Politización y partidos políticos.

Por Gabriel Boragina. Publicado el 29/11/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/11/politizacion-y-partidos-politicos.html

 

Otras veces hemos llamado la atención sobre la exageración que representa –a nuestro modo de ver- la esperanza que muchas personas, la mayoría en rigor, deposita en la política como una vía idónea para la solución de prácticamente todos los problemas humanos.

Esto ha dado origen a un término que refleja adecuadamente esta tremenda tendencia. Ese término es la “politización”. Del mismo se ha dicho:

“J. Ellul sostiene que la politización “[…] no es un fenómeno que se sucede por la naturaleza de las cosas, se debe a la glorificación que nosotros le atribuimos, por la importancia que le asignamos cada uno de nosotros, por el temblequeo frenético exhibido cada vez que el sacramento político -la bandera, el jefe, el slogan- se acerca a nosotros […] Más aún, en lugar de la presencia consoladora -esa experiencia tan deseada por las personas religiosas- el hombre ahora experimenta fe y convicción religiosa en su participación política. Lo que se ha perdido por la Iglesia se encuentra en los partidos […] Entre las definiciones básicas del hombre los dos se vinculan en este punto: homo politicus es por su naturaleza homo religiosus […] Vean cuán llenos de devoción están y cuán llenos de espíritu de sacrificio se encuentran esos hombres apasionados que están obsesionados por la política” (68). Al contrario de lo que a veces se piensa, Ellul sostiene que una de “[…] las condiciones que determina la politización de la sociedad es el crecimiento de la participación individual en la vida política” [1]

Esta verdad se advierte de lleno en los debates que se escuchan o se leen a menudo por todas partes. En tales discusiones siempre aparecen tres partes perfectamente distinguibles: el oficialismo, la oposición y la ciudadanía. A juzgar por muchas de esas polémicas, esta última prácticamente no tendría nada ver con los dos primeros. La ciudadanía concentra sus juicios críticos o elogiosos depositándolos ya sea en el oficialismo o en la oposición, como si la responsabilidad de lo que ocurriere en un país, nación, estado, provincia o municipio dependiera siempre de esta o de aquel, y como si esa ciudadanía que juzga, condena o premia y aplaude no tuviera ningún  compromiso en el actuar política (y en sus consecuencias) respecto de lo que oficialistas y opositores hagan o deshagan. Una de las manifestaciones de la politización puede encontrarse en el hecho de que no son muchas las personas que piensan que los partidos políticos deberían autofinanciarse y no depender de subsidios estatales. Por ejemplo:

“Propiedad privada significa que deben ser privadas las empresas, pero también los partidos políticos, institutos educativos, servicios médicos y cajas de jubilaciones y pensiones; y sin privilegios: en libre competencia. Lo opuesto es la confusión de lo público y lo privado, con abandono de la neutralidad.”[2]

En nuestra sociedad latinoamericana -al menos- que los partidos políticos se autofinancien, es decir que sean completamente independientes de las arcas del estado—nación es algo bastante difícil, por no decir prácticamente utópico, máxime si se tratan de partidos que se alternan en el poder, y por este mismo motivo han tenido acceso a las múltiples fuentes de financiamiento a través de los cuales -en función de gobierno- esos mismos partidos han actuado políticamente durante el periodo que les ha tocado gobernar. Y en cargo de la politización que ya hemos comentado, no existe en la ciudadanía un verdadero consenso en cuanto a dicha independencia, altamente deseable en el discurso, pero difícilmente plasmable en la práctica. Además:

“Todos los partidos políticos tienen uno u otro tipo de «intereses creados» en los movimientos impopulares de su ad­versario. Así, podría decirse que viven de ellos, hallándose siempre listos a destacarlos, exagerarlos, o, incluso, buscarlos cuidadosamente. Pueden llegar, asimismo, a estimular los errores políticos de sus adversarios en la medida en que esto no los obligue a compartir la responsabilidad de los mismos. Esto, junto con la teoría de Engels, condujo a algunos partidos marxistas a vivir a la expectativa de las maniobras políticas realizadas por sus adversarios contra la democracia. En lugar de combatirlas con dientes y uñas, se contentaban con decirles a sus adeptos: «Ved lo que hace esta gente. Eso es lo que llaman democracia. ¡Eso es lo que llaman libertad e igualdad! Acordaos de esto cuando llegue el día de arreglar cuentas». (Frase ambigua que podría referirse igualmente a las elecciones o a la revolución.) Esta política de dejar al adversario que se ponga al descubierto debe conducir al desastre cuando se la extiende a las maniobras contra la democracia. Es la política de los que mucho hablan y nada hacen ante la inminencia de un peligro real y creciente. Es la política consistente en hablar de guerra y actuar pacífica­mente que tan bien les enseñó a los fascistas la inestimable técnica opuesta de hablar pacíficamente mientras se hace la guerra.”[3]

Resulta realmente impresionante la actualidad política de estas palabras de K. R. Popper, que parecen describir patentemente una realidad de nuestros días, en la que oficialistas y opositores se culpan mutuamente de atentar contra los valores democráticos, en tanto ninguno de ambos bandos hace absolutamente nada por evitar la destrucción de esos valores, y -en su lugar- resulta ser cierto que tanto unos como otros contribuyen, ya sea con su acción o con su omisión, a hacer añicos los principios sobre los cuales se construye la democracia, y que ellos “dicen” (declaman, mejor dicho) defender. También es innegable que, tanto oficialistas como opositores, proceden de continuo “a estimular los errores políticos de sus adversarios en la medida en que esto no los obligue a compartir la responsabilidad de los mismos”.

Todo esto debería ser una advertencia para la ciudadanía altamente politizada, que exhibe la tremenda paradoja de no confiar en los políticos, pero seguir confiando en la política como una vía factible del cambio social. Ya hemos expuesto muchas veces nuestra posición en cuanto consideramos la política como una consecuencia de otros factores de los cuales depende, directa o indirectamente, entre los cuales encontramos la educación y el ambiente sociocultural de la sociedad en donde la política aparece.

[1] Alberto Benegas Lynch (h) Hacia el Autogobierno. Una crítica al poder político. Emecé. pág. 461-462.

[2] Alberto Mansueti. Las leyes malas (y el camino de salida). Guatemala, octubre de 2009. Pág. 307

[3] K. R. Popper. La sociedad abierta y sus enemigos. Paidos. Surcos 20. Pág. 377

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

Die Konvertibilität.

Por Iván Carrino. Publicado el 24/11/14 en: http://www.ivancarrino.com/die-konvertibilitat/

 

La semana pasada se llevó a cabo el Congreso de Economía Austriaca en la Universidad Católica de Rosario. Allí presenté un trabajo que busca puntos de contacto entre las ideas de algunos economistas austriacos y la Ley de Convertibilidad que tuvo vigencia entre 1991 y 2002 en Argentina.

En el prestigioso blog Punto de Vista Económico, Adrián Ravier y Alejandro Sala resumen y hacen algunas observaciones sobre mi ponencia. En líneas generales, todo muy bien y agradezco la referencia. Además, sirve como excusa para intentar aclarar algunas cosas.

Comentarios de Alejandro Sala:

Alejandro sostiene que mi trabajo: “contiene una interpretación no estrictamente ortodoxa de los enfoques austriacos”. Puede ser, aunque no estoy tan seguro, después de todo, no soy el único que cree que los economistas austriacos defendían los tipos de cambio fijo por sobre los tipos de cambio flexibles.

Ahora bien, si la “no ortodoxia” pasa por defender un patrón dólar (el tipo de cambio fijo con el dólar respaldando la base monetaria al 100%) en lugar de un patrón oro, aquí la cosa es diferente. En las citas de mi trabajo Mises se está refiriendo concretamente al patrón oro. Sin embargo, no estoy seguro de que esa sea la postura de Hayek. En la Desnacionalización del Dinero dice: “había considerado necesarios los tipos de cambio fijos por la misma razón por la que ahora defiendo un mercado totalmente libre para todo tipo de monedas”. Como se ve, habla de tipo de cambio fijo, no de patrón oro.

Fue el Dr. Alberto Benegas Lynch (h) el que hizo la observación de que no era lo mismo el patrón oro que La Convertibilidad y que, por tanto, no eran comparables. Si mal no recuerdo, dijo algo como “no es lo mismo papel con commodity que papel con papel”.

Estoy de acuerdo con la observación. Sin embargo, sí es cierto que ambos sistemas ponen un límite a la emisión monetaria por parte del gobierno, al igual que la propuesta de Hayek (la de 1976)  tiene como por objeto poner ese límite, solo que con otros mecanismos. Es decir, tanto el Patrón Oro, como la competencia de monedas, como el tipo de cambio fijo, como la Convertibilidad argentina de los noventa son mecanismos probados con el fin de limitar la emisión discrecional del gobierno. En ese sentido, sí son plenamente comparables.

Por último, no veo una “corrupción” de la teoría en el trabajo. La idea del mismo es encontrar puntos de contacto entre las ideas de algunos austriacos y el sistema monetario efectivamente llevado a cabo en “los 90″. Creo que esos puntos se han encontrado. Por otro lado, el rechazo que este sistema genera entre todos los intervencionistas, de hecho, es otro punto a favor de mi interpretación.

Comentarios de Adrián Ravier:

Respondiendo punto por punto:

1 y 2. ¡Qué bien! Coincido al 100%.

3. Esta foto generó cierta discordia:

EA + CAVALLO

Debo decir que ¡no es para menos!. En la imagen hay tres académicos y un economista dedicado a la acción política. Eso ya debería “hacer ruido”. Por otro lado, el Ministro Cavallo tomó medidas no solo discutibles desde un punto de vista “austriaco”, sino desde un punto de vista de la vigencia del estado de derecho, algo que debería defenderse a toda costa si se desea vivir en un país normal.

Ahora bien, la imagen es solo eso, una imagen. Tal vez no hubiera chocado tanto si, a los costados, hubiese agregado unos signos de interrogación, para dar marco a la ponencia: ¿existen puntos de contacto entre las propuestas austriacas y la ley de Convertibilidad propuesta por Cavallo en los ’90?

Por otro lado, la imagen de Cavallo es anecdótica, ya que existe una interesante literatura sobre los sistemas de Caja de Conversión como el que tuvo vigencia en Argentina. Los trabajos principales en esta línea se los debemos a Steve Hanke y a Kurt Schuler, este último alumno de, nada menos que Lawrence White. En todo caso, a ellos debería dirigirse la crítica a la Convertibilidad, no al Ministro que fue solo un ejecutor de la política.

4. He aquí un punto complejo. Adrián plantea que la caja de conversión Argentina era “heterodoxa” porque “la base monetaria no fue respaldada con el 100 por cien de reservas netas, sino con el 100 por cien de reservas totales”.

Ahora bien, si tomamos el Balance del BCRA y comparamos la cuenta del activo “Activos Externos Netos: Oro y Divisas” y lo dividimos por la cuenta del pasivo “Base Monetaria Total” vemos que, al menos a partir de octubre de 1992, las reservas de oro y divisas siempre fueron iguales o superiores al total de la base monetaria, con lo que lo propuesto por la ley y por la literatura sobre las Cajas de Conversión, se cumplió.

bcra oro base

Hanke tiene otras críticas al sistema ya que argumenta que el BCRA, si bien debía haberse convertido en una Caja de Conversión, siguió teniendo un limitado rol como prestamista de última instancia, regulando los requerimientos de reservas de los bancos comerciales y podía tener hasta el 30% de las reservas en títulos del gobierno argentino, todas características indeseables para una verdadera caja de conversión.

Ahora bien, incluso cuando esto pueda ser así, no puede acusarse al Banco Central de la crisis que derivó en el abandono de la Convertibilidad. Como intento demostrar en el trabajo, el problema fue el déficit fiscal y el aumento del gasto, que erosionaron la competitividad y nos llevaron a la crisis de deuda.

Espero que este post, así como el de Adrián y Alejandro, hayan ayudado a despejar algunas dudas que quedaron luego del Congreso.

PD: El título del post está en alemán, idioma oficial de Austria.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.

Un “amigo” de Marx lo critica, dice que la plusvalía no puede explicar el origen del capitalismo.

Por Martín Krause. Publicado el 26/11/14 en: http://bazar.ufm.edu/un-amigo-de-marx-lo-critica-dice-que-la-plusvalia-no-puede-explicar-el-origen-del-capitalismo/

 

Hay economistas que aun hoy sostienen la teoría del valor trabajo y que los precios de equilibrio serían, en definitiva, determinados por las cantidades de trabajo socialmente necesarias para producirlos. Es curioso, porque Eugen von Böhm-Bawerk demolió esa teoría hace más de 100 años. En uno de sus trabajos al respecto (Karl Marx y la Conclusión de su Sistema), publicado en 1896 repasa y amplía su análisis desarrollado antes en otras publicaciones.

Bohm Bawerk

Allí presenta un argumento, entre otros, en palabras de Werner Sombart, un economista y sociólogo con bastante simpatía hacia Marx, pero que no puede evitar señalar los problemas del argumento basado en que la “plusvalía” proviene de la porción variable (trabajo) del capital y no de la constante (maquinarias e insumos). Dice Sombart, citado por Böhm-Bawerk:

“El crecimiento nunca ha ocurrido y ocurre en la forma descripta. Si lo fuera se lo encontraría en operación en el caso de una rama nueva de los negocios. Si esta idea fuera cierta, al considerar el avance histórico del capitalismo, uno tendría que pensar que ocuparía primero aquellas esferas en las que el trabajo vivo preponderara y donde, por lo tanto, la composición del capital estuviera por debajo del promedio (poco capital constante y mucho variable), pasando luego lentamente hacia otras esferas, según el grado en que los precios en esas primeras esferas como consecuencia de la sobreproducción. En una esfera que tuviera una preponderancia de medios (materiales) de producción sobre el trabajo vivo, el capitalismo habría conseguido al comienzo una ganancia tan baja, estando limitado a la plusvalía creada por el individuo, que no hubiera tenido incentivo para ingresar en esa esfera. Pero la producción capitalista en el origen de su desarrollo histórico ocurre aun en cierta medida en ramas de la producción de esta última condición, minería, etc. El capital no tendría razón para dejar una esfera de circulación en la cual esté prosperando, hacia una esfera de producción donde no tuviera la expectativa de una ganancia ‘normal’ existente en la actividad comercial previa a toda producción capitalista.”

“En todos los tiempos, más bien temprano que tarde, los capitales se trasladan desde una esfera de producción a otra, siendo la principal causa de ello la desigualdad en las ganancias. Pero esta desigualdad muy seguramente no proviene de la composición orgánica del capital, sino de alguna causa vinculada con la competencia. Aquellas ramas de la producción que hoy florecen más que otras son precisamente aquellas con capital de muy alta composición, como la minería, las empresas químicas, cervecerías, molinos, etc.”

Concluye Böhm-Bawerk:

“Estos comentarios proveerán material para muchas inferencias contra la teoría marxista. Por el momento presento solamente una directamente vinculada con el argumento que es objeto de nuestra investigación: la ley del valor que, se concede, debe renunciar su supuesto control sobre los precios de producción en una economía donde la competencia se encuentra en plena fuerza, no ha ejercido nunca y tampoco nunca lo podrá una influencia real aún en las condiciones primitivas (del capitalismo).

En resumen: ¿cómo puede haberse desarrollado el capitalismo y la revolución industrial si se obtuviera más valor excedente cuanto más trabajo se contratara y no más maquinarias y equipos? En verdad, la inversión en capital es para hacer al trabajo más productivo, para gastar menos esfuerzo por unidad de producto producida, no más. Al hacer al trabajo más productivo, tiende a ser mejor remunerado: los precios de los productos tienden a reducirse, los salarios tienden e incrementarse. La inversión de capital explica el enorme crecimiento de la riqueza desde la llegada del capitalismo y la revolución industrial.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Carrino-Ravier-Cavallo: Unos breves comentarios y aclaraciones:

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 29/11/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/11/29/carrino-ravier-cavallo-unos-breves-comentarios/

La ponencia de Ivan Carrino en el congreso “La Escuela Austriaca en el Siglo XXI” en Rosario ha generado ciertas reacciones interesantes de Adrian Ravier y Domingo Cavallo. La ponencia de Carrino consistió en mostrar puntos de contacto entre la convertibilidad en Argentina en la década del 90 y posturas de la Escuela Austriaca.

Aquí la secuencia de posts:

Estos posts ya son de por sí extensos. Sólo quiero aportar algunas aclaraciones sobre la ponencia de Carrino y el intercambio entre Ravier y Cavallo.

En su ponencia Carrino traza paralelismos entre la convertibilidad y la Escuela Austriaca en base a citas de Mises y Hayek. En estas citas se muestran opiniones favorables a tener una moneda internacional y tipos de cambio fijos. No todas las citas tienen sus referencias, por lo que no se exactamente de dónde provienen, pero en principio parecen originarse en Monetary Nationalism and International Stability y Desnacionalización de la Moneda de Hayek y en La Acción Humana de Mises.

Esta me parece una conexión débil. Ambos textos surgen de un contexto con patrón oro donde no hay tipos de cambio (hay paridad) y donde hay una única moneda internacional (el oro.) Además, el tema es tan general que es difícil de decir que haya alguna conexión especial con la “Escuela Austriaca”, y si la conexión no es especial, so what…? Sin embargo, hay por lo menos tres propuestas concretas que se podrían haber mencionado:

En primer lugar, la propuesta de reforma monetaria que Mises agrega en la cuarta parte de su Theory of Money and Credit cuando el libro se traduce y publica en inglés (creo que en 1957). ¿En qué consiste esta propuesta? En imponer un encaje marginal del 100% a los bancos centrales dejando libertad de acción a los bancos comerciales (por ejemplo, para que administren las reservas fraccionarias.) Si cambiamos la moneda oro que es el escenario que Mises tenía en mente por el dolar (moneda internacional hoy día) vemos un paralelismo más claro. ¿Se imaginan a los impulsores de la Ley de Convertibilidad diciendo que estaban inspirados en nada menos que Mises?

En segundo lugar, la competencia de monedas de Hayek (que es distinto al caso de free banking). Este es el punto que Cavallo menciona como particularmente austriaco de su propuesta. En la medida que haya libertad de elección de moneda durante la convertibilidad, esta ley tenía aspectos “en común” con la propuesta de Hayek. De hecho, se puede encontrar una propuesta similar en Benjamin Klein (quien escribió sobre el tema antes que Hayek.) Nash (2002) eleva un argumento similar. Al final del paper dice haber desconocido el trabajo de Hayek al momento de desarrollar originalmente sus ideas y que ambos llegaron a conclusiones parecidas.

En tercer lugar, la propuesta de Selgin en  su libro The Theory of Free Banking. La propuesta de Selgin es simple. Congelar la cantidad de dólares, cerrar la Fed y permitir a los bancos comerciales emitir notas convertibles contra el dólar (que tiene similitudes con el sistema bancario en Irlanda, Escocia, y Hong Kong hoy día.) Luego dejar que el mercado evolucione y transiciones a una mejor moneda base que una cantidad fija de, en este caso, dólares.

Más allá de que estos paralelismo podrían haber sido más concretos, al leer estas propuestas queda en claro que los tres autores se están manejando bajo restricciones políticas. Tres autores prominentes que hacen una explícita distinción entre “las ideas que pueden llevarse a la práctica y aquellas que son imposibles frente a los condicionamientos de la realidad.” Que los Austriacos no tienen sus pies en la tierra es un mito originado en la falta de conocimiento de la literatura que se critica. No obstante, si creo útil e importante distinguir el rol “académico” teórico del “practitioner.” Que el “practitioner” deba enfrentarse a restricciones de la política y de la realidad no hacen desaparecer las consecuencias de las medidas incorrectamente tomadas o que deberían haberse tomado y no se hicieron. El practitioner le objeta al teórico no tener consciencia de lo que es hacer política. El teórico le cuestiona al practitioner no criticar esas restricciones o no haber hecho más reformas. Las medidas ineficientes lo son ya sea que se toman por convicción o restricciones políticas. ¿No es el rol del académico correr el eje del debate ofreciendo ideas que pueden ser inviables hoy día pero de seguro lo serán en el futuro si todos callan detrás del argumento de “restricciones políticas”?

En su respuesta a Adrián, Cavallo menciona lo importante que es que el banco central pueda actuar como prestamista de última instancia. Difiero sobre este punto. No hace falta tener un banco central para tener un prestamista de última instancia, los bancos en Argentina tienen el mundo entero a quien recurrir si se encuentran ilíquidos pero solventes. Distinto es un banco central que salva a bancos insolventes por temor a corridas bancarias o efectos contagio. Si esto es lo que Cavallo considera necesario, entonces difiero pero el punto es claro. A fines del 2001, como menciona Cavallo, el acceso el mercado de crédito internacional estaba cerrado por lo deteriorado que estaba el Tesoro, no por tener o no tener un banco central. El problema era el gobierno, no el rol de un banco central. Se podrá decir que antes la imposibilidad de controlar al Tesoro era necesario tener un banco central, bien o mal, el problema no deja de ser el Tesoro.

El comentario que más ruido me hace es que un sistema de reserva fraccionaria requiere de un prestamista de última instancia para funcionar. Esto va en contra de la historia económica. Los datos históricos, así como las diversas investigaciones de sistemas monetarios sin bancos centrales y libre competencia (que no puede repetirse lo suficiente, no fue el caso de Estados Unidos en la era pre-Fed) son bastante explícitos sobre la estabilidad del sistema sin bancos centrales. Estos son datos históricos, no “opiniones Austriacas.”

Adrián también muestra un gráfico de déficit fiscal (reproducido abajo) que desarrollé para el caso Argentino. Admito que el gráfico se presta a confusión porque no aclara que la serie es consolidada y no sólo a nivel nación. Esto está corregido en el gráfico que reproduzco. Cavallo sostiene que el resultado Nación era positivo y que fueron las provincias quienes arrastraron el déficit por lo que no es justo señalarlo a él como responsable. En la sección de comentarios en su blog se pregunta de dónde obtuve los datos. Los números son datos oficiales de la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía. El único ajuste que tiene mi serie corresponde a la presidencia Kirchner-Kirchner donde descuento las transferencias de ANSES y BCRA para calcular el déficit.

Deficit Financiero (1981-2013)Un último comentario. En nuestro paper mostramos un gráfico (similar al utilizado por Hanke) para mostrar los desvíos del BCRA respecto de una caja de conversión ortodoxa. Unos de los desvíos es no tener un respaldo 100% en reservas de la base monetaria. Carrino muestra un gráfico donde se ve una relación del 100%. Creo que ambos estamos utilizando al misma fuente, que es el balance del BCRA. Sin embargo, en nuestro paper tomamos el total dereservas netas mientras que Carrino parece tomar oro y divisas. Si al oro y divisas en el BCRA se le suman las contribuciones que la entidad hace a terceros y se le restan los pasivos monetarios, entonces se llega al número de reservas netas que es el que nosotros usamos. Son las reservas netas, no las reservas brutas, las que deben respaldar la base monetaria en una caja de conversión ortodoxa.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. 

Alejandra Salinas – La presencia civilizadora de Juan Bautista Alberdi

Por Alejandra Salinas: Publicado en: 

 

Alejandra M. Salinas es Licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales y Doctora en Sociología. Fue Directora del Departamento de Economía y Ciencias Sociales de ESEADE y de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas. Es Secretaria de Investigación y Profesora de las Asignaturas: Teoría Social, Sociología I y Taller de Tesis de ESEADE.

Mark Skousen: Production Drives Economies, Not Consumption

Por Belén Marty: Publicado el 25/11/14 en: http://panampost.com/belen-marty/2014/11/25/mark-skousen-production-drives-economies-not-consumption/

 

US economist Mark Skousen has worked for the CIA, headed up nonprofits, and taken leading corporate positions. But as a former professor at New York’s Columbia University, and a current presidential fellow at California’s Chapman University, he’s equally at home in academia.

Skousen seems at ease as he takes a seat in a conference room at the Catholic University in Rosario, Argentina, fresh from speaking at November’s International Conference on Austrian economics. It doesn’t take long for him to extend the PanAm Post an invitation to participate in the next FreedomFest, an annual gathering of “free minds” in Las Vegas, which he produces.

During his conference speech, he proudly told the audience of a lunch he had with Milton Friedman, and an anecdote which was met with laughter and applause. Skousen offered to pay the bill, telling Friedman that his famous axiom — “there’s no such thing as a free lunch” — was thereby disproved. Friedman replied,”Well, it wasn’t free at all. I had to listen to you for two hours.”

The PanAm Post was here to discuss an innovative new proposal in Skousen’s conference speech. Essentially, the economist argued that governments, in their reliance on the traditional GDP metric, are failing to accurately measure national economies. Instead, a new measurement — already being published by the Bureau of Economic Analysis in the United States — might well prove to be the future.

Why should we measure the economy with Gross Output (GO) rather than with GDP?

Normally, GDP is what everybody uses to represent the economy. The problem is that GDP measures only the value of the finished product. It’s like the end product, but how did you get to the end product? What production process, what invention, what entrepreneurship, what investment went into create this product? That requires money, time, creativity, all of the great thinkers like Steve Jobs, that every country has, who put in a lot of work and effort. How do we measure that?

Right now we have a wonderful measure, GDP, to measure the finished products, good and services that we use, but we need something to describe the “make” economy — the production side of the economy. That is where GO comes in play. I’ve been advocating it since I wrote The Structure of Production in 1990, and now it’s become a reality.

In the United States we have quarterly data [on GO] that is coming out, and I think most countries will eventually move towards this measure of the total economy.

What makes this way of measuring the economy revolutionary?

I think is revolutionary because when GDP came out in the 1940s it was incomplete; there are a lot of problems with just using GDP. It implies that consumption drives the economy, because consumer spending is the biggest sector of the GDP. That’s a mistake, because all studies show that economic growth is a result of technology, productivity, and all of these entrepreneurs that drive the economy.

The consumer responds and chose between what products are available and so forth. But they are not very creative. That’s where an entrepreneurial, and inventive class of people, come in.

There’s nothing wrong with GDP per se. It’s just incomplete, so we need a balanced approach of showing the “make” economyand the “use” economy and having the entire process of production and consumption being measured.

This is creating a full view of the economy, before we just had an incomplete view of the economy. In that sense is very revolutionary because it took 50, 60 years for people to figure out that we needed to measure the production side.

Do you believe this will have an impact on economic policy?

It will, because you realize now that the business sector is now more important than the consumer side of the economy. They are both essential, because you need to have a consumer to buy the product, but who comes up with the product?

Steve Jobs often quoted Henry Ford, who said, “If I’d asked the consumer what they wanted, they’d have said ‘a faster horse.’” Steve Jobs and others would say, “Listen, we need to invent new products,” but how do you create new products? It comes from the inventive minds, the production side of the economy.

So, in your opinion, what drives the economy?

What drives the economy is not so much the consumer but the business entrepreneur, the capitalists who provide the money to this entrepreneur versus that entrepreneur. There is limited supply of capital available, and the entrepreneur and the venture capitalists have to decide whether they will give the money to this person or that money.

It has become a little bit easier to raise money but the business side needs to develop more. We need to encourage entrepreneurship, we need to increase the profitability of firms, because if companies become more profitable they pay their workers more, produce more products and a greater variety of quality and quantity. That’s what we want.

We’re holding back if we don’t encourage businesspeople. We need lower taxes, less regulation or better regulation, rather than heavy and excessive regulation. We need more free trade.

What would you say to Walmart employees that are asking for a minimum wage salary of US$15 per hour?

There are many voluntary ways that companies can pay their workers more. I think it’s a big mistake to move towards mandatory, government-imposed minimum wages because that’s interfering with an extremely important relationship: labor and capital. I think it should be the last resort and not the first resort.

So, as I tell my students, there are lots of ways to get a raise: one is to provide a benefit to the company, if you have a way to save money or if you have a way to make more money. If you are more valuable, you can get a raise.

The second one is training and education. All studies show that people that get advanced degrees by going to college and university or special training … become more skilled, so you’ll get paid more because you’re more valuable to your company.

The third one is that if companies become more profitable they have more money to give to the workers. So if Walmart becomes more profitable, it increases its earnings and they can pay their workers more.

It is true that Costco has increased [its profits], they have a billion dollars in cash and they increased their payments to their workers. However, the profit margins are lower than Walmart, so they’re paying a price for doing it. Somehow Walmart and Costco need to earn more money and become more profitable.

One thing that many supply-siders have advocated is a lower corporate tax rate in the United States, since our corporate tax rate is quite high. Canada right now has a 15 percent corporate tax rate versus our 35 percent, so that’s why many companies are considering moving to Canada.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Oficialismo uruguayo planta la semilla de la reforma constitucional

Por Belén Marty: Publicado el 26/11/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/11/26/oficialismo-uruguayo-planta-la-semilla-de-la-reforma-constitucional/

A cuatro días de la segunda vuelta electoral en la que se decidirá el próximo presidente uruguayo, el partido del candidato favorito Tabaré Vázquez ya está instalando en la agenda de 2015 una reforma de la Constitución.

Entre las propuestas de la coalición oficialista Frente Amplio (FA) se encuentran eliminar la figura del balotaje, modificar el número de integrantes de la Suprema Corte de Justicia, la descentralización de los municipios y medidas medioambientales.

Felipe Mochelini, senador por el FA y coordinador de la comisión parlamentaria para tratar estos temas dentro de la agrupación progresista, indicó a El País que planean entregar en julio de 2015 una propuesta sobre las reformas de la Constitución, vigente desde 1967.

“Terminado el ciclo electoral, la comisión que estudia el tema debe hacer un informe, más profundo que el inicial, donde señalaba una serie de temas a los efectos de acordar una propuesta dentro del Frente”, indicó el legislador.

Por su parte, Daoiz Uriarte, integrante de la misma comisión argumentó que la reforma es necesaria en muchos aspectos.

“Nos comprometimos a retomar el trabajo tras las elecciones. La Constitución vigente es del año 67 y fue redactada en circunstancias de crisis social, política y económica del país. Hoy estamos en una situación similar a la que existía cuando se redactó la Constitución de 1918″, comentó.

Claves de la reforma constitucional

José Mujica, presidente de Uruguay criticó la actual Constitución y dijo: “Yo tengo hondas preocupaciones por reformar la Constitución, pero no me preocupan los temas electorales, me preocupa que parece una Constitución hecha por estancieros”.

Además manifestó su intención de reformar la Constitución para crear más impuestos. El mandatario recordó que su propuesta para cobrar tributos a las grandes extensiones de tierra fue considerado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia en 2013.

La iniciativa que más ha tomado repercusión es aquella propuesta por el candidato presidencial Vázquez, quien se prepara para enfrentar al candidato opositor Lacalle Pou en segunda vuelta este domingo. Esta ofrece eliminar el balotaje si el candidato supera los 10 puntos porcentuales al segundo mejor colocado.

“Si se tiene menos del 50% pero un candidato saca 10 puntos más que el que está segundo, ¿para qué se va a ir a un balotaje?”, cuestionó.

El 29 de mayo, el candidato progresista había manifestado su deseo de incluir en el texto de la Constitución un artículo que trate el tema de la descentralización de los municipios uruguayos.

En apoyo, la senadora del FA y esposa del actual presidente, Lucía Topolansky, dijo que es necesario reformar la Constitución para tratar temas relacionados al medio ambiente, ya que la actual tiene un solo artículo (el 47.°) que toca estas cuestiones.

Pasos a seguir

Para poder plantear una reformar constitucional, Uruguay debe crear una Asamblea Nacional Constituyente —como la que se plantea en Venezuela— que será la encargada de redactar las reformas que luego serán sometidas a plebiscito.

Otra de las propuestas de reforma de la Carta Magna es armar un mecanismo que permita llamar a elecciones anticipadas e incluir en esos comicios la revocatoria del presidente de la Nación. “Hoy no tenemos ningún mecanismo que haga caer al presidente”, dijo Uriarte.

Se buscará también modificar la cantidad de jueces de la Corte Suprema de Justicia y que los tratados internacionales de derechos humanos que firme Uruguay tengan rango constitucional.

Por último, intentarán incluir el voto desde el exterior y que se les permita a los procesados con prisión tener derechos políticos durante el tiempo de su condena.

“Es un disparate”

Luis Alberto Heber, opositor y miembro del Partido Nacional, criticó los dichos del presidente y dijo que Mujica “no es muy afecto a la Constitución, la violó varias veces” en relación a la época en la que era guerrillero tupamaro y enfrentó gobierno democráticamente elegidos.

Además, el senador Ope Pasquet del tradicional partido Colorado señaló que es “un disparate” asegurar que la Constitución esta elaborada por estancieros y que “cuando algo no les sale cómo quieren [al oficialismo] le echan la culpa a las limitaciones constitucionales”.

Advierten sobre peligros

El investigador y profesor de Análisis Institucional del instituto argentino ESEADE, Mario Serrafero, señaló que la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente y la ratificación por plebiscito es un procedimiento adecuado para este tipo de reformas.

Sobre la Constitución actual indicó que “siempre es bueno querer mejorar un texto constitucional, pero hasta ahora no fue un impedimento para el desarrollo de la democracia uruguaya”.

El académico agregó que es positivo que el número de los integrantes de la Corte esté fijado en la Constitución “para que no se cambie de acuerdo a las mayorías circunstanciales”.

En relación con la propuesta de que el llamado a elecciones anticipadas incluya la elección de un nuevo presidente, añadió que esta “es una propuesta novedosa para la política latinoamericana que acercaría a Uruguay a un modelo parlamentario. Sería una manera de ‘hacer caer al presidente’. Pero habría que ver si, más allá de la norma, funcionaría en la práctica”.

Finalmente, advirtió sobre los peligros de que ingresen temas como la reelección presidencial durante el debate que ofrecerá la reforma. “En algún sentido, siempre que se reforma una Constitución existe el riesgo de abrir una Caja de Pandora”, concluyó.

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.