Cuenta corriente del balance de pagos: El otro déficit preocupante en la Argentina

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 27/3/18 en: https://www.infobae.com/opinion/2018/03/27/cuenta-corriente-del-balance-de-pagos-el-otro-deficit-preocupante-en-la-argentina/

 

La vuelta de los déficits gemelos, déficit fiscal y déficit de la cuenta corriente del balance de pagos, obliga recordar que el financiamiento externo no es para siempre y, si no se apuran las reformas estructurales, las tendencias a la devaluación del peso continuarán obligando al BCRA a seguir vendiendo reservas para evitar la suba del tipo de cambio.

Desde el Gobierno suelen argumentar que la relación deuda pública/PBI es baja. Que como el kirchnerismo no tenía acceso al crédito externo, la deuda externa que dejó es baja y queda margen para poder seguir tomando deuda sin que se produzcan complicaciones.

Si no se apuran las reformas estructurales, las tendencias a la devaluación del peso continuarán obligando al BCRA a seguir vendiendo reservas

En rigor relacionar deuda pública/PBI es conceptualmente un error. No es indicador de nada.

Veamos. Imaginemos que Ud. tiene una deuda hipotecaria a 20 años por $3.000.000 y que su ingreso mensual es de $40.000, es decir, un ingreso anual de $480.000. Para ver su capacidad de pago, ¿dividiría los $3.000.000 millones que le vencen a lo largo de 20 años por sus ingresos de un año? Claramente es una cuenta disparatada.

Lo que corresponde es dividir el stock de deuda que vence a lo largo de los 20 años por el ingreso de 20 años. En el caso de dividir la deuda pública, que vence a los largo de varios años, por el PBI es como dividir por el ingreso de un año dado que el PBI es el ingreso que genera la economía en un año.

Indice de cobertura de la deuda externa

Para ver si la deuda es sostenible en el tiempo, otros economistas calculan los intereses de la deuda con relación a las exportaciones, algo que no comparto porque los intereses de la deuda son del Estado y las divisas provenientes de las exportaciones son del sector privado, por lo tanto, el Estado tiene que tener los pesos suficientes para comprar los dólares en el mercado para pagar los intereses de la deuda y esos pesos tendrían que salir del superávit fiscal.

Los intereses de la deuda son del Estado y las divisas provenientes de las exportaciones son del sector privado

En rigor, la mejor medida para evaluar si la deuda pública es sustentable en el tiempo es analizar si el superávit primario alcanza para pagar los intereses de la de deuda pública.

El problema es que hoy no tenemos superávit primario y eso lleva a un crecimiento de la deuda y de los intereses a pagar por el mayor stock de deuda.

Como primer dato podemos decir que los intereses de la deuda pública (incluidos los intereses intrasector público) representaron el 20% de la recaudación en 2016 y el 27,6% en 2017. En otras palabras, el gradualismo lleva a tener una mayor carga de intereses a pagar que le quita recursos al estado para afrontar los gastos corrientes impidiendo la baja de impuestos para atraer inversiones.

Competitividad cambiaria

Pero el otro tema es que al tomar deuda externa y subir la tasa de interés para absorber los pesos que emite el BCRA para dárselos al Tesoro, se genera un arbitraje tasa versus dólar que hace bajar el tipo de cambio. Los agentes económicos venden sus dólares en el mercado para hacerse de pesos y colocarse a tasa. Esto deteriora el tipo de cambio real e impacta en la cuenta corriente del balance de pagos.

Recordemos que la cuenta corriente incluye el saldo de balance comercial, el neto de turismo, de utilidades y dividendos, transferencias unilaterales e intereses de la deuda externa.

En la medida que el tipo de cambio cae en términos reales por el arbitraje tasa versus dólar y el estado toma más deuda y, consecuentemente, tiene que pagar más intereses de la deuda externa, el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos tiende a crecer.

Incluso el tipo de cambio real artificialmente bajo induce a déficit en el saldo de turismo y con un balance comercial que tiende a ser negativo.

El gráfico previo muestra la relación entre la cuenta corriente del balance de pagos y el PBI. Actualmente el déficit de la cuenta corriente está en casi 5 puntos del PBI.

Un alto desequilibrio sostenido derivó en crisis sistémicas

Con la crisis de la tablita cambiaria de Alfredo Martínez de Hoz, en febrero de 1982, se produjo con un déficit de 6 puntos del PBI. Entre el 97 y el 99 estuvo levemente por encima de 4% del PBI y la convertibilidad del 1 a 1 en los noventa, se aguantó la crisis del sudeste asiático, la crisis rusa y la devaluación de Brasil en enero de 1999, que además venía de bancarse la crisis del tequila en 1995.

De manera que no me animaría a poner un número de déficit de cuenta corriente a partir del cual se termina el financiamiento externo, pero sí podemos afirmar que el modelo no es sustentable porque en la medida que aumente el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos hay mayor tensiones de devaluación del peso salvo que ingresen más capitales.

¿Por qué el déficit de cuenta corriente del balance de pagos genera tensiones de devaluación del peso? Porque la demanda de divisas es mayor a la oferta.

El saldo de balance comercial tiende a ser negativo por el atraso del tipo de cambio y por los intereses de la deuda externa que crecen en la medida que crece el stock de deuda para financiar el déficit fiscal.

El ingreso de dólares

¿Qué tipo de dólares pueden ingresar para evitar la devaluación del peso?

Capitales de corto plazo que apuestan a la zanahoria de la tasa de interés.

Capitales para ser invertidos en el sector real de la economía o deuda que toma el sector público.

Actualmente nos movemos con ingresos de dólares por la zanahoria de la tasa y por la deuda externa, aunque últimamente las presiones sobre el mercado de cambios obligaron al BCRA a desprenderse de más de USD 1.700 millones para evitar una abrupta suba del tipo de cambio, lo cual indica que ya no estamos en un mercado libre de cambios.

En rigor nunca lo estuvimos porque antes que el BCRA saliera a vender divisas al mercado para frenar la suba, lo frenaba indirectamente subiendo la tasa de interés.

Déficit gemelos

El riesgo que hoy se observa es que la existencia de déficit gemelos genera tensiones en el mercado de cambios. Si uno observa nuevamente el gráfico se puede ver que luego de la devaluación del 2002 y la suerte de embocar altos precios para las materias primas, el superávit de cuenta corriente empieza a bajar hasta ser negativo en 2010 en la medida que el tipo de cambio real va cayendo al punto que Cristina Fernández establece el cepo a los pocos días de lograr la reelección y va mantenerse en todo su segundo mandato con un cepo cambiario cada vez más feroz.

El superávit de cuenta corriente empieza a bajar hasta ser negativo en 2010 en la medida que el tipo de cambio real va cayendo

Si bien se eliminó el cepo cambiario, no se eliminó el problema de fondo que es el déficit fiscal. Antes se financiaba con emisión monetaria y ahora contra deuda externa que también se transforma en pesos y por eso no pueden bajar la tasa de inflación.

Pero lo cierto es que a partir del 2010 el déficit de la cuenta corriente del balance de pagos va aumentando y hoy todo depende del ingreso de capitales. Dado que no se produjo la lluvia de inversiones, el modelo ya no es hiperdependiente de un feroz cepo cambiario, sino de conseguir financiamiento externo, es decir, que el gobierno logre mantener un flujo de ingresos vía deuda pública.

Ese financiamiento nadie sabe cuánto puede durar. Pueden ser años o meses. Por eso mejor abrir el paraguas antes que se largue con todo y todos sabemos qué significa abrir el paraguas a tiempo.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE

 

 

El negacionismo económico. Un manifiesto contra los economistas secuestrados por la ideología: De Pierre Cahuc y André Zylberberg

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 16/3/18 en: http://www.elcultural.com/revista/letras/El-negacionismo-economico-Un-manifiesto-contra-los-economistas-secuestrados-por-la-ideologia/40795

 

Pierre Cahuc y André Zylberberg

Este libro expulsa a los economistas antiliberales más radicales, como los podemitas galos “aterrados”, al mundo de la superstición. La economía, alegan los autores, es una ciencia, y oponerse a sus conclusiones es como sostener que el tabaco garantiza la buena salud de los pulmones.

Y la economía demuestra que la demonización de las finanzas y la propuesta de la Tasa Tobin (que no es de Tobin) son insostenibles, aunque “prestan inmensos servicios a los políticos, sobre todo en campaña electoral y en periodos convulsos. Con arrojarlas de carnaza a las masas vengativas, el éxito está asegurado”. Además: “las subidas de impuestos tienen un efecto negativo en el crecimiento”. Desmontan asimismo varias falacias de suma cero, o maltusianas: la llegada de inmigrantes no aumenta el paro ni reduce los salarios, y la reducción de la jornada laboral no crea empleo, como tampoco lo crean las prejubilaciones. Terminan refutando las jeremiadas sobre los peligros de los robots y “el fin del trabajo” pregonadas desde Davos y otros saraos análogamente arrogantes y buenistas.

Para colmo, nadie puede acusarlos de ser agentes del poder económico. Cahuc y Zylberberg dedican un capítulo a desollar a los “empresarios que arruinan Francia” con los camelos de la “política industrial”, cobrando fortunas de consumidores y contribuyentes. Es el típico capitalismo de amiguetes, “fábula” que no sirve para nada “porque son las empresas en declive las que más se movilizan para recibir ayudas públicas. Se juegan su supervivencia. Por desgracia, también vemos que las subvenciones concedidas a esas empresas no les permitieron superar sus dificultades”.

Como era de esperar, muchos han arremetido en Francia contra los autores acusándolos de liberales, y llevándose las manos a la cabeza: ¿cómo es posible que sigamos con el liberalismo del FMI, de los bancos centrales, y de la economía neoclásica? Sin embargo, la teoría neoclásica no es liberal, como sabe cualquiera que haya hojeado un manual, los bancos centrales tampoco, y el FMI menos todavía, porque se ha pasado toda la vida reclamando subidas de impuestos. Y, por asombroso que parezca, tampoco lo son los autores. No critican a los bancos emisores, y no quieren que el gasto público sea menor sino mejor. Afirman que bajar los impuestos es apenas un “remedio milagroso”. Ellos quieren subirlos. Les gusta, como a tantos en la izquierda y en la derecha, el modelo escandinavo, con altos impuestos, con retenciones y sin deducciones, para que nadie se escape, pero con mercados abiertos y flexibles.

Los liberales estarán tentados también de criticarlos por su reduccionismo, o “cientismo”, que diría Hayek, y por su visión de la economía como una disciplina puramente experimental. No estoy de acuerdo. La teoría económica no está tan alejada de los problemas reales de la gente como a veces se afirma, y ha mostrado en las últimas décadas una mayor pluralidad de enfoques, incluido el institucional. Los autores no declaran que la economía es igual que la física; y, por cierto, la economía experimental no es terreno exclusivo de los antiliberales: que se lo cuenten a Vernon Smith.

Las debilidades de este volumen son otras, empezando por su propio énfasis en la contrastación, que los lleva a ser imprudentes, como cuando dan por sentado que los multiplicadores del gasto local están en torno al 1,5: B. Dupor y R. Guerrero calculan, en cambio, que se sitúan entre el cero y el 0,5 (Journal of Monetary Economics, diciembre de 2017). Como muchos otros economistas, no analizan bien el Estado, y creen que es una suerte de condición exógena, que plantea unas demandas, que los economistas responden de manera técnica y asignativa.

La lógica del propio Estado, como decía equivocadamente Hicks, nos es ajena. Se trata de desatino, que a la postre bloquea el análisis robusto de la realidad. Hay otros errores, como cuando hablan de “bancos” en España, y es obvio que se refieren a las cajas; o de “desregulación” cuando quieren decir lo contrario.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

MIS LEMAS PEDAGÓGICOS, TRES: TODOS PUEDEN ESTAR EN DESACUERDO CON CUALQUIER COSA QUE YO DIGA, INCLUSO CON ESTO ÚLTIMO QUE ACABO DE DECIR.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 25/3/18 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2018/03/mis-lemas-pedagogicos-tres-todos-pueden.html

 

Sí, es una invitación al diálogo. Y funciona.

No puedo reiterar aquí todas las teorías del diálogo (http://www.austral.edu.ar/ojs/index.php/australcomunicacion/article/view/100) y por favor no me discutan J. Sólo quiero decir que los alumnos se sienten habitualmente asombrados cuando descubren que yo respeto un derecho fundamental: el derecho a la interpelación, su derecho “a pasar al habla” su conciencia crítica sobre lo que estoy diciendo.

Algunos me van a decir que no siempre he actuado así, que muchas veces he sido un testarudo con el cual no se puede debatir. Puede ser, en el cielo nos enteraremos. Pero en el aula soy así, porque es lo único que me puede sacar del aula y llevar a la educación.

¿Por qué un derecho a la interpelación? Porque la verdad no debe imponerse por la fuerza, ni física pero sobre todo NO lingüística. El lenguaje humano puede ser monologante, alienante, manipulador, y colocar al otro como una X al servicio de mi yo. Eso es olvidar al otro como un tú.

Muchos se desesperan que el alumno no quiera escuchar o sea indiferente a lo que uno considera la verdad. Entonces recurren a la fuerza. No lo dejan hablar, lo ridiculizan en público, se burlan de su ignorancia, lo obligan a memorizar, lo amenazan con la nota, y si finalmente el esclavo se saca un 10, ah qué bien, qué buen esclavo…

Los seres humanos –por más que los neurocientíficos lo sueñen- no son robots. No tienen un botón que apretar para aprender. Aprenden solos, cuando se sienten vitalmente involucrados con algo. Si no, no. No y punto.

Lo que el profesor puede hacer es, en paz interior, mostrarles el ropero que introduce a Narnia. Mostrarles su propio entusiasmo con esa tierra infinita. Explicarles algo de alguna planicie, de alguna montaña, pero entender que no quieran subirla aún o nunca. Y si alguno no quiere escuchar, no escuchará. Aunque lo tengas mirándote porque lo amenazaste con el “final”. No, no te mira ni te escucha, y serás, en el futuro, sólo otro imbécil más de sus malos recuerdos.

Sólo cuando él se sienta libre ante ti, sabrás verdaderamente lo que ocurre en su interior, y podrás conversar. Y ya está, porque eso es lo humano. La verdad os hará libres, sí, pero esa libertad los hará verdaderos. De lo contrario es todo un engaño. Tú hablando, ellos en otro mundo, luego repitiendo sin aprender, luego el 10, el 9 o el 2. Nada. Cero educación. Sencillamente nada.

¿No los quieres libres porque existe la maldad? ¿Porque entonces puede revelarse el odio, el resentimiento o el insulto? Claro, es un riesgo. Si son ya grandes, córrete, el diálogo se acabó, claro. Pero si son apenas unos niños salidos del secundario, ¿estás seguro que tú eres el bueno y que ellos son muy malos? ¿Porque no prestan atención a quiénes fueron los filósofos de la Escuela de Mileto o porque les importa un rábano la lista de emperadores romanos? Vamos. ¿Malos por eso? ¿No será que están esperando más tu mirada de afecto que las guerras médicas, no será que están más interesados en la guerra de las galaxias que en las guerras del Poloponeso? ¿Malos por eso? ¿No será que están pensando en los novios, las novias, la salida del Sábado o la amiga con la se pelearon? ¿Malos por eso? ¿No será que necesitan un padre más que un robot parado delante de ellos que repite datos de memoria?

¿No será que, en el fondo, se protegen de ti?

Hace unos años me entusiasmé y me olvidé del diálogo. Estaba explicando a Feyerabend, y me volví tan loco que comencé a hablar casi como Hitler. Me volví el comandante Marcos de la revolución de Feyerabend. Avanzaba, avanzaba, no les dejaba salida. Predicaba el evangelio de Feyerabend como si fuera Savonarola.  Hasta que uno de ellos, gracias a Dios, se acordó:

“¿Pero se podía estar en desacuerdo, no, Gabriel?”

Volví en mí. Retrocedí sobre mis pasos, les pedí perdón, les devolví su derecho a no pensar como Feyerabend.

Claro, qué me importa que no piensen como tu ignoto filósofo, dirás.

Pero la cuestión es que aprendan la verdad, ¿no?

Pues entonces respeta su libertad porque, de lo contrario, la verdad se les ocultará para siempre.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

La difusión de resultados de los exámenes escolares

Publicado el 21/3/18 en https://www.lanacion.com.ar/2118719-la-difusion-de-resultados-de-los-examenes-escolares

 

Recientemente, el presidente Macri aludió a la necesidad de que los padres estén informados acerca de cómo es el rendimiento escolar de sus hijos. “Hoy está prohibido por ley que se publiquen los resultados por escuela y eso no tiene sentido”, dijo antes de reclamar a los legisladores que modifiquen la norma que lo impide. Quedó así planteada la demanda del conocimiento público del rendimiento de los alumnos en cada jurisdicción, lo que permitiría elaborar un ranking de las escuelas sobre la base de los resultados de esas pruebas.

Un proyecto de ley modificatorio de ese impedimento legal fue presentado por los diputados radicales Karina Banfi y José Luis Ricardo, lo que revela que el debate recién empieza y suma adeptos. Hoy, la difusión de los resultados de las pruebas escolares se aplica en países anglosajones de Europa. En tanto, en América, la llevan a cabo México, Brasil, Chile, Colombia y Perú. En nuestro país, la iniciativa ha provocado opiniones diversas. Claudia Romero, directora del área educativa de la Universidad Di Tella, estimó que innovar sobre el asunto significará un modo de presión externa para los chicos, pero que no por eso ha de influir en su mejor rendimiento. La escuela requiere promover un proceso interno en los estudiantes orientado hacia los cambios que necesita y sería importante entonces contar con otro instrumento legal que refuerce la carrera docente o que contribuya a crear mejores condiciones de trabajo para ellos. Asimismo, la profesora Romero agregó que las escuelas que registran los más bajos resultados son aquellas cuyos alumnos pertenecen a los sectores socioeconómicos más pobres; en cambio, las familias en mejor posición socioeconómica eligen para sus hijos escuelas mejores. Así, la brecha se amplía.

El director del Departamento de Educación del instituto universitario Eseade, Gustavo Iaies, consideró que todavía no se trabajó en las escuelas con los resultados de las pruebas Aprender, lo que significará la ocasión de una mejora conjunta para alumnos, docentes y directivos. En opinión de ese profesional, no se deben exponer ante los padres esos resultados mientras no se trabaje con los alumnos en estrategias orientadas a mejorar la situación.

El director de la escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, Áxel Rivas, mantuvo una actitud crítica respecto de la publicación de los datos por escuelas, pues estima que esa medida puede tener efectos perjudiciales, como calificar la calidad de una institución y, al hacerlo, considerar indirectamente el nivel socioeconómico de los alumnos y dar margen para que se acentúen criterios de desigualdad. “Hay otras batallas más importantes que esta y por las cuales vale la pena el debate con el sindicalismo y la sociedad, como la formación y la carrera docente”, dijo Rivas. El secretario de Educación de Ctera, Miguel Duhalde, también consideró que la difusión de los datos de las pruebas sería perjudicial para las escuelas con bajos resultados, pues resultarían discriminadas.

Los modos de interpretar y resolver el problema que planteó el Presidente son, sin duda, respetables, al tiempo que es válido y justificado razonar pensando en lo que necesitan docentes, alumnos y padres. Puede no ser grato, pero es indispensable conocer la verdad para corregir errores y perfeccionar los aprendizajes. De no hacerlo, la prueba realizada reduce su sentido. Una clara conciencia de los errores o carencias de conocimientos es el lógico camino por seguir para beneficio de quien estudia, quien enseña y para los padres que quieren ayudar a sus hijos.

 

Gustavo Iaies es Director de la Escuela de Gestión Educativa de ESEADE y fue Vice Ministro de Educación de la Nación.

Diploma en Talent Management

Toda la información en: http://www.eseade.edu.ar/capacitacion-a-empresas/talent-management/contenidos/?utm_source=Campa%C3%B1as+Email+Marketing+Doppler&utm_medium=email&utm_campaign=Talent+22_03_18

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Plan de Estudios

Programa
A continuación se detalla el Plan de Estudios propuesto para el programa, con sus 6 ejes temáticos:
Introducción al Talent Management
– Requerimientos de la Organización en el contexto actual
– Alineando la Gestión del Talento con la Estrategia del Negocio
– Desarrollar y planificar una estrategia de Gestión del Talento

Atracción del Talento
– Employer branding and advertising. Pipeline Management
– Reclutamiento y selección: sistemas y métodos actuales. Executive search
– Onboarding process & Engagement

Desarrollo del Talento

– Neurociencia y Talento
– Learning Agility
– Universidad Corporativa
– Succesion Planning
– Identificación de posiciones y personas clave
– Análisis y evaluación del Potencial
– Career planning process
– Talent Review
– Autodesarrollo

Fidelización del Talento
– Compensación estratégica
– Fidelización y engagement del Talento
– Prácticas de fidelización

Gestión del Desempeño y Efectividad Organizacional
– Performance management
– Feedback 360°
– Talent Analytics
– HRBP

Change Management, Coaching y Leadership
– Change Management
– Coaching ejecutivo
– Leadership