En medio de las discusiones sobre género, un trabajo sobre cómo los mercados empoderan a las mujeres

 

Por Martín Krause. Publicado el 11/1/19 en: http://bazar.ufm.edu/medio-las-discusiones-genero-trabajo-los-mercados-empoderan-las-mujeres/?fbclid=IwAR37BSBdioTHgWcIQX0L2nstzDd-B2kN67rXP8scXyH4-jL2abVsuULAgXU

 

En medio de intensos debates sobre el lugar de las mujeres en la sociedad, tal vez les resulte interesante este trabajo de Chelsea Follett titulado “How Markets Empower Women: Innovation and Market Participation Transform Women’s Lives for the Better”. Tiene muy interesantes cuadros y datos:

Aquí la traducción del resumen:

En los últimos 200 años, el progreso económico ha ayudado a lograr mejores niveles de vida y la extensión de la dignidad individual a las mujeres en el mundo desarrollado. Hoy en día, la misma historia de empoderamiento impulsado por el mercado se repite en los países en desarrollo.

Los mercados competitivos empoderan a las mujeres en al menos dos formas interrelacionadas. Primero, las innovaciones tecnológicas y científicas impulsadas por el mercado benefician desproporcionadamente a las mujeres. Los dispositivos domésticos que ahorran tiempo, por ejemplo, ayudan a las mujeres en particular porque normalmente realizan la mayoría de las tareas domésticas. Los avances en el cuidado de la salud reducen las tasas de mortalidad materna e infantil, lo que permite tamaños familiares más pequeños y la expansión de las opciones de vida de las mujeres. En segundo lugar, la participación en el mercado laboral ofrece a las mujeres independencia económica y un mayor poder de negociación en la sociedad. El trabajo de fábrica, a pesar de su mala reputación, ha demostrado ser particularmente importante en ese sentido.

De esta manera, los mercados elevan el nivel de vida material de las mujeres y fomentan el cambio cultural. Los mercados promueven el empoderamiento individual, reduciendo el sexismo y otras formas de prejuicio colectivo.

El empoderamiento de las mujeres en muchos países en desarrollo se encuentra en sus primeras fases, pero las políticas correctas pueden poner a las mujeres en todas partes en un camino hacia la misma prosperidad y libertad que disfrutan las mujeres en los países avanzados de hoy.

El trabajo completo está en https://www.cato.org/publications/policy-analysis/how-markets-empower-women-innovation-market-participation-transform

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

El Gobierno intenta aguantar hasta la cosecha, pero hay que ver si podrá

Por Mariana Leiva: Publicado el 27/3/19 en https://www.ambito.com/cachanosky-el-gobierno-intenta-aguantar-la-cosecha-pero-hay-que-ver-si-podra-n5023148

 

Cachanosky: El Gobierno intenta aguantar hasta la cosecha, pero hay que ver si podrá

El economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, Iván Cachanosky, destacó en diálogo con ámbito.com que el problema del tipo de cambio “se genera por factores internos y externos asociados a las debilidades de la Argentina en relación a la macroeconomía”.

Destacó que en relación a los condicionamientos locales “el país aún no resolvió sus problemas estructurales por eso sufre más que cualquier otro países cuando se producen movimientos en los mercados internacionales (en esta rueda, se produjeron a raíz de la noticia de la desaceleración de la economía europea)”.

El economista puntualizó que la suba de este miércoles (el dólar se dispara un 2,8% a $ 44,92) se produce en sintonía con la devaluación de las monedas de países emergentes, como Brasil, Turquía y México.

“Argentina acompaña esa corriente pero en nuestro país el impacto suele ser mayor y el traspaso a precios suele ser mayor. Ésa es nuestra tragedia, y se debe a que no se resuelven problemas estructurales”, agregó.

Para Cachanosky, los inversores están optando por la “dolarización de carteras, es decir, los pesos sobrantes se están yendo a la moneda norteamericana, sobre todo porque la expectativa es que la devaluación puede ganarle en cualquier momento a los plazos fijos”.

El analista concluyó que “al gobierno está tratando de soportar esta situación hasta que lleguen los dólares de la cosecha gruesa (que se inicia en abril) pero está por verse si logra ese objetivo”.

