15 Años de Inflación

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 17/1/22 enhttps://puntodevistaeconomico.com/2022/01/17/15-anos-de-inflacion/#more-15670

El año terminó con una inflación del 50.9%. Un número récord a nivel mundial. Si no estuviesemos hablando de Argentina, este sería un número inaceptable que provocaría una fuerte crisis política. Luego del impacto en la inflación de la crisis del 2001, podemos tomar el 2007 como el inicio del actual proceso inflacionario. Son ya 15 años de una inflación en tendencia ascendente sin miras de mejorar en el corto o mediano plazo.

Veamos primero los datos. La siguiente tabla muestra la inflación anual del 2007 a la fecha. La inflación oficial incluye la intervención al Indec, mientras que la inflación corregida lo hace en base al IPC Congreso (sorprende que los datos del IPC Congreso no estén disponibles online). Más allá de ciertas oscilaciones, la tendencia es claramente ascendente. En el 2007 la inflación fue «sólo» del 25.7%. De la tabla también se desprende que (1) la inflación comenzó con Néstor Kirchner (no con CFK), y (2) que el Indec estuvo intervenido 9 de los 15 años que lleva este proceso inflacionario.

AñoInflación oficialInflación corregidaPresidenteIntervención al Indec
20078.525.7Néstor KirchnerX
20087.223.0CFKX
20097.714.8CFKX
201010.925.3CFKX
20119.522.8CFKX
201210.825.3CFKX
201310.928.4CFKX
201423.838.3CFKX
201518.727.8CFKX
201639.640.7Mauricio Macri
201724.724.6Mauricio Macri
201847.647.6Mauricio Macri
201954.054.0Mauricio Macri
202036.036.0Alberto Fernández
202150.950.8Alberto Fernández

La siguiente tabla muestra la inflación anual promedio por presidente. La tendencia ascendente es clara.

PresidenteInflación promedio
Néstor Kirchner15.1
CFK25.6
Mauricio Macri41.0
Alberto Fernández43.2

Los siguientes gráficos, tomados de El Hub Económico, muestras la inflación interanual con frecuencia mensual y la perdida del poder adquisitivo del peso.


No es ningún misterio como se llegó a esta situación. El motivo por el cual hay inflación es la monetización de un déficit fiscal insostenible animado por el típico populismo argentino. El motivo por el cual el proceso inflacionario ha durado 15 años es porque la clase política ignora la causas. Las explicaciones heterodoxas de la inflación son tan problemáticas como convenientes a la política. Salvo los 4 años de gobierno de Cambiemos, no hemos visto un genuino intento de controlar la inflación. La política monetaria de Cambiemos puede haber sido inconsistente, pero fue un intento genuino de poner la inflación bajo control. Esto quiere decir que hemos tenido 11 años de una dirigencia política (en especial el Kirchnerismo) que ha ignorado el problema.

Más allá de sus intentos, lamentablemente la oposición tampoco parece ir al fondo de la cuestión. La política de «estado presente» va en contra del ajuste fiscal necesario. ¿Acaso no recordamos, por ejemplo, las expresiones desde Cambiemos (ej. Vidal) culpando a empresarios por la suba de precios?

En estos 15 años el nivel de precios aumentó un impresionante 6.245%. El desinterés de la clase política por cortar de raíz este problema es un mal augurio para la economía del país.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. Es profesor de UCEMA. Publica en @n_cachanosky

Sindicatos, apertura comercial y voto a la izquierda en Brasil


Por Martín Krause. Publicada el 18/1/22 en:
https://bazar.ufm.edu/sindicatos-apertura-comercial-voto-la-izquierda-brasil/

Pedro Molina Ogeda, Emanuel Ornelas de la Sao Pablo School of Economics, y Rodrigo Soares en Insper y Columbia analizaron el impacto de la apertura comercial en el voto a partidos de izquierda y encontraron que luego de la apertura este voto se reduce, debido al debilitamiento del poder de los sindicatos. El trabajo es publicado por CESiFo, la Munich Society for the Promotion of Economic Research, con el título Labor Unions and the Electoral Consequences of Trade Liberalization: https://econpapers.repec.org/scripts/redir.pf?u=https%3A%2F%2Fwww.cesifo.org%2FDocDL%2Fcesifo1_wp9418.pdf;h=repec:ces:ceswps:_9418  

Su resumen 

Mostramos que la liberalización del comercio brasileño a principios de la década de 1990 condujo a una disminución relativa permanente en la participación de votos de los candidatos presidenciales de izquierda en las regiones más afectadas por los recortes arancelarios. Esto sucedió a pesar de que el choque, implementado por un partido de derecha, indujo una contracción en la manufactura y el empleo formal en las regiones más afectadas, y a pesar de la identificación de la izquierda con las políticas proteccionistas. Para racionalizar esta respuesta, consideramos un nuevo canal institucional para los efectos políticos de los choques comerciales: el debilitamiento de los sindicatos. Brindamos soporte para este mecanismo en dos pasos. En primer lugar, mostramos que la presencia sindical —representada por el número de trabajadores empleados directamente por los sindicatos, por la densidad sindical y por el número de establecimientos sindicales— disminuyó en las regiones que quedaron más expuestas a la competencia extranjera. En segundo lugar, mostramos que el efecto negativo de las reducciones arancelarias en los votos de izquierda fue impulsado exclusivamente por partidos políticos con vínculos históricos con los sindicatos. Además, el impacto de la liberalización comercial en el porcentaje de votos de estos partidos fue significativo solo en las regiones que tenían sindicatos operando antes de la reforma. Estos hallazgos son consistentes con la hipótesis de que los recortes arancelarios redujeron la participación de votos de la izquierda en parte debido al debilitamiento de los sindicatos. Este canal institucional es fundamentalmente diferente de las respuestas a nivel individual, motivadas por preocupaciones económicas o de identidad, que se han considerado en la literatura. 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Por qué la palabra ajuste es un sacrilegio para los políticos

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 19/1/22 en: https://economiaparatodos.net/por-que-la-palabra-ajuste-es-un-sacrilegio-para-los-politicos/

La desaceleración de la inflación que observó el presidente Alberto Fernández en diciembre responde a una lectura parcial de los datos

En forma sorprendente, si es que algo sigue sorprendiendo de las declaraciones de los funcionarios de este gobierno, el presidente Alberto Fernández festejó la tendencia decreciente de la tasa de inflación que se dio en diciembre porque este año fue del 3,8% contra el 4% de diciembre de 2021. Por empezar la diferencia es marginal entre la tasa de inflación de diciembre de 2021 y de 2020, pero además, el presidente se olvidó de leer la nota 2 del informe del INDEC. En efecto, en diciembre de 2020 los precios cuidados representaron el 3,17% del total de los precios relevados en el Gran Buenos Aires y en diciembre de 2021 representaron el 12,2% del total de los precios relevados. Si a eso se le agrega que los regulados aumentaron el 1,7% en diciembre de este año y el 2,6% en diciembre del año pasado, queda bastante claro que esos 0,2 puntos porcentuales menos de diciembre de este año tienen algunas trampitas estadísticas que se le pasaron por alto al presidente.

De todas maneras, es claro que durante el actual gobierno, a pesar de tener gran parte del 2020 con la gente encerrada sin poder gastar su dinero y, por lo tanto, forzando el aumento de la demanda de moneda, y en 2021 con el tipo de cambio pisado al igual que el precio de las tarifas de los servicios públicos, la inflación viene teniendo una tendencia ascendente tal cual se puede observar en la línea de tendencia del gráfico 1.

Alberto Fernández tuvo una inflación del 3,8% en el primer mes de gobierno y dos años después sigue con un 3,8% de inflación en diciembre con varios picos más altos. En los primeros dos años de gobierno Alberto Fernández tuvo una inflación del 105% contra el 75% que tuvo Macri en sus primeros dos años de mandato ajustando las tarifas atrasadas.

Gráfico 1

Como puede verse en el gráfico la línea de tendencia es claramente ascendente. Esta creciente inflación, que el presidente se empeña en decir que la inflación tiene varias causas, aunque no dice cuáles son esas varias causas, solo nombra la emisión y cuestiones psicológicas, pero el resto son un misterio.

Lo concreto es que en 2021 la emisión monetaria para financiar al tesoro llegó a los $ 1,7 billones y en 2020 llegó a los $ 2 billones. Si bien todavía no hay información definitiva de la distribución entre nación y provincias de los ingresos tributarios en diciembre, puede estimarse que la emisión fue la principal fuente de financiamiento del gasto público seguido por el IVA y otros impuestos.

En total el déficit fiscal fue equivalente a 5,5% del PBI, pero en los ingresos se computa otro 1,8% del PBI en Transferencias de Utilidades del BCRA que son emisión monetaria pura y una ficción contable para emitir y financiar al tesoro. Si se descuenta ese ingreso artificial, el déficit fiscal se eleva a 7,3% del PBI. A este número hay que agregarle otros 3,1% de déficit cuasifiscal y llegamos a un déficit de 10,4% de déficit fiscal entre el financiero y el cuasifiscal en 2021.

Este fenomenal desequilibrio de las cuentas públicas es lo que hace que se presente el ajuste como el gran sacrilegio que proponen los salvajes economistas.

La realidad es que ese déficit se financia de alguna manera. Puede ser con emisión monetaria cobrando el impuesto inflacionario que es el más regresivo de los impuestos. Con más deuda pública o consumiendo stock de capital, como es el caso del sistema energético que se cae a pedazos por atrasar artificialmente las tarifas de los servicios públicos.

Lo que se ve como una herejía es que el gobierno tenga que bajar el gasto público. A eso se lo llama ajuste y lo que no quieren hacer es bajar el gasto que les permite hacer populismo.

Para la política la palabra ajuste es un sacrilegio porque significa eliminar el financiamiento del populismo que ellos hacen para conseguir votos. Ajustar las cuentas del sector público es conspirar contra el negocio del populismo.

Pero en rigor, ese no ajuste del gasto en populismo tiene como contrapartida el ajuste del sector privado que es ahogado con impuestos, otros son saqueados con el impuesto inflacionario y el sector privado se queda sin crédito porque entre el BCRA y el tesoro absorben el escaso crédito interno.

Gráfico 2

Si se toma la evolución mensual comparando la inflación anual, es decir, tomando cada enero contra el enero del año anterior y así sucesivamente, vemos que con el kirchnerismo volvió la inflación luego de salir de la convertibilidad.

Lo que se ve en el gráfico 2 son picos inflacionarios con caídas posteriores y nuevos picos cada vez más altos. Los picos se dan por reacomodamientos de precios relativos puntuales que luego son escondidos detrás de nuevos atrasos tarifarios, del tipo de cambio, de los precios máximos o de la cuarentena eterna que estableció Alberto Fernández durante 2020, la cual hizo bajar la inflación por caída en la demanda de bienes y servicios forzada por el encierro, para luego dispararse ni bien la gente se pudo sacar los pesos de encima.

En definitiva, el problema no es el ajuste, sino si el ajuste lo sigue haciendo el sector privado o la dirigencia política en general bajando el costo del populismo que implementan.

No es cierto que el gobierno quiera evitar el ajuste, lo que no quiere es evitar hacer el ajuste en su negocio de la política, priorizando sus intereses partidarios por encima del bienestar y progreso de los argentinos.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

¿No hay plan?, una nota para distraídos

Por Alberto Benegas Lynch (h): Publicado el 11/12/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/12/11/no-hay-plan-una-nota-para-distraidos/?utm_medium=

Un eficiente programa para exterminar los derechos individuales y destrozar las bases del respeto recíproco avanza a pasos agigantados pero invisible a los ojos de muchos

El presidente de Argentina, Alberto Fernández

En otras ocasiones lo he consignado pero en vista del renovado entusiasmo y énfasis con que se esfuerzan los distraídos para denunciar que no hay plan, es necesario reiterar y contradecir a los incautos y anoticiarlos que sí hay plan en tierra argentina.

Un plan tan efectivo para producir resultados inmediatos que ni siquiera los fulanos de marras se percatan que existe quienes miran para otro lado atolondrados por las circunstancias. Es tan eficiente el plan en curso que avanza a pasos agigantados de un modo tal que se hace invisible para ojos muy poco atentos y acostumbrados a que un plan tiene que tener ciertas características que ellos solo conciben como posibles, son mentes estructuradas incapaces de advertir el peligro. Están estructurados en base a fabricaciones preconcebidas con lo que no pueden interpretar otras manifestaciones fuera de su estrecha familiaridad.

Para estos liliputenses solo hay plan si se consignan guarismos tales como el porcentaje de déficit fiscal, el ritmo de expansión monetaria, el comportamiento de la maraña tributaria o la evolución de la deuda, el resto no puede ser un plan aunque se planifique la destrucción de todo vestigio de procedimientos civilizados.

Si le hubieran dicho a Fidel Castro, a Hugo Chávez o ahora a Daniel Ortega o a Kim Jung Un que sus gobiernos no tienen plan se hubieran descostillado de risa.

¿No se ve con toda claridad la celeridad con que el plan totalitario procede sin cortapisas de alguna firmeza, solo rodeados de declaraciones altisonantes y sin resultados concretos? ¿No se ve que ya no tiene sentido la parla sobre la República Argentina puesto que por el momento no hay vestigio de república? Un sistema republicano tiene cinco componentes, la alternancia en el poder, la responsabilidad de los actos de gobierno ante los gobernados, la publicidad de los actos de gobierno en el contexto de la necesaria transparencia, la división de poderes y la igualdad ante la ley. Muy poco queda en pie y sin embargo se insiste en que no hay plan como si nuestras dolencias vinieran por azar.

Tengamos en cuenta que la igualdad ante la ley no es desde luego que todos seamos iguales para ir a un campo de concentración, se trata de la igualdad de derechos atada e inseparable de la noción de Justicia que según la definición clásica es el “dar a cada uno lo suyo” y “lo suyo” remite a la propiedad privada, una institución extremadamente vapuleada en nuestro medio por los atropellos inmisericordes del Leviatán.

Se porfía que no hay plan mientras los planificadores se mofan de la tontera ajena y siguen introduciendo nuevos gravámenes, nuevas expansiones galopantes de la base monetaria, nuevos endeudamientos internos y externos, nuevos subsidios, nuevas legislaciones laborales que aniquilan el trabajo y nuevas regulaciones asfixiantes. Pero los supuestos soldaditos de la cordura aseguran que no hay plan.

Si seguimos rodeados de estos irresponsables pronto todos nos encontraremos en un inmenso Gulag donde cuando ya sea demasiado tarde se reconocerá que ese era el plan impuesto y dirigido por los capitostes que administrarán los alambrados de púa. Para los distraídos si un plan no se anuncia acompañado de una planilla Excel o si no encaja en los criterios de la burocracia del FMI no es un plan. Si no se dice claramente cuál es el rumbo, no hay rumbo aunque los acontecimientos se precipiten machaconamente siempre en la misma dirección. Hasta que el choque contra la pared última no sea patente no hay plan por más que la velocidad de los acontecimientos conducidos por megalómanos exponenciales se acerca a la pared definitiva y por más que se hayan producido reiterados choques espectaculares contra paredes intermedias como avisos de peligro inminente de la catástrofe final. Por más que todo ello ocurra se sigue manteniendo que no hay plan lo cual desdibuja la noción de plan y las trifulcas de palacio que entretienen a tantos con chismografía de segunda, igual que con el cuento del lobo feroz es para comernos mejor.

Tal vez convenga en este contexto alguna reflexión sobre el sentido del derecho a los efectos de escapar de la trampa del no-plan mientras nos devora el si-plan basado en la estrangulación de las autonomías individuales y consiguientemente del derecho. De un largo tiempo a esta parte la noción original de la ley se ha deteriorado significativamente. En la tradición del common law y en buena parte del derecho romano, especialmente durante la República y la primera parte del Imperio, el equivalente al Poder Legislativo era para administrar las finanzas del gobierno mientras que el derecho era el resultado de un proceso de descubrimiento que surgía de otro campo: los fallos de árbitros según los convenios entre partes que el poder de policía se encargaba de hacer cumplir.

El jurisconsulto italiano Bruno Leoni en su célebre obra La libertad y la ley explica que “estamos tan acostumbrados a pensar en el sistema del derecho romano en términos del Corpus Juris de Justiniano, esto es, en términos de una ley escrita en un libro, que hemos perdido de vista cómo operaba el derecho romano […] El derecho romano privado, que los romanos llamaban jus civile, en la práctica, no estuvo al alcance del legislador […] por tanto, los romanos disponían de una certidumbre respecto de la ley que permitía a los ciudadanos hacer planes para el futuro de modo libre y confiado y esto sin que exista para nada escrito en el sentido de legislaciones y códigos” a diferencia de lo que hoy ocurre en cuanto a que cualquier legislación puede modificarse abruptamente en cualquier dirección, en cualquier área o abarcando extensos territorios.

El filósofo del derecho Lon Fuller en The Principles of Social Order concluye que “el juez que tiene claramente en su mente que el principio del contrato puede, sin su ayuda, servir como ordenamiento social abordará su materia con un espíritu diferente de aquel juez que supone que la influencia del contrato en los asuntos humanos deriva enteramente de la legislación fabricada por el Estado”, lo cual expande en su libro titulado The Morality of Law en la que crítica muy documentadamente al positivismo legal (corriente que desafortunadamente hoy predomina en la mayor parte de las Facultades de Derecho en la que los egresados citan legislaciones, incisos y párrafos pero desconocen los fundamentos de la norma extramuros de la ley positiva).

Por su parte, Harold Berman muestra detalladamente el proceso evolutivo y abierto de las distintas ramas del derecho con independencia del poder político en el voluminoso estudio Law and Revolution. The Formation of the Western Legal Tradition. Y esta es precisamente la preocupación de Friedrich Hayek en sus tres volúmenes de Derecho, Legislación y Libertad al efecto de distinguir lo que es el derecho de lo que es mera legislación. En este último sentido, era la preocupación también de Marco Aurelio Risolía en su tesis doctoral titulada Soberanía y crisis del contrato en la que marca los peligros legislativos de las llamadas teorías del abuso del derecho, la lesión, la imprevisión y la penetración que lamentablemente fueron luego incorporadas al Código Civil argentino, y fue la preocupación de Bruno Leoni quien en la obra antes referida escribe que “la importancia creciente de la legislación en la mayor parte de los sistemas legales en el mundo contemporáneo es, posiblemente, el acontecimiento más chocante de nuestra era”.

En sus múltiples publicaciones, Bruce Benson pone de manifiesto el carácter espontáneo del derecho y su evolución equivalente al lenguaje que es tan esencial para el hombre que no puede pensar ni transmitir pensamientos sin esa herramienta vital. El lenguaje es un proceso que no surge de disposiciones legales sino que se va construyendo a través del tiempo (Borges decía que el inglés cuenta con más palabras que el castellano porque en este último caso existe la Academia de la Lengua que, además, es un ex post facto).

En otras palabras, debe subrayarse que constituye un pseudoderecho la facultad de arrancar el fruto del trabajo ajeno, la antes mencionada igualdad es ante la ley no mediante ella. El plan de exterminar los derechos individuales es un plan macabro y muy concreto que destroza las bases del respeto recíproco. Debemos estar atentos a este plan de demolición en proceso, lo cual desde luego no se revierte negando la existencia del susodicho plan que nos está conduciendo al cadalso. Se trata de ser realista y enfrentar el plan con decisión y coraje con planes que operen en la dirección opuesta si pretendemos que los argentinos volvamos a vivir en un país civilizado y próspero moral y materialmente compatible con los valores alberdianos.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Por qué el acuerdo con el FMI es necesario, pero lejos estará de ser suficiente

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 7/12/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/12/07/por-que-el-acuerdo-con-el-fmi-es-necesario-pero-lejos-estara-de-ser-suficiente/

Alcanzar consensos en las variables macroeconómicas es parte de las negociaciones, poco se habla de las reformas estructurales en diversos frentes

En los últimos días el tema económico sobre el que todo el mundo habla es si el gobierno argentino llega a un acuerdo con el FMI (EFE)

En los últimos días el tema económico sobre el que todo el mundo habla es si el gobierno argentino llega a un acuerdo con el FMI.

En primer lugar, al 31 de octubre la deuda pública sumaba USD 348.346 millones de los cuales USD 43.294 millones son con el FMI, es decir, solo el 12% de la deuda de la Administración Central corresponde al Fondo Monetario. La mayor parte se concentra en bonos del Tesoro con privados, tanto en pesos como en dólares.

El Gobierno, repite constantemente que la deuda con el FMI que tomó Mauricio Macri debe ser revisada por el organismo porque fue irresponsable al otorgar esa deuda y, además, “por que estamos en una situación crítica por tener que pagar esa deuda”.

Sin dejar de reconocer que hubo groseros errores de política económica en la gestión de Cambiemos cuya responsabilidad cae en los economistas que vendieron humo con el gradualismo y nunca presentaron un plan económico consistente, lo concreto es que, en todo caso, este Gobierno no solo viene tomando deuda en forma más acelerada que el anterior, encima es más inmanejable.

En efecto, sin tomar la contraída por el BCRA que es impagable, el Frente de Todos aumentó la deuda pública en USD 35.046 millones desde que llegó al poder en diciembre de 2019. Mientras que los compromisos asumidos por el ente monetario con colocación de Leliq y Pases en las entidades financieras se elevaron en el equivalente a USD 25.148 millones.

De ahí que, en total, en 2 años el actual gobierno aumentó la deuda pública en el equivalente a USD 60.194 millones, bastante más que lo que se le debe al FMI que tanto se quejan los máximos representantes del kirchnerismo.

En Argentina un gobierno tras otro se queja de la deuda que heredó del anterior. En la época de Raúl Alfonsín se quejaban de la deuda que había contraído gobierno militar. Luego Duhalde y los Kirchner se quejaban de la deuda que había contraído Menem y ahora se ahora se quejan de la deuda que contrajo Macri.

El tema es que la deuda no surge por generación espontánea, sino que es consecuencia del déficit fiscal. Gobierno tras gobierno gasta más de lo que recauda y termina emitiendo moneda y tomando deuda para financiar ese déficit. Por eso cada tanto explotan la inflación y entramos en default, porque el populismo lleva a destruir la moneda y a tomar deuda para financiar un gasto público que la economía no está en condiciones de pagar.

Sin dejar de reconocer que las deudas hay que honrarlas y se debe acordar con el FMI, tampoco hay que hacerse ilusiones con que llegando a ese acuerdo quede despejado al camino al crecimiento.

Origen de la deuda

Al respecto cabe recordar que a fines de 2000 el entonces presidente Fernando de la Rúa lograba el blindaje, que no era otra cosa que un respaldo financiero conjunto del FMI, otros organismos multilaterales, España y las entonces AFJP. El monto de ese blindaje era de USD 39.700 millones que fue anunciado a principios 2001 y a valores actuales era un apoyo financiero de USD 63.106 millones ajustado por la inflación de EE.UU. en los últimos 20 años. En aquel momento, el Presidente dijo: “Qué lindo es dar buenas noticias” y pronosticaba un 2001 de crecimiento y mejora.

La realidad fue que en marzo de 2001 renunciaba José Luis Machinea, entonces ministro de Economía. Asumía Ricardo López Murphy que estuvo apenas un par de semanas en el cargo, y lo reemplazaba Domingo Cavallo que inició el proceso de megacanje, que consistía en postergar los vencimientos de ese año hasta el 2010.

También se estableció en forma “transitoria” el Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios. Eso no alcanzó para revertir la confianza y a mediados de año se anunció el déficit fiscal cero, por el cual se iba a gastar solo lo que ingresara en impuestos.

Como la gente seguía inquieta y se iniciaba un retiro de depósitos de los bancos, el Congreso sancionó la ley de intangibilidad de los depósitos que, finalmente, fueron tangibles. Llegó el corralito, renunció De la Rúa, asumió Rodríguez Saá que anunciaba la suspensión del pago de la deuda pública, anuncio que fue aplaudido por casi todos los legisladores como el gran logro de independencia económica y soberanía nacional. En pocos días fueron pasando un presidente detrás de otro hasta que llegó Duhalde, salió de la convertibilidad, devaluó el peso, pesificó los depósitos en dólares e hizo un gran zafarrancho económico que solo se vio favorecido por el viento de cola que comenzó a llegar a mediados de 2002.

La decisión de devaluar y pesificar los depósitos en dólares todavía hoy tiene impacto en la economía argentina porque fue una ruptura de los contratos que forzó el mismo estado. Es decir, Argentina perdió total credibilidad porque demostró que el mismo Estado era capaz de romper incluso los contratos entre privados. Esto le dio tal grado de imprevisibilidad a la Argentina que tendrán que pasar décadas de buena letra para que el mundo vuelva a confiar en las instituciones argentinas.

Por lo anterior, el eventual acuerdo que pueda lograrse con el FMI no es garantía de nada. Las reformas estructurales que tiene que llevar a cabo Argentina son independientes de un acuerdo con el Fondo. Es más, la dirigencia política argentina cree que el acceso al crédito o un acuerdo financiero son sustitutos de las reformas estructurales. Es decir, que esos apoyos financieros no liberan de una reforma monetaria, fiscal, del sector público, laboral, desregulación de la economía, integrar la economía argentina al mundo y transformar los planes sociales en trabajo genuino.

Al creer que los arreglos financieros evitan tener que hacer las reformas, Argentina termina más hundida porque sigue con los problemas estructurales y, encima, carga con una deuda pública mayor.

En síntesis, acá se está poniendo el foco en el punto equivocado. No es un acuerdo con el FMI lo más relevante. En todo caso un eventual acuerdo puede alargar un poco más la mecha de la bomba que es el descalabro económico que rige y profundizó este gobierno.

Tampoco se soluciona nada retocando algo las tarifas de los servicios públicos o modificando la política cambiaria. El maquillaje de los precios relativos no cambia nada.

El problema de fondo a resolver es lograr un gobierno creíble y un plan económico consistente de largo plazo con sólidas reformas estructurales.

El resto es puro humo y no hay acuerdo con el FMI que pueda evitar encarar las reformas estructurales por más que le disguste a gran parte de la dirigencia política.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Javier Milei, una píldora demasiado grande para timoratos

Por Alberto Benegas Lynch (h): Publicado el 27/11/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/11/27/javier-milei-una-pildora-demasiado-grande-para-timoratos/?outputType=amp-type

Javier Milei, una píldora demasiado grande para timoratos (Adrián Escandar)

Los argentinos desde hace décadas venimos transitando épocas muy difíciles rayanas en la peligrosidad extrema. Los discursos políticos resultan anacrónicos y fracasados por donde se los mire. Todos padecen la situación pero de modo especial los más vulnerables. De un corto tiempo a esta parte irrumpe en el escenario político Javier Milei con un discurso a contracorriente de lugares comunes y propone nada más y nada menos que la libertad con una profundidad no vista en los últimos largos tiempos en nuestro medio con lo que ha influido a mucha gente y corrido notablemente la parla de otros espacios políticos.

Milei reitera que ha venido “a despertar leones y no a guiar corderos”, que su presencia es transitoria y que lo relevante son las ideas y no las personas en cuyo contexto combate con vigor toda manifestación totalitaria y para contrarrestarlas formula propuestas que en esta nota periodística vamos a resumir a vuelo de pájaro algunas pocas al efecto de ilustrar las posiciones que representa su partido. Lo hacemos en forma de decálogo.

Primero, el ambientalismo. De un tiempo a esta parte los socialismos se han agazapado en el llamado ambientalismo como una manera más eficaz de liquidar la propiedad privada: en lugar de decretar su abolición al estilo marxista, la tragedia de los comunes se patrocina con mayor efectividad cuando se recurre a los llamados “derechos difusos” y la “subjetividad plural” a través de lo cual se abre camino para que cualquiera pueda demandar el uso considerado inadecuado de lo que al momento pertenece a otro.

El fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman, el premio Nobel en física, Ivar Giaever y el ex presidente de Greenpeace de Canadá, Patrick Moore, sostienen que el denominado ambientalismo se basa en un fraude en el sentido de tergiversación de estadísticas. El aumento en la temperatura en el planeta Tierra se ha elevado medio grado en el transcurso del último siglo y fue antes de que aparecieran los gases que fueron inyectados por los humanos en la atmósfera (principalmente dióxido de carbono). También apuntan que en la época de los dinosaurios, en la Tierra el nivel de dióxido de carbono era entre cinco y diez veces superior al actual lo cual contribuyó a la riqueza de la vegetación, épocas en las que la Tierra era a veces más calurosa y húmeda y otras de enfriamiento y sequedad.

Respecto a la preocupación por la extinción de especies animales. Por ejemplo, es cierto que muchas especies marítimas están en vías de extinción debido a la antes mencionada tragedia de los comunes. Esto hoy no sucede con las vacas, aunque no siempre fue así: en la época de la colonia, en buena parte de América Latina el ganado vacuno se estaba extinguiendo debido a que cualquiera que encontrara un animal podía matarlo, engullirlo y dejar el resto en el campo para las aves de rapiña. Lo mismo ocurría con los búfalos en Estados Unidos. Esto cambió cuando comenzó a utilizarse el descubrimiento tecnológico de la época: la marca, primero, y el alambrado luego que clarificaron los derechos de propiedad. Lo mismo ocurrió con los elefantes en Zimbabwe, donde, a partir de asignar derechos de propiedad de la manada se dejó de ametrallarlos en busca de marfil.

En cuanto al temor por la desaparición del agua, el premio Nobel en economía Vernon L. Smith escribe: “El agua se ha convertido en un bien cuya cantidad y calidad es demasiado importante como para dejarla en manos de las autoridades políticas”. El planeta está compuesto por agua en sus dos terceras partes, aunque la mayoría es salada o está bloqueada por los hielos. Sin embargo, hay una precipitación anual sobre tierra firme de 113.000 kilómetros cúbicos, de la que se evaporan 72.000. Eso deja un neto de 41.000, capaz de cubrir holgadamente las necesidades de toda la población mundialSin embargo, se producen millones de muertes por agua contaminada y escasez. Tal como ocurre en Camboya, Ruanda y Haití, eso se debe a la politización de la recolección, el procesamiento y la distribución del agua. En esos países la precipitación es varias veces superior a la de Australia, donde no tienen lugar esas políticas y en consecuencia no ocurren esas tragedias.

En otras palabras, con el argumento de cuidar la propiedad del planeta Tierra se liquida la institución de la propiedad vía las antedichas figuras lo cual daña gravemente al planeta.

Segundo, la banca central cuya política solo puede encaminarse en una de tres direcciones: expansión, contracción o dejar inalterada la base monetaria. Cualquiera de estos caminos distorsionan los precios relativos, los cuales son los únicos indicadores para operar en el mercado por lo que se estimula el derroche que indefectiblemente repercute negativamente en los salarios e ingresos en términos reales. Por ello es que resulta indispensable la liquidación del Banco Central y el curso forzoso permitiendo que la gente revele su preferencia en cuanto al activo monetario tal como, entre otros, ha sugerido una y otra vez el premio Nobel en economía Friedrich Hayek, como pionero de la nutrida bibliografía hoy disponible.

Tercero, contar con una legislación en materia laboral compatible con una sociedad libre que no trabe la contratación de trabajo, la abrogación de la personería gremial con todos los abusos que de ello se desprende en desmedro de los genuinos trabajadores y la liberación de una patética y sistemática estafa monumental incrustada por un sistema nefasto de inseguridad antisocial jubilatorio.

Cuarto, en relación con el llamado aborto en concordancia con lo consignado por genetistas de renombre internacional y con lo expresado por la Academia Nacional de Medicina de nuestro país: “El niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción”. A veces se ha mantenido que “la madre es dueña de su cuerpo” lo cual es absolutamente cierto pero no es dueña del cuerpo de otro. Es cierto que está en potencia de muchas cosas igual que todo ser humano independientemente de su edad por lo que constituye una arbitrariedad superlativa inventar un momento de la gestación para proceder a la liquidación de esa vida humana como si se produjera una mágica mutación en la especie, lo cual, dicho sea de paso, es una lógica tan arbitraria que puede conducir a la justificación del infanticidio. Un embrión humano contiene la totalidad de la información genética: ADN o ácido desoxirribonucleico. En el momento de la fusión de los gametos masculino y femenino -que aportan respectivamente 23 cromosomas cada uno- se forma una nueva célula compuesta por 46 cromosomas que contiene la totalidad de las características del ser humano.

Solo en base a un inadmisible acto de fe en la magia más rudimentaria puede sostenerse que diez minutos después del nacimiento estamos frente a un ser humano pero no diez minutos antes. Como si antes del alumbramiento se tratara de un vegetal o un mineral que cambia súbitamente de naturaleza. Quienes mantienen que en el seno materno no se trataría de un humano del mismo modo que una semilla no es un árbol, confunden aspectos cruciales. La semilla pertenece en acto a la especie vegetal y está en potencia de ser árbol, del mismo modo que el feto pertenece en acto a la especie humana en potencia de ser adulto.

Quinto, la distinción entre empresarios que para mejorar su situación patrimonial deben ofrecer bienes y servicios que atiendan las necesidades de su prójimo respecto de los prebendarios que aliados al poder de turno explotan miserablemente a los demás a través de privilegios de distinta índole.

Sexto, la insistencia en preservar la democraciaal estilo de los Giovanni Sartori de nuestra época y evitar que se convierta en cleptocracia cuando se desconoce su aspecto medular, cual es el respeto por los derechos de todos en lugar de otorgar prelación al mero recuento de votos tal como ocurre en territorios como el venezolano (que además encajan fraudes groseros).

Séptimo, la trascendencia de la integración al mundo vía el comercio exterior libre de trabasOctavo, la reducción de cargas tributarias para ubicarlas en un nivel para atender con prontitud la seguridad y la JusticiaNoveno, revisar todo el organigrama gubernamental al efecto de reducir el gasto público en aquellas faenas que exceden a la misión específica de una sociedad abierta del modo en que también han insistido otros premios Nobel en economía como Milton FriedmanGeorge Stigler y Gary Becker. En esta línea argumental, facilitar la implementación del genuino federalismo y la consiguiente descentralización del poder en todos los niveles.

Y décimo, apuntar a la no renovación de deuda externasobre la base, por un lado, que implica comprometer patrimonios de futuras generaciones que no han participado en la elección del gobierno que contrajo la deuda y por otro para embretar al monopolio de la fuerza a financiarse exclusivamente con recursos presentes una vez eliminada la denominada autoridad monetaria y cerrado el camino del antedicho endeudamiento externo, lo cual ha sido expuesto en primer lugar por el premio Nobel en economía James M. Buchanan.

Ya sabemos que los liberales no somos una manada y que detestamos el pensamiento único, son esperables disidencias de matices en varias direcciones, desacuerdos que tenemos con nosotros mismos cuando repasamos un texto anterior y nos damos cuenta que podríamos haber mejorado la marca, puesto que como decía Borges “no hay tal cosa como un texto perfecto”, lo cual es aplicable para todos los órdenes de la vida. Hay algunos comentarios que provienen de quienes parece no se percatan en que país vivimos ni que está ocurriendo. Pero en el caso de Milei resultan inauditas algunas de las críticas echadas a correren primer lugar naturalmente por todo el espectro estatista que discrepa radicalmente con la libertad, pero también por envidiosos que buscan pantallas y “la quinta pata al gato” para disfrazar su mala fe y celos crecientes en medio de inventos mentirosos, también por los que no pueden despegarse de “lo políticamente correcto” ni de las telarañas mentales del statu quo y por aquellos que al provenir de tradiciones de pensamiento muy alejadas del liberalismo aunque en tránsito hacia la libertad se alarman y estiman que las propuestas de marras se tornan en una píldora demasiado grande para digerir.

Sin embargo, si las ideas tan sólidas expuestas por Milei se llevaran a la práctica nuestro país volvería a ser ejemplo del mundo civilizado tal como ocurrió cuando los preceptos alberdianos se aplicaron desde la Constitución liberal de 1853 que permitió que los salarios del peón rural y del obrero de la incipiente industria fueran muy superiores a los de Alemania, Francia, Italia y España. Fue la razón por la que la población se duplicara cada diez años y que tuviéramos indicadores equivalentes a los de Estados Unidos. Luego vino la revolución del 30 primero y luego a partir del golpe militar del 43 que sin solución de continuidad hasta nuestros días se vienen aplicando medidas estatistas en grados diversos y, por tanto, con sucesivas crisis que empujan a bajar escalones en todos los rubros y ámbitos posibles que hacen a la calidad de vida, juntamente con una degradación creciente de las instituciones republicanas.

Javier Milei en su previa incursión en los ámbitos académicos ha mostrado gran pericia y conocimiento en las materias de su incumbencia, con especial referencia a los extraordinarios aportes de la Escuela Austríaca liderados por pensadores de la talla de Carl Menger en el origen y continuados por Ludwig von MisesIsrael Kirzner y Murray Rothbard lo cual aquel personaje moderno de la política argentina ha transmitido con gran eficiencia a generaciones jóvenes para que cada uno sepa valorar su independencia y autonomía individual. Estos rasgos han sido destacados por la prensa mundial, como por ejemplo por The Economist de Londres, La Gaceta de Madrid, Le Monde de París y El País de Montevideo que también subrayan el carácter eminentemente moral de ese emprendimiento.

Por último y para cerrar este breve apunte, es pertinente destacar que una cosa es el necesario tendido de puentes electorales con espacios afines para evitar caer en las garras del chavismo local y otra bien distinta es la conducta de un liberal en el Congreso que debe poner de manifiesto su independencia de criterio y no proceder al voto en bloque convirtiendo al Parlamento en una escribanía donde todos proceden como monos en una jaula, lo cual no quita la oposición conjunta a sugerencias del estatismo vernáculo. Esta independencia fue uno de los rasgos que enfatizaron con admiración de los legisladores argentinos los representantes de la Academia Francesa cuando nos visitaron con motivo de la celebración del Centenario en 1910.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Sobre mi amigo Antonio Escohotado

Por Alberto Benegas Lynch (h): Publicado el 4/12/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/12/04/sobre-mi-amigo-antonio-escohotado/

Antonio Escohotado

Lo conocí en Lima en marzo de 2015 en una comida que ofreció Mario Vargas Llosa a un grupo de amigos a raíz de nuestras respectivas ponencias en el congreso de la Mont Pelerin Society. Luego de ese encuentro nos hemos escrito regularmente con Antonio con quien hemos mantenido un par de intercambios mano a mano vía Zoom que se encuentran en Youtube.

Como es del dominio público, Antonio Escohotado murió el 21 de noviembre por lo que me comuniqué tanto con su hijo Jorge como con Diego San José Jiménez, que fue el que organizó el primer Zoom referido desde Madrid. El mundo del pensamiento está de luto por la muerte de este titán de la cultura universal. Comenzó su ciclópea producción intelectual con una tesis doctoral sobre Hegel la cual se fue nutriendo con un número impresionante de contribuciones tanto en libros como ensayos académicos y artículos periodísticos. Con el tiempo fue mutando de su marxismo inicial al liberalismo, desde la abolición de la propiedad a la importancia decisiva de esa institución, desde la tragedia de los comunes al uso y disposición de lo propio como eje central de la sociedad abierta (para recurrir a terminología popperiana).

De todas sus múltiples obras en esta nota periodística me voy a referir muy sumariamente a sus colosales tres tomos titulados Los enemigos del comercioUna historia moral de la propiedad que me trajo de regalo mi hijo Bertie desde España hace tiempo. Tal como La acción humana. Tratado de economía de Ludwig von Mises es hasta el momento el trabajo cumbre en esa ciencia tan poco explorada, tan difamada y poco comprendida, del mismo modo la triada de Escohotado constituye un aporte monumental a la historia desde la perspectiva filosófica, aunque este autor es más conocido por su publicación sobre las drogas alucinógenas para usos no medicinales, solo comparable a las publicaciones de su amigo Thomas Szasz en la misma materia.

Soy consciente que es absolutamente imposible hacer justicia en una nota periodística a una obra de esta envergadura que abarca 2049 páginas, pero solo esbozamos algunos pocos puntos en la esperanza que los lectores se interesen en la indagación del trabajo completo.

En el primer tomo destacó que nuestro autor confiesa que comenzó a revertir su posición socialista con la lectura de Carl Menger Principios de economía, muy especialmente referido a la teoría subjetiva del valor. Se detiene a considerar la influencia disolvente de Platón y su propuesta comunista en La República e incluso pensadores de la talla de Aristóteles que refutó ese comunismo pero justificó la esclavitud. Antes que eso, el Nuevo Testamento contiene dos versiones encontradas sobre el rol de la propiedad, la de Santiago el Mayor y Pablo de Tarso. Podemos ahora lamentablemente decir que la primera versión que había sido fuertemente criticada y en buena medida abandonada debido a la primacía de la segunda volvió a surgir con fuerza con la denominada Teología de la Liberación y ahora con el actual Papa Francisco a quien cuando le preguntaron si es comunista respondió que “son los comunistas los que piensan como los cristianos” (La Reppublica, noviembre 11 de 2016) y su mentor fue Monseñor Enrique Angelelli quien celebraba misa bajo la insignia de los terroristas Montoneros, de ahí sus Encíclicas, Cartas Pastorales, sus actitudes tan pastosas sobre Cuba, Venezuela y Nicaragua, sus alabanzas a tercermundistas y repetidas declaraciones donde pondera el pobrismo al tiempo que critica al proceso de mercado y al capitalismo en línea con lo inaugurado por el antisemita San Juan Crisóstomo en cuanto a que dar a los pobres no sería más que entregar lo que a ellos les pertenece.

Pasa revista en detalle a las utopías tan destructivas de Tomás Moro y Campanella y sus parientes y derivados, así como también a las influencias de Marx y Engels. También estudia las formidables contribuciones a la libertad de los Fueros españoles, el habeas corpus y la Carta Magna en Inglaterra junto a la Revolución Gloriosa de Guillermo de Orange y María Estuardo, la Revolución Francesa con su defensa del derecho de propiedad y la igualdad ante la ley, antes de la contrarrevolución de los jacobinos y el reino de la guillotina. En este último sentido es de interés reproducir lo que cita el autor de Robespierre en cuanto a que “todo lo indispensable para la preservación es propiedad común” y condena “el bandidaje y fratricidio disfrazados bajo el sofístico nombre de libertad comercial”.

En el segundo tomo sobresalen los temas de la contribución pionera de William Godwin del absurdo y contraproducente anarquismo dado que resulta imposible la convivencia a través de la abolición de toda norma y tribunales tal como propone este pensador. Luego la extraordinaria experiencia estadounidense que pudo prosperar merced al abandono inicial del comunismo en la colonia de Massachusetts, resurgimiento explicado por el gobernador Bradford en sus memorias una vez dejada de lado la idea de mantener los bienes en común que estaba conduciendo a la población a la miseria y a las hambrunas de los primeros tiempos y el posterior florecimiento merced a la extendida libertad y respeto a los derechos de todos luego aconsejados y reiterados por los Padres Fundadores.

También elabora sobre la fracasada utopía en La Nueva Armonía de Robert Owen bajo la idea de “liberar a la humanidad de sus tres males más monstruosos: la propiedad privada, la religión irracional y el matrimonio”, un experimento que hubo que abandonar a poco andar por ruinoso y que provocó en los incautos “corazones decepcionados” en un clima de conflictos inevitables de unos contra otros en un proyecto que pretendía la armonía, en lugar de eso “topamos con antagonismos”. En este volumen se analizan principalmente las obras de Jeremy Bentham. Edmund Burke y James Mill y la contracara de Rousseau, Johann Fichte, Thomas Carlyle y Charles Fourier para luego abordar la influencia y difusión de los ensayos de Saint-Simon y Comte.

Cierra este voluminoso aporte con la Revolución Rusa y la irrupción de la Sociedad Fabiana en un capítulo sugestivamente titulado “El colapso del liberalismo inglés”. Nos dice Escohotado que “la asociación adopta como símbolo la tortuga, acorazada y lenta y como nombre el del cónsul romano Fabio Máximo” con su estrategia gradualista y de penetración contra Ánibal. Fue “una forma ampliada del socialismo estatal instaurado por Bismark”. Adhirieron autores como Bertrand Russell a quien Escohotado cita afirmando que “el comunismo soviético es necesario para el mundo y el bolchevismo merece la gratitud y la admiración de todos los progresistas.” Sidney Webb escribió para el lanzamiento de la Sociedad un artículo titulado “El socialista cristiano” donde propugnaba el socialismo “sin lucha de clases y sin Marx, básicamente por medios fiscales”. El propio Chaberlain reseñó la Fabbian News como “una obra maestra” y señalaba los aciertos de la plusvalía marxista.

El matrimonio Webb -Sidney y Beatrice- visitaron la Unión Soviética en 1932 luego de lo cual declararon a la prensa que “aplaudían el excelente rendimiento del sector educativo y sanitario” y más adelante, en 1935 en plenas purgas publicaron alabanzas aun más generalizadas del régimen stalinista en dos tomos titulados El comunismo soviético ¿Una nueva civilización? También George Bernard Shaw visitó Rusia en 1931 y en lugar de declarar sobre los campos de concentración y la miseria espantosa del momento afirmó al Manchester Guardian que “no había visto a nadie desnutrido, sino más bien niños notablemente rollizos”. Como también apunta Escohotado Henry George toma en Estados Unidos los principios de la Sociedad Fabiana para cargar las tintas contra la propiedad de la tierra ya que esa entidad en sus bases en 1887 subraya que “la Sociedad trabaja para extinguir la propiedad privada de la tierra” con vistas a “emancipar sus frutos de la apropiación individual.”

En el tercer tomo sobresale una sección titulada “De cómo el mundo imitó a la URSS”. Uno de los capítulos se encabezan con un epígrafe que reproduce un dicho de Babeuf que refleja bien toda la concepción socialista: “La sociedad debe erradicar para siempre le deseo individual de ser más rico, sabio o poderoso” y en otro pasaje Escohotado describe el “totalitarismo latino” en el que aparece como figura descollante Mussolini quien declara que “nada humano o espiritual existe ni tiene valor alguno fuera del Estado […] La fachada democrática, hermosa en teoría, constituye una falacia en la práctica y estamos aquí para celebrar el entierro del cuerpo putrefacto de sus libertades.” En este contexto consigna el autor que caracteriza al estatismo latinoamericano las nacionalizaciones, la cogestión obrera de la industria, los impuestos progresivos, el control de precios, el redistribucionismo y la cerrazón al comercio exterior.

En realidad el sistema fascista no solo permite una penetración mayor del espíritu totalitario sin tantas resistencias como las que presenta habitualmente el comunismo sino que permite responsabilizar al sector privado por los resultados nefastos de su política ya que se mantiene la fachada de la propiedad. Finalmente nuestro autor hace un llamado urgente a “reconstituir la saga anticomercial” para bien de todos pero muy especialmente para la suerte de los más vulnerables que solo pueden prosperar en la medida que se incrementen las tasas de capitalización fruto de la libertad de mercados y la consiguiente asignación de derechos de propiedad a los efectos de maximizar la energía creadora. Excelente como completa el título de la referida terna pues el trabajo trata nada más y nada menos que un asunto eminentemente moral y no solo jurídico y económico.

Jorge conserva los archivos de su padre y no se si toda su correspondencia se publicará donde también se consigna que tuvimos el proyecto de escribir un libro en coautoría en forma de diálogo que habíamos titulado El veneno totalitario y del que apenas comenzamos con los primeros tramos. Consignar que no todo eran coincidencias en nuestros respectivas conclusiones, escritos e interpretaciones es una verdad de Perogrullo, nunca es así ni siquiera con nosotros mismos cuando miramos para atrás y constatamos que podríamos haber mejorado la marca. En cualquier caso, como colofón a este apunte en esta ocasión con orgullo reproduzco en su integridad uno de los tantos correos electrónicos que me escribió Antonio Escohotado, esta vez el 10 de junio de 2019. De más está decir que no me tomo en serio sus halagos extremos, es para dejar constancia de su ilimitada generosidad. Lo que si me tomo en serio es su inmenso afecto que era recíproco y que fuimos cultivando desde que nos conocimos en Lima. En la última línea de la misiva de marras el interrogante se refiere a la Universidad Francisco Marroquín de la que fui su primer profesor visitante durante tres años para que nuestros hijos con María evitaran el constante tiroteo de los setenta en tierra argentina:

“Querido Alberto, acabo de sacarle unos minutos a la odiosa agenda que me persigue últimamente para disfrutar con cosas tuyas en YouTube, porque menuda planta y elocuencia tienes, y me encanta ver cómo improvisas -lo mismo en televisión que en aulas docentes o recibiendo el Juan de Mariana- sobre la base de una formación apoyada en fuentes de primera mano.

Ya te dije que sencillamente no he conocido a nadie vivo con quien pueda discurrir en términos de igualdad, si me perdonas la arrogancia del propio comparar; y como a despecho de tal o cual achaque sigo apasionado por leer y escribir -quizá más que nunca-, me haces compañía e instruyes aunque solo sea por el prodigioso regalo de la Red.

Quizá ella nos ayude a librar el combate sempiterno de la libertad y el conocimiento con los amantes de su inverso, y te confieso que si echo de menos trabar contacto físico es entre otras cosas por tentar nuestros respectivos daimones (según Hesiodo apoyados sobre “huellas de héroes pretéritos”), y algo en principio tan delirante como el brebaje eleusino, que era sin duda amida del ácido lisérgico, y algún colega químico tan redomadamente distinto como el látex de algunas adormideras.

Siempre comprometida con las fuentes primarias, tu obra solo parece pasarlas por alto en ese campo, donde demuestras el absurdo de la prohibición sin tomar en cuenta el programa socrático de la sobria ebrietas, que preservó a la Antigüedad de memeces y crueldades sin incurrir en el siempre hipócrita ideal del abstemio.

Mi tasa de trabajo y alegría desde mediados de los años 60 es inseparable de la pesquisa y el disfrute en ese orden de cosas, al margen del menú impuesto leyes y costumbres (porque “de la piel para dentro mando yo”), y me parece que dejar el reino de los vivos sin alguna experiencia digamos visionaria y eufórica en sentido literal no es solo ignorar la curiosidad sino desprotejerse, cuando empieza a soplar Boreas.

Naturalmente, toma lo previo como una insensatez, pues bien podría serlo, y quédate con el testimonio de mi cercanía espiritual. Veremos si hay algo donde no coincidamos, porque por ahora no lo encuentro, y ojalá alguna institución mejicana -lo digo por equidistar de aquí Baires, ahorrando la paliza extra de aeropuertos y aviones- se le ocurra reunirnos para un curso o cosa pareja. ¿Existirá el señor Marroquín? Un abrazo”.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Faltan dólares porque sobra populismo

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 1/12/21 en: https://www.notiar.com.ar/index.php/economia/115768-faltan-dolares-porque-sobra-populismo-por-roberto-cachanosky

Las medidas restrictivas que dispuso el Banco Central van en contra de la Constitución Nacional 

Por un lado, el gobierno está desesperado por la falta de dólares, tanto para hacer frente a los compromisos de deuda, como para entregarle a las empresas los que necesitan para comprar insumos en el resto del mundo para producir. Por el otro, cree que llegando a un acuerdo con el FMI puede solucionar sus problemas de falta de divisas. 

En primer lugar, ningún acuerdo con el FMI le va a solucionar el problema de la falta de dólares. Es bastante dudoso que el Fondo vaya a llegar a un acuerdo light con el Gobierno y, en particular le otorgue capitales frescos para hacer frente a los vencimientos de deuda del año que viene.

Pero el punto principal es otro. Es la falta de dólares que tiene el BCRA y que lo llevó a, mediante una circular, violar la Constitución Nacional en su artículo 14 que establece que todo los habitantes gozan de los siguientes derechos, y dice textualmente: “de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender”.

Para que ningún distraído argumente que ese artículo dice: “conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio” conviene recordar el artículo 28 que establece: “Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio”. En otras palabras, cuando se reglamenten los derechos, no pueden anularse por ley. Sería un contrasentido que la Constitución Nacional reconozca los derechos mencionados y luego acepte que sean violados por una simple circular del BCRA, como en este caso.

Exceso de autoridad

La decisión del BCRA de prohibir la venta de pasajes en cuotas viola el derecho a trabajar, a ejercer toda industria lícita, de comerciar y de disponer de su propiedad.

¿Qué importancia tienen los párrafos anteriores con el tema económico? Que, si el gobierno viola la Constitución mediante una simple circular del BCRA, no existen reglas de juego estables. Nada es previsible en economía y, por lo tanto, no hay inversiones.

Ahora bien, hecha esta introducción que es fundamental para entender la relación entre crecimiento y calidad institucional, el otro punto a entender es que es el mismo gobierno el que cierra todas las canillas para que ingresen dólares al país. La escasez de dólares es culpa del gobierno y por eso faltan para que la gente pueda hacer turismo, para que las empresas puedan comprar insumos y demás usos que se hacen de las divisas extranjeras.

El primer problema fundamental es que el Estado se apropia de la propiedad de los que producen generando desestímulos para exportar, cerrando la canilla de ingresos de dólares vía las ventas al resto del mundo.

En efecto, cuando alguien produce trigo, soja, carne o lo que sea y lo exporta, esos productos son de su propiedad. Exporta el fruto de su trabajo. Supongamos que el mismo productor es el que exporta, entrega un producto de su propiedad, soja, por dólares. Los dólares deberían pasar a ser propiedad del exportador.

Sin embargo, este gobierno que se llena la boca hablando del peso como si fuera un símbolo patrio, le dice al que con su trabajo genera riqueza: esos dólares que te entregaron a cambio del trigo que produjiste “son míos”. Se los queda el BCRA y le entrega unos papeles pintados llamados pesos que nadie quiere porque son de mala calidad.

Pero no solo que va a quitarle la moneda buena para entregarle la moneda mala, sino que, además, le entrega menor cantidad de moneda mala de la que cotizaría en el mercado esa moneda de mala calidad, el peso versus los dólares, y aún así superan a las importaciones.

Y no conforme con estas dos confiscaciones, encima le cobra un impuesto diferencial al que produce para exportar con el cargo de retenciones.

Es decir, el Gobierno hace lo imposible para que no entren dólares por exportaciones, que deberían ser propiedad de los productores de los bienes vendidos fuera de las fronteras. Y si nos los trajeran a la Argentina, sería por desconfianza de un estado confiscador de la riqueza de los que producen en nombre de una falsa solidaridad y estímulo al crecimiento económico

El siguiente gráfico muestra las exportaciones argentinas en volumen (es un número índice de volumen con base 100 el nivel de 2004). Revela un claro estancamiento desde 2003 hasta 2020. Llevamos 17 años de estancamiento del volumen exportado y cuando subieron no respondió a ganancias de productividad sino alentadas por el viento de cola externo por suba de los precios internacionales de las materias primas.

No solo el gobierno tiene el consumo en caída libre, sino que, encima, hace lo imposible para cobren vigor las exportaciones.

Otras fuentes debilitadas

¿Qué otra puerta de ingreso de divisas cerró el gobierno? La de las inversiones extranjeras directas. La carga tributaria, el maltrato que le dispensan los políticos a los que invierten en Argentina, la legislación laboral, la falta de infraestructura y de insumos para producir por escasez de divisas hace que la inversión externa fluya hacia otros países.

En 2015, último año de la anterior etapa K, la Inversión Extranjera Directa (IED) que recibió Argentina fue de solo el 6,8% del total que recibió América Latina y el Caribe en ese año. Y en el período 2003/2019 fue aún menor, solo 6 por ciento.

La tercera opción de ingreso de divisas sería por el lado del endeudamiento externo, algo que ha hecho en forma sistemática Argentina y también en forma sistemática ha defaulteado su deuda. No paga y culpa al prestamista de usurero que quiere explotar al pueblo argentino.

De manera que, la falta de divisas en Argentina es una combinación de falta de seguridad jurídica (los mismos argentinos fugan sus ahorros al exterior para no ser confiscados por el gobierno) y gobiernos populistas que, para financiar su política, cierran las puertas al ingreso de divisas.

En síntesis, en la Argentina faltan dólares porque sobra populismo y pesos emitidos para financiar el déficit fiscal. Y todo eso no se corrige impidiendo, en forma inconstitucional, financiar en cuotas turismo al exterior.

La Argentina está famélica de calidad institucional y esa situación se manifiesta en la profunda crisis económica que está viviendo.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

El mutuo respeto de los derechos, esencia de la convicción liberal

Por Enrique Aguilar: Publicado el 1/12/21 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-mutuo-respeto-de-los-derechos-esencia-de-la-conviccion-liberal-nid01122021/

El liberalismo no inventa enemigos para definir sus contornos y considera que la política sirve para contener el conflicto, no para azuzarlo; valora el diálogo y el debate de las ideas

El liberalismo y su grieta

El liberalismo y su grieta Alfredo Sábat

Hace unos años, Hugh Brogan escribió que el liberalismo se caracteriza ante todo por su condición paradójica: “Es un credo con libros sagrados, nombres sagrados y una historia sagrada, pero sin una definición universalmente aceptable”. En efecto, entre el liberalismo clásico, que postula un gobierno limitado, y las corrientes que propician una sociedad sin gobierno, un abanico de expresiones se ofrece a la mirada del observador que quiera adentrarse en el estudio de esta tradición intelectual. Quizá por eso, como aconsejó J. G. Merquior, resulta más sencillo “describir” el liberalismo que intentar reducirlo a una definición breve.

Incluso hay quienes rechazan la posibilidad de un consenso liberal fundado en valores universales. Así, John Gray considera que no se requieren valores, sino instituciones comunes para permitir que muchas formas de vida puedan interactuar sin necesidad de conciliar sus respectivas concepciones de lo bueno o correcto. Esta distinción entre “dos caras” del liberalismo lleva a Gray a agrupar a Locke, Kant y Rawls, por un lado, y a Hobbes, Hume y Berlin, por otro, como exponentes de lo que en el fondo serían dos filosofías incompatibles. También se ha dicho (Kukathas) que el liberalismo no propone un acuerdo epistémico, sino práctico: sujetarnos a las normas que toleren el desacuerdo.

¿Qué rasgos caracterizan mi modo de ver el liberalismo? En primer lugar, la desconfianza hacia todo intento de transformar la naturaleza humana. Dado que no somos ángeles, el liberalismo considera que las instituciones se vuelven necesarias. También desconfía de los “proyectistas individuales”, del afán por la simetría y de toda pretensión de ajustar la organización social a las reglas de la lógica. Por eso asigna un rol esencial a la prudencia: circunscribir el lugar de los principios. No se aferra ciegamente a lo establecido y prefiere las innovaciones graduales a los cambios violentos.

Este liberalismo hace suya la tesis del conflicto, entendido como “catalizador del acuerdo” (Rosler). No inventa enemigos para definir mejor sus contornos y considera que la política sirve para contener el conflicto, no para azuzarlo, a partir del reconocimiento de la legitimidad parcial de las opiniones de los demás. Consciente de los aplazamientos y límites que nos impone la realidad, descree de las soluciones mágicas y de los profetas de la salvación que las prometen.

A estas alturas, no resulta concebible otro liberalismo que no sea democrático, esto es, que reconozca plenamente la soberanía popular como única fuente de legitimidad y adhiera al principio mayoritario como criterio rector en la toma de decisiones, cuyo límite son los derechos individuales, debidamente salvaguardados.

El liberalismo valora el diálogo y el debate de las ideas. Ve en el disenso un signo de salud intelectual, y en la crítica, una forma de compromiso. Los considera un insumo fundamental para el progreso del conocimiento y para la convivencia plural. Como decía Madame de Staël, “el despotismo, si no es la causa, es el resultado de la unanimidad”. Por tanto, a un liberal no podría resultarle ajena esta máxima del republicanismo clásico: audi alteram partem, “escuchad a la otra parte”. “Solo el pensamiento puede combatir el pensamiento –escribía Constant–, solo el razonamiento puede rectificar el razonamiento”. Siendo así, el insulto, la “cancelación” u otro medio de sustituir la labor de argumentar por la violencia verbal deberían ser ajenos al ethos liberal. Combatir a “los zurdos” no es una proclama liberal, sino maccarthysta. Por lo demás, un liberalismo cerrado ha sido y será siempre una contradicción en los términos.

A propósito de la república clásica, varios próceres del liberalismo valoraron el lugar de la virtud cívica como precondición de libertad. Para citar solamente a James Madison, “suponer que, sin ninguna virtud por parte del pueblo, cualquier forma de gobierno asegurará la libertad y la felicidad es una idea quimérica”. Por eso Madison apelaba también al espíritu “vigilante” del pueblo norteamericano como un elemento indispensable a los fines de evitar “la elevación de unos pocos sobre la ruina de muchos”.

El liberalismo respeta las formas y los controles horizontales, que contribuyen a preservarnos de la arbitrariedad. No rinde culto a la personalidad de nadie. Prefiere que los individuos hagan valer su independencia en lugar de prestarse a un proselitismo que los mimetiza. Tampoco es condescendiente con el autoritarismo político y la manipulación institucional. No puede avalar gobiernos que actúan por decreto, cooptando la justicia, maniatando al legislativo, o donde se robe para la corona. Ninguna reforma de mercado puede compensar esos excesos. Está de más agregar que nunca podría consentir la violación masiva de derechos humanos, el terrorismo de Estado o la ausencia del debido proceso. Con Montesquieu, sostiene que “si la inocencia de los ciudadanos no está asegurada, tampoco lo está la libertad”.

El liberalismo no puede aliarse con un ideario que conciba a la nación como una realidad irreductible o con voluntad propia. Con relación al populismo, no solo rechaza su macroeconomía, sino también otros elementos diseccionados por una amplia literatura. Por ejemplo, en la “anatomía” expuesta por Rosanvallon: a) la división del pueblo en dos campos antagónicos; b) una teoría de la democracia plebiscitaria, donde la categoría de followers califica el vínculo entre los individuos y el líder; c) un modelo de representación encarnada en ese liderazgo, y d) un régimen de pasiones y emociones que destila rabia, resentimiento y repulsión.

En una entrevista televisiva recogida luego bajo el título Le spectateur engagé, Raymond Aron recordó que fue en la década del 20 (había nacido en 1905) cuando comenzó a sentirse liberal “por temperamento”. Después llegaría el andamiaje teórico. Por su parte, Allan Bloom, al evocar al maestro admirado a ambos lados del océano, calificó de inusual esa suerte de “ascetismo espiritual” que consiste en “creer en el derecho que los demás tienen de pensar como les plazca”. El mutuo respeto de los derechos, agregaba, “es la esencia de la convicción liberal”.

Entre nosotros, el enfrentamiento entre distintas posiciones liberales trasciende el debate académico, pues involucra cuestiones personales, viejos enconos y acaso la pretensión de arrogarse un monopolio interpretativo de las ideas. Esa grieta se ha ahondado últimamente. Como si se tratara de una burla de la historia, el verticalismo, la intolerancia y un nivel de agresividad que pasma se han instalado en el interior del liberalismo.

No obstante, si convenimos en que el liberalismo es una suma de convicciones y también un temperamento, tal vez haya espacio para la búsqueda de diagonales y puntos de encuentro entre los que hoy parecen ser caminos divergentes. A este fin, sería necesario mirarse previamente al espejo para hurgar en los propios extravíos.

Enrique Edmundo Aguilar es Doctor en Ciencias Políticas. Ex Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Políticas y de la Comunicación de la UCA y Director, en esta misma casa de estudios, del Doctorado en Ciencias Políticas. Profesor titular de teoría política en UCA, UCEMA, Universidad Austral y FLACSO,  es profesor de ESEADE y miembro del consejo editorial y de referato de su revista RIIM. Es autor de libros sobre Ortega y Gasset y Tocqueville, y de artículos sobre actualidad política argentina.

Sobre fachos que no saben que son fachos

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 26/11/21 en: https://visionliberal.com.ar/sobre-fachos-que-no-saben-que-son-fachos/

El día que el peronismo armó un Acto nazi en Buenos Aires para apoyar el Anschluss (anexión de Austria a Alemania)

Este es el caso especial, aunque no solamente del fascismo cuya característica central estriba en que esos gobiernos permiten que la propiedad se registre a nombre de particulares, pero usa y dispone el aparato estatal. Es una tradición más solapada y por tanto más eficaz que el comunismo que es más sincero en cuanto a que no permite que particulares registren a su nombre la propiedad pues la expropia directamente el gobierno que usa y dispone de la misma.

El fascismo es el sistema más difundido en el llamado mundo libre. Por ejemplo, en la educación la parla convencional alude a “la privada” pero en verdad en gran medida está privada de toda independencia allí donde los ministerios de Cultura y Educación imponen y autorizan estructuras curriculares según su canon de estrechez mental. Muchas veces he citado el caso de los taxímetros en Buenos Aires: es un ejercicio ilustrativo preguntar al conductor de quien es el vehículo y cuando responde que él es el dueño es de interés repreguntar sobre tres temas clave que definen la titularidad. Quien decide el horario de trabajo, quien decide la tarifa y quien decide el color en que debe estar pintado el automotor, las tres respuestas se dirigen al jefe de gobierno de la ciudad por tanto son los burócratas los verdaderos propietarios y no el nominal y circunstancial conductor que la juega de dueño.

Esto mismo aparece con partes sustanciales de las empresas y emprendimientos varios que sus aparentes administradores se la creen en cuanto a que son los titulares, pero no lo son por las razones apuntadas. Como queda dicho, son administradores aparentes pues quienes en definitiva deciden son los gobernantes.

Benito Mussolini

En otros términos, constituye una bufonada macabra que los estatistas del momento le endilguen el epíteto de facho a todos los que están en desacuerdo con los atropellos del Leviatán, en realidad una paradoja grotesca.

Por tanto, las políticas de las denominadas empresas estatales, los controles de precios, las reformas agrarias, las cargas fiscales descomunales, los endeudamientos vertiginosos, las inflaciones galopantes, las economías cerradas y las legislaciones laborales y sindicales autoritarias ponen al descubierto y en carne cruda las típicas medidas fascistas. Por eso resulta tragicómico que los megalómanos tilden de fachos a quienes se oponen al fascismo.

Benito Mussolini ha dicho el 25 de junio de 1922 y el 28 de octubre de 1926 respectivamente: “¿Qué es el Estado? En los postulados pragmáticos del Fascismo queda definido como la encarnación jurídica de la Nación. El Estado es eso desde luego pero no es solo eso (…) Hemos sepultado al viejo Estado democrático, liberal (…) a este viejo Estado que enterramos con funerales de tercera lo hemos sustituido por el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad nacional, el Estado que une y disciplina (…) el Estado es todo, fuera del Estado nada”. Gregorio de Yurre en Totalitarismo y egolatría subraya manifestaciones del Duce en cuanto a que: “El valor del hombre está en la vida colectiva. En la evolución del Estado y de sus formas está presente la humanidad en camino”. Y “para el Fascismo, la sociedad es el fin y el individuo es medio de toda vida de sociedad que consiste en tomar el individuo como instrumento de los fines sociales”.

Por eso resulta payasesco que los capitostes del intervencionismo estatal pretendan atribuir la característica de fachos a quienes se oponen a los fascistas acuerdos de precios y salarios entre corporaciones en lugar de abrir las puertas al proceso de mercado. Incluso los hay también que provienen de otras corrientes de pensamiento y que utilizan la pantalla de fascistas como insulto para los que no comulgan con sus visiones de talibanes.

No es una casualidad sino causalidad que los peronistas admiren e imiten desde su origen a Mussolini y hayan dado asilo a los nazis en nuestra tierra.

En resumen, es una buena receta estudiar primero el significado de las palabras antes de emplearlas alegremente sobre todo cuando se aplican a quienes apuntan a zafar del fascismo en la diaria y tan necesaria batalla cultural.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h