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Libertad y convicciones, en honor a Juan Carlos Cachanosky

Por Adrián Ravier: Publicado el 11/8/17 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2017/08/11/libertad-y-convicciones-en-honor-a-juan-carlos-cachanosky/

 

Nicolás Cachanosky, hijo de Juan Carlos Cachanosky, con la obra en honor al economista argentino en la Biblioteca Ludwig von Mises.

Libertad y convicciones, se titula el libro en honor al economista argentino Juan Carlos Cachanosky, que se presentó en una actividad organizada por UFM Ediciones realizada en la Biblioteca Ludwig von Mises de la Universidad Francisco Marroquín.

La obra fue editada por dos amigos del destacado economista argentino los doctores Wenceslao Giménez-Bonet (exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UFM) y Antón Toursinov, coordinador del Área de Lengua y Literatura de la casa de la libertad.

El libro fue presentado por el profesor visitante argentino Adrián Ravier y por Nicolás Cachanosky, hijo de Juan Carlos y profesor de economía de la Metropolitan State University of Denver (EE.UU); ambos son parte del colectivo de autores de los ensayos y artículos que conforman el libro. Además de ellos, el libro contiene los trabajos sobre economía, filosofía y literatura de destacados representantes del liberalismo hispanoamericano.

Entre los autores figuran colegas y amigos del profesor Cachanosky, Florencia Roca, María Blanco, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Rodríguez Braun, Alejandro Chafuen, Gabriel Zanotti, Martín Krause, Alejandro Gómez, Guillermo Luis Covernton, Juan Sebastián Landoni, Pedro Schwartz. Julio Cole, aportó el artículo Sobre utopías y distopías; y Juan José Ramírez Ochoa escribió Una revisión crítica de la teoría del crecimiento a la luz del rol empresarial, ambos profesores de de la UFM.

Puedes adquiri la obra por medio de Amazon o en Guatemala, ya disponible en el catálogo de UFM Ediciones.

El doctor Juan Carlos Cachanosky (Buenos Aires, 1953-2015) fue profesor y director de los doctorados en Economía Austriaca en varias universidades argentinas, estadounidenses y europeas. Asimismo, fundó y dirigió, junto con el Dr. Wenceslao Giménez-Bonet, CMT-Group, una escuela de posgrados en economía, empresarialidad y emprendimiento. En la UFM fue director del Centro Henry Hazlitt y cofundador de la Escuela de Negocios. Es considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela Austriaca de Economía en la actualidad. En 2016 publicó el libro La Escuela Austriaca de Economía que también se presentó en la UFM.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

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Nuevo Libro: Libertad y Convicciones: Ensayos en Honor a Juan C. Cachanosky (1953 – 2015)

Gracias al trabajo del Dr. Wenceslao Giemenz Bonet y Editorial Episteme, ya se encuentra disponible en versión Kindle un pryecto en recuerdo de Juan C. Cachanosky. Colegas, alumnos, y quien escribe, lo recuerdan con una colección de ensayos cuya diversidad de temas refleja las diversas curiosidades intelectuales a lo largo de su vida.

ÍNDICE

  1. PRÓLOGO (Beatriz Loza de Cachanosky)
  2. EL TRABAJO DE HORMIGA DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (1953-2015) (Wenceslao Giménez Bonet)
  3. ECONOMÍA Y FINANZAS: ENTREVISTA A JUAN CARLOS CACHANOSKY (Adrián Ravier)
  4. ECONOMIC VALUE ADDED UNA APLICACIÓN FINANCIERA AL ANÁLISIS ECONÓMICO (Nicolás Cachanosky)
  5. APUNTES SOBRE EL CONCEPTO DE COPYRIGHT (Alberto Benegas Lynch (h))
  6. PIKETTY MALINTERPRETA A AUSTEN E IGNORA A SMITH (Carlos Rodríguez Braun)
  7. SOBRE LA OFERTA Y LA DEMANDA DE DERECHO (Martín Krause)
  8. CONTRA EL NUEVO LUDISMO (Iván Carrino)
  9. LA IMPORTANCIA DE LA EMPRESA: UNA APROXIMACIÓN DESDE LA TEORÍA DE SISTEMAS (María Blanco)
  10. LA CRÍTICA A LA TEORÍA DEL VALOR DE MARX Y A SU INTERPRETACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN COMO DEPENDIENTE DE LOS FACTORES DE PODER EN EUGEN VON BÖHM BAWERK (Guillermo Luis Covernton)
  11. LA RELEVANCIA DE LA TASA DE INTERÉS EN LA TEORÍA ECONÓMICA.
  12. CONSIDERACIONES DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (Juan Sebastián Landoni)
  13. UNA REVISIÓN CRÍTICA DE LA TEORÍA DEL CRECIMIENTO A LA LUZ DEL ROL EMPRESARIAL (Juan José Ramírez Ochoa)
  14. ¿ES LA MÉTRICA EVA® CONSISTENTE CON LA ECONOMÍA AUSTRÍACA? (Florencia Roca)
  15. EL CONCEPTO DE PERSONA E INDIVIDUO EN EL PENSAMIENTO LIBERAL: ALGUNAS IMPLICANCIAS PARA LA POLÍTICA ECONÓMICA (Alejandro Chafuen)
  16. ¿QUÉ AGREGAN LA FENOMENOLOGÍA Y LA HERMENÉUTICA AL DEBATE SOBRE LAS
  17. MATEMÁTICAS EN ECONOMÍA? (Gabriel J. Zanotti)
  18. LIBERTAD INVISIBLE (Alejandro Gómez)
  19. SOBRE UTOPÍAS Y DISTOPÍAS (con comentarios sobre una novela distópica moderna) (Julio H. Cole)
  20. POBREZA Y DESIGUALDAD (Pedro Schwartz Girón)

HAZTE PIQUETERO Y RENOVARÁS LA FAZ DE LA TIERRA

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 8/12/16 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2016/12/hazte-piquetero-y-renovaras-la-faz-de.html

 

Que el peronismo NO es marxista es una de las más absolutas falsedades de toda la política argentina. Perón era, ante todo, un fascista mussoliniano, un dictador por convicción, que borró con todas las instituciones republicanas tradicionales porque eran, precisamente, las estructuras burguesas explotadoras contra el “pueblo” trabajador. Maquiavélica fue luego la estrategia lingüística de los peronistas de llamar fascistas a todos los que no eran peronistas. Era como si los nazis hubieran ganado la guerra y hubieran llamado antisemitas a todos los que no fueran nazis.

Que Perón no haya convertido a la Argentina en Cuba no quita nada de su marxismo. Astuto como serpiente y astuto como serpiente, estatizó todo lo que quiso y al resto, al estilo nazi, la reguló ad infinitum, convirtiéndola en la esclava del estado –esclavos muy felices la mayoría- y no estatizó directamente al campo también para llenar las arcas de un estado re-distribuidor. Al principio, claro, como en el inicio de todos los populismos, le funcionó muy bien. Luego comenzaron la inflación, el subdesarrollo, la pobreza, el crecimiento macrocefálico de Buenos Aires, las villas miseria, pero todo eso, claro, era fruto del imperialismo yanqui. Así de simple.

El sindicalismo, en medio de esto, se convirtió en un estado dentro de otro estado. Organizado hasta hoy según la Carta del Laboro de Mussolini, sus huelgas extorsivas, su capacidad de detener el país, se convirtieron en la acción directa de la clase explotada versus la clase dominante. Cuando llegan los 60 y los 70, Montoneros, ahora sí el peronismo directamente castrista, es la expresión más coherente de las semillas plantadas por el primer trabajador.

Pasados algunos acontecimientos que son de dominio público, estas profundas ideas marxistas se recrean en dos formas. Una, más incoherente, mafiosa, corrupta, negociadora, es la CGT y sus paros generales, desde 1983 hasta la fecha, con sus líderes, modelos siempre de austeridad de vida, probidad, santidad y bondad. Otra, más coherente, atomizado como células terroristas, menos negociador y esperando siempre la “represión” de las clases dominantes, son los conocidos piquetes, en rutas, calles, organismos públicos tomados o privados amenazados. Tienen su mística, sus uniformes, su relato, y dirigentes atomizados muy diferentes de los “gordos”. Se cubren la cara, portan un palo, que seguramente es un símbolo inspirado en Mahatma Gandhi, y hacen lo que saben hacer: cortan calles y avenidas enteras, producen el caos, esperan la reacción. Si, son delincuentes totales y completos, pero desde el punto de vista de una República. Para ellos, son los verdaderos representantes de la lucha de la clase dominada. Por eso desafían a todo lo que sea el Estado de Derecho: jueces, la fuerza pública, la ley.

El kirchnerismo (que como Hitler a partir del 33, utiliza las formas democráticas como una más sutil capucha que cubre su cara) los utilizó al principio a su favor. Pero luego quedaron, como debe ser, fuera de control, mientras Cristina Kirchner, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de mayo, también estaban “fuera de control”, in a way, pero manejaban lo recursos del estado y sabían bien lo que hacían: convertirnos en una provincia del estado chavista.

El triunfo de Macri pudo haber sorprendido a algunos kirchneristas, pero no a los piqueteros. Ellos siguieron en la suya. Qué hacer con ellos es un problema político complejo. Acciones judiciales frente a obvios delitos de acción pública, tal vez, pero sus dirigentes esperan y utilizan las condenas judiciales como parte de su estrategia. Difìcil.

Pero parece que Macri ha decidido hacer con ellos lo que NO hay que hacer: negociar. NO se negocia con terroristas. Concederles sus demandas sólo les da más poder. Por supuesto, todo al estilo argentino: parece que se los quiere sindicalizar, darles planes sociales, etc. Desde el lado de ellos aceptarlo sería incoherente, pero tal vez guarden algo de las estrategias maquiavélicas del primer trabajador, del qué grande sos. El asunto es que, como bien ha explicado Nicolás Cachanosky con los elementos de la good economics, esto es un gran incentivo para que todos los grupos en busca de renta (del estado) comiencen a cortar, bloquear, intimidar, todo cuanto sea espacio público para conseguir sus demandas. Argentina coherente: no emprendas, hacete piquetero. Te vas a hacer rico. Quién sabe, tal vez los profesores de filosofía podríamos ir ensayando cómo nos quedaría una capucha y un pacífico palo en nuestras manos.

 

Como dijo Gustavo Hasperué: “…Amigo político, podés seguir aumentando el gasto e inventar nuevos impuestos; lo que no vas a poder es evitar las consecuencias. Pero quedate tranquilo; la mayoría de la gente no entiende nada y le va a echar la culpa al capitalismo y reclamará, para tu tranquilidad, más estado y más política. Eso sí, con políticos buenos…”.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

 

Hasta siempre Charly

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 3/1/16 en: http://economiaparatodos.net/hasta-siempre-charly/

 

En un medio en el que saber no es fashion, Charly tenía la vocación de enseñar

Tengo frente a mí la página en blanco para comenzar a escribir sobre la partida de mi hermano Juan Carlos (Charly de ahora en más).

Me resulta difícil condensar en una nota los 60 años de vida que compartí con mi hermano. Al morir, él tenía 62 años y yo 60. La escasa diferencia de edad hizo que como hermanos compartiéramos muchas cosas juntas. Desde los juegos de chicos, hasta ir al mismo colegio, estudiar ambos en la UCA (gracias al esfuerzo y cariño de nuestros padres), los dos estudiamos economía e hicimos varios trabajos profesionales juntos, además de compartir los inolvidables seminarios de los lunes en ESEADE, allá a fines de los 70 y principios de los 80, donde nos juntábamos varios economistas a debatir temas diferentes.

Charly estaba más dedicado a la actividad académica y yo a la coyuntura económica y a escribir y participar en los medios. Sin embargo puedo asegurar que a pesar de su bajo perfil mediático su muerte hizo que me llegaran infinidad de saludos. Hoy en día tenemos celulares, mensajes de texto, WhatsApp, Twitter, mensajes directos por Twitter, Facebook, mensajes directos por Facebook y, por supuesto, mails. De los 9 medios de comunicación que acabo de enumerar, por todos lados me llegaron mensajes de recuerdos y agradecimientos hacia Charly.

Claro, Charly dio clases en la UBA en Derecho cuyo titular era el querido amigo y destacado profesor Alberto Benegas Lynch (h), en ESEADE, en UCEMA, en la Universidad Francisco Marroquin en Guatemala, en la UCA de Rosario, en la UCA de Buenos Aires, en Tucumán, en Córdoba y paro aquí porque tengo miedo de aburrir al lector.

Tantos años dando clases hizo que infinidad de ex alumnos lo recordaran. Además, como para él dar clase era una pasión, terminaba haciéndose amigo de sus alumnos que con el tiempo lo consultaban en su oficina. Me consta por la cantidad de mensajes que me mandaron o leí historias en las redes sociales recordándolo como su profesor y amigo.

Además, académicamente escribió gran cantidad de artículos y ensayos. Recuerdo a vuelo de pájaro algunos como las causas de la Crisis de 1929, que tiene un enfoque muy innovador respecto a las verdaderas causas de la crisis y cómo se solucionó. También trabajó y escribió en si es posible aplicar las matemáticas en la economía, desarrolló mucho la historia del pensamiento económico, ensayos sobre las diferentes teorías del valor y sigue el listado. Últimamente se había volcado más a temas de economía empresarial.

Esto es solo parte de su actividad académica en apretada síntesis. Pero quiero concentrarme no tanto en sus amplios logros académicos sino en el Charly persona, el que tenía un sentido del humor irónico por momentos y naif en otras oportunidades. Pero además tenía la particularidad de ser muy torpe. Todos nos reíamos de sus torpezas y él era el primero en reírse de las cosas que le pasaban.

Solíamos veranear en Pinamar. Un día estábamos en el mar con sus hijos Nicolás, Iván y Alejandra y mis tres hijos (todos eran muy chicos). En eso Charly mira a su alrededor en el agua y dice: ¡uh! plata. Miren, hay plata en el agua. ¡Qué divertido! De golpe pone esa cara de pocker que solía poner cuando le pasaba algo y dice: es la plata que yo traía en el bolsillo del pantalón de baño. Sin inmutarse juntó la plata con la ayuda de sus hijos y los míos, se fue para la carpa de la playa y puso los billetes a secar al sol como si nada.

Los dos cursamos economía en la UCA. Salíamos temprano a la mañana a tomar el colectivo 17 en Recoleta. A las 7 de la mañana los porteros lavaban las veredas de los edificios. No había mañana que no pisara alguna baldosa floja y me salpicara el pantalón. Lo insultaba y con una sonrisa me decía: la baldosa a mí no me hizo nada. Es a vos al que le tiene bronca.

Charly fue un apasionado por la tecnología. Cuando hizo su doctorado con Hans Sennholz, que a su vez era discípulo de Ludwig von Mises, tenía que presentar su tesis doctoral en formato de Word justificado. Así que se compró una computadora gigante (hablo de 1982 o 1983 cuando tener una PC era de ultra avanzada) y desde entonces utilizó mucho la tecnología para dar clases. En 1999 comenzó con las clases en aulas virtuales y las siguió hasta el 31 de diciembre último cuando falleció.

