Caos planificado

Por Gabriel Boragina. Publicado en: http://www.accionhumana.com/2019/10/caos-planificado.html

 

Pocas obras conservan una actualidad tan impactante como todas la de ese autor genial que fue Ludwig von Mises. La que hoy nos proponemos comentar es la titulada Caos planificado[1] escrita en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial y cuyos conceptos y principios son, sin embargo, casi completamente aplicables a nuestros días. Allí el fenomenal maestro austriaco comienza la misma con estas palabras:

“Lo característico de esta época de dictadores, guerras y revoluciones es su inclinación anticapitalista. La mayoría de los gobiernos y partidos políticos ansían restringir la esfera de la iniciativa privada y la libre empresa. Es un dogma casi indiscutido que el capitalismo está acabado y que el advenimiento de una completa disciplina de las actividades económicas es al tiempo inevitable y altamente deseable.”[2]

Pese a que Hitler y Mussolini habían caído, todavía sobrevivían las ideas que los habían inspirado a crear sus respectivos movimientos y a declarar al capitalismo como el enemigo supremo a combatir. Es de recordar que ambos dictadores (tanto como el soviético Stalin) consideraban ser los únicos verdaderos representantes del socialismo, basta a tal fin rememorar que el nombre completo del partido nazi de Hitler era el de “Partido Nacional Socialista Obrero Alemán” y que Mussolini en sus comienzos militaba en el partido comunista italiano de donde, finalmente, fue excluido.

Ayer como -con poca diferencia- también hoy, en Europa la atmósfera que se respiraba era de un anticapitalismo a ultranza, algo que se ha extendido paulatinamente desde entonces hasta la fecha en América y que abraza todo el orbe.

“Aun así el capitalismo sigue siendo muy vigoroso en el hemisferio occidental. La producción capitalista ha hecho progresos muy notables incluso en estos últimos años. Se han mejorado mucho los métodos de producción. Los consumidores han recibido bienes mejores y más baratos y muchos artículos nuevos inauditos hace poco tiempo. Muchos países han expandido el tamaño y mejorado la calidad de sus manufacturas. A pesar de las políticas anticapitalistas de todos los gobiernos y de casi todos los partidos políticos, el modo capitalista de producción sigue en muchos países cumpliendo su función social de proporcionar a los consumidores más bienes, mejores y más baratos.”[3]

A pesar de lo desigual de la lucha entre el capitalismo y el anticapitalismo de gobiernos y partidos políticos, el capitalismo supo mantenerse activo y productivo (características ambas esenciales del mismo) durante todas las épocas habidas desde su aparición en las postrimerías del siglo XVIII hasta nuestros días.

En la época en la que L. v. Mises escribe este ensayo, el capitalismo había sufrido golpes terribles de la mano de las dictaduras nazi-fascistas y comunistas, inclusive después de la finalización de la Gran Guerra el imperio soviético anexó a los países de la Europa oriental dentro de su órbita.

Aun así, y de la mano de ideas promercado, Alemania occidental emergía como el Gran Milagro Alemán como se lo denominó en aquella época. Las señales que el capitalismo surgía victorioso estaban dadas por el hecho que “Los consumidores han recibido bienes mejores y más baratos y muchos artículos nuevos inauditos hace poco tiempo” y todo ello cada vez en mayor cantidad.

“Indudablemente no es un mérito de gobiernos, políticos y sindicalistas que los niveles de vida estén mejorando en los países comprometidos con el principio de la propiedad privada de los medios de producción. No son los negociados ni los funcionarios, sino las grandes empresas las que tienen el mérito de que la mayoría de las familias en Estados Unidos posean un automóvil o una radio. El aumento en el consumo por cabeza en Estados Unidos, comparado con las condiciones hace un cuarto de siglo no es un logro de leyes y decretos. Es un logro de empresarios que aumentaron el tamaño de sus fábricas o construyeron otras nuevas.”[4]

Este párrafo es de suma importancia por cuanto aquí L. v. Mises identifica por completo el sistema capitalista con el del “principio de la propiedad privada de los medios de producción”, con lo que queda demostrado que sin propiedad privada no hay capitalismo y viceversa. Son dos componentes inseparables e inescindibles.

Resulta claro que el capitalismo no es mérito de ningún gobierno, ni movimiento político, dado que no ha sido creado por ninguno de ellos, sino que ha surgido de manera espontánea por la acción emprendedora de muchos individuos inspirados en su propio espíritu creativo y elaborativo.

No obstante, hay que alertar que el capitalismo es un producto lógico de la libertad, donde la filosofía de libertad impera y se la respeta es bastante seguro que allí brotará el espíritu capitalista y quizás también -en palabras de Michael Novak- el espíritu del capitalismo democrático.

Recordemos que en la época en que L. v. Mises escribe no existía ni la TV ni mucho menos Internet. Y los automóviles y la radio eran considerados artículos de lujo a los que sólo las personas ricas podían acceder. Es por eso que L. v. Mises hace hincapié que la producción capitalista haya permitido que en ese entonces la mayoría de las familias norteamericanas pudieran disponer de bienes que, en otras partes del mundo, eran tenidos por artículos suntuarios (automóviles y radios). Hoy en dia el capitalismo ha popularizado el uso de Internet y teléfonos móviles, algo impensado en épocas de L. v. Mises y no hace mucho tiempo atrás incluso.

“Uno debe destacar este punto porque nuestros contemporáneos se inclinan por ignorarlo. Enredados en las supersticiones del estatismo y la omnipotencia del gobierno, están preocupados exclusivamente con las medidas gubernamentales. Esperan todo de la acción autoritaria y muy poco de la iniciativa de los ciudadanos emprendedores. Aun así, el único medio para aumentar el bienestar es aumentar la cantidad de productos. Eso es lo que buscan las empresas.”[5]

Nos hemos referido a esta verdad como la del paternalismo estatal. Nos comportamos como súbditos del emperador estado y esperamos todo de él. Esto no ha cambiado con el tiempo, y las palabras de L. v. Mises se han vuelto proféticas describiendo tanto a sus contemporáneos como a los nuestros.

Pero, a su vez, hay que destacar que a los partidarios de la libertad le preocupan las medidas estatales porque precisamente afectan negativamente el campo de la libertad y de las autonomías individuales que -como en los días en los que L. v. Mises escribía estas iluminadas palabras- acotan la libertad individual y el campo de la iniciativa privada, lo que impide nuevos emprendimientos al tiempo que obstaculizan los pocos que aún se encuentran en marcha.

Es un error popular creer que los gobiernos pueden mejorar la situación de las personas que están bajo sus esferas. Sino que son solamente esas mismas personas las que pueden resolver sus propios problemas y ayudar a solucionar los problemas del resto de sus conciudadanos.

[1] Ludwig von Mises, Caos planificado, fuente: http://mises.org/daily/2454 (Publicado el 3 de febrero de 2007).

[2] L. v. Mises ibidem, pág. 3.

[3] L. v. Mises ibidem, pág. 3/4.

[4] L. v. Mises ibidem, pág. 4

[5] L. v. Mises ibidem, pág. 4.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE. Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero. Síguelo en  @GBoragina

La “patria financiera” a cara descubierta

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 9/10/19 en: https://www.ambito.com/la-patria-financiera-cara-descubierta-n5058956

 

Si el Estado no asume su realidad de deudor serial y se reconvierte vendiendo propiedades inconvenientes, sobrevendrá un “ajuste salvaje”. Pretensiones del establishment, algunos banqueros y su socio el multiestatal FMI.

La patria financiera a cara descubierta

En septiembre, según LG, en términos reales los depósitos en pesos del sector privado cayeron 5,9% i.a., la mayor caída en lo que va del año. Los depósitos en dólares bajaron 26,3%, acumulando desde las PASO un descenso de 34%, u$s11.179 M. Lo prestado en pesos a los privados bajó 33,6% i.a. y 2019 cerraría con un stock de préstamos en torno a 7,6% del PBI, el menor nivel en 15 años. Según First, la caída de los préstamos en dólares durante septiembre fue récord, 15,7% i.a.

El volumen negociado en la Bolsa ronda los u$s15 M diarios -en Madrid, por caso, se negocian u$s2.000 M- y la capitalización bursátil de las empresas domésticas es hoy la mitad -u$s 27.600 M- que cuando Macri llegó al poder, según BYMA. El total administrado por los FCI bajó a u$s10.000 M desde un máximo de u$s35.000 M a principios de 2018.

Esta descapitalización acelerada -que conlleva baja de productividad, de salarios reales, de consumo y demanda de dinero, ergo, inflación- es el resultado del primer mes del control de cambios. Y seguramente volveremos desde “emergentes” a “economía fronteriza”, el 20 de junio, cuando se conozcan las reclasificaciones del índice MSCI. Cuando haber dejado el dólar libre en el mercado -sin intervención del BCRA- habría tenido consecuencias mucho menos traumáticas, y al aumentar el precio de la divisa se habría desincentivado la fuga.

Además, aunque las tasas de los plazos fijos siguen altas, bajan: 60% un mes atrás, 55% hoy. La mitad de los plazos fijos en pesos de las familias son pasibles de irse a dólares, unos u$s8.800 M. Desde las PASO salieron 98.000 M de plazos fijos privados en pesos. Por cierto, el spread entre la tasa de las Leliq y la del promedio del rendimiento ofrecido a ahorristas en septiembre llegó a 25,5 puntos, asegurando un buen negocio para la banca, sin ningún esfuerzo ni riesgo como debería ser el “capitalismo”.

Por cierto, dada la inflación, los rendimientos de los ahorros en pesos son negativos. Hoy Argentina tiene tasas negativas en términos reales (-2,1%), en tanto que, en Brasil, Chile y Perú, van del 3,1% al 1% reales.

Irónicamente, Europa se argentiniza, aunque por motivos distintos, pero también anormal. Los bancos empiezan a trasladar las tasas negativas (del -0,5% que les cobra el BCE) a los depósitos de más de € 100.000. Por caso, el Berliner Volksbank cobra un interés del -0,5%. Las tasas negativas ya les están costando a los prestamistas alemanes €2.400 M anuales. Así se vuelcan al oro y a bonos del Tesoro que todavía mantienen una tasa positiva cercana al 1,5% aunque, precisamente por compras que persisten hacia el futuro, sigue bajando.

Según Ecolatina, supuesto que la actividad continúe cayendo, el saldo favorable de la balanza comercial se extendería a u$s19.000 M, dada la caída en las importaciones y la débil crecida de las exportaciones a falta, precisamente, de un dólar competitivo. No alcanza. Sin acceso al crédito, el Gobierno deberá enfrentar vencimientos por u$s25.000 M en 2020. Más la fuga de capitales y el déficit turístico, entre otras cosas, que podría superar los u$s24.000 en el año.

De modo que si el Estado no asume su realidad de deudor serial y se reconvierte vendiendo propiedades inconvenientes, sobrevendrá un “ajuste salvaje” como pretenden el establishment, algunos banqueros -“la patria financiera”- y su socio el multiestatal FMI que propone que le devuelvan sus préstamos, perdidos en la “timba”, subiendo impuestos y realizando una quita en la deuda con el sector privado.

Cavallo, padre del “corralito” -uno de los ataques más irracionales a la propiedad privada argentina, en defensa de la “patria financiera”- asegura que de no haber sido por los controles de cambio -contrarios a la naturaleza del mercado- el descontrol monetario llevaría a la hiperinflación, y propone un “ajuste” salvaje pero con “bisturí” no como en 2002, cuando sobrevino uno dada la explosión inflacionaria: el PBI cayó 10%, los salarios estatales y las jubilaciones bajaron 20%, el costo de vida subió 42%, el gasto público primario se redujo y, dado el default, quedó en cero la factura de intereses.

Un directivo bancario argentino, representativo del sector, insiste en “profundizar la bancarización minimizando el uso del efectivo” en lo que tienen que participar “los bancos, el BCRA, Hacienda, la AFIP, Anses y el Congreso”. Es decir, usar el poder de policía estatal para forzar al pueblo, el mercado, sin siquiera consultarlo.

Dice el directivo que el 80% de las acreditaciones de los ingresos de las personas físicas se realizan a través del sistema financiero, unas 26 M de transferencias electrónicas mensuales -equivalente al 26% del PBI, u$s120.000 M- y más de la mitad salen del sistema en efectivo. Si el 20% del 100% que sale en efectivo se canalizara vía medios electrónicos, y pagara impuestos, aumentaría la recaudación en 1% del PBI, casi u$s5.000 M. E implicaría una mayor capacidad prestable equivalente a u$s10.000 M, unos 2 puntos del PBI.

Y sin tapujos aseguró que “los primeros beneficiarios seríamos el Estado y los bancos”. Supuestamente esto se derivaría en beneficios al consumidor como si no supiéramos que, así como una baja en los impuestos difícilmente suele llegar al mercado, estos negociados tampoco.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Brexit Uncertainties Will Continue To Haunt Business Prospects In The United Kingdom

Por Alejandro Chafuen: Publicado el 17/9/19 en:  https://www.forbes.com/sites/alejandrochafuen/2019/09/17/brexit-uncertainties-will-continue-to-haunt-business-prospects-in-the-united-kingdom/#552528ad1eeb

 

“We have many issues that go to a referendum in Switzerland. But after the results come in, and we know who won, the government immediately works to implement the decision. It has been three years since the Brexit vote. What is going on?”

I had the privilege of spending several days in London recently, and the above question by a friendly Swiss journalist to our host at a dinner helped confirm my views of what has been taking place in London: a concerted effort to negate the results of the June 23, 2016 election.

The dinner was a memorable moment and at a historical place: the Houses of Parliament. I was invited by a committed conservative, a member of the House of Lords who has direct knowledge of the situation, processes and players. He is also uniquely familiar with the talents and character of Prime Minister Boris Johnson. I received the invitation before anyone knew how critical the week would be. There were only four of us at the table during that hectic evening, during which our host had to leave four times during drinks and dinner to go and cast votes. His manners and demeanor made it all easy, despite the sad fact nothing is easy in contemporary British politics and business.

The acute discussions also revealed to me that there are other battles beyond Brexit. In the first interview after her resignation, former Work and Pension Minister Amber Rudd emphasized the word “moderate” several times. Whenever there is a mention of the 21 members of Parliament who were expelled for voting with the opposition to delay Brexit further, the word “moderate” never fails to appear. One side is depicted as “moderate, moderate, moderate” while those who intend to enact the will of the majority are portrayed as radical clowns who do not play by the rules.

The goal of the anti-Brexit conservatives is to undermine Boris Johnson and to take the conservative party back to a John Major-David Cameron line.

But beyond London, in the regions favorable to Brexit, it is a different world. The conservatives who do not support Boris Johnson know that they are walking a fine line. At the moment they might like being portrayed by the establishment as putting “country over party,” but they know they could soon be portrayed as putting “the European Union and London over country.”

Outside the city, and perhaps inside as well, many agree with the analysis by Theodore Dalrymple (pen name of Anthony Malcolm Daniels). According to Dalrymple, those who protest Johnson’s decision to suspend Parliament “are not trying to defend parliamentary democracy, about which they do not give a fig; what they are protesting against is that the votes of those persons whom they consider ignorant, uneducated, prejudiced, xenophobic, and so forth, have a chance of being taken seriously, indeed as seriously as their own. This is an outrage to their dignity.”

For those who live in the DC area, this attitude is not new: it is the same attitude that inspires resistance to most of the Trump agenda, made possible only by the votes of “deplorables.”

When in her first post-resignation interview Amber Rudd was asked about Boris Johnson’s views, she answered, “He also prefers to get a deal but he is not working to get a deal.” I got a different impression from hearing the lengthy committee interview of Michael Gove, Minister for the Cabinet Office, and the BBC interview of Sajid Javid, Chancellor of the Exchequer. Gove answered: “There is no good date to leave the EU with no deal,” and, “Boris Johnson is being helpful.” After each question about what could happen in specific sectors with a no-deal Brexit, Gove explained possible and plausible scenarios. He was not improvising.

Defending Democracy via the Deep State

Defend Democracy gathering in front of the Parliament. But not now. Only Boris Johnson pushing for a vote

ALEJANDRO CHAFUEN

Javid argued that Brexit is the government’s central focus. But when asked for the evidence, a draft of the plans, he avoided specifics, and answered by saying that they hold two to three meetings a week. But why has no document or Brexit deal been shared? Javid answered he is aware of plans for a new Brexit deal, but he will not share them. He supported Boris Johnson’s argument that they need to be ready to play the no-deal Brexit card; otherwise the EU would have full power to impose its will or block Brexit indefinitely. By blocking a no-deal Brexit, the Remainers were actually kneecapping the Conservative government.

I recently wrote an article about the admirable economic liberalization and deregulation law passed in Brazil. I asked those who wrote it if their bureaucracies played a helpful role, and they answered that they avoided working with their own “public servants.” They did it all quietly, within their inner circle. Any advance knowledge of the details would have been used by the Brazilian Deep State and their allies to derail the plans. I get the sense that the same is happening now in the United Kingdom. The British government’s Civil Contingencies Secretariat, for instance, produced a document called Operation Yellowhammer, which it tried to keep confidential. The document details the worst-case scenarios and risk areas of a no-deal Brexit. Those who oppose Brexit are using this analysis to create fear and change some minds.

The U.K. divisions and polarization are as great as in the United States, and the talking points are set. One party argues that Parliament is disobeying the people, the other that Boris Johnson is disobeying the law. Both accuse the other side of being anti-democratic. The longer this division and impasse continues, the more business will suffer.

Helen Dale, a writer who follows British politics closely, recently wrote an article for Law and Liberty stating that “everyone involved in this tremendous national contretemps looks at the word ‘democracy’ and – depending on how they answer the Leave/Remain question – defines it differently.” But in an ominous forecast, Dale writes that the impasse could go on for a very long time. She continues: “Maybe the definition of Hell really is re-fighting the 2016 Referendum for all eternity,” and asserts, “We are trapped in a sort of Brexit limbo that – given the electorate is still divided 52:48 Leave:Remain – may not be resolved even by a general election later this year.”

A general election seems the most logical approach and the only way that the Brexit vote will be respected. All serious analysis, the political road signs, and recent actions by Boris Johnson point to a national election. As the polls are currently in his favor, his opponents are trying to delay elections as long as possible, hoping the political winds start blowing against Johnson. Each party, nevertheless, is positioning its forces and frame its narrative for what they know is an inevitable national election. The Liberal Democrats, for example, have vowed to abolish Brexit altogether.

UK Parliament against voters

Those who voted for Brexit demonstrating against the Parliament working to nullify their vote

ALEJANDRO CHAFUEN

If Parliament does not call for a new election (they need two-thirds of the vote), then Boris Johnson will face three choices: challenging the law passed by Parliament, obeying that law, or handing his resignation to the Queen, who would then have to call for a new government. Jeremy Corbyn is the next in the order of succession, and a Corbyn government would likely not last long. His anti-market, pro-socialist views would be much more damaging for U.K. business than a no-deal Brexit. There will likely be a call for another election before the end of the year. The anti-Johnson and anti-Brexit conservatives will hope to position one of their own “moderates” as an alternative: one possibility is Kenneth Clark, who was one of the 21 expelled and was the longest-serving member of Parliament.

Additional factors in what looks like a road to a general election are the role of Nigel Farage and his Brexit party, and the views and role of Boris Johnson’s chief adviser, Dominic Cummings. Boris Johnson now seems to have stolen the thunder from Nigel Farage and his support for a clean-cut Brexit. Many on Johnson’s team believe Farage offered a pact to the conservatives in which he will work to deliver the rural votes from Northern England in exchange for Tories maintaining their support for Brexit. In a recent interview, Farage cast some doubts on Boris Johnson’s commitment to a no-deal Brexit. Given that Boris Johnson has lost six straight votes in Parliament and that he is 30 seats short of a majority, Farage believes that a new election before the end of the year is inevitable.

Dominic Cummings’s role has led to many discussions and conspiracy theories. From 2007 to 2014, Cummings was special adviser to then-Education Secretary Michael Gove. Cummings is often compared to Steve Bannon, who occupied a similar position under President Donald Trump. Cummings played a key role in the Vote Leave victory in 2016. Bannon helped Trump achieve his 2016 victory. Bannon is now out, having achieved part of his goals, and is now engaged in another leave campaign: “Leave behind the tyranny of the Deep State.” Those who know Cummings think he will be happy just to achieve Brexit and then move to his next crusade. Cummings, like Bannon, wants to strike a blow against the Deep State, or its U.K. distinguished name, “civil servants.”

The division of power in the U.K. points to a scenario with continued uncertainty, which will affect business decisions until Brexit is complete. If Brexit is blocked, the many who feel disenfranchised will in future elections increase their support for Nigel Farage and his Brexit party.

In a recent piece on Forbes.com, Clem Chambers opined, “The U.K. stock market is increasingly telling us Brexit is dead.” I do not look at short-term market moves for forecasting. In the month after the Brexit vote, the Financial Times Stock Exchange went up almost 10 percent, from 6139 to 6730, and it now stands close to 7300. Although I do not buy the argument that stocks are pointing to a dead Brexit, I do believe that the establishment in London feels they are on the winning side. But theirs might be a Pyrrhic victory, since disrespecting the Brexit vote would very likely lead to a left-wing Jeremy Corbyn government and then, after some political wrangling, a more populist right-wing government. Either way, the increased uncertainty will continue to be a drag on U.K. business. Each side will have plenty of ammunition for blaming the other.

The journalist I mentioned at the beginning indicated that all Swiss civil servants work to implement the results immediately after a referendum. In Great Britain, on the other hand, it has been more than three years since the Brexit vote, and most U.K. civil servants seem to have proved that their goal is to resist it. Helen Dale’s use of the terms limbo and hell to refer to the Brexit impasse seems appropriate. As I write these words, we are waiting for the Courts to decide if the Scottish Courts were right when they judged it illegal for Boris Johnson to close Parliament temporarily. Yesterday, in what seemed an ambush against him, Boris Johnson decided to pull out of the final press conference when he saw that the podiums were moved outside, near a crowd of hecklers. For many, it all makes for a unique and entertaining political spectacle, but for those who do business in the United Kingdom, it is also a source of prolonged uncertainty.

 

Alejandro A. Chafuén es Dr. En Economía por el International College de California. Licenciado en Economía, (UCA), es miembro del comité de consejeros para The Center for Vision & Values, fideicomisario del Grove City College, y presidente de la Atlas Economic Research Foundation. Se ha desempeñado como fideicomisario del Fraser Institute desde 1991. Fue profesor de ESEADE. Síguelo en @Chafuen 

CAMBIO DE CICLO

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 2/10/19 en:  https://www.sotograndedigital.com/2019/10/01/cambio-de-ciclo-por-carlos-rodriguez-braun/

 

Ahora que llega el otoño, y empieza a llover en Sotogrande, podemos reflexionar sobre otro tipo de precipitación: ¿estamos cerca de un cambio en el ciclo económico o a las puertas de una crisis?

Habrá quien proteste por la pregunta, alegando que no podemos estar próximos a un colapso cuando aún no hemos superado plenamente el anterior. Sin embargo, se trata de una percepción errónea, porque en realidad la economía española lleva seis años creciendo, y a bastante buen ritmo. Dejamos atrás la crisis en el año 2013.

Carlos Rodríguez Braun

Y tampoco es cierto que, considerando que no todos los indicadores son mejores que los registrados en 2007, entonces hay que concluir que seguimos atrapados en la última gran caída de la actividad económica. Recordemos que ese año marcó el final de un ciclo notablemente prolongado de expansión, iniciado en 1993. Por fin, esas percepciones equivocadas son relativamente frecuentes, y operan en los dos sentidos, tanto en las expansiones como en las recesiones.

Sea como fuere, y dando por sentado nuestra completa e inerradicable ignorancia sobre qué sucederá en el futuro, lo que sí podemos constatar es que el ritmo de crecimiento de la economía española se está desacelerando. Los indicadores son a estas alturas suficientes como para afirmarlo, en términos de actividad, empleo y comercio exterior.

La situación internacional tampoco es halagüeña, no solo por el freno de varias economías en Europa y fuera de ella, sino también por la incertidumbre que afecta a tres campos importantes: el Brexit, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y la política monetaria.

Es verdad que tales incógnitas pueden despejarse de manera positiva, pero no lo veo probable, especialmente en el caso de los bancos centrales, cuyas políticas han sido a mi juicio demasiado expansivas durante demasiado tiempo. Esto rara vez termina bien.

Por lo tanto, conviene que nos preparemos para un nuevo escenario con más dificultades, o incluso un cambio de ciclo. Si nuestros gobernantes fueran precavidos, lo que estarían haciendo ahora es bajar gastos e impuestos y flexibilizar los mercados, para amortiguar cualquier golpe negativo en ciernes. No lo están haciendo, y, lo que es peor, no está nada claro que lo vayan a hacer en el futuro.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE. Difunde sus ideas como @rodriguezbraun

¿Será Trump mismo el informante anónimo?

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 2/10/19 en: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/alejandro-tagliavini/sera-trump-mismo-el-informante-anonimo-columna-de-alejandro-a-tagliavini-419012?fbclid=IwAR2iGZWNmKXADtzTBUw9OH5gNm8BKtCIUCYaJuqOImAcVw_03JPhKpTRLPU

 

Lo importante para ganar una elección es tener publicidad, sin importar que sea negativa o positiva.

En julio de 2017 escribí una columna titulada ‘Trump, el heredero de Nixon’ en la que mencionaba una reseña de la reedición en español del libro de Carl Bernstein y Bob Woodward, Todos los hombres del presidente, sobre el escándalo Watergate. La historia va por los mismos lugares, aunque Richard Nixon y Donald Trump comienzan en posiciones distintas. Richard es el abogado cuáquero que vivió desde joven la política, hasta perder una contienda presidencial contra John F. Kennedy y, luego, ganarles dos a Hubert Humphrey y George McGovern. La última, ya iniciado el escándalo Watergate.

Trump procede de otro planeta, a tal punto que algunos lo consideran lunático. Es un adorador de la fama, el dinero y el poder que jamás había enfrentado unas elecciones. Con Nixon quedó expuesta toda podredumbre del aparato —que los políticos taparon con el impeachment—, la cual subsiste y enoja, y por ello triunfa Trump, quien representa el antisistema.

Pero Richard y Donald, escribía en esa columna, están unidos por un halo, el olor a impeachment que sobrevuela Washington, en caso de que el actual presidente enerve excesivamente al establishment. Y resulta que la profecía se cumplió y enervó a más de uno.

El artículo primero de la Constitución de EE. UU. garantiza que los funcionarios puedan ser procesados por mandato de la Cámara de Representantes a causa de delitos graves. Luego es el Senado el que se encarga de llevar a cabo el juicio. Y el castigo consiste en la destitución del acusado y su inhabilitación para desempeñar cargos públicos.

Ahora la Cámara de Representantes inició una investigación para llevar a impeachment a Trump, después de que un informante anónimo revelara un contacto telefónico con el presidente de Ucrania para obtener información privilegiada, con fines políticos, sobre los negocios del eventual candidato presidencial demócrata Joe Biden y su hijo Hunter. La llamada se produjo poco después de que Trump decidiera congelar cientos de millones de dólares en ayuda militar a Ucrania.

Según los críticos, este fue un intento ilegítimo de presionar a un gobierno extranjero para que le consiga información incriminatoria sobre un rival electoral, en tanto que la Casa Blanca considera que se trató de una llamada “normal” entre dos mandatarios. Si la política fuera una actividad seria, Trump no ganaría su reelección, no solo por culpa del impeachment, sino porque su comportamiento se parece al de un millennial que se escapa de la escuela para dedicarse a hacer travesuras y contarlas por Twitter. Pero la política no es seria, al punto de que los candidatos suelen hacerse eco de una frase atribuida a Salvador Dalí: “Lo importante es que hablen de uno… aunque hablen bien”. Es decir, lo importante para ganar una elección es tener publicidad, sin importar que sea negativa o positiva.

Con lo que pareciera que el informante anónimo fuera el mismo Trump, porque el impeachment no solo le dará mucha publicidad, sino que terminará pareciendo el héroe que supo superar las “injurias” de sus malos adversarios, ya que difícilmente lo condenen. En EE. UU., dos presidentes fueron juzgados mediante este procedimiento, Bill Clinton (1998-1999) y Andrew Johnson (1868) y fueron absueltos. Richard Nixon interrumpió el proceso al dimitir en 1974. Y para condenar al acusado es necesario el voto de las dos terceras partes de los senadores, que hoy en su mayoría son republicanos.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Hong Kong’s trump card with Beijing and its ticket to greater freedom is the city’s economic power

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 1/9/19 en: https://www.scmp.com/comment/letters/article/3026757/hong-kongs-trump-card-beijing-and-its-ticket-greater-freedom-citys

 

Hong Kong’s “Lady Liberty” statue stands in front of the Bank of China Tower (left) and Cheung Kong Center during a rally at Chater Garden in Central on September 6. Photo: Bloomberg

Hong Kong’s “Lady Liberty” statue stands in front of the Bank of China Tower (left) and Cheung Kong Center during a rally at Chater Garden in Central on September 6. Photo: Bloomberg
The attempt to organise a protest in Macau, a Chinese territory that theoretically enjoys the same autonomy as Hong Kong, was

quickly stifled  by the arrest of seven people and the deployment of dozens of police officers. The truth is that Macau is strictly controlled by Beijing, has less freedom and consequently less economic development.
The Hong Kong crisis continues, even after Chief Executive Carrie Lam Cheng Yuet-ngor said   the demonstration on August 18, which was characterised by a total absence of violence, could be “the start of society returning to peace”.
Previous rallies were often followed by violence. This could partly be due to police officers dressing   up as protesters, which creates uncertainty since, as singer and protester Denise Ho Wan-sze, protesters “don’t know who is a friend and who an enemy”.
Beijing, which fears a Hong Kong too wayward to be a good example for the mainland, has used all possible tactics: sanctioning police brutality, having troops stage

anti-riot drills   in the border city of Shenzhen to intimidate Hongkongers, alluding to the Tiananmen Square crackdown and so on.
In August, Facebook said it

removed

accounts involved in “coordinated inauthentic behaviour as part of a small network that originated in China and focused on Hong Kong” while Twitter suspended 936 such accounts. Authoritarian regimes always try to intimidate people, so overcoming fear is an important beginning.

However, in 2014, the “umbrella movement” produced no tangible results after 79 days of protests. It was considered a failure; some fell into despair and others emigrated. Why would the new movement succeed where others have failed?

Unlike Macau, Hong Kong enjoys a certain degree of freedom because it still has real power.

Li Ka-shing  , the richest man in Hong Kong whose fortune is estimated by Forbes at US$28.5 billion, took out several newspaper advertisements calling on people to “stop the anger”.
Whether those advertisements    were heartfelt or driven by self-interest, Hong Kong will lose influence if its economy continues to decline, after a contraction of 0.3 per cent   in the second quarter.
Give young people a ‘way out’ of protest crisis, tycoon Li Ka-shing urges
According to Capital Economics, the protests have

dampened   tourist interest from the mainland. Visitors from the mainland make up 80 per cent of all tourists to Hong Kong and 40 per cent of its retail sales. Mainland visitors’ purchases declined between 30 and 50 per cent in July.
In 1997, Hong Kong’s economy comprised one-fifth of China’s, but now accounts for just 3 per cent. However, Hong Kong remains the gateway to most of the foreign direct investment China receives –

about 65 per cent   in 2018 – and herein lies its strength.

Instead of continuing to demonstrate and provoking repression by Beijing, Hongkongers should wisely expand their economic power to gain more freedom. Without arousing Beijing’s fears, Hong Kong should work towards diminishing the state’s presence in the economy, deregulating and lowering taxes so that people enrich themselves and gain power.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

 

ARGENTINA, INVADIDA POR CUBA. ESTA VEZ LO LOGRARÁN.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 15/9/19 en: http://gzanotti.blogspot.com/2019/09/argentina-invadida-por-cuba-esta-vez-lo.html

 

Los argentinos piensan que ellos están más allá de todo. Que hagan lo que hagan, van a seguir encontrando cositas en el almacén de la esquina, que van a ir a la cancha los Domingos, que van a hacer un asadito con los amigos, que van a pasear por Corrientes a la noche, etc., etc., pase lo que pase, caiga quien caiga y suba quien suba. Son como el conductor que siempre, siempre, va a 180 por la ruta. Siempre estuvo “a punto  de” pero piensa: a mí no me va a pasar.

Montoneros y ERP fueron un proyecto de disolución nacional para que Cuba tomara el control. Casi lo logran, y no sin el apoyo popular que le permite a su brazo político, el Frejuli, ganar las elecciones en 1973. La famosa “La Cámpora” viene de allí.

Por poco no lo lograron, pero hoy son los jóvenes idealistas, y con todos sus asesinatos a cuesta anda sueltos con la frente alta. Son los buenos de la peli de la historia oficial. Es mucho.

En 1991 cae el Muro, y todos nos ilusionamos con que ellos también. Qué tontos que fuimos. Se re-organizan totalmente en el foro de San Pablo y el matrimonio Kirchner fue su firme ejecutor, pero muchos lo niegan y lo siguen negando. Vamos a 190. No va a pasar nada, Gabriel, no seas pesimista. Prendemos la radio y ponemos el aire acondicionado.

Cuba ya invadió Venezuela, pero el supuesto moderado dice que es un país democrático. Cuba tiene a su vez la protección de Rusia y China. China tiene una base en la Argentina. Pero no es nada, Gabriel, ves visiones y apoyás a Macri.

Milagrosamente el kirchnerismo perdió las elecciones en el 2015. Pero dos milagros ya es mucho, y Macri hizo todo para que volvieran. Inútil es tratar de explicar a todo el mundo que el tema no es Macri sino la República y la Constitución. Inútil. Vamos a 195. El auto anda bárbaro.

Alberto Fernández es el fin. Detrás de él están Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Hebe de Bonafini, D´Elía, Grabois, Zafarroni, Zannini, etc. En Cuba ya están preparando la fiesta, y la abogada exitosa está en este momento haciendo la torta. Pero no, todo bien, el auto no va a chocar, no va a volcar, todo bien, Alberto maneja. Evidentemente el peronismo siempre tuvo un gran conductor.

Cómo quisiera, dentro de algunos años, decir cuán equivocado estaba. Rezo por ello intensamente.

Pero, mientras tanto, no me consuela el último modelo. Mi cinturón de seguridad es magnífico, el asiento, muy cómodo, hay música, aire y cristales polarizados. Todo es magnífico. Cabeceo. Me duermo.

Y no me despierto nunca más.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Síguelo en @gabrielmises