15 Años de Inflación

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 17/1/22 enhttps://puntodevistaeconomico.com/2022/01/17/15-anos-de-inflacion/#more-15670

El año terminó con una inflación del 50.9%. Un número récord a nivel mundial. Si no estuviesemos hablando de Argentina, este sería un número inaceptable que provocaría una fuerte crisis política. Luego del impacto en la inflación de la crisis del 2001, podemos tomar el 2007 como el inicio del actual proceso inflacionario. Son ya 15 años de una inflación en tendencia ascendente sin miras de mejorar en el corto o mediano plazo.

Veamos primero los datos. La siguiente tabla muestra la inflación anual del 2007 a la fecha. La inflación oficial incluye la intervención al Indec, mientras que la inflación corregida lo hace en base al IPC Congreso (sorprende que los datos del IPC Congreso no estén disponibles online). Más allá de ciertas oscilaciones, la tendencia es claramente ascendente. En el 2007 la inflación fue «sólo» del 25.7%. De la tabla también se desprende que (1) la inflación comenzó con Néstor Kirchner (no con CFK), y (2) que el Indec estuvo intervenido 9 de los 15 años que lleva este proceso inflacionario.

AñoInflación oficialInflación corregidaPresidenteIntervención al Indec
20078.525.7Néstor KirchnerX
20087.223.0CFKX
20097.714.8CFKX
201010.925.3CFKX
20119.522.8CFKX
201210.825.3CFKX
201310.928.4CFKX
201423.838.3CFKX
201518.727.8CFKX
201639.640.7Mauricio Macri
201724.724.6Mauricio Macri
201847.647.6Mauricio Macri
201954.054.0Mauricio Macri
202036.036.0Alberto Fernández
202150.950.8Alberto Fernández

La siguiente tabla muestra la inflación anual promedio por presidente. La tendencia ascendente es clara.

PresidenteInflación promedio
Néstor Kirchner15.1
CFK25.6
Mauricio Macri41.0
Alberto Fernández43.2

Los siguientes gráficos, tomados de El Hub Económico, muestras la inflación interanual con frecuencia mensual y la perdida del poder adquisitivo del peso.


No es ningún misterio como se llegó a esta situación. El motivo por el cual hay inflación es la monetización de un déficit fiscal insostenible animado por el típico populismo argentino. El motivo por el cual el proceso inflacionario ha durado 15 años es porque la clase política ignora la causas. Las explicaciones heterodoxas de la inflación son tan problemáticas como convenientes a la política. Salvo los 4 años de gobierno de Cambiemos, no hemos visto un genuino intento de controlar la inflación. La política monetaria de Cambiemos puede haber sido inconsistente, pero fue un intento genuino de poner la inflación bajo control. Esto quiere decir que hemos tenido 11 años de una dirigencia política (en especial el Kirchnerismo) que ha ignorado el problema.

Más allá de sus intentos, lamentablemente la oposición tampoco parece ir al fondo de la cuestión. La política de «estado presente» va en contra del ajuste fiscal necesario. ¿Acaso no recordamos, por ejemplo, las expresiones desde Cambiemos (ej. Vidal) culpando a empresarios por la suba de precios?

En estos 15 años el nivel de precios aumentó un impresionante 6.245%. El desinterés de la clase política por cortar de raíz este problema es un mal augurio para la economía del país.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. Es profesor de UCEMA. Publica en @n_cachanosky

Por qué la palabra ajuste es un sacrilegio para los políticos

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 19/1/22 en: https://economiaparatodos.net/por-que-la-palabra-ajuste-es-un-sacrilegio-para-los-politicos/

La desaceleración de la inflación que observó el presidente Alberto Fernández en diciembre responde a una lectura parcial de los datos

En forma sorprendente, si es que algo sigue sorprendiendo de las declaraciones de los funcionarios de este gobierno, el presidente Alberto Fernández festejó la tendencia decreciente de la tasa de inflación que se dio en diciembre porque este año fue del 3,8% contra el 4% de diciembre de 2021. Por empezar la diferencia es marginal entre la tasa de inflación de diciembre de 2021 y de 2020, pero además, el presidente se olvidó de leer la nota 2 del informe del INDEC. En efecto, en diciembre de 2020 los precios cuidados representaron el 3,17% del total de los precios relevados en el Gran Buenos Aires y en diciembre de 2021 representaron el 12,2% del total de los precios relevados. Si a eso se le agrega que los regulados aumentaron el 1,7% en diciembre de este año y el 2,6% en diciembre del año pasado, queda bastante claro que esos 0,2 puntos porcentuales menos de diciembre de este año tienen algunas trampitas estadísticas que se le pasaron por alto al presidente.

De todas maneras, es claro que durante el actual gobierno, a pesar de tener gran parte del 2020 con la gente encerrada sin poder gastar su dinero y, por lo tanto, forzando el aumento de la demanda de moneda, y en 2021 con el tipo de cambio pisado al igual que el precio de las tarifas de los servicios públicos, la inflación viene teniendo una tendencia ascendente tal cual se puede observar en la línea de tendencia del gráfico 1.

Alberto Fernández tuvo una inflación del 3,8% en el primer mes de gobierno y dos años después sigue con un 3,8% de inflación en diciembre con varios picos más altos. En los primeros dos años de gobierno Alberto Fernández tuvo una inflación del 105% contra el 75% que tuvo Macri en sus primeros dos años de mandato ajustando las tarifas atrasadas.

Gráfico 1

Como puede verse en el gráfico la línea de tendencia es claramente ascendente. Esta creciente inflación, que el presidente se empeña en decir que la inflación tiene varias causas, aunque no dice cuáles son esas varias causas, solo nombra la emisión y cuestiones psicológicas, pero el resto son un misterio.

Lo concreto es que en 2021 la emisión monetaria para financiar al tesoro llegó a los $ 1,7 billones y en 2020 llegó a los $ 2 billones. Si bien todavía no hay información definitiva de la distribución entre nación y provincias de los ingresos tributarios en diciembre, puede estimarse que la emisión fue la principal fuente de financiamiento del gasto público seguido por el IVA y otros impuestos.

En total el déficit fiscal fue equivalente a 5,5% del PBI, pero en los ingresos se computa otro 1,8% del PBI en Transferencias de Utilidades del BCRA que son emisión monetaria pura y una ficción contable para emitir y financiar al tesoro. Si se descuenta ese ingreso artificial, el déficit fiscal se eleva a 7,3% del PBI. A este número hay que agregarle otros 3,1% de déficit cuasifiscal y llegamos a un déficit de 10,4% de déficit fiscal entre el financiero y el cuasifiscal en 2021.

Este fenomenal desequilibrio de las cuentas públicas es lo que hace que se presente el ajuste como el gran sacrilegio que proponen los salvajes economistas.

La realidad es que ese déficit se financia de alguna manera. Puede ser con emisión monetaria cobrando el impuesto inflacionario que es el más regresivo de los impuestos. Con más deuda pública o consumiendo stock de capital, como es el caso del sistema energético que se cae a pedazos por atrasar artificialmente las tarifas de los servicios públicos.

Lo que se ve como una herejía es que el gobierno tenga que bajar el gasto público. A eso se lo llama ajuste y lo que no quieren hacer es bajar el gasto que les permite hacer populismo.

Para la política la palabra ajuste es un sacrilegio porque significa eliminar el financiamiento del populismo que ellos hacen para conseguir votos. Ajustar las cuentas del sector público es conspirar contra el negocio del populismo.

Pero en rigor, ese no ajuste del gasto en populismo tiene como contrapartida el ajuste del sector privado que es ahogado con impuestos, otros son saqueados con el impuesto inflacionario y el sector privado se queda sin crédito porque entre el BCRA y el tesoro absorben el escaso crédito interno.

Gráfico 2

Si se toma la evolución mensual comparando la inflación anual, es decir, tomando cada enero contra el enero del año anterior y así sucesivamente, vemos que con el kirchnerismo volvió la inflación luego de salir de la convertibilidad.

Lo que se ve en el gráfico 2 son picos inflacionarios con caídas posteriores y nuevos picos cada vez más altos. Los picos se dan por reacomodamientos de precios relativos puntuales que luego son escondidos detrás de nuevos atrasos tarifarios, del tipo de cambio, de los precios máximos o de la cuarentena eterna que estableció Alberto Fernández durante 2020, la cual hizo bajar la inflación por caída en la demanda de bienes y servicios forzada por el encierro, para luego dispararse ni bien la gente se pudo sacar los pesos de encima.

En definitiva, el problema no es el ajuste, sino si el ajuste lo sigue haciendo el sector privado o la dirigencia política en general bajando el costo del populismo que implementan.

No es cierto que el gobierno quiera evitar el ajuste, lo que no quiere es evitar hacer el ajuste en su negocio de la política, priorizando sus intereses partidarios por encima del bienestar y progreso de los argentinos.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Preconceptos de algunos libertarios que debieran ser revisados

Por Enrique Blasco Garma. Publicado el 8/01/22 en: https://www.infobae.com/opinion/2022/01/08/preconceptos-de-algunos-libertarios-que-debieran-ser-revisados/

Las realidades de los EEUU y países que más avanzaron en el respecto de las libertades individuales aconsejarían replantear algunos mensajes

El dólar ha sido por lejos la medida más estable y demandada de valor. Confirmando la precisión de las políticas monetarias de la Reserva Federal (Reuters)

Las siguientes aspiraciones de reconocidos liberales debieran revisarse:

1. Eliminar los bancos centrales porque todas sus decisiones monetarias son irremediablemente erradas.

Según destacadísimos liberales, los bancos centrales siempre erran con cualquier decisión monetaria. Ya sea contraigan, mantengan, o expandan la oferta crediticia. Unos proponen la competencia de monedas, inspirada en Friedrich Hayek; otros volver al patrón oro, y algunos se ilusionan con el bitcoin, creados individualmente, sin el respaldo de controles suficientes.

Las críticas a los bancos centrales prestigiosos no ofrecen alternativas prácticas. El dólar, euro y otras monedas respetadas instrumentan gigantescas creaciones riqueza. Los PBI mundiales en 2021 suman cerca de USD 100 billones, oficiando de medida de valor en los negocios. Más del 80% se materializa empleando monedas prestigiosas. No aparecen medios mejores.

Explica libro “Fin de la Pobreza”: “El impulsor decisivo de los negocios es la estabilidad de las leyes y las unidades de medidas del Sistema Internacional (SI), sucesor del Sistema Métrico Decimal, estandarizando las dimensiones físicas objetivas en las transacciones, como el kilo, metro, litro”. Las monedas reputadas ofician de medidas de valor, complemento decisivo del SI, articulando instituciones controladas eficazmente por la población, que rechaza los castigos de la inflación e incertidumbre.

La información es crucial a la hora de descubrir negocios. Las actividades serían muy restringidas sin las medidas objetivas del SI y monedas reconocidas. La contribución de las monedas reputadas supera largamente las frustraciones de la inflación. Vienen valorando los bienes satisfactoriamente, durante largas décadas, sin insumir los costos de los bitcoins, oro y metales preciosos.

El siguiente gráfico ilustra la inflación anual del dólar y las variaciones del precio del petróleo y oro entre 1980 y 2021, destapa que las ventajas del oro crecen con la inflación, a pesar de su volatilidad. La cotización del petróleo marcaría la variabilidad del costo de minar bitcoins, por su enorme insumo de energía.

Claramente, el dólar ha sido por lejos la medida más estable y demandada de valor. Confirmando la precisión de las políticas monetarias de la Reserva Federal.

Muy distintas son las monedas peor reputadas. Mucho antes de publicar Dolarizar, Editorial Atlántida 2001, prologado por el ex presidente Carlos Menem, vengo proponiendo reemplazar al peso con el dólar, la moneda preferida por los argentinos.

Los signos monetarios impuestos por leyes opresivas deben ser sustituidos por los preferidos.Fuente: FMI WEO y Primary Commodity Prices del FMIFuente: FMI WEO y Primary Commodity Prices del FMI

Los países mantienen USD 12 billones de reservas internacionales en monedas fiduciarias; 60% está en dólares y 20% en euros, aproximadamente. Prueba la confianza merecida.

2. Inquieta el peso del gasto público en la economía

Las características de los bienes aconsejan su gobernanza, explica libro “Fin de la Pobreza”. Conviene empresas privadas si los bienes pueden producirse individualmente, su consumo disminuye la cantidad disponible para otros y beneficia sólo al usuario; ejemplo: alimentos, ropa, combustibles. En cambio, la oferta de bienes públicos: la defensa, justicia, estabilidad monetaria, deben ser colectiva, porque favorecen coordinar las actividades personales y el disfrute individual no impide el de otros.

Distinguir bienes privados o públicos ayuda a señalar quién debe decidir. Cuando los actos afectan a particulares exclusivamente, de modo negociable individualmente, las actividades debieran ser privadas. En tanto, las decisiones que afectan a una multitud de intereses discrepantes, que no convienen negociarse individualmente, deben ser colectivas; para eso está la política y el Estado. Las naciones progresan con información, transparencia, competencia, control de las decisiones públicas, sistemas de elección y representación política.

En EEUU, la Unión Europea y los países avanzados, el Estado no es propietario de empresas productoras de bienes privados. Pues sin competencia, el peso de los errores recortaría los ingresos del conjunto. El Estado atiende bienes públicos.

Los países avanzados afinan la transparencia del gasto estatal, distinguiendo la adquisición de bienes privados de los públicos.

Impulsado por mi querido profesor en la Universidad de Chicago, el premio Nobel Milton Friedman, EEUU transformó al personal de sus fuerzas armadas. Antes recurrían a los conscriptos, ahora son profesionales remunerados. Algunos generales expusieron su resistencia a un ejército de mercenarios, Friedman respondió: ¿prefieren un ejército de esclavos?

Transformar ejércitos de conscriptos en cuerpos profesionales pudo haber aumentado los gastos contabilizados para la defensa, pero ciertamente transparentó quien paga el costo, expande las libertades individuales y efectividad de las fuerzas armadas.

Procesos similares están incrementando la eficacia de los gastos estatales de países avanzados. En contraste, países que restringen libertades se van rezagando con la corrupción (normas desiguales según preferidos), imponiendo gravámenes, subsidios, prohibiciones, diferenciales en producciones privadas.

En el mundo libre también compiten mudándose de lugar de residencia. En los EEUU, los impuestos y prestaciones difieren considerablemente según Estados y condados. Lo mismo ocurre en la UE.

Los países expandieron el gasto público en la pandemia. EEUU incrementó la relación gasto público/PBI, al 42%, el cuadro registra esa relación en los países de la UE. en 2021.

3. Suprimir la deuda pública porque es inmoral

La deuda no es inmoral según el deudor sea público o privado, porque se trata de acuerdo de partes de forma voluntaria.

Afirmar que las deudas obligan a generaciones futuras luce sesgada, porque la construcción de carreteras, viviendas, los inventos, que se financian con créditos de largo plazo se basa en decisiones que modifican el futuro.

Pero no existen obligaciones financieras entre generaciones. Los contratos se suscriben y cancelan en fechas especificadas. Cobrarán y pagarán en fechas futuras personas activas en ese tiempo; futuras generaciones pagarán a futuras generaciones en el mismo instante, transfiriendo fondos entre sí.

Quienes heredan las acreencias cobrarán a quienes heredan las obligaciones y frutos del progreso. La forma jurídica de recibir capitales no hace a la moralidad de transacciones voluntarias.

EEUU es líder mundial en la defensa de las libertades, refugio de capitales, innovaciones, migrantes. Si no tuviéramos a EEUU, el mundo libre sería mucho más pequeño, si existiera.

Enrique Blasco Garma es Ph.D (cand) y MA in Economics University of Chicago. Licenciado en Economia, Universidad de Buenos Aires. Fue Economista del Centro de Investigaciones Institucionales y de Mercado de Argentina CIIMA/ESEADE. Profesor visitante a cargo del curso Sist. y Org. Financieros Internacionales, en la Maestria de Economia y C. Politicas, ESEADE.

López Murphy contra Guzmán – ¿Qué son las políticas contracíclicas?

Por Iván Carrino. Publicado el 18/12/21 en : https://www.ivancarrino.com/lopez-murphy-contra-guzman-que-son-las-politicas-contraciclicas/

Esta semana, el Ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán, presentó el presupuesto 2022 en el Congreso de la Nación.

Con tres meses de demora, pero algo es algo.

En su exposición, planteó que uno de los objetivos de la política económica de corto plazo es “ayudar a la recuperación de la economía con políticas contracíclicas”.

A este punto salió a responder el flamante diputado nacional (que sí asistió a la comisión correspondiente), Ricardo López Murphy. El diputado dijo que hacer política contracíclica era imposible en la Argentina de hoy y que el gobierno solo “le ha dado a la maquinita”.

Ahora bien: ¿a qué se denomina una “política económica contracíclica”? Y, sabido esto, ¿qué debería hacer el país si quisiera implementar algo del estilo?

Lo analizamos a continuación.

Ciclo económico

En primer lugar, para entender lo que es una política contra-cíclica tenemos que entender que las economías del mundo suelen atravesar ciclos. Es decir, por momentos la economía crece y cae el desempleo, pero también existen períodos de recesión y de desempleo al alza.

Si el ciclo es de crecimiento, entonces se dice que estamos en un auge económico. En dichos períodos el PBI suele aumentar, el desempleo cae y es probable enfrentarse a niveles de inflación crecientes. Si la inflación, en este contexto, es muy elevada, se hablará de una economía “re-calentada”.

(O sea que hay que enfriarla, de la misma manera que cuando sube mucho la temperatura del motor de un automóvil)

En los ciclos bajistas, por otro lado, el PBI se contrae, mientras que el desempleo sube y, por lo general, la inflación cae o, incluso, aparece una deflación, que es la caída generalizada de los precios de un período a otro.

Resumiendo, entonces, existen etapas “alcistas” del ciclo y etapas “bajistas” del mismo. La política contracíclica, entonces, buscará ir en contra de esos ciclos.

Ingresa la política económica

Deberíamos decir que uno de los primeros, sino el primero, que instaló la idea de las políticas contracíclicas fue el economista inglés John Maynard Keynes. Keynes no utilizó estas palabras, pero escribiendo en un contexto de una profunda depresión en Estados Unidos y el mundo, fue el líder intelectual más destacado en pedirle al gobierno que “hiciera algo” para aliviar la situación.

En una carta escrita en 1933 al presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, pedía:

“… se debe recurrir a la autoridad pública para ayudar a crear ingresos adicionales a través del gasto de dinero prestado o impreso (…) como motor principal en la primera etapa de la técnica de recuperación, pongo un énfasis abrumador en el aumento del poder de compra nacional que resulta del gasto gubernamental que se financie con préstamos y no con los ingresos actuales.”

Keynes, entonces, pedía aumentar el déficit fiscal.

En su obra de 1936, la Teoría General del Empleo el interés y el dinero, ponía el foco tanto en la política monetaria como en la fiscal. Allí escribía los fundamentos de por qué el gobierno debía reducir la tasa de interés y aumente el gasto público como forma de “reactivar la economía”.

A partir de los escritos de Keynes, que sus seguidores comienzan a hablar del gobierno como el encargado de “moderar los ciclos económicos”. Para los keynesianos, mediante esta “sintonía fina” de la economía, no iban a ser ni tan duras las depresiones, ni tan recalentados los auges.

Hay un debato respecto de qué dijo Keynes sobre qué hacer durante un “boom” económico. En el capítulo 22 de la Teoría General, por ejemplo dice que:

“Así ¡el remedio del auge no es una tasa más alta de interés, sino una más baja!, porque ésta puede hacer que perdure el llamado auge”

Ahora más allá de qué dijo o no Keynes, lo cierto que la política contra-cíclica debe ir en contra del ciclo. Es decir, si durante la depresión hay que tener unas política fiscal y monetaria expansivas (como pedía Keynes en los 30), hay que contreaerlas una vez que la economía se recalienta. Eso afirma el economista chileno Andrés Velasco, cuando hablando específicamente de Argentina en 2014 sostiene:

Sin embargo, Keynes no hubiera dado su visto bueno a las políticas macroeconómicas impulsadas tanto por Fernández como por su marido y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner. El enfoque keynesiano busca asegurar que la demanda no sea inferior a la oferta. Los Kirchner han asegurado que la demanda sea muy superior a la oferta. Esto se advierte claramente en la tasa anual de inflación de Argentina, la que se ha mantenido en alrededor del 20% durante más de 10 años, sin que el congelamiento de los precios de los servicios públicos ni las repetidas manipulaciones del índice de precios al consumidor puedan ocultarlo.

De lo que dice Velasco se sigue entonces que el gobierno, lejos de lo que estaba haciendo, tenía que implementar políticas que redujeran la demanda agregada. Es decir: achicar el déficit fiscal o subir la tasa de interés.

O sea que, para resumir: una política económica contracíclica busca contrarrestar el ciclo económico. Cuando la economía está en una recesión, el gobierno debería (siempre siguiendo este libreto) impulsar la demanda agregada para que ésta no sea tan profunda y se pueda salir de ella. Pero si la economía está en un auge con altos niveles de inflación, entonces debe hacer exactamente lo contrario.

La situación de Argentina

Dicho todo esto: ¿qué debería hacer el gobierno argentino para implementar una política contracíclica? Teniendo en cuenta que la economía está en una franca recuperación económica (los últimos datos muestran un crecimiento superior al 10% anual), que el desempleo cayó del 13,1% el año pasado al 9,6% este año, y que la inflación está totalmente descontrolada, arriba del 50% anual, LA POLÍTICA DEBERÍA SER UNA PARA CONTRAER LA DEMANDA AGREGADA. ES DECIR ACHICAR EL DÉFICIT FISCAL, DEJAR DE EMITIR DINERO Y SUBIR LA TASA DE INTERÉS.

Es decir, todo lo contrario de lo que dice Guzmán, quien en su presentación del presupuesto afirmó que seguirá emitiendo dinero para financiar un déficit fiscal aún mayor en 2022.

La economía Argentina está recalentada, por lo que la política económica debe “enfriarla”.

Por último: ¿Será malo esto para el crecimiento económico? La respuesta es no porque el principal problema del país es su déficit fiscal, que no solo ha generado los altos niveles de inflación que vemos, sino que nos llevó a los problemas de deuda pública, que terminan en un riesgo país de 1800 puntos, el segundo más alto de la región después de Venezuela.

Así que para cerrar: como el principal problema argentino es el déficit fiscal y la alta inflación, no cabe duda que el gobierno debería realizar un ajuste. Pero incluso tomando la idea de realizar una política que controle el ciclo económico la conclusión sería la misma. Como la economía está recalentada, hasta los keynesianos dicen que hay que subir la tasa de interés y achicar el déficit fiscal.

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE. Sigue a @ivancarrino

Por qué el acuerdo con el FMI es necesario, pero lejos estará de ser suficiente

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 7/12/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/12/07/por-que-el-acuerdo-con-el-fmi-es-necesario-pero-lejos-estara-de-ser-suficiente/

Alcanzar consensos en las variables macroeconómicas es parte de las negociaciones, poco se habla de las reformas estructurales en diversos frentes

En los últimos días el tema económico sobre el que todo el mundo habla es si el gobierno argentino llega a un acuerdo con el FMI (EFE)

En los últimos días el tema económico sobre el que todo el mundo habla es si el gobierno argentino llega a un acuerdo con el FMI.

En primer lugar, al 31 de octubre la deuda pública sumaba USD 348.346 millones de los cuales USD 43.294 millones son con el FMI, es decir, solo el 12% de la deuda de la Administración Central corresponde al Fondo Monetario. La mayor parte se concentra en bonos del Tesoro con privados, tanto en pesos como en dólares.

El Gobierno, repite constantemente que la deuda con el FMI que tomó Mauricio Macri debe ser revisada por el organismo porque fue irresponsable al otorgar esa deuda y, además, “por que estamos en una situación crítica por tener que pagar esa deuda”.

Sin dejar de reconocer que hubo groseros errores de política económica en la gestión de Cambiemos cuya responsabilidad cae en los economistas que vendieron humo con el gradualismo y nunca presentaron un plan económico consistente, lo concreto es que, en todo caso, este Gobierno no solo viene tomando deuda en forma más acelerada que el anterior, encima es más inmanejable.

En efecto, sin tomar la contraída por el BCRA que es impagable, el Frente de Todos aumentó la deuda pública en USD 35.046 millones desde que llegó al poder en diciembre de 2019. Mientras que los compromisos asumidos por el ente monetario con colocación de Leliq y Pases en las entidades financieras se elevaron en el equivalente a USD 25.148 millones.

De ahí que, en total, en 2 años el actual gobierno aumentó la deuda pública en el equivalente a USD 60.194 millones, bastante más que lo que se le debe al FMI que tanto se quejan los máximos representantes del kirchnerismo.

En Argentina un gobierno tras otro se queja de la deuda que heredó del anterior. En la época de Raúl Alfonsín se quejaban de la deuda que había contraído gobierno militar. Luego Duhalde y los Kirchner se quejaban de la deuda que había contraído Menem y ahora se ahora se quejan de la deuda que contrajo Macri.

El tema es que la deuda no surge por generación espontánea, sino que es consecuencia del déficit fiscal. Gobierno tras gobierno gasta más de lo que recauda y termina emitiendo moneda y tomando deuda para financiar ese déficit. Por eso cada tanto explotan la inflación y entramos en default, porque el populismo lleva a destruir la moneda y a tomar deuda para financiar un gasto público que la economía no está en condiciones de pagar.

Sin dejar de reconocer que las deudas hay que honrarlas y se debe acordar con el FMI, tampoco hay que hacerse ilusiones con que llegando a ese acuerdo quede despejado al camino al crecimiento.

Origen de la deuda

Al respecto cabe recordar que a fines de 2000 el entonces presidente Fernando de la Rúa lograba el blindaje, que no era otra cosa que un respaldo financiero conjunto del FMI, otros organismos multilaterales, España y las entonces AFJP. El monto de ese blindaje era de USD 39.700 millones que fue anunciado a principios 2001 y a valores actuales era un apoyo financiero de USD 63.106 millones ajustado por la inflación de EE.UU. en los últimos 20 años. En aquel momento, el Presidente dijo: “Qué lindo es dar buenas noticias” y pronosticaba un 2001 de crecimiento y mejora.

La realidad fue que en marzo de 2001 renunciaba José Luis Machinea, entonces ministro de Economía. Asumía Ricardo López Murphy que estuvo apenas un par de semanas en el cargo, y lo reemplazaba Domingo Cavallo que inició el proceso de megacanje, que consistía en postergar los vencimientos de ese año hasta el 2010.

También se estableció en forma “transitoria” el Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios. Eso no alcanzó para revertir la confianza y a mediados de año se anunció el déficit fiscal cero, por el cual se iba a gastar solo lo que ingresara en impuestos.

Como la gente seguía inquieta y se iniciaba un retiro de depósitos de los bancos, el Congreso sancionó la ley de intangibilidad de los depósitos que, finalmente, fueron tangibles. Llegó el corralito, renunció De la Rúa, asumió Rodríguez Saá que anunciaba la suspensión del pago de la deuda pública, anuncio que fue aplaudido por casi todos los legisladores como el gran logro de independencia económica y soberanía nacional. En pocos días fueron pasando un presidente detrás de otro hasta que llegó Duhalde, salió de la convertibilidad, devaluó el peso, pesificó los depósitos en dólares e hizo un gran zafarrancho económico que solo se vio favorecido por el viento de cola que comenzó a llegar a mediados de 2002.

La decisión de devaluar y pesificar los depósitos en dólares todavía hoy tiene impacto en la economía argentina porque fue una ruptura de los contratos que forzó el mismo estado. Es decir, Argentina perdió total credibilidad porque demostró que el mismo Estado era capaz de romper incluso los contratos entre privados. Esto le dio tal grado de imprevisibilidad a la Argentina que tendrán que pasar décadas de buena letra para que el mundo vuelva a confiar en las instituciones argentinas.

Por lo anterior, el eventual acuerdo que pueda lograrse con el FMI no es garantía de nada. Las reformas estructurales que tiene que llevar a cabo Argentina son independientes de un acuerdo con el Fondo. Es más, la dirigencia política argentina cree que el acceso al crédito o un acuerdo financiero son sustitutos de las reformas estructurales. Es decir, que esos apoyos financieros no liberan de una reforma monetaria, fiscal, del sector público, laboral, desregulación de la economía, integrar la economía argentina al mundo y transformar los planes sociales en trabajo genuino.

Al creer que los arreglos financieros evitan tener que hacer las reformas, Argentina termina más hundida porque sigue con los problemas estructurales y, encima, carga con una deuda pública mayor.

En síntesis, acá se está poniendo el foco en el punto equivocado. No es un acuerdo con el FMI lo más relevante. En todo caso un eventual acuerdo puede alargar un poco más la mecha de la bomba que es el descalabro económico que rige y profundizó este gobierno.

Tampoco se soluciona nada retocando algo las tarifas de los servicios públicos o modificando la política cambiaria. El maquillaje de los precios relativos no cambia nada.

El problema de fondo a resolver es lograr un gobierno creíble y un plan económico consistente de largo plazo con sólidas reformas estructurales.

El resto es puro humo y no hay acuerdo con el FMI que pueda evitar encarar las reformas estructurales por más que le disguste a gran parte de la dirigencia política.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Javier Milei, una píldora demasiado grande para timoratos

Por Alberto Benegas Lynch (h): Publicado el 27/11/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/11/27/javier-milei-una-pildora-demasiado-grande-para-timoratos/?outputType=amp-type

Javier Milei, una píldora demasiado grande para timoratos (Adrián Escandar)

Los argentinos desde hace décadas venimos transitando épocas muy difíciles rayanas en la peligrosidad extrema. Los discursos políticos resultan anacrónicos y fracasados por donde se los mire. Todos padecen la situación pero de modo especial los más vulnerables. De un corto tiempo a esta parte irrumpe en el escenario político Javier Milei con un discurso a contracorriente de lugares comunes y propone nada más y nada menos que la libertad con una profundidad no vista en los últimos largos tiempos en nuestro medio con lo que ha influido a mucha gente y corrido notablemente la parla de otros espacios políticos.

Milei reitera que ha venido “a despertar leones y no a guiar corderos”, que su presencia es transitoria y que lo relevante son las ideas y no las personas en cuyo contexto combate con vigor toda manifestación totalitaria y para contrarrestarlas formula propuestas que en esta nota periodística vamos a resumir a vuelo de pájaro algunas pocas al efecto de ilustrar las posiciones que representa su partido. Lo hacemos en forma de decálogo.

Primero, el ambientalismo. De un tiempo a esta parte los socialismos se han agazapado en el llamado ambientalismo como una manera más eficaz de liquidar la propiedad privada: en lugar de decretar su abolición al estilo marxista, la tragedia de los comunes se patrocina con mayor efectividad cuando se recurre a los llamados “derechos difusos” y la “subjetividad plural” a través de lo cual se abre camino para que cualquiera pueda demandar el uso considerado inadecuado de lo que al momento pertenece a otro.

El fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman, el premio Nobel en física, Ivar Giaever y el ex presidente de Greenpeace de Canadá, Patrick Moore, sostienen que el denominado ambientalismo se basa en un fraude en el sentido de tergiversación de estadísticas. El aumento en la temperatura en el planeta Tierra se ha elevado medio grado en el transcurso del último siglo y fue antes de que aparecieran los gases que fueron inyectados por los humanos en la atmósfera (principalmente dióxido de carbono). También apuntan que en la época de los dinosaurios, en la Tierra el nivel de dióxido de carbono era entre cinco y diez veces superior al actual lo cual contribuyó a la riqueza de la vegetación, épocas en las que la Tierra era a veces más calurosa y húmeda y otras de enfriamiento y sequedad.

Respecto a la preocupación por la extinción de especies animales. Por ejemplo, es cierto que muchas especies marítimas están en vías de extinción debido a la antes mencionada tragedia de los comunes. Esto hoy no sucede con las vacas, aunque no siempre fue así: en la época de la colonia, en buena parte de América Latina el ganado vacuno se estaba extinguiendo debido a que cualquiera que encontrara un animal podía matarlo, engullirlo y dejar el resto en el campo para las aves de rapiña. Lo mismo ocurría con los búfalos en Estados Unidos. Esto cambió cuando comenzó a utilizarse el descubrimiento tecnológico de la época: la marca, primero, y el alambrado luego que clarificaron los derechos de propiedad. Lo mismo ocurrió con los elefantes en Zimbabwe, donde, a partir de asignar derechos de propiedad de la manada se dejó de ametrallarlos en busca de marfil.

En cuanto al temor por la desaparición del agua, el premio Nobel en economía Vernon L. Smith escribe: “El agua se ha convertido en un bien cuya cantidad y calidad es demasiado importante como para dejarla en manos de las autoridades políticas”. El planeta está compuesto por agua en sus dos terceras partes, aunque la mayoría es salada o está bloqueada por los hielos. Sin embargo, hay una precipitación anual sobre tierra firme de 113.000 kilómetros cúbicos, de la que se evaporan 72.000. Eso deja un neto de 41.000, capaz de cubrir holgadamente las necesidades de toda la población mundialSin embargo, se producen millones de muertes por agua contaminada y escasez. Tal como ocurre en Camboya, Ruanda y Haití, eso se debe a la politización de la recolección, el procesamiento y la distribución del agua. En esos países la precipitación es varias veces superior a la de Australia, donde no tienen lugar esas políticas y en consecuencia no ocurren esas tragedias.

En otras palabras, con el argumento de cuidar la propiedad del planeta Tierra se liquida la institución de la propiedad vía las antedichas figuras lo cual daña gravemente al planeta.

Segundo, la banca central cuya política solo puede encaminarse en una de tres direcciones: expansión, contracción o dejar inalterada la base monetaria. Cualquiera de estos caminos distorsionan los precios relativos, los cuales son los únicos indicadores para operar en el mercado por lo que se estimula el derroche que indefectiblemente repercute negativamente en los salarios e ingresos en términos reales. Por ello es que resulta indispensable la liquidación del Banco Central y el curso forzoso permitiendo que la gente revele su preferencia en cuanto al activo monetario tal como, entre otros, ha sugerido una y otra vez el premio Nobel en economía Friedrich Hayek, como pionero de la nutrida bibliografía hoy disponible.

Tercero, contar con una legislación en materia laboral compatible con una sociedad libre que no trabe la contratación de trabajo, la abrogación de la personería gremial con todos los abusos que de ello se desprende en desmedro de los genuinos trabajadores y la liberación de una patética y sistemática estafa monumental incrustada por un sistema nefasto de inseguridad antisocial jubilatorio.

Cuarto, en relación con el llamado aborto en concordancia con lo consignado por genetistas de renombre internacional y con lo expresado por la Academia Nacional de Medicina de nuestro país: “El niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción”. A veces se ha mantenido que “la madre es dueña de su cuerpo” lo cual es absolutamente cierto pero no es dueña del cuerpo de otro. Es cierto que está en potencia de muchas cosas igual que todo ser humano independientemente de su edad por lo que constituye una arbitrariedad superlativa inventar un momento de la gestación para proceder a la liquidación de esa vida humana como si se produjera una mágica mutación en la especie, lo cual, dicho sea de paso, es una lógica tan arbitraria que puede conducir a la justificación del infanticidio. Un embrión humano contiene la totalidad de la información genética: ADN o ácido desoxirribonucleico. En el momento de la fusión de los gametos masculino y femenino -que aportan respectivamente 23 cromosomas cada uno- se forma una nueva célula compuesta por 46 cromosomas que contiene la totalidad de las características del ser humano.

Solo en base a un inadmisible acto de fe en la magia más rudimentaria puede sostenerse que diez minutos después del nacimiento estamos frente a un ser humano pero no diez minutos antes. Como si antes del alumbramiento se tratara de un vegetal o un mineral que cambia súbitamente de naturaleza. Quienes mantienen que en el seno materno no se trataría de un humano del mismo modo que una semilla no es un árbol, confunden aspectos cruciales. La semilla pertenece en acto a la especie vegetal y está en potencia de ser árbol, del mismo modo que el feto pertenece en acto a la especie humana en potencia de ser adulto.

Quinto, la distinción entre empresarios que para mejorar su situación patrimonial deben ofrecer bienes y servicios que atiendan las necesidades de su prójimo respecto de los prebendarios que aliados al poder de turno explotan miserablemente a los demás a través de privilegios de distinta índole.

Sexto, la insistencia en preservar la democraciaal estilo de los Giovanni Sartori de nuestra época y evitar que se convierta en cleptocracia cuando se desconoce su aspecto medular, cual es el respeto por los derechos de todos en lugar de otorgar prelación al mero recuento de votos tal como ocurre en territorios como el venezolano (que además encajan fraudes groseros).

Séptimo, la trascendencia de la integración al mundo vía el comercio exterior libre de trabasOctavo, la reducción de cargas tributarias para ubicarlas en un nivel para atender con prontitud la seguridad y la JusticiaNoveno, revisar todo el organigrama gubernamental al efecto de reducir el gasto público en aquellas faenas que exceden a la misión específica de una sociedad abierta del modo en que también han insistido otros premios Nobel en economía como Milton FriedmanGeorge Stigler y Gary Becker. En esta línea argumental, facilitar la implementación del genuino federalismo y la consiguiente descentralización del poder en todos los niveles.

Y décimo, apuntar a la no renovación de deuda externasobre la base, por un lado, que implica comprometer patrimonios de futuras generaciones que no han participado en la elección del gobierno que contrajo la deuda y por otro para embretar al monopolio de la fuerza a financiarse exclusivamente con recursos presentes una vez eliminada la denominada autoridad monetaria y cerrado el camino del antedicho endeudamiento externo, lo cual ha sido expuesto en primer lugar por el premio Nobel en economía James M. Buchanan.

Ya sabemos que los liberales no somos una manada y que detestamos el pensamiento único, son esperables disidencias de matices en varias direcciones, desacuerdos que tenemos con nosotros mismos cuando repasamos un texto anterior y nos damos cuenta que podríamos haber mejorado la marca, puesto que como decía Borges “no hay tal cosa como un texto perfecto”, lo cual es aplicable para todos los órdenes de la vida. Hay algunos comentarios que provienen de quienes parece no se percatan en que país vivimos ni que está ocurriendo. Pero en el caso de Milei resultan inauditas algunas de las críticas echadas a correren primer lugar naturalmente por todo el espectro estatista que discrepa radicalmente con la libertad, pero también por envidiosos que buscan pantallas y “la quinta pata al gato” para disfrazar su mala fe y celos crecientes en medio de inventos mentirosos, también por los que no pueden despegarse de “lo políticamente correcto” ni de las telarañas mentales del statu quo y por aquellos que al provenir de tradiciones de pensamiento muy alejadas del liberalismo aunque en tránsito hacia la libertad se alarman y estiman que las propuestas de marras se tornan en una píldora demasiado grande para digerir.

Sin embargo, si las ideas tan sólidas expuestas por Milei se llevaran a la práctica nuestro país volvería a ser ejemplo del mundo civilizado tal como ocurrió cuando los preceptos alberdianos se aplicaron desde la Constitución liberal de 1853 que permitió que los salarios del peón rural y del obrero de la incipiente industria fueran muy superiores a los de Alemania, Francia, Italia y España. Fue la razón por la que la población se duplicara cada diez años y que tuviéramos indicadores equivalentes a los de Estados Unidos. Luego vino la revolución del 30 primero y luego a partir del golpe militar del 43 que sin solución de continuidad hasta nuestros días se vienen aplicando medidas estatistas en grados diversos y, por tanto, con sucesivas crisis que empujan a bajar escalones en todos los rubros y ámbitos posibles que hacen a la calidad de vida, juntamente con una degradación creciente de las instituciones republicanas.

Javier Milei en su previa incursión en los ámbitos académicos ha mostrado gran pericia y conocimiento en las materias de su incumbencia, con especial referencia a los extraordinarios aportes de la Escuela Austríaca liderados por pensadores de la talla de Carl Menger en el origen y continuados por Ludwig von MisesIsrael Kirzner y Murray Rothbard lo cual aquel personaje moderno de la política argentina ha transmitido con gran eficiencia a generaciones jóvenes para que cada uno sepa valorar su independencia y autonomía individual. Estos rasgos han sido destacados por la prensa mundial, como por ejemplo por The Economist de Londres, La Gaceta de Madrid, Le Monde de París y El País de Montevideo que también subrayan el carácter eminentemente moral de ese emprendimiento.

Por último y para cerrar este breve apunte, es pertinente destacar que una cosa es el necesario tendido de puentes electorales con espacios afines para evitar caer en las garras del chavismo local y otra bien distinta es la conducta de un liberal en el Congreso que debe poner de manifiesto su independencia de criterio y no proceder al voto en bloque convirtiendo al Parlamento en una escribanía donde todos proceden como monos en una jaula, lo cual no quita la oposición conjunta a sugerencias del estatismo vernáculo. Esta independencia fue uno de los rasgos que enfatizaron con admiración de los legisladores argentinos los representantes de la Academia Francesa cuando nos visitaron con motivo de la celebración del Centenario en 1910.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Por la calidad monetaria. Conversación entre Alberto Benegas Lynch (h) y Domingo Cavallo

El Dr. Alberto Benegas Lynch (h) y el Dr. Domingo Felipe Cavallo conversan acerca de cómo alcanzar una moneda de calidad, las reformas económicas de los años ’90 y ofrecen una perspectiva hacia el futuro de la economía de nuestro país.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Faltan dólares porque sobra populismo

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 1/12/21 en: https://www.notiar.com.ar/index.php/economia/115768-faltan-dolares-porque-sobra-populismo-por-roberto-cachanosky

Las medidas restrictivas que dispuso el Banco Central van en contra de la Constitución Nacional 

Por un lado, el gobierno está desesperado por la falta de dólares, tanto para hacer frente a los compromisos de deuda, como para entregarle a las empresas los que necesitan para comprar insumos en el resto del mundo para producir. Por el otro, cree que llegando a un acuerdo con el FMI puede solucionar sus problemas de falta de divisas. 

En primer lugar, ningún acuerdo con el FMI le va a solucionar el problema de la falta de dólares. Es bastante dudoso que el Fondo vaya a llegar a un acuerdo light con el Gobierno y, en particular le otorgue capitales frescos para hacer frente a los vencimientos de deuda del año que viene.

Pero el punto principal es otro. Es la falta de dólares que tiene el BCRA y que lo llevó a, mediante una circular, violar la Constitución Nacional en su artículo 14 que establece que todo los habitantes gozan de los siguientes derechos, y dice textualmente: “de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender”.

Para que ningún distraído argumente que ese artículo dice: “conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio” conviene recordar el artículo 28 que establece: “Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio”. En otras palabras, cuando se reglamenten los derechos, no pueden anularse por ley. Sería un contrasentido que la Constitución Nacional reconozca los derechos mencionados y luego acepte que sean violados por una simple circular del BCRA, como en este caso.

Exceso de autoridad

La decisión del BCRA de prohibir la venta de pasajes en cuotas viola el derecho a trabajar, a ejercer toda industria lícita, de comerciar y de disponer de su propiedad.

¿Qué importancia tienen los párrafos anteriores con el tema económico? Que, si el gobierno viola la Constitución mediante una simple circular del BCRA, no existen reglas de juego estables. Nada es previsible en economía y, por lo tanto, no hay inversiones.

Ahora bien, hecha esta introducción que es fundamental para entender la relación entre crecimiento y calidad institucional, el otro punto a entender es que es el mismo gobierno el que cierra todas las canillas para que ingresen dólares al país. La escasez de dólares es culpa del gobierno y por eso faltan para que la gente pueda hacer turismo, para que las empresas puedan comprar insumos y demás usos que se hacen de las divisas extranjeras.

El primer problema fundamental es que el Estado se apropia de la propiedad de los que producen generando desestímulos para exportar, cerrando la canilla de ingresos de dólares vía las ventas al resto del mundo.

En efecto, cuando alguien produce trigo, soja, carne o lo que sea y lo exporta, esos productos son de su propiedad. Exporta el fruto de su trabajo. Supongamos que el mismo productor es el que exporta, entrega un producto de su propiedad, soja, por dólares. Los dólares deberían pasar a ser propiedad del exportador.

Sin embargo, este gobierno que se llena la boca hablando del peso como si fuera un símbolo patrio, le dice al que con su trabajo genera riqueza: esos dólares que te entregaron a cambio del trigo que produjiste “son míos”. Se los queda el BCRA y le entrega unos papeles pintados llamados pesos que nadie quiere porque son de mala calidad.

Pero no solo que va a quitarle la moneda buena para entregarle la moneda mala, sino que, además, le entrega menor cantidad de moneda mala de la que cotizaría en el mercado esa moneda de mala calidad, el peso versus los dólares, y aún así superan a las importaciones.

Y no conforme con estas dos confiscaciones, encima le cobra un impuesto diferencial al que produce para exportar con el cargo de retenciones.

Es decir, el Gobierno hace lo imposible para que no entren dólares por exportaciones, que deberían ser propiedad de los productores de los bienes vendidos fuera de las fronteras. Y si nos los trajeran a la Argentina, sería por desconfianza de un estado confiscador de la riqueza de los que producen en nombre de una falsa solidaridad y estímulo al crecimiento económico

El siguiente gráfico muestra las exportaciones argentinas en volumen (es un número índice de volumen con base 100 el nivel de 2004). Revela un claro estancamiento desde 2003 hasta 2020. Llevamos 17 años de estancamiento del volumen exportado y cuando subieron no respondió a ganancias de productividad sino alentadas por el viento de cola externo por suba de los precios internacionales de las materias primas.

No solo el gobierno tiene el consumo en caída libre, sino que, encima, hace lo imposible para cobren vigor las exportaciones.

Otras fuentes debilitadas

¿Qué otra puerta de ingreso de divisas cerró el gobierno? La de las inversiones extranjeras directas. La carga tributaria, el maltrato que le dispensan los políticos a los que invierten en Argentina, la legislación laboral, la falta de infraestructura y de insumos para producir por escasez de divisas hace que la inversión externa fluya hacia otros países.

En 2015, último año de la anterior etapa K, la Inversión Extranjera Directa (IED) que recibió Argentina fue de solo el 6,8% del total que recibió América Latina y el Caribe en ese año. Y en el período 2003/2019 fue aún menor, solo 6 por ciento.

La tercera opción de ingreso de divisas sería por el lado del endeudamiento externo, algo que ha hecho en forma sistemática Argentina y también en forma sistemática ha defaulteado su deuda. No paga y culpa al prestamista de usurero que quiere explotar al pueblo argentino.

De manera que, la falta de divisas en Argentina es una combinación de falta de seguridad jurídica (los mismos argentinos fugan sus ahorros al exterior para no ser confiscados por el gobierno) y gobiernos populistas que, para financiar su política, cierran las puertas al ingreso de divisas.

En síntesis, en la Argentina faltan dólares porque sobra populismo y pesos emitidos para financiar el déficit fiscal. Y todo eso no se corrige impidiendo, en forma inconstitucional, financiar en cuotas turismo al exterior.

La Argentina está famélica de calidad institucional y esa situación se manifiesta en la profunda crisis económica que está viviendo.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Un BCRA que agoniza en reservas y un Gobierno que quiere vengarse contra la clase media

Claramente se están metiéndose con el fruto del trabajo ajeno. Se ha decidido que los dólares son del Gobierno y de prepo quieren que la gente use un peso totalmente devaluado

Martín Guzmán y Miguel Pesce

La decisión del Banco Central de establecer una nueva restricción a la compra de dólares vía la prohibición de comprar pasajes de avión y cualquier otro servicio de turismo en el exterior con financiamiento en cuotas sin intereses, demuestra varias cosas.

En primer lugar, la crítica situación de las reservas netas del BCRA, tema sobre el que venimos advirtiendo hace tiempo. Las reservas líquidas ya son negativas, esto quiere decir que toda intervención del BCRA en el mercado de cambios debe ser en base al uso de los encajes en dólares que no son de su propiedad o porque activó el crédito con el BIS.

Lo concreto es que mientras Guzmán dice que no va a devaluar, terminan ajustando el mercado por cantidad frenando la compra de dólares.

La disparada del riesgo país también muestra que el gobierno argentino está a un paso de entrar en default. Por más que arreglen con el FMI, no van a conseguir fondos frescos para hacer frente a los vencimientos de bonos en dólares en el primer semestre del año que viene que suman US$ 6.400 millones.

El segundo punto es que claramente el Gobierno está metiéndose con el fruto del trabajo ajeno. Acá se ha decidido que los dólares son del Gobierno y de prepo quiere que la gente use un peso totalmente devaluado.

La gente tiene derecho a comprar lo que desee con el fruto de su trabajo, y eso incluye dólares. Pero en su afán intervencionista el gobierno se apropia del fruto del trabajo ajeno. Por ejemplo, si alguien produce trigo y lo exporta, el trigo que entrega es suyo y, por lo tanto, los dólares que recibe por venderlos al exterior, también son del productor de trigo. Sin embargo, el Estado, en una clara violación a los derechos de propiedad, le dice al que produce trigo que el BCRA se queda con los dólares y el productor tiene que quedarse con pesos que nadie quiere. Pero encima, por cada dólar exportado el productor de trigo recibe menos pesos por cada dólar que los que le correspondería si los vendiera en un mercado libre.

Es decir, primero le confisca su trabajo y le entrega pesos devaluados y encima lo confisca con el tipo de cambio artificial. En tercer lugar, lo confisca con impuestos de todo tipo. Esto hace que los estímulos por exportar sean escasos y siempre falten dólares.

Basta con ver las estadísticas de comercio exterior con volúmenes exportados y se puede ver que las cantidades exportadas por Argentina están estancadas hace 16 años. Esto quiere decir que cuando algún año suben las exportaciones es porque subieron los precios externos. Dicho en otras palabras, suben no por mayor productividad interna, sino por suerte de viento de cola.

El ataque a las exportaciones lleva a restringir el ingreso de divisas. El control de cambios lleva a restringir el control de divisas. Y dado el control de divisas, en vez de dar marcha atrás en su locura intervencionista, el gobierno mete más intervencionismo violando derechos de transacción, ahora prohibiendo que la gente pueda comprar servicios de turismo al exterior en cuotas sin intereses.

Dos puntos finales. En primer lugar, el BCRA se arroga el derecho de decir a quién puede financiar una persona con el fruto de su trabajo. Si alguien quiere financiar a otro sin cobrarle intereses, el estado, en forma arbitraria, decide que prohíbe que ese préstamo se lleve a cabo.

En segundo lugar, todo parece indicar que, además de tener un serio problema con las reservas, el Gobierno parece estar vengándose de una clase media, que es la que suele viajar al exterior con el fruto de su trabajo, por no haberlos votado en las elecciones de medio término. No me votás, te castigo, aunque con la nueva restricción que establezca el BCRA no resuelva el problema de la falta de reservas.

En síntesis, tenemos un Gobierno que se apropia de los capitalistas dólares que genera el sector privado y quiere forzar a la gente a usar los devaluados pesos que nadie quiere porque es una moneda de pésima calidad.

Un control lleva a otro, hasta que se termina ahogando por completo la actividad privada o el Gobierno termina hundiéndose en una catástrofe económica, social y política.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

¿Dolarización, independencia del BCRA o competencia de monedas?

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 23/11/21 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/11/23/dolarizacion-independencia-del-bcra-o-competencia-de-monedas/

Todo parece indicar que cada vez se impone más la idea de hacer una reforma monetaria para volver a tener moneda y terminar con los períodos de alta inflación a los que estamos sometidos

Desde siempre los sistemas monetarios del mundo están basados en la confianza que la gente tiene en las instituciones jurídicas, políticas y económicas del país emisor (Reuters)

Salvo los economistas del Gobierno y quienes lo siguen creen que puede continuar aplicando el impuesto inflacionario eternamente con su poder de señoreaje (beneficio que percibía la autoridad de las casas de moneda por acuñar una pieza cuyo valor intrínseco era menor al nominal. En la actualidad representa el hecho de que el derecho a “producir” dinero puede constituir para el emisor una fuente de ingresos) y no advierten la huida del peso por la sociedad en su conjunto, el resto sabe que algo hay que hacer al respecto.

¿Cuáles son las opciones para volver a tener un sistema monetario?

Juntos por el Cambio parece inclinarse por cambiar la Carta Orgánica del BCRA, que es una ley, y establecer una verdadera independencia del BCRA para que se concentre en su rol primario “defender el valor del peso”.

Considerando el destrozo monetario al que ha sido sometida la Argentina y, en particular, a la escasa inclinación que tienen los políticos por respetar las leyes que ellos dictan, esta alternativa luce muy poco viable. En última instancia, la propuesta de esta alianza política de varios partidos parece olvidar que en la Argentina la misma dirigencia política sancionó primero la Ley de Convertibilidad y luego la derogó sin más. Y que esa misma dirigencia sancionó la pomposa Ley de intangibilidad de los depósitos y a los pocos meses establecía un corralito y luego dispuso la pesificación de los depósitos en dólares.

No hay que olvidarse que desde siempre los sistemas monetarios del mundo están basados en la confianza que la gente tiene en las instituciones jurídicas, políticas y económicas del país emisor. Hasta que en Argentina esas instituciones vuelvan a recuperar prestigio y el crédito de la sociedad, va a pasar mucho tiempo y, por lo tanto, luce poco realista pensar en que un simple cambio de la Carta Orgánica del BCRA vaya a despertar confianza en el peso como moneda en el estricto sentido de la palabra (unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor).

Luce poco realista pensar en que un simple cambio de la Carta Orgánica del BCRA vaya a despertar confianza en el peso como moneda en el estricto sentido de la palabra (unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor) (Reuters)

Es más, ya cuando estaba en funcionamiento la convertibilidad, los depósitos del sector privado en el sistema financiero en dólares representaban entre 50% y 70 del total. En otras palabras, aun con convertibilidad la gente seguía prefiriendo el dólar. El peso era un simple recibo de los dólares que el BCRA tenía en las reservas respaldando la base monetaria.

De manera que no luce como una verdadera solución cambiar la carta orgánica del BCRA para resolver el problema de la desconfianza en el peso, porque la gente no es que no cree en el Banco Central, no cree en que la dirigencia política vaya a cumplir con las leyes sanciona.

La otra opción es ir a una dolarización. Esta alternativa parece complicada hoy en día porque el BCRA no tiene prácticamente reservas propias líquidas. En el mejor de los casos, las netas se estiman en USD 7.000 millones en comparación con $7,6 billones que suman los pasivos a rescatar entre base monetaria, Leliq y Pases netos.

El primer problema es que el tipo de cambio de conversión superaría los $1.000 por dólar, cinco veces el promedio actual de la cotización de los dólares alternativos al oficial, con el riesgo de establecer un tipo de cambio arbitrario a la hora de dolarizar. Esto quiere decir que podría afectar el flujo de comercio exterior dependiendo si la paridad de referencia se fija muy alta o muy baja. Además, implicaría establecer otra moneda de curso forzoso, en este caso el dólar.

Tipos de cambios alternativos por el control al movimiento de divisas

$ por dólar

Tal vez la mejor opción que hoy puede tener Argentina para restablecer un sistema monetario lo más rápido posible consista en quitarle el curso forzoso al peso y darle curso legal al resto de las monedas, es decir, establecer un sistema de competencia de monedas en el que todo indica que la gente va a terminar eligiendo el dólar como medio de intercambio y reserva de valor.

Funcionamiento de la mejor propuesta

No hace falta decir que “hay que dinamitar el BCRA”, eso está bien para el discurso de barricada y poco serio desde el punto de vista intelectual. Lo más conveniente, incluso desde el punto de vista político, es establecer esa competencia de monedas y dejar que la gente dolarice de hecho la economía. No habría argumento posible de parte de los defensores del curso forzoso del peso ante esta medida, porque sería la misma gente la que estaría dolarizando la economía.

Si el BCRA no produce una moneda de buena calidad, muere como una fábrica de hamburguesas que produce un producto de mala calidad que la gente no demanda. Sometiéndolo a la competencia, desaparece.

Por otro lado, la clave está en tener las cuentas del sector público en orden, aunque también es importante resaltar que, en última instancia, es más relevante el nivel de gasto público que el nivel de déficit fiscal. Es preferible un déficit fiscal de 2% de PBI con un gasto público del 15% del PBI, que equilibrio fiscal con un gasto público del 47% del PBI, porque la contrapartida de semejante injerencia del Estado es la presión impositiva, la emisión monetaria y el endeudamiento del sector público.

Adicionalmente a un sistema de competencia de monedas, se debería autorizar transacciones locales con transferencias de fondos en el exterior. Es decir, los argentinos tienen miles de millones de dólares depositados en el exterior en blanco y no piensan traerlos porque tienen miedo a que el Estado se los confisque. Esto hace que esos miles de millones de dólares financien el consumo y la inversión de los países desarrollados donde están atesorados en lugar de financiar la actividad económica interna.

Es más relevante el nivel de gasto público que el nivel de déficit fiscal. Es preferible un déficit fiscal de 2% de PBI con un gasto público del 15% del PBI, que equilibrio fiscal con un gasto público del 47% del PBI, porque la contrapartida de semejante injerencia del Estado es la presión impositiva, la emisión (EFE)

¿Por qué no generalizar los pagos en el exterior con esos fondos por operaciones que se hagan localmente? Juan le compra el auto a José y le paga de su cuenta en Nueva York a la cuenta de José en Nueva York, Miami o donde tenga la cuenta. Esto permitiría utilizar recursos enormes para movilizar la economía interna en forma inmediata sin que los dueños de esos recursos asuman el riesgo de traer su dinero a la Argentina.

En síntesis, tal vez hoy más que dolarizar habría que establecer una competencia de monedas que terminaría en una dolarización de hecho llevada a cabo por la misma gente.

Hay que tener presente que ninguna reforma monetaria resolverá los problemas estructurales de la economía argentina. Para eso se necesita encarar profundas reformas del Estado; Impositiva; y Laboral; y también desregular la economía y volver a la integración de la economía al mundo.

Así como un acuerdo con el FMI o el acceso al financiamiento del mercado voluntario de deuda tampoco son sustitutos de las reformas estructurales mencionadas. Son solo los pilares en que debiera apoyarse un plan económico que habrá que aplicar en forma integral y de manera simultánea. Esto es lo que realmente se llama política de shock. Generar un shock de confianza con mediadas estructurales y consistentes.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky