Category Archives: Arte – Espacios culturales.

Henry Cartier Bresson en la Usina del arte

Por Delfina Helguera. Publicado el 15/3/17 en: http://www.arte-online.net/Notas/Henry_Cartier_Bresson_en_la_Usina_del_arte

 

La Usina del Arte a través del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires ofrece una exhibición de 133 fotos del padre del fotorreportaje organizada por la Fondation Cartier Bresson y la agencia Magnum. Del 21 de febrero al 2 de abril.

Henry Cartier Bresson antes de fotógrafo fue pintor, formado junto a los artistas surrealistas franceses y discípulo de André Lohte, quien fue también maestro de grandes artistas argentinos como Berni. Su experiencia junto a ellos y el entrenamiento del ojo lo llevó a buscar el “instante decisivo” en cada foto, ese momento en el que confluyen el ojo, el corazón y la mente en algo que no volverá a repetirse. Nació en 1908 y vivió hasta los 96, fue un testigo lúcido del siglo XX, estuvo presente en los principales conflictos bélicos como la Guerra Civil española, la Segunda Guerra en donde cayó prisionero de los alemanes, la entrada de Mao en Pekín, la muerte de Ghandi y fue el primer occidental en entrar a la Unión Soviética luego de la muerte de Stalin. Comenzó a sacar fotos a partir de 1931 con su primera cámara Leica a la que no abandonó nunca;  además fue dibujante, cineasta, poeta y andariego. Recorrió el mundo cuando aún no existía la globalización, fundó la Agencia Magnum junto a Robert Cappa, George Rodger y David Seymour  que definió un nuevo modo de trabajo para el fotoperiodismo con el apoyo al fotógrafo y no al medio que lo contrataba y la instauración del derecho de autor de cada foto.

Boston, Massachusetts, EEUU, 1947
© Henri Cartier-Bresson.Magnum Photos

La exhibición se divide en dos secciones, en la planta baja de la Usina las salas exhiben sus primeros años con una línea de tiempo que intercala los sucesos del mundo y su vida. Son fotografías más íntimas tomadas durante la década del ’30: escenas de calle, las de la Guerra Civil en España y un México cautivante. Reconocemos aquellas imágenes que ya se volvieron icónicas: el hombre que salta el charco en la Gare Saint Lázare, el picnic al borde del Río Sena por ejemplo. El dato para los interesados es que todas las copias son de época, no hay fotos digitales retocadas ni copiadas por otros. Y, como se sabe, Cartier Bresson al copiar no modificaba nada, la foto salía en papel así como él la había encuadrado.

El estallido de la Segunda Guerra marca un antes y un después en su vida y esto se refleja en la exposición espacialmente ya que las fotos de la siguiente década están situadas en las salas del Museo del Cine, contiguo a la Usina. Son fotos de su época de fotorreportero en donde recorre el mundo, más distantes, que se agrupan por región o tema, acompañados por palabras del autor. En una sala sus retratos, magistrales: el filósofo Jean Paul Sartre con su pipa en el Pont des Arts en Paris, el pintor Magritte en su estudio, el escritor Samuel Beckett cuyos ojos celestes traspasan al observador, entre otros. Todos sabemos lo difícil que resultan los retratos, y hay aquí una muestra de grandes hombres y mujeres que vivieron junto a él retratados para la eternidad.

Domingo a orillas del río Marne.Francia, 1938
© Henri Cartier-Bresson. Magnum Photos (1)

El hilo conductor parece ser la propia historia del siglo XX, un hombre que camina junto a los acontecimientos con una cámara como único testigo. Cartier Bresson decía “la cámara es para mi un cuaderno de bocetos, un instrumento de la intuición y la espontaneidad, el maestro de la instantánea que, en términos visuales, pregunta y decide de forma simultánea.” Nadie como él describe mejor su trabajo: “Es por una economía de medios y, sobre todo, un olvido de sí mismo, que uno llega a la simplicidad de la expresión.”  Un fotógrafo que todavía influye en las generaciones actuales, una oportunidad ineludible de ver su producción en Buenos Aires.

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

“La Ilusión de la vida retratos y caricaturas”

Muestra “La ilusión de vida: Retratos y caricaturas” de Andrea Toledo y Sebastian Martino.

La muestra “RETRATOS Y CARICATURAS” de los dibujantes Sebastián Martino y Andrea Toledo, resultado del trabajo de varios años de ensayos, incluye dibujos a lápiz, pinturas y trabajos digitales que reflejan la capacidad de estos artistas de generar climas mediante el manejo de la luz, y la actitud expresiva de los personajes.

 

Tracey Rose en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Por Delfina Helguera. Publicado el 21/12/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/Tracey_Rose_en_el_Museo_de_Arte_Moderno_de_Buenos_Aires

 

La artista sudafricana Tracey Rosa fue convocada por el Museo de arte moderno a crear una nueva obra que pudiera reflexionar sobre otra mirada de la humanidad con una mirada lúdica y aguda.

Tracey Rose es una artista sudafricana nacida en c en 1974, ha participado de la Bienal de Venecia y Lyon, en la última Bienal de San Pablo entre otras exhibiciones de importancia y ahora exhibe por primera vez en nuestro país. Son obras de sitio específico, pensadas para el contexto local, en un momento en donde en el museo se exhiben una serie de papeles inéditos de Antonio Berni y una muestra histórica de obras en papel de Pablo Picasso. Justamente para dialogar con muestras históricas es que el equipo curatorial del museo propone una exhibición de una artista contemporánea, en palabras de Victoria Noorthorn su directora “para balancear una mirada muy histórica y masculina y que tuviera un gran poder de enunciación”, y además la considera una de las grandes artistas de hoy. El foco principal de las obras en Rose es la reflexión sobre los abusos de poder del hombre con el énfasis en el apartheid, un proceso de segregación racial que estuvo en vigencia en su país hasta el año 1992.

La exhibición ocupa la gran sala del segundo subsuelo y simula ser un campo de juegos para niños, con una gran colchoneta para tirarse, un puente de colores que invita a cruzarlo y paredes pintadas por chicos. Esta elección es deliberada ya que la artista tiene un hijo pequeño que viajó con ella y su intención fue crear un espacio en donde los chicos pudieran jugar libremente no como en un espacio de museo.

Cueva de las manos en pleno montaje

La fuerza de la propuesta reside en su ambigüedad, nada es literal. En el centro de la sala la colchoneta es un gran continente de colores pastel, la Pangea, aquel que reunía América con África y otros continentes del mundo en una gran tierra, en el otro extremo replica la Cueva de Las Manos en la provincia de Santa Cruz en honor a los pueblos originarios en donde ha escrito los nombres las regiones del país con mayor índice de esclavitud, así como los barrios de Buenos Aires que registraron más esclavos en la colonia. En el centro un retrato a modo de caricatura de Adolf Hitler y Eva Braun en referencia a la teoría de que escaparon de Europa en un submarino y vivieron el resto de sus días felizmente en la Patagonia. El nazismo como concepción política de la que se nutre el apartheid, y las reverberaciones que ha tenido en la historia reciente.

La cabeza de Tsafendas

En una de las paredes laterales una gran escultura de arcilla que representa la cabeza de Tsafendas, el hombre que asesinó al creador del apartheid en 1966 y enfrentada a ésta un gran arco iris, el mismo que la artista vió dos veces en su vida, la primera de ellas fue cuando murió Nelson Mandela. La tensión se mueve entre el horror y la esperanza, entre la inocencia de la niñez y el espanto de lo que puede llegar a hacer el hombre. Los dibujos en la pared fueron hechos por Lwandle, el hijo de Rose y su amigo Tomás así como las pequeñas manos impresas en la cueva son de ellos y sus amiguitos. La producción de la muestra estuvo a cargo del museo, y la exposición fue gestada a partir de conversaciones entre Rose y Noorthorn durante un intenso año. Es interesante la posibilidad que se abre de traer artistas extranjeros contemporáneos que trabajen con materiales in situ, le aporta un aire fresco a la escena local y le brinda al público una experiencia distinta,

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

32ª Bienal de San Pablo Incerteza Viva (Incertidumbre Viva)

Por Delfina Helguera. Publicado el 29/11/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/32a_Bienal_de_San_Pablo

 

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El título de la 32ª Bienal de San Pablo propone mirar las nociones de incertidumbre y las estrategias ofrecidas por el arte contemporáneo para abrazarlo o habitarlo. Mientras la estabilidad es entendida como un remedio contra la ansiedad, la incertidumbre es generalmente evitada o negada. Las artes, sin embargo, siempre han jugado con lo desconocido. (Fragmento del texto de la Bienal)

La edición actual de la Bienal de San Pablo está curada por el alemán Jochen Volz y un equipo de co-curadores  conformado por la sudafricana Gabi Ngcobo (la acaban de designar curadora de la 10a Bienal de Berlín), la brasileña Julia Rebouças, Lars Bang Larsen de origen danés y la mexicana Sofía Olascoaga. Esta mención al equipo curatorial es pertinente ya que encontraremos sentido en la elección de los 81 artistas que la conforman con un foco en los brasileños, artistas nórdicos y algunos africanos que no son comunes en este tipo de escenarios. Hay también un número menor de artistas que en otras ediciones y un montaje más despejado,  lo que la hace más fácil de recorrer. Otro de los aspectos a resaltar es que el equipo curatorial mostró interés en incorporar tanto el Parque de Ibirapuera a la Bienal como a la gente que lo visita, durante el año 2016 varias actividades se planearon para acercar otras instituciones presentes en el Parque. El diseño de la exhibición utilizó al  jardín como elemento de inspiración, privilegiando la relación entre el adentro y el afuera, poniendo el foco en el paisaje circundante. Loa curadores describen su propuesta así: “Incerteza viva es construida como un jardín, donde temas e ideas están tejidos en un todo integrado, estructurado en capas, un intento ecologizador en sí mismo.”

El tema central de la incertidumbre está fuertemente ilustrado por obras que hablan de la ecología, el cambio climático, la voracidad del hombre ante la naturaleza y los conflictos que aparecen a raíz de esto. La ecología es un tema muy presente en el arte contemporáneo, ya notable en la última Documenta de Kassel del 2012 y en la generación de curadores y artistas en donde circula el equipo curatorial de esta edición. Junto a la cuestión ecológica se presentan temas candentes como las migraciones globales, la identidad de los pueblos originarios y la influencia del mundo civilizado en sus sistemas de vidas como es el caso del colectivo de artistas Video nas aldeas, que promueve el uso del video en las tribus amazónicas para que puedan ellos generar su propio retrato. Unido a este tema surge re-pensar el proceso de colonización,  se vuelve necesario en artistas como María Thereza Alves con una propuesta de encuentros que lleva de nombre “Descolonizando Brasil” en donde trabaja con tribus autóctonas el tema del conocimiento no incorporado a la enseñanza oficial y que sin embargo, forma parte de la identidad del país. La presencia de artistas africanos resuena también en esta línea, aunque es la artista portuguesa Grada Kilomba quien mejor trabaja esta materia a través de una video instalación que apela a los silenciados por el proceso colonizador.  Otro eje temático que surge del tema central de la incertidumbre es el del género y la identidad sexual. Se exhibe fotografías de Carlos Motta y su serie de objetos Hacia una historiografía homoerótica en donde Motta reflexiona sobre la opresión de la sexualidad nativa y el rol de la colonización.

Hay también, como es común hoy en día en las bienales, homenajes a artistas históricos brasileños revalorizados como al grabador Gilvan Samico con una serie exquisita de grabados, a Frans Krajcberg que también trabaja el tema ecológico con esculturas de maderas recuperadas que hacen de árboles, Wlademir Dias-Pino y Wilma Martins con una serie de dibujos y pinturas sutiles que tratan de la intersección entre vida privada y naturaleza. La video-artista Sonia de Andrade con una instalación de objetos encontrados y transformados llamada Hydragrammas. El artista brasileño Bené Fonteles oriundo de Pará presenta una casa a la manera de los nativos del pueblo Yanomami en donde recopila una serie de objetos que pueden condensar el espíritu de Brasil. Agora: Oca Tapera Terreiro propone que el espectador entre a experimentar. En la categoría de artistas brasileños más jóvenes  incluyeron a Erika Verzutti con tres paneles inmensos comisionados para la Bienal, blocks flotantes con inscripciones misteriosas que remiten a la tierra o a muros con huellas.

La presencia de artistas argentinos es poca aunque tampoco hay muchos artistas latinoamericanos, como suele haber en otras ediciones. Eduardo Navarro presenta un instrumento conectado acústicamente a una palmera del parque que está afuera, y hay una sala dedicada a Víctor Grippo con las instalaciones históricas de las papas: Analogía I de 1970 y Energía vital de 1977 en donde justamente Grippo reflexiona sobre el alimento americano y la relación del alimento con la capacidad de pensar y ser concientes, en un proceso alquímico que comienza en el cuerpo. Entre los latinoamericanos se destacan Kátia Sepúlveda (Chile) Rita Ponce de León (Perú) y Mariana Castillo Deball (Mexico). La artista de origen jamaiquino Ebony Patterson se sobresale por una serie de paneles con cuentas y cotillón que en realidad enmascaran la violencia hacia la juventud en su país natal. Artistas importantes del circuito mainstream solamente están Francis Alÿs con una instalación que incorpora el parque por medio de espejos y un video, y Pierre Huyghe con un video De extinction hecho especialmente para la bienal en donde empuja los límites entre realidad y ficción. No es posible reseñar la totalidad de las obras exhibidas en este artículo, solamente señalar algunas.

Victor Grippo

La ciudad de San Pablo acompaña a la Bienal en sus propuestas: en la Pinacoteca do Estado la exhibición de cuadros de Tarsila do Amaral perteneciente a la colección Nemirovsky y la colección de arte pop brasileño de Robin Wright y en las galerías sobresale la muestra que el artista Tunga dejó preparada antes de morir en Millan.

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

Subastas de arte latinoamericano en Nueva York: Sotheby’s y Philips La presencia de arte argentino (Parte II)

Por Delfina Helguera. Publicado el 15/11/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/Subastas_de_arte_latinoamericano_en_Nueva_York_Sotheby_s_y_Philips

 

La casa de remates Sotheby’s es la última en rematar el día 22 de noviembre por la noche, y es usual que a esa hora reserven los lotes más importantes. La venta tiene 234 lotes de los cuales 16 son de artistas argentinos, algunos con carrera hecha en el exterior o sea, más universales que argentinos como es el caso de Asís, Tomasello o Seguí. En el segmento de la noche en donde se ofrece un retrato de Frida Kahlo de niña con collar verde y un Diego Rivera de su época de estudiante en España, hay tres lotes de artistas argentinos: Pettoruti, Ferrari y Kuitca.

EMILIO PETTORUTI (1892-1971)
LA COPA AZUL
Estimado 125,000 — 175,000 USD

El Pettoruti, La Copa azul, es un bellísimo óleo de 1939 de buen tamaño con base de 125 mil dólares, una oportunidad rara para conseguir obra de este artista que generalmente escasea. Le sigue una escultura alta de acero inoxidable de León Ferrari del año 1981 con la misma base, ya que tampoco es común encontrar obra disponible de estos años. Finalmente un óleo de Guillermo Kuitca, Sin título que corresponde a la Nuefert Suite, de grandes dimensiones del año 1998 con una base de 100 mil dólares vendido por su galería neoyorquina en 1999. Las tres obras tienen grandes oportunidades de venderse bien aunque el óleo de Pettoruti es claramente una obra para el mercado local mientras que los compradores de Kuitca o Ferrari pueden venir de otras regiones del planeta.

LEÓN FERRARI (1920-2013)
UNTITLED
Estimado 125,000 — 175,000 U$D

En la venta de la mañana siguiente se ofrecen un muy buen Quinquela Martín, tanto por su tamaño como por su año, con una base de 70 mil dólares, dos Tomasellos, uno del ’75 y otro del ’67 con bases de 40 y 25 mil respectivamente, y un Segui del año 1973, Paisaje con San Bernardo de carbonilla y pastel,  para recomendar con una atractiva base de 18 mil dólares. De los abstractos, tanto la obra de Asís como la de Sakai (ambas ejecutadas en el  exterior) presentan una buena oportunidad de compra. El resto de los lotes argentinos son estándares salvo una obra de Fabián Marcaccio, el rosarino que vive en EEUU, cinco paneles con una base de 20 mil dólares de sus “paintant”.

GUILLERMO KUITCA (B. 1961)
UNTITLED
Estimado 100,000 — 150,000 USD

Philips hace ya unos años que sumó arte latinoamericano a sus remates, aunque un poco más enfocado a lo contemporáneo, que es su fuerte. De los 105 lotes que ofrecen, hay varios del modernismo mexicano y cubano  y la alta oferta de artistas brasileños contrasta con la poca presencia de los argentinos que suman 12. Se destacan también aquí, dos Kuitcas de los años ’80 que salieron a subasta hace ya años en Christie´s y vuelven al ruedo con 60 mil y 10 mil dólares de base, y otra escultura de metal de León Ferrari más pequeña del año ’78 con una base de 40 mil dólares. Un óleo de Julio Le Parc de 1979 que viene de una colección de Caracas,  y una Vibration Color de  Antonio Asís salen con una base de 20 mil dólares y una placa de acrílico de Polesello del ’67 que ya se ofreció en dos remates de Nueva York, con una base de 30 mil. Hay en oferta un gofrado de Berni con una base muy atractiva de 5 mil dólares, dos Ferraris de los años 2004 y 2005 con bases de 20 mil, y un lote de Víctor Grippo,  un artista argentino que no ha visto sus precios refrendados en remates públicos con base de 40 mil dólares. La obra de Grippo es del año 2000 y fue originalmente comprada a la galería Ruth Benzacar. Termina la oferta con Male Nipples Hermès Handbags, Kelly (from the series ‘Human Furriery’)una cartera de Nicola Costantino de la serie de la piel humana del año 2006 con un estimado entre 5 y 7 mil dólares, una buena ocasión para adquirir obra de una artista que juega con los límites del arte.

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

Subastas de arte latinoamericano en Nueva York

Por Delfina Helguera. Publicado el 10/11/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/Subastas_de_arte_latinoamericano_en_Nueva_York

 

Como todos los años en mayo y noviembre, Nueva York se convierte en un imán para los compradores de arte. Más allá de las ferias, las mega subastadoras tienen un calendario que respetan hace ya décadas: comienzan con las ventas de arte impresionista y moderno en los primeros días del mes, le siguen las de arte contemporáneo y finalmente las de arte latinoamericano. La segmentación en categorías siempre trajo sus detractores, ¿porqué organizar una venta aparte si el arte latinoamericano también participa de los movimientos de arte mundiales?  Es un concepto que se ha revisado y en el último año se han visto obras de importantes artistas latinoamericanos en los remates de obras modernas, por ejemplo. Estas instancias de ventas públicas son muy valoradas por algunos integrantes del mercado ya que ponen en evidencia los precios que se pagan, de alguna manera, reflejan el mercado actual. La presencia de arte argentino en estas subastas siempre fue limitada y  la situación se vió empeorada en los últimos años debido a las políticas del cepo cambiario y otras cuestiones burocráticas del último gobierno, incluida la cuestión de importación –exportación de obras  que nunca fue un trámite accesible ni sencillo. En esta ocasión vamos a repasar las obras de arte argentino ofrecidas en los remates de noviembre, y comentaremos algunas obras uruguayas que también circulan por nuestro mercado local.

A las tradicionales casas Sotheby’s y Christie’s se sumó hace unos años otro jugador, la casa de subastas Philips que remata arte latinoamericano con un énfasis en lo contemporáneo. Lo curioso es que las tres casas rematan el mismo día en distintos horarios, comienza Philips a las 11 a.m. le sigue Christie´s a las 5 p.m. y termina Sotheby´s con el remate de la noche a las 7 p.m.  en un día maratónico para los compradores.  De las tres la que mejor oferta tiene es Christie´s, que ha logrado reunir un conjunto de 216 lotes con la presencia de una colección importante de arte cubano moderno y de la familia Lewin con arte mexicano. “Cuba moderna” es el título que le han puesto a este segmento de la venta que compone entre otros el lote de tapa.  Una extraordinaria  pintura del cubano Mariano Rodríguez,Pelea de gallos, con un estimado de 800 mil a 1 millón doscientos que probablemente dará que hablar ya que es una pintura-emblema para los cubanos por lo que representa. También de la misma colección ofrecen una obra de Wifredo Lam de 1945 “calidad-museo” con un precio estimado entre 2.5 y 3.5 millones de dólares.

Las obras de artistas argentinos son 22 de las que sobresale por su tamaño y su precio una obra de Guillermo Kuitca, Den Haag-Praha, tres colchones con mapas del año 89 con un precio estimado entre 600 y 800 mil dólares, un precio nunca visto en subasta hasta ahora. La obra fue exhibida en la Bienal de San Pablo de 1989 y adquirida en Brasil. Le sigue en precio una obra de León Ferrari de grandes dimensiones (2 por 2 metros) del año 2005, con una base de 100 mil dólares, un precio muy alto a mi entender para una obra tardía, y un Macció figurativo de 1990, de la serie de pinturas en Nueva York con una base de 70 mil dólares, la venta será  una prueba que deberán pasar ambas obras. A la mañana siguiente se ofrecen dos lotes estándares de Quinquela Martín,  una acuarela muy recomendable de Molina Campos en 18 mil dólares de base, artista que suele aparecer en remate ya que trabajó en los Estados Unidos con obra de buen precio y óptima calidad.

En el segmento de los artistas óptico-cinéticos argentinos que desarrollaron su obra más importante en París en la década del ´60 hay buena  obra de Tomasello y Antonio Asís, con bases de 45 y 40 mil dólares. Los otros lotes son de los artistas: un Polesello del ‘76, dos Sakai geométricos que vienen  de una colección mexicana, un Marta Boto pre-cinética, tres Seguís, un clásico Ombú de García Uriburu de 70 x 100 cm. con base razonable de 15 mil dólares, y una magnífica escultura de bronce de  Alicia Penalba con una base estimada en 35 mil dólares, entre otros. El lote que debería venderse bien es el correspondiente al  Hlito de 1959 con procedencia de la Galería Bonino que lleva un precio estimado de 35 mil. La oferta más contemporánea abarca una obra del grupo Mondongo de 1999 con base de 18 mil y un atractivos  Liliana Porter de 1988 tanto por su composición como por su base de 12 mil.

Alfredo Hlito y Luis Tomasello

Además del conjunto de pintura mexicana que siempre es mayoría, y de los artistas siempre presentes en estas subastas como Botero o Matta, es importante la presencia del arte brasileño que ha logrado en la última década precios al que el mercado argentino está lejos de igualar.

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

Última muestra del año de Espacio de Arte ESEADE

Participá de la última muestra del año de . Artista Alejandro Fabri. Curadora: Gabriela Insignares. El 10/11 a las 19hs

 

muestra

El Ojo de Marcia Schvartz

Por Delfina Helguera. Publicado el 1/11/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/El_Ojo_de_Marcia_Schvartz

 

Una mirada descarnada de nuestra historia reciente

En una exhibición que no es ni antológica ni retrospectiva aunque tenga un poco de cada categoría, el pasado 20 de octubre la Colección Fortabat inauguró una muestra dedicada a Marcia Schvartz a la que sus curadores -Roberto Amigo y Gustavo Marrone-llamaron “Ojo”.

Ojo es una exhibición que mapea los últimos años de producción de Schvartz en diálogo con obras de períodos anteriores: dibujos, pinturas, acuarelas y cerámicas que nos permiten como espectadores comprender la genealogía de las obras del presente. En homenaje a la mirada lúcida, atenta, descarnada, aguda e irónica de una artista que termina saliendo del canon, los curadores finalizan resumiendo en esa sola palabra la cualidad máxima de un artista visual. Roberto Amigo en el texto curatorial explica, “el ojo de Marcia mira la realidad pero es un ojo afirmado en el pasado y en el presente de un territorio común con el otro. Es el ojo que se abre iracundo, y, a la vez, festivo.”

La exhibición presenta un núcleo central de obras que se revuelven alrededor de la iconografía peronista, con un énfasis en las figuras de Isabelita (María Estela Martínez de Perón), el Perón del final y su ministro López Rega. La serie llamada con humor “El tren fantasma” cuya protagonista es Isabelita no intenta ser moralizadora y, sin embargo, hay en el abordaje de la historia un gesto catárquico, una necesidad de entender la historia argentina de los años ’70 desde una perspectiva actual. Alejada del realismo, la artista decide incursionar en pinturas que se convierten en collages e incorporan objetos de época: revistas, fotos y publicaciones de época que de alguna manera, nos sitúan y agregan verosimilitud al tratamiento grotesco de  las figuras.

En “No me atosiguéis” vemos pintada a una Isabelita anciana con el ceño fruncido recostada en una cama con sábanas rojas, unas manos verdes que sobrevuelan (las de Perón), a la derecha haciendo de marco un pie de cama estilo Luis XV de donde cuelga una enagua. En la cama desperdigadas hay revistas Hola con la noticia de la muerte de la Duquesa de Alba, una revista de vida sana y terapias naturales, a los costados el abanico, las pantuflas y la dentadura postiza. Las fotos de Perón y Eva, la Virgen de Luján y San Expedito conviven con las cajas de remedios y la bandera argentina. Una descripción no alcanza para reemplazar el efecto visual que este tipo de obras genera en el espectador que debe demorarse ante los detalles, ya que lo importante acá sí está en los detalles. La artista resuelve contar la historia a través de una imaginería popular que remite a los altarcitos de los costados de las rutas, a los retablos barrocos cuya memoria aún perdura, una suerte de teatro de títeres en donde lo grotesco y bizarro se mezclan con los objetos de la realidad. Y, al darle teatralidad a la serie también nos dice que la política es teatro. Las obras El brujo, El entorno, el Grito Sagrado, Martirologio componen esta serie que en palabras de Amigo, “Marcia se enfrenta no a ese pasado, sino a los restos acumulados del pasado en nuestra vida cotidiana.”

Así como usa el recurso del retablo, en unas “cajas” así llamadas por la artista, describe a personajes del ambiente cultural: El Secretario de Cultura de El Impenetrable en donde un funcionario chaqueño atiende desde un mostrador con un arbolito de Navidad con luces prendidas, una foto del General a caballo y objetos que compendian el ser nacional, una suerte de gabinete de curiosidades argentino. En clave de sorna Rezo obsceno, Preparándose para arteva y La Zorra hablan de las aspiraciones de la gente del medio artístico, el dinero y la necesidad de legitimación.

Otro núcleo importante de obras lo componen los retratos, de varias épocas. El cuerpo de la mujer en distintas claves, por ejemplo algunos de los desnudos femeninos que podrían leerse como tradicionales como los de Nelba y La Puerta en oposición a los de las mujeres rockeras que no sólo muestran su sexo sin ambigüedad sino que van acompañadas de partituras de tangos populares, un género que fue mayormente desarrollado por hombres, en donde las letras hablan de abandono o traición.

Hay un peso histórico en el género retrato que también comparte el arte argentino, en esas referencias se apoya Marcia y se las ingenia para devolverle un peso que fue perdiendo con el paso de los años y las modas. La artista nunca deja de retratar a los personajes urbanos que la rodean, como Tan contenta Marcelita y Constitución, para otros reserva el lino crudo que usa en vez de la tela tradicional en donde traza la silueta con carbonilla: Milonga patán, Benita y su hijita Daiana, Bakunin y Buda.

La historia reciente vuelve a encontrarse en La toma de la Belgrano (en alusión a la toma de la Escuela de Bellas Artes en el año 1971) en donde dos estudiantes están sentadas en medio de pintadas que remiten a un presente, y La lucha continúa con las mujeres de pie, siluetas en realidad,  en alusión a los estudiantes desparecidos. (La toma de la Belgrano fue Premio Adquisición del Salón Nacional de 2013)

Las Furias es una serie de pinturas producidas a principios de los 2000 en donde la artista retrata a mujeres vengadoras que viven en el agua, tomadas de las Erinias que son las hijas de Urano en la mitología clásica. Esta serie es la más oscura y densa en oposición a todo lo que se exhibe, y también en su tratamiento pictórico.

En el primer piso se exhiben las acuarelas y cerámicas, un muestrario asombroso de la versatilidad de la artista: cuadernos de estudios de la naturaleza de sus viajes, y piezas de cerámica que vibran por sus texturas y colores. Las cerámicas también comparten la ambivalencia que sobrevuela sus pinturas, hay algo denso que convive con lo celebratorio, la vida y la muerte en una misma pieza. EnLa muertita, una figura verde surge de adentro de un caracol en alusión a sus dos amigas ya ausentes, Hilda Fernández y Liliana Maresca. A las cerámicas se le sumaron lanas en una serie norteña en donde vuelve a explorar la caja-pintura como si la experiencia del tacto de volviera indispensable. Los paisajes del norte argentino se suman a los de la Mesopotamia, nada le es indiferente.

El jugador

Abre y cierra, en el recorrido, una obra inquietante. Es El jugador, en donde vemos a un hombre caído sobre un tablero de ajedrez (se ha derrumbado porque están las copas rotas), un homenaje a Oscar Castro, ajedrecista colombiano y padre de su hijo Bruno. En la mesa hay dos libros, uno con la historia de Castro y el otro es de Omar Khayyam, Rubayyaten donde escribió: “¿Qué se habrá hecho de todos mis amigos? / ¿la Muerte los ha pisoteado? / Dónde están todos mis amigos, qué es de ellos?/ Oigo aún sus cantos en la taberna ¿Están muertos / o están ebrios de haber vivido? La exhibición es un recorrido por sus últimas obras en diálogo con anteriores, y es también un homenaje a sus seres queridos que ya no están.

 

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

Jorge Miño en Praxis: Volúmenes del vacío

Por Delfina Helguera. Publicado el 4/10/16 en: http://www.arte-online.net/Notas/Jorge_Mino_en_Praxis

 

Hasta el 5 de noviembre Praxis presenta esta muestra, curada por Daniel Molina, donde la escalera de Jorge Miño es metalenguaje: el signo que habla de sí mismo.

Jorge Miño está de vuelta, como se dice en lenguaje coloquial. O sea, hace lo que quiere y lo hace de manera atractiva. Su exhibición en la galería Praxis viene a coronar un proceso que comenzó en el 2011 con la exploración de un solo motivo: las escaleras. Hubo fotos de escaleras en edificios modernistas, escaleras retorcidas, escaleras elegantes, escaleras despojadas, todas simbolizaban un tránsito y aludían a  otros lugares, remitían a un afuera de la obra, de dónde a dónde nos llevan… Las fotografías actuales citan a la producción anterior pero les quitan la referencia a entradas y salidas, a lo metafórico que tenía la imagen, es sólo una forma. La escalera como forma en el espacio sin tiempo. El volumen cobra importancia paradójicamente en una imagen plana, es por eso que encara las tres dimensiones en unos calados de papel que se encuentran en el centro de la sala. Son bajos y sobrerrelieves basados en sus fotografías hechos en resmas de 500 páginas blancas en donde prima el volumen y la imagen pasa a segundo plano.

Las fotos son contemporáneas en su factura, alejadas del instante mágico en donde el fotógrafo apreta el botón y ese momento queda congelado para siempre, sin embargo comparten algo que nos resuena de las fotografías experimentales del comienzo del siglo XX. Justamente esos espacios arquitectónicos que tanto llamaron la atención de los fotógrafos en un juego de horizontales, verticales y diagonales que se combinan con planos de colores irreales, ese juego es el preferido de Miño. Nos sugiere algo que no sabemos si ya vimos, que creemos recordar, que quizás esté en algun lugar de nuestra enciclopedia visual. Es y no es. En las fotografías blanco y negro explora la cualidad del papel, quiere salirse de lo fotográfico para remitirnos a eso que nos trasmite la mano dibujando, el trazo humano, lo que no es máquina. El foco sobre la curva de la escalera es abstracto y concreto, comparte esa dualidad que tienen las cosas interesantes y que nos llaman la atención, algo que en este mundo plagado de imágenes no es facil de lograr. “El arte es un relámpago en medio de la noche más oscura” dice Daniel Molina en el texto de la exhibición, y estas fotos son como destellos.

“UNO POR TRES. No es lo mismo que tres por uno”

Te invitamos a participar de la muestra “UNO POR TRES. No es lo mismo que tres por uno” Presenta Karina El Azem 21/9

 

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