No sirve desdoblar el dólar… ni creerle al REM

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 8/11/19 en: https://www.ambito.com/no-sirve-desdoblar-el-dolar-ni-creerle-al-rem-n5064010

 

No sirve desdoblar el dólar... ni creerle al REM

La “teoría del derrame” (trickle-down theory) es falsa. No necesariamente el sector más alto (i.e., las empresas) derramará riqueza sobre el mercado, incluidos los obreros. Por caso, empresas oligopólicas -como el sistema financiero regulado de modo que no cualquiera puede entrar- realizan ganancias y las retienen ya que, al no tener competencia, el sector no se agranda, no hay más demanda de empleados y así no tienen por qué aumentar los salarios.

Sí es cierto que, cuanto más libre es un mercado -los millones de ciudadanos- la riqueza se expande infinitamente porque, dado que el principal “recurso natural” es el cerebro humano, la creatividad -Frank Tripler dice que “lo que el sistema económico produce… (es)… conocimiento inmaterial”- los millones de cerebros son, precisamente, millones de veces más potentes que el de un político que impone regulaciones a su criterio. Así, Japón es rico.

Creada la riqueza, si el Estado no impide la movilidad -con burocracia o leyes- se distribuirá igualitariamente por la ley de la oferta y la demanda. Por caso, de no estar regulado el sistema financiero, en cuanto los bancos comiencen a tener buenas ganancias aparecerán otros ciudadanos que, con muy poco, al ser fácil el acceso, competirán con mejores servicios hasta equilibrar las ganancias.

La desigualdad y las fortunas exageradas -idolatradas por la derecha conservadora- no son producto natural del mercado sino de privilegios monopólicos u oligopólicos otorgados por el Estado. Fortunas como la de Bill Gates surgen del monopolio sobre ciertas ideas que le garantiza las “leyes de propiedad intelectual”. Thomas Edison, por caso, era un “patentador serial” -más de mil patentes- para hacer fortunas. La lámpara incandescente, en rigor fue perfeccionada por él y el anterior “patentador”, Joseph Swan, lo llevó a las cortes británicas que le dieron la razón.

En cambio, las cargas fiscales sí se “derraman” hacia abajo. Siempre, no importa si son dirigidas a los ricos, las pagarán los pobres. Dicho rápidamente, porque forman el “costo” de producción y, por tanto, se trasladan a precios o se recortan otros costos como salarios o inversiones. Por cierto, no tiene sentido quitarles a los pobres para pasarlo por la burocracia y devolverles, lo que queda, en asistencialismo. Así, es irrelevante afirmar que con 550% de devaluación y 300% de inflación en 4 años, “no es serio rebajar las retenciones”.

La recaudación tributaria en octubre aumentó el 42,8% i.a., o cayó el 5,8% en términos reales, dado el aumento del IPC. Son 15 meses consecutivos de caída (salvo agosto). Según un investigador del CEPA, sumando provincias y nación, la presión impositiva era de 31,45% del PBI en 2015 y cayó al 28,46% en 2018. Dicen que en 2010 y 2011 el PBI creció y la presión del 30% no afectó, queriendo mostrar que el peso estatal no frena el crecimiento.

Falso, es que la presión fiscal -los fondos que el Estado retira coactivamente del mercado- son los impuestos, más el endeudamiento que provoca una suba de tasas quitando recursos al sector privado y la inflación -casi 60%- que es emisión excesiva para solventar gastos. Y todavía, con el cuento de que se absorberán unos $140.000 M porque se dejarán de contabilizar Leliq para encajes, el BCRA estima la meta de base monetaria promedio de octubre en $1,391 B y se eleva a $1,545 y, para noviembre, $1,584 B. Así, la presión fiscal real hoy es superior a 2010.

Si a esta presión sumamos regulaciones que impiden la creatividad y movilidad, tenemos recesión. Según el informe anual “Doing Business 2020”, en cuanto a facilidad para hacer negocios, Argentina cayó al puesto 126°, la peor posición histórica.

El dólar no causa inflación -al revés- en todo caso aumento del IPC. Así, es ridículo el cepo, y desdoblar el tipo de cambio traería más trampas tipo “dólar pure” -que tiran abajo la demanda de pesos y sube la inflación- que abasteció en exceso a la cuevas y por eso baja el blue mientras sube el CCL que es el que va a marcar el aumento del IPC. Desdoblado, el dólar comercial podrá funcionar como un subsidio al importador o un impuesto al exportador y el IPC seguirá al blue o al dólar financiero.

Liberado el dólar completamente, hasta llegar a un punto de equilibrio que frene la fuga, no se dispararía tanto -de hecho, el BCRA habría comprado dólares la semana pasada- según puede intuirse de los precios actuales, y bajaría el IPC desde que no habría CCL y caería la inflación al no bajar tanto la demanda de pesos y entrarían más recursos necesitando menos emisión. Aun con el verde contenido, los Derechos de Exportación aumentaron 176,1%, por la suba del tipo de cambio, y los de Importación 66,2%.

Y esto en momentos en que el comercio global languidece. Desde 1945, el peso de las exportaciones e importaciones sobre el PIB -índice de la globalización- pasó del 23% hasta el 60%, aunque cae desde 2018. El futuro gobierno espera que crezca el superávit comercial y le deje un saldo favorable de u$s25.000 M durante 2020.

Para terminar una nota el pie: los del REM del BCRA, en noviembre de 2018, decían que en 2020 el PBI crecería 2,5%, pero ahora afirman que caerá 1,7% sin saber cómo se conformará el nuevo gobierno ni con qué plan. Y después preguntan por qué nadie cree a estos “economistas”, los mismos que alientan el cepo.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

¿Vuelve el “segundo semestre”?

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 29/10/19 en:  https://www.ambito.com/vuelve-el-segundo-semestre-n5062440

 

¿Vuelve el segundo semestre?

Va contra la naturaleza el que un cuerpo vivo no crezca, no existe semejante situación, si no crece muere. Es ley de la vida, del cosmos. Por eso, al decir Macri que debía esperarse el “segundo semestre” para crecer, sabíamos que íbamos mal. Una sana política económica, aliviando la represión fiscal sobre el mercado -sobre los millones de argentinos- desembocaría en un crecimiento inmediato, pero la racionalidad a los políticos no les entusiasma porque supone perder poder.
Así, ahora el presidente electo dice que “vendrán tiempos difíciles”, la nueva versión del “segundo semestre” macrista.
“Más de 300 empresas españolas, ante el fantasma de la expropiación de YPF” titulaba un artículo de El Economista de Madrid. Si Alberto Fernández gana, continuaba, para España, el segundo inversor extranjero directo después de EE.UU., no será un trago fácil de digerir: más de 300 empresas ibéricas… están expuestas al riesgo argentino… que después de la expropiación de YPF… suena demasiado alto…”.Pero, en realidad, los perdedores fueron otros. Cuenta Claudio Zuchovicki que, en 2014, se decidió resarcir a Repsol y comprar el 51% de sus acciones en YPF. Para ello se emitieron u$s6000 M de deuda. Ahora se pierde un juicio por u$s3000 M por cómo se hizo esa operación. O sea, los argentinos pagamos u$s9000 M, más intereses, por el 50% de una empresa que hoy vale la mitad.

Habrá que tener paciencia, continuaba el artículo, ya que, si bien la expresidenta para muchos españoles es un factor de espanto, lo cierto es que el peronismo ha tenido diferentes facetas en los 90, con Menem, grandes grupos españoles como Telefónica se hicieron de las compañías privatizadas y expandieron sus negocios. El récord de inversión fue en 2010, con el kirchnerismo cuando la cifra superó los €9.000 M (hoy es inferior a 6.000 M). Banco Santander -el principal banco extranjero del país-, BBVA, Codere, Indra, ACS y Mapfre son algunas empresas exitosas en tiempos de peronismo.

Macri, “la promesa conservadora” enamoró a los mercados, burócratas y presidentes del mundo, pero en los hechos, los números no cerraron. En 2018, por la devaluación principalmente, unas 30 cotizadas españolas perdieron unos €1.000 M. “Para nosotros, el riesgo es que siga Macri, no que pierda”, le dijo a El Economista un ejecutivo español.

Como sea, los inversores miran la restructuración de la deuda, cuál será el alcance del reperfilamiento y qué tan amigable será para el mercado. Hasta ahora, el futuro presidente habló de consensuar con los bonistas. Pero sería necesario concretar un mayor ajuste fiscal, y lograr un acuerdo con el FMI para ver cómo se estructurará la devolución del préstamo de u$s 57.000 M que debería comenzar en 2021.

Como buen banco multi estatal y a pesar de su fama promercado -“neo liberal”- el FMI es todo lo contrario y propondría una quita al sector privado que puede resultar más contraproducente que los u$s5400 que faltan desembolsar.

En 2020 el nuevo gobierno debería cubrir vencimientos por u$s63.000 M, equivalente al 14% del PBI. Un recorte del gasto, como están las cosas, sería pura cosmética, ya que, por ejemplo, en Seguridad Social (jubilaciones, pensiones, beneficios sociales) se va el 40% del gasto primario y se indexa por inflación pasada. En el futuro, habrá que ver cómo se soluciona esto, entre tanto, más que recortar el gasto, con mercados de crédito cerrados, la opción de financiarse pareciera orientarse hacia la emisión monetaria -inflacionaria- o la suba de impuestos.

Ambas alternativas serían nefastas y terminarían de sepultar al país. Los políticos deben comprender que la represión al mercado -a los millones de argentinos- con regulaciones y presión fiscal, como toda represión logrará el efecto contrario, destructivo. Aunque políticamente incorrecto, el camino sano es el de desregular fuerte de modo que el mercado pueda expandirse y vender propiedades para hacer frente a las deudas y gastos hasta que el Estado se equilibre.

Y hablando de represión -de regulaciones- uno de los dilemas será cómo manejar al dólar para no acabar las reservas. Seguir con el cepo -como todo lo que coarta la libertad que no es una desgracia sino una virtud- irónicamente aumentará la inflación. La errada idea de que la suba del dólar provoca inflación cuando, en el peor de los casos, vía passthrough incide un 40% en un aumento del IPC, no deja ver que a más represión mayor será el estallido y que, lo mejor, es dejar a los argentinos libres para decidir sobre la divisa hasta que encuentre un precio de equilibrio sano que evite la fuga y potencie las exportaciones.

