Raíces del pensamiento económico argentino

Por Adrián Ravier.  Publicado el 1/1/22 en: https://www.infobae.com/opinion/2022/01/01/raices-del-pensamiento-economico-argentino/

Es el título de un nuevo libro que toma la mirada de estudiosos de la realidad del país que se nutrieron en diversas corrientes locales e internacionales e invita al debate de ideas

Participaron del libro: los historiadores económicos Ricardo Manuel Rojas, Ricardo López Gottig y Alejandro Gómez, y los economistas Alberto Benegas Lynch (h), Juan Carlos de Pablo, Saúl Keifman, Luis Blaum, Daniel Heymann, Marcelo Resico y Martín Krause

He tenido el placer de editar el libro que lleva el título de esta nota, convocando a expertos que representan distintas corrientes de pensamiento económico con ideas fundadas en Europa, Estados Unidos o Latinoamérica, pero que luego fueron importadas en nuestro país y ampliadas a través de personas e instituciones que trabajaron por décadas con ese objetivo.

Virreinato del Río de La Plata: La primera referencia es con la llegada de los barcos españoles al continente americano, producto de cierto mercantilismo que nace en Inglaterra y Francia, que luego adquiere su propio proceso en España y que se plasmó en el gobierno de los virreinatos que se impusieron a lo que hoy es nuestro territorio nacional. En esos siglos de dominio español, nuestro territorio estuvo plagado de restricciones al comercio, lo que impidió que el desarrollo económico y el progreso ocurrieran antes del modelo agro exportador.

Manuel Belgrano e Hipólito Vieytes: Mientras el primero estudió en Europa y se acercó a las ideas del Laissez Faire y Adam Smith, Vieytes tuvo un proceso más latino, pero llegando a las mismas fuentes. En los distintos periódicos que circularon poco antes de la Revolución de Mayo (me refiero al Telégrafo Mercantil y al Semanario de Agricultura, Industria y Comercio), tanto Belgrano como Vieytes le dieron a nuestras tierras las primeras pinceladas liberales. Es cierto que la Revolución de Mayo ocurre en paralelo con las batallas entre Francia y España, que mantenían a los monarcas españoles preocupados por defender territorio propio, pero también había en lo que hoy es el territorio argentino fuerzas locales que exigían cierto liberalismo del comercio para alcanzar el progreso. Belgrano y Vieytes le dieron a esa Revolución un espíritu liberal, no solo para recuperar libertades individuales y buscar un desarrollo local propio, sino también para liberar el comercio.

La Generación del 37: Rodeados de guerras civiles, intelectuales como Esteban Echeverría (1805-1851), Juan María Gutiérrez (1809-1878), Juan Bautista Alberdi (1810-1884) y Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) lograron crear una isla de diálogo en la que fueron construyendo las bases de nuestra Argentina. Había diferencias entre ellos, claramente, pero coincidían en la importancia del comercio como base del progreso, y cuestionaban las regulaciones y los monopolios.

Las Bases de Alberdi: Esa isla intelectual fue inspiración de nuestra arquitectura constitucional, la que se puede leer en las Bases de Juan Bautista Alberdi. Como bien dice el historiador Ricardo López Gottig las ideas liberales plasmadas en nuestra Constitución de 1853, “no fueron monopolio de Alberdi”. Aun así, su trabajo fue fundamental para recoger e importar instituciones, reglas de juego, debates y experiencias que había acontecido en Europa y Norteamérica. Es a partir de ese marco constitucional que Argentina despega, alcanzando un desarrollo económico milagroso, atrayendo inmigrantes con el florecimiento del comercio y el consecuente progreso.

Quizás una primera conclusión de este estudio es que el siglo XIX de la Argentina fue liberal, con excelentes resultados que se pueden observar en indicadores económicos y sociales.

El socialismo librecambista: Incluso en ciertos socialistas que participaron de debates parlamentarios como Juan B. Justo -quien tradujo El Capital de Marx al español- se observa cierto pedido de libre comercio, entendiendo que la libre importación de alimentos reducía los precios que beneficiaban al trabajador.

John Maynard Keynes y Raúl Prebisch: Las circunstancias históricas, sin embargo, cambian con la primera guerra mundial y la gran depresión de los años 1930, y emerge en el mundo desarrollado la figura de John Maynard Keynes. Keynes pedía cierto estado presente y cierta política económica estabilizadora para enfrentar la gran depresión, lo que no significa justificar los excesos que el mundo cometió en su nombre en el siglo XX. En Argentina fue especialmente importante la figura de Raúl Prebisch, recibiendo la influencia de Keynes, pero dándole una forma local propia. Una diferencia sustancial entre ambos es que Keynes, fundamentaba la intervención con ánimo de estimular la demanda agregada en un contexto de crisis y recursos ociosos; Prebisch, sin embargo, tiene un ánimo más desarrollista, fundamentando la intervención y el estado presente en contextos diferentes. Aun así, ni Keynes, ni Prebisch, ni tampoco seguidores de esta corriente como Julio Olivera, Roberto Frenkel, o los autores de estos capítulos del libro de referencia como Saúl Keifman, Luis Blaum y Daniel Heymann, justificarían las intervenciones económicas de los sucesivos gobiernos argentinos a los largo del siglo XX. Una cosa es sostener que el gobierno debe intervenir con un ánimo desarrollista, otra muy distinta es justificar los excesos de los sucesivos gobiernos argentinos.

La Escuela Austriaca de Mises y Hayek: Quizás para enfrentar esa expansión del Estado Moderno, algunos argentinos como Alberto Benegas Lynch importaron en la Argentina las ideas de la Escuela Austriaca, en particular la de Mises y Hayek. Primero con reuniones en la Universidad de Buenos Aires, y luego con la creación de distintos centros, algunas personas e instituciones se preocuparon por traer a estas figuras intelectuales nacidas en Viena para ilustrarnos de aquellos excesos. No se trataba de defender ideas anarquistas o libertarias, sino de defender la libertad individual, la economía de mercado, la propiedad privada y el gobierno limitado. Varios intelectuales como Juan Carlos Cachanosky viajaron a Estados Unidos a doctorarse en programas austriacos, para luego traer esas ideas a la Argentina.

La Escuela de Chicago de Milton Friedman: Lo mismo ocurrió con la Escuela de Chicago. Jóvenes argentinos viajaron a esta ciudad de los Estados Unidos y se acercaron a las ideas de Milton Friedman, las que luego trajeron a nuestro país para alentar un debate necesario. Juan Carlos de Pablo cuenta en este capítulo quienes fueron las personas y las instituciones responsables de crear cierto monetarismo argentino, ideas necesarias para encontrar respuestas al problema de la inflación.

La Economía Social de Mercado y la Doctrina Social de la Iglesia: En esta historia por supuesto que la Iglesia también recibió influencia de ideas foráneas, y en este capítulo Marcelo Resico muestra el impacto de ciertas ideas ordoliberales, que tuvieron éxito -entre otros- en el milagro alemán de posguerra, y que pueden ayudar a resolver ciertos dicotomías entre liberales y keynesianos. Röpke, Einaudi, Rueff, Erhard son posiblemente un puente entre Keynes y Hayek, una respuesta a esa grieta de ideas económicas que prevalece aun hoy en Argentina.

Un renovado interés por las instituciones: Si la economía en la primera mitad del siglo XX se transformó hacia cierto mecanicismo matemático, lejos del enfoque multidisciplinar que tenían los trabajos clásicos, en las últimas décadas parece ocurrir cierto renovado interés por la economía institucional. Martín Krause nos cuenta cómo las ideas de James M. Buchanan, Ronald Coase y Douglass North, entre otras, llegan a nuestro país y empiezan a generar interés en los economistas locales.Este es un libro plural, y hemos pretendido darle voz a los distintos economistas influidos por distintas corrientes de pensamiento. Se trata de un intento por rastrear las fuentes de nuestro pensamiento económico, tan heterogéneo como podrá ver el lector en los medios, pero al mismo tiempo, tan actualizado respecto de los procesos iniciados en otros continentes. El debate de ideas es el precedente del orden económico institucional que puede ayudar a la Argentina a encontrar respuestas a sus problemas. Este libro pretende iniciar una búsqueda y un diálogo entre quienes se han formado con diversas influencias de pensamiento económico.

El libro de referencia se titula «Raíces del pensamiento económico argentino», y fue publicado por el Grupo Unión, en Buenos Aires, en diciembre de 2021. Han participado de este libro los historiadores económicos Ricardo Manuel Rojas, Ricardo López Gottig y Alejandro Gómez, y los economistas Alberto Benegas Lynch (h), Juan Carlos de Pablo, Saúl Keifman, Luis Blaum, Daniel Heymann, Marcelo Resico y Martín Krause. 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

15 Años de Inflación

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 17/1/22 enhttps://puntodevistaeconomico.com/2022/01/17/15-anos-de-inflacion/#more-15670

El año terminó con una inflación del 50.9%. Un número récord a nivel mundial. Si no estuviesemos hablando de Argentina, este sería un número inaceptable que provocaría una fuerte crisis política. Luego del impacto en la inflación de la crisis del 2001, podemos tomar el 2007 como el inicio del actual proceso inflacionario. Son ya 15 años de una inflación en tendencia ascendente sin miras de mejorar en el corto o mediano plazo.

Veamos primero los datos. La siguiente tabla muestra la inflación anual del 2007 a la fecha. La inflación oficial incluye la intervención al Indec, mientras que la inflación corregida lo hace en base al IPC Congreso (sorprende que los datos del IPC Congreso no estén disponibles online). Más allá de ciertas oscilaciones, la tendencia es claramente ascendente. En el 2007 la inflación fue «sólo» del 25.7%. De la tabla también se desprende que (1) la inflación comenzó con Néstor Kirchner (no con CFK), y (2) que el Indec estuvo intervenido 9 de los 15 años que lleva este proceso inflacionario.

AñoInflación oficialInflación corregidaPresidenteIntervención al Indec
20078.525.7Néstor KirchnerX
20087.223.0CFKX
20097.714.8CFKX
201010.925.3CFKX
20119.522.8CFKX
201210.825.3CFKX
201310.928.4CFKX
201423.838.3CFKX
201518.727.8CFKX
201639.640.7Mauricio Macri
201724.724.6Mauricio Macri
201847.647.6Mauricio Macri
201954.054.0Mauricio Macri
202036.036.0Alberto Fernández
202150.950.8Alberto Fernández

La siguiente tabla muestra la inflación anual promedio por presidente. La tendencia ascendente es clara.

PresidenteInflación promedio
Néstor Kirchner15.1
CFK25.6
Mauricio Macri41.0
Alberto Fernández43.2

Los siguientes gráficos, tomados de El Hub Económico, muestras la inflación interanual con frecuencia mensual y la perdida del poder adquisitivo del peso.


No es ningún misterio como se llegó a esta situación. El motivo por el cual hay inflación es la monetización de un déficit fiscal insostenible animado por el típico populismo argentino. El motivo por el cual el proceso inflacionario ha durado 15 años es porque la clase política ignora la causas. Las explicaciones heterodoxas de la inflación son tan problemáticas como convenientes a la política. Salvo los 4 años de gobierno de Cambiemos, no hemos visto un genuino intento de controlar la inflación. La política monetaria de Cambiemos puede haber sido inconsistente, pero fue un intento genuino de poner la inflación bajo control. Esto quiere decir que hemos tenido 11 años de una dirigencia política (en especial el Kirchnerismo) que ha ignorado el problema.

Más allá de sus intentos, lamentablemente la oposición tampoco parece ir al fondo de la cuestión. La política de «estado presente» va en contra del ajuste fiscal necesario. ¿Acaso no recordamos, por ejemplo, las expresiones desde Cambiemos (ej. Vidal) culpando a empresarios por la suba de precios?

En estos 15 años el nivel de precios aumentó un impresionante 6.245%. El desinterés de la clase política por cortar de raíz este problema es un mal augurio para la economía del país.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. Es profesor de UCEMA. Publica en @n_cachanosky

Sindicatos, apertura comercial y voto a la izquierda en Brasil


Por Martín Krause. Publicada el 18/1/22 en:
https://bazar.ufm.edu/sindicatos-apertura-comercial-voto-la-izquierda-brasil/

Pedro Molina Ogeda, Emanuel Ornelas de la Sao Pablo School of Economics, y Rodrigo Soares en Insper y Columbia analizaron el impacto de la apertura comercial en el voto a partidos de izquierda y encontraron que luego de la apertura este voto se reduce, debido al debilitamiento del poder de los sindicatos. El trabajo es publicado por CESiFo, la Munich Society for the Promotion of Economic Research, con el título Labor Unions and the Electoral Consequences of Trade Liberalization: https://econpapers.repec.org/scripts/redir.pf?u=https%3A%2F%2Fwww.cesifo.org%2FDocDL%2Fcesifo1_wp9418.pdf;h=repec:ces:ceswps:_9418  

Su resumen 

Mostramos que la liberalización del comercio brasileño a principios de la década de 1990 condujo a una disminución relativa permanente en la participación de votos de los candidatos presidenciales de izquierda en las regiones más afectadas por los recortes arancelarios. Esto sucedió a pesar de que el choque, implementado por un partido de derecha, indujo una contracción en la manufactura y el empleo formal en las regiones más afectadas, y a pesar de la identificación de la izquierda con las políticas proteccionistas. Para racionalizar esta respuesta, consideramos un nuevo canal institucional para los efectos políticos de los choques comerciales: el debilitamiento de los sindicatos. Brindamos soporte para este mecanismo en dos pasos. En primer lugar, mostramos que la presencia sindical —representada por el número de trabajadores empleados directamente por los sindicatos, por la densidad sindical y por el número de establecimientos sindicales— disminuyó en las regiones que quedaron más expuestas a la competencia extranjera. En segundo lugar, mostramos que el efecto negativo de las reducciones arancelarias en los votos de izquierda fue impulsado exclusivamente por partidos políticos con vínculos históricos con los sindicatos. Además, el impacto de la liberalización comercial en el porcentaje de votos de estos partidos fue significativo solo en las regiones que tenían sindicatos operando antes de la reforma. Estos hallazgos son consistentes con la hipótesis de que los recortes arancelarios redujeron la participación de votos de la izquierda en parte debido al debilitamiento de los sindicatos. Este canal institucional es fundamentalmente diferente de las respuestas a nivel individual, motivadas por preocupaciones económicas o de identidad, que se han considerado en la literatura. 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Por qué la palabra ajuste es un sacrilegio para los políticos

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 19/1/22 en: https://economiaparatodos.net/por-que-la-palabra-ajuste-es-un-sacrilegio-para-los-politicos/

La desaceleración de la inflación que observó el presidente Alberto Fernández en diciembre responde a una lectura parcial de los datos

En forma sorprendente, si es que algo sigue sorprendiendo de las declaraciones de los funcionarios de este gobierno, el presidente Alberto Fernández festejó la tendencia decreciente de la tasa de inflación que se dio en diciembre porque este año fue del 3,8% contra el 4% de diciembre de 2021. Por empezar la diferencia es marginal entre la tasa de inflación de diciembre de 2021 y de 2020, pero además, el presidente se olvidó de leer la nota 2 del informe del INDEC. En efecto, en diciembre de 2020 los precios cuidados representaron el 3,17% del total de los precios relevados en el Gran Buenos Aires y en diciembre de 2021 representaron el 12,2% del total de los precios relevados. Si a eso se le agrega que los regulados aumentaron el 1,7% en diciembre de este año y el 2,6% en diciembre del año pasado, queda bastante claro que esos 0,2 puntos porcentuales menos de diciembre de este año tienen algunas trampitas estadísticas que se le pasaron por alto al presidente.

De todas maneras, es claro que durante el actual gobierno, a pesar de tener gran parte del 2020 con la gente encerrada sin poder gastar su dinero y, por lo tanto, forzando el aumento de la demanda de moneda, y en 2021 con el tipo de cambio pisado al igual que el precio de las tarifas de los servicios públicos, la inflación viene teniendo una tendencia ascendente tal cual se puede observar en la línea de tendencia del gráfico 1.

Alberto Fernández tuvo una inflación del 3,8% en el primer mes de gobierno y dos años después sigue con un 3,8% de inflación en diciembre con varios picos más altos. En los primeros dos años de gobierno Alberto Fernández tuvo una inflación del 105% contra el 75% que tuvo Macri en sus primeros dos años de mandato ajustando las tarifas atrasadas.

Gráfico 1

Como puede verse en el gráfico la línea de tendencia es claramente ascendente. Esta creciente inflación, que el presidente se empeña en decir que la inflación tiene varias causas, aunque no dice cuáles son esas varias causas, solo nombra la emisión y cuestiones psicológicas, pero el resto son un misterio.

Lo concreto es que en 2021 la emisión monetaria para financiar al tesoro llegó a los $ 1,7 billones y en 2020 llegó a los $ 2 billones. Si bien todavía no hay información definitiva de la distribución entre nación y provincias de los ingresos tributarios en diciembre, puede estimarse que la emisión fue la principal fuente de financiamiento del gasto público seguido por el IVA y otros impuestos.

En total el déficit fiscal fue equivalente a 5,5% del PBI, pero en los ingresos se computa otro 1,8% del PBI en Transferencias de Utilidades del BCRA que son emisión monetaria pura y una ficción contable para emitir y financiar al tesoro. Si se descuenta ese ingreso artificial, el déficit fiscal se eleva a 7,3% del PBI. A este número hay que agregarle otros 3,1% de déficit cuasifiscal y llegamos a un déficit de 10,4% de déficit fiscal entre el financiero y el cuasifiscal en 2021.

Este fenomenal desequilibrio de las cuentas públicas es lo que hace que se presente el ajuste como el gran sacrilegio que proponen los salvajes economistas.

La realidad es que ese déficit se financia de alguna manera. Puede ser con emisión monetaria cobrando el impuesto inflacionario que es el más regresivo de los impuestos. Con más deuda pública o consumiendo stock de capital, como es el caso del sistema energético que se cae a pedazos por atrasar artificialmente las tarifas de los servicios públicos.

Lo que se ve como una herejía es que el gobierno tenga que bajar el gasto público. A eso se lo llama ajuste y lo que no quieren hacer es bajar el gasto que les permite hacer populismo.

Para la política la palabra ajuste es un sacrilegio porque significa eliminar el financiamiento del populismo que ellos hacen para conseguir votos. Ajustar las cuentas del sector público es conspirar contra el negocio del populismo.

Pero en rigor, ese no ajuste del gasto en populismo tiene como contrapartida el ajuste del sector privado que es ahogado con impuestos, otros son saqueados con el impuesto inflacionario y el sector privado se queda sin crédito porque entre el BCRA y el tesoro absorben el escaso crédito interno.

Gráfico 2

Si se toma la evolución mensual comparando la inflación anual, es decir, tomando cada enero contra el enero del año anterior y así sucesivamente, vemos que con el kirchnerismo volvió la inflación luego de salir de la convertibilidad.

Lo que se ve en el gráfico 2 son picos inflacionarios con caídas posteriores y nuevos picos cada vez más altos. Los picos se dan por reacomodamientos de precios relativos puntuales que luego son escondidos detrás de nuevos atrasos tarifarios, del tipo de cambio, de los precios máximos o de la cuarentena eterna que estableció Alberto Fernández durante 2020, la cual hizo bajar la inflación por caída en la demanda de bienes y servicios forzada por el encierro, para luego dispararse ni bien la gente se pudo sacar los pesos de encima.

En definitiva, el problema no es el ajuste, sino si el ajuste lo sigue haciendo el sector privado o la dirigencia política en general bajando el costo del populismo que implementan.

No es cierto que el gobierno quiera evitar el ajuste, lo que no quiere es evitar hacer el ajuste en su negocio de la política, priorizando sus intereses partidarios por encima del bienestar y progreso de los argentinos.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Basta de liberalismo

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 18/1/22 en: https://www.larazon.es/opinion/20220119/e5pdzlkfirhofbanrr6oexjt7u.html

Otra quimera es que el regreso del Estado, es decir, el aumento del gasto público, vaya a constituir un apoyo «a los trabajadores y a la clase media»

Sao Paulo prosigue su desescalada y reabre comercio pese a avance de pandemia
FOTO: SEBASTIAO MOREIRA EFE

Los antiliberales nunca desaprovechan una crisis para promover su agenda. Así, leí hace un tiempo en «El País» un artículo que afirmaba que la pandemia era culpa de la gente libre, de la «urbanización masiva y una usurpación destructiva de los hábitats naturales… la excesiva industrialización, del comercio frenético y de los hábitos de viaje contemporáneos… la capacidad de gobernanza está rezagada detrás de la hiperglobalización». El articulista declaraba que había que alegrarse por «el retorno de la fe en el Gobierno» y por el fin de «la ortodoxia neoliberal» y la «dolorosa austeridad», y por un nuevo tiempo que dará lugar «a una democracia social y a un mayor control político de la economía… los Gobiernos finalmente están asumiendo más responsabilidad por el bienestar público».

Esta colección de gansadas está lejos de ser excepcional, y basta con echar un vistazo a las cifras para comprender que carecen de base: en los Gobiernos no hubo austeridad (en los ciudadanos privados, sí), los Estados no se redujeron en ningún país del mundo, y la idea del autor de una «hiperglobalización desregulada» es pura fantasía.

Otra quimera es que el regreso del Estado, es decir, el aumento del gasto público, vaya a constituir un apoyo «a los trabajadores y a la clase media». Salvo que se crea seriamente que dicho gasto es gratuito, su aumento será sufragado mediante mayores impuestos que castigarán, precisamente, a los trabajadores y la clase media.

Para mayor confusión, el autor afirmaba que debe impedirse «un nacionalismo contraproducente», pero al mismo tiempo saludaba dicho nacionalismo si se aplica a escala europea, y aplaudía la «soberanía de la UE» en diversos campos, en particular el fondo de recuperación, que «demuestra que países como Alemania están dispuestos a cruzar sus tradicionales líneas rojas en pos de la solidaridad». O sea, llama solidaridad a obligar al pueblo a pagar más. Entretuvo esta semana el esfuerzo del Gobierno en subrayar su «sintonía» con el nuevo canciller alemán que insistía en el valor de las reglas fiscales.

Terminemos con un magro consuelo. Las tonterías que vierte nuestra opinión publicada no son muy diferentes de las que perpetran los extranjeros. Sin ir más lejos, el autor del artículo en cuestión, Mark Leonard (no confundir con Sarek), es un británico especialista en ciencia política, graduado en Cambridge, y director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE. Difunde sus ideas como @rodriguezbraun

La Mirada Milagrosa de Stiglitz sobre la Economía Argentina

Por Nicolás Cachanosky. Publicado en: https://economic-order.netlify.app/post/2022-01-13/

Stiglitz presenta a Argentina como un milagro económico para ayudar al gobierno en sus negociaciones con el FMI.

Destacados

Joseph E. Stiglitz ofrece una declaración sorprendente sobre Argentina cuando dice que “gracias a las políticas del gobierno actual para fortalecer la economía real, [Argentina] ha estado disfrutando de una recuperación notable”. Para todos los que conocen la situación económica argentina, las palabras de Stigtliz sorprenden. Se necesitan habilidades especiales para ver un milagro económico en un país al borde de una gran crisis económica.

Un falso milagro

Stiglitz basa su argumento en el crecimiento del PIB real de Argentina del 11,9 % en el tercer trimestre de 2021. Lo que no se menciona en su artículo es una caída del PIB de Argentina del 10,2 % en el tercer trimestre de 2020. Esto es importante porque es natural que siga una gran tasa de crecimiento. una gran caída. El milagro parece aún menos impresionante si comparamos el PIB real en el tercer trimestre de 2021 con el de 2019. Lo que encontramos es que el PIB en el tercer trimestre de 2021 es solo un 0,5% más alto que el PIB en el tercer trimestre de 2019. Más que un milagro, Argentina ofrece una definición de libro de texto de recuperación _ El crecimiento económico es un aumento de la capacidad productiva y no un simple cierre de la brecha del producto *. Si no lo sabías, Argentina se estancó en 2011 (fíjate en el siguiente gráfico tomado de El Hub Económico ).

PBI

El milagro de Stiglitz se desvanece aún más si comparamos el desempeño de Argentina con el de EE. UU. Por ejemplo, en el tercer trimestre de 2021, el PIB real de EE. Argentina cayó un increíble 19,7% en el mismo período. La conclusión es que la economía argentina está apenas un 0,5% por encima de su valor de hace dos años, mientras que el PIB real de EE.UU. es un 5% más alto. El siguiente gráfico muestra ambos PIB indexados a 100 en el tercer trimestre de 2019.

https://fred.stlouisfed.org/graph/graph-landing.php?g=KM7z&width=720&height=330

Memoria corta

Stiglitz cree que la mayoría de los problemas económicos de Alberto Fernández provienen de la presidencia de Macri. Se olvida que el propio Macri recibió un escenario muy delicado. Por lo tanto, está lejos de ser claro que Macri pasó por alto una economía peor que la que recibió. Por lo tanto, la economía que recibió Fernández de Macri es un regalo indirecto de la anterior administración Kirchner.

El FMI otorgó a Macri su acuerdo stand-by más grande en la historia de la institución. Pero, Macri emitió esta deuda no solo por su política económica, sino también para hacer frente a la deuda emitida por la administración Kirchner. Las cifras oficiales de la deuda antes del gobierno de Macri subestiman la deuda pendiente porque el gobierno de Kirchner ignoró los impedimentos por incumplimiento de pago de 2001. 1 Como bien sabe Stiglitz, Argentina perdió un juicio contra los holdouts en el circuito New Your. Argentina apeló todo el camino hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, que se negó a conocer el caso, dejando en pie el fallo de Griesa. La deuda que se tenía con los holdouts era muy real, como decía la sentencia del juez Griesa. En 2014, Stiglitz y Martín Guzmán escribieron un artículo crítico sobre el fallo de Griesa. 2Martín Guzmán es el actual Ministro de Economía de Argentina, pero en 2014 fue estudiante de posdoctorado bajo la supervisión de Stigtliz en la Universidad de Columbia. 3

Hay varios factores clave que Stiglitz deja fuera de su análisis. Por ejemplo, Macri recibió un déficit del 6,9% del PIB, pero dejó el cargo con un déficit del 4,7% del PIB. Es más, contrario a lo que implica Stiglitz, los controles de capital no comenzaron con Macri, comenzaron con la administración Kirchner. Una de las primeras decisiones de la administración de Macri fue eliminar esos controles de capital, aunque decidieron restablecerlos hacia el final del mandato presidencial. Además, más argentinos están saliendo del país hoy que en la crisis de 2001. Parece que Argentina vive un milagro con expectativas negativas.

¿De qué trata realmente la pieza de Stiglitz?

El artículo de Stiglitz se lee como algo más que defender un milagro inexistente. Argentina está contra la pared en la renegociación de su deuda con el FMI. Si el ministro Guzmán fracasa en sus negociaciones, Argentina se encontrará (otra vez) en una situación económica y social sumamente complicada. El artículo de Stiglitz defiende un hipotético milagro económico que se produjo sin medidas de austeridad. Su artículo termina con un llamado al FMI para que abandone las medidas de austeridad y le otorgue a Argentina un nuevo acuerdo a pesar de sus déficits insostenibles. Este es Stiglitz elogiando al “nuevo” FMI y llamando a dejar en el pasado la “austeridad al viejo estilo” (énfasis añadido):

En los últimos años, el FMI ha ganado nuevo respeto con sus respuestas eficaces a las crisis mundiales, desde la pandemia y el cambio climático hasta la desigualdad y la deuda. Si cambiara el curso de las demandas de austeridad al viejo estilo en Argentina, las consecuencias para el Fondo mismo serían graves, incluida la disminución de la disposición de otros países a comprometerse con él. Eso, a su vez, podría amenazar la estabilidad financiera y política mundial. Al final, todos perderían.

El hipotético milagro es un intento de ayudar a su antiguo alumno en la hora 11. La opinión de Stiglitz tiene dos problemas. Primero, su milagro no existe. En segundo lugar, la deuda de Argentina con el FMI es voluntaria y es una obligación del país cumplir con sus deudas. Argentina es libre de no depender del crédito del FMI si no está de acuerdo con los requisitos crediticios. Tal decisión, por supuesto, requiere una austeridad fiscal y una disciplina que el país no conoce desde hace casi un siglo. La adicción de Argentina al déficit no es culpa del FMI.

  1. Estoy seguro de que Stiglitz está al tanto de que Kirchner manipuló las cifras oficiales de inflación entre 2007 y 2015.  ↩︎
  2. Explico aquí el argumento de Griesa . ↩︎
  3. El artículo de Stiglitz no niega que está comentando el desempeño como Ministro de Economía de uno de sus alumnos. ↩︎

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. Es profesor de UCEMA. Publica en @n_cachanosky

Políticos ricos, pueblo pobre

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 12/1/22 en: https://economiaparatodos.net/politicos-ricos-pueblo-pobre/

Esa característica de la Argentina explicaría en parte la falta de transparencia de los presupuestos en diversas provincias y municipios

Si el análisis del despilfarro del gasto público a nivel nacional es una tarea titánica de llevar a cabo por lo dispersa que está la información, bucear en los presupuestos provinciales y municipales es un desafío que muestra la falta de verdadero sentido republicano que hoy impera en Argentina. Por ejemplo, conseguir el presupuesto desagregado de la legislatura de la provincia de Buenos Aires es una misión imposible. Lo máximo a lo que se puede acceder es al presupuesto total, pero como si fuese una asociación clandestina, tiene guardado bajo 7 llaves la apertura del gasto de ambas cámaras. Es como si hubiese un juramento de silencio entre todos los bloques de legisladores bonaerenses de no dar a conocer en qué gastan los $ 17.700 millones que gasto la legislatura de la provincia de Buenos Aires en 2021 con un costo promedio por legislador, tomando 13 meses para incluir el aguinaldo, de US$ 98.662 por mes. Esto es el sueldo de cada diputado y senador provincial, más los gastos indirectos como automóviles, choferes, asesores, viáticos, etc. Una fortuna donde gran parte del conurbano bonaerense se encuentra por debajo de la línea de pobreza.

Si uno un partido de gran peso electoral como es La Matanza con estimaciones de pobreza que llegan al 45/50 de la población de dicho partido que tiene unos 2.230.000 habitantes de acuerdo a las últimas estimaciones, puede ver que el presupuesto del Concejo Deliberante de La Matanza de 2021 fue de $ 369.810.199, con 24 ediles. Esto significa que el costo promedio por edil fue de US$ 11.853 mensuales, un disparate considerando las condiciones en que se encuentra la población del municipio.

Una de las provincias más pobres de Argentina es Chaco con un 51,9% de su población bajo la línea de pobreza en el Gran Resistencia. Cabe destacar que en 2016 Gran Resistencia tenía un 34,5% de su población en la pobreza. Es decir, que aumentó en 17,4% puntos porcentuales la tasa de pobreza de la población, pero el presupuesto de la legislatura provincial fue de $ 4.160 millones para 32 legisladores provinciales con un costo promedio por legislador de US$ 100.000 mensuales en 2021. Un verdadero disparate para una provincia hundida en la pobreza.

Formosa, con una pobreza del 47,4% tuvo un costo por legislador de US$ 35.821 por mes en 2021.

Catamarca que tiene una pobreza del 46%, tiene una legislatura con un costo de $ 3.167 millones en 2021, tuvo un costo por cada uno de sus 57 legisladores de US$ 42.740 mensuales.

Un caso realmente alarmante es el de Neuquén, provincia en que su ubica fundamentalmente Vaca Muerta. Esa provincia pasó de una pobreza del 27,1% en 2016 al 41% en el primer semestre de 2021. Sin embargo, a pesar de este estallido de la pobreza, el Congreso provincial tuvo un costo de US$ 65.604 por mes por legislador.

La política se ha transformado en un gran negocio en el que muchos quieren entrar para salvarse, por eso están sobredimensionados los congresos provinciales. En Argentina hay en total 1.199 legisladores provinciales, es decir, un promedio de 1 legislador provincial por cada 38.365 habitantes.

Cuadro 1

El cuadro 1 muestra los presupuestos anuales de cada legislatura provincial (se tomaron los datos conjuntos de senados y diputados en las provincias en que hay dos cámaras y en la cantidad de legisladores se sumo ambas cámaras cuando no es unicameral).

Como puede verse, Tucumán con un 46% de pobreza es la provincia que más costo tiene por legislador: US$ 156.968 por mes. El costo incluye sueldo más gastos directos e indirectos de la legislatura. Lo que realmente cuesta mantener cada legislador provincial.

La ciudad de Buenos Aires es la segunda con mayor costo por legislador y la tercera es Chaco con una pobreza ya mencionada anteriormente.

En promedio cada legislador provincial tiene un costo mensual de US$ 49.046, esto llevado al total anual para mantener a todos los congresos provinciales de US$ 764 millones.

En Argentina hay, en promedio, un legislador provincial por cada 38.365 habitantes.

En Estado Unidos, con 50 estados, tienen un total de 7.243 legisladores estaduales con un promedio de 1 legislador por cada 45.561 habitantes.

Por su parte, las comunidades autónomas de España tienen un total de 1.103 legisladores lo que da un promedio de un legislador autonómico por cada 43.000 habitantes. Nuevamente nosotros tenemos un legislador por menor cantidad de gente que en EE.UU. y en España. Somos más ineficientes.

En síntesis, no se pretende en estas líneas decir que tienen que desaparecer los congresos provinciales, lo que sí podría pensarse es una regionalización para reducir las estructuras burocráticas de las provincias. El mensaje es que Argentina está sumergida en la pobreza porque la política se ha transformado en un fenomenal negocio al servicio de unos pocos que logran escalar económicamente entrando en la actividad partidaria con muy buenas remuneraciones e “ingresos adicionales”.

Si a estas estructuras legislativas se le agregan los concejos deliberantes de los municipios que rondan los 2500, más todas las estructuras ejecutivas a nivel nacional, provincial y municipal, más empresas públicas parasitarias como pueden ser Aerolíneas Argentinas e infinidad de otras más, no cabe duda que hay mucho para recortar en el gasto público.

En definitiva, tanto se ha transformado la política en un negocio, que por eso tenemos políticos ricos y población pobre.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Preconceptos de algunos libertarios que debieran ser revisados

Por Enrique Blasco Garma. Publicado el 8/01/22 en: https://www.infobae.com/opinion/2022/01/08/preconceptos-de-algunos-libertarios-que-debieran-ser-revisados/

Las realidades de los EEUU y países que más avanzaron en el respecto de las libertades individuales aconsejarían replantear algunos mensajes

El dólar ha sido por lejos la medida más estable y demandada de valor. Confirmando la precisión de las políticas monetarias de la Reserva Federal (Reuters)

Las siguientes aspiraciones de reconocidos liberales debieran revisarse:

1. Eliminar los bancos centrales porque todas sus decisiones monetarias son irremediablemente erradas.

Según destacadísimos liberales, los bancos centrales siempre erran con cualquier decisión monetaria. Ya sea contraigan, mantengan, o expandan la oferta crediticia. Unos proponen la competencia de monedas, inspirada en Friedrich Hayek; otros volver al patrón oro, y algunos se ilusionan con el bitcoin, creados individualmente, sin el respaldo de controles suficientes.

Las críticas a los bancos centrales prestigiosos no ofrecen alternativas prácticas. El dólar, euro y otras monedas respetadas instrumentan gigantescas creaciones riqueza. Los PBI mundiales en 2021 suman cerca de USD 100 billones, oficiando de medida de valor en los negocios. Más del 80% se materializa empleando monedas prestigiosas. No aparecen medios mejores.

Explica libro “Fin de la Pobreza”: “El impulsor decisivo de los negocios es la estabilidad de las leyes y las unidades de medidas del Sistema Internacional (SI), sucesor del Sistema Métrico Decimal, estandarizando las dimensiones físicas objetivas en las transacciones, como el kilo, metro, litro”. Las monedas reputadas ofician de medidas de valor, complemento decisivo del SI, articulando instituciones controladas eficazmente por la población, que rechaza los castigos de la inflación e incertidumbre.

La información es crucial a la hora de descubrir negocios. Las actividades serían muy restringidas sin las medidas objetivas del SI y monedas reconocidas. La contribución de las monedas reputadas supera largamente las frustraciones de la inflación. Vienen valorando los bienes satisfactoriamente, durante largas décadas, sin insumir los costos de los bitcoins, oro y metales preciosos.

El siguiente gráfico ilustra la inflación anual del dólar y las variaciones del precio del petróleo y oro entre 1980 y 2021, destapa que las ventajas del oro crecen con la inflación, a pesar de su volatilidad. La cotización del petróleo marcaría la variabilidad del costo de minar bitcoins, por su enorme insumo de energía.

Claramente, el dólar ha sido por lejos la medida más estable y demandada de valor. Confirmando la precisión de las políticas monetarias de la Reserva Federal.

Muy distintas son las monedas peor reputadas. Mucho antes de publicar Dolarizar, Editorial Atlántida 2001, prologado por el ex presidente Carlos Menem, vengo proponiendo reemplazar al peso con el dólar, la moneda preferida por los argentinos.

Los signos monetarios impuestos por leyes opresivas deben ser sustituidos por los preferidos.Fuente: FMI WEO y Primary Commodity Prices del FMIFuente: FMI WEO y Primary Commodity Prices del FMI

Los países mantienen USD 12 billones de reservas internacionales en monedas fiduciarias; 60% está en dólares y 20% en euros, aproximadamente. Prueba la confianza merecida.

2. Inquieta el peso del gasto público en la economía

Las características de los bienes aconsejan su gobernanza, explica libro “Fin de la Pobreza”. Conviene empresas privadas si los bienes pueden producirse individualmente, su consumo disminuye la cantidad disponible para otros y beneficia sólo al usuario; ejemplo: alimentos, ropa, combustibles. En cambio, la oferta de bienes públicos: la defensa, justicia, estabilidad monetaria, deben ser colectiva, porque favorecen coordinar las actividades personales y el disfrute individual no impide el de otros.

Distinguir bienes privados o públicos ayuda a señalar quién debe decidir. Cuando los actos afectan a particulares exclusivamente, de modo negociable individualmente, las actividades debieran ser privadas. En tanto, las decisiones que afectan a una multitud de intereses discrepantes, que no convienen negociarse individualmente, deben ser colectivas; para eso está la política y el Estado. Las naciones progresan con información, transparencia, competencia, control de las decisiones públicas, sistemas de elección y representación política.

En EEUU, la Unión Europea y los países avanzados, el Estado no es propietario de empresas productoras de bienes privados. Pues sin competencia, el peso de los errores recortaría los ingresos del conjunto. El Estado atiende bienes públicos.

Los países avanzados afinan la transparencia del gasto estatal, distinguiendo la adquisición de bienes privados de los públicos.

Impulsado por mi querido profesor en la Universidad de Chicago, el premio Nobel Milton Friedman, EEUU transformó al personal de sus fuerzas armadas. Antes recurrían a los conscriptos, ahora son profesionales remunerados. Algunos generales expusieron su resistencia a un ejército de mercenarios, Friedman respondió: ¿prefieren un ejército de esclavos?

Transformar ejércitos de conscriptos en cuerpos profesionales pudo haber aumentado los gastos contabilizados para la defensa, pero ciertamente transparentó quien paga el costo, expande las libertades individuales y efectividad de las fuerzas armadas.

Procesos similares están incrementando la eficacia de los gastos estatales de países avanzados. En contraste, países que restringen libertades se van rezagando con la corrupción (normas desiguales según preferidos), imponiendo gravámenes, subsidios, prohibiciones, diferenciales en producciones privadas.

En el mundo libre también compiten mudándose de lugar de residencia. En los EEUU, los impuestos y prestaciones difieren considerablemente según Estados y condados. Lo mismo ocurre en la UE.

Los países expandieron el gasto público en la pandemia. EEUU incrementó la relación gasto público/PBI, al 42%, el cuadro registra esa relación en los países de la UE. en 2021.

3. Suprimir la deuda pública porque es inmoral

La deuda no es inmoral según el deudor sea público o privado, porque se trata de acuerdo de partes de forma voluntaria.

Afirmar que las deudas obligan a generaciones futuras luce sesgada, porque la construcción de carreteras, viviendas, los inventos, que se financian con créditos de largo plazo se basa en decisiones que modifican el futuro.

Pero no existen obligaciones financieras entre generaciones. Los contratos se suscriben y cancelan en fechas especificadas. Cobrarán y pagarán en fechas futuras personas activas en ese tiempo; futuras generaciones pagarán a futuras generaciones en el mismo instante, transfiriendo fondos entre sí.

Quienes heredan las acreencias cobrarán a quienes heredan las obligaciones y frutos del progreso. La forma jurídica de recibir capitales no hace a la moralidad de transacciones voluntarias.

EEUU es líder mundial en la defensa de las libertades, refugio de capitales, innovaciones, migrantes. Si no tuviéramos a EEUU, el mundo libre sería mucho más pequeño, si existiera.

Enrique Blasco Garma es Ph.D (cand) y MA in Economics University of Chicago. Licenciado en Economia, Universidad de Buenos Aires. Fue Economista del Centro de Investigaciones Institucionales y de Mercado de Argentina CIIMA/ESEADE. Profesor visitante a cargo del curso Sist. y Org. Financieros Internacionales, en la Maestria de Economia y C. Politicas, ESEADE.

La gran estafa del impuesto a la herencia

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 8/1/2en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-gran-estafa-del-impuesto-a-la-herencia-nid08012022/

¿Quién será el que invierta en un negocio si el resultado no se puede trasmitir total o parcialmente a descendientes? Así se tenderá a vivir al día, sin ahorros

Como es sabido, el Manifiesto Comunista escrito por Marx y Engels en 1848 constituye el documento central de la religión totalitaria de nuestra época. Allí se detallan diez puntos para sabotear y exterminar al sistema capitalista. En su punto tercero se aconseja eliminar la herencia en el contexto de lo que reza ese manifiesto en cuanto a que “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta sola expresión: abolición de la propiedad privada.”

Se ha sostenido que el establecimiento del impuesto a la herencia tiende a igualar a todos en la largada de la carrera por la vida, atenuando las ventajas de nacimiento; y, en el extremo marxista, se nivelaría en un sentido absoluto en aquella metáfora deportista. Se sigue diciendo que esto es justo porque permite que cada uno desarrolle sus potencialidades sin el apoyo del esfuerzo de sus ancestros.

Anthony de Jasay –el célebre profesor de Oxford y probablemente el autor más prolífico y creativo en la tradición de pensamiento liberal– muestra que resulta autodestructivo el ejemplo de la carrera por la vida. Esto es así debido a que el que llega primero en esa contienda verá destruido su esfuerzo, ya que nivelarán a sus descendientes nuevamente en la próxima carrera, puesto que ellos no recibirán nada del esfuerzo de su progenitor debido precisamente a la guillotina horizontal que implica el impuesto a la herencia, sea expropiatorio en su totalidad o de modo parcial, en cuyo caso el resultado abarcará la totalidad o el efecto negativo será sobre una parte.

Es del todo irrelevante para el bienestar de la gente quién es concretamente el que generó una fortuna: si el padre, el abuelo o el mismo titular del momento; el asunto estriba en los resultados y la respectiva gestión administrativa. Si el heredero administra mal, es decir, si en un mercado abierto no da en la tecla con las preferencias de sus semejantes, incurrirá en quebrantos, lo cual significa que transferirá sus recursos a otras manos más competentes. El impuesto a la herencia bloquea, deteriora y desdibuja el antedicho proceso, lo cual se traduce en despilfarro que consume capital y, por ende, contrae salarios e ingresos en términos reales. En este contexto, ¿quién será el que invierta en un negocio si el resultado no se puede trasmitir total o parcialmente a descendientes? Así se tenderá a vivir al día sin ahorros. En otras palabras, el impuesto a la herencia perjudica a toda la economía, pero muy especialmente a los más vulnerables, puesto que las menores tasas de capitalización siempre afectan con más fuerza a los más pobres.

Los estatistas siempre están al acecho para incluir medidas del tipo mencionado, lo cual desafortunadamente en nuestros tiempos incluye a la cabeza de la Iglesia Católica con sus alientos al redistribucionismo del fruto del trabajo ajeno y a los embates de los aparatos estatales. De allí que cuando le preguntaron al actual papa si es comunista, respondió: “Son los comunistas los que piensan como los cristianos” (Roma, La Reppublica, noviembre 11, 2016); y también sus reiteradas declaraciones y documentos varios que la emprenden contra el capitalismo y los mercados libres, al tiempo que alaba a tercermundistas y equivalentes, todo lo cual intensifica la pobreza en grado sumo.

La influencia central en Marx provino de Hegel, quien en su Filosofía del derecho (asunto que alude también en La filosofía de la historia) resume su posición cuando escribe: “El Estado es la realidad de la idea ética; es el espíritu ético […] El Estado es la voluntad divina como espíritu presente.” Esta obra ha sido posteriormente prologada por Marx, donde subraya: “La religión es el sollozo de la criatura oprimida […] Es el opio del pueblo. La eliminación de la religión como ilusoria felicidad del pueblo es la condición para su felicidad real”. Este andamiaje conceptual ha sido tomado en cuenta por sus seguidores al efecto de demoler desde adentro religiones oficiales, faena realizada principal, pero no exclusivamente por Antonio Gramsci para incorporar adherentes al marxismo.

Un destacado precursor del marxismo fue Robespierre, que en la contrarrevolución francesa expresó en su conocida diatriba del 2 de diciembre de 1793: “Todo lo indispensable para la preservación es propiedad común”.

Es triste que desde el púlpito se aliente lo dicho, puesto que otra influencia decisiva en el pensamiento de Marx fue el determinismo físico en Demócrito, sobre el que trabajó su tesis doctoral. Tal como han explicado, entre muchos, autores como el filósofo de la ciencia Karl Popper y el premio Nobel en neurofisiología John Eccles, esa postura niega la existencia de la psique fuera de los nexos causales inherentes a la materia, lo cual imposibilita el libre albedrío, la revisión de nuestros juicios, proposiciones verdaderas y falsas, ideas autogeneradas, la responsabilidad individual, la moral y la propia libertad. Esta postura marxista se pone de relieve especialmente en la obra en coautoría con Engels titulada La sagrada familia. Crítica de la crítica crítica (no es una errata, es así el título), en el que aluden a estudios realizados por Bruno Bauer y sus hermanos Edgar y Egbert, donde mezcla ese tema con ofensas contra el judaísmo –que desarrolla en La cuestión judía–, a pesar de descender de una familia rabínica, aunque su padre cambió de religión al efecto de contar con mayor número de clientes en su bufete de abogado en el contexto del régimen prusiano.

Un buen número de intelectuales se dejaron seducir por el marxismo que recién abandonaron una vez que comprobaron de primera mano los desastres irreversibles que produce. Hoy se suele renegar de la etiqueta marxista, pero se adopta buena parte de sus recetas, lo cual está presente en aulas universitarias, en círculos sindicales, en no pocos medios periodísticos, en ámbitos empresarios, en organismos internacionales financiados por gobiernos y en un número nada despreciable de los libros publicados. Incluso los hay quienes se proclaman abiertamente antimarxistas pero degluten sus principios.

Ha habido y hay fervientes revisionistas que objetan distintos aspectos del marxismo, pero vuelven una y otra vez a sus ejes centrales, como es el caso del impuesto a la herencia. Aparecen marxistas edulcorados que rechazan enfáticamente la violencia, sin percatarse de que está en la naturaleza de todo régimen totalitario el uso sistemático de la fuerza al efecto de torcer voluntades que pretenden operar en direcciones distintas a las impuestas por los mandones de turno.

Hasta se conjetura que el propio Marx se percató de su error, en cuanto a que su tesis de la plusvalía y la consiguiente explotación no la reivindicó una vez aparecida la teoría subjetiva del valor expuesta por Carl Menger en 1871, que echaba por tierra con la teoría del valor-trabajo marxista. Por eso es que después de publicado el primer tomo de El capital en 1867 no publicó más sobre el tema, a pesar de que tenía redactados los otros dos tomos de esa obra, tal como nos informa Engels en la introducción al segundo volumen veinte años después de la muerte de Marx y treinta después de la aparición del primer tomo. A pesar de contar con 49 años de edad cuando publicó el inicio de aquella obra, se abstuvo de publicar, salvo dos textos secundarios: sobre el programa Gotha y el folleto sobre la comuna de París.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

MIENTRAS DURÓ EL LIBERALISMO

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 6/1/22 en: http://gzanotti.blogspot.com/2022/01/acabo-de-ver-la-pelicula-mientrasdure.html

Acabo de ver la película Mientras dure la guerra, del director Alejandro Amenábar, sobre las idas y venidas del gran Miguel de Unamuno sobre lo acontecido en Salamanca en 1936.

Quedé muy impresionado del diálogo que sostienen Franco y Unamuno cuando este último le pide al futuro dictador por su amigo Atilano Coro.

Calma, por favor, defensores de Franco, de Unamuno, de los marcianos y de los venusinos. Ya sé que el diálogo es imaginario. Nunca se sabrá qué se dijeron, como tampoco quedó grabado ni escrito el famoso discurso donde Unamuno denuncia las atrocidades de un bando y del otro. Pero tomen el diálogo como imaginario. Como tal, los guionistas han logrado perfectamente la descripción de dos paradigmas políticos inconmensurables. Por ende voy a cambiar los nombres aunque todos se darán cuenta quién es quién.

Juan: “Si, de ese señor ya me han hablado. Es protestante y masón. Un mal español”.

Pedro: “Bueno, pero él… ¡El no ha cometido ningún delito!

Ya está. Por ahora, ya está. Dos líneas que lo dicen todo.

“Un mal español”. La unidad política es La Nación identificada con el Estado, error moderno del cual la mayor parten de nacionalistas modernos no pudieron salir. Por lo tanto, lo que define al perteneciente a la Nación no es un pacto político donde se respeten sus libertades individuales, sino su pertenencia a lo que la ideología del régimen. ¿Qué es ser un “buen argentino”? ¿O un buen ruso? ¿O un buen norteamericano?

Hoy todos lo han olvidado, pero en el liberalismo clásico, lo que define al un buen ciudadano es su adhesión al pacto constitucional originario, que incluye el respeto a sus libertades individuales. Por eso Mises distingue entre Nación y Estado. Hoy todos lo han olvidado, pero lo que definió al pacto de EEUU es la Independence Declaration que decía que todos los seres humanos habían sido “dados” de ciertos derechos por Dios………. Por ende para ser un buen ciudadano lo único que era necesario era respetar el Rule of Law, o sea, respetar las libertades de los demás. Por ende para ser un buen ciudadano no había que ser católico, protestante, masón, ni blanco, como lo recordó Martin Luther King en su soñado discurso. Claro, ahora todo eso se acabó. Martin Luther King también. Ahora es ONLY black lifes matter.

Franco piensa coherentemente dentro de su paradigma. La Nación Española Católica es para él la unidad política. Católica como los ultramontanos, para quienes, como “el liberalismo es pecado”, no había debido proceso, ni separación entre ley humana y ley natural, ni derechos personales; no, todo eso es pecado. Un mal español.

Unamuno, que no había dejado de ser liberal, le responde desde la Galaxia Andrómeda: “No ha cometido ningún delito”. “Delito”, o sea, no ha atentado contra la vida, propiedad o libertad de nadie. Unamuno no podía entender cómo alguien podía ser ejecutado por ser masón y protestante. Es que Don Miguiel era un pecador, claro, un liberal. Y Franco, obviamente, no puede entender la respuesta de Unamuno.

Franco responde con el silencio. Unamuno aboga a favor de más casos. Y protesta contra las ejecuciones sin juicio. Entonces Franco dicen que eso lo hacen también los republicanos. Y la respuesta de Unamuno es más incomprensible: “¡Pero nosotros somos cristianos!”

Pobre Unamuno. Metió el dedo en la llaga, con total ingenuidad. ¿Qué impedía a los católicos ultramontanos perseguir a los no católicos, como ahora los científicos contra los no vacunados?

Porque los no católicos CONTAGIAN el error (uno de los peores era la masonería). Por el bien común, por el bien de los demás, hay que perseguirlos.

Pero atenti, la respuesta de Franco no es así de elaborada, tiene la misma ingenuidad que la de Unamuno. Se la acerca a Unamuno para hacerle una confidencia:

“Precisamente. Nosotros cuidamos al enemigo”.

Unamuno lo mira perplejo.

“Antes de morir, se les está dando a los reos la oportunidad de confesarse… Con lo que pueden ir al cielo”.

Unamuno no sabe qué responder. Qué pecador. Tendría que haber dicho gracias.

Ojalá Unamuno se hubiera sentido acompañado por otros pecadores que prepararon el camino al documento de Libertad Religiosa del Concilio Vaticano II. O sea, todo Israel y su consumación, el Cristianismo. La distinción entre el ser humano y Dios.  La distinción entre el poder del príncipe y el poder de la Iglesia. No imponer el bautismo por la fuerza. Pero no. Todo eso es pecado….

Perseguir, apresar, matar al que no es católico: todo eso es virtud. Claro. Es que los pecadores no lo entendemos.

Es que el no católico contagia, como los no vacunados. Es lo mismo. A ver Gabriel si lo entendés, te vacunás, te convertís, abandonás el pecado del liberalismo y te hacés católico “como Franco manda”. Dale.

Porque así sos un escándalo para los no creyentes.

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor en las Universidades Austral y Cema. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Publica como @gabrielmises