes-convulsiona-a-europa

 

La ola de inmigrantes africanos y de Medio Oriente que desde hace rato apunta a Europa está generando problemas de magnitud. La Unión Europea está considerando un plan que consiste en enviar a los migrantes rescatados en alta mar, a lo que se ha denominado “plataformas de desembarque”, emplazadas fuera del Viejo Continente. Una vez ubicados en dichas plataformas, se determinará cuáles migrantes necesitan protección internacional y cuáles, en cambio, migran por razones económicas, fundamentalmente y carecen de ella.

La preocupación está ahora empujada vigorosamente por el nuevo ministro del interior italiano, Matteo Salvini, un decidido opositor a la política de puertas abiertas, que acaba de impedir que un buque con 600 migrantes a bordo recalara, para desembarcarlos, en puertos italianos. La propuesta genera temores en el sentido de que de pronto esas plataformas se llenen de personas que no están en condiciones de seguir en dirección a Europa, pero que tampoco pueden volver a la que fuera su residencia.

 

Algunos, en cambio, postulan la necesidad de establecer un sistema de cuotas entre todos los miembros de la Unión Europea, así como definir con precisión cuáles serán las obligaciones de los Estados a los que los migrantes ingresan, respecto de ellos.

Aparentemente se está estudiando la posibilidad de establecer esas plataformas tanto en Túnez como en Albania.

Mientras tanto, el mencionado Matteo Salvini, ministro del interior de Italia, avanza con una propuesta de censar a todos quienes residen en Roma, para determinar así quiénes, por su situación de ilegalidad, enfrentan el riesgo real de ser deportados. Salvini fue responsable de haber tomado la decisión que impidió que el buque “Aquarius” desembarcara refugiados en Italia, los que finalmente desembarcaron en España. El 58% de los italianos está de acuerdo con esa decisión, evidentemente cansados de la ola de inmigración norafricana que -creen- amenaza con lastimar su identidad.

Otro de los países “duros” en materia de inmigración es Hungría, cuyo Parlamento acaba de considerar un paquete de normas en virtud de las cuales cualquier ayuda a los refugiados puede transformarse en un acto criminal, penado con prisión de hasta un año. Ello parece claramente excesivo y, más aún, inhumano.

Recordemos que el gobierno húngaro tiene un conflicto abierto con el millonario George Soros, al que acusa de querer “inundar” Europa de inmigrantes. Soros responde que esa acusación es simplemente fantasiosa.

Recordemos que el gobierno populista húngaro ha estado, desde hace meses, siendo observado de cerca por las autoridades comunitarias europeas, que no ocultan su preocupación por el debilitamiento de las instituciones democráticas en Hungría. Ahora la posición irreductible del italiano Matteo Salvini se agrega a la desconfianza que genera en Bruselas el gobierno húngaro.

Transformar conductas como la de suministrar alimentos o ropas a los refugiados u ofrecerles de pronto techo, no deben ser criminalizadas. Pero lo cierto es que la extrema derecha ha hecho de la oposición a la inmigración una de sus banderas centrales que, por lo demás, recibe apoyo más allá de aquellos que militan en ese rincón intemperante de la política europea.

Queda visto que el tema de la inmigración es una de las preocupaciones centrales europeas y uno que, por sus distintos impactos, está todavía muy lejos de haber sido resuelto.

En paralelo, el gobierno de Donald Trump acaba de corregir la decisión deplorable de separar a los niños refugiados de sus padres, concentrándolos en puntos distintos, con frecuencia emplazados en lugares alejados el uno del otro. Esta decisión debe ser aplaudida, pero no permite olvidar el trasfondo inhumano sobre la que previamente se edificó la política de separar a padres e hijos.

La comunidad empresaria norteamericana no vaciló en calificar a la política del presidente Trump, antes de que fuera corregida, de una falta de sentimientos, cruel e inmoral.

La decisión final de Donald Trump coincide con la cuota de generosidad que, por décadas, ha caracterizado a la política exterior norteamericana, pese a que por la larga frontera que separa a los Estados Unidos de México, siguen llegando incesantemente miles de centroamericanos, desde países como El Salvador, Honduras o Nicaragua, huyendo de la violencia doméstica sembrada por las “maras” y otros grupos violentos.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

La paz es hija del coraje

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado en: https://alejandrotagliavini.com/2018/06/12/la-paz-es-hija-del-coraje-2/

 

El miedo a ser separada de su único hijo hizo que Olivia Medina, de 81 años, tuviera el coraje de participar en una protesta por las amenazas de Trump contra los “ilegales”. “Vivo preocupada de que mi hijo no regrese. Es indocumentado”, contó. Es inmoral provocar que una madre viva con esta angustia. Pero no es solo Trump, los políticos utilizan el miedo para “gobernar”, aún más los tiranos. Y no es poco mérito el del presidente de EE.UU. el de reunirse con el tirano norcoreano, confiar en él y desarmar la amenaza de guerra nuclear.

Viniendo de Polonia, entonces un país comunista que se regía por el terror que las “autoridades” imponían sobre la población, Juan Pablo II sabía que había que vencer al temor y, entonces, sus primeras palabras como pontífice fueron “No tengáis miedo” y, con esta premisa, ayudó enormemente a voltear la Cortina de Hierro, en paz, sin guerras.

La violencia se produce, precisamente, cuando no tenemos el coraje de superar el temor súbito y reaccionamos de manera primaria. Y, como el Estado es el monopolio de la violencia, los estatistas –particularmente los comunistas y los populistas– necesitan que esta violencia sea aceptada, y para ello eligen el camino adecuado: atemorizar a la masa.

Dice el sicólogo Manuel Yebra Fernández que el miedo atenazó a individuos y sociedades y desencadenó guerras y matanzas. No son las leyes las que hacen un país mejor, sino los individuos actuando en libertad y sin temor: eduquemos a nuestros hijos sin miedo. “El efecto Lucifer: el porqué de la maldad” es el libro donde Philip Zimbardo describe su experimento, de la prisión de Stanford, uno de los más relevantes de la psicología. Para investigar al ser humano en ausencia de libertad, Zimbardo simuló una prisión y reclutó a estudiantes dispuestos a desarrollar los roles de presos y carceleros.

Al principio, los “presos” y “carceleros” lo tomaron como un juego, al segundo día ocurrieron humillaciones reales y violentas y, finalmente, al sexto día el experimento se canceló debido a la violencia generada. Mostrando que la maldad no es un factor disposicional, no existen personas malas y otras buenas con independencia del rol o las circunstancias. Así, cuando la situación nos empuje a realizar un acto violento o malvado, si no somos conscientes -si no tenemos el coraje para superar el miedo que nos induce la situación-, no podremos evitarlo.

Es un mensaje optimista: cualquier persona puede hacer un acto malvado, pero también cualquiera puede hacer un acto heroico. Por eso dice Gonzalo Peltzer que las cárceles no sirven, allí están los “perejiles”, los verdaderos delincuentes están sueltos y algunos tienen cargos públicos. “Nunca me expliqué” dice Peltzer “por qué el ser humano es capaz de quitar la libertad a sus semejantes”. Envalentonado, e idealista, concluye que algún día las cárceles serán lo que ahora las mazmorras de tortura medievales… cuando la humanidad descubra que hay que querer y perdonar a los reos y tratar de averiguar qué pasa, para remediarlo.

Finalmente, digamos que las “medidas de preventivas de seguridad” -como las cárceles-, que imponen los gobiernos son ineficaces. Solo por nombrar dos casos que conozco, un amigo mío llegó hasta el interior de un avión en Fort Worth, entrando por la salida, sin que nadie lo percibiera. Otro subió a un vuelo con una navaja. Si esto hacen pasajeros comunes qué no podrían hacer delincuentes entrenados.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

El Sueño De Martin Luther King Y Su Triste Despertar

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 23/6/18 en:  http://www.libertadyprogresonline.org/2018/06/23/el-sueno-de-martin-luther-king-y-su-triste-despertar/

 

Qué atrás han quedado las palabras que pronunciara Martin Luther King. El tenía un sueño, sí, un sueño donde sus hijos “…vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad”. Impresionante el respeto al individuo que hay en estas palabras, impresionante forma de denunciar colectivos imaginarios donde las personas fueran reducidos a clases enfrentadas. Claro que no era cuestión de “los negros” o “los blancos”. Pero ahora el racismo ha vuelto. Un blanco no es juzgado “…sino por los rasgos de su personalidad” sino porque es blanco, porque pertenece inexorablemente al patriarcado explotador. Nada de lo que haga o diga lo salva de ser miembro de esta nueva forma de ser la clase explotadora.Libertades individuales, y progreso

Si es blanco, y blanco varón, entonces usará un lenguaje “no inclusivo”, esto es, un lenguaje explotador, donde “se excluya” al otro sexo. No sólo es inútil que se explique que el Español tiene al “o” como género neutro, sino que además se pretende que los que hablen así vayan presos por no hacerlo.

Si es blanco, y además heterosexual, inexorablemente odiará y discriminará a los gays, lesbianas y transexuales. No sólo es inútil explicar que la opción moral por la heterosexualidad no implica odiar a nadie, sino que ya no se aceptan las libertades individuales de asociación, propiedad y libertad religiosaAsí como un rabino tiene derecho a no contratar a un católico para explicar el Antiguo Testamento según la tradición judía no católica, un católico tiene derecho a no contratar a alguien del LGBT para explicar el Catecismo de la Iglesia Católica. Pero no, es “delito de discriminación”. A la cárcel.

Y además no tienes derecho a decirlo, porque es “delito de odio”. A la cárcel.

Y ahora, además, no sólo es inútil explicar la inmoralidad del aborto, sino que si eres un profesional que se niega a hacerlo, a la cárcel.

El proyecto totalitario de feministas, gays, trans, lesbianas y abortistas queda claramente expuesto.

Ellos sencillamente quieren poner presos a quienes no piensen como ellos y no hablen como ellos.

Un nuevo sueño de Martin Luther King implicaría una sociedad libre donde cada uno pudiera vivir según su conciencia, sin mandar a la cárcel al otro. Un nuevo sueño sería un lugar donde cada uno pudiera hablar como se le plazca, sin mandar a la cárcel al otro. O sea, un lugar donde heteros y homos convivieran en paz, donde varones y mujeres convivieran en paz, donde quien quiera hablar con “e” o con “x” pudiera hacerlo y quien NO quiera hablar así, no.

Pero no. Estos nuevos movimientos sociales no aceptan eso porque coherentemente piensan como Marx. Ellos son los colectivos explotados y los demás, los explotadores. NO admiten el pacto político de la Constitución Norteamericana a la cual aludió King. (Martin Luther King era un liberal clásico, un norteamericano: qué mala noticia para ellos….).Por eso no admiten las libertades individuales. Por eso quieren que ellos, los explotados, suban al poder y manden presos a los explotadores. Pero, como Hitler, lo hacen con elecciones democráticas. Los instrumentos de Estado de Derecho son usados por ellos (ellas y elles) pata terminar con el Estado de Derecho. Libertad religiosa, de asociación, de propiedad: son sólo inventos del hetero-patriarcado explotador.

Por eso algunos amigos católicos han llegado tarde a darse cuenta de la cuestión.  Había que reclamar las libertades individuales clásicas del Estado Liberal Clásico. Pero como muchos se llevaron muy mal con él, ahora tratan de colocarse un traje que nunca quisieron. No es el caso del liberalismo católico, claro: las advertencias de Montalembert, Acton, Rosmini, Lacordaire, fueron debidamente presentadas. ¡Oh!, pero quiénes son esos, a algunos de los cuales sólo nombró Benedicto XVI más de un siglo después de que fueron cuasi-condenados y por supuesto muertos y enterrados?

La mano viene muy mal gente. Yo no cederé. Acabo de escribir un libro sobre los fundamentos Judeo-cristianos de Occidente. Sigo luchando. Pero la historia humana, la historia de los reinos de este mundo, es casi hobbesiana. Si eres liberal, que Dios te proteja. Y si demás, y para colmo,  eres católico, no te preocupes, Cristo triunfó, pero en la cruz.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

MIS ESTIMADOS MARCIANOS LIBERTARIOS, CUANDO DESCIENDAN EN LA TIERRA, UBÍQUENSE.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 20/5/18 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2018/05/mis-estimados-marcianos-libertarios.html

 

Lamento enormemente disentir con mi admirado Loris Zanatta, pero mi antipático papel como defensor de Trump como mal menor me pone en esa posición.

Dice Zanatta el 15 de mayo de 2018: “Trump quiere demoler el orden internacional construido por su propio país después de la segunda guerra mundial. Lo que los teóricos de las relaciones internacionales siempre han llamado “el orden liberal”, a él le da asco. este “orden” se basa en tres pilares: la democracia política y las libertades civiles, que para Trump son opcionales; la libertad económica, que considera nefasta y a la que opone el principio del America first y el multilateralismo, la densa red de instituciones internacionales que fomentan la cooperación y tratan de disuadir el conflicto: es una palabra ausente en su vocabulario. Desde el comercio transpacífico hasta los acuerdos climáticos, desde la relación con Europa hasta la gobernanza global, su consigna es: me tiene sin cuidado; somos los más poderosos, hago lo que le conviene a mi pueblo”.

Ahora bien, ¿por qué ese “orden internacional” es una garantía del liberalismo clásico y las libertades individuales que siempre ha defendido Zanatta? La Declaración de los Derechos Humanos de 1948, ok; pero por lo demás, la ONU ha tenido una agenda muy cuestionable para cualquier libertario o liberal clásico que se precie de tal. Han atacado al libre comercio con sus alianzas con el Banco Mundial, que, junto con el FMI, sólo han servido para promover el intervencionismo, prestando o regalando papel pintado a los gobiernos para que hagan lo que quieran. A través de sus organismos de salud ha difundido una agenda antinatalista en todo el planeta, al mismo tiempo que con lo primero restringía el libre mercado, fórmula explosiva para crear más pobreza y miseria. Ha corroborado las aduanas y proteccionismos entre las Naciones. Ha nacido con la Unión Soviética y China a la cabeza de sus decisiones, un chiste de mal gusto a todo amante de la verdadera libertad. Ha promovido todo tipo de neo-marxismos diversos a través de la UNESCO. Ha sido totalmente ineficaz para luchar contra todo tipo de dictadorzuelos, o al revés, los ha corroborado. Ha promovido a nivel mundial el welfare state, un fracaso total a nivel moral y económico. Etc. Ha promovido todo tipo de políticas estatistas para supuestamente defender la ecología.

¿Y ahora Trump es el malo por oponerse a todo ello?

Segundo, ¿de dónde sacó Zanatta que para Trump la democracia política y las libertades civiles son opcionales? Opcionales son para las agendas totalitarias del lobby LGTB, que quiere encerrar, literalmente, a cuantos no piensan como ellos, bajo supuestos delitos de hate sppech, discriminación, homofobia, etc. Así vemos a monjitas presas por no repartir preservativos en sus iniciativas de salud, a profesores universitarios echados por no hablar los pronombres neutros, a padres presos en Alemania por querer educar a sus hijos en su verdadera fe, a vendedores de pasteles presos por decidir ejercer su libertad de comercio y no vender sus pasteles a quienes no quieran, a Jordan Peterson luchando solo, en Canadá, por su libertad de expresión. Trump está poniendo un freno a todo ello, precisamente por defender las libertades civiles a las cuales se opone toda la agenda neo-marxista del partido demócrata.

¿Y Trump es entonces el malo de la película?

¿Y el proteccionismo? Sí, claro, allí Trump está equivocado. ¿Pero es el primero? ¿Quién NO es proteccionista, excepto los que estudiamos a Mises y Hayek? ¿Quién no era proteccionista? ¿Obama? ¿Quién no iba a ser proteccionista? ¿Hilary?

¿Y la política fronteriza? ¿Quién NO piensa que debe haber aduanas, visas y pasaportes? Los libertarios. ¿Y eran libertarios los demócratas que AHORA claman al cielo? ¿Quién eliminó las fronteras y sus controles? ¿Obama? ¿Quién NO deportó gente según las leyes federales aprobadas por el Congreso sin ningún escándalo de los AHORA “aperturistas” mass media? ¿Obama? ¿Quién iba a eliminar las visas y los pasaportes? ¿Hilary? Y por favor no me digan que es una cuestión de grado. O la ley se cumple, o no. Por favor no tengamos doble discurso. Si hay inmigración ilegal, siempre habrá deportados. ¿Y con quiénes NO iba a haber inmigración ilegal? ¿Con los demócratas?

Realmente pregunto a los libertarios y liberales clásicos que ahora son denunciadores seriales de Trump, ¿y qué esperaban con Hilary?

¿No saben ubicarse en el mundo real, en la siempre opción entre el mal menor o mayor?

 

¿No “les gusta” Trump? A mí tampoco. Es un maleducado y un grosero. Pero dedíquense entonces a lanzar sus diatribas contra la corrección política, la timidez y la falta de sinceridad y liderazgo de todo el Partido Republicano. Porque millones de electores norteamericanos se hartaron de estupideces. Y estupidez NO es mandar a la miércoles el tratado con Irán, donde Irán estaba mintiendo de vuelta. Estupidez NO fue decirle al loco de Kim Jong Un que si se seguía haciendo el loco, habría otro loco en serio del otro lado. Estupidez NO fue defender a Israel de sus bestiales vecinos ni reconocer su auténtica capital. Estupidez NO fue dejar de defender y financiar a Planed Parenthood y oponerse al aborto y a la industria de vender partes de embriones al mejor postor. Estupidez NO fue bajar los impuestos. Estupidez NO fue mandar al cuerno a acuerdos ecológicos estatistas que NO solucionan el problema. Por ende lamento mucho, estirados libertarios, que Obama sea un total caballero –lo es- al frente de una agenda totalmente socialdemócrata en lo económica y autoritaria en lo cultural. Lamento mucho que Hilary sea una dama con un maravilloso inglés bostoniano que iba a seguir el legado de su antecesor. Y lamento mucho que para frenarlos, millones de sencillos y sabios norteamericanos hayan elegido a un maleducado. Es lo que hay, gente. Del otro lado tienen a Cuba, a Corea del Norte, a los totalitarios chinos, al nuevo zar de Rusia, a la Europa vieja, moribunda y suicida, y la dictadura de lo políticamente correcto en Canadá. Váyanse allí. ¿Y saben qué, además? EEUU tampoco es ahora la tierra de la libertad. Les propongo vivir en Marte, como yo, pero al menos ubíquense en la guerra cada vez que desciendan en La Tierra.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Las próximas elecciones presidenciales mexicanas y sus interrogantes

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 19/4/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2126993-las-proximas-elecciones-presidenciales-mexicanas-y-sus-interrogantes

 

El próximo 1° de julio, los mexicanos concurrirán a las urnas para elegir a su próximo presidente por un período de seis años. Las normas electorales disponen que no hay segunda vuelta. Ese mismo día, en una elección integral, ellos también renovarán la composición de las dos cámaras de su Congreso Federal. En el Senado, con legisladores con mandatos de seis años y en la Cámara Baja, en cambio, con mandatos de tres años de duración. Se elegirán también 9 de los 32 gobernadores de los distintos estados del país.

Hay cuatro candidatos presidenciales que procuran la victoria. Por primera vez aparece una mujer como candidata independiente: Margarita Zavala quien, por el momento al menos, no parecería tener demasiadas posibilidades de éxito.

Los otros tres candidatos son: primero, Andrés Manuel López Obrador, un político veterano, de estilo populista e ideológicamente un líder que es claramente de izquierda, lidera al partido “Movimiento de Regeneración Nacional”, más conocido como “Morena”, políticamente poderoso en Ciudad de México, fundado por el propio López Obrador en 2012, al que curiosamente acompañan esta vez los conservadores evangélicos del Partido Encuentro Social; segundo: Ricardo Anaya, el candidato del centro, que encabeza una coalición de fuerzas moderadas; y, tercero, el oficialista José Antonio Meade, que pertenece al todavía poderoso “Partido Revolucionario Institucional”, más conocido como el “PRI”, que esta vez compite en coalición con los ecologistas del Partido Verde y con el curioso “Partido Nueva Alianza”, que agrupa a los maestros de México, aunque con una agenda política bastante difusa.

A estar a las encuestas de opinión más recientes, el líder de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, lidera claramente las intenciones de voto, desde que obtiene un 42% de las mismas; le siguen Ricardo Anaya, con una respuesta favorable del 31,1% y José Antonio Meade, con una del 21,9%. El 15,6% de los mexicanos encuestados afirma que, de pronto, podría cambiar de opinión.

Para el veterano López Obrador, éste es el tercer intento de llegar a la presidencia de su país; el primero fue, recordemos, el de 2006, cuando el expresidente Felipe Calderón lo derrotara ajustadamente, por apenas un 0,56% de los votos.

Como ocurre en otras latitudes, en México habrá tres debates públicos entre todos los candidatos: el 22 de abril, el 20 de mayo y el 12 de junio.

La elección puede, sin embargo, ser declarada inválida si la diferencia entre el primero y el segundo es de menos del 5% y el ganador sobrepasa el límite fijado para los gastos de campaña por más de un 5%. También si hay irregularidades que afectan al menos al 25% de las estaciones de voto, que no pudieran corregirse el día mismo de las elecciones; o si el 25%, o más, de esas estaciones de voto de pronto no pudieran abrirse y operar el día de las elecciones.

López Obrador tiene propuestas radicales. Postula, por ejemplo, revisar la reforma energética, sobre la que algunas veces afirma estar dispuesto a eliminarla de cuajo y otras a sólo revisar la legalidad de los contratos oportunamente suscriptos. También propone eliminar la reforma de la educación y cancelar el contrato en marcha para la construcción del nuevo aeropuerto internacional de Ciudad de México.

Su principal bandera es, sin embargo, la de la lucha frontal contra la corrupción que es endémica en México desde hace décadas, incluyendo -entre 2000 y 2005- durante su gestión como Jefe de Gobierno en la Ciudad de México (Distrito Federal). A ello agrega una propuesta a la vez ambigua y audaz: la de negociar alguna suerte de acuerdo con los traficantes de drogas y con los pequeños productores de opio y marihuana.

Entre las propuestas concretas de su rival, José Antonio Meade, aparece -cabe destacar- la de expropiar el patrimonio mal habido de quienes desempeñan funciones públicas.

Cuando las elecciones presidenciales se acercan y cuando la gestión del actual presidente, Peña Nieto culmina, éste sólo recoge un escaso 21% de aprobación. Lo que es bastante inusual en México, desde que en sus respectivos momentos, Carlos Salinas recogiera una aprobación del 70%; Ernesto Zedillo una del 62%; Vicente Fox una del 63%; y Felipe Calderón una del 52%, lo que es bien distinto. Esto obviamente genera un clima que favorece a López Obrador.

Ocurre asimismo, entre otras cosas, que la inseguridad personal mexicana está en sus niveles más altos de la última década, a punto tal que se computan unos 97.000 asesinatos vinculados al crimen organizado en apenas los últimos once meses. Y, además, que la corrupción ha crecido muy significativamente; lo que llevó a que, entre 2004 y 2016, México retrocediera en el índice de “Transparency International” que mide la “sensación” de corrupción, del puesto 64 que ocupara, al desairado puesto 123 actual.

La economía, no obstante, no está nada mal. México crece anualmente al 2% de su PBI. La inflación anual del país es ahora del 5,04%. La renegociación en curso del NAFTA podría culminar positivamente durante el próximo mes de mayo, con un 80% de probabilidades de que el resultado de las mismas no perjudique a México.

No obstante, también es cierto que el Peso mexicano se ha depreciado un 7% frente al dólar a lo largo de los últimos doce meses y que el consumo agregado de los aztecas ha caído un 2% todo a lo largo del último año. Por esto seguramente, un 47% de los mexicanos es hoy más bien pesimista respecto de su futuro económico inmediato.

Lo cierto es que si las cosas no cambian dramáticamente de dirección, es posible que Andrés Manuel López Obrador, en pocas semanas más, se haga de la presidencia de México. Hoy es el político con la mejor imagen para los mexicanos desde que un 46% de ellos así lo confirma. Y que tan sólo un 21,3% de los mexicanos, preguntado que es, afirma que “jamás votaría por él”.

Lo más notable es probablemente la nueva espiral de decadencia del PRI, respecto del cual un 49,3% de los mexicanos hoy afirma rotundamente que “es el peor del los partidos políticos”.

Un México pujante se acerca entonces a una nueva encrucijada electoral y, como se ha visto, un cambio fuerte de rumbo parecería ser bastante probable, con todo lo que ello significa para un miembro del NAFTA y uno de los países líderes de nuestra región. Donald Trump, con su propuesta del muro divisorio entre los dos países y con su trato absurdamente despectivo hacia los ciudadanos de su país vecino ha contribuido, torpemente y sin quererlo seguramente, a fortalecer al candidato de la izquierda mexicana, cuyo posible éxito no sería sorpresivo entonces.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Pobreza: riesgo de riesgos

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 22/3/18 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/pobreza-riesgo-riesgos/

 

Leí en la prensa que los pobres “son más y distintos”. Pero, ¿cómo es posible que después de varios años de crecimiento económico hayan aumentado los pobres? Respuesta: no han aumentado.

Hay que advertir que desde hace algún tiempo ya no se habla de pobreza sino de “riesgo de pobreza”. Esto permite a los antiliberales de toda laya insistir en sus jeremiadas sobre lo mal que va todo, y a continuación apresurarse a exigir más gasto público, más impuestos y menos libertad. De ahí que convenga analizar con cuidado sus lamentaciones para comprobar si tienen base o no.

Según lo que pude leer, los mayores de edad están en mejor posición, pero “los niños en cambio han sido los más perjudicados: su riesgo de pobreza entre 2005 y 2015 pasó del 29% al 34%”. Nótese que el primer año fue el penúltimo de un largo ciclo de crecimiento económico y generación de empleo; y que la recuperación empezó en 2013.

Ahora bien, ¿por qué están en mayor riesgo? Porque la definición ya no es personal: “la pobreza es una característica del hogar, no individual”. Entonces, todos los hogares con niños tienen más riesgo.

Y observé que la forma de ponderar los ingredientes de dicho riesgo tiende a inflarlo. Por ejemplo, todo trabajo que no sea fijo lo aumenta, independientemente del motivo y el salario. Lo mismo sucede con los hogares monoparentales y las familias numerosas. Ser extranjero se relaciona con la pobreza, y, obviamente, estar parado.

Cuando llegamos al dinero, se entienden mejor los altos porcentajes del riesgo. Según Eurostat basta con una de la siguientes condiciones para estar en riesgo de pobreza: ingresos bajos, escasez de empleo, y privaciones materiales severas. La primera incluye a personas con ingresos familiares menores al 60 % de la mediana: por ejemplo, alguien que viva solo y gane 8.000 € al año. La segunda condición la cumpliría un matrimonio con ingresos suficientes pero que vivan con dos hijos que ni estudian ni trabajan.

La tercera condición, según se informó, es quizás la más grave: “incorpora a las personas que, con independencia de sus ingresos, sufren privaciones como no tener lavadora, no poder comprar carne o tener dificultades para pagar los recibos o el alquiler”. Es difusa, porque no atiende a los ingresos, con lo que una persona o una familia con ingresos suficientes pero que tenga “dificultades” entraría en esta categoría.

Leí declaraciones de un matrimonio marroquí con seis hijos. No trabajan, pero reciben una ayuda de 400 euros y otra de 200 por ser familia numerosa. Dice ella: “Mi trabajo es buscar. Antes no conocía muchos sitios. Ahora sé todo. Hay que buscarse la vida poco a poco”.

Cabe asociar la imprecisión estadística sobre el riesgo de pobreza con las cifras sobre la pobreza efectiva más grave, a menudo asociada con el hambre. En Repensar la pobreza, Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo comprueban sobre el terreno que “la mayoría de las personas que viven con menos de 99 centavos al día no parecen comportarse como si tuvieran hambre”.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

Legislación sindical, el caso argentino

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 26/1/18 en: https://www.infobae.com/opinion/2018/01/26/legislacion-sindical-el-caso-argentino/

 

Lo primero es subrayar que en una sociedad abierta el derecho a asociarse o no asociarse constituye uno de los postulados básicos a los efectos de la cooperación social. Cómo deben ser las asociaciones es algo que no compete a quienes están fuera de ellas; en primer lugar, los gobiernos, que solo deben velar porque no haya lesiones de derechos, en caso de que las hubiera, dicha agrupación se convierte en una asociación ilícita.

Pero antes de otras consideraciones sobre el tema sindical, es menester aclarar con toda precisión que los salarios y los ingresos en términos reales de deben exclusivamente a la cuantía y la calidad de ahorros internos y externos invertidos en un contexto de conocimientos relevantes, lo cual hace de apoyo logístico al trabajo para aumentar su rendimiento. Esa es la diferencia entre zonas de mayores o menores salarios basadas en el primer caso en marcos institucionales respetuosos de la propiedad de cada cual.

El nivel de salarios no es solo monetario, es también no monetario, como lo son todas las condiciones laborales que rodean al caso desde los períodos de descanso a la música funcional. En rigor, estas condiciones no pueden ser legisladas, como queda dicho, son consecuencia de los niveles de las tasas de capitalización. Más aun, si se legislan más allá de demandas civiles o penales por incumplimientos contractuales o delitos, los resultados indefectiblemente son el desempleo, en primer lugar, de aquellos que más necesitan trabajar y, en segundo lugar, de todos a quienes las condiciones laborales son superadas por las normas legales respecto a las antedichas tasas de inversión. El voluntarismo no cuadra.

Mientras que los recursos sean limitados en relación con las necesidades, nunca bajo ningún concepto puede haber sobrante de aquel factor esencial que es escaso, esencial, puesto que no se concibe la producción de ningún bien ni la prestación de ningún servicio sin el concurso de trabajo manual e intelectual.

La vida es una transición, todo lo que piensan todos en todas las oficinas consiste en mejorar, lo cual, a su vez, se traduce en reasignaciones humanas y materiales. La mayor productividad libera factores humanos y materiales al efecto de trabajar en otros emprendimientos. En un mundo idílico donde hay de todo para todos todo el tiempo, naturalmente no hay necesidad de trabajar, lo cual significa que se está en Jauja, situación que sería una bendición para todos. Pero las cosas no son así, hay necesidades insatisfechas, por lo que hay que aplicar faenas para atenderlas.

 Nuevos métodos que elevan la productividad, nuevos bienes y servicios importados del exterior más baratos y de mejor calidad, la robotización y equivalentes liberan trabajo, el empresariado, atento a nuevos negocios, busca capacitar a nuevo personal al efecto de lograr sus arbitrajes adicionales. Como hemos dicho antes, ese fue el sentido y el destino del hombre de la barra de hielo cuando apareció la refrigeradora o el del fogonero cuando irrumpió la locomotora Diesel.

Lo peor que puede hacerse si se desea elevar el nivel de vida es destruir capital, con ello no habrá aumentado el empleo, sino que provoca disminuciones en los salarios en términos reales.

Por su parte, las huelgas deben ser entendidas como el derecho a no trabajar en cualquier momento siempre y cuando se cumplan los preavisos estipulados si los hubiere. Pero el derecho a huelga no es la intimidación y la violencia que no permitan que otros ocupen puestos de trabajo. Una cosa es el derecho a no trabajar y otra bien distinta es imponer situaciones a otros contra la voluntad de los destinatarios.

En el caso de procedimientos intimidatorios y violentos cuando se confunden con la huelga está implícita la equivocada idea de que constituye un procedimiento para elevar salarios. Si esto fuera cierto, habría que incrementar los métodos violentos de igual manera que si se considera que el nivel de vida puede incrementarse por decreto, las legislaciones, en este sentido, habría que redoblarlas. Pero como queda dicho, los salarios dependen solo de la inversión per cápita, que si disminuyen, disminuirá el salario, si se mantiene el stock de capital descontadas las respectivas amortizaciones, el salario mantendrá su nivel y si se incrementa el capital, consecuentemente aumentarán los salarios.

Tampoco tiene sentido alegar que los gobiernos deben interferir en las relaciones laborales para evitar “el desequilibrio en el poder de contratación”. En esta línea argumental, se sostiene que no es permisible que contrate un millonario con una persona que no tiene para llegar a fin de mes, al fin de semana o al fin del día. Es del todo irrelevante cómo sean las características patrimoniales o el volumen de sus respectivas cuentas corrientes, lo relevante son las tasas de capitalización. Si un millonario pretendiera pagar menos de lo que establece el mercado, simplemente se queda sin colaboradores. Un empleador puede contar con una situación patrimonial boyante y otro estar quebrado, pero ambos, si desean contratar trabajo manual e intelectual, deben abonar lo que exige el mercado. En lugares en donde los salarios son altos, no se debe a la generosidad de empleadores ni a la mezquindad de salarios bajos en otras zonas, sino, como hemos repetido, al volumen de capitalización.

De más está decir que los incumplimientos contractuales, los engaños o las lesiones de derechos deben ser adecuadamente castigados, pero los arreglos contractuales libres y voluntarios no deben ser interferidos por los aparatos estatales ni por bandas ocultas en máscaras sindicales.

Idéntico razonamiento se aplica a todos los servicios que preste la asociación sindical, en primer lugar, de salud o cualquier otro servicio que debe estar abierto a la competencia y en ningún caso consecuencia de aportes obligatorios y mucho menos a través de llamados “agentes de retención” que echan mano al fruto del trabajo ajeno.

Asimismo, las representaciones o no representaciones sindicales deben estar abiertas a todas las variantes, siempre y cuando se trate de arreglos libres y voluntarios en el contexto de contrataciones colectivas o individuales, según lo prefieran los interesados.

En el caso argentino, de tanto en tanto se detienen a sindicalistas corruptos, pero hasta el momento no se han modificado las leyes que dan sustento a un sistema fascista de representación coactiva a través de la figura de la personería gremial que arrastra a todos los gremios desde la década del cuarenta, que está presente en la legislación de ese país, junto a los antes referidos agentes de retención (más bien estafas legales) y afiliación coactiva de facto, en el contexto de escandalosos negociados monopólicos de obras sociales y similares.

Limitarse a arremeter contra la corrupción sindical fascista concentra la atención en los efectos, pero si no se abroga la legislación autoritaria, quedan sin tocar las causas del fenómeno. Lo mismo ocurre con retoques de superficie a las normas vigentes en lugar de eliminar de cuajo el mal que afecta principalmente a los trabajadores.

En la época de gloria de los argentinos, cuando los salarios y los ingresos en términos reales de los peones rurales y de los obreros de la incipiente industria eran superiores a los de Suiza, Alemania, Francia, Italia y España, cuando la población se duplicaba cada diez años debido a la multitudinaria inmigración para “hacerse la América”, en ese período las relaciones laborales estaban regidas por los 4015 artículos del Código Civil de Dalmacio Vélez Sarsfield, de los cuales seis estaban referidos específicamente a los contratos laborales.

Luego se promulgaron multiplicidad de leyes “para proteger al trabajador” referidas a los más variados temas “al efecto de dotar al trabajador de conquistas sociales” y con ello comenzó el derrumbe en el nivel de vida de la gente, muy especialmente de los más necesitados, por las razones antes apuntadas, en contexto de la sandez de “establecer adecuadas relaciones entre el capital y el trabajo”, sin percatarse de que el capital son instrumentos inanimados que no contratan y que, por ende, se trata de contrataciones entre distintos tipos de trabajo entre empleadores y empleados. Con el argumento de proteger a los trabajadores se los aniquiló, con la idea de protegerlos de supuestas explotaciones se los sacó de la órbita de la protección rigurosa del Código Civil, los tribunales ordinarios y posibles aseguradoras. Se fabricó el fuero laboral, con lo que se agregó a las referidas desgracias negocios fenomenales de la industria del juicio para beneficio de chicaneros del nuevo fuero.

En esta especie de rapsodia para el desastre se incluyeron algunas figuras que son tragicómicas, como el aguinaldo, es decir, la aparición como arte de magia de un treceavo mes en el año, sin percibir que si se paga un monto adicional en el año, manteniendo los demás factores constantes, habrá que pagar de menos durante los otros 12 meses. Si esto no fuera de este modo, habría que convertir el año en 40 meses o más para hacer a la gente más rica, lo cual no requiere comentarios adicionales.

Así se llegó en la Argentina a una verdadera e inaudita explotación de los trabajadores por los aparatos estatales a los que se enancó una maquinaria quebrada y fraudulenta de unas así denominadas jubilaciones insertas en el sistema de reparto en el que se estafa a quienes aportan el fruto de su trabajo para recibir cifras irrisorias que no guardan proporción alguna con las sumas que le han sido retenidas en su vida activa, muy lejos de cualquier cálculo de interés compuesto.

En este cataclismo se habla de “la clase trabajadora”, que supone que hay otra clase que la explota, sin percibir el origen marxista de la idea misma de clase que deriva de sostener que el proletario y el burgués tienen una estructura lógica distinta, lo cual da lugar a la teoría del polilogismo que nunca ni Marx ni ningún marxista han explicado en qué consisten esas estructuras que se diferencian de los silogismos aristotélicos.

Desde Adam Smith el asunto está resuelto, este autor ha consignado en 1776: “La propiedad que cada hombre tiene es su propio trabajo, ya que es el fundamento original de toda otra propiedad, por lo que es la más sagrada e inviolable” y Juan Bautista Alberdi, al comentar la Constitución liberal argentina de 1853, escribió: “Toda la grande escuela de Adam Smith está reducida a demostrar que el trabajo libre es el principio esencial de toda riqueza creada”.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es Asesor del Institute of Economic Affairs de Londres

Gran Bretaña pierde la primera batalla del Brexit

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 14/12/17 en: http://www.lanacion.com.ar/2091316-gran-bretana-pierde-la-primera-batalla-del-brexit

 

El 23 de junio del año pasado el 51,9% de los británicos decidió -a través de un referendo especial- salir de la Unión Europea. Los ingleses y galeses se inclinaron claramente en esa dirección. Los escoceses e irlandeses del norte prefirieron -en cambio- permanecer en la Unión Europea, pero perdieron la elección.

El primer segmento -ya concluido- de las conversaciones en curso en materia de divorcio -entre la Primer Ministro británica, Theresa May, y Jean Claude Juncker, de la Comisión de la Unión Europea- resultó duro para los británicos.

El costo del divorcio estará ciertamente muy lejos de los 24 billones de dólares ofrecidos por Gran Bretaña a la Unión Europea en un primer momento. Hoy se estima que la factura a pagar podría alcanzar una cifra que llegaría -en cambio- a unos 60 billones de dólares, que deberán abonarse en los primeros 4 años posteriores a la salida. Gran Bretaña hará frente a los compromisos asumidos por la Unión Europea mientras pertenecía a ella, incluyendo su endeudamiento externo y el sistema de pensiones del personal comunitario. Esto, se calcula, podría representar un costo inicial para cada ciudadano británico del orden de las mil libras esterlinas.

Las otras dos “líneas rojas” anunciadas por Theresa May en 2016 en su discurso en Lancaster House, también debieron cederse. Me refiero a respetar los derechos de libre circulación de los 3.200.000 ciudadanos de la Unión Europea que residen en Gran Bretaña. Y los -algo más complejos- de los británicos que residen en los otros países de la Unión Europea. También Gran Bretaña acordó -en principio- que la frontera entre las dos Irlandas no será “dura”, sino que mantendrá la fluidez de tráfico que allí ya se ha alcanzado. Pero -en esto- se ha topado con la cerrada oposición de las autoridades de Irlanda del Norte, lo que ha llenado de ambigüedad al tema.

Gran Bretaña -no obstante- saldrá de la Unión Europea el 29 de marzo de 2019, a las 11 p.m. Antes de ese día deberá acordar cómo serán los términos de la relación comercial de ese país con la Unión Europea luego de la fecha referida.

A lo que cabe sumar el golpe de realismo que supone constatar ahora que quienes no pertenecen a la Unión Europea no pueden naturalmente aspirar a operar con las mismas ventajas de las que gozan sus Estados Miembros entre sí. Lo que parece bastante obvio, pero es ciertamente distinto del escenario que algunos manejaban inicialmente en Gran Bretaña. Así como la pérdida de las fuentes de trabajo y del volumen de actividad económica que supuso ser anfitriona de diversas agencias e instituciones comunitarias. Gran Bretaña, recordemos, pretendía alojar a dos más de ellas, lo que ya no sucederá.

A lo que se debe adicionar que, durante el plazo de transición de dos años contado desde el 29 de marzo de 2019, las normas y los tribunales de la Unión Europea continuarán aparentemente operando con plena vigencia y/o jurisdicción respecto de Gran Bretaña.

Lo mismo sucederá respecto de los preocupantes flujos migratorios hacia y desde el continente europeo, que Gran Bretaña no podrá restringir en esos dos años. Esto es lo que deriva de la interpretación prevaleciente del artículo 50 del Tratado constitutivo que gobierna a la Unión Europea.

Lo conversado hasta ahora por las partes parecería desmentir el presuntuoso supuesto inicial de la Primera Ministra Theresa May en el sentido que la “falta de acuerdo” con Europa respecto de la salida británica de la Unión Europea era “mejor que un mal acuerdo”. No es así, está claro.

Si no aparecen avances realmente sustanciales en este tema a comienzos del año próximo, la fuga de empresas desde Gran Bretaña puede de pronto acelerarse y resultar tan inmanejable como costosa. Piénsese tan sólo que Cataluña, como consecuencia de sus soñadoras pretensiones secesionistas, ha sufrido ya el éxodo de nada menos que unas 2.700 empresas, lo que debe tomarse como señal para los británicos, salvando naturalmente las distancias y las diferencias que existen entre ambos casos.

En contracara a lo antes señalado, es cierto que, una vez consumada su salida, luego del período de transición, Gran Bretaña ya no estaría obligada a contribuir a la Unión Europea los aproximadamente 11 billones de dólares anuales que hoy aporta.

Cabe agregar que, desde que Gran Bretaña invocara la cláusula de salida, su economía continuó creciendo al ritmo del 1,8% anual de su PBI. Pero la libra esterlina ha estado sometida a un proceso, lento, de pérdida de valor relativo. Al que se suma una baja del consumo interno y una caída del volumen de las ventas de automóviles que hasta ahora no se ha revertido. Nada, sin embargo, demasiado dramático. Hay una preocupación adicional, sin embargo. La inflación británica se está acelerando. En noviembre fue del 3,1% anualizada.

El “Brexit” será -queda visto- más pesado para los británicos que lo inicialmente supuesto. Por esto hay quienes siguen insistiendo, con pocas probabilidades de éxito, que para los británicos lo mejor sería dar una pronta marcha atrás y permanecer en la Unión Europea. Es demasiado tarde. Pero, pensando en el Atlántico Sur, no es ciertamente lo mismo el diálogo con un interlocutor que nada en la abundancia, que con uno que de pronto tiene estrecheces financieras.

Respecto de Gibraltar, por lo demás, parece claro que ese enclave británico dejará de pertenecer a la Unión Europea desde el 29 de marzo de 2019, sin período de transición en su caso. Y seguramente algo parecido sucederá respecto de la situación de las Islas Malvinas.

Si el Consejo de Europa aprueba lo hasta ahora convenido con Gran Bretaña en la primera fase de las conversaciones de divorcio se pasará a la segunda, relativa a la futura relación comercial entre las partes, cuyo contenido luce por lo menos tan complejo como el de las que se han venido realizando.

Para la notoriamente debilitada Theresa May estará en juego, a cada paso, su propia supervivencia en el cargo que desempeña. No es -para ella- la mejor situación, por cierto.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.