Por cierto, según LCG, en el mediano plazo, el único alivio vendría de las exportaciones, que aumentarían cerca de 4% permitiendo acumular reservas, lo que podría descomprimir parte de la presión interna sobre los precios importando más.

En la medida en que aumenta el cepo aumenta el “dólar peluquero” -rulo, bucle, blue, etc- que, a falta de dólares oficiales, será el que verdaderamente produzca el passthrough y así, irónicamente, con las restricciones no se detendrá la fuga, aumentará más el IPC y será inflacionario porque todo esto contrae la producción y el consumo, es decir, cae la demanda de dinero a la vez que aumenta la emisión.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Las opciones para enfrentar el problema de las Letras de Liquidez del Banco Central

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 22/10/2019 en: https://www.infobae.com/economia/2019/10/22/las-opciones-para-enfrentar-el-problema-de-las-letras-de-liquidez-del-banco-central/?fbclid=IwAR0NxpLzVpMXMsJmmnglwN1ytLUhsUb4156GJLpexesFjpycdhApDgr9jHw

 

La prioridad para el próximo gobierno no sería tanto el reperfilamiento de la deuda externa, sino el desarme del principal instrumento de regulación monetaria (Leliq)

Las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, representan el 80% de la base monetaria (Maximiliano Luna)

Las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, representan el 80% de la base monetaria (Maximiliano Luna)

La mayoría de los análisis sobre la deuda pública apuntan a analizar si Argentina podrá pagar la deuda externa en 2020. ¿Argentina entra en default o no? ¿Tendrá que “reperfilar” la deuda ante la falta de acceso del mercado financiero voluntario? Responder a estos interrogantes no parece tan difícil. Es evidente que hasta los intereses de la deuda serán problemáticos de pagar y que no luce probable, cualquiera que sea el que gane las elecciones, que vaya a llevar adelante las reformas estructurales que hacen falta para salir de la larga decadencia y ofrecer un plan económico que atraiga capitales, tanto para hacer el roll over de la deuda como para atraer inversiones que se hundan para crear empresas.

Sin embargo, en mi opinión, la prioridad no es la deuda externa, en todo caso sería una restricción adicional al gasto público que el Estado no pueda captar ahorro externo para financiar el gasto, la prioridad es enfrentar el serio problema de las Leliq, primas hermanas de las Lebac y descendientes directas de los depósitos indisponibles de los 80 dentro del árbol genealógico de la deuda pública interna argentina.

Recordemos que las Lebac nacen en marzo de 2002 para absorber la expansión monetaria que generaban los pagos de depósitos por los amparos que aprobaban los jueces por el corralón y la pesificación asimétrica de Duhalde.

En la era K el uso de las Lebac se intensificó porque los exportadores estaban obligados a liquidar sus divisas y el BCRA emitía pesos para comprar esos dólares, como la gente no quería los pesos que emitía el BCRA, en parte los retiraba de circulación colocando esas Letras. O sea compraba reservas contra deuda en pesos que pagaba una tasa de interés.

El kirchnerismo llevó el stock de Lebacs de $10.000 millones hasta $300.000 millones en diciembre de 2015. Por su parte, Cambiemos las llevó hasta $1,3 billones en su punto máximo en marzo de 2018, producto del endeudamiento externo que tomaba el Tesoro para financiar el déficit fiscal del gradualismo y luego le entregaba los dólares al BCRA contra los que emitía pesos; y que luego mutaron a las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, monto que representa el 80% de la base monetaria.

Es de manual que un Banco Central no debe emitir su propia deuda porque no tiene forma de pagarla, porque no genera ingresos propios. No es como una entidad comercial que vende tarjetas de crédito, préstamos personales y demás servicios. El único ingreso que tiene son los intereses que cobra por la colocación de sus reservas, monto que son monedas para enfrentar los intereses que devenga la deuda remunerada que emite.

En otras palabras, el BCRA está imposibilitado de poder cancelar las Leliq con recursos propios porque no los tiene. Las reservas propias en divisas, en el mejor de los casos, estarán en el orden los USD 8.000 millones,las cuales tienen que respaldar la base monetaria que es $ 1,3 billones, si además tienen que respaldar las LELIQs, la capacidad de respaldar los pesos es mínima.

Alternativas deseables y posibles

¿Qué opciones tiene el próximo gobierno frente al problema de las Leliq?:

En primer lugarlos que creen que gradualmente van a ir bajando la tasa de interés porque la tasa de inflación va a ir bajando, deliran. El problema no lo va a resolver el solo paso del tiempo. Habrá que pensar en otras opciones.

La opción más loca es dejar de pagar los intereses y emitir moneda. Recordemos que los bancos, que son los tenedores de las Leliq, compran esos títulos con los depósitos de sus inversores. Si hoy hay pérdida de depósitos a plazo fijo y el sistema financiero pierde renta en general, con una abrupta baja de la tasa, la fuga del sistema sería mucho más acelerada. Pero para poder hacer los pagos en ventanilla las entidades tendrían que pedirle a la autoridad monetaria los pesos a través de las cancelaciones de Leliq; y como no dispone de instrumentos para absorber esa emisión, el resultado sería un salto megainflacionario o cercano a la hiperinflación. Significaría duplicar la base monetaria en muy poco tiempo.

La segunda opción es aplicar un plan Bonex, como a fines de 1989. A los titulares de colocaciones en pesos a plazo fijo en el sistema financiero, en general a plazos de 30 a 60 días, se le cambian una parte por Bonos del Tesoro de largo plazo, 10 años. Una mancha más confiscatoria que profundizaría la tradición del Estado argentino, y que explica la derivación en un sistema financiero mínimo que no puede financiar ni consumo ni inversión. Un plan Bonex sería otra carnicería financiera como tantas otras confiscaciones se han hecho en el pasado.

La opción menos traumática que veo es lograr un acuerdo con el Tesoro americano para que a cambio de un préstamos de USD 20.000 millones capitalice al BCRA para que venda esos dólares en el mercado, contenga el tipo de cambio y bajé brutalmente la tasa de interés. Con esos pesos que obtendría el BCRA por la venta de dólares se rescatarían las Leliq, que hoy son equivalentes a unos USD 18.000 millones. Y con las reservas que quedan de libre diponibilidad rescatar la base monetaria y dolarizar la economía.

Obviamente que el Tesoro americano solo podría estar dispuesto a prestar ese dinero si a cambio se ofrece un plan económico con reformas estructurales muy profundas del sector público, del sistema tributario y de la legislación laboral. Además habría que ofrecer un tratado de libre comercio y alguna alianza en el combate contra el narcotráfico.

Si se lograra ese acuerdo, no solo volveríamos a tener una moneda para poder hacer cálculo económico, sino que además podría haber una recuperación económica bastante rápida por la incorporación de la Argentina al mundo que permitiría aumentar las exportaciones y generar volúmenes de inversión y demanda de mano de obra que permitiría, en poco tiempo, aliviar los problemas de pobreza y desocupación.

Está en manos de la dirigencia política decidir si Argentina termina con su larga decadencia o sumerge a la población en otra ola confiscatoria de ahorros o a una nueva hiperinflación.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

¿Qué significa el peronismo?

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 17/10/19 en https://independent.typepad.com/elindependent/2019/10/qu%C3%A9-significa-el-peronismo.html?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=twitter&utm_source=socialnetwork

 

Untitled

La Libertadora

 

Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores. Juan Domingo Perón, 1947

 

Al enemigo, ni justicia. Juan Domingo Perón, 1952

 

Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente. Juan Domingo Perón, 1970

 

Pienso en Perón con horror, como pienso en Rosas con horror. Jorge Luis Borges, 1983

 

En las líneas que siguen, he optado por transcribir documentación e incluir reflexiones de autores que han llevado a cabo medulosos trabajos de investigación sobre el tema que en esta oportunidad nos ocupa, y he limitado a lo estrictamente indispensable las acotaciones y glosas personales al efecto de dar cabida a la mayor cantidad de opiniones posible en un espacio reducido. Confío en que estos pantallazos de hechos crudamente expuestos contribuyan a subrayar algunas de las razones clave del lamentable desmembramiento moral argentino.

 

Ezequiel Martínez Estrada abre uno de sus libros afirmando que “Perón se dirigió a un sector numeroso del pueblo, el de los resentidos, el de los irrespetuosos. Sector de individuos sin nobleza, con una opinión peyorativa de los grandes hombres y de los intelectuales en general y en bloque […] A ese populacho, desdichadamente mayoritario y dueño de un poder destructor antes nunca ejercido ni exhibido, se dirigió Perón […] Perón organizó, reclutó y reglamentó los elementos retrógrados permanentes en nuestra historia […] Perón infiltraba legiones fascistas, nacionalsocialistas y falangistas, como sudeten disfrazados de inmigrantes […] explotó, sin duda, el espíritu rebañego y clérigo-castrense de nuestro pueblo acobardado, prometiéndole lo que no podía darle ni era decente que él aceptara […] El peronismo es una forma soez del ‘alma del arrabal’ que sentimentaliza la letra del tango […] el GOU acaudillado por Perón, esta secta que era diametralmente lo opuesto de la Logia Lautaro, impuso una dictadura de tipo totalitaria […] Eran las mismas huestes de Rosas, ahora enroladas en la bandera de Perón, que a su vez era el sucesor de aquel tirano […] Aquellos siniestros demonios de la llanura, que Sarmiento describió en Facundo, no habían perecido […]

 

Una característica sobresaliente de la política de Perón, tanto en su campaña proselitista como en su programa doctrinario, es que recogió con prolija minuciosidad de hurgador en los tachos de basura, los residuos de todas las actividades nacionales, en los órdenes espiritual y material […] Él ha excitado y fomentado bajas pasiones, instintos atávicos de barbarización disimulada, como la que se encubre en el lema al que dio circulación legal: ‘alpargatas sí libros no’ […Perón operaba bajo el ] comando invisible de los asesores nazifascistas que lo aconsejaban e inspiraban […] la propaganda peronista formaba parte de un plan sistemático de deprimir la cultura y enaltecer la barbarie. […]

 

El ejemplo claro de su política de forajido fue la expropiación del diario ‘La Prensa’ que bajo pretexto de amparar los intereses del personal y de los adherentes de la CGT, atacó la libertad de imprenta y los principios democráticos que hacían posible la crítica a su dictadura […] No hubo campos de concentración aunque sí salas de torturas […] Para consumar su proyecto o su planificación o servidumbre económica y política del hombre, tuvo que recurrir a los sindicatos”1.

