Argentina: dos guerras frente a la inflación

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 21/5/2en: https://www.infobae.com/opinion/2022/05/21/argentina-dos-guerras-frente-a-la-inflacion/

Como señaló el premio Nobel en Economía Friedrich Hayek, hemos demorado doscientos años en percatarnos del error y el horror de atar el poder político a la religión, no tardemos otro tanto en darnos cuenta del error y horror de atar el poder político a la moneda

Alberto Fernández y Vladimir Putin

Afortunadamente hay bibliografía sobre el tema inflacionario que aclara el tema de la expansión exógena -es decir extraña a las decisiones del mercado- como causante de este mal que distorsiona los precios relativos. Tal vez no sea necesario repetir que los precios constituyen los únicos indicadores para saber cómo asignar los siempre escasos recursos frente a necesidades ilimitadas. La referida distorsión inexorablemente conduce al despilfarro lo cual, a su turno, consume capital que conduce a la contracción de salarios e ingresos en términos reales puesto que las tasas de capitalización son el único factor que permite mejoras en el nivel de vida.

Ahora bien, en una sociedad libre que permite que la gente elija el activo monetario de su agrado, este contexto no se traduce necesariamente en el mantenimiento de la cantidad de moneda. Si le otorga mayor valor a la unidad monetaria se transmitirá una señal para aumentar su producción. Por ejemplo, esto ocurría durante el patrón oro: otorgarle mayor precio al metal aurífero conducía a una extracción mayor lo cual es un fenómeno endógeno al mercado. Desde luego que esto no es inexorable ya que también la gente puede preferir una cantidad constante de dinero. En cualquier caso, resulta fundamental clarificar la diferencia analítica entre lo exógeno, es decir, lo político, lo ajeno al mercado, respecto de lo endógeno que alude a las preferencias de la gente.

En este sentido es pertinente mostrar a título de ejemplo que si hay un terremoto devastador naturalmente habrá menor cantidad de bienes a disposición de la gente y con igual cantidad de moneda al momento del sismo los precios subirán que es lo mismo que decir que el poder adquisitivo o el valor de la unidad monetaria disminuyó. Pero este es un fenómeno endógeno, no tiene que ver con manipulaciones políticas o exógenas. Es natural y necesario que este ajuste ocurra para mostrar lo que en verdad está sucediendo. También ocurren modificaciones en los precios relativos cuando algo cambia de moda o cuando los gustos se modifican, son todos hechos endógenos que nada tiene que ver con decisiones políticas extrañas al mercado.

Lo contrario sería entrar en un galimatías de proporciones puesto que la parla seria respecto a una inflación buena o natural (cuando suben los precios debido a causas endógenas) y mala, antinatural o exógena (cuando los políticos se entrometen con la cantidad de dinero). Esta clasificación sería del todo inconveniente e improcedente puesto que los precios y la cantidad de dinero deben reflejar lo que está sucediendo.

Sin duda que si se está en un sistema del patrón plata y se descubren abundante cantidad de yacimientos, la utilidad marginal de ese metal descendería a niveles tales que la gente cambiaría de patrón monetario. Lo mismo podemos decir referente a cualquier otro dinero-mercancía, canasta de moneda fiat o lo que prefiera la gente sin que en ningún caso sean posiciones irrevocables, todo depende de las inclinaciones de la gente.

Todo este razonamiento desde luego supone que hemos dejado de lado la superchería de la llamada “autoridad monetaria” o banca central que como se ha señalado en muchas oportunidades solo tienen tres caminos a su disposición: expandir, contraer o dejar inalterada la base monetaria, con lo cual siempre se alteran los precios relativos, es decir, necesariamente serían distintos de lo que hubieran sido de no haberse entrometido el gobierno. Por otra parte, si se supone que los banqueros centrales hacen lo mismo que la gente hubiera preferido no tiene sentido la intervención con el consiguiente ahorro de honorarios, pero para saber que prefiere la gente el único modo es dejar que se manifieste libremente. Idéntico razonamiento cabe si la autoridad monetaria procede de modo independiente de otros brazos del poder político puesto que se equivocará independientemente. El problema es la banca central.

Como es de público conocimiento, en un ejemplo extremo que tiene sus bemoles, algunos historiadores han señalado “la inflación” producida antaño cuando llegaba a la metrópoli española oro de las colonias pero en rigor esto no es así por lo expresado con anterioridad (dejando de lado posibles manipulaciones de la corona y sus “adelantados” en las colonias). Si no hay manipulación monetaria por la “autoridad” en la materia, técnicamente no hay inflación. Para abundar en ejemplos, si se produce una sequía a gran escala los precios de los productos agropecuarios se elevarán pero por las razones apuntadas no se trata de inflación en el sentido del proceso señalado, a saber, los precios no se modifican debido a lo que tiene lugar en el mercado sino debido al capricho de la política. Claro que en no pocos casos como el señalado solo se elevan los precios de algunos productos lo cual necesariamente hará que disminuyan otros en ausencia de banca central que no convalide esa suba con expansión monetaria. Pero también es posible imaginar subas de todos los bienes disponibles como hemos mostrado más arriba en el caso del terremoto o equivalentes sin entrar en el susodicho galimatías de la “inflación buena, querida por el mercado o consecuencia de lo que sucede en la realidad” y la “mala debida a los entrometimientos de los gobiernos y sus representantes”.

Habiendo dicho esto mencionemos el caso de la guerra, en nuestro caso la invasión criminal de Putin a Ucrania. Como consecuencia de ello hay productos que suben su precio de modo súbito. Esto presenta tres escenarios posibles. Primero, en línea con lo dicho, que la gente quiera seguir consumiendo la misma cantidad de los productos en cuestión con lo que se verán forzados a disminuir el consumo de otros bienes que consecuentemente bajarán de precio. Segundo, que la gente decida reducir su consumo de los bienes que aumentaron sus precios al efecto de poder continuar consumiendo idéntica cantidad de los otros. Y tercero, que simultáneamente el gobierno expanda la moneda con lo cual los precios serán el resultado también de la consiguiente inflación que además de los problemas de la guerra se agrava la situación por este entrometimiento gubernamental en materia monetaria. En otros términos, la guerra como tal no produce inflación, lo que genera es una destrucción de bienes que se traduce en subas de precios, en este sentido igual que un terremoto pero analíticamente es importante diferenciar los fenómenos mencionados.

A diferencia de la adulteración de los precios debido a los tejes y manejes de los gobiernos con la moneda, la modificación de precios por un accidente climático o de otra naturaleza en la realidad son imprescindibles para mostrar lo que en realidad viene sucediendo.

En otros términos, un terremoto o para el caso un tsunami no son inflacionarios puesto que los precios están reflejando lo que sucede lo cual es absolutamente necesario, sin embargo la manipulación monetaria por medio de la banca central y similares no reflejan lo que sucede sino la voluntad de los burócratas, he aquí la desfiguración de la realidad. Hay una diferencia crucial de naturaleza.

También debe tenerse en cuenta que cambios en la demanda de dinero debido a razones endógenas no se traducen en deterioros monetarios, solo esto ocurre cuando esos cambios obedecen a intervenciones del signo dinerario ajenos al mercado, es decir, debidas a razones políticas. Tal vez convenga mencionar como una nota al margen que las criptomonedas presentan algunos interrogantes pues se dan de bruces con el teorema de la regresión monetaria.

La otra guerra en la que no vale la pena detenerse nuevamente pues se ha señalado su sandez ad nauseam, es la decretada por gobiernos contra sus propias políticas de expansión monetaria vía controles de precios y demás absurdos mayúsculos, una y otra vez fracasadas. Estas son las dos guerras distintas a que nos referimos en el título de esta nota telegráfica.

También apunto que dado el debate que se ha suscitado en torno a una eventual reforma monetaria y bancaria argentina, destaco los colegas de los que he aprendido distintas facetas del asunto, quienes han presentado distintas variantes, pero debo subrayar que lo que sigue no significa para nada comprometer sus opiniones (y tampoco lo dicho más arriba, todo es de mi exclusiva responsabilidad). Además, nuevamente apunto que son muy diversos los caminos para llegar a metas de disciplina monetaria. Estos economistas son Adrián Ravier, Federico Struzgenegger, Javier Milei, Emilio Ocampo, Jorge Ávila, Iván Carrino, Martín Krause, Julio Elías, Agustín Etchebarne, Bertie Benegas Lynch y Alfredo Romano. Mi sugerencia se resume en la siguiente cápsula en seis pasos: 1. entrega de dólares a los tenedores de pesos (base monetaria) que incluye la venta de oro lo cual resultará en la ratio que corresponda a esta relación, la cual podrá modificarse por ejemplo por la entrada de dólares en circulación de poseedores fuera del circuito o en el exterior 2. Sustituir títulos y pases por bonos con jurisdicción estadounidense en dólares a la tasa de mercado 3. Convertir todo el sistema bancario al off shore (Luxemburgo, Singapur etc) al efecto que las instituciones financieras operen de acuerdo a la conveniencia de sus clientes 4. Abrogar toda la legislación que se oponga a lo dicho (ley penal cambiaria et al) 5. Consecuente liquidación de la banca central y el curso forzoso; y 6. Elección por parte del gobierno de la moneda en la cual se pagarán impuestos y equivalentes.

A mi juicio si la situación política imposibilitara avanzar con la propuesta hayekiana aquí esbozada sumariamente que abre a un proceso de evolución hacia la solidez monetaria y bancaria, debería por lo menos eliminarse el curso forzoso del peso y concomitantes para permitir la competencia de monedas de facto aun con las debilidades y riesgos institucionales de volver a las andadas, en una primera instancia de una suerte de bimonetarismo con una mayor probabilidad de dolarización dadas las disponibilidades y familiaridad con esa divisa sujeta a las manipulaciones de la Reserva Federal, lo cual sin duda mejoraría la situación local en cuanto al grado del problema más no en su naturaleza. A ver si por un camino u otro podemos zafar de lo que los economistas denominamos elegantemente “inflación” pero que se trata del saqueo solapado más brutal.

Reitero lo consignado por el antes referido premio Nobel en economía Friedrich Hayek en cuanto a que hemos demorado doscientos años en percatarnos del error y el horror de atar el poder político a la religión, no tardemos otro tanto en darnos cuenta del error y horror de atar el poder político a la moneda.

Cierro esta nota con un par de reflexiones que exceden el flanco monetario para abordar telegráficamente aspectos más generales. En primer lugar es pertinente enfatizar que nada en la vida es gratis, toda acción tiene un costo por lo que una cosa es señalar que la adopción de medidas de fondo tendrán un costo y otra bien distinta es la necesidad de subrayar que ese costo será muchísimo menor al costo de no adoptar las políticas convenientes para salir del marasmo. En segundo término, es una verdad de Perogrullo insistir en lo que he repetido antes y es que el lenguaje en el plano académico es muy distinto del político. En el primero se apunta a lo mejor -a la excelencia- mientras que en el segundo se hace lo que resulta posible luego de acordar con las contrapartes, en eso consiste una de las aristas clave del proceso democrático pero es de gran relevancia comprender que el primer campo determina el segundo en cuanto a los corrimientos en el eje de los debates en la opinión pública, de ahí la trascendencia de la batalla cultural.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

¿Qué es la dolarización?

Por Iván Carrino. Publicado el 25/2/2en : https://www.ivancarrino.com/que-es-la-dolarizacion/

¿Tiene Argentina que dolarizar su economía? Recientemente, el diputado libertario Javier Milei dijo que si él fuera presidente, dolarizaría la economía de Argentina para terminar con la inflación.

En el último video subido a mi canal de YouTube explico qué significa dolarizar una economía y cuáles son sus beneficios esperados.

No es idea nueva

Lo primero que hay que decir es que la iniciativa no es nueva. De hecho en el año 1999 el propio presidente de entonces, Carlos Saúl Menem, proponía no solo dolarizar a la Argentina, sino también a todo el Mercosur.

Según el diario español El País, Menem decía que quería “irse del gobierno con la economía dolarizada”. En la misma época, el diario La Nación, de Costa Rica, contaba que:

“Carlos Ménem, quien llevó la idea al punto de proponer el estudio de un mecanismo que permita adoptar el dólar como moneda única no solo en Argentina, sino en todos los países del continente americano, a partir del año 2005, según confirmaron el viernes varios funcionarios del Poder Ejecutivo.”

Más cerca en el tiempo, economistas como Jorge Ávila, Nicolás Cachanosky o Adrián Ravier han propuesto dolarizar la economía. De hecho, en breve saldrá un libro escrito por Nicolás Cachanosky y Emilio Ocampo titulado “Dolarización, una solución para los problemas de Argentina”.

Desde los Estados Unidos, el economista Steve Hanke es el que propone que argentina “elimine el peso” y dolarice su economía. En un artículo publicado en la revista Forbes en el año 2018, Hanke sostenía que:

Después de que se fundó el BCRA, la relación relativamente estable entre el ingreso per cápita en los EE.UU. Y Argentina se rompió, y la economía estadounidense basada en el dólar creció mucho más rápidamente sobre una base per cápita que la economía argentina basada en el peso. En 1935, el PIB per cápita en los EE.UU. era un 28% más alto que en Argentina. En 2016, esta tasa se disparó a un enorme 181%.

Tras enumerar las sucesivas crisis económicas que enfrentamos, y los pésimos números de inflación, además de recordar su vínculo con el ex presidente Menem, Hanke sostiene que:

Para terminar con la pesadilla monetaria interminable de la Argentina, el BCRA, junto con el peso, deberían ser removidos y puestos en un museo. El peso debe ser reemplazado por el dólar de EE.UU. Argentina debería hacer oficialmente lo que hacen todos los argentinos en tiempos de problemas: dolarizarse

¿Qué significa dolarizar?

Ahora bien, ¿de qué se trata la dolarización? De acuerdo con un trabajo del Fondo Monetario Internacional, la dolarización de la economía es un sistema “en virtud de la cual un país abandona oficialmente su propio patrón monetario y adopta como moneda de curso legal la moneda más estable de otro país, en el caso más corriente el dólar de EE.UU.”

Es decir que una vez que la economía se dolariza, no se utilizan más los pesos, que deben ser cambiados, en su totalidad, por dólares. Esto se lleva a cabo mediante el “rescate” por parte del Banco Central, de todos los pesos que emitió. Para ello, claro, deberá entregar a cambio dólares que tenga en sus reservas, un proceso que no está exento de dificultades, que podremos ampliar en otro video.

Ahora bien, ¿cuáles son los beneficios esperados de la dolarización?

De acuerdo con los autores del trabajo que recién comentábamos:

“El atractivo principal de la plena dolarización es que elimina el riesgo de devaluación fuerte o repentina del tipo de cambio del país. Esto puede llevar a que el país pague una prima de riesgo menor en sus empréstitos internacionales. Las economías dolarizadas quizá gocen de un nivel de confianza más elevado entre los inversores internacionales, tasas de interés más bajas para el crédito internacional, menores costos fiscales y niveles más elevados de inversión y de crecimiento.”

Lo que le falta agregar a esta definición es que una dolarización derrumbaría la tasa de inflación. En efecto, se espera que el país que elimina su moneda y adopta la de otro distinto, en este caso, EEUU, tienda a tener la misma inflación que dicho país. Así, si la inflación de Argentina es 50% pero la de Estados Unidos es 8%, es esperable que en un plazo no muy largo, los precios empiecen a subir al 8% anual.

Esto es así porque la dolarización elimina la política monetaria del Banco Central. En un país dolarizado, el Banco Central puede seguir existiendo, pero no tendrá ninguna capacidad de determinar la cantidad de dinero de la economía.

¿Existen países dolarizados en América? La respuesta es sí. Ecuador dolarizó su economía en el año 2000, El Salvador lo hizo en el 2001. Existe otro ejemplo de un país que utiliza el dólar como moneda oficial: Panamá.

En todos estos países, tal como se espera, la inflación es muy baja. En los últimos diez años, la inflación promedio en Panamá, Ecuador y El Salvador es de 1,6% por año. Argentina tiene un nivel de inflación 30 veces superior.

Una advertencia final

Como puede verse, entonces, la dolarización es sin duda un remedio muy poderoso para terminar con la inflación. Sin embargo, debe hacerse una advertencia:

La dolarización es una medida monetaria que ataca problemas monetarios. La dolarización por sí misma, no reduce el déficit fiscal, no reduce el gasto del gobierno, no baja los impuestos, y no puede por sí misma hacer crecer la economía y los salarios.

Es cierto, claro, que al eliminarse el riesgo de devaluación y brindar un mejor horizonte de futuro para las inversiones, contribuye notablemente al crecimiento. Pero si se mantienen regulaciones absurdas, controles de precios, obstáculos para el sector privado, y la deuda pública es insostenible, incluso los países dolarizados seguirán teniendo problemas.

Como dijera Ludwig von Mises al defender el Patrón Oro:

La reforma que se propone en el sistema monetario y el retorno a condiciones monetarias sanas, presuponen un cambio radical en la filosofía económica. No puede ser cuestión del Banco Central solamente mientras que el despilfarro, la desacumulación del capital y la corrupción constituyan características sobresalientes de la forma como se manejan los asuntos públicos.

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE. Sigue a @ivancarrino

Por qué elegir ESEADE

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 17/12/18 en:  http://economiaparatodos.net/por-que-elegir-eseade/

 

Por qué elegir ESEADE

El regreso de históricos profesores a ESEADE junto con la nueva generación asegura un piso muy alto de excelencia académica 

ESEADE comenzó sus actividades en 1978, desde entonces estoy ligado a esta institución educativa, con ciertos intervalos, pero siempre en contacto. A partir de 1983 comencé a dar clases en el Master de Economía y Administración de Empresas como profesor asociado de Alberto Benegas Lynch (h) que era el titular de la catedra. Luego fui asociado del inolvidable Enrique Loncán en Economía Superior, que era el titular de la materia y el otro asociado era Miguel de Oromí Escalada, otro estudioso de los temas.

Con el tiempo tuve la titularidad de la catedra y la di en los diversos masters que se fueron creando. Cuento esta trayectoria porque son 40 años de estar relacionado con ESEADE, lo cual me permite conocer suficiente el nivel académico de la institución.

Si bien muchos profesores de los 80 y 90 dejaron de dar clases, ESEADE mantiene e incrementa el activo más importante: el cuerpo de profesores.

El afecto que le tengo tanto a Alberto Benegas Lynch (h) como a Gabriel Zanotti, que retoman las cátedras en ESEADE, puede hacerme poco objetivo, pero puedo asegurar que ambos son de un nivel académico envidiable, lo mismo que históricos profesores de ESEADE como Enrique Aguilar o Joaquín Migliore en la rama política.

Con mi hermano Juan Carlos, que desde el inicio fue profesor en ESEADE, decíamos que el activo más importante de una universidad no son los ladrillos, sino el cuerpo de profesores. Las instalaciones de un instituto educativo pueden ser más lindas o feas, mejores o peores, pero lo que realmente le da valor a una universidad es el cuerpo de profesores. Y ESEADE siempre lo tuvo y lo está reforzando con el regreso a sus aulas de Alberto Benegas Lynch (h), que fue rector durante aproximadamente 25 años y Gabriel Zanotti. Para mí es un honor y una alegría volver a formar parte de ese cuerpo de profesores que durante tantos años dimos clases.

Pero si el cuerpo de profesores es el activo más importante de una universidad, otro activo no menor es el ambiente académico que se vive en la institución. En los descansos es común que los alumnos bajen a tomar un café con los profesores e intercambiar ideas. Tanto en el aula como fuera de ella existe un permanente intercambio de ideas entre alumnos y profesores, creándose un ambiente muy estimulante a la hora de profundizar los temas.

Como tercer elemento a destacar es que, en el área de economía, las materias no están basadas en ecuaciones con ridículas simulaciones de la realidad. La relación entre economía e instituciones, es decir la ciencia de la acción humana, es lo que permite comprender en profundidad el contexto en que se desenvuelve una empresa. Entender la economía es mucho más que conocer los números fiscales o monetarios. La economía está estrechamente ligada a la calidad de las instituciones.

El regreso de históricos profesores a ESEADE junto con la nueva generación como Adrián Ravier, Iván Cachanosky, Aldo Abram, Iván Carrino y Constanza Mazzina en la rama política asegura un piso muy alto de excelencia académica que es lo que ha distinguido a ESEADE desde su fundación.

Insisto, para mí es un honor y una alegría volver a estar al frente de una de las materias de ESEADE, compartiendo con las nuevas generaciones ese ambiente académico y de camaradería que siempre se respiró en sus pasillos.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE  

ENTREVISTA A ADRIÁN RAVIER: Un proceso monetario que divide la biblioteca entre los economistas

Por Adrián Ravier.  Publicado el 16/9/18 en: https://www.lagaceta.com.ar/nota/783675/actualidad/proceso-monetario-divide-biblioteca-entre-economistas.html

 

¿La economía argentina puede adoptar en estos momentos un esquema de convertibilidad o de dolarización? La pregunta se sigue realizando en todos los ámbitos luego de que un asesor del presidente de los Estados Unidos, Larry Kudlow, sugiriera “atar el peso al dólar”. Ahora bien, ¿qué implica ese proceso? Según el economista Eduardo Robinson, hay que tomar en cuenta una serie de factores:

• Convertibilidad implica, que el peso pueda convertirse en dólares de manera inmediata. Hoy no alcanzan las reservas del Banco Central para adoptar este régimen.

• Implica establecer un tipo de cambio fijo, como el que rigió entre 1991 y 2001, pero no es lo adecuado en momentos en que se necesita flexibilidad del tipo de cambio y en momentos en que el dólar se fortalece con respecto a otras monedas.

• La economía argentina tiene problemas de competitividad y no puede adoptar una moneda fuerte como el dólar, porque su productividad es baja para impulsar el comercio exterior.

• En estos momentos la convertibilidad sería contraproducente, el país necesita exportar, para poder expandir la economía y acrecentar la oferta de dólares provenientes del comercio.

• La solución no es la convertibilidad, en esta coyuntura, hay que avanzar con disciplina fiscal, no emisión de moneda.

• Dolarizar una economía relativamente grande como la argentina, no es es sencillo, implica todo un mecanismo de adecuación del sistema bancario, caída de los salarios para dotar a la economía de competitividad.

Opiniones dispares

“Las segundas partes suelen ser peores que las primeras. La propuesta de dolarizar la economía (eliminar el peso como moneda de curso legal y usar el dólar para todas las transacciones y contratos) no es la excepción. Ya se propuso a fines de los 90, bajo el régimen de convertibilidad, cuando la economía ya estaba dolarizada de facto. Se vuelve a proponer ahora en una situación bastante diferente”. De esa manera se pronunció el economista Constantino Hevia. En el blog http://focoeconomico.org, el doctor en Economía por la Universidad de Chicago indicó que, entre los costos de la dolarización, pueden mencionarse a la pérdida de instrumentos monetarios que facilitan el ajuste ante shocks externos y la pérdida del señoreaje asociado al crecimiento económico.

A su criterio, los costos exceden a los beneficios. “Coincido con que la emisión monetaria excesiva asociada a la financiación de déficits fiscales ha sido la mayor fuente de inestabilidad macroeconómica de nuestra historia”, indica. Sin embargo, advierte, no es creíble que simplemente eliminando el peso también eliminaremos la indisciplina fiscal. Además de una historia inflacionaria, tenemos una historia de defaults y confiscaciones. “Si no podemos usar la emisión, es esperable que usemos con mayor frecuencia esas otras herramientas”, finaliza.

Desde el punto de vista del doctor en Economía Aplicada, Adrián Ravier, desde que existe el Banco Central, en 1935, la inflación promedio superó el 50%. “Personalmente desconfío que, mientras exista el Banco Central, se tenga estabilidad monetaria”, puntualiza a nuestro diario.

Si bien aclara que no propone la dolarización a economías como la chilena, la mexicana o la uruguaya, que cuentan con relativa estabilidad monetaria, en el caso argentino es diferente. “Tal vez la dolarización le traiga algunos beneficios, como una inmediata estabilidad monetaria, una baja de la tasa de interés y del riesgo país”, enumera.

Ravier sostiene, además, que todo esto puede contribuir a la reducción del factor incertidumbre, de tal manera que el país atraiga inversiones genuinas y se generen más empleos. “La llegada de capitales disminuyen el riesgo de devaluación; además, la inflación tiende a desaparecer y un país puede llegar a tener un amoneda que es considera buena en el mercado”, subraya.

¿Qué puede suceder en la transición hacia ese proceso? El economista indica que, al no hablar de dolarización, puede pensarse en la desnacionalización de la moneda, porque “la gente quiere al dólar desde hace décadas ya sea como reserva de valor, para el intercambio en operaciones inmobiliarias o para escaparle a la inflación y, así, no perder su poder adquisitivo”.

Ravier, en suma, considera que hay distintas situaciones que contribuyen a pensar que el rumor no es sólo eso, sino una propuesta que está en ciernes. Por caso, citó no sólo la opinión que emitió el director para Asuntos Económicos de Trump (“la única forma que tiene la Argentina de salir del dilema es atar su moneda, el peso, al dólar. La gente del Tesoro está en eso”), sino la misión del Fondo Monetario Internacional que ha llegado, en los últimos días, a la Argentina de forma sorpresiva para analizar los pasos que seguirá el gobierno del presidente Mauricio Macri. “Todo esto me parece que hace que la iniciativa deje de ser sólo un rumor, sino algo viable, posible y, a mi criterio, necesario”, remarca.

Según su opinión, si la Argentina no avanza hacia un proceso similar a la dolarización, es probable que en el corto plazo vuelva a sufrir los efectos de un atraso cambiario que se acumulará hasta las elecciones del año que viene y, frente a ese panorama, “en enero estemos devaluando de nuevo”.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Nuevo Libro: Libertad y Convicciones: Ensayos en Honor a Juan C. Cachanosky (1953 – 2015)

Gracias al trabajo del Dr. Wenceslao Giemenz Bonet y Editorial Episteme, ya se encuentra disponible en versión Kindle un pryecto en recuerdo de Juan C. Cachanosky. Colegas, alumnos, y quien escribe, lo recuerdan con una colección de ensayos cuya diversidad de temas refleja las diversas curiosidades intelectuales a lo largo de su vida.

ÍNDICE

  1. PRÓLOGO (Beatriz Loza de Cachanosky)
  2. EL TRABAJO DE HORMIGA DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (1953-2015) (Wenceslao Giménez Bonet)
  3. ECONOMÍA Y FINANZAS: ENTREVISTA A JUAN CARLOS CACHANOSKY (Adrián Ravier)
  4. ECONOMIC VALUE ADDED UNA APLICACIÓN FINANCIERA AL ANÁLISIS ECONÓMICO (Nicolás Cachanosky)
  5. APUNTES SOBRE EL CONCEPTO DE COPYRIGHT (Alberto Benegas Lynch (h))
  6. PIKETTY MALINTERPRETA A AUSTEN E IGNORA A SMITH (Carlos Rodríguez Braun)
  7. SOBRE LA OFERTA Y LA DEMANDA DE DERECHO (Martín Krause)
  8. CONTRA EL NUEVO LUDISMO (Iván Carrino)
  9. LA IMPORTANCIA DE LA EMPRESA: UNA APROXIMACIÓN DESDE LA TEORÍA DE SISTEMAS (María Blanco)
  10. LA CRÍTICA A LA TEORÍA DEL VALOR DE MARX Y A SU INTERPRETACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN COMO DEPENDIENTE DE LOS FACTORES DE PODER EN EUGEN VON BÖHM BAWERK (Guillermo Luis Covernton)
  11. LA RELEVANCIA DE LA TASA DE INTERÉS EN LA TEORÍA ECONÓMICA.
  12. CONSIDERACIONES DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (Juan Sebastián Landoni)
  13. UNA REVISIÓN CRÍTICA DE LA TEORÍA DEL CRECIMIENTO A LA LUZ DEL ROL EMPRESARIAL (Juan José Ramírez Ochoa)
  14. ¿ES LA MÉTRICA EVA® CONSISTENTE CON LA ECONOMÍA AUSTRÍACA? (Florencia Roca)
  15. EL CONCEPTO DE PERSONA E INDIVIDUO EN EL PENSAMIENTO LIBERAL: ALGUNAS IMPLICANCIAS PARA LA POLÍTICA ECONÓMICA (Alejandro Chafuen)
  16. ¿QUÉ AGREGAN LA FENOMENOLOGÍA Y LA HERMENÉUTICA AL DEBATE SOBRE LAS
  17. MATEMÁTICAS EN ECONOMÍA? (Gabriel J. Zanotti)
  18. LIBERTAD INVISIBLE (Alejandro Gómez)
  19. SOBRE UTOPÍAS Y DISTOPÍAS (con comentarios sobre una novela distópica moderna) (Julio H. Cole)
  20. POBREZA Y DESIGUALDAD (Pedro Schwartz Girón)

Hasta siempre Charly

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 3/1/16 en: http://economiaparatodos.net/hasta-siempre-charly/

 

En un medio en el que saber no es fashion, Charly tenía la vocación de enseñar

Tengo frente a mí la página en blanco para comenzar a escribir sobre la partida de mi hermano Juan Carlos (Charly de ahora en más).

Me resulta difícil condensar en una nota los 60 años de vida que compartí con mi hermano. Al morir, él tenía 62 años y yo 60. La escasa diferencia de edad hizo que como hermanos compartiéramos muchas cosas juntas. Desde los juegos de chicos, hasta ir al mismo colegio, estudiar ambos en la UCA (gracias al esfuerzo y cariño de nuestros padres), los dos estudiamos economía e hicimos varios trabajos profesionales juntos, además de compartir los inolvidables seminarios de los lunes en ESEADE, allá a fines de los 70 y principios de los 80, donde nos juntábamos varios economistas a debatir temas diferentes.

Charly estaba más dedicado a la actividad académica y yo a la coyuntura económica y a escribir y participar en los medios. Sin embargo puedo asegurar que a pesar de su bajo perfil mediático su muerte hizo que me llegaran infinidad de saludos. Hoy en día tenemos celulares, mensajes de texto, WhatsApp, Twitter, mensajes directos por Twitter, Facebook, mensajes directos por Facebook y, por supuesto, mails. De los 9 medios de comunicación que acabo de enumerar, por todos lados me llegaron mensajes de recuerdos y agradecimientos hacia Charly.

Claro, Charly dio clases en la UBA en Derecho cuyo titular era el querido amigo y destacado profesor Alberto Benegas Lynch (h), en ESEADE, en UCEMA, en la Universidad Francisco Marroquin en Guatemala, en la UCA de Rosario, en la UCA de Buenos Aires, en Tucumán, en Córdoba y paro aquí porque tengo miedo de aburrir al lector.

Tantos años dando clases hizo que infinidad de ex alumnos lo recordaran. Además, como para él dar clase era una pasión, terminaba haciéndose amigo de sus alumnos que con el tiempo lo consultaban en su oficina. Me consta por la cantidad de mensajes que me mandaron o leí historias en las redes sociales recordándolo como su profesor y amigo.

Además, académicamente escribió gran cantidad de artículos y ensayos. Recuerdo a vuelo de pájaro algunos como las causas de la Crisis de 1929, que tiene un enfoque muy innovador respecto a las verdaderas causas de la crisis y cómo se solucionó. También trabajó y escribió en si es posible aplicar las matemáticas en la economía, desarrolló mucho la historia del pensamiento económico, ensayos sobre las diferentes teorías del valor y sigue el listado. Últimamente se había volcado más a temas de economía empresarial.

Esto es solo parte de su actividad académica en apretada síntesis. Pero quiero concentrarme no tanto en sus amplios logros académicos sino en el Charly persona, el que tenía un sentido del humor irónico por momentos y naif en otras oportunidades. Pero además tenía la particularidad de ser muy torpe. Todos nos reíamos de sus torpezas y él era el primero en reírse de las cosas que le pasaban.

Solíamos veranear en Pinamar. Un día estábamos en el mar con sus hijos Nicolás, Iván y Alejandra y mis tres hijos (todos eran muy chicos). En eso Charly mira a su alrededor en el agua y dice: ¡uh! plata. Miren, hay plata en el agua. ¡Qué divertido! De golpe pone esa cara de pocker que solía poner cuando le pasaba algo y dice: es la plata que yo traía en el bolsillo del pantalón de baño. Sin inmutarse juntó la plata con la ayuda de sus hijos y los míos, se fue para la carpa de la playa y puso los billetes a secar al sol como si nada.

Los dos cursamos economía en la UCA. Salíamos temprano a la mañana a tomar el colectivo 17 en Recoleta. A las 7 de la mañana los porteros lavaban las veredas de los edificios. No había mañana que no pisara alguna baldosa floja y me salpicara el pantalón. Lo insultaba y con una sonrisa me decía: la baldosa a mí no me hizo nada. Es a vos al que le tiene bronca.

Charly fue un apasionado por la tecnología. Cuando hizo su doctorado con Hans Sennholz, que a su vez era discípulo de Ludwig von Mises, tenía que presentar su tesis doctoral en formato de Word justificado. Así que se compró una computadora gigante (hablo de 1982 o 1983 cuando tener una PC era de ultra avanzada) y desde entonces utilizó mucho la tecnología para dar clases. En 1999 comenzó con las clases en aulas virtuales y las siguió hasta el 31 de diciembre último cuando falleció.

Charly era un tipo que no aprobaba tan fácilmente a los alumnos en los exámenes. Yo diría que era muy estricto. Recuerdo que en varias oportunidades nos tocó formar mesa en el postgrado de ESEADE y los alumnos tenían que dar examen oral. Yo era el bueno y él era el malo tomando examen. La cuestión es que Charly hacía una pregunta y miraba con cara de nada al alumno mientras los escuchaba. Yo le decía, no podés ser tan hijo de p… de no darles un indicio de si van bien o no. Se reía y me decía: ellos saben si te están verseando. Sin embargo, todos los alumnos lo adoraban. Lo iban a ver antes de entrar a clase, muchos le pedían que fuera su tutor de tesis. Incluso, una personalidad argentina política a nivel mundial le pidió que fuera su tutor de tesis en la licenciatura, dónde también dio clases. La cuestión es que tenía ese don de no regalar nota y, al mismo tiempo, ser apreciado y con el tiempo sus alumnos terminaban siendo sus amigos. Podría dar infinidad de casos al respecto.

Lo buscaban a Charly para que fuera su tutor porque como profesor era sobresaliente. Sus ideas de la libertad como las mías, podrán o no ser compartidas, pero es innegable que Charly tenía una gran capacidad didáctica y además lograba esa amistad con los alumnos. Una combinación no tan sencilla de lograr. Ser amigo de los alumnos y, al mismo tiempo, respetado. Creo que eso se logra siendo respetado intelectualmente. Cuando alguien sabe, no tiene que demostrar nada. Se gana el respeto solo con sus conocimientos y su buena educación. Eso tenía Charly, además de ese sentido del humor con el que todos nos divertíamos.

Charly fue un lector casi compulsivo. Pero leía de todo. Economía, historia, biografías, física. Todo lo que pasara por sus manos lo leía, y no en vano tiene una amplia biblioteca que si uno mira, advierte que los libros no están nuevitos y con las hojas pegadas. Por el contrario, están bastante baqueteados. Claro, últimamente compraba infinidad de ebooks que fueron reemplazando libros de papel.

Su pasión por las ideas de la libertad comenzó desde muy joven. Él y Alejandro Chafuen, compañeros en la UCA en la carrera de economía, eran los chicos malos que salían con las ideas liberales en un momento en que el keynesianismo tenía mucha fuerza en los claustros universitarios argentinos. Estoy hablando de la década del 70.

Podría decir que Charly, junto con Alejandro Chafuen, Eduardo Marty, Ponciano Vivanco y yo, éramos casi toda la juventud liberal de los 70 que había en Argentina. Luego se fueron sumando entrañables amigos, algunos más jóvenes como Gabriel Zanotti, Alejandro Gómez, Gustavo Lazzari o no tan jóvenes como Martín Krausse, José María Ibarbia, la legión de Rosario como Willy Covernton y Walter Castro, y otros como Pablo Guido, Adrián Ravier, Wenceslao Gimenez Bonet y no sigo para no ser injusto por olvidarme de gente muy valiosa, injusticia que seguro estoy cometiendo y desde ya pido disculpas.

Claro que viene ahora la nueva camada de defensores de la libertad como Nicolás Cachanosky, Iván Cachanosky (ambos hijos de Charly y muy buenos economistas), Iván Carrino y tanta gente que se acercó gracias los grupos que iba conformando Charly. Insisto, pido disculpas por cometer la injusticia de olvidarme de gente valiosa, pero la realidad es que escribo estas líneas a vuelo de pluma y todavía bajo el shock de haber perdido a Charly.

Mi balance es que en lo profesional Charly logró hacer algo que amaba en la vida: ser un excelente profesor de economía. Obtuvo el respeto académico en Argentina y en el exterior. Pero su logro mayor fue el de ser alguien muy querido por sus colegas y sus alumnos.

En lo personal, formó una hermosa familia. Su mujer Beatriz, una madre ejemplar, sus hijos Nicolás, Iván y Alejandra construyeron con Charly una familia con valores.

¿Qué más puede pedirle uno a la vida que ser respetado profesionalmente, pero sobre todo querido por mucha gente y conformar una familia adorable?

Como hermano me siento orgulloso de esos logros, pero también te agradezco Charly esos momentos de alegría que compartimos juntos y en familia.

Charly, el momento de tu muerte te sorprendió en lo tuyo, trabajando en tus temas de economía. La pantalla de la computadora encendida y alguna frase de algún autor célebre que estabas destacando.

Ya te estoy extrañando, pero al mismo tiempo estoy feliz de ver el inmenso caudal de mensajes de recuerdos de cariño y admiración hacia tu persona.

No sé por qué te imagino en este momento, sentado con Mises y Hayek discutiendo algún tema sobre la libertad haciendo tus acotaciones graciosas y con fina ironía.

Charly, construiste una familia, fuiste muy querido por tus alumnos y colegas, y admirado como profesional.

¡Lo lograste, Charly! ¡Lo lograste!

En definitiva, y robándole a mi querido amigo Dardo Gasparré una frase que puso en Twitter, podríamos decir que en un medio en el que saber no es fashion, Charly tenía la vocación de enseñar y logró que lo no fashion se transformara en un tsunami de amigos y agradecimientos además del reconocimiento a su prestigio profesional.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

An Austrian in Argentina: Essays in Honor of Alberto Benegas Lynch Jr. (Spanish Edition)

Por Adrián Ravier: Publicado el 21/11/15 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2015/11/21/an-austrian-in-argentina-essays-in-honor-of-alberto-benegas-lynch-jr-spanish-edition/

 

Un grupo de amigos de Alberto Benegas decidimos publicar este libro

Benegas Libro

 

en homenaje a su brillante contribución para difundir las ideas liberales. Todos le estamos muy agradecidos por haber influido en nuestras vidas de una u otra manera. El liberalismo necesita más personas como Alberto Benegas Lynch (h).

INDICE

Prefacio. Alberto Benegas Lynch (Vinzenz Thurn);

Prólogo (Juan C. Cachanosky);

Justicia y eficiencia: Aportes al debate desde la informalidad (Martín Krause);

Machlup: un puente entre Mises y Lakatos (Gabriel J. Zanotti);

La inmoralidad del populismo (Alejandro Gómez);

Hayek, Pinochet y la democracia limitada (Adrián Ravier);

Función empresarial: entre ignorancia y libertad (Juan Sebastián Landoni);

Socialism: an Obituary? (Robert Hessen);

On Some Unintended Consequences Of The European Welfare State (Kurt R. Leube);

Algunos apuntes sobre la superioridad moral del capitalismo, a partir de “La mentalidad anticapitalista” de Ludwig von Mises y del pensamiento de Alberto Benegas Lynch (h) (Guillermo Luis Covernton);

Against the Old and the Familiar: Popper, Churchland, and Eliminative Materialism (Federico N. Fernández);

Alberto Benegas Lynch H. en Guatemala (Ramón Parellada C.);

Entrerpreneurial Profit: the Metrics (Juan C. Cachanosky).

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Die Konvertibilität.

Por Iván Carrino. Publicado el 24/11/14 en: http://www.ivancarrino.com/die-konvertibilitat/

 

La semana pasada se llevó a cabo el Congreso de Economía Austriaca en la Universidad Católica de Rosario. Allí presenté un trabajo que busca puntos de contacto entre las ideas de algunos economistas austriacos y la Ley de Convertibilidad que tuvo vigencia entre 1991 y 2002 en Argentina.

En el prestigioso blog Punto de Vista Económico, Adrián Ravier y Alejandro Sala resumen y hacen algunas observaciones sobre mi ponencia. En líneas generales, todo muy bien y agradezco la referencia. Además, sirve como excusa para intentar aclarar algunas cosas.

Comentarios de Alejandro Sala:

Alejandro sostiene que mi trabajo: “contiene una interpretación no estrictamente ortodoxa de los enfoques austriacos”. Puede ser, aunque no estoy tan seguro, después de todo, no soy el único que cree que los economistas austriacos defendían los tipos de cambio fijo por sobre los tipos de cambio flexibles.

Ahora bien, si la “no ortodoxia” pasa por defender un patrón dólar (el tipo de cambio fijo con el dólar respaldando la base monetaria al 100%) en lugar de un patrón oro, aquí la cosa es diferente. En las citas de mi trabajo Mises se está refiriendo concretamente al patrón oro. Sin embargo, no estoy seguro de que esa sea la postura de Hayek. En la Desnacionalización del Dinero dice: “había considerado necesarios los tipos de cambio fijos por la misma razón por la que ahora defiendo un mercado totalmente libre para todo tipo de monedas”. Como se ve, habla de tipo de cambio fijo, no de patrón oro.

Fue el Dr. Alberto Benegas Lynch (h) el que hizo la observación de que no era lo mismo el patrón oro que La Convertibilidad y que, por tanto, no eran comparables. Si mal no recuerdo, dijo algo como “no es lo mismo papel con commodity que papel con papel”.

Estoy de acuerdo con la observación. Sin embargo, sí es cierto que ambos sistemas ponen un límite a la emisión monetaria por parte del gobierno, al igual que la propuesta de Hayek (la de 1976)  tiene como por objeto poner ese límite, solo que con otros mecanismos. Es decir, tanto el Patrón Oro, como la competencia de monedas, como el tipo de cambio fijo, como la Convertibilidad argentina de los noventa son mecanismos probados con el fin de limitar la emisión discrecional del gobierno. En ese sentido, sí son plenamente comparables.

Por último, no veo una “corrupción” de la teoría en el trabajo. La idea del mismo es encontrar puntos de contacto entre las ideas de algunos austriacos y el sistema monetario efectivamente llevado a cabo en “los 90″. Creo que esos puntos se han encontrado. Por otro lado, el rechazo que este sistema genera entre todos los intervencionistas, de hecho, es otro punto a favor de mi interpretación.

Comentarios de Adrián Ravier:

Respondiendo punto por punto:

1 y 2. ¡Qué bien! Coincido al 100%.

3. Esta foto generó cierta discordia:

EA + CAVALLO

Debo decir que ¡no es para menos!. En la imagen hay tres académicos y un economista dedicado a la acción política. Eso ya debería “hacer ruido”. Por otro lado, el Ministro Cavallo tomó medidas no solo discutibles desde un punto de vista “austriaco”, sino desde un punto de vista de la vigencia del estado de derecho, algo que debería defenderse a toda costa si se desea vivir en un país normal.

Ahora bien, la imagen es solo eso, una imagen. Tal vez no hubiera chocado tanto si, a los costados, hubiese agregado unos signos de interrogación, para dar marco a la ponencia: ¿existen puntos de contacto entre las propuestas austriacas y la ley de Convertibilidad propuesta por Cavallo en los ’90?

Por otro lado, la imagen de Cavallo es anecdótica, ya que existe una interesante literatura sobre los sistemas de Caja de Conversión como el que tuvo vigencia en Argentina. Los trabajos principales en esta línea se los debemos a Steve Hanke y a Kurt Schuler, este último alumno de, nada menos que Lawrence White. En todo caso, a ellos debería dirigirse la crítica a la Convertibilidad, no al Ministro que fue solo un ejecutor de la política.

4. He aquí un punto complejo. Adrián plantea que la caja de conversión Argentina era “heterodoxa” porque “la base monetaria no fue respaldada con el 100 por cien de reservas netas, sino con el 100 por cien de reservas totales”.

Ahora bien, si tomamos el Balance del BCRA y comparamos la cuenta del activo “Activos Externos Netos: Oro y Divisas” y lo dividimos por la cuenta del pasivo “Base Monetaria Total” vemos que, al menos a partir de octubre de 1992, las reservas de oro y divisas siempre fueron iguales o superiores al total de la base monetaria, con lo que lo propuesto por la ley y por la literatura sobre las Cajas de Conversión, se cumplió.

bcra oro base

Hanke tiene otras críticas al sistema ya que argumenta que el BCRA, si bien debía haberse convertido en una Caja de Conversión, siguió teniendo un limitado rol como prestamista de última instancia, regulando los requerimientos de reservas de los bancos comerciales y podía tener hasta el 30% de las reservas en títulos del gobierno argentino, todas características indeseables para una verdadera caja de conversión.

Ahora bien, incluso cuando esto pueda ser así, no puede acusarse al Banco Central de la crisis que derivó en el abandono de la Convertibilidad. Como intento demostrar en el trabajo, el problema fue el déficit fiscal y el aumento del gasto, que erosionaron la competitividad y nos llevaron a la crisis de deuda.

Espero que este post, así como el de Adrián y Alejandro, hayan ayudado a despejar algunas dudas que quedaron luego del Congreso.

PD: El título del post está en alemán, idioma oficial de Austria.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.

Carrino-Ravier-Cavallo: Unos breves comentarios y aclaraciones:

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 29/11/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/11/29/carrino-ravier-cavallo-unos-breves-comentarios/

La ponencia de Ivan Carrino en el congreso “La Escuela Austriaca en el Siglo XXI” en Rosario ha generado ciertas reacciones interesantes de Adrian Ravier y Domingo Cavallo. La ponencia de Carrino consistió en mostrar puntos de contacto entre la convertibilidad en Argentina en la década del 90 y posturas de la Escuela Austriaca.

Aquí la secuencia de posts:

Estos posts ya son de por sí extensos. Sólo quiero aportar algunas aclaraciones sobre la ponencia de Carrino y el intercambio entre Ravier y Cavallo.

En su ponencia Carrino traza paralelismos entre la convertibilidad y la Escuela Austriaca en base a citas de Mises y Hayek. En estas citas se muestran opiniones favorables a tener una moneda internacional y tipos de cambio fijos. No todas las citas tienen sus referencias, por lo que no se exactamente de dónde provienen, pero en principio parecen originarse en Monetary Nationalism and International Stability y Desnacionalización de la Moneda de Hayek y en La Acción Humana de Mises.

Esta me parece una conexión débil. Ambos textos surgen de un contexto con patrón oro donde no hay tipos de cambio (hay paridad) y donde hay una única moneda internacional (el oro.) Además, el tema es tan general que es difícil de decir que haya alguna conexión especial con la “Escuela Austriaca”, y si la conexión no es especial, so what…? Sin embargo, hay por lo menos tres propuestas concretas que se podrían haber mencionado:

En primer lugar, la propuesta de reforma monetaria que Mises agrega en la cuarta parte de su Theory of Money and Credit cuando el libro se traduce y publica en inglés (creo que en 1957). ¿En qué consiste esta propuesta? En imponer un encaje marginal del 100% a los bancos centrales dejando libertad de acción a los bancos comerciales (por ejemplo, para que administren las reservas fraccionarias.) Si cambiamos la moneda oro que es el escenario que Mises tenía en mente por el dolar (moneda internacional hoy día) vemos un paralelismo más claro. ¿Se imaginan a los impulsores de la Ley de Convertibilidad diciendo que estaban inspirados en nada menos que Mises?

En segundo lugar, la competencia de monedas de Hayek (que es distinto al caso de free banking). Este es el punto que Cavallo menciona como particularmente austriaco de su propuesta. En la medida que haya libertad de elección de moneda durante la convertibilidad, esta ley tenía aspectos “en común” con la propuesta de Hayek. De hecho, se puede encontrar una propuesta similar en Benjamin Klein (quien escribió sobre el tema antes que Hayek.) Nash (2002) eleva un argumento similar. Al final del paper dice haber desconocido el trabajo de Hayek al momento de desarrollar originalmente sus ideas y que ambos llegaron a conclusiones parecidas.

En tercer lugar, la propuesta de Selgin en  su libro The Theory of Free Banking. La propuesta de Selgin es simple. Congelar la cantidad de dólares, cerrar la Fed y permitir a los bancos comerciales emitir notas convertibles contra el dólar (que tiene similitudes con el sistema bancario en Irlanda, Escocia, y Hong Kong hoy día.) Luego dejar que el mercado evolucione y transiciones a una mejor moneda base que una cantidad fija de, en este caso, dólares.

Más allá de que estos paralelismo podrían haber sido más concretos, al leer estas propuestas queda en claro que los tres autores se están manejando bajo restricciones políticas. Tres autores prominentes que hacen una explícita distinción entre “las ideas que pueden llevarse a la práctica y aquellas que son imposibles frente a los condicionamientos de la realidad.” Que los Austriacos no tienen sus pies en la tierra es un mito originado en la falta de conocimiento de la literatura que se critica. No obstante, si creo útil e importante distinguir el rol “académico” teórico del “practitioner.” Que el “practitioner” deba enfrentarse a restricciones de la política y de la realidad no hacen desaparecer las consecuencias de las medidas incorrectamente tomadas o que deberían haberse tomado y no se hicieron. El practitioner le objeta al teórico no tener consciencia de lo que es hacer política. El teórico le cuestiona al practitioner no criticar esas restricciones o no haber hecho más reformas. Las medidas ineficientes lo son ya sea que se toman por convicción o restricciones políticas. ¿No es el rol del académico correr el eje del debate ofreciendo ideas que pueden ser inviables hoy día pero de seguro lo serán en el futuro si todos callan detrás del argumento de “restricciones políticas”?

En su respuesta a Adrián, Cavallo menciona lo importante que es que el banco central pueda actuar como prestamista de última instancia. Difiero sobre este punto. No hace falta tener un banco central para tener un prestamista de última instancia, los bancos en Argentina tienen el mundo entero a quien recurrir si se encuentran ilíquidos pero solventes. Distinto es un banco central que salva a bancos insolventes por temor a corridas bancarias o efectos contagio. Si esto es lo que Cavallo considera necesario, entonces difiero pero el punto es claro. A fines del 2001, como menciona Cavallo, el acceso el mercado de crédito internacional estaba cerrado por lo deteriorado que estaba el Tesoro, no por tener o no tener un banco central. El problema era el gobierno, no el rol de un banco central. Se podrá decir que antes la imposibilidad de controlar al Tesoro era necesario tener un banco central, bien o mal, el problema no deja de ser el Tesoro.

El comentario que más ruido me hace es que un sistema de reserva fraccionaria requiere de un prestamista de última instancia para funcionar. Esto va en contra de la historia económica. Los datos históricos, así como las diversas investigaciones de sistemas monetarios sin bancos centrales y libre competencia (que no puede repetirse lo suficiente, no fue el caso de Estados Unidos en la era pre-Fed) son bastante explícitos sobre la estabilidad del sistema sin bancos centrales. Estos son datos históricos, no “opiniones Austriacas.”

Adrián también muestra un gráfico de déficit fiscal (reproducido abajo) que desarrollé para el caso Argentino. Admito que el gráfico se presta a confusión porque no aclara que la serie es consolidada y no sólo a nivel nación. Esto está corregido en el gráfico que reproduzco. Cavallo sostiene que el resultado Nación era positivo y que fueron las provincias quienes arrastraron el déficit por lo que no es justo señalarlo a él como responsable. En la sección de comentarios en su blog se pregunta de dónde obtuve los datos. Los números son datos oficiales de la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía. El único ajuste que tiene mi serie corresponde a la presidencia Kirchner-Kirchner donde descuento las transferencias de ANSES y BCRA para calcular el déficit.

Deficit Financiero (1981-2013)Un último comentario. En nuestro paper mostramos un gráfico (similar al utilizado por Hanke) para mostrar los desvíos del BCRA respecto de una caja de conversión ortodoxa. Unos de los desvíos es no tener un respaldo 100% en reservas de la base monetaria. Carrino muestra un gráfico donde se ve una relación del 100%. Creo que ambos estamos utilizando al misma fuente, que es el balance del BCRA. Sin embargo, en nuestro paper tomamos el total dereservas netas mientras que Carrino parece tomar oro y divisas. Si al oro y divisas en el BCRA se le suman las contribuciones que la entidad hace a terceros y se le restan los pasivos monetarios, entonces se llega al número de reservas netas que es el que nosotros usamos. Son las reservas netas, no las reservas brutas, las que deben respaldar la base monetaria en una caja de conversión ortodoxa.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. 

Homenaje a Joseph Keckeissen (1925-2011)

Por Adrián Ravier: Publicado el 6/8/14 en:  http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/08/06/homenaje-a-joseph-keckeissen-1925-2011/

 

Ya se encuentra on line el nuevo número de la Revista Laissez Faire de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín. En este caso, la revista compila una serie de artículos escritos en homenaje a Joseph Keckeissen, quien se doctoró en la Universidad de Nueva York bajo la tutoría de Israel M. Kirzner y participó de los seminarios de Mises en Estados Unidos.

La revista incluye una presentación de Julio H. Cole, quien además de ser editor de la revista y amigo de Joe, se ocupó personalmente de traducir al español su tesis doctoral y de coordinar los esfuerzos que hicieron posible este ejemplar.

Aquí puede accedeer a los artículos de:

  • Juan José Ramírez Ochoa, Los Cuatro Mundos de Joseph Keckeissen
  • Gabriel J. Zanotti, Un “Novedoso Clásico” Epistemológico
  • Alfonso Ramírez Ruiz, Acotaciones a la Tesis Doctoral de Joe Keckeissen
  • Marco Antonio del Río Rivera, La Economía y sus Leyes
  • Clynton R. López Flores, Las Leyes Económicas como Voluntad de Poder: Introduciendo el Diálogo Posmoderno a la Economía
  • Adrián Ravier, Las Leyes Económicas en la Historia del Pensamiento Económico
  • Karen Cancinos, Campeón de la Lucha de Clases

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.