Charly era un tipo que no aprobaba tan fácilmente a los alumnos en los exámenes. Yo diría que era muy estricto. Recuerdo que en varias oportunidades nos tocó formar mesa en el postgrado de ESEADE y los alumnos tenían que dar examen oral. Yo era el bueno y él era el malo tomando examen. La cuestión es que Charly hacía una pregunta y miraba con cara de nada al alumno mientras los escuchaba. Yo le decía, no podés ser tan hijo de p… de no darles un indicio de si van bien o no. Se reía y me decía: ellos saben si te están verseando. Sin embargo, todos los alumnos lo adoraban. Lo iban a ver antes de entrar a clase, muchos le pedían que fuera su tutor de tesis. Incluso, una personalidad argentina política a nivel mundial le pidió que fuera su tutor de tesis en la licenciatura, dónde también dio clases. La cuestión es que tenía ese don de no regalar nota y, al mismo tiempo, ser apreciado y con el tiempo sus alumnos terminaban siendo sus amigos. Podría dar infinidad de casos al respecto.

Lo buscaban a Charly para que fuera su tutor porque como profesor era sobresaliente. Sus ideas de la libertad como las mías, podrán o no ser compartidas, pero es innegable que Charly tenía una gran capacidad didáctica y además lograba esa amistad con los alumnos. Una combinación no tan sencilla de lograr. Ser amigo de los alumnos y, al mismo tiempo, respetado. Creo que eso se logra siendo respetado intelectualmente. Cuando alguien sabe, no tiene que demostrar nada. Se gana el respeto solo con sus conocimientos y su buena educación. Eso tenía Charly, además de ese sentido del humor con el que todos nos divertíamos.

Charly fue un lector casi compulsivo. Pero leía de todo. Economía, historia, biografías, física. Todo lo que pasara por sus manos lo leía, y no en vano tiene una amplia biblioteca que si uno mira, advierte que los libros no están nuevitos y con las hojas pegadas. Por el contrario, están bastante baqueteados. Claro, últimamente compraba infinidad de ebooks que fueron reemplazando libros de papel.

Su pasión por las ideas de la libertad comenzó desde muy joven. Él y Alejandro Chafuen, compañeros en la UCA en la carrera de economía, eran los chicos malos que salían con las ideas liberales en un momento en que el keynesianismo tenía mucha fuerza en los claustros universitarios argentinos. Estoy hablando de la década del 70.

Podría decir que Charly, junto con Alejandro Chafuen, Eduardo Marty, Ponciano Vivanco y yo, éramos casi toda la juventud liberal de los 70 que había en Argentina. Luego se fueron sumando entrañables amigos, algunos más jóvenes como Gabriel Zanotti, Alejandro Gómez, Gustavo Lazzari o no tan jóvenes como Martín Krausse, José María Ibarbia, la legión de Rosario como Willy Covernton y Walter Castro, y otros como Pablo Guido, Adrián Ravier, Wenceslao Gimenez Bonet y no sigo para no ser injusto por olvidarme de gente muy valiosa, injusticia que seguro estoy cometiendo y desde ya pido disculpas.

Claro que viene ahora la nueva camada de defensores de la libertad como Nicolás Cachanosky, Iván Cachanosky (ambos hijos de Charly y muy buenos economistas), Iván Carrino y tanta gente que se acercó gracias los grupos que iba conformando Charly. Insisto, pido disculpas por cometer la injusticia de olvidarme de gente valiosa, pero la realidad es que escribo estas líneas a vuelo de pluma y todavía bajo el shock de haber perdido a Charly.

Mi balance es que en lo profesional Charly logró hacer algo que amaba en la vida: ser un excelente profesor de economía. Obtuvo el respeto académico en Argentina y en el exterior. Pero su logro mayor fue el de ser alguien muy querido por sus colegas y sus alumnos.

En lo personal, formó una hermosa familia. Su mujer Beatriz, una madre ejemplar, sus hijos Nicolás, Iván y Alejandra construyeron con Charly una familia con valores.

¿Qué más puede pedirle uno a la vida que ser respetado profesionalmente, pero sobre todo querido por mucha gente y conformar una familia adorable?

Como hermano me siento orgulloso de esos logros, pero también te agradezco Charly esos momentos de alegría que compartimos juntos y en familia.

Charly, el momento de tu muerte te sorprendió en lo tuyo, trabajando en tus temas de economía. La pantalla de la computadora encendida y alguna frase de algún autor célebre que estabas destacando.

Ya te estoy extrañando, pero al mismo tiempo estoy feliz de ver el inmenso caudal de mensajes de recuerdos de cariño y admiración hacia tu persona.

No sé por qué te imagino en este momento, sentado con Mises y Hayek discutiendo algún tema sobre la libertad haciendo tus acotaciones graciosas y con fina ironía.

Charly, construiste una familia, fuiste muy querido por tus alumnos y colegas, y admirado como profesional.

¡Lo lograste, Charly! ¡Lo lograste!

En definitiva, y robándole a mi querido amigo Dardo Gasparré una frase que puso en Twitter, podríamos decir que en un medio en el que saber no es fashion, Charly tenía la vocación de enseñar y logró que lo no fashion se transformara en un tsunami de amigos y agradecimientos además del reconocimiento a su prestigio profesional.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

La devaluación del peso argentino en 2011-2015

Por Adrián Ravier: Publicado el 26/8/15 en: http://opinion.infobae.com/adrian-ravier/2015/08/26/la-devaluacion-del-peso-argentino-en-2011-2015/

 

Devaluar es, según la Real Academia Española, ‘rebajar el valor de la moneda’. Nadie contribuyó tanto a rebajar el valor del peso argentino como este último Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en el que tuvo una destacada participación el actual ministro de Economía, Axel Kicillof. El economista Luis Secco guarda plena razón cuando explica: “La devaluación ya está hecha”, “Solo resta sincerarla”, algo que aparentemente le corresponderá hacer al próximo Gobierno, con el costo político y social que eso trae aparejado.

Para mostrar esta rebaja en el valor del peso entre 2011 y 2015, cabe una mirada a la evolución de las distintas partidas del balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA), institución que cuenta con el monopolio de emisión de estos billetes depreciados. El cuadro presentado a continuación es un extracto del resumen estadístico que elabora trimestralmente Nicolás Cachanosky para nuestro blog Punto de Vista Económico.

Sin título

Nótese, por ejemplo, la evolución del pasivo, que pasó de 0,4 a 1,2 billones de pesos entre 2011 y junio de 2015. El pasivo se triplicó desde que Kicillof incide en la política monetaria del BCRA, lo que se logró con dos políticas concretas:

–          Emitiendo billetes que más que duplicaron la base monetaria (pasó de 223 a 483 mil millones de pesos).

–          Colocando títulos del BCRA en pesos (pasó de 84 a 355 mil millones de pesos).

Una mirada al activo nos puede explicar el destino de estos fondos. Mientras el activo pasó de 0,4 a 1,2 billones de pesos entre 2011 y junio de 2015, las reservas apenas pasaron de 200 a 308 mil millones de pesos. De nuevo, hay dos destinos concretos para la emisión monetaria del BCRA:

–          La compra de títulos públicos (pasó de 127 a 534 mil millones de pesos).

–          Adelantos del BCRA al tesoro del Gobierno nacional (pasó de 67 a 272 mil millones de pesos).

Para ser claros, el Gobierno quebró al BCRA. En 2011 las reservas representaban el 46 % del activo del BCRA; en 2015 esa misma relación cayó a menos del 25 %. La sumatoria de títulos públicos y adelantos del BCRA al Tesoro del Gobierno Nacional representaban en 2011 el 44 % del activo del BCRA, en 2015 estas mismas partidas representan el 63 % del activo.

La situación se agrava, lógicamente, si en lugar de tomar las reservas brutas, se tomaran las reservas netas, es decir, si se descontara aquella porción de esas reservas que no son propiedad del BCRA.

Resulta claro que un desafío difícil de lograr para el próximo Gobierno es el saneamiento del BCRA. Los asesores de ambos candidatos, Mauricio Macri y Daniel Scioli, apuestan a crear un marco de confianza que conduzca a una gran atracción de capitales en el país, pero esta confianza difícilmente ocurra mientras el BCRA presente este estado de situación. Por eso, volvemos al comienzo. “La devaluación del peso está hecha, solo resta sincerarla.”

Y entonces sí, los costos de esta devaluación serán más bajos si se ofrece un plan integral de reformas al Estado, que significan -necesariamente- un cambio de modelo.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Banca Libre: El remedio contra los ciclos Económicos.

Por Adrián Ravier: Publicado el 31/10/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2013/10/31/banca-libre-el-remedio-contra-los-ciclos-economicos/

 

Hace unas pocas semanas, un debate que mantuve personalmente con el Presidente del Instituto Juan de Mariana, Juan Ramón Rallo, nos permitió ver dos posiciones acerca de la estabilidad endógena del mercado para ofrecer servicios bancarios. De un lado, Rallo concluía que aun bajo un sistema de banca libre, el descalce de plazos produce ciclos económcios. Del otro lado, mi posición era que el descalce de plazos se minimizaría en ausencia de intervención estatal, y entonces no habría ciclos.

El resumen de Nicolás Cachanosky puede ser útil para aquellos lectores que no siguieron de cerca debate, encontrando al cierre de ese post el intercambio de seis post comentado.

George Selgin es precisamente uno de los máximos representantes y defensores del sistema de banca libre (con reserva fraccionaria) que Nicolás y yo defendemos, y en los últimos días estuvo de visita en Madrid. En un post anterior compartimos su entrevista con el diario El Mundo acerca de algunas de sus investigaciones en el campo, pero aquí queremos compartir también la conferencia que el propio Selgin ofreció en el Centro Riojano de Madrid, invitado precisamente por Rallo y el IJM. Su presentación puede ser leída como un capítulo más en este mismo debate, la que inicia con un comentario/pregunta de Juan Ramón Rallo en el minuto 1:08:00 y se extiende en preguntas y respuestas hasta el minuto 1:20:00.

Selgin argumenta aquí que tanto la línea Rothbard/Huerta de Soto como la línea Fekete/Rallo tienen el mismo problema al asumir que ellos saben mejor que los propios banqueros qué es lo que deben hacer. Selgin dice que él es economista y como tal -y en consistencia con nuestra argumentación en el debate comentado- no nos corresponde decirle al banquero con qué encaje deben operar, ni si deben tener en sus depósitos Real Bills.

Rallo respondió que si se deja a los bancos operar libremente, entonces tenderán a operar tomando depósitos de corto plazo, pero prestando a largo plazo, lo que en definitiva generá desequilibrios que originarán ciclos económicos.

Selgin responde que Rallo está haciendo una predicción empírica, al afirmar que si los bancos se manejan en libertad, operarán de la misma forma que Adam Smith describía en 1776. Sin embargo, no hay por qué esperar esto, pues el sistema ha cambiado mucho desde entonces. Selgin termina reconociendo que no puede “probar” que no se comportarán de esa forma, pero ofrece argumentos que nos invitan a reflexionar que no necesariamente debería ser así. La Banca libre en Canadá en los años 1920 ó 1930 es un ejemplo de esto.

Invitamos a los lectores a continuación [y gracias al esfuerzo del Instituto Juan de Mariana] a escuchar atentamente la conferencia completa, o en particular estos 12 minutos como un nuevo capítulo a tan interesante debate.

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.