Los sindicatos y el poder estamental: de Platón a Perón

Tanto en La República platónica como en la Comunidad Organizada, los estamentos se mantienen equilibrados por la figura de un líder fuerte con profunda consciencia de qué es lo bueno y que no.

Los sindicatos y el poder estamental: de Platón a Perón

Todo camino introductorio a la filosofía suele converger en sus primeros peldaños en la figura de Aristocles, más popularmente conocido como Platón, que, según la conocida historia, vivió en Atenas, entre los años 427 y 347 antes de Cristo y fue discípulo y principal escriba de esa otra gran figura filosófica que fue Sócrates, el aguijón ateniense.

Hasta ahí, los hechos suelen ser medianamente conocidos, incluso por los que no necesariamente dedican su vida al pensamiento filosófico. Lo que no siempre se dice y se describe en su justa medida, es el contexto en el cual este pensador desarrolla su obra y, justamente, qué sentido tiene ésta para el marco social de su época y, lo que es incluso más importante, para la nuestra.

El gran desvelo del joven Platón, es la formulación de un orden social justo, que aleje la tan temida stasis (del gr. στάσις o guerra civil), que permita el desarrollo armónico de la sociedad y lo que era un clásico del pensamiento antiguo: la vida buena. Esta búsqueda no se daba en un contexto plácido para Platón, sino todo lo contrario. Como suele suceder con las grandes ideas que marcan nuestro destino luego, Platón escribe su tan famosa obra, en el marco de varios fenómenos políticos y sociales que terminarían confluyendo en la caída de Atenas y su pérdida de influencia definitiva en el escenario regional de su época. La rebelión de los treinta tiranos contra la incipiente democracia, que llevó a la muerte de más del 5% de la población ateniense, encabezada en parte por su tío materno Critias, la condena y posterior muerte de su mentor Sócrates, decidida por la voluntad popular, la guerra contra Esparta, el deterioro de las tradiciones y el auge de un sistema fundado en la voluntad de riquezas (de las que tanto desconfiaba), entre otros factores, marcaron definitivamente el pensamiento del joven Aristocles y lo llevaron a proponer ese orden social perfecto que se describe en La República.

En ésta, su obra más reconocida, Platón formula un orden social basado en la conservación de tres estamentos inamovibles: el de Los Filósofos, iluminados conocedores de lo bueno que tienen como principal carga pública la guía de los otros estamentos hacia esa vida buena, los Guardianes, especie de garantes de la seguridad comunitaria que deberán dedicar su vida a la protección interna y externa de la ciudad o polis y el estamento productivo, sobre el que Platón pone poca atención y esperanza, y solo invita a la moderación (voluntaria o impuesta) de sus pasiones.

Independientemente de los cientos de miles de consideraciones que han sido realizadas sobre una obra de tal relevancia, a los efectos de este artículo, baste decir que este intento de orden perfecto, basado en la armonía de cada estamento social, donde la paz y el progreso se consiguen en tanto y en cuanto cada cual haga aquello que ha venido a hacer, no se ha perdido con el tiempo, sino todo lo contrario. Aun cuando el mismo Platón abandona la posibilidad de que un orden así pueda ser sostenido, y ya en obras como El Político y Las Leyes, y con la madurez que traen los años, abandona paulatinamente el idealismo y lleva su producción filosófica por el sano camino de la moderación y el pragmatismo (camino que luego continuará su discípulo Aristóteles), ciertos resabios de este orden perfecto y planificado, continúan existiendo al día de hoy.

El Sindicato Policías provincia de Buenos Aires (Sipoba) se creó en 1989, pero no posee personería gremial. Su integrantes aseguran que la ex ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, la firmó, pero que luego fue

El Sindicato Policías provincia de Buenos Aires (Sipoba) se creó en 1989, pero no posee personería gremial. Su integrantes aseguran que la ex ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, la firmó, pero que luego fue “adulterada”. Ahora, reclaman ante la Comisión Internamericana de DDHH.Sipoba

La Comunidad Organizada es, tal vez, el libro de cabecera de todo buen peronista que quiera abrevar en las ideas principales que dieron forma al movimiento nacional fundado por Juan Domingo Perón. La lectura atenta de lo que el tres veces presidente argentino propone como un orden justo, tiene fuertes reminiscencias con ese sistema platónico que describíamos sucintamente hace unos instantes. Si bien el propio Perón era profundamente afecto a citar a Aristóteles, lo confesase o no, el realismo aristotélico quedaba inmerso en el campo de la pragmática del método, pero el idealismo platónico no dejaba de estar presente en el horizonte de sus fines.

Los estamentos del idealismo peronistas eran diferentes en composición, pero no en naturaleza. La iglesia, como garante moral, el ejército y las fuerzas de seguridad, como atalayas del orden, los sindicatos, como representantes de los sectores trabajadores, los empresarios, como poseedores del capital y, por encima de todos y velando porque todo en su justa medida y armoniosamente se ordene hacia la vida buena, el poder político, encabezado éste en la figura del Presidente de la Nación, encarnada en el propio Perón.

No es el fin de este artículo hacer una crítica profunda a este orden, ni desde un punto de vista normativo, ético o siquiera fáctico, sino tan solo señalar una particularidad que ha sido olvidada. Tanto en La República platónica como en la Comunidad Organizada, los estamentos se mantienen equilibrados por la figura de un líder fuerte con profunda consciencia de qué es lo bueno y que no. Sin ese líder, el sistema es impensado e incluso inviable.

La República Argentina convive en tal sentido entre dos órdenes con identidad profundamente diferente: aquél formal y contenido en la Constitución Nacional, que reconoce solo tres poderes y procedimientos legales para la conformación de éstos y uno material y fáctico, en donde Sindicatos, el clero, movimientos sociales y diversos otros grupos de presión, sostienen un poder para-democrático, con profunda influencia en las políticas públicas que nos rigen. Esto es algo que todo argentino conoce, pero de lo que rara vez se habla, como esos secretos de familia que es mejor no ventilar, para que nadie se incomode.

Baste decir para concluir este artículo que la convivencia de ambos sistemas ha demostrado su fracaso, no solo en el deterioro paulatino de las instituciones republicanas, sino en el magro desarrollo económico y social de nuestro país. Una constitución de origen liberal y un ordenamiento de poder que en la práctica obedece a un sistema estamental o corporativo, no conviven en ningún otro lugar del globo y, tal vez, eso explique por qué Argentina sigue siendo ese cisne negro que a contramarcha de todo el mundo civilizado, retrocede en lugar de avanzar.

Y a lo anterior, proponemos una reflexión extra: ¿cuán vigente sigue incluso, en su original naturaleza, ese orden corporativo ya sin su mentor presente y con una presidencia cada día más debilitada desde el poder fáctico? ¿Cuán sostenible es ese idealismo platónico peronista, cuando la columna vertebral del movimiento y sus derivados coyunturales, los así llamados movimientos sociales, no responden a un poder fuerte que debe guiarlos al bien común sino que se ordenan por una lógica de apropiación de poder y recursos absolutamente particular?

Preguntas que, como esos secretos de familia, nos vendrán a golpear la puerta, inevitablemente, en la noche en la que parece estar entrando nuestro querido país.

Mauricio Alejandro Vázquez es Título de Honor en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires, Magister en Ciencias del Estado por la Universidad del CEMA, Magister en Políticas Publicas por la Universidad Torcuato Di Tella y coach certificado por la International Coach Federation. Ha trabajado en la transformación de organismos públicos y empresas. Actualmente es docente de Teoría Política, Ética, Comunicación, Metodología y administración en UADE y de Políticas Públicas en Maestría de ESEADE. También es conferencista y columnista en medios como Ámbito Financiero, Infoabe, La Prensa, entre otros. Síguelo en @triunfalibertad

LA METAFÍSICA DE KARL POPPER

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 27/4/14 en http://gzanotti.blogspot.com.ar/2014/04/la-metafisica-de-karl-popper.html

 

(dehttps://www.academia.edu/4217615/El_liberalismo_politico_de_Karl_Popper)

Es correcto decir que la filosofía de Karl Popper se reduce a la afirmación de la

falsabilidad empírica como principio metodológico de las ciencias naturales?

Sencillamente, no. Su filosofía tiene una serie de temas, cuya explicación no es ahora el

momento, pero que tienen en común que no son empíricamente falsables:

 

a) la afirmación de la noción de verdad como adecuación a la realidad (18);

b) coherentemente con lo anterior, la afirmación del realismo frente al idealismo (19);

c) la teoría de los 3 mundos: el físico, los estados humanos de conciencia y las teorías en

sí mismas consideradas (20);

d) la afirmación de la verdad y la lógica como propiedades privativas de las teorías del

mundo 3 (21);

e) la no reducción del mundo 3 a lo material (22);

f) la consiguiente irreductibilidad de la inteligencia humana a lo material y la

afirmación del libre albedrío (23);

g) la diferencia esencial entre ciencias sociales y naturales no tanto sobre la base del

método (24) sino por la afirmación del libre albedrío (25);

h) y todo ello, sin contar con la actitud racional montada sobre el imperativo categórico

de la no violencia y el diálogo, eje central de su moral que corona y-o fundamenta la

actitud crítica que está detrás de todo su sistema.

 

Estamos convencidos, no sólo de que estas tesis se sostienen de modo no conjetural y son

afirmadas decididamente por Popper como programas metafísicos de investigación (26), sino

que además son todos coherentemente analizados sobre la base de una noción de “crítica”

que nunca se redujo a una versión de falsación como “teoría versus hechos”. El posterior y

tan mentado enfrentamiento de Popper con Kuhn (27) ha hecho olvidar el carácter fuertemente

metafísico del método hipotético-deductivo en Popper, no sólo por el origen metafísico de

las conjeturas, sino por la teoría implícita en la base empírica que los científicos

“convencionalmente” utilizan para el testeo. Lo que queremos decir con todo esto es que

la ética de Popper, evidentemente no falsable, no es una isla, una excepción en un autor que

ha sido interpretado como un casi positivista, sino al revés: es un telón de fondo sumamente

coherente en un autor cuyo enfrentamiento con el positivismo del Círculo de Viena fue

mucho más visceral que lo que sus posteriores enfrentamientos con una hermenéutica

relativista puedan hacer suponer (esto no implica afirmar que sea Kuhn la expresión de esa

hermenéutica).

 

La conclusión es la siguiente: la libertad de expresión frente al estado autoritario o

totalitario no se basa en el relativismo gnoseológico, del cual el conjeturalismo sería una

versión, sino en la afirmación, no conjetural, del mandato de no imponer las ideas por la

 

 

18 Ver Conocimiento objetivo y Realismo y el objetivo de la ciencia (bibliografía).

19 Op.cit.

20 Sobre todo en Conocimiento objetivo, op.cit.,cap. 4.

21 Op. cit., y El universo abierto (ver bibliografía).

22 Op.cit.

23 Op.cit.

24 Sobre todo, en La miseria del historicismo, op.cit., cap. IV.

25 Op.cit y El universo abierto, op.cit.

26 Véase Realismo y objetivo de la ciencia, p. 232.

27 Sobre todo por “Normal Science and its Dangers”, en Criticism and the Growth of Knowledge, Cambridge

University Press, 1970, y el art. “The Myth of the Framework”, en el libro homónimo, op.cit.

 

 

 

Bibliografía:

 

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________ Realismo y el objetivo de la ciencia; Tecnos, Madrid, 1985.

________ El universo abierto; Tecnos, Madrid, 1986.

________ La miseria del historicismo; Alianza Ed., Madrid, 1987.(4)

________ Búsqueda sin término; Tecnos, Madrid, 1985.

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________ Conocimiento objetivo; Tecnos,Madrid, 1988.

________ La lógica de la investigación cientifica,Tecnos, Madrid, 1985.

________ Sociedad abierta; universo abierto; Tecnos, Madrid, 1984.

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Arthur Schilpp Lasalle; Illinois, 1974.

________ The Myth of the Framework; Routledge, Londond and

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________ The Lesson of this Century; Routledge, 1997.

________ In Search of a Better World, Routledge, 1994.

________ All Life is Problem Solving, Routledge, 1999.

________ El cuerpo y la mente; Paidos,1997.

________ The World of Parmenides; Routledge, 1998.

________ The Open Society and Its Enemies, Princeton University Press, 1971, vols 1 y 2.

Miller, D. (ed.): Popper Selections; Princeton University Press, 1985.

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Hayek, F.A.von: “Scientism and the Study of Society”; en The Counter Revolution of

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Artigas, M.: Lógica y ética en Karl Popper; Eunsa, Pamplona, 1998.

Corcó Juviñá, J.: Novedades en el universo: la cosmovisión emergentista de Karl R.

Popper; Eunsa, Pamplona, 1995.

 

Gabriel J. Zanotti es Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA).  Es profesor full time de la Universidad Austral y en ESEADE es Es Profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE.