Descentralización y gasto

Por Gabriel Boragina Publicado  el 14/8/17 en: http://www.accionhumana.com/2017/08/descentralizacion-y-gasto.html

 

Hay autores que, comprendiendo los nocivos efectos que un gasto público desbordado puede ocasionar, han insinuado diversas recetas para contenerlo. Por ejemplo:
“Con el fin de establecer defensas institucionales sólidas frente a demandas sociales que no es posible atender en el corto plazo y evitar eventuales desbordes populistas, cabe sugerir: [….] Reservar al Presidente de la República (o Primer Ministro en un régimen Parlamentario) -también por norma constitucional- la iniciativa exclusiva de ley en materias que signifiquen aumento del gasto público, mayores beneficios previsionales, creación de empleos estatales o incrementos tributarios.”1
El objetivo es plausible, y ya nos hemos explayado sobre los males de un gasto público que no cumple ni con las finalidades del gobierno, ni permite libertad a la actividad privada. Si bien la cita enuncia como problemas “el aumento del gasto público, mayores beneficios previsionales, creación de empleos estatales o incrementos tributarios”, poniendo a todos ellos -al parecer- en un mismo rango, en rigor los beneficios previsionales, los empleos estatales y los incrementos tributarios son consecuencia y no causa del gasto público. Por supuesto que, el gasto no se reduce a estos ítems, sino que sus partidas comprenden muchas otras erogaciones, pero el autor citado ha querido circunscribirse a aquellas que -según él- considera las de mayor demanda social.
Ahora bien, la cuestión de otorgarle al presidente de la república o primer ministro facultades exclusivas en materia de iniciativa legal para proponer medidas semejantes es, desde nuestro punto de vista y como habitualmente se suele decir, “un arma de doble filo”. Pareciera que la idea es sustraerle al congreso o parlamento tales prerrogativas, presumiblemente porque ha de suponerse que los legisladores o parlamentarios serán mas vulnerables que el presidente o primer ministro a las presiones populistas. Sin embargo, nosotros no encontramos base, ni lógica ni racional, a tal interpretación. Por el contrario, creemos no equivocarnos si observamos que la experiencia política (la latinoamericana es un muy buen ejemplo) demostró que han sido muchos presidentes los que fueron susceptibles y altamente influenciables a las demandas populistas. Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, y mas tarde Chávez en Venezuela, los Kirchner nuevamente en Argentina, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, etc. impulsaron y dieron cabida por igual a las pretensiones populistas para elevar el gasto público (sistemáticamente llamado “social” como si pudiera existir algún gasto público que no tuviera por destino satisfacer una demanda social).
Finalmente, habría que apuntar que la medida propuesta podría atentar contra la división republicana de poderes, y -al mismo tempo- ser una tentación para ambiciones personalistas y -por ultimo- para aspirar a la implantación de una dictadura. Instintivamente, no nos parece prudente la propuesta. Que la iniciativa legislativa sobre el gasto público se concentre en una sola mano como que se distribuya entre muchas no es por cierto mejor que contar con una regla que lo limite, sea quien fuere quien la proponga.
Tampoco resulta tranquilizante la necesidad de una reforma constitucional para determinar quien será -en suma- quien tendrá la iniciativa de proponer leyes sobre el gasto público. Por triste experiencia es sabido que las reformas constitucionales son ocasiones propicias para que los políticos que las llevan a cabo introduzcan de contrabando muchas otras normas que poco o nada benefician a la comunidad, y si -en cambio- favorecen sus propias posiciones de poder. Los ejemplos abundan en la historia de reformas constitucionales que, lejos de ser positivas para el interés de la gente, han resultado -por el contrario- muy negativas, sobre todo en materia de derechos individuales
“Debe comprenderse que no existe una definición precisa, mucho menos una fórmula —ni un sentido general, ni específico para cada país— ya sea para medir el nivel óptimo de descentralización o para indicar la ubicación ideal de los recursos, responsabilidades y poderes entre las diferentes esferas del gobierno. Vale la pena ilustrar la simple comparación de la evolución de la distribución gubernamental del gasto público en Chile y en Brasil desde la década de los ochenta. Mientras que en el primero la participación de los gobiernos subnacionales en el gasto nacional ha crecido del 4 al 13%, en el segundo se ha elevado del 35 al 48%; en otras palabras, la descentralización chilena ha avanzado más en términos relativos, aunque sigue siendo un sistema tan centralizado como lo fue Brasil en los años de apogeo del régimen militar.”2
La primera observación a realizar respecto de este párrafo arriba transcripto es que el autor hace una completa asimilación entre nivel de gasto público y descentralización. Es decir, toma ambos términos como sinónimos. Los gobiernos centrales pueden favorecer el aumento del gasto público provincial o estadual, o pueden desalentarlo. Las provincias o gobiernos subnacionales pueden endeudarse a cuenta de las arcas nacionales, o hacerlo por su cuenta. Todo ello debería estar debidamente reglamentado. Y por sobre todas las cosas, limitado. Habría que encontrar mecanismos por los cuales se habilitara una enmienda constitucional que solamente tuviera por objeto fijar una regla restrictiva a la facultad de los gobiernos -tanto nacionales como provinciales- a endeudarse sin mas limite que el de la propia voluntad política por encima de los recursos reales y efectivos con los cuales aquellos verdaderamente cuentan en sus tesoros.
Cuestiones diferentes son la descentralización del gasto y la de funciones. No son lo mismo o, al menos, no nos parece tan seguro que ambos conceptos lo sean. Pensamos como cosa distinta la descentralización de funciones y el costo que cada una de esas funciones demande concretamente al ente político o administrativo que tenga a su cargo. Determinada función puede delegarse a una repartición administrativa, provincial o municipal. No obstante, a menos que se le conceda una completa y absoluta autarquia, podría legalmente establecerse que la financiación de dicha actividad quedara a cargo del gobierno nacional. Este seria el caso de una mera descentralización funcional pero no financiera. Se delegan o descentralizan las funciones, pero no su financiamiento Claro que se podría cuestionar -con razón- de que este se trate de un verdadero caso de descentralización, dado que, quien maneja los fondos necesarios para la función es (en los hechos) el que esta gestionando la función, ya que sin tales recursos la función seria imposible de cumplir, por mucho que se la hubiera descentralizado legalmente.
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1 EDGARDO BOENINGER-“El papel del Estado en América Latina”- Capítulo I. En Rolf Lüders. Luis Rubio-Editores. Estado y economía en América Latina. Por un gobierno efectivo en la época actual. CINDE CIDAC, pág., 124.
2 JOSÉ ROBERTO RODRIGUES AFONSO – THEREZA LOBO.”Descentralización fiscal y participación en las experiencias democráticas tardías”, Capítulo V. pág. 259-260. En Rolf Lüders. Luis Rubio-Editores. Estado y economía…Ob. Cit. ,
Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

Trump, personaje peculiar

Por Alberto Benegas Lynch (h).  Publicado el 12/8/17 en: http://www.elpais.com.uy/opinion/trump-personaje-peculiar-enfoque-benegas.html

 

Hasta determinada etapa y desde el nacimiento de los Estados Unidos era el ejemplo de la libertad y el consiguiente respeto recíproco. Sin embargo de un tiempo a esta parte esa gran nación se ha ido latinoamericanizando en el peor sentido de la expresión. Este fenómeno, por lo menos hasta el presente, ha llegado a su punto más alto con la administración de Donald Trump.

Este presidente ha comenzado su gestión insultando a periodistas. En lugar de señalar sus desacuerdos ha optado por decirles que son deshonestos y echar a algunos de sus conferencias de prensa en la Casa Blanca como si el lugar le perteneciera. Ahora ese gobierno anuncia que citarán a algunos periodistas que han informado sobre temas que el aparato estatal considera son reservados, lo cual vulnera los principios más elementales de la libertad de prensa. Y esto ocurre nada menos que en el país cuya tradición esta indisolublemente atada a su Primera Enmienda. Al efecto de subrayar la trascendencia de este valor, Thomas Jefferson ha escrito que “ante la alternativa de un gobierno sin libertad de prensa y una en la que no hay gobierno pero en el que prima la libertad de prensa, me inclino por lo segundo”.

También Trump ha tenido trifulcas con la Justicia a raíz de sus ideas xenófobas y con al Poder Legislativo como consecuencia de su proyecto sobre salud. Hasta el momento no ha mostrado consideración con la prensa ni con la división de poderes, ambas áreas centrales en un sistema republicano, a lo cual cabe agregar algunas actitudes beligerantes respecto a zonas de conflicto en las que se aleja del camino diplomático co-mo si no hubieran existido los fiascos de Vietnam, Corea, Somalia, Bosnia, Serbia-Kosovo, Irán, Nicaragua, Honduras, Haití, República Dominicana y la “guerra preventiva” en Irak.

Es de interés recordar en este contexto el pensamiento del general Washington y también el de John Quincy Adams. El primero escribió: “Mi ardiente deseo es, y siempre ha sido, cumplir estrictamente con todos nuestros compromisos en el exterior y en lo doméstico, pero mantener a Estados Unidos fuera de toda conexión política con otros países”.

Y por su parte -préstese especial atención- , Adams consignó que “América [del Norte] no va al extranjero en busca de monstruos para destruir […] Desea la libertad y la independencia de todos. Sabe bien que alistándose bajo otras banderas que no son la suya se involucrará más allá de la posibilidad de salir de problemas […] Podrá ser la directriz del mundo pero ya no será más la directriz de su propio espíritu”. También lo dicho por el General Eisenhower en su discurso de despedida de la presidencia en el que advirtió que “el mayor peligro para las libertades individuales del pueblo americano [norteamericano] es el complejo militar-industrial”.

Por otra parte Trump viene machacando desde su campaña electoral una postura mal llamada “proteccionista” (porque desprotege a los consumidores a quienes obliga a comprar más caro y de peor calidad) lo cual lamentablemente va en línea con los nacionalismos hoy en boga en Europa.

Ahora propone bajar impuestos, lo cual es desde luego loable pero para ello debe reducir el gasto público, rubro que propone incrementar para ser financiado con una enésima ampliación del techo legal que tiene vigencia y que hoy ya representa más del cien por cien del producto bruto.

A este cuadro de situación en el mundo de hoy se agrega un Papa peronista que critica severamente un capitalismo inexistente ya que ocurre lo contrario a la limitación al abuso del poder, a través de gastos públicos astronómicos, impuestos insoportables, deudas estatales mayúsculas, manipulaciones monetarias que estafan especialmente a las personas más necesitadas y regulaciones asfixiantes a las actividades creativas.

Es entonces muy preocupante que el otrora baluarte del mundo libre se haya convertido en un populismo más o menos rampante con un presidente que ni siquiera puede poner orden en sus voceros y responsables de la comunicación, que se ve obligado a cambiarlos a cada rato.

Bajo el pretexto de la seguridad, la situación en EE.UU. se ha modificado mucho para mal respecto a las libertades individuales. Hoy se interfieren secretos bancarios, se multiplican escuchas telefónicas, se abandona en repetidos casos el debido proceso en medio de procedimientos inmorales como los “salvatajes” promulgados por Bush II para financiar compulsivamente con el fruto del trabajo de quienes no tienen poder de lobby a empresas irresponsables, ineptas o las dos cosas al mismo tiempo. En este último sentido, tengamos también presente lo escrito por Benjamin Franklin en cuanto a que “el gobierno que renuncia a la libertad en pos de la seguridad, no tendrá ninguna de las dos”.

Para bien de todos, es de desear que las enormes reservas morales que existen en muy diversos ámbitos estadounidenses puedan revertir estos síntomas, en consonancia con los valores y principios consignados en su momento por la visión extraordinaria de los Padres Fundadores.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de Venezuela, pide protección

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 10/8/17 en: 

 

La Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, es una de las personas cuya seguridad personal corre ciertamente mayor peligro en Venezuela. No es la única, pero está claramente en la mira y en los odios de Nicolás Maduro.

En abril pasado, ella sostuvo que la asunción de los poderes de la Asamblea Nacional por parte del Poder Judicial había conformado una “ruptura” del orden constitucional y obligó al gobierno a dar una precipitada (y debilitante) marcha atrás. Nicolás Maduro, desde entonces, la tiene entre ceja y ceja.

Originariamente chavista, su alta designación viene desde los tiempos de Hugo Chávez. Pero las constantes violaciones constitucionales y la permanente arbitrariedad de Nicolás Maduro la impulsaron a denunciarlo corajudamente, así como a varios de los jerarcas de su gobierno ante los estrados judiciales por sus violaciones de los derechos humanos de los venezolanos. Los denunciados, a su vez, procuran activamente su destitución.

Por eso la Fiscal General de Venezuela ha presentado ya dos pedidos expresos de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Porque teme, con razón, que su persona y su despacho y todas las oficinas del Ministerio Público puedan, de pronto, ser objeto de ataques violentos por parte de los matones a sueldo de Nicolás Maduro. Como lo fuera también la propia Asamblea Nacional que hoy está en manos de la oposición, cuando fuera tomada por la fuerza por un par de centenares de “simpatizantes” de Nicolás Maduro que propinaron, con toda alevosía y obvia cobardía, golpes realmente brutales con objetos contundentes a distintos legisladores de la oposición que, por ello, terminaron -lastimados- en el hospital.

Hace pocos días, la Fiscal General actualizó su denuncia del pasado mes de junio con un nuevo documento, de 24 páginas. Allí reiteró el pedido de protección ya presentado, argumentando que el propio vice presidente de Venezuela, el hombre de confianza de Cuba, Tareck el-Aissami, y otros altos funcionarios públicos la intimidaron y amenazaron públicamente. Lo que ha sido así y la prensa internacional en su momento denunciara abiertamente.

La Comisión, que tiene a Venezuela entre los países a los que hay que hacer un “seguimiento especial” desde 2002, debería ahora solicitar al gobierno de Venezuela que tome las medidas concretas necesarias para evitar daños irreparables.

El gobierno de Venezuela, en clara actitud persecutoria, ha prohibido a la Fiscal General salir de su propio país y ha congelado sus bienes y activos, incluyendo todas sus cuentas bancarias personales. Así actúan los arbitrarios cuando se creen dueños del país al que gobiernan. Sin razón, sin límites, y sin decoro. Pero lo cierto es que todos, sin excepciones, deberán asumir en su momento las gravísimas responsabilidades que, en Venezuela, a cada uno le correspondan.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

 

“Ciclo MI EMPRESA ES UNA PYME”

2da. Jornada del “Ciclo MI EMPRESA ES UNA PYME” comienza el 16 de Agosto. Más Info e Inscripción en:

 

 

“CRECER Y SER RENTABLES COMO ÚNICA OPCIÓN”

Las Empresas de PYME son uno de los sustentos más importantes en el desarrollo de la economía de un país. Pero no sólo son emprendedores detrás de un anhelo o sueño. Enfrentan el riesgo, innovan, buscan permanentemente oportunidades y desafíos. Las que más crecen, tienen una permanente actitud innovadora, creando propuestas de valor que generan beneficios.

Contar y desarrollar un management profesional es un factor clave de éxito para definir la escala ideal en cada desafío con una gestión estratégica y operativa que permita lograr los mejores resultados.

“Formas de leer y maneras de escribir en las artes visuales”

Curso “Formas de leer y maneras de escribir en las artes visuales”

Info e inscripción:

 

 

 

Docentes: LAURA ISOLA y FEDERICO CURUTCHET

FUNDAMENTACIÓN Y DESCRIPCIÓN

Este taller está orientado a favorecer en el participante el desarrollo de habilidades de lectura de textos especializados en disciplinas como artes visuales y literatura. Asimismo, se orientará para la  escritura de textos propios dentro de los mismos géneros de divulgación de la crítica de arte visuales y literatura y ensayo de divulgación.

La modalidad de taller propicia la producción de diferentes tipos de textos que habitualmente se pueden encontrar en los medios gráficos, más específicamente en los suplementos culturales, blogs, revistas especializadas en formatos impresos y digitales.

El taller tiene como objetivo no solamente la transmisión de conocimientos de tipo teórico-conceptual sino que fundamentalmente se propone que los alumnos desarrollen habilidades de escritura. Por ello, es necesario adoptar esta modalidad de taller para el trabajo en el aula, ya que esta posibilita la reflexión de tipo teórico y a la vez el entrenamiento controlado en las prácticas de  escritura y lectura de textos especializados. Para ello,  se llevarán a cabo actividades para promover la producción escrita, la reflexión sobre las propias prácticas de escritura y la discusión grupal sobre escritos y lecturas.

En cada encuentro, el docente expone un tema teórico y da a los alumnos consignas de escritura que requerirán de lecturas previas. En el horario presencial se resuelven las consignas, comentan las producciones, se orientan las correcciones y se promueve la escucha atenta de cada uno de los integrantes del grupo para comentar los trabajos de sus pares.

Entre las actividades programadas están un informe de lectura de un texto teórico, la lectura de un libro de artes visuales o literatura para la escritura de una reseña y la visita guiada a una muestra de artes visuales para la producción de un texto crítico.

Programa “Jefes por 1ra vez”

Programa “Jefes por 1ra vez” en Eseade comienza el 29 de Agosto.

Estamos inscribiendo. Info:

 

Ocupar el cargo de jefe requiere destrezas que van más allá de aquellas que se necesita para ser un excelente técnico.

Desafortunadamente, en muchas organizaciones son promovidos a jefe quienes tienen mejor desempeño en sus tareas como colaboradores individuales, mayores conocimientos y/o más experiencia. Y como (casi siempre) en las empresas la única posibilidad de ganar un mejor sueldo y ascender por la escalera jerárquica es asumir roles de conducción o supervisión, estos exitosos colaboradores individuales terminan siendo promovidos como jefes, sin ninguna evaluación a priori si tienen el potencial para tener éxito en este nuevo rol.

Nadá hundite” sería la premisa que más se observa en las organizaciones con respecto al ascenso y la promoción de los nuevos jefes. Pero ellos deberán dejar de hacer para hacer que otros hagan.

Generalmente, el jefe primerizo se encuentra en un estado de emociones contrapuesto: por un lado, están absolutamente encantados con la nueva promoción; y por otro se hallan presos de pánico al percatarse de que de aquí en más serán juzgados de acuerdo a la performance obtenida por quienes ellos dirigen.

En este programa no se ofrece la clásica jerga académica del liderazgo que suele carecer de un correlato con acciones y resultados concretos de performance.

El programa de “Jefes por primera vez” presenta una serie completa de herramientas de gestión muy útiles y de fácil aplicación en el trabajo del día a día.

Programa de Liderazgo y Coaching Profesional

Comienza el 22 de Septiembre. Anotate:

La igualdad del socialismo y la igualdad del capitalismo

Por Iván Carrino. Publicado el 29/7/17 en: https://es.panampost.com/ivan-carrino/2017/07/29/igualdad-socialismo-y-capitalismo/

 

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Un liberal y un socialista van caminando juntos por la calle. A pesar de sus diferencias, son grandes amigos y se conocen de toda la vida. A poco de andar, ven la imagen siguiente.

Una persona tirada sobre unos colchones y mantas en una esquina. De la mano, una correa que sostiene un perro víctima de incontables pulgas y garrapatas. Bien cerca del mendigo, un  vino de mala calidad. Éste, junto al frío y la violencia, son amenazas para la salud del indigente.

A metros de él, sobre la calle, una camioneta 4×4 recién salida del concesionario. El vehículo transporta a un importante empresario y a sus dos hijos, ambos estudiantes de la mejor universidad de los Estados Unidos.

Al ver la situación, el amigo socialista no hizo más que reflexionar sobre la injusta situación de desigualdad que vive el mundo. A solo metros de distancia conviven la extrema pobreza con la más contundente muestra de bienestar económico y opulencia. La 4×4 y el indigente son el fiel reflejo del capitalismo, donde unos pocos tienen todo, mientras son muchos los que no tienen casi nada.

El liberal reaccionó de manera diferente. Sin dejar de estar apesadumbrado por la delicada situación del indigente, destacó que, a su criterio, lo importante no era la desigualdad entre unos y otros, sino simplemente que su vecino no tenga una buena alimentación y un techo digno.

En general, estas dos posturas suelen enfrentarse en el debate público. El foco del socialista es la igualación de pobres y ricos; el del liberal, la superación de la pobreza.

Esto hace que muchos sostengan que a los socialistas les interesa la desigualdad mientras que los liberales no prestamos atención a ella.

Esta concepción, sin embargo, no puede estar más alejada de la realidad. Es que tanto liberales como socialistas están preocupados por la igualdad entre las personas; pero ambos tienen concepciones radicalmente distintas sobre qué es la igualdad y cómo obtenerla.

El ejemplo de la herencia

El socialista sostiene que las personas deben tener “igualdad de oportunidades” y que para eso los gobiernos deben cobrarles impuestos a los ricos y redistribuir el ingreso.

Si una persona hereda una fortuna de su padre, eso violaría la “igualdad de oportunidades”, porque dicho heredero parte de una situación mejor que la de otro individuo que no tuvo la suerte de tener un padre rico.

Castigar la suerte del heredero cobrándole un impuesto a sucesiones, entonces, es visto como una buena manera de solucionar esta desigualdad.

El liberal ve las cosas distintas. En el sistema capitalista lo importante es que exista la libertad y se defienda la propiedad privada. Así, el rol del estado es mantener una igualdad ante la ley, en donde nadie pueda violentar la libertad de un tercero.

En este contexto, que Juan sea más rico que Pedro de ninguna manera viola la libertad o propiedad de Pedro; y tampoco la “igualdad de oportunidades”. Es que Pedro no está impedido de perseguir sus objetivos, incluso cuando lo hiciera con menos recursos.

Igualdad ante la ley, no mediante ella

Como se ve en el cuadro resumen de aquí abajo, en la concepción liberal la igualdad es un pilar fundamental, pero consiste en que todos seamos iguales ante la ley (no mediante ella, como diría Benegas Lynch (h)).

En el capitalismo En el socialismo
La noción principal de igualdad es la igualdad ante la ley. “Nadie puede impedirme tomar una acción” Se concibe la igualdad de oportunidades como igualdad de punto de partida económico. “Sin recursos no hay libertad”
El estado debe proteger la propiedad y libertad de todos por igual. El estado debe cobrarle más impuestos a los ricos para subsidiar a los pobres.
La desigualdad no es injusta si se respeta la ley. Es resultado de la acción individual. La desigualdad es injusta. Si alguien tiene más, otro tiene menos. La economía es juego de “suma cero”.
Existe una igualdad creciente en el consumo. Cada vez más personas pueden acceder a los mismos bienes. La igualdad es un criterio exclusivamente económico ligado a los ingresos monetarios.
Libertad, propiedad e igualdad ante la ley conducen a mayor crecimiento económico, que mejora el bienestar de todos. El sistema de impuestos y subsidios pervierte los incentivos y deteriora el crecimiento. A la larga, pierden todos y hay mayor pobreza.
A corto plazo, mayor desigualdad patrimonial. A largo plazo, mayor igualdad en el consumo. A corto plazo, mayor igualdad patrimonial. A largo plazo, mayor igualdad, pero en la pobreza.

Esa igualdad ante la ley termina dando como resultado una distribución justa de la riqueza. En definitiva, si nadie, para conseguir su patrimonio actual, perjudicó a un tercero, tiene todo derecho de tener lo que tiene.

Distinto sería si el sujeto es rico gracias a que robó u obtuvo un privilegio estatal. Pero si así fuera, ya no estaríamos hablando de liberalismo o capitalismo, sino de estafas, crímenes o socialismo.

Como se observa, incluso cuando la distribución del ingreso pueda ser desigual bajo el sistema capitalista, eso no quiere decir que ésta sea injusta. Si quien está por arriba en la pirámide de ingresos no cometió ningún ilícito, ¿entonces quién es el Estado para asaltarlo por ello? ¿A título de qué?

La igualdad socialista plantea un sistema de premios y castigos patas para arriba. Si usted es exitoso económicamente, entonces ahí estará el Estado para cobrarle impuestos “progresivos”. Si más gana, proporcionalmente pagará más. Si menos gana, entonces no solo pagará menos, sino que eventualmente cobrará uno, dos o más subsidios y asistencia pública.

Obviamente que estas dos concepciones sobre la igualdad tendrán consecuencias diferentes. En el sistema capitalista, la igualdad ante la ley, sumada a la defensa del derecho de propiedad generan incentivos para que los empresarios y trabajadores se lancen a producir. Así, la economía crece más y hay más riqueza para todos.

Igualdad en el consumo

Curiosamente, este mayor crecimiento proporciona una mayor igualdad, que no es de ingresos monetarios, pero sí de consumo.

Siglos atrás, sólo algunos acomodados podían viajar por el mundo. Hoy en día, no hace falta ser rico para tomarse una avión (mucho menos con la irrupción de las “low cost”). Hace unas décadas nomás, pocos podían tener un teléfono móvil o conexión a internet. No obstante, hoy son bienes de uso generalizado entre la población, sin distinción entre pobres y ricos.

Paradójicamente, en el consumo y gracias al capitalismo, cada vez somos más iguales.

La igualdad del socialismo subvierte este sistema. Al castigar a los exitosos, se reducen los incentivos a prosperar y el crecimiento económico. A corto plazo, puede haber mayor igualdad en la riqueza; pero a la larga nos igualamos en la pobreza.

Recuperar las banderas

Tradicionalmente se cree que la bandera de la igualdad es exclusiva de la izquierda. Esto no es cierto. La igualdad es, en realidad, uno de los pilares del liberalismo, solo que desde una perspectiva diferente.

La igualdad del liberalismo es ante la ley y promueve el progreso económico. La del socialismo es mediante el sistema tributario y castiga al exitoso, condenando a todos a un menor nivel de vida.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano.

Argentina se recupera de su propia tragedia chavista

Por Iván Carrino. Publicado el 11/8/17 en: http://www.libertadyprogresonline.org/2017/08/11/argentina-se-recupera-de-su-propia-tragedia-chavista/

 

En el año 2013, Argentina y Venezuela transitaban caminos similares. Mientras la región crecía al 3 % anual con una inflación de 4,5 %, las naciones comandadas por Nicolás Maduro y Cristina Fernández mostraban números mucho peores.

En Venezuela, la economía creció 1,3 % ese año, pero con una inflación de 56,2 % según el FMI. En Argentina, el crecimiento fue un tanto superior (2,4 %), mientras que la inflación estuvo un escalón por debajo, en el 28,3 % anual según datos privados.

Otra característica que hermanaba las economías de Argentina y Venezuela era el control de cambios. En ambos países el gobierno decretaba un tipo de cambio oficial al cual solo podía acceder un puñado de autorizados. El resto debía operar con el dólar del mercado paralelo.

En Argentina, la brecha promedio entre ambos tipos de cambio fue de 60 % ese año. En Venezuela, ya se había disparado al 456 %.

El intervencionismo, el discurso anticapitalista, la inflación, los controles de precios y los avances sobre la prensa y la justicia independiente fueron también características propias de Argentina y Venezuela.

Hoy el país caribeño se hunde en el desastre. La economía sufre hiperinflación e hiper-recesión. Solo un dato ilustra la debacle: en 2016 se fabricaron no más de 3.000 vehículos, mientras en 2007 la cifra alcanzó los 170.000. Es una caída de 98 % en diez años. El sistema político, además, mutó de una democracia populista a una dictadura socialista al estilo cubano.

Argentina, por el contrario, vive una realidad diferente. A pesar de la caída de la economía en 2016, hoy está en pleno proceso de recuperación. Si todo sale como indican las estimaciones privadas, la inflación será la más baja en siete años, mientras que el crecimiento será el más elevado en cinco años. En el plano político, la prensa trabaja libremente, la justicia no se encuentra amenazada y el gobierno de Macri tiende relaciones diplomáticas con el mundo civilizado.

¿Qué pasó con Argentina? Para resumir la respuesta: en las elecciones de 2015, el pueblo le dijo NO al modelo chavista.

 

Reformas urgentes

Tras haberse impedido el proyecto re-reeleccionista de Cristina Fernández de Kirchner, los argentinos asistieron a las urnas en octubre de 2015. Los candidatos de ese entonces ya prometían cambiar de rumbo. El debate, entonces, era si el cambio debía ser gradual o de shock, pero ya no se discutía que había que cambiar.

Finalmente, en la segunda vuelta electoral se impuso Mauricio Macri, el más “antikirchnerista” de los candidatos.

Rápidamente se tomaron algunas medidas que modificaron el ecosistema económico:

1) Se eliminó el control de cambios.

2) Se eliminaron la mayoría de los impuestos a la exportación.

3) Se liberalizaron parcialmente los precios de los servicios públicos como agua, luz y gas.

4) Se normalizaron los procesos para importar, haciéndoselos menos discrecionales.

5) Se implantó en el BCRA un sistema de “metas de inflación” para cuidar el valor del peso.

6) Se implantó un plan de “metas fiscales”, con la propuesta de reducir el déficit paulatinamente.

Las reformas urgentes implementadas por Macri dejaron al descubierto el delicado equilibrio de la economía argentina. Familias y empresas, al tener que pagar más por las tarifas energéticas, restringieron otros consumos. Algunos negocios, incluso, debieron cerrar sus puertas.

Al mismo tiempo, el sinceramiento mostró la verdadera inflación que se ocultaba detrás de los controles y se disparó al 41 % anual.

No obstante, otros indicadores mejoraron. De acuerdo con la Fundación Heritage, el país mejoró su “Libertad Económica” en 6,6 puntos. En dicha mejora destacan los rubros “derechos de propiedad”, “libertad financiera” y “libertad para la inversión”.

Por otro lado, de acuerdo con la Fundación Libertad y Progreso, luego de caer 94 posiciones en su Índice de Calidad Institucional entre 1996 y 2015, el país recuperó cuatro posiciones en 2016.

Menos chavismo, más inversión

Abortar el camino del socialismo venezolano e imponer ciertas reformas liberalizadoras mejoraron el clima de inversión local.

Eso se verifica en los números. De acuerdo con el Banco Central, la inversión extranjera directa creció 92,8 % en 2016; mientras que en los primeros seis meses de este año sigue avanzando a un ritmo del 12,4 %. Por otro lado, de acuerdo con el centro de estudios de Orlando Ferreres y Asociados, en julio “la inversión volvió a mostrar un resultado positivo en el sexto mes del año y acumula cuatro meses consecutivos de expansión”. En el año acumula un avance de 6,4 %.

La consecuencia más palpable es la recuperación económica que mencionábamos. De 15 sectores que componen el PBI, 11 están creciendo en términos interanuales, destacándose el sector agrícola, la construcción, y el transporte y las comunicaciones.

Seguro que Macri no es todo lo liberal que uno desearía. Seguro que todavía queda mucho por hacer para que el país abrace el crecimiento sostenible y vuelva a formar parte del club de los países ricos.

Sin embargo, una conclusión se hace más que evidente: socialismo es sinónimo de pobreza, y abortar el camino hacia él por lo menos ofrece la posibilidad de salir de la misma.

Los primeros “brotes verdes” de la economía argentina así lo prueban.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano.