Licenciatura en Publicidad

 

http://www.eseade.edu.ar/publicidad-y-mkt/licenciatura-publicidad/

 

ESEADE te prepara para algo más que un trabajo, te prepara para que seas el gran publicitario.

La Licenciatura en Publicidad de ESEADE, capacita profesionales dispuestos para enfrentar los complejos y versátiles escenarios del Siglo XXI.

El egresado de la carrera alcanzará competencias que le facilitarán el desempeño exitoso en un amplio abanico de contextos laborales. La comunicación publicitaria hoy, presenta diversos espacios para el desarrollo profesional:

Agencias de Publicidad tradicionales, agencias online, agencias in house, departamentos de marketing, centrales de medios, consultoría para empresas e instituciones públicas o privadas, planificación y desarrollo de campañas políticas, medios de comunicación, ONG’s y sectores dedicados a la investigación.

El enfoque del plan de estudios se apoya en tres pilares fundamentales: el tratamiento de una mirada analítica; el entrenamiento en creatividad estratégica y el ejercicio continuo de un razonamiento crítico y solvente.

Se privilegia igualmente, la práctica áulica, sustentada en la comprensión de los principios fundamentales de la disciplina:

Ingresarás en el mundo de la publicidad, desde el método aprender haciendo ( Learning by Doing Method).

De este modo, hoy, nuestra carrera es única y diferencial en el ámbito de la educación superior en el país:

Son clases de no más de 20 alumnos. Existe relación directa y cotidiana con profesores que poseen una doble cualidad: Experiencia profesional y formación académica, comprobadas.

De tal manera, el egresado estará en condiciones inmejorables para prosperar en las organizaciones más exigentes. A lo largo de la carrera, se recorre un atractivo camino transdisciplinar. Así, el profesional podrá aplicar de forma racional y efectiva las diversas aproximaciones teóricas y prácticas en todos aquellos campos de acción que requieran del pensamiento estratégico, el análisis reflexivo y la visión creativa.

Nuestra Licenciatura en Publicidad forma estrategas todo terreno, que articulan y coordinan los procesos que intervienen en la planificación, desarrollo e implementación de campañas.

En este sentido, el Licenciado en Publicidad, tendrá el expertise requerido para abordar proyectos de comunicación relacionados con:  marcas, productos, servicios, empresas u otro tipo de organizaciones o proyectos …”

 

Lic.Fernando A. Roig

Director de Carrera.

Carrera Acreditada por MECyT. Resolución N° 1975/07

 

Fernando Roig es Director de la Licenciatura en Publicidad de Eseade. Lic. En Publicidad en la UNLZ. Licenciado en Educación de UNQUI. Posgrado en Constructivismo /Flacso. Especialista de posgrado en Humanidades y Cs. Sociales con mención en Comunicación de UNQUI. Fue Director (2003-2012) de la carrera de Publicidad  y  Director de la Especialización en Construcción de marcas (2006-2012) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES-Buenos Aires). Es profesor en la Universidad de Buenos Aires en la Facultad de Ciencias Económicas. Fue director creativo en Ecuador para Young & Rubicam y Foote, Cone & Belding. Premio 2006 a la vocación académica otorgado por Fundación El Libro.

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MDE – Maestría en Derecho Empresario

 

http://www.eseade.edu.ar/educacion-y-cs-politicas/maestria-derecho-empresario/

 

La Maestría de Derecho Empresario de ESEADE es un programa único en su tipo, que permite fortalecer las capacidades profesionales de quienes cursan y aprueban el programa, tanto en conocimientos como en experiencia, mejorando sensiblemente sus posibilidades de proyección profesional.

El clima de estudio es profesional y cordial, procurándose la formación de grupos reducidos de profesionales-estudiantes, que en la interrelación se enriquecen sensiblemente y en muchas ocasiones generan amistades y grupos de trabajo inescindibles.

La participación en el programa genera a su vez la posibilidad de participar en otras actividades académicas y de investigación que se desarrollan en ESEADE, con reconocimiento nacional e internacional.

El programa brinda conocimientos interdisciplinarios, vinculando la práctica legal con herramientas y contenidos fundamentales de la gestión de negocios.

Presenta al derecho empresario desde las perspectivas más modernas, tal como el análisis económico del derecho.

Contribuye a la preparación para el ejercicio profesional en estudios jurídicos, en departamentos legales de empresas y en la actividad legal en la administración pública, desarrollando, entre otras materias, conocimientos prácticos del derecho económico y comercial.

El cuerpo docente combina abogados practicantes de primer nivel, que desarrollan su actividad profesional en importantes estudios y empresas o en el sector público del Estado Argentino, con profesores altamente especializados dedicados a la actividad académica.

El plan de estudio está diseñado para abordar, de un modo integral y desde distintas perspectivas, siempre con un sentido práctico y didáctico, diferentes problemáticas que suelen enfrentar las organizaciones. Por ello se estudian aspectos centrales de la administración de empresas, contabilidad, finanzas, marketing, estrategia, combinados con las bases del derecho contractual, concursal, societario, mercado de capitales, propiedad intelectual, entre otras materias.

Destinatarios:

Esta Maestría está dirigida a los abogados que planifiquen profundizar o adquirir conocimientos en esas disciplinas para mejorar y proyectar sus capacidades en el ejercicio profesional en departamentos legales de empresas o en estudios jurídicos, funcionarios públicos, como los integrantes del Poder Judicial y de otros organismos del Estado, quienes a través del cursado de la misma pueden profundizar y adquirir conocimientos que resultan esenciales o que pueden contribuir al cumplimiento de sus funciones.

*Acreditada por CONEAU, Resolución Nº 1031/11

 

 

Licenciatura en Curaduría y Gestión de Arte

 

http://www.eseade.edu.ar/arte-y-diseno/licenciatura-curaduria-arte/

 

El egresado tiene un amplio campo de acción pudiendo administrar bienes artísticos y culturales para generar exhibiciones de arte, así como también proyectar, dirigir y gestionar todo tipo de emprendimientos culturales y artísticos tales como museos, consultoras de arte, fundaciones, entidades públicas y galerías de arte.

El plan de estudios integra teoría y práctica promoviendo el desarrollo de profesionales críticos, conocedores del panorama actual del arte y su entorno.

ESEADE mantiene un vínculo permanente con entidades culturales y artísticas, ofreciendo la posibilidad de realizar pasantías en ferias, galerías de arte y museos.

ESEADE cuenta con un Espacio de Arte integrado al circuito de Palermo donde los alumnos realizan prácticas curatoriales.

La Licenciatura en Curaduría y Gestión de Arte no solo brinda los conocimientos imprescindibles sobre la historia del arte que todo profesional debe conocer, sino que también aborda aquellas cuestiones relacionadas al quehacer de la práctica curatorial. Contenidos sobre el derecho del arte, la conservación y restauración de las obras de arte, aspectos organizativos y de gestión, de montaje y peritaje son parte del trabajo diario en las organizaciones y emprendimientos artísticos. A la vez, los alumnos cuentan con una sala en donde pueden ejercitar lo que han ido aprendiendo, en contacto con artistas y otras personas del medio. El Espacio de Arte ESEADE forma parte del circuito de Gallery Nights Palermo y de la Semana del Arte de Buenos Aires, y en nuestro auditorio se realizan charlas, mesas y conferencias relacionadas con los temas que nos ocupan, abiertas al público en general. Incentivamos el intercambio con otras instituciones a través de exhibiciones, pasantías, colaboraciones en todas las áreas que nos competen y, a la vez, aprendemos de aquellos profesionales que nos brindan su tiempo y sus saberes, la experiencia que sólo se logra a través del tiempo.

Delfina Helguera
Directora del Departamento de Arte y Diseño

 

 

Delfina Helguera: Es Licenciada en Letras (UBA). Ha sido co-representante de Sotheby’s filial Argentina. Socia fundadora de la Asociación Amigos de Malba. Dirige Lavinia Subastas de Arte. Es profesora de Curaduría I y de Mercado de Arte y es Directora del Departamento de Arte y Diseño en el Instituto Universitario ESEADE.

Diploma Internacional – Planeamiento y Gestión de Industrias Creativas y Culturales

http://www.eseade.edu.ar/capacitacion-a-empresas/industrias-creativas-y-culturales/descripcion-general-del-diplomado/

 

Convertí tus ideas creativas en un emprendimiento innovador y sostenible

Como emprendedor/a que trabajás o querés trabajar con ideas, emociones, sonidos, imágenes, patrimonio, sabores o diseños, sabés lo complejo que es convertir estos elementos en productos, servicios o experiencias que tengan valor económico. Los gustos, las tendencias y las percepciones cambian rápidamente y se necesitan métodos para adaptarse y liderar estos procesos.

Este Diploma te invita a conocer y profundizar en todos los elementos necesarios para pasar de una idea a un emprendimiento sostenible en el intenso mundo de las ideas, las emociones y las percepciones: las Industrias Creativas y Culturales.

Te va a ayudar a comprender cuáles son las principales decisiones que debe tomar un emprendedor en este sector: financieras, de marketing, de contenidos, de planificación y de creación de nuevas propuestas.

Emprender en el campo de la cultura y de la creatividad es diferente a emprender en otros sectores. Y en esta capacitación no sólo estudiamos esas diferencias, sino que las ponemos en práctica, trabajando desde el primer día en equipos que realizarán simulaciones y prácticas reales que permitirán entrenarte en este particular sector productivo.

Es un recorrido intensivo por las lógicas, prácticas y herramientas más utilizadas en este sector que incluye la gestión por proyectos y de la innovación, el uso de las tecnologías digitales y la planificación estratégica, así como también la investigación y la puesta en valor del patrimonio tangible e intangible.

Te ofrecemos una experiencia formativa única, avalada por más de 20 años de experiencia pedagógica en diversos países latinoamericanos, en un contexto de redes de aprendizaje con estudiantes de otras ciudades y que ofrece respuestas a preguntas como:

¿Cuáles son las características y oportunidades que ofrece el sector de las Industrias Culturales y Creativas?
¿Cómo convierto mi idea en un emprendimiento sostenible?
¿Qué elementos pueden agregar valor a mis propuestas?
¿Cómo se estructura un modelo de negocios en este campo productivo?
¿Qué estrategias se pueden utilizar para comunicar y posicionar mis propuestas de valor?
¿Cuáles son los valores de cambio en este sector?
¿Qué conocimientos y habilidades necesito para trabajar en este campo?

Comunidades de Aprendizaje: inmersión en el emprendedurismo
Desde el inicio del Diploma, se crean Comunidades de Aprendizaje, es decir, pequeñas unidades operativas que deben enfrentar y resolver desafíos reales y funcionar como un verdadero equipo de trabajo.

Los participantes se apoyan y estimulan tanto en los trabajos grupales como individuales, realizando así un verdadero entrenamiento en un tema necesario: aprender a trabajar en equipo.

Cada Comunidad diseña y ejecuta un proyecto real durante el Diploma, y debe ofrecer asistencia a organizaciones de la sociedad civil en la resolución de sus desafíos y problemas.

De este modo estimulamos la formación de una actitud colaborativa y de integración de ideas y visiones, clave fundamental para la innovación.

Informes semanales

Cada Comunidad debe enviar semanalmente un informe al Director Académico describiendo los últimos acontecimientos en aula y el estado de avance del proyecto de cada Comunidad. Sobre esta base, se realizan los comentarios y ajustes necesarios.

El proyecto individual: donde todo se integra y dinamiza
Cada estudiante debe diseñar un proyecto personal a elección y que servirá de evidencia para la certificación. La temática es libre, a fin de permitir que cada estudiante desarrolle sus propias ideas y conceptos. Se entregan los materiales para todo el proceso desde el diseño hasta la formulación del proyecto con criterios similares a la metodología Project Management.

 Campus virtual

El Diploma utiliza un Campus Virtual donde no sólo se encuentran disponibles los materiales de estudio, videos, enlaces a sitios web relevantes, bibliografía y los documentos que aportan los docentes. Además, cada estudiante debe participar de los foros virtuales y completas las bitácoras personales para la acreditación.

Red de Diplomas Internacionales en Industrias Creativas y Culturales

Este Diploma forma parte de un ambicioso proyecto internacional conectando múltiples ciudades en diversos países a través de esta formación.

En la actualidad, en la Ciudad de Medellín se está dictando este Diploma, adecuado a la realidad local y se espera a lo largo del 2018 poder iniciar también en las siguientes ciudades: Mendoza (Argentina), Panamá, Tegucigalpa (Honduras), Guatemala, Guadalajara (México) y Valencia (España). De este modo en el futuro cercano se propondrán trabajos conjuntos entre los estudiantes de las distintas ciudades así como impulsar la movilidad entre ciudades.

Alberto Benegas Lynch (h) en Eseade “Continente y Contenido: los marcos institucionales y la Economía”

Charla Abierta y gratuita

Jueves 21 de Junio 19 hs. en Uriarte 2472 Palermo

RSVP.: info@eseade.edu.ar – Tel.: 4773-5825 Int. 121

 

 

A RAÍZ DE MAQUIAVELO SOBRE EL PODER Y LA GUERRA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Un personaje difícil de desentrañar. Hay autores que lo consideran un malvado, hipócrita y corrupto, otros imbuido de las mejores intenciones que deseaba el bienestar del pueblo y, por último, los que sostienen que se limitó a describir lo que consideró es la política. Tal vez haya una mezcla de estas visiones tripartitas pero lo que prima es la última interpretación.

 

Maquiavelo considera la política como la búsqueda del poder a cualquier costo con total independencia de toda consideración moral, lo cual es en gran medida ajustado a la realidad. Es la virtú que en el lenguaje del florentino significa precisamente la voluntad de alcanzar el poder. Es por ello que en esta instancia del proceso de evolución cultural los partidarios de la sociedad abierta se afanan por establecer límites adicionales al aparato estatal.

 

Sus tres obras más conocidas se dirigen a aquellos objetivos. Su meta era la unificación de las ciudades-estados como Venecia, Milán, Florencia, Génova, Bolonia y Ferrara y su modelo de príncipe era César Borgia (hijo del Papa Alejandro VI) por su crueldad y ambición, por más que aquí y allá se separa de la monarquía para intercalar loas al sistema republicano. En realidad Hobbes en cierto sentido sistematizó y llevó hasta sus últimas consecuencias la idea del positivismo y el poder absoluto sembrados por Maquiavelo un siglo antes.

Dado que una de las preocupaciones centrales de Maquiavelo para mantener el poder fueron los ejércitos y la guerra, reitero aquí parte de lo que he consignado en otra oportunidad sobre la materia bélica, que no solo viene al caso por lo escrito por el autor florentino sino debido a lo que en gran medida ocurre de un largo tiempo a esta parte en nuestro mundo. Es del caso entonces abrir este tema y descomponerlo en sus partes sobresalientes al efecto de calibrar adecuadamente su significado.

En la antigüedad, los vencidos eran masacrados por las fuerzas victoriosas en la contienda. Los adultos eran degollados, las mujeres profetizaban con las entrañas de los muertos, se construían cercos con los huesos de los derrotados y los niños eran sacrificados para rendir culto a los dioses. Luego, en un proceso evolutivo, los ejércitos vencedores tomaban como esclavos a sus prisioneros (“herramientas parlantes” como se los denominaba, haciendo uso de una terminología que revelaba la barbarie del procedimiento).

Mucho mas adelante, se fueron estableciendo normas para el trato de prisioneros de guerra que finalmente fueron plasmadas en las Convenciones de Ginebra y, asimismo, fueron suscitándose debates aun no resueltos sobre temas tales como la “obediencia debida” y los “daños colaterales”. En el primer caso, algunos sostienen con razón que si bien en la cadena de mando no tiene sentido permitir la deliberación y la discusión de las órdenes emanadas de la jerarquía militar y menos en plena trifulca, hay un límite que no puede sobrepasarse. Es decir, tratándose de órdenes aberrantes no puede alegarse la “obediencia debida” como excusa para cometer actos inaceptables para cualquier conducta decente, aun en la guerra.

El segundo caso alude a la matanza, la mutilación o el daño a personas que nada tienen que ver en la contienda y la destrucción de bienes que pertenecen a inocentes. Esto se ha dado en llamar “daños colaterales” por los que se argumenta deben responder penalmente los agresores. Porque solo se justifica la defensa propia, esto es, el repeler un ataque pero nunca se justifica una acción ofensiva y tras la máscara de los daños colaterales se esconde no simplemente la mera acción defensiva, sino el uso de la fuerza para propósitos de agresión. En este sentido, el cuadro de situación es el mismo que cuando se asalta un domicilio: los dueños del lugar tienen el derecho a la defensa propia pero si llegaran a matar o herir a vecinos que nada tienen que ver con el atraco, se convierten de defensores en agresores por lo que naturalmente deben hacerse responsables.

Resulta que en medio de estos debates para limitar y, si fuera posible, eliminar las acciones extremas que ocurren en lo que de por sí ya es la maldición de una guerra, aparece la justificación de la tortura por parte de gobiernos considerados baluartes del mundo libre, ya sea estableciendo zonas fuera de sus territorios para tales propósitos o expresamente delegando la tortura en terceros países, con lo que se retrocede al salvajismo mas cavernario.

Cesare Beccaria, el pionero del derecho penal, afirmaba en De los delitos y de las penas que “Un hombre no puede ser llamado reo antes de la sentencia del juez […] ¿Qué derecho sino el de la fuerza será el que otorgue potestad al juez para imponer pena a un ciudadano mientras se duda si es reo o inocente? […] Este abuso no se debería tolerar”.

Los fines no justifican los medios. En el fin están presentes los medios. No es posible escindir fines y medios. Descender al nivel de la canallada para combatir a la canallada en el caso terrorista (y en cualquier otro), convierte también en canallas a quienes proclaman la lucha contra el terror. Por este camino se pierde autoridad moral y la consecuente legitimidad. Incluso si se conjeturara que una persona posee la información sobre la colocación de una bomba que hará estallar el planeta no es justificable abusar de una persona. No caben análisis utilitarios sopesando unas vidas frente a otras. Nadie puede ser usado como medio para los fines de otros. Toda persona tiene un valor en si misma. No pueden sacrificarse algunos para salvar a muchos otros. Una vez que se acepta colocar a seres humanos en balanzas como si se tratara de una carnicería, se habrá perdido el sentido de humanidad y los valores éticos sobre los que descansa la sociedad abierta.

El caso hipotético de la bomba que hará estallar el planeta supone más de lo permisible. Supone que el torturado en verdad posee la información, que la bomba realmente existe, que no es una falsa alarma, que se puede remediar la situación, que el torturado trasmitirá la información correcta (la información recabada durante la tortura no es confiable, lo cual es confirmado por quienes manejan detectores de mentiras).

Michael Ignatieff explica que la tortura no solo ofende al torturado sino que degrada al torturador y sugiere que para evitar discusiones inconducentes sobre lo que es y lo que no es una tortura, deberían filmarse los interrogatorios y archivarse en los correspondientes departamentos de auditoria gubernamentales.

También en la actualidad se recurre a las figuras de “testigo material” y de “enemigo combatiente” para obviar las disposiciones de la antes mencionada Convención de Ginebra. Según el juez estadounidense Andrew Napolitano el primer caso se traduce en una vil táctica gubernamental para encarcelar a personas a quienes no se les ha probado nada pero que son detenidas según el criterio de algún funcionario del poder ejecutivo y, en el segundo caso, nos explica que al efecto de despojar a personas de sus derechos constitucionales se recurre a un subterfugio también ilegal que elude de manera burda las expresas resoluciones de la Convención de Ginebra que se aplican tanto para los prisioneros de ejércitos regulares como a combatientes que no pertenecen a una nación.

En diferentes lares se ha recurrido a procedimientos terroristas para combatir a las bandas terroristas. En lugar de la implementación de juicios sumarios, con la firma de actas y responsables, se optó por el asesinato y la inadmisible figura del “desaparecido” y la apropiación de bebes falsificando identidades. A través de estas formas tremebundas, eventualmente se podrá ganar una guerra en el terreno militar pero indefectiblemente se pierde en el terreno moral. El procedimiento de los encapuchados y la clandestinidad no solo conduce a que los supuestos defensores del derecho se equiparen a los terroristas sino que desaparece toda posibilidad de control una vez que se da carta blanca a la impunidad, con lo que los abusos se extienden en grado exponencial en todas direcciones.

De mas está decir que lo dicho no justifica la bochornosa actitud de ocultar y apañar la acción criminal del terrorismo que no solo tiene la iniciativa sino que pretende imponer el totalitarismo cruel y despiadado que aniquila todo vestigio de respeto recíproco. No solo esto, sino que estos felones tampoco reconocen ciertos terrorismos de estado, por ejemplo el impuesto a rajatabla en la isla-cárcel cubana durante el último medio siglo. Esta grotesca hemiplegia moral está basada en el desconocimiento más palmario del derecho y en una burla truculenta a la convivencia civilizada.

Curiosamente, en algunos casos, para combatir al terrorismo se opta por aniquilar anticipadamente las libertades a través de la detención sin juicio previo, el desconocimiento del debido proceso, se vulnera el secreto bancario, se permiten escuchas telefónicas y la invasión al domicilio sin orden de juez competente. Incluso se pretenden disminuir riesgos imponiendo documentos gubernamentales de identidad únicos, sin percibir que es el mejor método para acentuar la inseguridad ya que con solo falsificar esa documentación quedan franqueadas todas las puertas en lugar de aceptar registros cruzados y de múltiples procedencias. Tal como explica James Harper, posiblemente se perciba este error si se sugiere que el gobierno establezca obligatoriamente una llave única para abrir la puerta de nuestro domicilio, la caja fuerte, la oficina, el automóvil y, además, provisto por una cerrajería estatal.

En algunas oportunidades se suele hacer referencia a las sociedades primitivas con cierto dejo peyorativo, sin embargo, algunas de ellas ofrecen ejemplos de civilidad como es el caso de los aborígenes australianos que circunscribían los conflictos armados a las luchas entre los jefes, o los esquimales que los resolvían recitando frente a la asamblea popular según la resistencia de cada bando en pugna, tal como relata Martin van Creveld.

Las guerras aparecen hoy entre naciones, no sabemos si en el futuro tendrán cabida estas concepciones políticas ya que la aventura humana es un proceso en constante estado de ebullición y abierto a posibles refutaciones. Solo podemos conjeturar que las divisiones y fraccionamiento del planeta en jurisdicciones territoriales, por el momento, a pesar de las extralimitaciones observadas (lo relevante es imaginarse los contrafácticos), hacen de reaseguro para los fenomenales riesgos de concentración de poder que habría en caso de un gobierno universal. Desde luego que de este hecho para nada se desprende la absurda xenofobia por la que las fronteras se toman como culturas alambradas e infranqueables para el tránsito de personas y el comercio de bienes.

En 1869, en París, se organizó un concurso sobre la guerra. Juan Bautista Alberdi preparó El crimen de la guerra. En ese trabajo, entre otras cosas, leemos que  “La guerra no puede tener mas que un fundamento legítimo, y es el derecho de defender la propia existencia. Así, el derecho de matar, se funda en el derecho de vivir, y solo en defensa de la vida se pude quitar la vida”, pero advierte que fuera de ello “la defensa se convierte en agresión, el derecho en un crimen”.

El ansia de poder político, los nacionalismos y la intolerancia religiosa han sido y son las causas principales de las guerras. Finalmente tengamos muy en cuenta que, como bien dice el actor principal de Lord of War, “nada hay mas costoso para un traficante de armas de guerra que la paz”.

En resumen, la forma en que se expresa Maquiavelo sobre la guerra y el  poder conducen en definitiva a la liquidación de las autonomías individuales, pero no quiero terminar sin mencionar el excelente título del capítulo 23 de El príncipe: “Como huir de los aduladores” (“los más sumisos, serviles, estúpidos y abyectos de los hombres” escribe Erasmo).

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

Argentina necesita más liberalismo

Por Iván Carrino. Publicado el 11/6/18 en: http://www.laprensa.com.ar/462675-Argentina-necesita-mas-liberalismo.note.aspx

 

Es el sistema ideal para que el hombre, por propio esfuerzo, salga de la pobreza. El respeto a la propiedad privada resulta clave. Sólo así se radicarán empresas, habrá una mayor demanda de empleo y se generará un círculo virtuoso.

Ser liberal en Argentina implica un doble desafío. Es difícil definir qué es el liberalismo. Es una filosofía política, una teoría económica y también una forma de encarar la vida.

El liberalismo parte de la persona tal como es y defiende un sistema que funcione con esta naturaleza humana. Cuando Adam Smith escribió su metáfora de la mano invisible, no pensó en seres ideales, bondadosos y perfectos, sino que lo hizo teniendo en cuenta un rasgo inmutable de la naturaleza del ser humano: su egoísmo.

Alguno podrá pensar que el egoísmo (la idea de que las personas nos movemos por incentivos personales) inevitablemente llevará al ser humano a “pisar las cabezas” de los demás para avanzar. Sin embargo, según Smith, esta característica puede ser la piedra fundamental del progreso, si se enmarca en un contexto institucional adecuado.

Así, si el contexto institucional hace que el individuo no pueda violar derechos de terceros, entonces a éste no le quedará otra que seducir a sus congéneres para prosperar en la vida. Al panadero, para vender más, no le queda otra que hacer un mejor pan a mejor precio.

MORAL Y UTIL

Los liberales defendemos la libertad porque ésta es un valor en sí mismo. Dado que somos humanos y tenemos capacidad de empatía, sabemos lo que se sufre cuando no se es libre de perseguir los fines propios y entendemos que cada persona desee para sí misma gozar de libertad.

El robo y la violencia son actos crueles que atacan la libertad de las personas. El liberal los rechaza y defiende la paz y el intercambio voluntario. Ahora los liberales también defendemos la libertad porque esta “funciona”. ¿Y funciona para qué? Funciona para derrotar la pobreza y generar prosperidad.
En realidad, de la pobreza sale la gente con su propio esfuerzo. Es del esfuerzo de cada uno y de su voluntad de donde sale la mejora individual. En eso no hay atajos.

Sin embargo, hay sistemas que generan mejores incentivos para que el esfuerzo personal efectivamente se canalice en mejoras individuales y sociales. El liberalismo, sin dudas, es el mejor de ellos. Es que en el liberalismo se respeta la propiedad privada.

Y cuando la propiedad privada está bien garantizada, los empresarios están dispuestos a invertir en nuevas líneas de negocio, en investigación y desarrollo, en nuevos productos o nuevas tecnologías, todo lo cual redunda en una mayor producción y una mejor satisfacción de las necesidades de todos.

Si hay más empresas, hay más demanda de trabajo, y eso incrementa los salarios reales. En una economía de mercado, todo el que tenga derecho de propiedad (que lo tiene el empresario y también el empleado) y esté dispuesto a aportar valor para recibir valor, recibirá los beneficios del intercambio. Es ahí donde se genera riqueza y se reduce la pobreza.

ARGENTINA

El liberalismo es una filosofía universal, así que no distingue entre países, culturas o colores. Sin embargo, en cada país tendrá diferentes vicisitudes.

En Argentina defender la economía de mercado parece ser algo totalmente minoritario. De acuerdo al Indice Mundial de Pensamiento Pro-Mercado elaborado por el investigador Carlos Newland del Instituto Universitario Eseade, nuestro país se encuentra al final de la tabla, reflejando la poca valoración que los argentinos le dan a las instituciones de la libertad.

Si miramos el índice de Libertad Económica, verificaremos algo similar. El país forma parte del grupo de economías catalogadas como “mayormente poco libres” junto con Nigeria, Pakistán e India.
En este marco, ser liberal en Argentina implica un doble desafío. Por un lado, se debe batallar y denunciar un sistema totalmente antiliberal, plagado de trabas burocráticas, restricciones al comercio, alta inflación, impuestos altos y déficit fiscal crónico.

Pero por el otro, se debe luchar contra una cultura que se ha acostumbrado a las mieles del proteccionismo, el populismo y el intervencionismo. Así, ser liberal en Argentina implica, en muchas ocasiones, ser tratado de insensible, mala persona, y defensor de los grandes intereses corporativos, entre otras cosas. Por supuesto, nada más alejado de la realidad.

En mi caso personal, no me desanimo. El país tiene mucho por ganar si adopta medidas liberales y por eso hay que seguir dando la batalla. Con rigurosidad y respeto, tenemos que seguir explicando los beneficios de la libertad. Argentina necesita más liberalismo, especialmente si quiere abandonar su largo proceso de decadencia.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE

Luis Reig Albiol

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 9/6/18 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/luis-reig-albiol/

 

El Gobierno de Pedro Sánchez está lleno de antiliberales, posiblemente más que el de Mariano Rajoy. Y para colmo de males acaba de morir Luis Reig Albiol, ilustre ingeniero y empresario valenciano, que integró el selecto grupo de pioneros que defendieron nuestras ideas cuando eran bastante menos populares que ahora.

Jesús Huerta de Soto comentó: “Siempre fue un hombre bueno y un gran liberal. Todos,  y yo especialmente, le debemos mucho”. Estas palabras resumen bien la labor de Luis Reig.

Por un lado, impulsó la publicación en castellano de obras de los principales economistas de la Escuela Austriaca, gracias a Unión Editorial, la principal editorial liberal en lengua española, que fundó con Joaquín, su hermano, muerto en 1987, y Juan Marcos de la Fuente, que falleció el año pasado. Joaquín Reig tradujo La acción humana, de Ludwig von Mises, y Luis hizo lo propio con Derecho, legislación y libertad de Friedrich von Hayek.

Además, Luis desarrolló otra tarea de importancia: congregó a los liberales en su casa, en un seminario al que acudieron personas que tuvieron impacto en el desarrollo del liberalismo en España. Por nombrar a tres de distintas generaciones, puedo citar a Lucas Beltrán, a Pedro Schwartz y, precisamente, a Jesús Huerta de Soto, hoy catedrático de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos y principal difusor español de las ideas económicas liberales austriacas. No solo ha creado un puñado de destacados discípulos en el mundo académico, sino que algunos de estos discípulos han dado el salto a la divulgación sin complejos de nuestras ideas, como sucede con Gabriel Calzada, Juan Ramón Rallo y otros.

Este año celebraremos en Canarias la primera reunión general en España de la Sociedad Mont Pèlerin, fundada por Hayek en 1947 y de la que formaron parte los hermanos Reig. Allí nos juntaremos los liberales y recordaremos a Luis, que fue primer premio Juan de Mariana a “una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad”.

Alguien dirá que Luis murió de tristeza por la perdurabilidad del antiliberalismo entre los políticos españoles, tanto en el PP como en el PSOE, como en los demás partidos de nuestro país. Pero es falso. Era un optimista pero también realista, e hizo una gran labor allí donde ha de extenderse primero la simpatía por el liberalismo: en las ideas y la sociedad civil.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE

FMI, la última alcancía para evitar la crisis

Por Aldo Abram: Publicado el 10/6/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2142407-fmi-la-ultima-alcancia-para-evitar-la-crisis

 

Es muy positivo escuchar a los funcionarios del gobierno enfatizar que la Argentina no puede ser un país viable si su Estado sigue gastando más de lo que recauda, como hemos hecho en las últimas siete décadas. Si evaluamos cada una de las crisis durante este período, llegaremos a la conclusión de que tuvieron que ver con gestiones que se excedieron en las erogaciones del sector público. La única diferencia es cómo terminaron corrigiéndose dichas cuentas. Y eso dependió de cómo se financiaron.

Cuando no hubo crédito disponible se usaron las reservas y la emisión del Banco Central (BCRA) hasta quebrarlo. Un ejemplo de ello es lo que sucedió en los años 80, que terminó en la hiperinflación de 1989. Para los que son más jóvenes o no tienen memoria de aquello, pueden mirar a Venezuela, donde empezaron con un cepo cambiario ocho años antes que nosotros, quebraron su banco central, y ahora están viviendo una tremenda hiperinflación. De hecho, iríamos en igual camino si no hubiéramos cambiado con nuestro voto el modelo que impuso el gobierno anterior.

Cuando los funcionarios de turno tuvieron acceso al crédito voluntario, se endeudaron para mantener los excesos de erogaciones hasta derivar en un default. Ya llevamos ocho de ellos y el último fue en 2001. Lamentablemente, quizás por exceso de optimismo y prudencia, durante los últimos dos años la actual gestión decidió resolver muy gradualmente el enorme gasto público heredado utilizando el financiamiento internacional que supo recuperar con sus políticas.

Esto tuvo dos costos. El primero obligó al sector privado productivo a hacer todo el ajuste e incluso fue el que sufrió la quita de subsidios a las tarifas, el único ítem en el que bajaron las erogaciones estatales hasta 2017. Así, los empresarios y trabajadores tuvieron que arrastrar una carreta con un monstruo inútil y pesado, el Estado, lo que implicó una tardía y lenta recuperación económica. El otro costo fue que nos alejamos tan despacio del precipicio de la quiebra del sector público y del BCRA que heredaron, que aún estamos demasiado cerca de él; lo que implica que cualquier ventarrón externo (crisis o turbulencia fuerte) puede tirarnos al vacío.

De hecho, en abril, apenas se notaron algunos “vientos internacionales” moderados, los inversores vieron con temor cómo la Argentina se bamboleaba más que las demás economías. Un BCRA que había perdido la confianza en que priorizaría la defensa del valor del peso, se las vio complicado para frenar una corrida cambiaria que incluyó la salida de capitales por ponerle impuestos a las rentas de los extranjeros. En definitiva, el crédito para nuestro país se acotó fuertemente y el Banco Central a duras penas logró una coyuntural estabilidad cambiaria con un altísimo costo, en particular para los argentinos que vieron perder alrededor de 30% del valor de sus pesos en lo que va del año.

Un factor para la tranquilidad

La decisión del Gobierno de buscar el financiamiento de organismos internacionales a través de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue un factor fundamental para devolver la tranquilidad. El 4 de marzo último, en un reportaje en estas páginas advertíamos sobre el riesgo de que este tipo de turbulencias cortara el crédito para la Argentina y recomendábamos armar una red de créditos contingentes para poder enfrentar dicha situación. Ahora que ya lo hicimos, lo importante es entender para qué debe servir.

Algunos políticos y economistas salieron a hablar del gran ajuste que impondrá el FMI. Al contrario, ajuste violento es el que enfrentaríamos sin esta posibilidad de financiamiento. No entienden algo tan sencillo como que, si uno no tiene quien le preste, no puede gastar de más. O sea, el recorte del gasto público sería inmediato; lo que siempre se terminó haciendo en medio de una crisis, o sea con el mayor costo social posible. Como fue, por ejemplo, en 2002, con 54% de pobreza.

Al contrario, ahora tenemos la posibilidad de contar con crédito para hacer una reforma del Estado para que nos sea útil y pagable a los argentinos, y usarlo para morigerar el costo social que implique (ver propuesta en el sitio de Libertad y Progreso). Lamentablemente, no aprovechamos el crédito voluntario para hacerlo, ahora no desperdiciemos la última “alcancía” que nos queda. Si no lo hacemos, en unos años nos encontraremos con los mismos problemas, un mayor endeudamiento y ningún financiamiento posible; por lo que terminaremos resolviendo los problemas de la peor forma, con una crisis como todas las veces anteriores.

La responsabilidad primaria de este esfuerzo a realizar es del Presidente Mauricio Macri y su equipo; pero también de la oposición, ya que el oficialismo no tiene mayoría legislativa. Todos deben mostrar en esta ocasión la responsabilidad que no se observó en otras épocas, en las que los argentinos fuimos llevados a vivir varias debacles. Sin embargo, no solamente debemos esperar que nuestra dirigencia política esté a la altura de las circunstancias. Debemos exigírselos como ciudadanos; ya que es nuestro futuro el que está en juego.

 

Aldo Abram es Lic. en Economía y fue director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (Ciima-Eseade) .

Los artistas y la economía

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 10/6/18 en https://www.cronista.com/columnistas/Los-artistas-y-la-economia-20180611-0014.html

 

En esta nota comienzo por señalar dos actitudes que parecen contraproducentes. La primera es la de no pocos pintores, escritores, actores, escultores, músicos, artistas en general y sacerdotes que naturalmente se ocupan de cuestiones sublimes pero que consideran todo lo vinculado a la economía con ruido a metálico, temas muy subalternos y más o menos despreciables.

 

Y aquí viene el problema: cuando se pronuncian por las condiciones de vida de la gente, un tópico que con toda razón consideran muy humano y digno de atención, arremeten sin quererlo contra todo lógica económica con lo que terminan por perjudicar gravemente a quienes desean mejorar.

 

Como la economía es contraintuitiva, es decir, lo primero que se concluye superficialmente está mal, se inclinan por lo inconveniente sin proponérselo y cuando alguien se les acerca con la intención de instruirlos, rechazan la conversación pues, otra vez, estiman que esos temas no son dignos de atención para un artista que está concentrado en asuntos de mayor jerarquía.

 

Entonces no hay salida hasta que se dignen prestar atención a  postulados básicos de la ciencia económica. Paradójicamente, muchos economistas preocupados por este malentendido, intentan aclarar temas cruciales, pero henos aquí que son tildados de economicistas.

 

Para acercar posiciones es menester que el economista también complete su formación con estudios sobre derecho, historia y filosofía. Sin embargo, irrumpen economistas solo abocados a estadísticas, curvas y gráficos que pretenden cuantificar lo incuantificable.

 

Recordemos las célebres palabras del premio Nobel en economía Friedrich Hayek en cuanto a que “Nadie puede ser un gran economista si es solo un economista y estoy tentado a agregar que el economista que solo es economista tenderá a convertirse en un estorbo cuando no en un peligro manifiesto”.

 

Dada la importancia y trascendencia de las diversas manifestaciones del arte y la llegada a un numeroso público debe realizarse un esfuerzo para conectar amistosamente los dos territorios mencionados.

 

Como queda dicho, por un lado despertar el interés en los fundamentos de la economía en lugar de despreciarla para así pronunciarse con algún rigor sobre asuntos que hacen al progreso del prójimo en campos sociales de gran calado.

 

Por otro lado, como también apuntamos, nuestra profesión debe exhibir facetas humanistas que constituyen el centro de las investigaciones del área en cuestión. Afortunadamente, en nuestro medio se ha recogido la larga tradición anglosajona de unir el derecho y la economía pues hasta no hace mucho los marcos institucionales y los procesos de mercado parecían algo así como nichos separados.

 

Ya sabemos que para muchos artistas temas tales como las ventajas comparativas o el teorema de la regresión monetaria les suena a materialismo puro, pero la economía antes que nada trata de la acción humana tal como se titula uno de los más sesudos tratados en esa disciplina.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.