 

Esto último a través de aportes obligatorios, sindicalización compulsiva y la figura fascista de la personería gremial a la que se aludirá más adelante.

 

Parafraseando a Hamlet, hay algo que huele a podrido en la Argentina. Hasta que no nos miremos por dentro y dejemos de lado lo que nos hiere no vamos a encontrar el camino. Abrigo la esperanza que la apretada selección de citas que se recoge en este artículo contribuya a un resultado bifronte: por un lado, a poner en contexto una parte muy medular de nuestros problemas en el tono alto que la realidad demanda y, por otro, a que el tropel de los que juegan a los distraídos mirando para otro lado, asuman sus responsabilidades en ocasión de exteriorizar sus pareceres.

 

Resulta difícil entender el caso argentino. Un país que a partir de la aplicación de las ideas liberales, insertas en su Constitución de 1853, estaba a la vanguardia de las naciones civilizadas, comenzó a decaer en los años 30 con la irrupción de ideas fascistoides. Recordemos que “en el gobierno provisional venía observándose la acción de ciertos grupos que se habían adherido al movimiento revolucionario con la esperanza de que se estableciera en el país un régimen de tipo fascista, semejante al impuesto en Italia por Benito Mussolini […]

 

El mismo jefe de la revolución [Uriburu] llegó a proclamar la conveniencia de promover una reforma constitucional para organizar el sistema representativo por gremios o corporaciones” 2.

 

En esta misma obra el autor cita un discurso del general Uriburu el mismo día que tuvo lugar la transmisión del mando al general Justo: “No concebimos que un país de un país de agricultores y hacendados esté representado en la Cámara de Diputados de la Nación por cincuenta y nueve abogados, treinta y seis médicos, nueve hacendados, dos obreros e igual cantidad insignificante de otras profesiones hasta completar el número total, como ha ocurrido hasta el 6 de septiembre y como seguramente ocurrirá con el actual Congreso respecto del cual no se ha hecho aún una estadística semejante. […] Estimamos indispensable para la defensa efectiva de los intereses reales del pueblo la organización de las profesiones y de los gremios y la modificación de la estructura actual de los partidos políticos para que los intereses sociales tengan una representación auténtica y directa”3.

 

En aquella época, en el plano económico, se introdujo el impuesto progresivo, el establecimiento de la banca central y se entronizaron las juntas reguladoras. Pero, estas políticas fueron notablemente acentuadas a partir del peronismo, acompañadas de una tremenda subversión de valores morales y una inusitada persecución política. Aún no nos hemos recuperado de esta caída libre y este empobrecimiento material y moral. Y no sólo eso sino que aparece una nueva generación de políticos que se dicen seguidores y admiradores de Perón.

 

Durante el período 1943-1955 el gasto público en términos reales se quintuplicó “en una década, de 1945 a 1954, el costo de vida experimentó un alza superior al 500%”4.

 

“La inflación, un fenómeno antes desconocido en el país y que había estallado precisamente durante su primer mandato [el de Perón]”5.

 

Se estatizaron todas las empresas de servicios públicos, se monopolizó el comercio exterior a través del IAPI, los salarios e ingresos en términos reales se redujeron 4.5 veces durante el período antes mencionado, los aranceles y la dispersión arancelaria apuntaron a la autarquía, la deuda pública se multiplicó por diez y “las reservas de oro y divisas [fueron] reducidas a un nivel muy bajo [recordemos que al asumir Perón se declaró que resultaba difícil desplazarse en el Banco Central debido a la cantidad de oro disponible], un presupuesto abultado cuyo crónico déficit se cubría con la emisión de títulos de absorción forzosa, una deuda exterior por un total de setecientos cincuenta y siete millones de dólares, que al tipo de cambio de $ 18 m/n el dólar, alcanzaba a 13.626 millones de pesos y una deuda pública interna de aproximadamente 57.576 millones.

 

A esto se agregaba la deuda exigible real del país, que según lo ha señalado el ex ministro de Hacienda, doctor Eugenio A. Blanco, alcanzaba a 10.548 millones de pesos de cuya suma correspondían 7.921 millones al déficit acumulado de las empresas de transporte y 308 millones de Obras Sanitarias”6.

 

Perón lanzó en “primer plan quinquenal” que fracasó estrepitosamente y lo mismo ocurrió con el llamado “segundo plan quinquenal”. Como bien señala Hugo Gambini en la muy documentada obra de referencia “tres años después [de lanzado el primer plan quinquenal] a mediados de 1950, Perón gestionó – en secreto – un préstamo de los Estados Unidos, para recomponer las finanzas y superar los síntomas críticos de la economía. La firma estaría estampada por el ministro Cereijo en Washington, tras discretas y laboriosas gestiones”7.

 

Robert Potash escribe que “Otro factor que obró en contra de la eficacia financiera del IAPI y contribuyó a desprestigiarlo ante muchas miradas fué el avance de la corrupción en su interior.

 

Como exclusivos agentes de compra en el extranjero para la mayoría de los organismos gubernamentales, los funcionarios del IAPI tenían asidua oportunidad para obtener coimas. Los funcionarios del Departamento de Estado y de la embajada de los Estados Unidos tenían la impresión de que para los contratos de compra en ese país elegían con premeditación proveedores pocos conocidos, en vez de la compañías más importantes, a fin de facilitar ese tipo de operaciones […] El Plan Quinquenal, lanzado con gran publicidad dos años antes, se había ido a pique […] La crisis económica de 1949 se manifestó de diversas maneras: un serio problema de pagos con los Estados Unidos que prácticamente suspendió las importaciones, inclusive las de combustible y maquinarias necesarios para varias industrias; un aumento acelerado de la tasa de inflación, que deterioró los ingresos reales; un nivel reducido de exportaciones agrícolas, provocado en parte por una estructura de precios no realista […] Ante las tasas de inflación que llegaron a niveles históricos y una declinación permanente de los ingresos reales, el gobierno pidió a los argentinos que redujeran el consumo de carne con el objeto de producir nuevos cupos de exportación. La reacción del gobierno de Perón ante la crisis económica de 1949 consistió en conservar una actitud pública que defendía las políticas en vigencia, al tiempo que negaba la gravedad de la situación general. En discurso tras discurso, el presidente enumeraba las medidas que habían logrado la ‘independencia económica’ de la Argentina, pero dejaba en silencio o restaba importancia a la gravedad de los problemas del momento”8.

 

“[…] La Constitución reformada, difería mucho, en su tono colectivista, de la inspiración liberal de su predecesora. El fin perseguido era aumentar el poder del presidente a expensas de las demás autoridades […] Sobre la base de tales premisas, el gobierno de Perón limitó aun más las ya restringidas oportunidades para la oposición política y la crítica independiente. Hacia fines de 1949 se adoptó una nueva legislación que prohibía la formación de coaliciones electorales y obstaculizaba la creación de nuevos partidos políticos. La promulgación de enmiendas al Código Penal que fijaba graves condenas para quienes ofendían la dignidad de los funcionarios públicos, es decir, para los cargos de desacato, dio al gobierno una nueva arma para intimidar a la oposición, ya fuese en la plataforma pública o a través de la palabra escrita […] La administración revelaba su deseo de acatamiento en el trato cada vez más arbitrario a que sometía a la prensa. A pesar de que ya en el pasado Perón no había vacilado en clausurar periódicos individuales, su gobierno, a fines de 1949, inició una campaña de intensa hostilidad contra las publicaciones independientes”9.

 

“[…] Las restricciones en sueldos y jornales, las exigencias de productividad mayor, las reducciones en los gastos de obras públicas, un descenso en el consumo interno a fin de incrementar las exportaciones agrícolas, la derivación del ingreso al sector agrícola, los incentivos a la inversión privada, eran una serie de factores que no podían sino tomarse en cuenta si lo que se intentaba era detener la inflación y revitalizar la economía […] Como Perón mismo lo explicó en una reunión de gobernadores provinciales, ‘actualmente, para un ciudadano argentino ser peronista debe ser un orgullo. Debemos grabar estos sentimientos y nuestras ideas en los niños, en los jóvenes, en las mujeres, en los hombres y en todos los elementos que actúan dentro de nuestro país, porque no lo hacemos por política, lo hacemos por un sentido nacional, porque estamos persuadidos que nuestras ideas son las que salvan al país’. Pero al llamar [Perón] a la acción para fortalecer a la mayoría peronista, amenazó con la destrucción de aquellos que ya no compartieran sus ideas: ‘Ya no se concebiría en la Argentina peronista, puesta bajo nuestra custodia y nuestro gobierno, que nadie, absolutamente nadie, pueda levantarse contra el sentir mayoritario de la nación, y aquel que lo haga sufrirá las consecuencias de su acción’ […]

 

Un proceso de polarización obligaba a los argentinos hasta entonces no comprometidos a asumir posiciones; un proceso que los propios peronistas promovían activamente apoyándose en su convicción de que ‘para nosotros solamente hay peronistas y antiperonistas’ [decía Alberto Teisaire, presidente del Consejo Superior del Partido Peronista el 15 de junio de 1950] […] Perón inició la política de que ‘al atentado contra el presidente de la nación, hay que responder con miles de atentados’. El Plan Político impartía instrucciones a los dirigentes políticos partidarios provinciales para que cooperaran en la preparación de listas de enemigos y en la organización de grupos fuertemente armados, que se formarían con individuos especialmente elegidos en el Partido y en la CGT y cuya misión consistiría en llevar a cabo ataques personales, atentados con bombas e incendios”10.

 

“[…] No pudiendo sino darse por enterado de que las acusaciones por robos y estafas surgían de todos los ámbitos, Perón apeló a una lógica extravagante y culpó a las víctimas [… En el Ejército] de hecho y de palabra se adoptaban actitudes que llegaban al culto de la personalidad, lo cual quedó demostrado no sólo en las ostentosas declaraciones dirigidas al presidente en ocasiones tales como el Día del Ejército, sino también en el nuevo hábito de bautizar unidades o instalaciones militares con el nombre de General Juan Domingo Perón. Con frecuencia las unidades militares llevaban el nombre de héroes de la Independencia, y ésta era la primera vez que se acudía al nombre de una persona en vida […] En 1954, los oficiales del Ejército ajenos a las políticas gubernamentales tuvieron nuevos motivos para preocuparse ante las pruebas cada vez más abundantes de que sólo quienes alardeaban de lealtad política hacia el gobierno tenían probabilidad de ascender a los rangos más altos. En la última tanda de promociones, por lo menos un coronel con las más altas calificaciones – un oficial ingeniero que prestaba servicios como director de producción en la DGFM – no fué promovido a general de brigada por no estar ‘adoctrinado’. Que Perón tenía la intención de aplicar con rigor esa política en el futuro resultó evidente en el discurso que pronunció ante los generales de brigada recién promovidos, que se reunieron con él en 1954 para recibir el sable corvo, símbolo de su nueva condición: ‘Hemos visto como, paulatinamente, el adoctrinamiento nacional dentro de las instituciones armadas progresa a pasos rápidos y seguros. El adoctrinamiento nacional representa para nosotros el punto de partida de una Nueva Argentina, que piensa de una misma manera, siente de un mismo modo y obrará unánimemente en una misma forma. Por eso, damos a este adoctrinamiento una importancia extraordinaria’ [… los disidentes] tenían una alternativa: ocultar su opinión o solicitar su retiro”11.

 

El trabajo de investigación de Goñi 12 confirma los distintos arreglos de Perón con los ex-jerarcas nazis para darles refugio en la Argentina. Muestra el autor que no se trata solamente de Eichmann, Mengele, Priebke, Bohne, Schwammberger y el caso controvertido y misterioso de Bormann sino de decenas y decenas de jefes nazis. Dice el autor que “El rotundo triunfo de Perón en las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946 preparó el terreno para la masiva evacuación de fugitivos nazis de Europa a Argentina” 13.

 

Y explica que la maniobra de Perón de declararle la guerra al eje, la resumió en 1967 con sus propias palabras: “Si Argentina se convierte en un país beligerante, tendrá derecho de entrar en Alemania cuando llegue el final de la guerra; eso significa que nuestros aviones y barcos estarán en situación de rendir un gran servicio”14.

 

Carlota Jackisch trabajó en los legajos del Ministerio del Interior y la Dirección de Migraciones y explica que “Allí pudimos comprobar que los nazis que ingresaron con nombres verdaderos se hallaban en dichos legajos y en los casos en que ingresaron con nombres falsos, aparecían con posterioridad los datos reales, como lo ejemplifican los casos en los que se requirió extradición […] Posteriormente se incluyeron nuevos listados que hicieron más abarcativo el estudio en cuestión, esto consistió en el análisis de los legajos correspondientes a más de un centenar de colaboradores belgas y franceses que llegaron a nuestro país al finalizar la 2da. Guerra Mundial, de los cuales alrededor de 40 eran criminales de guerra condenados, mientras que otros no tenían especificadas en detalle sus causas. […] En algunos casos no se pudo recoger la información de convictos por crímenes de guerra que pudieron ingresar al país con identidad ficticia, y que posiblemente se afincaron fuera del ámbito de la Capital Federal, debido a que habrían tramitado documentación ante las autoridades provinciales correspondientes en vez de las federales”, y detalla una lista de 122 nazis que pudo detectar en los antes mencionados archivos donde queda consignado la fecha de ingreso, el barco en que ingresaron, el país de procedencia y la muy variada documentación exhibida al desembarcar 15.

 

En una carta dirigida a Perón por Damonte Taborda, éste escribe que aquel era “grueso propietario de toda la prensa y las radios argentinas, jefe del Estado-providencia, sufete de la religión y del deporte, señor de vidas y bolsas, patrón del ejército y la policía y los gremios, heredero único, por ley reciente del Congreso, de los cuantiosos bienes de su difunta esposa, una de las mujeres más ricas del planeta. Usted cree ser poderoso como Calígula. ‘Perón, Perón, ¡qué grande sos!’ gritan sus sicofantes y parásitos, penetrando ebrios en las iglesias donde persiguen y detienen a sacerdotes indefensos”16.

 

Perón estableció lo que luego se denominó la Fundación Eva Perón que, según el decreto 33.302/45 ratificado por el Congreso mediante la ley 12.921, luego tratados en las sesiones en la Cámara de Diputados de la Nación del 27 de septiembre de 1950. La institución se financió con el 2% obre el sueldo anual complementario, el 1% del sueldo anual complementario a cargo de los empleadores, las multas obtenidas por el incumplimiento de aquella disposición, aportes de la Dirección General del Trabajo (con fondos obtenidos coactivamente de los afiliados también compulsivamente), aportes del Ministerio de Economía e intimidaciones realizadas a distintas empresas 17.

 

La ley correspondiente autorizaba a los distintos organismos del Estado a donar parte de sus presupuestos a la Fundación e incluso autorizaba al Poder Ejecutivo a “incorporar partidas indispensables para el cumplimiento de la presente ley, a cuyo efecto podrá hacer uso de los medios financieros que estimen más convenientes” (artículo 11).

 

Asimismo, la ciudad de Buenos Aires donó en la zona céntrica 11.903 metros cuadrados para la Fundación. El diputado Emir Mercader sostuvo en la antes mencionada sesión de Diputados que “esta ley transfiere en forma antirrepublicana, en forma antijurídica, en un intento exagerado y sin límite de aventura de orden político, poderes y funciones públicas a una persona de carne y hueso y esa persona es la esposa del presidente de la República”.

 

En la misma sesión el diputado peronista Viska manifestó que “esa persona es un sentimiento popular, es la conductora del pueblo, es la intérprete de sus sentimientos”18.

 

Por su parte, el diputado Dávila sostuvo en la misma reunión de la Cámara que “la Fundación existente en el país desde que se constituyó el actual gobierno – que representa uno de los pilares de propaganda proselitista – hasta ahora ha sido un organismo indeterminado en su estructuración, de vaguedad en su contextura, de misterio en su administración y de inusitado vuelo en el despliegue del autoelogio y autobombo, en contradicción con las finalidades y modalidades de la verdadera asistencia social […] la creación híbrida de una persona privada que vive con recursos públicos y que no está sujeta a las limitaciones legales de las personas jurídicas del Estado, atenta contra normas esenciales de la juridicidad y de la legalidad de un país.”

 

Américo Ghioldi escribe que “Como Madame Lynch y Encarnación Ezcurra de Rosas, Eva Duarte ocupará un lugar en la historia de la fuerza y la tiranía americana […] De modo pues, que el Estado totalitario reunió en manos de la esposa del Presidente todas las obras, los presupuestos, los recursos dispersos y los proyectos de realización periódica regular, de manera que aquella podía aparecer como la creadora de una realidad sacada de la nada, cuando en verdad era la suma de las obras que se cumplían normalmente […] Por otra parte, el gobierno totalitario puso los poderes de coacción, de violencia y de amenaza en las arbitrarias y caprichosas manos de la esposa del primer magistrado, la que impuso unas ‘contribuciones espontáneas’ de personas, empresas, instituciones, capitalistas, trabajadores, etc. que sumaron en pocos meses la suma de 2000 millones de pesos, según lo declarara paladinamente el digno esposo de tan digna mujer (julio de 1950) […] El Estado totalitario había fabricado de la nada el mito de la madrina […] en nombre de esta obra social la Fundación despojó a los obreros de parte de sus salarios. Como la Argentina tiene miedo, los trabajadores entregan contribuciones de tres o cuatro salarios anuales para beneficio de la Fundación. Bajo un régimen democrático ningún trabajador de la tierra permitiría que sus patrones o sus gerentes sociales les exigieran compulsivamente la donación de varios salarios […] Tal es pues, la realidad de la presunta obra social cumplida por un régimen que nació para servir al nazismo al cual apoyó durante la guerra […] En la República Argentina los partidos políticos han sido y son perseguidos, ha sido destruído el sindicalismo libre, se han detenido en el curso de los últimos años a más de 30.000 trabajadores, políticos, parlamentarios, periodistas, profesores, comerciantes, militares, etc. Desde hace un año rige la ley marcial denominada ‘Estado de guerra interno’ por el cual todo el poder ha pasado a manos del Presidente, el poder de todos los gobernadores de provincia que le están ahora subordinados y el poder de la justicia, que queda en suspenso e inoperante para garantir la libertad de los hombres […] En la Universidad se impuso la enseñanza obligatoria del peronismo en un curso de mal llamada capacitación política”19.

 

Perón tenía una idea muy peculiar de la justicia lo cual puede ejemplificarse con el billete de un peso emitido en su época por las leyes 12.962 y 13.571 donde aparece la efigie de la “justicia” con los ojos destapados, también queda ilustrado en tres de los acápites con los que abrimos este artículo y también por el célebre discurso que pronunció el 31 de agosto de 1955 donde dijo que “Aquel que en cualquier lugar intente alterar el orden en contra de las autoridades constituídas o en contra de la ley o de la Constitución [se refiere a la sovietizante de 1949] puede ser muerto por cualquier argentino […] Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de los de ellos […] Y eso lo hemos de conseguir persuadiendo, y si no, a palos”.

 

Dice Juan José Sebreli “Del mismo modo fué subordinado el Poder Judicial. Ya en el mensaje leído en el día de su asunción al mando el 4 de junio de 1946, Perón mostró sus propósitos: ‘Pongo el espíritu de Justicia por encima del Poder Judicial’.

 

En una reunión de diputados peronistas volvió sobre el asunto: ‘Si el gobierno ha de funcionar con éxito, los tres poderes deben funcionar en armonía […] En la actualidad el Poder Judicial, con excepción de algunos magistrados, no habla el mismo lenguaje que los otros dos poderes’. Un mes más tarde se iniciaba el juicio político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia […] La subordinación del Poder Judicial siguió siendo una preocupación constante del peronismo hasta el final. En 1955, el gobernador de Buenos Aires, Aloé, decía: ‘Los jueces de la Nueva Argentina, no son jueces de orden común, sino jueces que deben saber interpretar los principios de la Doctrina y la voluntad del General Perón. Perón no es el nombre del presidente ni de un político, sino la expresión de la Justicia’ […] El fascismo argentino supo aprender las lecciones de Hitler y Gobbels. En el Manifiesto secreto del GOU, se contemplaba la acción psicológica de la radio ‘al ejemplo de Alemania, por la radio y la educación se inculcará al pueblo el espíritu favorable para emprender el camino heroico que le hará recorrer’. De acuerdo con estos objetivos lo primero que hizo la dictadura surgida del golpe del 43, fue ejercer un estricto control y censura de los programas radiales por medio del interventor de Correos y Telecomunicaciones, un hombre del GOU, el coronel Imbert […] Cuando en 1947 se promovió la estatización de todas las emisoras privada, se fundamentó la medida en ‘elementales razones de defensa nacional y concepción espiritual’ […] El Estado peronista se basó en la concepción jurídica de Schmitt; intentó en lo posible la destrucción de lo que despectivamente llamó demoliberalismo’ y ‘partidocracia’ y la transformación del régimen republicano en una dictadura totalitaria. El Poder Legislativo, en sus dos cámaras, senadores y diputados, quedó totalmente subordinado al Poder Ejecutivo […] Las consignas de lo que debían decir los diputados venían de la casa de gobierno y en algunos casos hasta se remitían los discursos que debían leer” 20.

 

A pesar de ello, después de su fuga, fue juzgado por juristas de renombre. Por ejemplo, el doctor Sebastián Soler como Procurador General de la Nación aludiendo a los jerarcas del régimen dictamina que “Antes de la revolución de septiembre de 1955 el país se hallaba sometido a un gobierno despótico y en un estado de caos y corrupción administrativa […] Como es de pública notoriedad, se enriquecieron inmoralmente aprovechando los resortes del poder omnímodo de que disfrutaba Juan Domingo Perón y del que hacía partícipe a sus allegados”21.

 

Asimismo la Corte Suprema de Justicia presidida por el doctor Alfredo Orgaz confirma lo escrito por el Procurador General de la Nación y los fallos de primera instancia decretando la prisión preventiva de Perón. El doctor Luis Botet comienza su fallo del 17 de mayo de 1956 sosteniendo que “El presente sumario instruido contra Juan Domingo Perón y otros, por traición y asociación ilícita”. Incluso sus pares en el ejército constituyeron un Tribunal de Honor en el que con las firmas de los tenientes generales Carlos von der Becke, Juan Carlos Bassi, Víctor Jaime Majó, Juan Carlos Sanguinetti y Basilio D. Pertiné concluye que “En mérito de los resultados de las votaciones que anteceden, el Tribunal Superior de Honor aprecia, por unanimidad, que el señor General de Ejército Juan Domingo Perón se ha hecho pasible, por las faltas cometidas, de lo dispuesto en el Nº 58, apartado 4º del reglamento de los tribunales de honor, ‘descalificación por falta gravísima’, resultando incompatible con el honor de la institución armada que el causante ostente el título del grado y el uso del uniforme; medida ésta la más grave que puede aconsejar el tribunal” 22.

 

Sebreli sostiene que “La trayectoria fascista de Perón es fácil de rastrear: en 1939 fue enviado por el Ejército Argentino en misión de estudio a la Italia mussoliniana, donde siguió cursos de política y economía en la Universidad de Turín y Milán y tuvo la oportunidad de observar la práctica del fascismo en Roma; en 1940 pasó a la Alemania nazi e hizo una gira por países ocupados por los alemanes o con gobiernos fascistas: Francia, España, Austria, Hungría, Yugoslavia y Albania. A su regreso se constituyó en mentor ideológico del GOU, logia militar secreta donde abundaban los militares nazis […]

 

Se sometía a los sindicatos a través del control que el Poder Ejecutivo ejercía sobre los ingresos y los gastos de aquéllos y la facultad de la Secretaría de Trabajo y Previsión para retirarles u otorgarles personalidad jurídica gremial. Este artilugio legal para mantener sometidos a los sindicatos reproducía textualmente el artículo III de la Carta del Lavoro promulgada por Mussolini […] el otorgamiento de la personería gremial a un solo sindicato por rama de actividad fué el instrumento de dominación sobre el movimiento obrero tanto en el fascismo, como el varguerismo y el peronismo […] Los sindicatos peronistas no realizaban reunión de personal para discutir los problemas internos, todo se hacía a espaldas de los obreros” 23.

 

Félix Luna señala que “Las condiciones en que Perón recibió el poder en 1946 eran excepcionalmente favorables” 24 y también escribe que “Cayó porque el régimen que implementó terminó por hacerse insoportable a buena parte de la ciudadanía, y la otra parte, la peronista, sintió lo malsano del sistema hasta un punto que lo desganó […] El país peronista intuía que la pesadez y corrupción del sistema resultaban ya demasiado gravosos; que no se podía vivir indefinidamente en ese estado de guerra civil verbal que tenía a la Nación en vilo, sobresaltada […] agredió a demasiada gente, a diversos sectores, y fué quedando aislado […] Lastimó a las clases medias con sus restricciones a la libertad de expresión, la politización de la educación, las compulsiones del Estado, las restricciones a las pequeñas empresas y una política económica que cargaba inevitablemente con las usuras de la coacción y el soborno. Hostilizó a los intelectuales, molestó a muchos sectores de trabajadores al hacer de la CGT un simple instrumento de su régimen […] Los productores agrarios se sentían expoliados. Los industriales sufrían las falencias de una política que les traía restricciones en la energía, escasez de divisas, dificultades para importar insumos. […] Los católicos fueron agraviados, y los no creyentes se solidarizaron con la reacción nacida de las convicciones religiosas hostigadas” 25.

 

Perón escribió que “Las distintas democracias socialistas serán las formas impuestas por la evolución para las futuras instituciones universales. El nacionalismo no está reñido con el socialismo”26.

 

Con motivo del asesinato del teniente general Aramburu el diario “La Prensa” de Buenos Aires reprodujo lo siguiente “el 9 de febrero de 1971, los verdugos del teniente general Aramburu enviaron a Perón una carta en la que daban cuenta de ‘las serias y coherentes razones’ que los movieron a cometer el crimen, calificado por ellos de ‘justicia revolucionaria’, y que el 20 del mismo mes Perón, en carta que reproducen íntegramente, les contestó: ‘Estoy completamente de acuerdo y encomio todo lo actuado. Nada puede ser más falso que la afirmación de que con ello ustedes estropearon mis planes tácticos; porque nada puede haber en la conducción peronista que pudiera ser interferido por una acción deseada por todos los peronistas’” 27.

 

A pesar de la confrontación que Perón tuvo en las postrimerías de su tercer mandato con el grupo terrorista Montoneros debido a la rebeldía de éstos, Roberto Aizcorbe señala “Lo cierto es que Perón jamás expulsó a los marxistas que él había embarcado en su partido en los años 60 y que éstos, aún en los días del enfrentamiento frontal cuando merecieron de Perón el calificativo de ‘inberbes’, jamás renegaron de su fe peronista, acusando a los asesores de mal aconsejar a Perón. Luego de la muerte del caudillo, las guerrillas han tratado de aprovechar merced a su condición del hijo pródigo, de las contradicciones internas del peronismo, sin pronunciarse nunca contra la trayectoria global de su fundador a partir de 1943″ 28.

 

Mario Firmenich y Norma Esther Arrostito describieron detalladamente el asesinato de Aramburu vanagloriándose de ello y señalando cómo Fernando Abal Medina ejecutó la macabra operación 29.

 

Resulta muy ilustrativo comprobar nuevamente las vinculaciones entre el socialismo y el nacionalismo tan bien expuestas por Jean- François Revel 30, repasar la colección de diez tomos compilada por Armando Alonso Piñeiro sobre distintos aspectos de la penetración de la guerrilla argentina 31 y recorrer la horrenda lista de los secuestros y asesinatos más resonantes cometidos por las bandas terroristas. 32

 

Richard Gillespie reafirma que “Perón no sólo autorizó la guerra revolucionaria, sino que halagó a sus combatientes de tal modo que muy pocos pudieron resistirle. Sus elogios a las guerrillas urbanas de las ‘formaciones especiales’ peronistas no conocían reservas” 33.

 

José Ignacio García Hamilton apunta que “En su famoso discurso del 25 de agosto de 1944, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Perón vaticinaba que ‘toda Europa entrará dentro del socialismo panruso’” 34.

 

William Ebenstein subraya que “En el hemisferio occidental el coronel Perón, hablando en pro del régimen fascista en la Argentina, tras el golpe triunfante de junio de 1943, declaró su admiración por las concepciones fundamentales del estado corporativo, en el preciso momento en el que el fascismo italiano, modelo inspirador del argentino, había reducido a Italia a cenizas y ruinas. La Argentina, bajo Perón, igual que otras naciones, sufrió con ese sistema la inflación y la carencia de víveres, carencia de víveres en un país que había sido el exportador más importante del mundo […] El control gubernamental sobre los trabajadores, como en otros estados fascistas, evitaba cualquier amenaza de acción de masas organizada. La radio estaba completamente subordinada al gobierno y la oposición no podía utilizarla […] En las elecciones de 1951, el terrorismo contra los partidos de oposición se practicó aún más abiertamente que en 1946. Cientos de candidatos fueron encarcelados durante la campaña, por el crimen de intentar ir en contra del régimen existente […] Todas las emisoras de radio estaban obligadas a radiar los discursos de Perón, y la oposición no podía tener ningún programa de radio para su candidato. Este monopolio del gobierno se complementaba con muchas otras formas de discriminación y terrorismo en contra de la oposición […] La mayoría sabía ya que la agricultura y la industria se hallaban en una situación precaria y que las finanzas estaban en un completo caos, que el favoritismo predominaba, que los familiares de Perón poseían especiales privilegios y que la honestidad y la integridad habían desaparecido de la vida pública. Pero poca gente sabía lo suficiente acerca de Perón como hombre, distinto de Perón dictador. En sus diferentes casas habían hacinas de moneda argentina, que alcanzaban varios millones de dólares; cofres de monedas de oro y lingotes de metales preciosos; joyas fabulosas de su última mujer, Eva, y talonarios de cheques extranjeros. Se estimó que sus depósitos en bancos extranjeros alcanzaban muchos millones de dólares. Perón se había mostrado siempre como anticapitalista y amigo de los pobres, así que la evidencia de su fortuna personal, producto de su rapacidad, fué un duro golpe para muchos de sus seguidores” 35.

 

Nos recuerda Gerardo Ancarola que “Durante el primer cuatrimestre del año 1953 la situación política, social y económica del peronismo gobernante se había complicado en extremo. Así, el 8 de abril, Juan Domingo Perón denunció en un discurso que estaba rodeado de ‘ladrones y alcahuetes’. Un día más tarde, su secretario privado, Juan Duarte, aparecía muerto por un presunto suicidio – hecho que nunca se aclaró debidamente – y el 15 del mismo mes, se lleva a cabo en la plaza de Mayo, convocado por la CGT, un acto público en adhesión al gobierno. El clima imperante era opresivo y durante la concentración estallaron bombas que causaron 6 muertes y numerosas víctimas. Eso fué el detonante; y ante una multitud que gritaba ‘leña, leña’ Perón dijo: ‘Ya que me la piden, ¿por qué no la dan ustedes?’. De inmediato y ante la absoluta pasividad policial, se pusieron en marcha los piquetes que previamente se habían organizado, y comenzaron un ataque contra instituciones y partidos opositores. Entonces, las turbas se dirigieron a la Casa del Pueblo, la saquearon, la quemaron y lo que muestra el grado de perversidad, incendiaron y destruyeron la famosa biblioteca obrera – la más completa en su género en todo el continente – que jamás pudo ser reconstruída. La sede de la Unión Cívica Radical también fué atacada e incendiada, lo mismo que la del Partido Demócrata y otros comités políticos. De inmediato, la mayoría de los dirigentes opositores fueron detenidos. Y donde la sevicia fué mayor fué en la sede del Jockey Club, cuyo tradicional palacio en la calle Florida también fué arrasado.

 

Aquí no sólo igualmente se lo incendió y destruyó parte de su biblioteca, sino que además desaparecieron, presa de las llamas, o del saqueo, obras de arte valiosísimas – cuadros, estatuas, un tapiz incaico de más de 3.000 años de antigüedad, muebles de época, gobelinos, etc. Lo indignante fué además la actitud de las fuerzas de seguridad, que ante el llamado de las víctimas se negaban a concurrir o lo que es más grave, prestaban ayuda a los incendiarios” 36.

 

Todas las actividades culturales en la Argentina pretendían ser moldeadas y reformuladas por el peronismo. Los colegios y las universidades fueron el blanco predilecto en la propaganda autoritaria: “Bajo el peronismo, la permanencia de los profesores al frente de sus cátedras dependió, cada vez más, de su capacidad para ajustarse a la obsecuencia que reclamaban las nuevas autoridades, y no de su capacidad intelectual […]. El culto al presidente y su obra comenzaba en las escuelas primarias pero alcanzaba a la universidad […] En la universidad peronista la investigación y la enseñanza científica fueron completamente deficientes […]. En 1948 el Consejo Nacional Universitario dispuso como requisito previo para la inscripción en la Universidad la presentación de un ‘certificado de buena conducta’ expedido por la Policía Federal. Pero mientras pretendía exigirse a los estudiantes la presentación anual del certificado, las federaciones estudiantiles denunciaban a los miembros de la Sección Especial – que funcionaba en la calle Gral. Urquiza 556 – por los atropellos de que eran objeto los jóvenes universitarios. Además, identificaban a Cipriano Lombilla, José Francisco Amoresano, Eduardo Guillermo Ferreiro, los hermanos Juan Carlos y Luis Amadeo Cardozo y José González, como conocidos torturadores de esa fuerza policial […]. Con la intromisión policial en la vida universitaria, se hizo habitual la vigilancia de los centros, la presencia de informantes y delatores y la imposición de obtener permisos para realizar asambleas […]. En 1948 fué creada la Universidad Obrera con el propósito de ‘acercar la universidad al pueblo’. Este lema fue instrumentado por el gobierno peronista para señalar a la educación superior como un ámbito que hasta entonces representaba un ‘coto privado de elite oligárquica’. La Universidad Obrera se reglamentó en 1952 y comenzó a funcionar en 1953″ 37.

 

Por último, es de interés destacar en este breve repaso del comienzo de la decadencia argentina, que el periodista Hugo Gambini describe detalladamente las reiteradas sesiones de picana eléctrica durante la era de Perón 38 y el constitucionalista Eduardo Augusto García puntualiza meticulosamente los negociados de Perón, los cuales comienzan con el subtítulo de “Exportación de oro a la cuenta de Perón en Suiza” 39.

 

Dejando de lado los graves problemas que ocurren en el momento de escribir este artículo, la última experiencia peronista fué la del menemato que indultó a Firmenich y produjo un notable desbarajuste institucional: designó una Corte adicta, reformó la Carta Magna para conformar los intereses espurios de la re-reelección y destrozó la división horizontal de poderes y la consecuente independencia de la justicia en un ambiente de creciente corrupción e impunidad (además de haber elevado sustancialmente el gasto público, la deuda estatal y el déficit fiscal otorgando mercados cautivos y prebendas a distintos grupos de pseudoempresarios). Curioso es en verdad que el tilingaje que apoyó a Menem se alarme de la incautación de sus depósitos, como si el ataque a la propiedad nada tuviera que ver con la calamidad institucional que él provocó.

 

Después de todo lo dicho, puede apreciarse la enorme falla moral que ocurre en la Argentina cuando aparecen seres que, sin ruborizarse, pontifican acerca del rumbo que debería tomar el país “para sanearse” y, al mismo tiempo, se declaran herederos del peronismo. Y lo peor es que hay quienes los toman en serio, secundados por los acomplejados de siempre que no pueden articular nada fuera de lo vulgar. Para corregir un problema es menester primero percibirlo.

 

Si seguimos consumiendo tiempo en dilucidar internas y mecanismos electorales, nos seguiremos perdiendo en un agujero negro del cual cada vez resulta más difícil salir.

 

Este artículo es apenas una punta del iceberg para ilustrar muy telegráficamente algunos de los desmanes peronistas. Para ampliar la información deben consultarse los diarios de la época, archivos, documentos, ensayos, libros, artículos y las obras citadas en esta presentación, todo lo cual brindará al lector un cuadro de situación mucho más completo.

 

Esta recopilación de opiniones valiosas recuerda hechos que alarman y entristecen al mostrar cómo un pueblo puede haber caído tan bajo. Lo que Martínez Estrada define como “individuos sin nobleza”, “elementos retrógrados” y “espíritu rebañego”, en lugar de encogerse se ha ido extendiendo hasta llegar a nuestro actual estado de postración moral. Cuando esto comenzó, los intelectuales, profesionales, estudiantes universitarios y la dirigencia tradicional de los más diversos campos rechazó de plano el grotesco avance del aparato estatal sobre marcos institucionales civilizados.

 

Ahora, en cambio, igual que lo que ocurrió en la época nazi, las comparsas estatizantes, frívolas y corruptoras, en lugar de amainar, han calado hondo en capas cada vez más amplias de la sociedad, acompañados por el tontaje que alegremente recibe la ponzoña que carcome toda idea de respeto, dignidad y progreso. Como ha dicho Einstein “Los problemas no pueden resolverse con quienes los han creado” 40 (y, agrego, con los que entusiastamente reivindican sus lamentables procedimientos).

 

Sin duda que los avatares argentinos no han sido el resultado de un solo hombre ni siquiera computando la colaboración de sus adláteres. Como hemos señalado al comienzo de este artículo, la aparición de Perón fué consecuencia de un clima de ideas previo que hizo posible el descalabro. Como menciona Tocqueville en The Old Regime and the French Revolution, en no pocos lares ocurre que cuando la situación de un país es muy favorable muchas son las personas que dan por sentado que aquellas circunstancias se mantendrán inalterables y, por ende, abandonan esfuerzos intelectuales y de otro orden para apuntalar la situación, con lo cual se abren inmensos espacios que ocupan ideas y concepciones distintas.

 

Esto es lo que ocurrió en el caso argentino y cuando se consolidó la idea estatizante y socializante ésta arrasó en los debates puesto que, salvo muy contadas excepciones, los supuestos defensores de la sociedad abierta nada tenían que responder porque no contaban con las necesarias argumentaciones y fundamentaciones puesto que, como queda dicho, habían dejado de lado el imprescindible ejercicio intelectual para comprender y difundir las bases de la libertad, que en nuestro caso, dieron origen a un notable progreso cultural y material.

 

Nada debe darse por sentado, la libertad requiere de esfuerzos constantes para preservarla. Es como dice Ortega y Gasset: “Si usted quiere aprovecharse de las ventajas de la civilización, pero no se preocupa usted por sostener la civilización… se ha fastidiado usted. En un dos por tres se queda usted sin civilización. Un descuido y cuando mira usted en derredor todo se ha volatilizado” 41.

 

Citas

 

1) ¿Qué es esto? Catilinaria, Buenos Aires, Editorial Lautaro: 1956, p. 19, 23, 24, 25, 28, 29, 45, 71, 73 y 85.

 

2)Eduardo Augusto García, Yo fuí testigo, Buenos Aires, Luis Lasserre y Cia. S.A. Editores, 1971, p. 174.

 

3) Op.cit., p.178.

 

4) Carlos García Martínez, La inflación argentina, Buenos Aires: Guillermo Kraft, 1965, p. 89.

 

5) Hugo Gambini, Historia del peronismo, Buenos Aires: Planeta, 2001, tomo I, p. 75.

 

6) Libro negro de la segunda tiranía, Buenos Aires: 1958, p. 128.

 

7) Op.cit. p. 158.

 

8) El ejército y la política en la Argentina 1945-1962, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1982, tomo II, p. 96, 98, 134, 135.

 

9) Op.cit., p. 144, 149 y 150.

 

10) Op.cit., p. 152,153, 154, 173 y 200.

 

11) Op.cit., p.210, 231, 234 y 235.

 

12) Uki Goñi, La auténtica Odessa. La fuga nazi a la Argentina de Perón, Buenos Aires: Paidós, 2002.

 

13) Op.cit. p. 145.

 

14) Op. cit. p. 57. Vid. los testimonios que presenta Robert A. Potash en Perón y el GOU. Los documentos de una logia secreta. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1984.

 

15) “Cuantificación de criminales de guerra según fuentes argentinas”, Comisión para el esclarecimiento de las actividades del nazismo (CEANA), varios autores, Buenos Aires: 1997-1999. Independientemente de la opinión del autor, también pueden consultarse las fotocopias de los documentos que aparecen en Silvano Santander, Técnica de una traición. Juan D. Perón y Eva Duarte, agentes del nazismo en la Argentina, Buenos Aires: Edición Argentina, 1955. En otro orden de cosas, en esta última recopilación de documentos aparece el facsímil de una carta firmada por el ministro consejero de la embajada alemana en Buenos Aires, Otto Meynem, fechada el 12 de junio de 1943, dirigida al Capitán de Navío Dietrich Niebuhr, radicado en Berlín, donde se transcribe un párrafo de una carta del entonces Coronel Perón: “Los trabajadores argentinos nacieron animales de rebaño y como tales morirán. Para gobernarlos basta darles comida, trabajo y leyes para rebaño, que los mantengan en brete”; Otto Meynem dice en la carta de referencia que Mussolini había empleado términos similares y concluye que “Perón sigue la buena escuela”, op.cit. p.56.

 

16) Ayer fué San Perón. 12 años de humillación argentina. Buenos Aires: Ediciones Gure, 1955, p. 256

 

17) Célebres son los casos de las empresas de Arnaldo Massone y Mu Mu que desaparecieron del mercado como consecuencia de haberse resistido a las extorsiones de la antedicha Fundación.

 

18) Diario de sesiones, reunión 52, septiembre 27 de 1950.

 

19) El mito de Eva Duarte, Montevideo, octubre de 1952, p.8, 11, 12, 13, 14 y 21.

 

20) Los deseos imaginarios del peronismo, Buenos Aires: Editorial Sudamericana [1992] 2000, p. 83, 84, 79.

 

21) Sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre bienes mal habidos del dictador Juan Domingo Perón, Buenos Aires, junio 21 de 1957.

 

22) Tribunal de Honor del Ejército, octubre 27 de 1955.

 

23) Op.cit. p. 62, 127 y 129.

 

24) Perón y su tiempo, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, [1984], 1987, tomo I, p.23.

 

25) Op.cit, vol. III, p. 348-349.

 

26) La hora de los pueblos, Buenos Aires: Ediciones Argentinas, p. 155.

 

27) Septiembre 8 de 1974.

 

28) El mito peronista, Buenos Aires: Ediciones 1853, 1976, p. 606.

 

29) La causa peronista, septiembre 3 de 1974.

 

30) La gran mascarada, Madrid: Taurus, 2001

 

31) Humanismo y terror, Buenos Aires: Editorial Depalma, 1980.

 

32) La Argentina y sus derechos humanos, Buenos Aires: Asociación Patriótica Argentina, 1983, p. 109 y ss. Sobre la forma en que más adelante se combatió al terrorismo, vid. Alberto Benegas Lynch (h), El juicio crítico como progreso, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1996, p. 95 y ss y, del mismo autor, Las oligarquías reinantes: discurso sobre el doble discurso, Buenos Aires: Editorial Atlántida, 1999, p. 133 y ss.

 

33) Soldados de Perón, Madrid: Grijalbo [1982, Oxford University Press] 1987, p. 66.

 

34) El autoritarismo hispanoamericano y la improductividad, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1998, p. 160.

 

35) Los ismos políticos contemporáneos, [1961, Princeton University Press], Barcelona: Editorial Ariel, 1975, p.212, 214, 215, 216 y 217.

 

36) 50 años, 6 fechas, Buenos Aires: Marymar Ediciones, [1994] 1997, p. 39-40.

 

37) Roberto Almaraz, Manuel Corchon y Rómulo Zemborain, ¡Aquí FUBA! Las luchas estudiantiles en tiempos de Perón, Buenos Aires: Planeta, 2001, p. 96, 97, 98, 99, 101 y 102.

 

38) Op.cit., tomo I, p.286 y ss. y tomo II, p.220 y ss.

 

39) Op.cit. p.433 y ss.

 

40) Cit. por Jean-François Revel, Diario de fin de siglo, Barcelona: Ediciones B [2001] 2002, p. 44.

 

41) La rebelión de las masas, Obras Completas, Madrid: Revista de Occidente [1938] 1957, tomo IV, p. 201.

 

Nota:

 

Los cuatro acápites con que comienza este artículo son tomados, respectivamente, del discurso de Perón por cadena oficial de radiodifusión el 18 de septiembre de 1947; de una carta de Perón dirigida a su Secretario de Asuntos Políticos, Román Alfredo Subiza, mencionada en Juan José Sebreli, op.cit. p.84; Marcha, Montevideo, febrero 27 de 1970 y el último acápite está extraído de una cita reproducida en El diccionario de Borges, Carlos R. Stortini, comp., Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1986, p.172.

 

Este ensayo se reproduce de un capítulo que aparece en el libro del autor titulado Tras el ucase publicado en Mendoza por la Fundación Alberdi (315 pp., mayo de 2003).

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Plan Presupuestario con alfileres electorales

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 16/10/19 en: https://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/plan-presupuestario-con-alfileres-electorales/

 

El Plan Presupuestario 2020, que el Gobierno remitió ayer a la Comisión Europea, está cogido con alfileres, porque los políticos son así, y sobre todo en periodo electoral y cuando la economía se frena. En momentos como este refulge la irresponsabilidad de las  autoridades, que se esfuerzan en cuadrar círculos imposibles, sacar pecho y acudir desesperadamente al mejor amigo del hombre: el chivo expiatorio.

En esas condiciones, la credibilidad oficial se derrumba. La previsión de crecimiento de 2,1 % este año y de 1,8 % el año próximo no es compartida por ninguna institución ni grupo de analistas. La ministra Calviño aseguró que todo va bien, y que estamos sorteando las dificultades mejor que los demás países de la eurozona —como si esto significara algo, como si no hubiésemos superado a la eurozona en 2007, justo antes de pegarnos un tortazo monumental.

Pero esto no lo admiten en Moncloa. El discurso oficial es que España tiene “un crecimiento más equilibrado y sano”, que el catastrofismo está fuera de lugar, y que si la economía cae es por culpa de Europa o de la revisión de la Contabilidad Nacional acometida hace poco por el INE.

La señora Calviño hizo unas declaraciones deliciosas donde dijo que todo iba bien, y después dijo que igual no van bien la industria, la agricultura, el turismo, etc. Y saludó al respetable asegurando que bajan el déficit y la deuda pública, lo que depende crucialmente de la estimación hinchada del PIB. Esta misma estimación está detrás del camelo fundamental que el Gobierno intenta colarnos por tierra, mar, y aire. A saber, que va a aumentar el gasto público, porque, como dijo Calviño, tiene “sensibilidad social”, pero en ningún caso va a subirnos los impuestos.

La forma en que esto se expresa en el documento enviado a Bruselas es bien bonita: “El Plan contempla un escenario inercial, que no incluye medidas de ingresos adicionales”. Esto puede ser falso o ser mentira. Es falso si la actividad cae más de lo previsto por el Gobierno. Y es mentira si finalmente se cumple lo anunciado el viernes por la ministra de Hacienda, otra brillante joya del gabinete, en el sentido de la aprobación de la tasa Google, que, por supuesto, no va a pagar Google sino usted, señora.

Porque si los planes pueden estar cogidos con alfileres, los círculos, como usted sabe, solo se cuadran a martillazos.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE. Difunde sus ideas como @rodriguezbraun

Cómo el gasto público subió la pobreza

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 15/10/2019 en: https://www.infobae.com/opinion/2019/10/15/como-el-gasto-publico-subio-la-pobreza/

 

Los gobiernos populistas no han sido buenos reasignaciones de los recursos para reducir la población que no puede acceder a recursos monetarios para poder comprar la canasta básica de alimentos y pagar los servicios públicos y privados esenciales

La pobreza trepó al 35,4% en el primer semestre de este año segun el INDEC (Foto NA)

Existe la falsa creencia que el aumento del gasto público funciona como un mágico factor multiplicador de la actividad económica. Los economistas que juegan a ser brujos con poderes mágicos nos quieren hacer creer que un dólar gastado por el Estado produce más actividad que un dólar gastado por el sector privado.

En economía no hay magia, por lo tanto, si el dólar de más gastado por el Estado generara algún tipo de efecto multiplicador, el dólar de menos gastado por el contribuyente produciría el mismo efecto desmultiplicador y de retracción de la economía, en igual intensidad que el supuesto efecto expansivo del Presupuesto.

A los políticos que les encanta gastar el dinero del contribuyente este supuesto efecto mágico del gasto público les viene como anillo al dedo porque pueden vender populismo y tratar de insensible a todo economista que no solo se oponga a un aumento del Presupuesto, y peor aún a quienes pedimos reducirlo, porque “no consideramos a los pobres”.

En la Argentina el populismo estatista ha llevado el gasto público a niveles que, como veremos enseguida, ha sido el mayor causante de la pobreza, y hasta tanto no se entienda que no va a ser la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, ni sus antecesores ni sus sucesores, la que va terminar con la pobreza revoleando cheques del contribuyente.

Es que el aumento del gasto público ha sido la causa de un largo período de déficit fiscal que ha impactado en 4 variables económicas haciendo explotar la pobreza y llevarla a los niveles que, la misma dirigencia que la creó, ahora se espanta de verla.

El gráfico de abajo muestra la evolución del déficit fiscal consolidado entre 1961 y 2016 en base a datos del Ministerio de Hacienda.

Tomando los 55 años que van entre 1961 y 2016, en solo 6 de ellos hubo superávit fiscal. En rigor esos superávit fiscales estuvieron basados en la llamarada inflacionaria que generó Eduardo Duhalde con la salida de la Convertibilidad, licuando el gasto público en salarios y jubilaciones. Si a eso se le agrega que Adolfo Rodríguez Saá antes había declarado el default y ya no se pagaban los intereses de la deuda pública; y se establecieron retenciones a las exportaciones con un tipo de cambio de $4 por dólar, que hicieron licuar el gasto y no pagar la deuda, más que ordenar el Estado para bajar el gasto público.

Es más, el gráfico 2 muestra la evolución del resultado fiscal en la era K. Como puede verse, comienza el 2004 con un superávit consolidado del 3,54% del PBI gracias al viento de cola y al desastre económico institucional que hizo Duhalde, y terminaron entregando el poder en 2015 con un déficit fiscal de 7,24% del PBI. Un recorrido de deterioro de las finanzas públicas de casi 11 puntos del PBI.

Ahora bien, volviendo al largo período de aumentos del gasto público y déficit fiscal, hubo 5 factores de ese aumento del gasto público que llevaron al estallido de pobreza impensada en una Argentina que fue pujante y un país que le ofrecía al mundo un lugar donde prosperar a fines del siglo XIX y principios del veinte:

Emergencia permanente

1Los recurrentes déficits de las finanzas públicas llevaron a transformar a la Argentina en un infierno fiscal. El actual Impuesto a las Ganancias nació como un gravamen de emergencia en 1932 llamado Impuesto a los Réditos. Hace 87 años que estamos en emergencia. El IVA, que comenzó con una tasa del 13% en 1975, fue aumentando hasta el actual 21%. Recordemos que en 1995 se pasó de una alícuota del 18% para llevarla al 21% para enfrentar la emergencia por la crisis del Tequila. Es decir, llevamos 24 años de emergencia. Lo mismo ocurre con el impuesto a los créditos y débitos bancarios, creados como emergencia en 2001, tenemos 18 años de emergencia. Y podríamos seguir con los ejemplos mostrando la creciente presión tributaria a nivel nacional, provincial y tasas municipales que transformaron a la Argentina en tal infierno fiscal que condujo a tener cada vez menos inversiones;

2. el aumento del mercado informal de la economía (la curva de Laffer funciona en la realidad) y la fuga de capitales en busca de países que no expropiaran impositivamente al sector productivo. Pero la salida de capitales no se produjo solamente por la presión tributaria. Las recurrentes crisis fiscales derivadas del déficit estatal llevaron a continuas confiscaciones de activos líquidos. En 1987 el ahorro forzoso; en 1989 el plan BONEX; en 2001 el corralito; en 2002 el corralón y la pesificación asimétrica; en 2008 la expropiación de los fondos en las AFJP; los balances que no se ajustan por inflación, deteriorando parte del capital de trabajo de las empresas y los ingresos de las personas.

3. la sistemática violación de los derechos de propiedad con confiscaciones que hicieron que la gente buscara resguardar el fruto de su trabajo lejos de la mano del Estado. Por esa razón hoy en día los depósitos en el sistema financiero argentino no representan más del 14% del PBI cuando en países como España representan el 96% del PBI, en Irlanda el 90% o en Chile el 52%. El argentino atesora o vuelca sus ahorros en países donde le respetan el derecho de propiedad, países que son desarrollados, con lo cual el populismo gastador compulsivo ha logrado que los argentinos terminemos financiando la inversión y el consumo en economías maduras. Encima, el escaso ahorro interno que se vuelca al sistema financiero local es absorbido por el estado vía Lebac, Leliq y cuanto instrumento de deuda interna pueda inventar el estado.

4. Como la carga impositiva infernal no alcanza para financiar el gasto público, como tampoco alcanzan los recursos confiscados, como tampoco es suficiente el endeudamiento interno, también el Estado toma deuda externa para financiar el gasto. Los populistas viven protestando contra la deuda pública, pero no despotrican contra el gasto público que lleva al déficit fiscal y al endeudamiento que se transforma en más gasto público por los intereses que hay que pagar.

5. Pero no conformes con todo esto, además el Estado ha financiado el déficit con emisión monetaria destruyendo 5 signos monetarios y produciendo períodos de alta inflación, megainflación e hiperinflación. Sin moneda es imposible hacer cálculo económico y sin cálculo económico no hay posibilidad de estimar si un proyecto de inversión es viable. O sea, la ausencia de moneda es otro impedimento para que se produzcan inversiones. Sin moneda la economía trabaja en el día a día y no proyecta períodos largos dado que no se pueden hacer estimaciones por falta de un instrumento de medición.

La tormenta perfecta

Tenemos entonces que el gasto público ha transformado a la Argentina en un infierno fiscal, en un Estado que es un confiscador serial ahuyentando el ahorro hacia plazas donde se respeten los derechos de propiedad dejando sin crédito interno la economía argentina, al tiempo que el estado, para financiar su gasto público, absorbe el escaso crédito interno y encima toma deuda externa y destruye la moneda con emisión monetaria.

En definitiva el gasto público ha creado la tormenta perfecta para hundir la economía argentina en la pobreza que vemos como viene creciendo desde hace décadas. No es este gobierno el que hizo explotar la pobreza, en todo casi ni empezó a solucionarla, son décadas de gobiernos gastadores que destruyeron todos los instrumentos económicos básicos para que haya inversiones, se creen puestos de trabajo, mejore el salario y baje la pobreza. El gasto público destruyó la calidad institucional de Argentina dejándola sin inversiones y con una pobreza insospechada.

La pobreza actual es hija de un Estado depredador que espanta las inversiones, y ese Estado depredador es consecuencia de una dirigencia política que solo sabe gastar y confiscar el fruto del trabajo de la gente laboriosa e innovadora. Son los políticos, con su competencia populista, los que llevaron el gasto público a niveles extremos haciendo explotar la pobreza. Son los verdaderos responsables de esta decadencia argentina.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

 

La “patria financiera” a cara descubierta

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 9/10/19 en: https://www.ambito.com/la-patria-financiera-cara-descubierta-n5058956

 

Si el Estado no asume su realidad de deudor serial y se reconvierte vendiendo propiedades inconvenientes, sobrevendrá un “ajuste salvaje”. Pretensiones del establishment, algunos banqueros y su socio el multiestatal FMI.

La patria financiera a cara descubierta

En septiembre, según LG, en términos reales los depósitos en pesos del sector privado cayeron 5,9% i.a., la mayor caída en lo que va del año. Los depósitos en dólares bajaron 26,3%, acumulando desde las PASO un descenso de 34%, u$s11.179 M. Lo prestado en pesos a los privados bajó 33,6% i.a. y 2019 cerraría con un stock de préstamos en torno a 7,6% del PBI, el menor nivel en 15 años. Según First, la caída de los préstamos en dólares durante septiembre fue récord, 15,7% i.a.

El volumen negociado en la Bolsa ronda los u$s15 M diarios -en Madrid, por caso, se negocian u$s2.000 M- y la capitalización bursátil de las empresas domésticas es hoy la mitad -u$s 27.600 M- que cuando Macri llegó al poder, según BYMA. El total administrado por los FCI bajó a u$s10.000 M desde un máximo de u$s35.000 M a principios de 2018.

Esta descapitalización acelerada -que conlleva baja de productividad, de salarios reales, de consumo y demanda de dinero, ergo, inflación- es el resultado del primer mes del control de cambios. Y seguramente volveremos desde “emergentes” a “economía fronteriza”, el 20 de junio, cuando se conozcan las reclasificaciones del índice MSCI. Cuando haber dejado el dólar libre en el mercado -sin intervención del BCRA- habría tenido consecuencias mucho menos traumáticas, y al aumentar el precio de la divisa se habría desincentivado la fuga.

Además, aunque las tasas de los plazos fijos siguen altas, bajan: 60% un mes atrás, 55% hoy. La mitad de los plazos fijos en pesos de las familias son pasibles de irse a dólares, unos u$s8.800 M. Desde las PASO salieron 98.000 M de plazos fijos privados en pesos. Por cierto, el spread entre la tasa de las Leliq y la del promedio del rendimiento ofrecido a ahorristas en septiembre llegó a 25,5 puntos, asegurando un buen negocio para la banca, sin ningún esfuerzo ni riesgo como debería ser el “capitalismo”.

Por cierto, dada la inflación, los rendimientos de los ahorros en pesos son negativos. Hoy Argentina tiene tasas negativas en términos reales (-2,1%), en tanto que, en Brasil, Chile y Perú, van del 3,1% al 1% reales.

Irónicamente, Europa se argentiniza, aunque por motivos distintos, pero también anormal. Los bancos empiezan a trasladar las tasas negativas (del -0,5% que les cobra el BCE) a los depósitos de más de € 100.000. Por caso, el Berliner Volksbank cobra un interés del -0,5%. Las tasas negativas ya les están costando a los prestamistas alemanes €2.400 M anuales. Así se vuelcan al oro y a bonos del Tesoro que todavía mantienen una tasa positiva cercana al 1,5% aunque, precisamente por compras que persisten hacia el futuro, sigue bajando.

Según Ecolatina, supuesto que la actividad continúe cayendo, el saldo favorable de la balanza comercial se extendería a u$s19.000 M, dada la caída en las importaciones y la débil crecida de las exportaciones a falta, precisamente, de un dólar competitivo. No alcanza. Sin acceso al crédito, el Gobierno deberá enfrentar vencimientos por u$s25.000 M en 2020. Más la fuga de capitales y el déficit turístico, entre otras cosas, que podría superar los u$s24.000 en el año.

De modo que si el Estado no asume su realidad de deudor serial y se reconvierte vendiendo propiedades inconvenientes, sobrevendrá un “ajuste salvaje” como pretenden el establishment, algunos banqueros -“la patria financiera”- y su socio el multiestatal FMI que propone que le devuelvan sus préstamos, perdidos en la “timba”, subiendo impuestos y realizando una quita en la deuda con el sector privado.

Cavallo, padre del “corralito” -uno de los ataques más irracionales a la propiedad privada argentina, en defensa de la “patria financiera”- asegura que de no haber sido por los controles de cambio -contrarios a la naturaleza del mercado- el descontrol monetario llevaría a la hiperinflación, y propone un “ajuste” salvaje pero con “bisturí” no como en 2002, cuando sobrevino uno dada la explosión inflacionaria: el PBI cayó 10%, los salarios estatales y las jubilaciones bajaron 20%, el costo de vida subió 42%, el gasto público primario se redujo y, dado el default, quedó en cero la factura de intereses.

Un directivo bancario argentino, representativo del sector, insiste en “profundizar la bancarización minimizando el uso del efectivo” en lo que tienen que participar “los bancos, el BCRA, Hacienda, la AFIP, Anses y el Congreso”. Es decir, usar el poder de policía estatal para forzar al pueblo, el mercado, sin siquiera consultarlo.

Dice el directivo que el 80% de las acreditaciones de los ingresos de las personas físicas se realizan a través del sistema financiero, unas 26 M de transferencias electrónicas mensuales -equivalente al 26% del PBI, u$s120.000 M- y más de la mitad salen del sistema en efectivo. Si el 20% del 100% que sale en efectivo se canalizara vía medios electrónicos, y pagara impuestos, aumentaría la recaudación en 1% del PBI, casi u$s5.000 M. E implicaría una mayor capacidad prestable equivalente a u$s10.000 M, unos 2 puntos del PBI.

Y sin tapujos aseguró que “los primeros beneficiarios seríamos el Estado y los bancos”. Supuestamente esto se derivaría en beneficios al consumidor como si no supiéramos que, así como una baja en los impuestos difícilmente suele llegar al mercado, estos negociados tampoco.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini