ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS DE SU VIDA INTERIOR

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 24/5/15 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2015/05/alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-de_24.html

 

Alice es una señora, madre de dos hijos, casada con un millonario, con un alto nivel de vida. Tiene ciertas inquietudes vocacionales –no fue al college– que su marido canaliza diciéndole que se dedique a vender sweaters.
Pero eso no es lo que más le preocupa. Le preocupa, sí, su dolor de espaldas, y le inquieta que se sienta atraído por un papá que lleva su hija al mismo colegio que sus hijos.
Le aconsejan ver al Dr. Yang, una especie de acupunturista o lo que fuere. Yang le toma el pulso y la mira. “Nada malo con la espalda!!!”, afirma. “El problema está aquí y aquí”, diagnostica, señalando la cabeza y el corazón.
Entonces hipnotiza a Alice, mientras que ella afirma que no puede ser hipnotizada. En estado de hipnosis discute con su esposo sobre su carrera. ¿Qué carrera?, le dice él en su estado de trance.
Alice despierta sin recordar nada. Yang le da entonces una primera hierbita que debe tomar a las 14,30 sin mariscos.
A eso de las 15 se encuentra con ese papá que la inquieta, Joe. Como siempre, no se atreve a decirle nada, pero repentinamente, aparece la mujer más seductora que pueda concebirse, con una voz y unos ojos que asombran y derriten al pobre Joe. Alice, que no sabe nada de jazz, habla de jazz –la pasión de Joe- como una experta. Posteriormente, Alice recuerda el trance pero no se explica cómo pudo comportarse de ese modo.
Yang le da luego otra hierbita, o yuyo, o lo que fuere. Alice se vuelve invisible y puede entonces descubrir que Joe está divorciado de una inteligentísima mujer con la cual mantiene aún relaciones ocasionalmente. Mientras tanto, y progresivamente, su interés por Joe la preocupa y la da culpa.
Yang la da otra hierbita. Alice se encuentra entonces con un antiguo novio, muerto en un accidente hace muchos años, con el cual vuelve a hablar y recuerda una Alice más audaz y supuestamente irresponsable. Además, sale a volar con él a la noche, sobre la ciudad de Nueva York.
La relación con Joe sigue cargada de problemas. Joe la invita a salir a la noche, Alice acepta y para hacerlo tiene que mentir a su esposo. Alice se enoja con Joe por eso y él le pregunta si lo que la enojó es haber descubierto que puede hacerlo….
Desconcertada, vuelve a ver al Dr. Yong quien le da una interesante sustancia soporífera  :-). Alice se duerme y sueña con su hermana, quien le reclama su estilo de vida superficial. En el sueño, recuerda también su pasado católico y se confiesa. Confiesa que ella no es ahora la que quería ser de niña, donde soñaba con ayudar a los demás. “… ¿Dónde fue esa parte de mi?”, se pregunta…
Pero luego tiene un encuentro real con su hermana. Con ella, Alice desnuda su tensión existencial, baja la cabeza, y casi llora.
Para colmo, va a ver un documental sobre la Madre Teresa con su esposo y sus hijos. Queda impresionada y fascinada, queda sencillamente extasiada, y cuando se lo cuenta a Joe, verborrágica, sin parar de hablar, hace el amor con él.
Y luego, cubierta nuevamente por la hierbita de la invisibilidad, descubre que su esposo le ha sido infiel muchas veces.
Quiere entonces concretar su relación con Joe pero este le confiesa que ha descubierto que su ex mujer aún lo quiere y que desea volver con ella………..
Pensativa sobre sí misma, sin su esposo y sin Joe, vuelve a ver al Dr. Yang, que la atiende en medio de una repentina mudanza al Tibet para “continuar su educación”. Entonces Yang le da una hierba según la cual, dependiendo a qué varón se le haga beber, podrá hacer que el elegido la ame totalmente. Alice se asombra por esa capacidad de elección pero Yang le dice muy seguro: ahora está usted en capacidad de elegir. Sabe quién es ella, sus dones, sus límites, sus debilidades. Sabe quién es su marido, su amante, su hermana. Sabe cómo ha llevado su relación con ellos. Ahora le toca decidir.
Pero Alice no sabe bien qué hacer. Aturdida, va a una fiesta en la casa de su hermana, donde alguien se confunde y pone la hierbita a una bebida que están tomando todos y, por ende, todos los varones se enamoran de ella.
Alice termina caminando sola, más aturdida que antes, pero al escuchar nuevamente en la calle los chismes que ha escuchado siempre y que representaban su modo de vida, tiene una reacción. Se va a Calcuta con la Madre Teresa.
Pero vuelve.
Vuelve, no con su marido, pero tampoco con nadie más. Deja sus amigas chismosas, su cocinera, su masajista, sus compras, vive con sus hijos, los educa ella misma, los atiende en todo, y hace trabajos de voluntariado. Y está más feliz que nunca.
El lector se preguntará: ¿qué es este relato, lleno de cosas imposibles?
Es una película de Woody Allen, de 1991, Alice, pero no lleno de cosas imposibles, sino de símbolos.
Todo el relato es un símbolo de lo que es un análisis de uno mismo, en una psicoterapia profunda, donde se va a lo más hondo del propio ser para ver la clave de una crisis existencial.
Alice no era quien era, pero aún no lo sabía. Registra simplemente un dolor de espaldas y sentirse atraída por Joe, cosa que la sacude (situación límite, Jaspers) de su existencia in-auténtica (Heidegger).
Entonces necesita alguien con quien hablar, y hacer catarsis. En una psicoterapia psicoanalítica habitual, y realizada la transferencia, hubiera comenzado un trabajoso descubrimiento de sí misma a través de la asociación libre. Cada hierba representa un diálogo consigo misma.
Primero, la hipnosis. Freud trabajaba con médicos que la practicaban, hacia fines del s. XIX, pero descubre sus límites y la sustituye con la asociación libre. La hipnosis funciona entonces, en el relato, como un símbolo de un primer diálogo consigo misma, donde ella toma conciencia de sus problemas vocacionales profundos. Vocación no es una carrera, sino ser llamado a ser uno mismo.
La hierbita de la seducción simboliza otro diálogo, donde Alice –como cualquier de nosotros- descubre que somos varios, no varios yo, sino varias potencialidades en ese yo, con algunas de las cuales nos sentimos cómodos; otras, nos asustan, nos duelen o nos remiten a un pasado no duelado. Hay que trabajar sobre esos varios yo, para ver cómo los reencaminamos en la situación presente.
Por eso somos invisibles: esa introspección escapa a la vista de los otros pero, al mismo tiempo, vemos más.
El encuentro con el viejo novio simboliza que muchas personas pasadas están vivas, presentes, otra vez, como duelos no duelados, como representantes de aspectos del propio yo que no hemos terminado de trabajar. Fueron personas que, en cierta medida, nos hicieron volar. La cuestión es, ¿cómo despegamos ahora, cómo levanta vuelo nuevamente nuestra existencia?
Y si descubrimos que hacemos o que hemos hecho cosas que no queremos hacer, ¿por qué echar responsabilidades para afuera? El asunto es que somos eso también. Sin culparse de manera patológica, sin colgarse de los pulgares, hay que preguntarse, sin embargo, ¿qué pasa allí? ¿Qué aspecto de mí no he sabido manejar, o lo he dejado tapado bajo toneladas de negación para que salte de golpe como un volcán? ¿Cómo reconduzco esa energía, totalmente buena en sí misma, hacia mi proyecto vital más auténtico?
La confesión es otro símbolo, muy importante, más allá de que seas católico o marciano. Confieso que no he sido aquello tan bueno que habitaba en mí. De vuelta, ¿cómo lo hacemos renacer? ¿Habitaba o habita? ¿Cómo puede habitar ahora?
Finalmente, nos permitimos un momento de agobio, bajamos la cabeza, lloramos, y un hermano nos sostiene. La hermana. O el buen amigo, o el terapeuta,  o el sacerdote, o el maestro, o quien fuere que nos ame y nos respete verdaderamente, que no se burle de nuestra desnudez. Se llama transferencia.
La Madre Teresa representa el ideal del yo. Claro, no somos ella, pero, ¿cómo podemos ser ella a nuestro modo? ¿De qué modo aparece el verdadero amor en nuestras vidas? ¿Cómo y cuándo aparecerán esos ojos cuya paz, al ver los nuestros, nos redimen?
El último encuentro con el Dr. Yang represente muy bien el objetivo de todo análisis. En palabras del propio Frued: “…“Una vez reintegrado lo reprimido a la actividad anímica consciente, labor que supone el vencimiento de considerables resistencias, el conflicto psíquico que así queda establecido y que el enfermo quiso evitarse con la represión, puede hallar, bajo la guía del médico, una mejor solución que la ofrecida por el proceso represor (1). Existen varias de estas apropiadas soluciones que ponen un feliz término al conflicto y a la neurosis y que, en casos individuales, pueden muy bien ser combinadas unas con otras. Puede convencerse a la personalidad del enfermo de que ha rechazado injustificadamente el deseo patógeno y hacerle aceptarlo en todo o en parte; puede también dirigirse este deseo hacia un fin más elevado y, por tanto, irreprochable (sublimación de dicho deseo), y puede, por último, reconocerse totalmente justificada su reprobación, pero sustituyendo el mecanismo –automático y, por tanto, insuficiente- de la represión por una condenación ejecutada con ayuda de las más altas funciones espirituales humanas, esto es, conseguir su dominio consciente”.  (Psicoanálisis, Obras Completas, El Ateneo, tomo II, p. 1545)
Pero no fue el fin de análisis para Alice. La última poción era el imposible auténtico, que Woody simboliza con la humorada de que todos se enamoren de ella por accidente. No podemos obligar a nadie a que nos ame, pero sí podemos decidir cómo vamos a amar nosotros. Y sí, tampoco podemos ir a Calcuta, no porque ello sea lo mejor y nosotros lo peor, sino porque eso era lo mejor para la Madre Teresa pero no para todos. Todos tenemos nuestra Calcuta pero hay que descubrirla. Por eso finalmente Alice vuelve, pero no desde Calcuta, sino desde su existencia inauténtica a lo más auténtico de sí misma, esa parte de ella misma que al parecer se había ido. Pero no, allí estaba, esperando para redescubrirse. El último símbolo es asombroso. En una voz en off que representa el juego del lenguaje de la existencia inauténtica, esto es, el vano hablar, el chisme, se relata precisamente la vuelta de Alice a su existencia auténtica. Volvió a sus hijos. Volvió a su generosidad, su sencillez, su entrega.

 

Volvió.

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(1) Cuidado que “represiòn” es una palabra muy tècnica en Freud. No significa frenar de modo consciente una pulsiòn, sino el proceso preconsciente por el cual se incorporan los “no” del rol paterno en la primera infancia. Tambièn, ya para mì, puede llegar a implicar la negaciòn inconsciente de un conflicto cuyos sìntomas se canalizan a travès de neurosis diversas y manifestaciones psicosomàticas.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

El solidarismo

Por Gabriel Boragina. Publicado el 23/5/15 en: http://www.accionhumana.com/2015/05/el-solidarismo.html

 

“El solidarismo comienza afirmando que los intereses de todos los miembros de la sociedad son armónicos. La propiedad privada de los bienes de producción es una institución social cuya mantención es del interés de todos y no solamente de los propietarios; todos se verían perjudicados si fuera reemplazada por una propiedad común que pondría en peligro la productividad del trabajo social. Hasta aquí el solidarismo va de la mano con el liberalismo. Pero a partir de aquí sus caminos se separan. Pues la teoría solidarista afirma que el principio de la solidaridad social no se materializa simplemente a través de un orden social basado en la propiedad privada de los medios de producción. Niega el hecho de que actuar meramente en favor de los propios intereses de propiedad dentro del marco de un orden legal que garantice la libertad y la propiedad aseguraría una interacción de las acciones económicas individuales correspondientes a los fines de la cooperación social, aunque no lo analiza mayormente y tampoco avanza ideas que no hayan sido planteadas con anterioridad por los socialistas, especialmente por aquellos no marxistas. Los hombres en sociedad, por la sola naturaleza de la cooperación social, sólo dentro de la cual pueden existir, están recíprocamente interesados en el bienestar de sus prójimos; sus intereses son “solidarios” y por tanto propenderán a actuar en forma “solidaria”. Pero la mera propiedad privada de los medios de producción no ha logrado la solidaridad en una sociedad caracterizada por la división del trabajo. Para ese fin deben adoptarse provisiones especiales. El ala de mayor inclinación estatista dentro del solidarismo pretende llevar a cabo una acción “solidaria” a través de acciones del estado: a través de leyes que impongan obligaciones a los propietarios en favor de los desposeídos y en favor de la beneficencia pública. El ala de mayor inclinación eclesiástica del solidarismo desea alcanzar el mismo fin mediante llamados a la conciencia: el amor cristiano hará que el individuo cumpla con sus deberes sociales.”[1]

Como mas adelante lo revela el propio autor de esta cita, el solidarismo no ha comprendido, ni la naturaleza, ni la verdadera función social de la propiedad privada y -por lo tanto- han centrado su ataque sobre ella. No existe ninguna ley, ni ningún orden jurídico que pueda dotar a la propiedad privada de una función social que ella ya no haya tenido desde su mismo origen. En otros términos, para que la propiedad posea una verdadera función social hay un sólo requisito, esa propiedad ha de ser privada. Cualquier otro tipo de propiedad, se la llame colectiva, pública, estatal, social, etc. no cumplirá jamás con el requerimiento básico indispensable para que la propiedad desempeñe una verdadera función social, y este exigencia indispensable –repitámoslo- nuevamente es que esa propiedad sea enteramente privada.

El propio carácter de privado (su condición de tal) es lo que determina que la propiedad plasme una verdadera función social, ya que -en última instancia- la propiedad privada no es más que el remedio que ha encontrado la sociedad a través de un largo peregrinaje evolutivo para solucionar el problema intrínseco social de la escasez. Y de ese extremado peregrinaje selectivo (del tipo ensayo y error) al decir de K. R. Popper, fue de donde ha surgido la propiedad privada como el único sistema que permite no sólo la convivencia civilizada entre las personas, sino su existencia como tal y el progreso material y social que caracteriza a nuestra civilización contemporánea.

El solidarismo por caso (que, como se observa, no es más que una variante o una excusa para el intervencionismo estatal) no ha conseguido ni por ventura reemplazar a la propiedad en dichos cometidos. Bajo ningún sistema solidarista (de los que hoy abundan, a tal punto de ser ellos la mayoría de los implantados en el mundo) ha habido ni progreso ni bienestar social. Sólo bajo el capitalismo y la propiedad privada la vida se ha prolongado y el bienestar de los pueblos ha florecido.

En suma, cualquier restricción que se le quiera imponer a la libre propiedad privada no hará más que privarla de su principal característica intrínseca con la cual ella ya viene dotada, esta es su función social. Restringir o limitar la propiedad privada implica destruir su función social y no a la inversa.

Por supuesto que, un partidario del solidarismo no puede comprender esto, porque su visión está condicionada por la influencia que han tenido en él (o ella) las ideas socialistas que se le han venido inculcando desde su más tierna niñez, y que se han canalizado a través de la mayoría de los medios conocidos.

“El solidarismo propone conservar la propiedad privada de los bienes de producción. Pero por sobre el propietario coloca una autoridad –sin importar acaso sea la ley y su creador, el estado, o la conciencia y su consejero–, la Iglesia que debe velar porque el propietario haga uso correcto de sus bienes. La autoridad habrá de evitar que el individuo explote “irrestrictamente” su posición en el proceso económico; también se impondrán ciertas restricciones a la propiedad. De tal modo el estado o la Iglesia, la ley o la conciencia se convierten en el factor decisivo en la sociedad. La propiedad es sometida a sus normas y cesa de ser el elemento básico y ulterior del orden social. Continúa existiendo sólo en la medida que lo permite la ley o la ética, es decir, la propiedad es abolida, dando que el propietario debe atenerse, al administrar su propiedad, a principios distintos que aquellos que le imponen los intereses de sus bienes.”[2]

En otras palabras, el solidarismo demuele la base misma de la solidaridad, que no parte esta de ninguna otra institución diferente a la de la propiedad privada. Y la abolición de la propiedad implica la reaparición del fenómeno de la escasez, en virtud del cual -y para su remedio- fue que se instrumentó la institución de la propiedad privada.

[1] Ludwig von Mises. “SOCIALISMOS Y PSEUDOSOCIALISMOS” (Extractado de Von Mises, Socialism: An Economic and Sociological Analysis, capítulos 14 y 15. La traducción ha tenido como base la versión inglesa publicada por Liberty Classics, Indianapolis, 1981. Traducido y publicado con la debida autorización. Estudios Públicos, 15) Pag. 25 a 28

[2] L. v. Mises ídem. Nota anterior.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

El florecimiento de los emprendedores

Por Carlos Newland:

 

Edmund S. Phelps, Premio Nobel de Economía (2006), ha tenido una relación especial con nuestro país. Para comenzar su esposa es Argentina. Ha sido designado miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas  y en 2008 la Universidad de Buenos Aires creó en su honor la Cátedra Phelps con el objetivo  de fomentar la investigación y promoción del conocimiento de la economía dinámica y de la inclusión social. Bajo el  impulso de congresos organizados por  esa entidad Phelps ha ofrecido varias conferencias en Buenos Aires sobre temáticas macroeconómicas, también participando en la entrega de premios a la innovación a empresas locales.

Nos ha parecido importante llamar la atención sobre su libro reciente, Mass Flourishing (2013), volumen que merecería estar en la biblioteca (o tablet) de toda persona interesada en el desarrollo económico. En la obra Phelps define que toda sociedad dinámica y exitosa se sustenta en la existencia de habilidades de crear, desarrollar, testear y publicitar nuevas ideas, que se convierten luego en emprendimientos. Estas habilidades sólo se desarrollan en un ambiente apropiado de libertad y reconocimiento, que aliente y facilite a los innovadores el concretar sus proyectos. No son los científicos y tecnólogos, dice Phelps, los que desarrollan las economías, sino individuos con vitalidad, creatividad y talento. Phelps opina que gran parte de los avances de la Revolución Industrial británica no surgieron ni de las universidades, ni de los científicos, sino de innovadores/empresarios atentos a las demandas sociales.  Dos de los más grandes inventores de la industria textil, Arkwright y Hargreave, eran un fabricante de pelucas y un carpintero. Stephenson, padre de los ferrocarriles, un maquinista con escasa educación formal. En nuestra época puede mencionarse a Steve Jobs y Bill Gates, que no completaron sus estudios universitarios. La invención, por lo tanto, no es exógena a una sociedad, sino que nace inmersa en los valores y actitudes internas.

En su concepción Phelps reconoce el influjo de otro premio Nobel, F.  Hayek, quien  indicaba que en el mercado existen niveles de conocimiento personal que tiene los diversos actores, sobre precios, costos, procesos, demandas y necesidades. Estos conocimientos dispersos, que no posee ni puede poseer un burócrata, se canalizan  hacia  la  producción de bienes y satisfacción de demandas heterogéneas. Phelps es un poco escéptico sobre el futuro de nuestras sociedades, ya que nota de que en lugar de avanzar la valoración del empresario en acción en mercados libres, cada vez es más popular la defensa de injerencia del Estado. Por ello buena parte de Mass Flourishing está destinado a atacar las ideas socialistas de intervención en la economía.  En muchos aspectos Phelps nos hace recordar el pensamiento de Juan Bautista Alberdi, para quien era muy difícil el desarrollo sin los hábitos y actitudes presentes en otras sociedades más productivas, y sin que el empresario tenga reconocimiento social, reconocimiento que en su época consideraba monopolizado por militares y políticos. A los empresarios, diría Alberdi, nunca les construyen estatuas.

 

Carlos Newland es Dr. Litt. en Historia. Profesor y Ex Rector de ESEADE.

Límites al abuso de poder: límites al gasto, endeudamiento e impuestos, y que éstos sean explícitos

Por Martín Krause. Publicado el 20/5/15 en: http://bazar.ufm.edu/limites-al-abuso-de-poder-limites-al-gasto-endeudamiento-e-impuestos-y-que-estos-sean-explicitos/

 

Con los alumnos de Applied Economics analizamos distintas limitaciones institucionales al abuso de poder que termina generando todo tipo de crisis económicas. Entre ellas, algunas se refieren a limitaciones en el gasto, en el endeudamiento, y también en los impuestos. Respecto a estos últimos:

La limitación para crear nuevos impuestos está en la raíz de la historia de la república moderna y la limitación del poder absoluto del gobernante. Formaba parte de la Carta Magna (1215) aquél famoso principio “no habrá impuestos sin la aprobación de los representantes”. En casi todas las constituciones, los impuestos tienen que ser aprobados por el Congreso, por los representantes de los votantes.

En las democracias modernas esta restricción funciona cuando el poder se encuentra dividido, por ejemplo, cuando el parlamento está controlado por un partido político o coalición diferente al control del poder ejecutivo. Un ejemplo en Estados Unidos es cuando el presidente es demócrata y el Congreso está controlado por los republicanos. Cuando ambos poderes se encuentran controlados por la misma mayoría el control se diluye o directamente no existe.

Es por eso que se sugiere como mecanismo de control del gasto que cada vez que se quieran crear nuevos impuestos o subir las alícuotas se las someta a la consulta de los votantes por medio de un referéndum. La ventaja de este procedimiento es que los votantes pocas veces están dispuestos a pagar más impuestos a menos que el servicio que a partir de ellos se obtenga sea realmente apreciado y no pueda producirse con los recursos existentes. El problema que puede presentar es que la mayoría abuse de la minoría aprobando impuesto sobre ésta que ella misma no pagaría. No es de extrañar que muchas veces los representantes hayan incluido a los impuestos dentro de una lista de temas que no pueden ser sometidos a consulta popular.

Relacionado con el punto anterior, las dificultades que tiene cada individuo para evaluar el verdadero costo del gasto público le impiden evaluar su verdadero peso. Resulta casi imposible para un individuo determinar cuál es la real carga impositiva que está sufriendo, porque el “precio” resulta borroso. En un intercambio normal de mercado existe un precio directamente visible y el costo resulta claro. Si consideramos en cambio una compra que se realiza mediante una cuota mensual (la cuota de un club, el pago de un seguro) la relación no es tan directa pero aún es fuerte. Sería comparable a que un ciudadano recibiera una factura mensual por todos los servicios que le brindara el Estado.

En cambio, si esos pagos se deducen de su recibo mensual de sueldo, la relación es un poco más débil, ya que no hay un acto de “pago”, no hay que tomar una decisión positiva para realizarlo.

Algo similar sucede con los impuestos: los indirectos son menos obvios y evidentes que los directos, sobre todo si es necesario preparar una declaración anual y pagar un determinado monto. Menos lo son sin esos pagos se deducen directamente del salario. En cuanto a los indirectos, menos evidentes son si aparecen como parte del precio y no en forma separada. Y menos aún si el gasto se financia vía inflación, considerada a menudo como un “impuesto” .

Con esas percepciones debilitadas, terminará aceptando niveles de gasto más altos de los que estaría dispuesto a pagar. No extraña que el crecimiento del gasto público haya llegado con la multiplicación de estos modos de esconder su verdadero peso.

Por eso, una alternativa para facilitar la evaluación de costos y beneficios del gasto público es explicitar los impuestos: que el impuesto indirecto aparezca separado del precio del producto o servicio y haga evidente ese pago adicional. Imaginemos un conductor que llena su tanque de combustible y recibe el siguiente mensaje: “$30 de combustible y $ 70 de impuesto”; que el impuesto directo demande un acto explícito de pago; que distintos servicios gubernamentales demanden un pago directo para recibirlos.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Bolivia’s MAS Pushes Forward on Fourth Term for Evo Morales

Por Belén Marty: Publicado el 20/5/15 en: http://panampost.com/belen-marty/2015/05/20/bolivias-mas-pushes-forward-on-fourth-term-for-evo-morales/#.VVztgGG68J8.facebook

 

Bolivia’s Movement Towards Socialism (MAS) is pushing for the third consecutive reelection of party leader, President Evo Morales, who has been in power since 2006. Under new proposals, the landlocked Andean nation would join Venezuela and Nicaragua in permitting indefinite reelection to the highest office in the land.

Over the weekend of May 16 and 17, the MAS departmental congress in Cochabamba gave the green light to holding a referendum on a constitutional change, which would allow Morales to stand for elections in 2019, according to regional campaign chief Leonardo Loza.

El partido oficialista comenzará a hacer campaña por Morales. (Twitter)

Morales ran in 2014’s elections thanks to an existing constitutional modification made in 2008-9.

The president claimed that the newchanges, which among other provisionschanged the official name of the country to the Plurinational State of Bolivia, meant that his third consecutive campaign was in reality his first under the new constitution.

In theory, the local chapters of MAS in each of the country’s nine departments should now meet to discuss the issue internally. A national congress will later be called to take joint action.

“Comrade Evo asked us to look for other leaders; we’ve already done it, and we haven’t found them. Our only leaders are comrade Vice President Álvaro García Linera and the brother president himself,” said Senator Nélida Sifuentes.

The legislator added that “if the result of the local congresses is positive, we aim to propose a national referendum to evaluate the will of the people about a new constitutional amendment.”

Bolivia currently only allows for one consecutive reelection to public offices.

“It’s a feeling of liberation for our people. How long will they remain submitted to the empire or to the capitalist system? This triumph is a a triumph for anti-imperialists and anti-colonialists,” Morales said upon winning his third presidential race in 2014.

The president has consistently enjoyed a parliamentary majority since he first rose to power at the head of a coalition of indigenous activists, coca-leaf growers, and opponents of utility privatization.

However, the opposition has complained over multiple controversial instances of MAS interfering with electoral procedure and allegedly committing fraud during the latest legislative polls.

Some 62 percent of Bolivia’s 10 million inhabitants are of indigenous extraction and live in rural farming communities.

Ecuador and Honduras Chart Course for Reelection

Ecuador’s President Rafael Correa, in power since 2007, has already suggested that he will run for office again in 2017 in order to secure the continuity of his “Citizens’ Revolution.”

Correa has already achieved the first step, after the Legislative Assembly approved in 2014 a proposal to discuss modifications to the Constitution.

His Alianza País party holds a majority in the parliament, with 100 out of 137 seats. However, according to the law, legislators must wait at least a year to vote on the reform.

Correa busca que su "revolución ciudadana" no termine. (Facebook Rafael Correa)

Earlier in May, the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice of Honduras voted to overturn Article 238 of the Constitution, which prohibited repeated reelection to public office.

In contrast, the only countries in the region that now prohibit presidential reelection are Guatemala, Mexico, and Paraguay.

A Paraguayan governor recently proposed that the South American nation too “modernize with the regional policy” to permit presidential reelection, although internal conflicts within the governing Colorado Party of Horacio Cartes are likely to prevent this.

Paraguay’s Senate previously rejected constitutional change to permit reelection in 2011.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Las Marcas son emergentes de la cultura.

Por:  Fernando A. Roig

 

En Australia McDonald’s se denomina Macca’s.   Por primera vez en su historia McDonald’s cambia de nombre. Esto se debe  a los usos y costumbres del país. Sus habitantes, afectivamente, reconocen a la empresa de hamburguesas con dicho apócope. Este cambio notable forma parte de la campaña de la agencia DDB para la celebración del Día Nacional de Australia, que se festeja todos los 26 de enero. La empresa hace más de 40 años que se encuentra entre los australianos. Sus directivos coinciden en que esta decisión es estratégica. El nuevo naming es una forma de integrarse aun más a la idiosincrasia de sus consumidores.

 

MARCA E IDENTIDAD:

Una marca no se reduce a la mera expresión icónica de un logotipo. Una marca es un constructo que concentra en sí misma la imagen pública de una organización y la proyecta sobre el imaginario social.

Por consiguiente, una marca, construye sentido  y condición de posibilidad identitaria entre los diferentes actores que la adoptan como estandarte y como referente. Una marca plantea fronteras y territorios, incluye y excluye a la vez. Habla de quienes la abrazan: Consumidores, públicos internos de empresas e instituciones, adeptos a un partido político o simpatizantes de clubes de fútbol, por solo nombrar algunas formas que adquieren los diferentes colectivos.

En este sentido, cuando estudiamos la historia de una marca no podemos eludir el análisis del contexto donde ésta tuvo su origen. Por lo tanto, una marca es un fiel exponente de su época, y responde a dinámicas sociohistóricas, culturales, ideológicas y económicas muy concretas.

Los planners que realizan branding deben tomar muy en cuenta el peso que ejercen las pautas culturales sobre el desarrollo marcario. Muchas veces son murallas inexpugnables.  No basta con una campaña publicitaria agresiva para derribarlas.

La iniciativa de McDonald’s en este caso es muy clara y concreta, y en tal sentido, estratégicamente inteligente y oportuna: Detecta una tendencia cultural y  aprovecha la inercia a su favor: Una actitud de empresa que se podría leer también, como de respeto a la identidad de una comunidad. Es decir, esta política institucional conlleva en sí misma el fortalecimiento de la propia imagen corporativa frente a la opinión pública. Estrecha los lazos entre marca, empresa, consumidor: Emerge así un espacio de integración.

El caso McDonald’s, es un ejemplo de lo que se plantea. Las marcas son exponentes y emergentes de la producción cultural  de nuestro tiempo. No son objetos aislados. No son solo un representamen de productos o servicios. Las marcas son una síntesis simbólica mucho más compleja. Ligan la identidad y la historia de un grupo social, sentimientos y otras múltiples expresiones que habitan en el sujeto y en su entorno. La marca es un artefacto cultural, y como tal hay que pensarla y comunicarla. Posee un valor intrínseco, poderoso, que trasciende el ámbito de los negocios, pero que gravita decididamente en estos.

Las marcas son  verdaderas estandartes de un extenso universo humano con innumerables atributos.  La impronta inherente de una marca, al ser estratégica, la enviste de una función herramental extensa. En tal sentido, podemos entender una marca como un “constructo” emergente dentro del espacio de las representaciones sociales y las producciones culturales. Son dispositivos tangibles y visibles, cuya impronta es seguir mutando y evolucionando a lo largo del tiempo, en un continuo que alterará irremediablemente su morfología  y  su posicionamiento.

 

Fernando Roig es Director de la Licenciatura en Publicidad de Eseade. Estudió Lic. En Publicidad en la UNLZ. Es Licenciado en Educación con orientación en Diseño Curricular de UNQUI. Posgrado en Constructivismo /Flacso. Especialista de posgrado en Humanidades y Cs. Sociales con mención en Comunicación de UNQUI. Fue Director (2003-2012) de la carrera de Publicidad  y  Director de la Especialización de posgrado en Construcción de marcas (2006-2012) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES-Buenos Aires). Es profesor en la Universidad de Buenos Aires en la Facultad de Ciencias Económicas. Fue director creativo en Ecuador para Young & Rubicam y Foote, Cone & Belding.

RECORRIDO INTELECTUAL DE VARGAS LLOSA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Uno de mis proyectos aun no ejecutados consiste en invitar a varios de mis amigos, con algunos de los cuales he hablado en borrador, ex-marxistas y ahora formidables liberales para que escriban sobre sus respectivos tránsitos intelectuales y recopilar esos documentos en un libro (y no digo tránsitos ideológicos, porque esta palabreja en su acepción más difundida implica algo cerrado, terminado e inexpugnable, lo cual es la antítesis del liberalismo y de todo conocimiento que es por definición provisorio y abierto a refutaciones tal como nos enseña la visión popperiana).

Esta idea es naturalmente en interés personal al efecto de percatarme de cuales han sido los autores, las obras y las ideas que los atrajeron cuando eran socialistas, cuales fueron las que los incitaron al cambio y finalmente cuales las que primeramente los atrajeron del lado liberal.

Esto es lo que en cierto sentido ha hecho muy resumidamente Mario Vargas Llosa en su reciente presentación Mi trayectoria intelectual, una conferencia suya titulada “Mi trayectoria intelectual: del marxismo al liberalismo” pronunciada en el Institut économique de Montreal un año antes de la publicación a que hacemos referencia, también en francés y en inglés en la misma edición.

En esa conferencia Vargas Llosa alude a su recorrido intelectual que puede a su vez apretarse para esta nota periodística en nueve etapas. Primero, su alarma ante las dictaduras latinoamericanas y las consiguientes explotaciones especialmente a los más pobres, lo cual lo derivó a libros como el de Jan Valtin (La noche quedó atrás), en ese momento un autor comunista aunque luego se apartó de esa concepción. Segundo, sus estudios en la Universidad de San Marcos de su Perú natal donde comenzó a leer a Lenin, a Marx, a George Polizer y más adelante a Sartre.

Tercero, se produjeron disidencias con sus colegas comunistas debido a crecientes desconfianzas a las actitudes dogmáticas y sectarias, como resultado principal de sus lecturas de Camus y de André Gide. Cuarto, se produce la revolución cubana contra Batista que lo llenó de entusiasmo. Quinto, comienzan sus primeras desilusiones con Castro a raíz del descubrimiento de que las llamadas Unidades Miliares de Ayuda a la Producción eran campos de concentración para encerrar y torturar a disidentes. Sexto, su viaje a la Unión Soviética lo convenció de la crueldad del sistema, de la miseria en que vivían sus habitantes y la censura que sufrió  el propio escritor cuando el régimen soviético eliminó  cuarenta páginas de una de sus novelas en ruso.

Séptimo, debido a estas y otras experiencias similares dejó de ser comunista y se dio cuenta que “había estado desperdiciando mi tiempo, había desperdiciado años leyendo muchísimo acerca del marxismo. Me sentí muy solo y desnudo”. Octavo, comenzó el estudio y la lectura de autores como Aron y Revel. Noveno, sobrevino el célebre caso Padilla en Cuba lo cual indignó a Vargas Llosa y a otros renombrados pensadores por lo que adhirió a varios manifiestos públicos contra el régimen comunista de la isla. Y noveno, ahondó en los trabajos de Berlin, Popper y otros cientistas sociales que lo encaminaron cada vez con mayor profundidad en las sumamente amplias y ricas avenidas liberales.

Como es de público conocimiento, Vargas Llosa ha publicado en abultada escala no solo en el género de la ficción sino escritos de gran calado en defensa de los ejes centrales de la sociedad abierta. En este último sentido, personalmente estimo que uno de sus mayores logros se refieren a su fundamentada y reiterada crítica a los nacionalismos. Por ejemplo, en su artículo “El elefante y la cultura” nos dice que “Resumamos brevemente en que consiste el nacionalismo en el ámbito de la cultura. Básicamente, en considerar lo propio un valor absoluto e incuestionable y lo extranjero un desvalor, algo que amenaza, socava, empobrece o degenera la personalidad […] Hay que combatir resueltamente estas tesis a las que, la ignorancia de un lado y la demagogia de otro, han dado carta de ciudadanía, pues ellas son un tropiezo mayor para el desarrollo cultural”.

Los que participamos de la filosofía de la libertad estamos sumamente agradecidos por las múltiples faenas de Mario Vargas Llosa al explicar las ventajas de esa tradición en muy diversas tribunas y desde diversas perspectivas, especialmente al contemplar la situación de los relativamente más pobres que son usados por los autoritarios para incrementar su poder cuando no enriquecerse con dineros malhabidos, lo cual hacen en alianza con empresarios prebendarios que le escapan al mercado abierto y a la competencia.

Es de especial significación su permanente esfuerzo por el fortalecimiento de la democracia tan vilipendiada y desfigurada en no pocos lugares, donde la idea de los Giovanni Sartori de nuestra época ha sido sustituida y contrabandeada por una desfachatada cleptocracia, es decir, el gobierno de los ladrones de libertades, de propiedades y se sueños legítimos de vida. Hayek, Leoni y otros has sugerido medidas adicionales para ponerle bridas al Leviatán que deben ser consideradas junto a otras de tenor equivalente si es que no queremos sucumbir frente a votos mayoritarios que asaltan al Poder Judicial y a todos los organismos de contralor, incluyendo tribunales electorales en una farsa macabra e inaceptable que arrasa con las autonomías individuales.

En otro de sus artículos (“Muerte y resurrección de Hayek”), Vargas Llosa escribe que en el terreno liberal “ninguno fue tan lejos como Friedrich von Hayek” que insistió “que la planificación centralizada de la economía mina de manera inevitable los cimientos de la democracia y hace del fascismo y del comunismo dos expresiones de un mismo fenómeno, el totalitarismo, cuyos virus contaminan a todo régimen, aun de apariencia más libre que pretenda ´controlar´ el funcionamiento del mercado […] Como von Mises, como Popper, Hayek no puede ser encasillado dentro de una especialidad, en su caso la economía, porque sus ideas son tan renovadoras en el campo económico como en los de la filosofía, el derecho, la sociología, la política, la historia y la ética. En todos ellos hizo gala de una originalidad y un radicalismo que no tienen parangón dentro de los pensadores modernos”.

Cabe en este contexto agregar que Hayek escribió en “El dilema de la especialización” que “nadie puede ser un buen economista si sólo es economista y estoy tentado a decir que el economista que es sólo economista tenderá a convertirse en un estorbo, cuando no en un peligro manifiesto”. Es decir, se torna indispensable para el economista el incorporar temas epistemológicos, filosóficos en general, históricos, éticos y jurídicos para esta disciplina que muy bien ha estipulado von Mises en el contenido y en el título de su magnum opus: La acción humana. Tratado de economía.

Efectivamente, la acción humana para ilustrar el campo de esa ciencia que hasta ese entonces era interpretada como circunscripta al terreno de lo material y sin conexión con otras áreas científicas, una línea que a contracorriente fue iniciada por Adam Smith con su Teoría de los sentimientos morales en 1759 como base para su posterior La riqueza de las naciones, pero desafortunadamente en gran medida abandonada hasta la irrupción de la decimonónica Escuela Austríaca.

En un plano diferente y privativo de cada uno (Vargas Llosa ha dicho cuando se postulaba a la presidencia de Perú que “la religión como el amor son temas reservados a la intimidad de cada cual”), este autor ha inventado para si una nueva categoría referida al ámbito de la religiosidad -claro, no de iglesias oficiales- que es la del “agnóstico relativo” admitiendo la posibilidad de algo más allá de la vida terrena. Mi conjetura es que de modo especial han influido sobre él, George Steiner a través de Real Presence. Recuerdo que escribió sobre esta obra en la época que lo conocí personalmente a Vargas Llosa con motivo de un seminario en el Instituto de Cultura Económica de la Universidad de Boston en 1990 (oportunidad en la que lo invité a pronunciar un par de conferencias en ESEADE, las que, dicho sea al pasar, fueron muy exitosas) y la otra influencia que en esta materia estimo de peso sobre él ha sido el libro de Emanuel Swedenborg titulado El cielo y sus maravillas y el infierno publicado originalmente en latín en 1758.

Es una obviedad sostener que entre los liberales hay diferencias,  lo cual ocurre también con uno mismo muchas veces cuando leemos lo publicado y percibimos que podríamos haber mejorado la marca, puesto que como ha dicho Borges citando a Alfonso Reyes dado que no hay tal cosa como un texto perfecto “si no publicamos, nos pasamos la vida corrigiendo borradores”. No hay popes en este espacio tan fértil que apunta al respeto recíproco, todo está abierto en medio de un proceso siempre evolutivo. En todo caso, esto también va para Vargas Llosa con algunas pocas de sus reflexiones y posturas que no compartimos, temas sobre los que intercambiamos ideas en su momento, en el seminario de las II Jornadas Liberales Iberoamericanas, en Benidorm, en 1994.

Finalmente, una nota autorreferencial y si se quiere de vanidad aunque no me la crea, transcribo la generosa dedicatoria que me escribió Mario en el referido libro sobre su recorrido intelectual, la última vez que estuve con él, en marzo de este 2015, en Lima: “Para Alberto Benegas Lynch, maestro de maestros, con todo el afecto de su amigo y lector”.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer rector de ESEADE.

Elecciones británicas: la otra gran sorpresa

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 12/5/15 en: http://www.lanacion.com.ar/1792010-elecciones-britanicas-la-otra-gran-sorpresa

 

Lass elecciones parlamentarias británicas de la semana pasada depararon una sorpresa mayúscula: la del triunfo realmente amplio obtenido por el partido conservador liderado por el primer ministro David Cameron. Ninguna de las encuestas de opinión previas lo había previsto. Lo que no es inusual, ni tampoco insólito, desde que algo similar había sucedido en las elecciones británicas de 1992, en las que también su impusieron los conservadores. Así como en las recientes elecciones israelíes, en las que Benjamín Netanyahu, contrariando los pronósticos, se consagrara vencedor.

Los conservadores británicos -luego de esa victoria, particularmente dulce porque confirma la preeminencia de las ideas de centro en Gran Bretaña- podrán gobernar por cinco años más con mayoría propia en la Cámara de los Comunes. Sin demasiados obstáculos operativos, entonces.

El gran partido de la oposición, el laborismo; los liberales/demócratas; y hasta el controvertido “Partido de la Independencia”, que levantara las banderas de la anti-inmigración y el euro-escepticismo, quedaron -todos- postergados. Como es tradicional, como consecuencia de lo sucedido, los líderes opositores -reconociendo sus fracasos- dieron un paso al costado y presentaron sus renuncias a la conducción de sus respectivos partidos políticos.

Las recientes elecciones británicas depararon además una segunda gran sorpresa, agria para los conservadores, en este caso: la que tuvo por escenario a Escocia. Porque allí el “Partido Nacional Escocés” desplazó (en realidad, barrió) al laborismo de lo que fuera un bastión en el que, por décadas, ejerciera un amplio predominio. El nacionalismo escocés se quedó con nada menos que 56 de las 59 bancas totales en juego y corresponden a Escocia en la cámara baja del Parlamento británico.

Esa -también colosal- sorpresa tiene una gran responsable: Nicola Ferguson Sturgeon, la actual cabeza del gobierno escocés, a la que sus adversarios se refieren como “la mujer más peligrosa de Gran Bretaña”.

Hablamos de una mujer importante, a la que ya se compara con la alemana Ángela Merkel. Llevó a su partido de 6 escaños a los 56 que acaba de obtener, lo que conforma un salto cuantitativo descomunal. El nacionalismo escocés será, en más, el tercer bloque en Westminster. Con derechos automáticos propios a poder participar en los debates y a preguntar al primer ministro. Lo que supone haber adquirido una gravitación de alcance nacional, que hasta ahora no tenía, en todos los temas.

Sturgeon nació en 1970. En 1992 se graduó de abogada en la Universidad de Glasgow, ciudad donde es inmensamente popular. Casada, pero sin hijos, su vida está dedicada íntegramente a la política. Incisiva y obstinada, es particularmente hábil al tiempo de debatir, como lo demostró en la reciente elección, donde participó en los debates entre los siete candidatos, descollando entre ellos.

Parlamentaria escocesa desde 1997, Nicola reemplazó a Alex Salmond luego de que éste perdiera el referendo de independencia de septiembre pasado; en los hechos ha transformado a Escocia en una Nación con un partido único

Se puede o no estar de acuerdo con ella, pero tiene ideas claras y sabe expresarlas con propiedad. Su vida refleja la que ha sido una lucha incansable por sus ideas. De origen humilde, es hija de un electricista y de una enfermera y sabe ciertamente lo que es esforzarse desde joven. Accesible, tranquila, con gran sentido común, pero a la vez despiadada a la hora de tener que serlo, se ha ganado el respeto de los escoceses, a los que hasta parece haber cambiado psicológicamente. Tiene como asesor cercano nada menos que al popular actor escocés Sean Connery, quien -nacionalista- se ha ocupado exitosamente de dotarla de una impecable oratoria y de su ahora agradable imagen pública.

Sturgeon está políticamente ubicada a la izquierda del laborismo moderado de Tony Blair. Es progresista y le gusta jugar ese papel ideológico, en el que parece sentirse cómoda. Por eso, predica insistentemente un credo de corte anti-nuclear (que incluye su tenaz oposición al proyecto “Trident”, el de los submarinos nucleares) y rechaza la continuidad de los ajustes económico-sociales.

Con su vertiginoso ascenso, la idea de una Escocia independiente ha vuelto a aflorar. Sin embargo, ese no es un paño que, por ahora, Nicola agite. Para nada. No está llamando a celebrar rápidamente un nuevo referendo. Pero advierte a todos que, si Gran Bretaña de pronto decide salir de la Unión Europea, Escocia no estará obligada a respetar una decisión de esa magnitud sin su consentimiento. Razón por la cual, la opción de la independencia volverá, en ese supuesto, a estar sobre la mesa.

Por esto Cameron, que ha prometido renegociar la vinculación de su país con la Unión Europea, tarea que culminará con la convocatoria a un refrendo sobre la pertenencia británica a la Unión Europea antes de fines del 2017, deberá ser cuidadoso cuando del reflejo escocés de sus políticas y propuestas europeas se trate.

¿Cómo será la convivencia entre Nicola Sturgeon y David Cameron? ¿Dura? ¿Conflictiva? Pronto lo sabremos. Pero el líder conservador tiene conciencia de que ha aparecido una rival de envergadura. Con su propia agenda y sus propios objetivos, distintos ciertamente de los de Cameron. Ocurre que el león escocés ha vuelto a rugir. Recuperado. No es poco.

Cameron tiene, entonces, dos complejos desafíos por delante. El primero tiene que ver con mantener a su país dentro de la Unión Europea. El segundo, en cambio, se refiere a la continuidad de Escocia en el Reino Unido. De los resultados que finalmente obtenga en ambas cuestiones dependerá la identidad que Gran Bretaña asuma de cara al siglo XXI. Para ello, es cierto, Cameron acaba de recibir un espaldarazo tan oportuno como importante. Que, no obstante, sabe que no durará eternamente..

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Impuestos y el camino a la tiranía

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 17/5/15 en: http://economiaparatodos.net/impuestos-y-el-camino-a-la-tirania/

 

La mayor carga tributaria más la “santificación” del voto son la combinación perfecta que han elegido los tiranos para apropiarse del poder

La forma de generar ingresos que tienen el sector privado y el sector público son totalmente diferentes. En el primer caso, el sector privado, si está bajo una economía de mercado en la cual tiene que competir, no puede obtener sus ingresos en forma compulsiva porque cometería un delito. En el caso del sector público la forma de obtener sus ingresos es en forma compulsiva. Utiliza el monopolio de la fuerza para extraer parte de los ingresos de la gente para financiar el gasto.

El sector privado, cuando compite, solo puede obtener sus ingresos ganándose el favor del consumidor. Tiene que producir algo de utilidad para el consumidor, pero además, en la combinación de precio y calidad que éste demande. Por el contrario, el sector público puede obtener compulsivamente sus ingresos aún sin ofrecer nada a cambio al que paga los impuestos.

Si el estado, le cobra impuestos a un sector de la sociedad para transferírselo a otro, al que paga impuestos no le da nada a cambio como en el caso del mercado. Por el contrario, lo explota impositivamente para obtener su beneficio político.

En general, los gobiernos populistas, buscan explotar impositivamente a algún sector de la sociedad que no tenga gran peso en el momento de las elecciones, para transferirle esos ingresos a amplios sectores de la sociedad de manera tal de beneficiarse con su voto.

Ya lo había advertido Bastiat en La Ley. El estado no puede hacer nada que si lo hiciese un particular constituiría un delito. Es decir, si voy con un grupo armado a quitarle parte de sus ingresos a determinado grupo de personas, eso es un robo y, en un estado de derecho, me meterían preso. Ahora, si yo logro convencer a los legisladores para que sancionen una ley por la cual el estado puede utilizar el monopolio de la fuerza para quitarle parte de su ingreso a otro grupo de personas para que me lo den a mí, eso, para los progres, es un acto de solidaridad social, cuando en realidad es solo un robo legalizado. El estado se convierte en delincuente.

El problema es que, como decía Bastiat, del delincuente común puedo defenderme, pero del estado delincuente ya es más complicado porque tiene todo el aparto de coerción y compulsión a su disposición, que debería ser utilizado para defender el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de las personas pero se lo usa para violar los derechos que debería custodiar. Así, los gobernantes se transforman en simples delincuentes que saquean a la población en beneficio propio.

No es casualidad que los gobiernos populistas que luego devienen en tiranías, argumenten siempre que sus actos están legitimados por el voto popular. Para el populista tener la mayoría de los votos significa que no hay orden jurídico al que deban someterse. Ellos solo se someten a la “soberanía” popular. Si el pueblo los votó, entonces nadie puede oponerse. Y si se opone es un golpista. Típica deformación del sentido de las palabras del populismo y del socialismo. Tal es el grado de deliberada distorsión del sentido de las palabras que, por ejemplo, cuando existía la cortina de hierro, la Alemania Oriental, dominada por la bota comunista, se llamaba República Democrática Alemana.

En mi opinión, gente sinceramente democrática y republicana ha caído en el error de endiosar el voto. Si la gente vota a un tirano, está bien porque es la mayoría popular. Sin embargo, el voto es solo un mecanismo pacífico de elección de las personas que, transitoriamente, tendrán a su cargo la administración de la cosa pública. Pero el que es elegido para administrar, tiene que someterse al estado de derecho prestablecido. Es decir, tiene la mayoría de los votos pero no para hacer lo que quiere, sino para lo que puede y le manda el orden constitucional.

La trampa del populismo que luego deviene en tiranía, es llegar al poder por el voto, saquear impositivamente a determinados sectores de la sociedad para repartir entre amplios sectores y de esta forma asegurarse el voto de la mayoría. Una vez que tienen una mayoría importante en la legislatura y retienen el monopolio de la fuerza, entonces comienzan a cambiar el orden institucional por el que fueron elegidos e intentan darle un aspecto de legalidad a la tiranía que pretenden instalar redactando nuevas normas jurídicas que les otorgue el poder absoluto. Es decir, cambian el orden institucional al cual deben someterse, por otro por el cual someten a la población a sus caprichos y se reservan para ellos todo el poder.

Ese camino de una democracia republicana hacia la tiranía se consigue utilizando, entre otros mecanismos, el sistema impositivo. El estado comienza cobrándole a unos pocos para repartir entre muchos. Como la economía se resiente, no solo por la carga impositiva sino también por las regulaciones que suelen imponer estos gobiernos populistas y por las violaciones a los derechos de propiedad que imponen, cada vez hay menos recursos genuinos para apropiarse y eso los obliga a ampliar la base de imposición a la cual expoliar. Es decir, los obliga a cobrarles impuestos a más sectores de la sociedad, lo cual exige más controles y represión.

A medida que la economía se va achicando y cada vez hay menos recursos para confiscar con los impuestos, más sectores caen bajo el yugo estatal. Pero al mismo tiempo, mayor represión hay que aplicar para contener el descontento popular. Se hacen leyes más duras para sancionar a quienes se oponen y la represión contra el pueblo es cada vez más feroz. En ese punto la tiranía ya está instalada y normalmente es muy difícil quitársela de encima si no es con sangre derramada. Debe haber muy pocos casos en la historia del mundo en que un tirano no haya generado, primero una gran represión de los opositores y luego una amplia represión cuando la mayoría del pueblo muestra su descontento.

Todo comienza, entonces, con el aumento de impuestos en nombre de la “solidaridad social” como si los políticos tuviesen el monopolio de la solidaridad y el común de la gente fuera cretina que no le importa el prójimo. La mayor carga tributaria más la “santificación” del voto que todo lo convalidad y justifica, son la combinación perfecta que han elegido los tiranos para apropiarse del poder. A esto hay que agregarle la estupidez de la mayoría de la población que también santifica el voto, cuando en realidad lo que hay que santificar son los derechos individuales y luego vemos cómo elegimos a quienes, transitoriamente, tendrán el monopolio de la fuerza para defender los derechos individuales.

La picardía de los tiranos de “santificar” el voto y la estupidez de amplios sectores políticos y de la sociedad de hacer lo mismo, es lo que transforma la democracia republicana en gobiernos populistas que finalmente terminan en tiranías.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

Brazil’s World Cup Stadiums Fall to Kids Parties, Squatters, Bus Parking

Por Belén Marty: Publicado el 19/5/15 en: http://panampost.com/belen-marty/2015/05/19/brazils-world-cup-stadiums-fall-to-kids-parties-squatters-bus-parking/#.VVtYWr6m6iE.facebook

 

The hangover from 2014’s FIFA World Cup is not yet over for Brazil. Barely a year after the last of the fans disappeared, at least four of the 12 stadiums used for international matches are facing severe financial problems.

The monolithic sporting complexes, dubbed elefantinhos brancos (white elephants) by local media, have been hit hard by Brazil’s financial crisis and many are now abandoned, face costly structural problems, and are even sheltering homeless Brazilians.

Brasilia’s newly built Mané Garrincha stadium, the second most expensive ever built after the United Kingdom’s Wembley Stadium, is now being used as a parking lot for 400 local buses.

The US$550 million spent on Mané Garrincha means it can hold up to 72,000 people, but the most popular team in the capital plays in Brazil’s fourth division, and attracts no more than 5,000 fans per match.

Even US glam metal rockers Kiss refused to use the stadium while on tour because of its exorbitant associated costs.

The Brazilian government now spends almost US$200,000 per month to keep the stadium operational, and has begun to convert the area underneath the stands into office spaces for 400 public employees.

More than 400 buses are parked in the World Cup stadium between rush hours. (La Tercera)

Cuiaba stadium, located in Matto Grosso State, is suffering a similar fate. The city’s biggest stadium is closed because of structural weaknesses, but recently featured in the headlines once more after a group of Brazilians with no fixed address took up residence in the locker rooms.

The 42,000-seater stadium, which hosted players from Colombia, Chile, Russia, and Nigeria, among others, is now no longer occupied by any professional soccer team.

Multiple local officials, including the head of the city’s World Cup efforts, are meanwhile facing investigation after an $800 million railway that was supposed to link the stadium with the airport failed to materialize.

The stadium at Natal, northeast Brazil, is turning to new sources of revenue, including hosting weddings and organizing kids’ parties. The OAS Group, which built Dunas de Natal for $132 million, is now selling it on. The firm has been implicated in a massive corruption scandal centering around state oil firm Petrobras, and is struggling to stay solvent.

The same group is trying to get rid of the $300 million Arena da Amazonia stadium in Manaus, which costs $233,000 a month to run. The inhabitants of the sweltering Amazonian region are apparently too few and far in between to fill the venue.

Local sports reporter Leânderson Lima told NPR that the root of the problem lies in how most of Brazil’s World Cup stadiums were built in places with no strong local teams to sustain them after the tournament was gone.

“The local league games have very low attendance, and it costs a lot of money to put games on at the arena,” Lima explained.

“In Manaus nowadays, local team matches actually take place in two training centers, and not in the World Cup stadium,” he added.

Only four soccer matches were played at the Manaus stadium since it opened in March 2014, which, taking its total construction costs, ended up costing Brazilian taxpayers $75 million per match. Plans even surfaced at one stage to transform the stadium into a prison after the tournament ended as a means of profitably filling the structure.

The Brazilian government originally forecast that $900 for each taxpayer would be spent on building the country’s 12 new stadiums. This figure later tripled.

Nevertheless, the party isn’t over for Brazil, which next year will host the 2016 Olympic Games, and the government is on course to spend even more than it did on the World Cup.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

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