EL CASO DE LAS VACUNAS Y LOS CONTAGIOS

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Hace tiempo en uno de mis libros titulado Pensando en voz alta, editado en Lima por la Universidad de Ciencias Aplicadas de Perú, elaboré sobre el caso de las vacunas en el contexto de enfermedades que se trasmiten, se trate o no de epidemias o pandemias. Ahora vuelvo sobre el asunto de modo conjunto con otro tema conexo que también traté pero de modo separado, cual es el de animales o plantas susceptibles de trasmisión de pestes varias. Me parece que es pertinente analizarlos en un mismo paquete.

En estas situaciones existen grandes posibilidades de lesionar derechos de terceros a través de enfermedades o pestes trasmisoras de diverso grado de peligrosidad y naturaleza. Lo mismo ocurre con la emisión de monóxido de carbono en los pulmones de terceros o, para el caso, cuando se arroja ácido sulfúrico en el jardín del vecino. Según resulten las normas en una sociedad abierta y competitiva se anticipará y castigará la respectiva conducta o el traslado de animales o plantas apestadas. En ambos casos no hay necesidad de dramatizar con los movimientos migratorios o el comercio exterior puesto que el problema también surge dentro de las fronteras y, por ende, también son válidos los cordones sanitarios.

Lo primero es tener en cuenta que en la medida que disminuye el riesgo de lo que Garret Hardin bautizó como “la tragedia de los comunes”, en esa medida se podrá corregir la amenaza o el daño concreto. Y esto se resuelve vía la asignación de derechos de propiedad donde cada propietario decidirá si los moradores en su lugar deben o no deben vacunarse como condición para ingresar a su bar, su club, su medio de transporte, su local bailable, su comercio, su colegio o su carretera o calle.

En esta situación, no solo se decidirá sobre la inoculación de marras sino también sobre los muy diferentes tipos de vacunas en un proceso de prueba y error ya que los experimentos y las investigaciones no son estancos sino que se van modificando a través del tiempo en mercados competitivos en cuyo contexto se contemplan los casos de los alérgicos, motivos religiosos de objeción de conciencia y similares. Por otro lado, la plolitizacón de un tema tan delicado no solo hace de cuello de botella para procesos evolutivos y dinámicos tan necesarios sino que se abren las puertas a corruptelas varias.

Sin embargo, el panorama antes descripto otorga la necesaria flexibilidad al sistema y abre canales y procedimientos para enfrentar los peligros en medio de auditorias cruzadas ya que nadie tiene el monopolio de las medidas precautorias y los respectivos castigos. Además lo dicho abre perspectivas para juzgar los pros y contras de cada una de las vacunas disponibles al momento y se maximizan los incentivos para la investigación y producción de nuevas alternativas en contraste con sistemas cerrados, generalizados e impuestos desde el vértice del poder político.

Idéntico razonamiento es aplicable al ingreso de animales o plantas apestadas y su combate a través de pesticidas, inoculaciones y equivalentes. En estos casos y en los mencionados más arriba respecto a las personas, antes de continuar con el tema es de interés extender el análisis a otras situaciones de diversa complicación y complejidad. Me refiero a la figura de la subrogación en una sociedad libre cuando, por ejemplo, se observa que una mujer embarazada ingiere drogas alucinógenas para usos no medicinales. Cualquiera pude actuar como subrogante y accionar ante la Justicia en defensa de lo que estima es una lesión al derecho de la persona por nacer, y son los tribunales los que se expedirán sobre la razón o sinrazón del caso en fallos en competencia al estilo del common law en sus estadios iniciales en Inglaterra y en la República romana antes del advenimiento del Imperio.

Lo mismo puede decirse de la denuncia y eventual procesamiento de quien posee un animal o una planta que puede trasmitir una peste a sus vecinos o una persona que se considera está incubando una enfermedad contagiosa y peligrosa para la salud de sus congéneres. La aludida subrogación respecto a posible lesión a los derechos de otros también puede eventualmente aplicarse respecto a una persona que deambula por la calle en un estado que se estima no puede controlar su conducta, sea en estado de ebriedad, por exceso de tranquilizantes o lo que fuere. La Justicia resolverá con el debido proceso lo cual implica todas las garantías necesarias puesto que siempre está la espada de Damocles de los excesos inaceptables y aberrantes respecto de medidas precautorias antes de haber cometido un crimen, como los horrores instaurados por Robespierre en la contrarrevolución francesa con los denominados “delitos de intención” (junto con la peor de las afrentas a la prensa y al resguardo a las libertades individuales cual es la censura previa).

Habiendo dicho esto subrayamos que dado que hoy no tiene lugar de modo suficientemente extendido la asignación de derechos de propiedad y hay grandes superficies de la llamada “propiedad pública”, en esta instancia del proceso de evolución cultural las normas entonces no surgen de la competencia abierta de fallos judiciales sino de las legislaturas gubernamentales, por lo que es relevante destacar que en la medida de resoluciones verticales que impongan situaciones monopólicas y no abran posibilidades de flexibilidad, en esa medida la eficiencia para lograr el cometido de prevenir y castigar posibles contagios será subóptima. En esta instancia, por ejemplo, en las aduanas los respectivos vistas debieran requerir certificados de agencias privadas en competencia para asegurarse que lo ingresado del exterior o trasportado en el interior esté debidamente cubierto. Este procedimiento privado evita corrupciones y situaciones de lobby en la que empresarios prebendarios paralizan la entrada de competencia escudándose en enfermedades y contagios inexistentes.

En resumen, cuanto mayor resulte la asignación de derechos de propiedad mejores son las defensas contra estas y otras amenazas, pero mientras eso no se aplique hay que minimizar riesgos a través de la tercerización de contralores en manos privadas. Finalmente consigno que cuando se produce una intoxicación y la repartición encargada de evitarla es estatal, si las manifestaciones en señal de protesta resultaran muy reiteradas, se cambiará a Pedro por Juan en la agencia burocrática del caso pero todo el esquema queda igual. Sin embargo, si la que sufre el embate es una institución privada, digamos la “cinta azul de la calidad” y se produce una intoxicación bajo su garantía desaparece la marca del mercado y los responsables pueden ser castigados sin que la Justicia sea juez y parte como cuando el problema se suscita dentro de la esfera gubernamental con todas las presiones políticas del momento.

Aunque se trate de un asunto distinto, sirve como buen ejemplo de  tercerización y apertura a la competencia la insistencia en que en los aeropuertos cada aerolínea fije sus normas de seguridad con los que tenderán a balancear la debida atención y amabilidad con su clientela con la seguridad en vuelo. Precisamente, como se ha señalado, los ataques espantosos a las Torres Gemelas, en gran medida fueron no solo por la negativa a la mencionada descentralización, sino porque las autoridades del gobierno central no aceptaron que la tripulación recurriera a armas sin detonación tal como se habían producido y propuesto, por lo que los criminales pudieron cometer sus ataques con cuchillitos de plástico y amenaza de una bomba inexistente.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Esta podría ser la semana más movida de la economía global en 2019

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 30/7/19 en: https://www.ambito.com/esta-podria-ser-la-semana-mas-movida-la-economia-global-2019-n5045560

 

La Reserva Federal (Fed) de EE.UU.

Mañana la Fed reduciría las tasas, luego de más de diez años, en un cuarto de punto, aunque algunos apuestan hasta por medio punto porcentual, intentando sostener el crecimiento y acotar la inflación. Hoy saldrían en EE.UU., los índices de salarios, ventas de viviendas y confianza del consumidor. Luego, el jueves, el dato de manufacturas (ISM) mostraría una expansión.

El viernes, las estadísticas sobre comercio evidenciarían la guerra con China y el informe de empleo mostraría una ganancia de 166.000 puestos, menos que los 224.000 de junio. La próxima semana, el Tesoro dirá cuánto crédito necesita dados los crecientes déficits presupuestarios.

EE.UU. se frena, creció 2,1% en el segundo trimestre frente al 3,1% del primero, aun así, continua la reactivación iniciada hace 10 años, la más larga de su historia, y la más mediocre, con un crecimiento promedio de 2,3%.

En Asia, esta semana se retoman las negociaciones entre EE.UU y China. El Banco de Japón, hoy reafirmaría su intención de bajar tasas para evitar una apreciación del yen, si la Fed recorta las tasas, dado que los datos este martes mostrarían que la producción industrial se contrajo nuevamente en junio debido a la floja demanda externa.

En China, Corea del Sur, Australia, Indonesia y Tailandia se conocerán esta semana índices que mostrarían una ralentización de las economías y el comercio global. Y, hablando de China, el Índice de las 500 mayores empresas globales de Fortune, hace 30 años tenía 167 estadounidenses, 111 japonesas y ninguna china. En su última edición, de la semana pasada, tiene 121 de EE.UU., 119 chinas, y 52 japonesas. Ahora, de las empresas chinas, el 69,9% son estatales y subsidiadas.

Por cierto, nadie cree los datos chinos. Para Yingyao Hu, de la Universidad J. Hopkins, el crecimiento es 1,8% inferior, lo que supone un respetable 4,4% pero no el 6,2% oficial. Y, según Greg Ip del The Wall Street Journal, el milagro chino genera aumentos del PBI per cápita inferiores a los del japonés, taiwanés y coreano.

En Europa el BCE se preparó, la semana pasada, para el recorte de tasas en septiembre y la compra de bonos. Hoy se conocería otro descenso en la confianza de la zona y, mañana, que la economía se desaceleró en el segundo trimestre a la mitad del 0,4% del primero y que la inflación languidece debajo del objetivo del BCE de 2%. El Banco de Inglaterra publicará sus previsiones el jueves, que se moderarían al acercarse la fecha límite del Brexit, el 31 de octubre.

En América latina, el banco central de Brasil podría reducir las tasas mañana. El jueves, los datos industriales de julio aclararían si entró en recesión técnica en el primer semestre y México, mañana, sabrá si la evitó al publicarse los datos preliminares del segundo trimestre.

Entretanto, en Argentina, el Índice de Confianza del Consumidor de la UTDT mejoró en julio 8,9% respecto a junio, y 21,9% i.a., mostrando que la propaganda oficial es exitosa porque, aunque el PBI haya cortado una caída continua de 12 meses, ni el consumo ni el empleo mejoran.

La actividad económica creció 2,6% i.a., según el EMAE del Indec y subió 0,2% respecto de abril. Pero lo único que se ve es que el agro hizo un aporte en efectivo y circunstancial -creciendo 49,5%- compensando la baja de casi todos los sectores, como el comercio, la actividad manufacturera y financiera que bajo 16% por la contracción del crédito, evidenciando que la economía sigue cayendo.

Y con las PASO cerca, según analistas citados por Bloomberg, después de los retornos en 2019 de las acciones de más de 30%, y el mejor carry trade del mundo, con un retorno de 14%, muchos podrían tomar ganancias.

Con todo, el FMI -optimista- estimó que en 2019 la economía caerá 1,3%. Y hablando del FMI, reafirmando su neokeynesianismo, con motivo de su 75º aniversario del 22 de julio, reproduce en su web un artículo (“Lord Keynes Pays a Visit”) donde imaginariamente Lagarde explica a Keynes el porqué del leve desvío de su proyecto inicial.

El daño más grande del -multi- estatal FMI es el ideológico, al convencer a sectores conservadores de que es necesario “un ajuste doloroso”, recortar gasto en base a baja de sueldos y pensiones.

Falacia que viola las leyes económicas desde que este “ajuste”, a igualdad de condiciones, solo provocará una caída en el consumo -ergo, el PBI, la recaudación fiscal…- obligando a aumentar la presión impositiva. Cuando, por donde debe empezarse, es por desregular al mercado, permitiéndole expandirse, y vender propiedades estatales deficitarias y, así, licuar el gasto al tiempo que se bajan los impuestos.

Además, esto de que, del mal –el “ajuste doloroso”- puede surgir un bien, viola las leyes de la lógica: de Identidad, de No contradicción, del Tercero excluido y de la Razón suficiente. Del mal solo puede -y surge- mal.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini 

DIFERENCIA ENTRE MENTE ABIERTA Y BASURAL ABIERTO

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

A primera vista parece fácil diferenciar una mente abierta de lo que es un basural abierto pero no es tan sencillo precisarlo analíticamente. Días pasados me pasó un video Laura Smith Estrada donde en su aspecto central trataba de una maestra de escuela que intentaba explicar a un niño que su respuesta fue errónea en una prueba cuando se le preguntó cuanto es dos por dos a lo que respondió veintidós. A poco andar se presentaron los padres del alumno en cuestión quienes dijeron que había que tener la mente abierta y que la respuesta a lo consultado en el examen de marras podría ser veintidós. Luego de ese episodio, el director del colegio la increpó a la profesora solicitándole que debía pedir disculpas por su actitud intolerante, a lo cual se acopló el Consejo Directivo del establecimiento y manifestaciones de diversas procedencias en el campus apoyaron la reprimenda, lo cual finalmente derivó en que la despidieran a la maestra.

He aquí una demostración cabal del relativismo epistemológico, es decir, que no hay tal cosa como verdad en el sentido de correspondencia entre el juicio y el objeto juzgado, que todo es relativo lo cual -como consigna “la trampa de Epiménedes”- además de convertir en relativa a esa misma afirmación convierte en un sinsentido todo departamento de investigación en los claustros puesto que nada habría que investigar ya que todo serían construcciones culturales arbitrarias.

Una cosa es aceptar que los humanos somos imperfectos y que, por tanto, estamos situados en un proceso evolutivo en todos los planos y que lo que hoy se toma por verdadero mañana puede ser refutado, situación que para nada descalifica la idea de proposiciones verdaderas y falsas sino que nos obliga a estar en la punta de la silla y estar atentos al peregrinaje en busca de conocimiento. Estamos ubicados en un mar de ignorancia en una búsqueda permanente de islotes de tierra fértil, a saber, de verdades que son objetivas e independientes de la opinión que de ella se tenga.

En el caso de las matemáticas de nuestro ejemplo de aquél video el tema se ve con claridad pero no lo es tanto cuando nos referimos a otras materias que también encierran sus verdades solo que no se vislumbran con tanta claridad. Por ejemplo, no es menos cierto que la inflación derrite salarios en términos reales, que los precios máximos producen escasez artificial y que los mínimos generan sobrantes, que el impuesto progresivo es regresivo, que las empresas estatales se traducen en una contradicción en los términos, que los aranceles empobrecen, que la redistribución coactiva de ingresos deteriora la asignación de factores productivos, que los marcos institucionales que no protegen derechos afecta negativamente el nivel de vida moral y material y así sucesivamente con temas económicos y jurídicos pero también con todas las otras ramas del conocimiento. La ley de gravedad no es materia opinable ni lo es la medicina, lo cual, como queda dicho, no niega que estas materias están insertas en procesos evolutivos ya que en lo humano nunca se llega a una meta final.

Entonces una cosa es tener la mente abierta al efecto de encaminarse a un mayor y mejor conocimiento y otra bien distinta es recibir cualquier cosa a la par, lo cual significa un basural abierto que desvía la brújula desde la excelencia a la degradación. Si se pregunta como distinguir en entre lo falso y lo verdadero la respuesta debe ser que el tema no es el como sino el que es lo que permite esa distinción, es decir, lo que nos autoriza a distinguir la verdad del error son nuestros instrumentos intelectuales, en otros términos, el que alude a la razón que por cierto no es infalible pero el proceso de corroboraciones provisorias y refutaciones nos permite grados crecientes de acercamiento a la verdad.

Antes he escrito sobre el posmodernismo y ahora es del caso reiterar algunos conceptos en ese sentido. Las clasificaciones y las etiquetas siempre contienen alguna dosis de arbitrariedad y de posible controversia, pero puede  decirse que la modernidad es heredera de una larga tradición cuyo inicio se sitúa en la Grecia clásica. Allí comienza la pesquisa de inquirir el porqué de las cosas y la posible modificación de lo modificable y no simplemente resignarse a aceptarlas sin cuestionamiento, sometidos al mandato de los reyes y a los dictados de los dioses paganos.

Louis Rougier explica que en esto precisamente consistió el mito de Prometeo que apuntaba a una ruptura con la superstición. Los griegos le dieron sentido a la razón, a la teoría, a la demostración, al silogismo y a la lógica. Por otra parte, la arrogancia y la soberbia de sostener que todo lo puede la razón – que no tiene límites – conduce al diseño de sociedades, a las utopías de la construcción del “hombre nuevo” y otros dislates que habitualmente terminan en el cadalso.

Las planificaciones estatales operan en base al racionalismo y constituyen un fiasco porque se basan en la presunción de un conocimiento que no existe. No se trata de insuficiencia en las memorias de ordenadores para almacenar datos, es que la información sencillamente no está disponible. Nosotros no sabemos con certeza que haremos la semana que viene. Podemos formular una conjetura pero llegado el momento, al cambiar las circunstancias, modificamos nuestras prioridades. Si el propio planificador no conoce a ciencia cierta que hará con su vida en las próximas horas , con mucho menos razón puede pretender el manejo presente y futuro de millones de arreglos contractuales. El peor de los mundos posibles estriba en la ignorancia de la propia ignorancia.

Como queda dicho, el primer capítulo posmodernista se refiere al relativismo epistemológico. Esto es que no hay tal cosa como la verdad. Todo dependería de interpretaciones subjetivas. Todo dependería del “color del cristal” de cada uno. Es que un mismo juicio no puede ser conforme y contrario al objeto juzgado en las mismas circunstancias.

En la época de Isaiah Berlin no se recurría a la expresión “posmoderno”, sin embargo, este autor aludió al romanticismo como una corriente que propone “una inversión de la idea de la verdad como correspondencia” y le atribuye a Fichte la idea de que “los valores se construyen, no se descubren”. Al contrario de lo que sostienen los posmodernistas, Popper subraya la importancia del descubrimiento de la verdad como objeto central de nuestros estudios y desvelos: “la principal tarea filosófica y científica debe ser la búsqueda de la verdad”. Este es el sentido mismo de la investigación  y las universidades. Claro que el procedimiento para incorporar fragmentos de conocimiento esta plagado de acechanzas y desventuras. Se trata de un arduo recorrido. El debate abierto de ideas se torna indispensable, en la esperanza de disminuir en algo nuestra colosal ignorancia.

No hace mucho Malcom W. Browne dio cuenta de una reunión celebrada en la New York Academy of Sciences, que congregó a mas de doscientos científicos de distintas partes del mundo, para contraargumentar “la crítica posmoderna a la ciencia que sostiene que la verdad depende del punto de vista de cada uno” . Sin duda que todo lo que entendemos es subjetivo en el sentido de que es el sujeto el que entiende, pero cuando hacemos referencia a la objetividad de la verdad queremos significar que las cosas, hechos, atributos  y procesos existen o tienen lugar independientemente de lo que opinemos sobre aquellas ocurrencias o fenómenos que son ontológicamente autónomos.

Constituye un grosero non sequitur el sostener que de las diversas valorizaciones de las personas, se sigue la inexistencia del mundo objetivo. Hay aquí un salto lógico inaceptable. Se trata de dos planos completamente distintos. La subjetividad de las preferencias, creencias y opiniones son independientes de la objetividad de lo que son las cosas.

El segundo capítulo posmodernista es el relativismo hermenéutico, es decir, que los textos y la comunicación en general deberían interpretarse del modo que el intérprete lo considere pertinente independientemente de lo que queda consignado en el texto o en el mensaje que se trasmitió por otras vías. No habría tal cosa como una interpretación verdadera o ajustada  al texto o a las palabras comunicadas, ni interpretaciones equivocadas. John M. Ellis explica que si bien el lenguaje surge de una convención, de ello no se desprende que las palabras son arbitrarias ya que si pudieran significar cualquier cosa se haría imposible la comunicación : “Un símbolo que no significa algo específico, no significa nada”. Umberto Eco nos dice que “La iniciativa del lector consiste en formular una conjetura interpretativa sobre la intentio operis. Esta conjetura debe ser aprobada por el conjunto del texto como un todo orgánico. Esto no significa que sobre un texto se pueda formular una y solo una conjetura interpretativa. En principio se pueden formular infinitas. Pero, al final, las conjeturas deberán se probadas sobre la coherencia del texto, y la coherencia textual no podrá sino desaprobar algunas conjeturas aventuradas”.

El tercer capítulo se refiere al relativismo cultural. En este sentido Eliseo Vivas muestra la “falaz inferencia que parte del hecho del pluralismo cultural y llega a la doctrina axiológica de que no podemos discriminar en lo que respecta al mérito de cada una”. Una cosa es la descripción de costumbres que no son mejores ni peores, simplemente revelan gustos e inclinaciones y otra bien distinta son referencias que tienen relación con proposiciones verdaderas o falsas, lo cual puede ser juzgado con una escala universal. Las relaciones interculturales resultan fértiles, tal como lo demuestra Stefan Sweig en la época de oro de la Viena cosmopolita antes de la truculenta diáspora que produjeron los sicarios nazis. De todos modos, debe tenerse en cuenta la complejidad presente en afirmaciones que tienden a generalizar respecto de la cultura de tal o cual país. Siempre recuerdo la formidable respuesta de Chesterton cuando le preguntaron que opinaba de los franceses : “no se, porque no los conozco a todos”.

Por último, el relativismo ético que abraza el posmodernismo apunta a  que no habría tal cosa como lo bueno y lo malo. Así, el incumplimiento de la palabra empeñada o el estímulo a la antropofagia no serian morales o inmorales en abstracto. No habría tal cosa como actos que apuntan a la actualización de potencialidades en busca del bien , ni normas para todos los seres humanos en dirección al respeto recíproco. El posmodernismo, igual que el positivismo, considera que las reflexiones éticas como principios universales constituyen manifestaciones vacías, puesto que no pueden verificarse. Morris R. Cohen apunta con razón que esa  afirmación de que “las proposiciones no verificables carecen de significado tampoco es verificable […] La afirmación de que las proposiciones éticas carecen de significación, forma parte de la errónea concepción positivista tradicional del método científico […] Los juicios éticos se refieren a aquellos que los hombres generalmente deben hacer si quieren ser prudentes”.

Hace años publiqué un extenso ensayo sobre el posmodernismo en la revista académica del Centro de Estudios Públicos de Chile. En esta ocasión solo cabe un apretado resumen actualizado del problema, pero debe destacarse que no solo se observa una nutrida bibliografía sobre esta corriente de pensamiento, sino que abarca campos cada vez mas amplios. Por ejemplo, en la economía. En este sentido Mark Blaug – dejando de lado por el momento otros debates colaterales – escribe que “Tal vez el síntoma mas alarmante del desarrollo del formalismo vacío en la economía moderna es la creciente difusión del posmodernismo en los escritos sobre metodología de la economía. El posmodernismo en la economía adopta formas diferentes pero siempre comienza con la ridiculización de las pretensiones científicas de la economía tirando agua fría a las creencias de que existe un sistema económico objetivo”.

Tiene sus bemoles debatir con un posmodernista puesto que inmediatamente acusa al contradictor de “logocentrista”, es decir basado en la lógica , la cual niega al tiempo que sostiene que todo significado es dialéctico. Bien ha concluido Ortega que el relativismo “es el tema de nuestro tiempo” puesto que hoy hay mucho de basural abierto. En definitiva, es como escribe Allan Bloom “la apertura a la cerrazón es lo que estamos enseñando”.

La bibliografía en línea argumental con lo expresado es muy copiosa pero si tuviera que resumir en las tres obras de mayor calado diría que son en este orden: Objetivity. The Obligation of Impersonal Knowledge de Nicholas Rescher (University of Nortre Dame Press, 1997) con especial referencia al primer apartado del tercer capítulo, cuyo título explica la tesis puesto que las tensiones ayudan a despejar dudas: “Cognitive Objetivity Does Not Demand Consensus”, varios de los ensayos contenidos en Conocimiento Objetivo de Karl Popper (Madrid, Tecnos, 1972/1974) y Against Relativism. Philosophy of Science, Deconstrustion and Critial Theory de Christopher Norris (Londres, Blackwell, 1997/2013).

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Corralito y carry trade: dos “inventos” argentinos

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 26/7/19 en:  https://www.ambito.com/corralito-y-carry-trade-dos-inventos-argentinos-n5044913

 

En el mercado de valores están invirtiendo quienes no ven otra alternativa, al punto que el fenómeno ha generado un sobrenombre, TINA -The Is No Alternative-, No Queda Otra Alternativa que invertir en acciones de EE.UU. Pero para algunos sí hay opción: los emergentes.

Inversores extranjeros buscan alternativas.

“Las malas noticias son aclamadas. Las buenas ponen nerviosos a los inversores. Bienvenido a Wall Street”, escribió Stephen Grocer en The New York Times. En el mercado de valores están invirtiendo quienes no ven otra alternativa, al punto que el fenómeno ha generado un sobrenombre, TINA -The Is No Alternative-, No Queda Otra Alternativa que invertir en acciones de EE.UU.

“Así, las acciones suben a pesar de que hay mucho de qué preocuparse”, continúa Grocer. El índice S&P 500 a mediados de julio ya había alcanzado un récord, luego de cotizar por encima de 3.000. Y, mientras sigan las malas noticias sobre la ralentización de la economía mundial, los bancos centrales están decididos a mantener las tasas de interés bajas, y así bonos y renta, y plazos fijos no resultan una buena inversión.

El dinero barato ha transformado el mundo de los prestatarios, ahorradores, banqueros, administradores de dinero y jubilados. Según las ideas neo-keynesianas, imperantes en el mundo hoy, las bajas tasas de interés estimulan el crecimiento ya que las empresas y los consumidores pueden obtener fondos a bajo costo.

Entre muchos, en 2018 Jamie Dimon, de JPMorgan Chase & Co., dijo que el índice de referencia mundial para tasas a más largo plazo -el rendimiento de un bono del Tesoro a 10 años- podría superar el 5%, pero hoy apenas supera el 2%. Las tasas hipotecarias a 30 años son una fracción, y las empresas pagan muy poco por los préstamos. Todo ese dinero barato está inflando la economía.

Y la Reserva Federal, que venía incrementando las tasas desde 2015 -entre 2012 y 2015, con bajas tasas, el S&P 500 subió 45%- comenzaría a recortarlas, un cuarto de punto porcentual, a fines de julio. Y lo mismo harían muchos otros. El Banco Central Europeo desde 2016 ha establecido una tasa de referencia de -0,4%.

Así, la deuda global de rendimiento negativo ya superó los u$s13 billones, en gran parte alemana contrastando con la de EE.UU. que todavía está en positivo. Esta anomalía incentiva a los gobiernos a dilapidar más ya que ganan endeudándose. La deuda de Washington ya superó los u$s22 billones.

El problema se traslada al futuro. Del otro lado está la gente común, los pequeños inversores y los jubilados que reciben tasas bajas por sus ahorros. Según Bankrate.com, la tasa promedio en las cuentas de ahorro en EE.UU. es del 0,10%, cuando en 2000 llegaba al 1,73%. El bono del Tesoro a 30 años produce alrededor del 2,5%, contra un 6,5% durante la década de 1970.

Los fondos de pensiones, que supervisan trillones, redujeron las expectativas de rendimiento ya que el récord en las acciones no es alivio porque en eso se invierte menos desde la crisis financiera. El retorno esperado promedio de pensiones en los próximos 10 años sería del 6,1%, frente a un objetivo anterior del 7%.

Así, los inversores se vuelcan hacia alternativas de mayor riesgo, en países emergentes y en carry trade, la compra de moneda en lugares con altas tasas de interés que está generando los mejores rendimientos desde mayo de 2018, según un índice de Bloomberg sobre los retornos del carry trade de ocho mercados financiados por las posiciones cortas del dólar. Y, como cuando inventamos el corralito a nivel global, como ejemplo, Susanne Barton de Bloomberg, destaca que las apuestas en pesos argentinos que utilizan dólares están cosechando alrededor del 15% de ganancia este año, y el 20% con euros.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini 

El voto liberal, en la encrucijada

Por Enrique Aguilar: Publicado el 26/7/19 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/columnistas/el-voto-liberal-en-la-encrucijada-nid2271251

 

Es factible que el intento de sacar a José Luis Espert de la competencia electoral haya sido una maniobra artera, pero sin sentido. Con fórmulas presidenciales ya acordadas y listas únicas de candidatos a cargos legislativos, el 11 de agosto no tendremos verdaderas primarias. Solo sabremos quiénes alcanzan el piso del 1,5% de los votos requeridos para los comicios de octubre. De este modo, con Espert fuera de juego, lo único que se hubiera logrado es burlar las preferencias genuinas y la voluntad de no pocos electores, especialmente jóvenes, que, por las razones que fueren, cifraron en el economista liberal sus expectativas hacia el futuro manifestando asimismo su descontento presente.

También resulta cuestionable que el propio Espert, como referente del liberalismo, asimile sin más el gobierno de Macri al de CFK. Por ejemplo, cuando en un programa de televisión abierta afirmó días pasados que “habría que frotar la lámpara” para saber cuál fue peor que otro, como si se tratara de una obra en dos actos. De la misma manera, al ser consultado enseguida sobre un eventual ballottage entre Macri/Pichetto y Fernández/Fernández, prefirió no expedirse escudándose en el carácter secreto del voto. Dos gestos de una gran irresponsabilidad política en estas horas cruciales para la historia de nuestro país.

Todavía cuesta digerir la complicidad de varios liberales latinoamericanos con las dictaduras y los regímenes represivos que asolaron a la región en los sesenta y setenta, o su indiferencia frente a los crímenes perpetrados por el terrorismo de Estado, que ningún apóstol de liberalismo clásico hubiera podido convalidar. Recuperada la democracia, como se recordará, otra generación de liberales volvería a renegar de las fuentes (de Locke, Montesquieu, Smith, Madison, etc.) cuando, en nombre de la apertura económica y una política de privatizaciones que mayormente resultó en un traspaso de monopolios públicos a monopolios privados, consintió durante los noventa el gobierno por decreto, el “robo para la corona”, la frivolización del poder, la falta de control legislativo y la existencia de una Justicia cooptada.

Ciertamente, no es este el caso de Espert, un hombre inteligente, valiente y de convicciones firmes (todo lo contrario, pues, de algunos inescrupulosos que cambian de filas como de corbata deshonrando su profesión), quien difícilmente asociaría ninguna de aquellas experiencias con el liberalismo. Sin embargo, retacear una respuesta sobre un posible ballottage entre las dos principales candidaturas supone, quiérase o no, una forma de subestimar la gravedad de lo que vivimos durante la llamada década ganada: la corrupción institucionalizada, la persecución al periodismo independiente, los magistrados comprados, la confrontación fomentada desde la retórica oficial, el servilismo, el escrache y otros tantos hechos oprobiosos que exceden la mala gestión económica y son en un todo incompatibles con los principios más elementales de la filosofía liberal.

El gobierno de Macri cometió demasiados yerros como para que el enojo de amplios sectores de la población no resulte comprensible y justificado. A la vista están las promesas incumplidas, la inflación, el aumento de la pobreza, el desempleo, la voracidad fiscal y el endeudamiento mayúsculo que afrontamos. Y por supuesto la actitud sectaria de algunos funcionarios que, a fuerza de voluntarismo y arrogancia (“fatal arrogancia”, la llamaría Hayek), subestimaron la realidad dejándonos a las puertas de un fracaso histórico.

Así y todo, aunque debamos resignar la potestad de hacer valer nuestra independencia para votar en una dirección que no nos complace, la perspectiva de una segunda vuelta no deja lugar para las vacilaciones ni para frotar ninguna lámpara. “A ellos les dejamos el silencio”, dijo una vez la expresidenta. Es de prever que ni eso nos dejarán esta vez. La reforma judicial y la Conadep del periodismo parecen por ahora aspiraciones delirantes. Pero no seamos ingenuos, pues todo cabe en la imaginación K. Fueron por todo, se quedaron con mucho y vendrán probablemente por más. El voto liberal tiene la oportunidad de contribuir a evitar ese desenlace.

 

Enrique Edmundo Aguilar es Doctor en Ciencias Políticas. Ex Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Políticas y de la Comunicación de la UCA y Director, en esta misma casa de estudios, del Doctorado en Ciencias Políticas. Profesor titular de teoría política en UCA, UCEMA, Universidad Austral y FLACSO,  es profesor de ESEADE y miembro del consejo editorial y de referato de su revista RIIM. Es autor de libros sobre Ortega y Gasset y Tocqueville, y de artículos sobre actualidad política argentina.

El recorte del gasto no es una condición necesaria ni suficiente

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 23/7/19 en:  https://www.ambito.com/el-recorte-del-gasto-no-es-una-condicion-necesaria-ni-suficiente-n5044236

 

El establishment conservador -que todo cambia para que siga igual- insiste en que es imprescindible recortar el gasto estatal para que la economía crezca. En rigor, buscan que el Estado pueda seguir con su característica ineficiencia, que lo lleva a ser deficitario, y lo resuelven de modo fácil: recortar gastos, sobre todo sueldos, en lugar de convertirlo en menos ineficiente.

Para el crecimiento del mercado el recorte del gasto estatal no es condición suficiente. De hecho, el primario real cae hace casi 20 meses y, como porcentaje del PBI, va camino de ser el más bajo en diez años. Pero esta caída queda ensombrecida por el aumento de los pagos por la deuda. Y la economía no para de caer.

En el primer semestre de 2019, el resultado primario fue superavitario en 0,15% del PBI. Ingresaron $30.221 M más que los gastados. Pero el pago de intereses creció 118,4% i.a., pasó de 1% a 1,5% del PBI. Así, el resultado primario más financiero fue deficitario en 1,3% del PBI.

Recortar el gasto puede ser contraproducente, caería el consumo y provocaría manifestaciones en contra sobre todo si se basa en la reducción de personal estatal y/o sueldos. En cambio, los gastos podrían solventarse con la venta de las innumerables propiedades estatales como que el superávit primario de junio se debe, en buena parte, a la venta de dos centrales térmicas y una concesión por un total de $44.596 M.

Tampoco es condición necesaria. Lo que debe hacerse es desregular -“desencorsetar”- la economía para que se expanda y vender los innecesarios bienes estatales. Al crecer la economía y disminuir la plantilla estatal por los empleados “privatizados”, se licuará sin traumas el gasto. En particular, deben desregularse las leyes laborales de modo que el mercado absorba los desempleados por Estado.

El principio filosófico es que la violencia destruye, entonces, lo malo del Estado no es que gaste o “invierta”, sino que utilice su monopolio de la violencia -su poder de policía- para recaudar como cuando cobra impuestos que nadie pagaría voluntariamente. Así, cuando el Gobierno dice que los ingresos crecen por encima de los gastos habrá que ver si son voluntarios -como cuando un privado paga por propiedades estatales que desea- o son coaccionados como los impuestos, la inflación -el exceso de moneda de curso forzoso- o las tasas impuestas por el BCRA.

Aun suponiendo que la presión impositiva disminuye, hay que ver si lo hace respecto al PBI privado, que cae, y hay que sumar la inflación y la tasa de interés, que no bajan y, por tanto, no es creíble una reactivación de la economía por mucho gasto que recorten.

En el año, la economía acumula una baja de 4,6% pero, según O. Ferreres, en junio empezó a dar la vuelta y habría crecido entre 2% y 3% i.a. Para los próximos meses se esperan también números positivos, y el año cerraría con una caída del PBI de “solo” 1,4%.

Aun cuando la cosecha de la campaña 2018/19 alcanzará el récord de 147 M de toneladas, según Agroindustria, y junto a la energía motorizan las exportaciones -crecieron 16% en junio- no compensan la retracción del mercado interno. La industria cae 9,8% i.a. en los primeros cinco meses y no reacciona, desde 2016 hasta fines de 2019 los salarios reales habrán caído 14,3%, el desempleo alcanza el 10,1%, y sube, la pobreza, según la UCA, roza el 35% y va por más.

Con las tasas que fuerza el BCRA, y el dólar artificialmente planchado, la inversión no existe, los ahorros son para la “bicicleta” y el mercado de capitales languidece. Según el IAMC, en el primer trimestre de 2019, el financiamiento a empresas en el mercado de capitales alcanzó u$s820 M, una caída de 72% i.a. Según datos del BM, en 2017, la ratio capitalización bursátil/PBI en Argentina era de 17%, Brasil 46,3%, Chile 106,4%, Francia 106% y EE.UU. 165%.

Tampoco es creíble que la inflación comienza a bajar sustancialmente, a pesar del 2,7% medido en junio y que para julio los analistas calculan entre el 2% y el 2,5%. Y el BCRA anunció que la tasa no bajará de 58% hasta tanto se conozca el próximo dato de inflación, el 15 de agosto y, aunque lo disimule, da señales de que la cosa no va bien. Decidió que la evaluación del cumplimiento de la meta de base monetaria se realizara bimestralmente -en julio/agosto- porque preveía que no se cumpliría en julio, aunque asegura que el promedio se mantendrá en $1.343 M.

Para el BCRA, “los bancos están integrando encajes durante el mes de julio por un monto mayor al requerido para el bimestre, esperándose una integración menor en agosto”. Con más demanda de dinero este mes, que lograba que las licitaciones de Leliq resultaran expansivas, y emisión de pesos para cambiar dólares del Tesoro, el promedio de base monetaria se alejaba de la meta en julio. El BCRA decidió, además, elevar en 3 puntos porcentuales la fracción de los encajes, por los depósitos a plazo fijo, que las entidades están habilitadas a integrar con Leliq (remuneradas).

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini 

La Economía del Kirchnerismo

Por Iván Carrino. Publicado el 21/7/19 en: https://www.ivancarrino.com/la-economia-del-kirchnerismo/

 

Desde mayo de 2003 a diciembre de 2015 Argentina fue gobernada por Néstor Kirchner, primero, y Cristina Fernández de Kirchner, después. En esta clase de la materia “Problemas de Historia Económica Argentina”, de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, analizo la economía del período kirchnerista.

El PDF completo con los gráficos está en este link.

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE. Sigue a @ivancarrino