Recordemos, dijo, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide un tipo de cambio libre. “Por eso, las bandas son extensas y el Gobierno nacional no puede participar porque está en la zona de no intervención (mínimo de $ 39,289 y máximo $ 50,844)”, destacó.

 

Iván Cachanosky es profesor de ESEADE.

 

 

EMILIO J. HARDOY, UN GRAN PERIODISTA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Para tener presente puntos de referencia ejemplares, conviene tener presente a hombres cuyas conductas han sido muestras de integridad y coraje moral. Este es el caso del magistral periodista argentino Emilio Hardoy (1911-1996) de la antigua La Prensa de Alberto Gainza Paz en Buenos Aires. Hardoy, una personalidad jovial provista de un gran sentido del humor y de una coherencia inclaudicable con sus ideas que siempre sostuvieron las bases de una sociedad abierta.

De entrada es pertinente citarlo en sus memorias No he vivido en vano las cuales ilustran el fondo de su filosofía: “Ante todo declaro que el poder es, en si mismo, maldito. ¿Por qué un hombre revestido de un inmenso poder puede imponer a otro su voluntad? […] ¿Por qué un hombre puede mandarme a mí que soy también un hombre libre por la voluntad de Dios? ¿Por qué un hombre provisto de autoridad, boato, riqueza, privilegios y honores puede obligarnos? Únicamente los vicios y debilidades de la naturaleza humana permiten esbozar una justificación moralmente insuficiente, pues su fundamento sería en todo caso la conveniencia y no la virtud”.

Hardoy se desempeñó como editorialista en aquél gran diario de entonces y que sucedió a otro extraordinario periodista: Alfonso Laferrere. En 2008 Gastón Pérez Izquierdo y Alberto Allende Iriarte me convocaron para escribir en homenaje a Hardoy en un libro en el que también escribieron Gregorio Badeni, Carlos Ortiz de Rozas, Natalio Botana y Rosendo Fraga, obra titulada Hardoy: la lucha por la libertad patrocinada por la Fundación Hardoy, aparecida gracias a la generosidad de Carlos Pedro Blaquier.

 

En esta ocasión reitero lo que escribí en esa oportuidad al comentar algunos de los editoriales de Hardoy que aludían a la economía. Por razones de espacio, no puedo reproducir todo ese texto pero incorporo apenas una parte reducida al efecto de rendir nuevo homenaje al insigne periodista y hombre público que difundió sus valores y principios en su incursión en la política y como ensayista.

 

Procedo entonces en consecuencia, a continuación transcribo lo dicho al comentar editoriales de  La Prensa  de antaño, a los que encabezo con el título del mismo. En el libro de referencia comenté extensamente diez editoriales, en este caso, dado que ahora se trata de una nota periodística, reproduzco solo uno y una parte reducida del segundo, ambos con una vigencia preocupante.

 

“El presupuesto para 1978”. En este editorial se destaca la relevancia de la ley de presupuesto como “ley de las leyes” en el sistema republicano de gobierno y formula certeras críticas a declaraciones de funcionarios del momento. La asignación de partidas y el modo de obtener los recursos correspondientes definen la política. A través del presupuesto se  constata la participación del Estado en la renta nacional, la presión tributaria, la evolución monetaria, el endeudamiento, el equilibrio (o desequilibrio) de las cuentas fiscales y las prioridades de la gestión gubernamental. En el contexto de la división horizontal de poderes, estas delicadas e importantes funciones están asignadas  al Poder Legislativo. En modo alguno resulta aceptable que el Ejecutivo se arrogue aquellas facultades o que el Congreso abdique de tales responsabilidades y las delegue al Presidente y sus colaboradores, puesto que éste comportamiento significaría la suma del poder público que se da de bruces con los principios mas elementales del sistema republicano. Lamentablemente esto es lo que en mayor o menor medida viene sucediendo en nuestro país en regímenes militares y bajo la fachada de la democracia que, procediendo de esta manera, se convierte en la antítesis de esta forma de gobierno ya que presupone también la división de poderes al efecto de contribuir a que se asegure y garantice el derecho de los gobernados.

 

En este mismo editorial se alude a la necesidad “de privatizar las empresas estatales, factor fundamental del desequilibrio que soportamos”. Resulta de interés detenernos en este punto. La razón central de la imperiosa necesidad de deshacerse de los activos en manos estatales para propósitos comerciales, estriba en el despilfarro de capital que significan las llamadas empresas estatales. Dado que los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, resulta de gran trascendencia aprovechar los factores productivos disponibles. Si la gente con sus compras y abstenciones de comprar asigna recursos en ciertas proporciones es porque eso es lo que estima es acorde con sus preferencias. Cuando el aparato estatal constituye una empresa, lo hace necesariamente con recursos provenientes del contribuyente con lo que inexorablemente disminuye en forma coactiva la previamente mencionada asignación de factores productivos. En otros términos, si la gente decidió establecer los sectores a,b,c,d y e, ahora que se establece la empresa estatal f, habrá que detraer recursos de los antedichas áreas para reasignarlos a este último sector. A los efectos didácticos, supongamos que se eliminó e  para contar con f. Por tanto, en nuestro ejemplo, el cambio de e por f significa una reducción en el nivel de vida de la población que prefería e en lugar de f. En resumen, el problema de la empresa estatal comienza en el momento mismo de su parición, independientemente de que ocurra después. Si la empresa en cuestión es además deficitaria, monopólica y presta malos servicios, estos fenómenos serán agravantes pero el problema central radica en el desvío de recursos.

 

En otro orden de cosas, no cabe argüir que se salvan los antes aludidos agravantes si la empresa estatal  arrojara superávit, si se desenvuelve en “competencia” o si ofrece “buenos” servicios. En primer lugar, el superávit se politiza ya que al no operar en el mercado no se sabe si las tarifas están demasiado altas o demasiado bajas. En segundo término, no resulta posible jugar a la competencia. No se trata de un simulacro. O se opera con todos los rigores que implica la competencia o se opera en el sector político recurriendo a los resortes que brinda esa estructura. Para competir, hay que hacer eso, léase: competir. Por último, carece de sentido hacer referencia a los “buenos” servicios de una empresa estatal puesto que deben compararse con lo que se hubiera realizado con los recursos de no haber mediado la imposición fiscal que no permitió que se asignen del modo que la gente hubiera preferido de no haber mediado la intromisión estatal.

 

Tampoco tiene sentido reiterar el lugar común de que, a diferencia de las empresas privadas, la empresa estatal puede instalarse allí donde las operaciones no resultan rentables. Las consecuentes pérdidas son absorbidas por la comunidad, muy especialmente por los que menos tienen ya que verán disminuidos sus salarios en términos reales debido a que las inversiones productivas no se realizan, precisamente como consecuencia de los gravámenes adicionales para financiar un proyecto antieconómico, con lo cual se expanden las zonas de pobreza.

 

En verdad, hoy día no es pertinente poner especial énfasis en las empresas estatales propiamente dichas, puesto que la técnica moderna de manipulación hace que los gobiernos simplemente expropien el flujo de fondos directamente o indirectamente a través de un enjambre de regulaciones, convirtiendo de facto a la empresa privada en estatal con los mismos resultados y las mismas consecuencias señaladas. Tristes han sido en verdad los casos en que se han “privatizado” empresas estatales transfiriendo monopolios del sector público al sector privado rodeados de todo tipo de corrupciones y corruptelas de naturaleza diversa, con lo que los servicios han resultado naturalmente deficientes al no estar expuestos a la competencia.

 

“La situación económica mundial”. En esta columna Hardoy afirma que “El rápido crecimiento de las deudas internacionales, que afecta a algunas de las naciones mas ricas y también de las mas pobres de la Tierra, se está convirtiendo en un insoslayable problema político además de financiero”. Sabia advertencia. En los días que corren, las deudas estatales se han convertido en una dolorosa espina que tiene en jaque a mas de un gobierno, lo cual siempre significa que tiene en jaque a los integrantes de la comunidad que indefectiblemente deben hacerse cargo del endeudamiento con el fruto del trabajo de cada uno de sus integrantes. Y no solo eso, sino que se compromete el patrimonio de futuras generaciones que ni siquiera han participado en el proceso electoral para elegir al gobernante que contrajo la deuda. Por esto es que ese ha dicho acertadamente que la deuda pública no resulta compatible con la democracia. En esta misma línea argumental, se ha propuesto que constitucionalmente se excluya el endeudamiento estatal como método de obtener fondos, limitando los canales a la tributación, es decir, a los bienes presentes sin contar con la posibilidad de endosar coactivamente el problema sobre las espaldas de futuras generaciones.

 

Pero el asunto no se limita a este aspecto sino que se extiende a organismos internacionales que se financian con recursos coactivamente detraídos a través de impuestos. Muchos de estos organismos prestan a gobiernos a todas luces insolventes o hacen de paraguas protector para que la banca privada efectúe préstamos a países a los que nunca hubieran otorgado préstamos si no fuera por la mencionada garantía. Este es el caso de los llamados “países del tercer mundo” o “subdesarrollados”. Esta categoría de países aparece debido a las políticas desacertadas de sus gobernantes. Controles de cambios, manipulaciones del sector externo, precios máximos y mínimos, empresas estatales, reformas agrarias, constituciones que mas se parecen a una lista de aspiración de deseos que a las debidas limitaciones del poder, re-distribución de ingresos por métodos políticos que contradicen lo expresado por la gente en los mercados, corrupciones galopantes, inexistencia de organismos de contralor y división de poderes, aumentos astronómicos del gasto público, déficit fiscal y, por supuesto, elevados índices de endeudamiento. Todo esto hace que se fuguen los mejores cerebros y cantidades colosales de recursos que buscan horizontes mas seguros. En medio de este desorden y estas estampidas aparecen burócratas ofreciendo carradas de dólares con lo que se estimula a continuar con las políticas desatinadas, que a su vez prolongan e intensifican el problema. Como han señalado, entre otros, Anna Schwartz – coautora de una de las más completas historias monetarias de los Estados Unidos – y Peter Bauer – profesor en la London School of Economics hasta que murió- la receta para estos casos debería consistir en cortarles completamente el crédito de gobierno a gobierno. Supongamos que ello ocurra, los gobiernos receptores y responsables de tanta catástrofe estarían frente a dos posibilidades. O bien reforman sus marcos institucionales, convirtiéndose en un país civilizado con lo que repatriarán su gente y los capitales y recibirían préstamos privados sobre bases serias, o de lo contrario, si deciden continuar con las medidas desatinadas, deberán buscar préstamos en lugares como La Habana (si es que allí encuentran fondos), pero no en Washington.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

JEANINE PIRRO: FOX NEWS SE EQUIVOCÓ.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 20/3/19 en:  http://gzanotti.blogspot.com/2019/03/jeanine-pirro-fox-news-se-equivoco.html

 

El programa de los Sábados a la noche de Jeanine Pirro fue sacado del aire por Fox News, cadena que además desautorizó a su gran comentarista tomando una absoluta distancia de sus dichos. (https://www.facebook.com/watch/?v=323288078371241 ).

¿Qué fue lo que dijo JP? Criticó severamente a Ilham Omar. Contexto: I. Omar es una joven y nueva diputada por el partido demócrata que ha estado criticando severamente a Israel y a la política de EEUU con respecto a Israel (muchos argentinos van a estar muy de acuerdo con Omar). JP comenta en su programa que esa no es la posición del partido demócrata, posición de la cual sus representantes más moderados (quedan muy pocos) han intentado desprenderse aunque sin saber bien cómo. Entonces JP opina por qué Omar tiene esa posición. Y dice: “…Omar wears a hijab, which according to the Quran 33:59, tells women to cover so they won’t get molested. Is her adherence to this Islamic doctrine indicative of her adherence to Sharia law, which in itself is antithetical to the United States Constitution?”

Eso bastó para que sea un escándalo nacional, para ser acusada por casi todos de islamofóbica, racista, contraria a la libertad religiosa, y para que Fox News, nada menos que Fox News, la sacara del aire (situación que no parece reversible hasta ahora).

Puedo equivocarme, pero no creo que sea esa la posición de fondo de JP. Su preocupación es que su posición política derive de una posible adhesión a la Sharia, que sería contraria a la Constitución de los EEUU.

Vamos por pasos. Suponer que Omar adhiere a la Sharia es una hipótesis. No es un insulto y menos aún es una sugerencia de que no se puede ser islámico y estadounidense,  pero sí una advertencia de que no se puede adherir a la Constitución de los EEUU si se adhiere a una determina interpretación de la Sharia como sistema cultural, que fue la concepción del Ayatollah Khomeini en Irán, que aún rige en ese país.

Esa sugerencia no es ningún disparate. Adherir a esa concepción del mundo es estar totalmente en contra de las libertades individuales proclamadas y protegidas por la Constitución, el Bill of Rights y la Declaración de la Independencia.

Como hemos dicho ya en nuestra entrada Pacto político e inmigración, (http://www.libertadyprogresonline.org/2018/11/29/pacto-politico-e-inmigracion/) el problema de algunos inmigrantes actuales no es que sean inmigrantes, sino que pretenden ejercer en suelo Occidental una concepción totalitaria de la vida política, con lo cual quiebran el pacto político del país que los recibe.

ESA es la preocupación de JP. Puede estar equivocada, puede ser que Omar sea totalmente partidaria de la Constitución a la cual dice servir y que el tiempo lo demuestre. Por ahora JP manifiesta su preocupación al respecto.

¿Y no tiene derecho a hacerlo? ¿No puede opinar al respecto? Y no hablo de la libertad de expresión in abstracto. Por supuesto que JP puede opinar cualquier disparate y Fox News tiene todo el derecho a echarla. Lo que estamos diciendo es que no es ningún disparate preguntarse, al menos, a qué interpretación de la Sharia responde Omar, pues una de ellas, efectivamente, es incompatible con la Constitución de los EEUU.

Eso lo tiene que responder Omar. Como ya dije en mi entrada Carta abierta a los islámicos liberales, (http://institutoacton.org/2015/01/12/carta-abierta-a-los-islamicos-liberales/) ellos mismos tienen que responder esas cuestiones. Si el Islam como religión conduce a Khomeini, yo no lo sé, ellos tendrían que aclarar que NO, así como yo me he pasado la vida explicando que el Catolicismo es totalmente compatible con una sociedad libre.

Preocuparse por la interpretación totalitaria de la Sharia no es ser islamofóbico, es, sencillamente, ser liberal (clásico). Es como si mañana aterrizara un marciano en mi casa y me dijera: mire, yo voy a ejercer en su casa la ley Marte XL5, que me obliga a matarlo a usted, a violar a su hija y a esclavizar a su esposa. Si yo me preocupo por eso no soy marcianofóbico, soy sencillamente liberal (clásico) y defensor de los derechos individuales de mi esposa, de mi hija y de los míos, por la justa fuerza si es necesario.

Haber sacado del aire a Jeanine Pirro es una total injusticia, producto de una inesperada adhesión de la gerencia de Fox News a la dictadura de lo políticamente correcto.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

La Escuela Austríaca de Economía (2° parte)

Por Gabriel Boragina. Publicado en: http://www.accionhumana.com/2019/03/la-escuela-austriaca-de-economia.html

 

“Muchas de las ideas de los principales economistas austriacos de mediados del siglo XX, tales como Ludwig von Mises y F.A. Hayek están fundadas en las ideas de economistas clásicos tales como Adam Smith y David Hume, o en las de algunas figuras de principios del siglo XX como Knut Wicksell, además de Menger, Böhm-Bawerk y Friedrich von Wieser.”[1]

Confluyen en las vertientes de la Escuela la de los autores clásicos de los cuales aquí solo se dan algunos pocos nombres. Habría que agregar a Edmund Burke, Adam Ferguson, John Locke, Herbert Spencer y varios otros más que, desde posturas más o menos afines, confluyeron en un núcleo de ideas que daría punto inicial a la Escuela Austríaca de Economía. No obstante, se pueden encontrar algunos denominadores comunes en la diversidad de los nombres citados. Y esos puntos coincidentes son la coincidencia de todos ellos en la necesidad de la libertad y la propiedad privada como basamentos de toda economía sin las cuales ninguna economía podría llegar a merecer ese nombre. De todos ellos, Ludwig von Mises es quizás el más enfático a este último respecto.

“Esta diversidad de tradiciones intelectuales en la ciencia económica es todavía más evidente entre los economistas de la Escuela Austriaca en la actualidad, quienes han recibido la influencia de algunas de las figuras más relevantes de la economía contemporánea. Estos incluyen a Armen Alchian, James Buchanan, Ronald Coase, Harold Demsetz, Axel Leijonhufvud, Douglass North, Mancur Olson, Vernon Smith, Gordon Tullock, Leland Yeager y Oliver Williamson, además de Israel Kirzner y Murray Rothbard. Mientras que algunos pueden afirmar que una única Escuela Austriaca de economía opera dentro de la profesión económica en la actualidad, también se podría argumentar con cierta sensatez que el rótulo “austriaco” ya no posee ningún significado sustantivo.”[2]

Ciertamente el rótulo “austríaco” ha perdido todo su significado como para designar con precisión los postulados de la escuela, pero resulta ser que ha alcanzado su arraigo a través de una tradición que se mantiene en nuestros días y resulta bastante difícil de erradicar. Maxime si se tiene en cuenta -como bien dice el párrafo – la multiplicidad de aportes que han realizado a la escuela intelectuales que -en principio- son ajenos a la misma o empezaron siéndolo y finalmente terminaron adhiriéndose a sus proposiciones. Algunos autores, como el profesor Alberto Mansueti, han preferido -con acierto a nuestro juicio- utilizar las palabras “escuela austriana” y referirse a sus miembros como “austrianos”. De todas maneras, más que de las etiquetas, nos interesa ocuparnos de los contenidos, y en este sentido las contribuciones de todos los mencionados (faltan muchos nombres más, por cierto) son de una importancia y relevancia fundamental.

Veamos seguidamente algunas de las propuestas más relevantes de nuestra escuela:

“Proposición 1: Sólo los individuos eligen.  El hombre, con sus propósitos y planes, es el principio de todo análisis económico. Sólo los individuos eligen; las entidades colectivas no hacen elecciones. La tarea principal del análisis económico es hacer inteligible el fenómeno económico, apoyándolo en los propósitos y planes de los individuos. La tarea secundaria de la economía consiste en indagar las consecuencias no intentadas o no previstas que pueden surgir como consecuencia de las elecciones individuales.”[3]

Toda acción es individual y toda acción es fruto de una decisión, mucho o poco meditada, pero, siempre deliberada que es lo que va a desembocar en una acción, la cual -por definición- solo puede ser individual y humana. No hay actos no deliberados ni automáticos en el campo de la acción humana. Aun las conductas más impulsivas han sido fruto de un cierto grado de deliberación sobre la misma. De tal suerte que, no cabe sino metafóricamente hablar de acciones “colectivas” lo cual no es más que una impropiedad, tal como cuando de ordinario se alude a “decisiones” de países, naciones, gobiernos, sociedades, grupos, etc.”. Sólo pueden concebirse estas últimas expresiones en un sentido puramente figurado, pero nunca literal. La acción siempre es humana y siempre es individual, no colectiva.

“Proposición 2: El estudio del orden del mercado versa fundamentalmente sobre el comportamiento de intercambio y las instituciones dentro de las cuales tiene lugar el intercambio. El sistema de precios y la economía de mercado se entienden mejor bajo el término “catalaxia”, y la ciencia que estudia el orden de mercado cae bajo el dominio de la “cataláctica”. Estos términos se derivan de la palabra griega katalaxia –que significaba la acción de intercambiar y convertir a un extraño en amigo, como consecuencia del intercambio. La cataláctica centra el análisis en las relaciones de intercambio que surgen en el mercado, la negociación que caracteriza el proceso de intercambio, y el contexto institucional en el que estos intercambios tienen lugar.”[4]

En un campo más amplio aún, toda relación social implica acciones de intercambio de todo tipo, pero esos intercambios (que pueden ser, incluso, de ejemplo, afectivo o familiares) adquieren interés para la cataláctica cuando se realizan por un precio, entendido como síntesis del entrecruzamiento de valores dispares que son, en suma, los que motivan a los agentes económicos a intercambiar. Es cuando alcanza sentido entonces esta última locución “agentes económicos”. Para que exista cataláctica, entonces, han de haber relaciones de intercambio dentro de un proceso que se denomina de mercado. Los elementos de este proceso se distinguen como de oferta y demanda. Friedrich A. von Hayek ha caracterizado el sistema de precios como un tablero de señales que ofician de guía pare indicar -tanto a compradores como a vendedores- dónde existen escaseces relativas que son -en definitiva- los renglones a los cuales se orientarán los recursos, dando lugar a un mecanismo más: el de inversión.

Sin precios, sin propiedad privada y sin moneda, sencillamente, no hay mercado, y sin mercado no hay economía. Por eso, se dice que constituyen tres pilares fundamentales para la existencia de un verdadero sistema económico.

[1] Peter J. Boettke. *Hacia una Robusta Antropología de la Economía**La Economía Austriaca en 10 Principios* Instituto Acton Argentina. Trad: Mario Šilar

[2] Peter J. Boettke , Ibidem.

[3]Peter J. Boettke, Ibidem.

[4] Peter J. Boettke, Ibidem.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE. Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

La violencia solo se soluciona con más paz

Por Alejandro Tagliavini. Publicado en: https://alejandrotagliavini.com/2019/03/20/la-violencia-solo-se-soluciona-con-mas-paz/

 

Por tomar un ejemplo, cito a Jorge Galindo que escribió que “si el Estado no tiene el monopolio de la violencia, alguien lo tendrá…”, y sería el caos. Quizás, pero no olvidemos que la violencia induce, por el principio de acción y reacción, más violencia.

O, como decía el filósofo Franz Oppenheimer, “El Estado… es una institución forzada por un grupo victorioso sobre un grupo derrotado, con el propósito de regular… la explotación económica de los vencidos”.

Es decir, sea o no inevitable el Estado -el monopolio de la violencia- debemos tener claro que la paz se conseguirá en la medida en que disminuyamos la violencia y no -incoherentemente- aumentándola, reprimiendo más.

Los países con menos libertad -ver el índice que elabora The Heritage Foundation-, los más reprimidos por los Estados, son los más violentos. Países como Japón o Suiza, que gozan de mayor libertad, tienen bajos índices de delitos.

Por el contrario, Latinoamérica -donde los países tienen poca libertad- es la región con mayores índices de violencia urbana. Según el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia Penal de México en 2018 solo tres ciudades sudafricanas, cuatro estadounidenses y la capital de Jamaica entran en el top dominado por Venezuela (6), Brasil (14), y, sobre todo, México (15) donde están cinco de las seis primeras.

De modo que no es con “la consolidación estatal, que permitiría reducir la violencia urbana… a volúmenes manejables” como dice Galindo sino al revés, que el Estado deje en libertad a sus ciudadanos.

“Las economías ilegales en general, y el narcotráfico en particular, constituyen el principal motor” de los delitos, continúa Galindo. Precisamente, por ello Portugal es uno de los países que ha conseguido bajar rápida y sustancialmente el nivel del crimen, porque legalizó las drogas -aunque sean muy dañinas- desarmando estas “economías ilegales”.

Por cierto, la guerra contra las drogas, como toda violencia, suele utilizarse arbitrariamente. Por caso, el presidente Duterte decidió que Filipnas abandone la Corte Penal Internacional porque no quiere que investigue su lucha contra el narco que avanza a un ritmo de mil muertos al mes.

El Estado tiene que disminuir toda imposición coactiva incluyendo leyes laborales, como la de salario mínimo que provoca desocupación ya que los empresarios no pueden contratar a los que ganarían menos. Y debe bajar impuestos, porque son la principal fuente de pobreza ya que los ricos los derivan subiendo precios o bajando salarios. Y los desocupados y pobres son caldo de cultivo para el delito.

Pero, además, en estas leyes coactivas nace la corrupción ya que los prohibidos de ciertas acciones se sienten inclinados a sobornar a los funcionarios que deciden la aplicación de las normas.

México batió sus propios récords de homicidios en 2017 y 2018, superando a Brasil y Colombia. “Hay dos grandes factores”, dice Santiago Rodríguez. La guerra contra las drogas y la búsqueda de nuevos mercados ilegales, como el robo de combustible de la corrupta empresa estatal Pemex que tiene el monopolio garantizado por la coacción estatal que prohíbe competencia.

Además, los Gobiernos deben evitar los malos ejemplos. El príncipe heredero de Arabia Saudita es recibido con “honores” por muchos mandatarios cuando según la CIA es el instigador del homicidio de Khashoggi.

 

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.