Oportunidades y movilidad social: el caso Zara

Por Martín Krause. Publicado el 24/4/14 en http://bazar.ufm.edu/oportunidades-y-movilidad-social-el-caso-zara/

 

Una alumna de la materia Managerial Economics presentó el caso de la empresa Zara. Quiero reproducir su historia, ya que plantea algunos temas interesantes relacionados con otras discusiones que han tenido lugar en este blog, tales como: ¿qué es necesario para que exista “movilidad social”? ¿son programas sociales o la existencia de ámbitos abiertos para que la gente pueda desplegar su iniciativa?

Zara

Amancio Ortega, el fundador y dueño de Zara es hoy una de las personas más ricas del planeta. ¿Es justificable su riqueza? ¿Es “merecida”? A diferencia de cuando vimos aquí el tema del “capitalismo de amigos”, aquí no aparece ningún privilegio o vínculo político. Veamos su historia:

“El caso Zara, comienza en los años 60’s, Amancio Ortega, hoy su director general, era vendedor de ropa detrás de un mostrador con estudios solamente primarios ha conseguido levantar un imperio empresarial, por su increíble crecimiento y su elaborada maquinaria organizativa en todos los campos, ha llegado a convertirse a ser uno de los casos más estudiados en las maestrías más prestigiosas.”

“El primer paso fue un modestísimo negocio de ropa de bebé que su hermana cosía en casa mientras otro hermano viajaba para venderla por las ferias de las ciudades gallegas. Después vendría una fábrica de batas y ropa de bebé con un puñado de empleados.”

“El negocio fue creciendo y en 1975 abrió sus puertas la primera tienda Zara, que tenía muy poco que ver con sus actuales hermanas, porque, entre otras cosas, la ropa que vendía se compraba a terceros. Poco a poco se empezaron a comercializar prendas de fabricación propia mientras se abrían tiendas por las cuatro provincias gallegas. La feliz idea de saltar fuera de Galicia surgió en 1980 cuando creyeron que podían conseguir un eficaz sistema de distribución.”

• 1963-1975.- La primera tienda Zara abrió en 1975 en La Coruña (España), lugar en el que inició su actividad el Grupo y en el que se ubican los servicios centrales de la compañía, Amancio Ortega Gaona, presidente y fundador de Inditex, inicia su actividad empresarial como fabricante de prendas de vestir. El negocio crece progresivamente en esta década hasta contar con varios centros de fabricación, que distribuyen sus productos a distintos países europeos. Sus tiendas, ubicadas siempre en emplazamientos privilegiados, están presentes en más de 400 ciudades en Europa, América, Asia y África.

• 1976-1984.- El concepto de moda de Zara experimenta una buena acogida social que permite extender su red de tiendas a las principales ciudades españolas.

• 1985.- Creación de Inditex como cabecera del grupo de empresas.

• 1986-1987.- Las sociedades de fabricación del Grupo dirigen la totalidad de su producción a la cadena Zara y se sientan las bases de un sistema logístico adecuado al fuerte ritmo de crecimiento previsto.

• 1988.- La primera apertura de una tienda Zara fuera del territorio español se produce en diciembre de 1988 en Oporto (Portugal).

• 1989-1990.- El grupo inicia su actividad en Estados Unidos y Francia con la apertura de establecimientos en Nueva York (1989) y París (1990).

• 1991.- Nacimiento de la cadena Pull and Bear y compra del 65% del Grupo Massimo Dutti.

• 1992-1994.- Inditex prosigue la apertura de nuevos mercados internacionales: México en 1992, Grecia en 1993, Bélgica y Suecia en 1994.

• 1995-1996.- Inditex adquiere la totalidad del capital de Massimo Dutti. En ese año se produce la primera apertura del Grupo en Malta y al año siguiente en Chipre.

• 1997.- Noruega e Israel se unen a la lista de países en los que está presente Inditex.

• 1998.- Inicia su andadura la cadena Bershka, dirigida al público femenino más joven, en un ejercicio en el que se producen aperturas en nuevos países: Reino Unido, Turquía, Argentina, Venezuela, Emiratos Árabes, Japón, Kuwait y Líbano.

• 1999.- Adquisición de Stradivarius, que se convierte en la quinta cadena del Grupo. Se abren tiendas en nuevos países: Holanda, Alemania, Polonia, Arabia Saudí, Bahrein, Canadá, Brasil, Chile y Uruguay.

• 2000.- Inditex instala sus servicios centrales en un nuevo edificio situado en Arteixo (Coruña, España). Apertura de tiendas en cuatro nuevos países: Andorra, Austria, Dinamarca y Qatar.

• 2001.- Lanzamiento de la cadena de lencería Oysho. El 23 de mayo del 2001 comienza la cotización de Inditex en el mercado bursátil. Durante este año el Grupo se introduce en: Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, República Checa, Puerto Rico y Jordania.

• 2002.- Comienzan las obras de construcción del nuevo centro logístico de Zara en Zaragoza (España). El Grupo abre sus primeras tiendas en Finlandia, Suiza, El Salvador, República Dominicana y Singapur.

• 2003.- Apertura de las primeras tiendas de Zara Home, la séptima cadena del Grupo. Inditex inaugura en Zaragoza (España) el segundo centro de distribución de Zara, Plataforma Europa, que complementa la actividad del centro logístico de Arteixo (Coruña, España). Se producen las primeras aperturas de tiendas del Grupo Inditex en Eslovenia, Eslovaquia, Rusia y Malasia.

• 2004.- El grupo abre su tienda número 2.000 en Hong Kong y alcanza presencia en 56 países de Europa, América, Asia y África. En este año se han abierto, además, las primeras tienda en Marruecos, Estonia, Letonia, Rumanía, Hungría, Lituania y Panamá.

• 2005.- Inditex abre sus primeras tiendas en Mónaco, Indonesia, Tailandia, Filipinas y Costa Rica.

• 2006.- Serbia, China Continental y Túnez se unen a la lista de mercados donde Inditex tiene presencia.

• 2007.- Zara Home pone en marcha la primera tienda online de Inditex. Dos nuevas plataformas logísticas –ubicadas en Meco (Madrid) y en Onzonilla (León)- comienzan su actividad. Zara inaugura en Florencia (Italia) su tienda número 1.000, Bershka y Pull and Bear superan las 500 tiendas. Apertura

• 2008.- Lanzamiento de Uterqüe, cadena especializada en la venta de accesorios y complementos de moda. Inditex abre su tienda número 4.000 en Tokio y alcanza presencia en 73 países tras la entrada en Corea, Ucrania, Montenegro, Honduras y Egipto.

• 2009.- Inditex cierra un acuerdo con el Grupo Tata para abrir tiendas en India a partir del 2010. El Grupo abre sus primeras tienda en Siria y cadenas como Massimo Dutti, Bershka y Pull and Bear inician su andadura en China.

Como resultado de esto Amancio Ortega es supermillonario. Además:

“El Grupo Inditex está integrado por más de 70.000 profesionales en todo el mundo. Cuenta con una plantilla internacional, la mitad de los empleados trabajan fuera de España, la mayoría femenina –un 82,8% y joven –con una edad media de 26 años”.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

La señora de paja

Por José Benegas. Publicado el 24/4/14 en http://josebenegas.com/2014/04/24/la-senora-de-paja/

 

La falacia del hombre de paja es la preferida de la señora que se está despidiendo, con ese afán que tiene de humillar, que vaya uno a saber de dónde vendrá. Consiste en llevar la posición de sus oponentes a términos absurdos que le permitan refutarla y además despreciarla. En ese ejercicio ratifica en su cabecita que es una “genia”, pero por supuesto necesita rodearse de un público alquilado que le festeje sus estupideces. El espectáculo es sombrío, pero está tan habilitado por la consideración pública y el silencio que corre pocos riesgos de enterarse de hasta que punto hace el ridículo. Antes de ayer inauguró unos vagones, con los que trata de seguir en línea con el delirio de un país con tren bala, cuando su sistema económico consiste en la descapitalización de la infraestructura establecida en los noventa que tanto odia y su resultado son personas muertas que ella desprecia. En ese acto contó que fue a buscar la tapa de Clarín del día en que los ferrocarriles cerraban, a ver qué les encontraba. Su argumento es los trenes estaban mal por el mercado, cuando llegó el estado fueron una maravilla. Lo que prueba lo primero es que Menem era malo, lo que no tiene que demostrar a su vez porque sus interlocutores lo asumen. Lo segundo se comprueba con esos vagones comprados, de los que no informó el precio, que van a circular por las mismas vías obsoletas en las que descarrilan todos los días ¿Los muertos de Once? Pues ni figuran en su relato. Pero la falacia del hombre de paja vino con la “demostración” de que los que hablan de inseguridad hablan pavadas, según ella. En Clarín encontró que se había abatido a un criminal que había matado a un guardia cárcel. Entonces llegó a su conclusión: ¿vieron que los hechos criminales no empezaron hace dos años? Es decir, la gente que se está quejando porque la matan para quitarle al auto o la cartera en realidad esta sosteniendo que la inseguridad empezó hace dos años (ellos están hace once) y ella es tan piola que encontró la prueba de que no es así, hurgando en la tapa de Clarín. Como ella todos los concurrentes festejaron el hallazgo que demostraba la idiotez de todos menos ellos. La misma falacia utiliza cuando habla, siguiendo al zaffaronismo penal, de una supuesta argumentación que usan los que se quejan que no es tal. Es más, es una argumentación del propio oficialismo. Esto es que los delincuentes son los pobres. Nos dicen que la inseguridad es la venganza por la pobreza, la venganza privada que ellos habilitan mientras se quejan de linchamientos. Pero la señora utiliza una argumentación tonta que le pertenece a ella, para ponerla en boca de quienes no quieren ser asesinados, les atribuye odiar a los pobres y entonces sale ella su millonario collar a espetarles un clasismo que los demás nunca han esgrimido. Lo mismo hacen los supuestos eruditos académicos que pasearon por la televisión en tiempos de linchamientos. Según ellos todo el que quiera parar a los criminales, odia a los jóvenes pobres y para esa tontería tienen la respuesta. Entre tanta paja, el espectáculo de la locura sin refutación es el peor de lo síntomas a futuro. 

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

 

Inflación: puja distributiva o emisión monetaria

Por Martín Krause. Publicado el 22/4714 en http://bazar.ufm.edu/inflacion-puja-distributiva-o-emision-monetaria/

 

Un alumno hizo referencia a un artículo publicado en Página12 sobre la inflación aunque su interés era debatir sobre el grado de concentración y competencia en distintos mercados.

“A diferencia de los planteos de la ortodoxia, las causas de los aumentos de precios derivan de una intensa puja distributiva que se viene agudizando desde el 2007, y que a esta altura se ha asentado en expectativas inflacionarias que superan el 20 por ciento. Pero lo cierto es que esta puja, esencialmente marcada por la disputa capital-trabajo, se juega en distintas canchas o escenarios de la política, la economía y la cultura.”

“Se trata de una puja por definir tarifas, salarios, precios de las cadenas productivas y precios de consumo en general, que se manifiesta en distintos contextos, algunos más sensibles a la política económica, otros casi inalcanzables por ella.”

Inflación

El planteo de que la inflación es causada por una puja distributiva deja algunas cosas sin contestar. Por ejemplo:

  1. Colombia tuvo en 2013 una inflación anual de 1,94%. Esto es menos que la inflación en Argentina o Venezuela en un solo mes. ¿Es que allí no hay “puja distributiva”? y, si no la hay, ¿qué es lo que la ha calmado?
  2. Ecuador, con una economía dolarizada tuvo una inflación anual de 2,70%, con políticas económicas no iguales, pero con cierta similitud a las argentinas.
  3. Perú tuvo una inflación anual de 2,86% y Chile del 3%
  4. Venezuela tuvo una inflación del 56,20% (la circulación monetaria creció 69,2% en 2013)  y Argentina del 28,38%.

Luego comenta cada una de esas “canchas” donde se disputan los precios, y como resultado de lo cual los precios crecen. Entre otros, está la existencia de oligopolios. El artículo da a entender que existen sectores concentrados con la capacidad de fijar precios más altos. Al respecto comenta:

“Si se observa la incidencia de la concentración en la formación de precios, entre 2001 y 2010 los precios de las industrias oligopólicas (ramas altamente concentradas) se incrementaron un 7,6 por ciento por encima del promedio sectorial, mientras que los precios de las ramas medianamente concentradas y las ramas escasamente concentradas retrocedieron un 10 por ciento respecto de la media fabril. Por ello, el proceso de suba de precios fue conducido por las firmas integrantes de las ramas altamente concentradas.”

Pero nótese que “todos” los precios subieron, aunque más los de las industrias concentradas. ¿Por qué todos subieron? ¿Por qué también subieron los de sectores no concentrados donde no hay poder de mercado?

Hagamos un ejercicio imaginario al revés: ¿qué pasaría con esa puja distributiva si no creciera la emisión de dinero? Pues si los sectores concentrados tienen poder para subir sus precios, y siendo que una cantidad fija de moneda y no se ha emitido más, los precios de los sectores no concentrados deberían “caer”, ya que no tendrían ventas porque hemos gastado más en los productos de los sectores monopólicos.

Y respecto a los sectores concentrados, una forma sencilla de reducir o eliminar su poder sería abriendo las importaciones, con lo que la cantidad de oferentes se multiplicaría, pero eso es precisamente lo contrario que suelen hacer quienes creen que la inflación es fruto de la puja distributiva y, en definitiva, sancionan y favorecen el poder de los sectores concentrados.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

 

Algunas reflexiones sobre el último “paro”

Por Gabriel Boragina. Publicado el 19/4/14 en http://www.accionhumana.com/

 

El último “paro” nacional argentino ha suscitado mucha discusión a todo nivel. A la misma queremos agregar nuestras reflexiones sobre el particular.

La particularidad de la última “medida de fuerza” adoptada por los trabajadores (o si se quiere por los sindicatos que dicen “representarlos”) es que la misma pretendió ser dirigida contra el gobierno (no faltaron los que dijeron que -en rigor- la medida tuvo como destinatario a políticos presuntamente “opositores”, lo que en relación a lo que pretendemos expresar ahora, no viene al caso, y no hace diferencia alguna si la “huelga” o “paro” fue dirigida contra “el gobierno” o contra “la oposición” o contra “la clase política” en su conjunto. Si se quiere, puede decirse que fue contra estos tres grupos, por separado o en forma conjunta. Repetimos que, no viene al caso para lo que vamos a comentar seguidamente).

Desde el oficialismo ha habido muchos que han pretendido criticar la medida diciendo que los paros “no son” legales, sino que sólo las huelgas lo serian. Por lo que será interesante examinar cuál sería la presunta “diferencia” entre los términos “paro” y “huelga”, tarea a la que nos abocamos a continuación:

El art. 14 bis de la Constitución de la Nación Argentina dice: “Queda garantizado a los gremios:…el derecho de huelga”, pero no explica qué debe entenderse por el término “huelga”, ni tampoco explica cual sería la supuesta diferencia con “el paro”, por lo que deberemos recurrir a expertos juristas que nos lo expliquen. De esta suerte leemos:

“Desde el punto de vista de los trabajadores, paro, según la definición de Nápoli, es el medio más parecido a la huelga, pero se distingue de ella por la brevedad de su duración y por la forma de manifestarse, pues “mientras la huelga puede traducirse en la inasistencia al trabajo, el paro, no”, porque constituye siempre un “alto” en su curso, concertado por los trabajadores para protestar.”[1]

Según otro experto en Derecho Laboral: “paro voluntario, individual o colectivo, como la huelga, en que existe un concierto para no trabajar, pero directamente encaminado a la consecución de un fin preciso”[2]

Según el primer criterio, el paro es una forma de la huelga, no algo distinto, ni tampoco contrario a esta, sino más bien una especie (paro) dentro del género (huelga). Pero, según el segundo razonamiento, la huelga sería un paro colectivo, en el que el género pasa a ser el paro, y la especie pasa a ser la huelga, es decir, se invierte la relación “género/especie”.

De lo que no cabe duda, luego del examen de la opinión de los expertos juristas en derecho del trabajo, es que no existe la pretendida “antítesis” entre paro y huelga, como para decir -como falazmente lo hacen los oficialistas- que el paro “no” es legal y la huelga “si” lo es. Indudablemente, y conforme las opiniones de los expertos juristas, no haydiferencia -ni de fondo ni de forma- entre paros y huelgas. Ambos términos describen un único fenómeno: el cese de la actividad laboral, y punto.

Otros oficialistas se quejaron de que “la medida” no tuvo por efecto beneficiar a los trabajadores. Si analizamos las consignas bajo las cuales el “paro/huelga” fue convocado, observamos que estas fueron: “No a la inflación, No a la inseguridad, No al ajuste”. Desde el estricto ángulo de las tres consignas, no puede caber ninguna duda que las tres SI perjudican el nivel de vida de los trabajadores, y siempre teniendo en cuenta que trabajadores somos todos los que trabajamos, sea manual o intelectualmente. Muchas veces se ha explicado que la inflación perjudica principalmente a los asalariados, ya que ese flagelo, originado pura y exclusivamente por los gobiernos, derrite el poder adquisitivo del salario. Otro tanto cabe decir respecto de la segunda consigna (“No a la inseguridad”). Sólo a desprevenidos, distraídos o aviesamente perversos se les puede “escapar” el incremento del delito que trajo el advenimiento del gobierno del nefasto matrimonio Kirchner (FpV) desde la llegada del primero al poder. Y sólo también a esos tres grupos (desprevenidos, distraídos o aviesamente perversos) les podría parecer que la inseguridad “no” afecta el derecho de los trabajadores. Parece absurdo tener que explicarles que, las principales víctimas de la creciente ola de delitos que asola la Argentina son justamente los asalariados, ya que cuando en un país la delincuencia crece, lo hace en todos los estratos sociales, desde los más altos hasta los más bajos, y el target de sus víctimas también crece indefectiblemente en todos los niveles sociales. Por supuesto, los asalariados no son excluidos como posibles víctimas por parte de los malvivientes. Al contrario, son las víctimas más simples de atacar.

Por último, la tercer consigna enarbolada por los huelguistas (“No al ajuste”) innegablemente también perjudica a los asalariados, habida cuenta que las cargas que el gobierno impone a la masa asalariada, (impositivas; menor oferta de bienes y servicios por la fijación de precios políticos a bienes de “primera necesidad”; incrementos de costos laborales que ocasionan mayor desocupación; ajuste a jubilaciones y pensiones; precios más altos por la inflación; y un largo etc.) obviamente perjudican -y mucho- a los asalariados. En consecuencia, como podemos observar, es calumniosamente falso también, que el “paro/huelga” no haya tenido la finalidad de beneficiar a los asalariados. Al menos, desde el punto de vista formal, no puede decirse que el reclamo no haya sido legítimo, como tampoco puede afirmarse que no haya estado bien formulado en sus tres consignas principales.

Despejado pues el aspecto terminológico que indica la legalidad (o mejor dicho la constitucionalidad) del paro/huelga, pasemos ahora a las reflexiones que anticipamos hacer sobre el tema.

Por supuesto sabemos que toda “medida de fuerza” (se la llame como se la quiera llamar y se la defina como se la quiera definir) no es el método más idóneo para solucionar conflictos. Por lo general, en lugar de resolver el entuerto, lo termina agravando, sobre todo si el destinatario de la medida (en este caso el gobierno) hace caso omiso a la misma y reacciona en sentido contrario “redoblando la apuesta” como suele haber hecho el gobierno del FPV.

 

 

[1] Dr. OSSORIO MANUEL-Diccionario de ciencias jurídicas políticas y sociales-Editorial Heliasta-1008 páginas- Edición Número 30-ISBN 9789508850553. pág. 691.

[2] Dr. LEÓN SCHUSTEE en Enciclopedia Jurídica OMEBA -TOMO 8 letra D Grupo 32. Voz “Huelga”

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero. 

Hay vida fuera del cochecito

Por José Benegas: Publicado el 17/4/14 en http://josebenegas.com/2014/04/17/hay-vida-fuera-del-cochecito/

 

El gobierno de la señora Kirchner ha entrado en la etapa de la intrascendencia. No se puede hablar de debilidad porque el kirchnerismo logró que la ilegalidad en la que se maneja sea tomada como normalidad. Una década medieval digamos, con elementos de culto al jefe de la banda sorprendentes, que se ha naturalizado. Por lo tanto las señora no pierde el poder hasta los últimos días dado que éste sistema político que más que encuadrar en el marco constitucional está descripto en el Código Penal (antes de la reforma), sigue fluyendo en recursos. Todavía hay un año para mandar farándula jubilada con contratos a defender a tontas y locas la inflación, la inseguridad, la mentira, el latrocinio y la frase tonta del día. Hay más de un año para hacer rendir el negocio de TV farandulera lobbista de tratar la política con formato de Polémica en el Fútbol y legitimar la canchereada asaltante. Pero la intrascendencia tiene que ver con la imposibilidad de armar negocios de largo plazo. Algunos amiguitos buscan convertirse en simples empresarios del juego en la Florida, otros fantasean con venderle sus activos a los chinos y algunos han hecho tanta que en realidad planean su jubilación prematura con fotos en la revista Caras. Todos cuentan con que un país que toleró a los kirchner estará dispuesto a reciclarlos por un poco de cercanía a la torta, alguna invitación o contacto. El sueño argentino de convertirse en un gran chorro. Y si no de tener una selfie con alguno. A la vez en el orden político Capitanich habla para sí mismo. Sólo por costumbre los diarios siguen destacando sus falacias diarias como si fueran noticia, pero las novedades del corazón son ya más atractivas que su mala imitación de Aníbal Fernández. Lo que digan, lo que hagan, empieza a no importar y no porque no puedan hacer todavía mucho daño. Lo están haciendo, pero todos sabemos que la oposición está barrenando y mandando a confeccionar la ropa con la que piensa asumir sus futuros cargos, así que por qué ocuparse de algo de lo que no se ocuparon en los últimos diez años, salvo excepciones, en los que ellos y sus empleados cobraron sueldos exorbitantes para no molestar. Pero acá viene la falla del plan. Existe una cosa que se llama realidad. El plan Kirchner es extender el naufragio hasta el 2015, con endeudamiento, con la soja o con la bendición vaticana. Les da igual, mientras puedan llegar. Arreglar no piensan arreglar nada. La señora dejará un país con un gasto público atroz, en recesión con inflación, el nivel de impuestos más alto de la región, con la declaración de su Corte de que gran parte de los recursos que ya se gastaron eran inconstitucionales, esto es las retenciones, así que habrá que devolverlas en juicios cuyas sentencias vendrán en los años del próximo gobierno y tampoco se contará con esos recursos. Lo cual no deja de ser una buena noticia. La realidad no lee a Durán Barba, así es que plantea una de estas posibilidades que no negocia: 1. Reducir el gasto público drásticamente. 2. Aumentar la inflación y/o los impuestos 3. Bicicletear la situación con refinanciamiento. 4. Ignorar el problema. De la Rúa se encontró con una encrucijada similar, pero el país estaba en calma y no tomado por el robo tolerado. No estaban los resortes económicos, el poder judicial y muchas empresas cooptadas desde la facción oficial, al menos en un nivel comparable al actual. Recibió un pase complicado y su naturaleza radical lo llevó a optar por una combinación de las salidas 2, 3 y 4. Sabemos cómo le fue ¿no? Los políticos en general son así, se preguntan qué cosa puedo hacer para no enfrentar el problema. Cualquier cosa que les digan la agarran, pero los nuestros exageran. En el mundo ponen el freno varias cuadras antes del iceberg, no aceleran. Hay algo que podríamos aprender: después de un gobierno que despilfarra, eso fue al final el gobierno de Menem, no puede venir una Alianza explicando que se ha despilfarrado poco o con un criterio no demasiado sensible. Para encarar la solución número uno, la adulta, la que nos salva de verdad, se necesita una batalla cultural contra el espíritu adolescente y parasitario con el que los K convirtieron a la Argentina en un rebaño. El desafío es enorme, pero los políticos de la oposición no dan señales de enterarse de la cuestión. Es tan infantil la Argentina que para muchos la esperanza es que todos mientan, que hagan “la gran Menem”, esto es decir una cosa para la tribuna (ellos) pero hacer otra. Después que él se haga cargo de los costos y si el plan falla se puede retomar la droga moral del llamado progresismo, mandando al titiritero al matadero. Pero esa vía también está agotada. Es decir o el país se enfrenta a su problema de 70 años de mentalidad parasitaria peronista, que incluye a radicales, socialistas, militares y todas las nuevas variantes de la política o sencillamente desaparece ¿Será mucho decir desaparece? Ya no lo creo. El cambio cultural no consiste en convencer a la gente de que debe sufrir. Esa es la visión adolescente de hacerse adulto. Lo que el país debe entender es que hay una felicidad en aceptar la realidad, en madurar, que se debe dejar de sufrir por la estupidez porque la vida sin costo no existe. El problema siempre es que el beneficio sea mayor que el costo, no que no haya costos como quieren los niños malcriados y los “progresistas”, aunque esto tal vez sea una redundancia. ¿Queremos salir de la pobreza y la declinación económica? Se necesita todo eso que la progresía enseña a la gente a odiar: empresas, empresarios, afán de lucro, comercio, apertura. También deshacerse de todo lo que ellos aman: subsidios, regalos, protecciones, consuelos. Si el nefasto sistema educativo que todos veneran prepara masas de profesionales para ser empleados (cosa que es un gran error), es una locura que el sistema mismo emita su credo anticapitalista del modo cerrado y obstinado en que lo hace. Pero la coherencia hay que encontrarla en la manipulación. Nuestro sistema así como lo dejan los K es una gigantesca maquinaria de frustración que provee ovejas para el sacrificio. Sacrificios que aumentan la frustración, pero a su vez el protagonismo de la visión negra de la vida, de la visión impotente en la que la izquierda puede administrar la depresión general con más resentimiento. A otra cosa mariposa. El cambio político, la solución económica y la campaña electoral de una opción electoral que no quiera terminar como de la Rúa, deben alinearse en un único sentido. Nunca ha habido una facilidad tan grande para diferenciarse de todo el resto, el problema es que la progresía también inyectó su maquinaria de frustración entre los políticos opositores. Lo que dicen que no se puede hacer, se puede hacer, es lo único que vale la pena hacer y nadie lo ha probado. Por más que los encuestados contesten que hay que tirarse al río, sabemos que no hay que hacerlo (¿lo sabemos?). Mientras se prueban el traje tantos futuros presidentes a lo mejor alguien les quita el guante, porque eso que está implícito en nuestra constitución histórica hace felices a los países, hace feliz a la gente. La Argentina ya lo probó. Hay vida fuera del cochecito. 

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

FACEBOOK Y COMPAÑÍA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Todas las tecnologías tienen sus pros y contras, incluso el martillo puede utilizarse para calvar un clavo o para romperle la nuca al vecino. Internet puede servir para indagar, digerir y sacar conclusiones valiosas, pero también para recolectar basura. Los celulares pueden servir para la comunicación o, paradójicamente, para la incomunicación cuando el sujeto en cuestión interrumpe la conversación con su interlocutor en vivo para atender una llamada con quien tampoco se comunica en el sentido propio del término. En definitiva no está ni con uno ni con otro.

 

Últimamente he estado intercambiando ideas con algunas personas cercanas como mi mujer, mi hijo menor Joaquín y mi cuñada Margarita sobre aplicaciones en Facebook que desde que en 2004 irrumpió en escena a raíz del descubrimiento de un estudiante (completado por otras contribuciones posteriores), se convirtió en un sistema que ha crecido de modo exponencial hasta que actualmente hay más de ochocientos millones de participantes.

 

Hoy parece que decae este instrumento para ser reemplazado por imágenes y textos que aparentemente tienen un plazo de supervivencia. De cualquier modo, las redes sociales en general han servido para muy distintos propósitos, tal vez el más productivo sea la coordinación para protestar frente a gobiernos desbocados, pero en esta nota me quiero detener en otro aspecto medular que me llama poderosamente la atención.

 

Este aspecto alude a la obsesión por entregar la propia privacidad al público, lo cual sucede aunque los destinatarios sean pretendidamente limitados (los predadores suelen darle otros destinos a lo teóricamente publicado para un grupo). De todos modos, lo que me llama la atención es la tendencia a la pérdida de ámbitos privados y la necesidad de publicitar lo que se hace en territorios íntimos, no necesariamente sexuales sino, como decimos, lo que se dice y hace dirigidas a determinadas personas o también actitudes supuestamente solitarias pero que deben registrarse en Facebook para que el grupo esté informado de lo que sucede con el titular.

 

Parecería que no hay prácticamente espacio para la preservación de las autonomías individuales, las relaciones con contertulios específicos quedan anuladas si se sale al balcón a contar lo que se ha dicho o hecho. Como es sabido, la Cuarta Enmienda en la Constitución estadounidense abrió un camino luego seguido por muchos otros países por la que se considera lo privado como algo sagrado que solo puede interrumpirse con orden judicial debidamente justificada por la posibilidad cierta de un delito y con la expresa mención de que y porqué se ha de avasallar.

 

Con los Facebooks y compañía no parece que se desee preservar la privacidad, al contrario hay una aparente necesidad de colectivizar lo que se hace. No hay el goce de preservar lo íntimo en el sentido antes referido. Parecería que estamos frente a un problema psicológico de envergadura: la obsesión por exhibirse y que hay un vacío existencial si otros no se anotician de todo lo que hace el vecino. Es como una puesta en escena, como una teatralización de la vida donde los actores no tienen sentido si no cuentan con público.

 

Una cosa es lo que está destinado a los demás, por ejemplo, una conferencia, la publicación de artículos, una obra de arte y similares y otra bien diferente es el seguimiento de lo que se hace privadamente durante prácticamente todo el día (y, frecuentemente, de la noche). Una vida individual así vivida no es individual sino colectiva puesto que la persona se disuelve en el grupo.

 

Ya dijimos que hay muchas ventajas en la utilización de este instrumento por el que se trasmiten también buenos pensamientos, humor y similares, pero nos parece que lo dicho anteriormente, aun sin quererlo, tiene alguna similitud con lo que en otro plano ejecuta el Gran Hermano orwelliano, o más bien, lo que propone Huxley en su antiutopía más horrenda aun porque es donde la gente pide ser esclavizada. En nuestro caso, las entregas de la privacidad son voluntarias (aunque, como queda dicho, algunas derivaciones desagradables no son para nada intencionales por parte de quien publica en su muro).

 

Es perfectamente comprensible que quienes utilizan Facebook sostengan que publican lo que les viene en gana y lo que desean preservar no lo exhiben, pero lo que llama la atención es precisamente el volumen de lo que publican como si eso les diera vida, como si lo privado estuviera fuera de la existencia.

 

En modo alguno es que los que exhiben sin tapujos su privacidad a diestra y siniestra sean totalitarios, es que tal vez contribuyan inconscientemente a colectivizar y a diluir la individualidad con lo que eventualmente se corre el riesgo de preparar el camino al mencionado Gran Hermano.

 

Como he puesto de relieve en otra oportunidad, según el diccionario etimológico “privado” proviene del latín privatus que significa en primer término “apartado, personal, particular, no público”. El ser humano consolida su personalidad en la medida en que desarrolla sus potencialidades y la abandona en la medida en que se funde y confunde en los otros, esto es, se despersonaliza. La dignidad de la persona deriva de su libre albedrío, es decir, de su autonomía para regir su destino.

 

La privacidad o intimidad es lo exclusivo, lo propio, lo suyo, la vida humana es inseparable de lo privado o privativo de uno. Milan Kundera en La insoportable levedad del ser anota que “La persona que pierde su intimidad lo pierde todo”. Lo personal es lo que se conforma en lo íntimo de cada uno, constituye su aspecto medular y característico.

 

La primera vez que el tema se trató en profundidad, fue en 1890 en un ensayo publicado por Samuel D. Warren y Luis Brandeis en la Harvard Law Review titulado “El derecho a la intimidad”. En nuestro días, Santos Cifuentes publicó El derecho a la vida privada donde explica que “La intimidad es uno de los bienes principales de los que caracterizan a la persona” y que el “desenvolvimiento de la personalidad psicofísica solo es posible si el ser humano puede conservar un conjunto de aspectos, circunstancias y situaciones que se preservan y se destinan por propia iniciativa a no ser comunicados al mundo exterior” puesto que “va de suyo que pérdida esa autodeterminación de mantener reservados tales asuntos, se degrada un aspecto central de la dignidad y se coloca al ser humano en un estado de dependencia y de indefensión”.

 

Tal vez la obra que mas ha tenido repercusión en los tiempos modernos sobre la materia es La sociedad desnuda de Vance Packard y la difusión más didáctica y documentada de múltiples casos es probablemente el libro en coautoría de Ellen Alderman y Caroline Kennedy titulado El derecho a la privacidad. Los instrumentos modernos de gran sofisticación permiten invadir la privacidad sea a través de rayos infrarrojos, captación de ondas sonoras a larga distancia, cámaras ocultas para filmar, fotografías de alta precisión, espionaje de correos electrónicos y demás parafernalia pueden anular la vida propiamente humana, es decir, la que se sustrae al escrutinio público.

 

Sin duda que en una sociedad abierta se trata de proteger a quienes efectivamente desean preservar su intimidad de la mirada ajena, lo cual no ocurre cuando la persona se expone al público. No es lo mismo la conversación en el seno del propio domicilio que pasearse desnudo por el jardín. No es lo mismo ser sorprendido por una cámara oculta que ingresar a un lugar donde abiertamente se pone como condición la presencia de ese adminículo.

 

Si bien los intrusos pueden provenir de agentes privados (los cuales deben ser debidamente procesados y penados) hoy debe estarse especialmente alerta a los entrometimientos estatales -inauditos atropellos legales- a través de los llamados servicios de inteligencia, las preguntas insolentes de formularios impositivos, la paranoica pretensión de afectar el secreto de las fuentes de información periodística, los procedimientos de espionaje y toda la vasta red impuesta por la política como burda falsificación de un andamiaje teóricamente establecido para preservar los derechos de los gobernados.

 

Pero es sorprendente que hoy haya entregadores voluntarios de su privacidad que es parte sustancial de la identidad puesto que de la intimidad nace la diferenciación y unicidad que, como escribe Julián Marías en Persona, es “mucho más que lo que aparece en el espejo”, lo cual parecería que de tanto publicar privacidades desde muy diversos ángulos queda expuesta la persona en Facebook (además de que en ámbitos donde prevalece la inseguridad ese instrumento puede tener ribetes de peligrosidad).

 

Demás está decir que este tema no debe ser bajo ningún concepto materia de legislación, la cual infringiría una tremenda estocada a la libertad de expresión que constituye la quintaesencia de la sociedad abierta en la que todos pueden escribir y decir lo que les venga en gana y por los medios que juzguen pertinentes (cosa que no es óbice para que quienes consideren que sus derechos han sido lesionados interpongan las demandas correspondientes ante la Justicia, siempre como un ex post facto, nunca censura previa).

 

A lo dicho anteriormente también ahora se agrega la multiplicación de los “selfies” (sacarse fotografías a uno mismo), sobre lo cual acaba de pronunciarse la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) en su reunión anual en Chicago respecto a la compulsión de sacarse fotos varias veces en el día y publicarlas en Facebook. Esta asociación de profesionales concluye que “esa pulsión se debe a una forma de compensar la falta de autoestima y llenar un vacío”.

 

El que estas líneas escribe no tiene ni tuvo Facebook por pura desconfianza, sin embargo manos misteriosas -un verdadero enigma propio del mundo cibernético- le han fabricado dos que en cada caso se aclara que “no es oficial” y que contiene algunos artículos y ensayos del suscripto. Es posible que esta noticia sea irrelevante, pero de todos modos la consigno como una nota a pie de página para el cierre de este apunte periodístico.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer Rector de ESEADE.

Brasil: Arranca en San Pablo cumbre mundial que decidirá el futuro de Internet

Por Belén Marty: Publicado el 23/4/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/04/23/brasil-arranca-en-san-pablo-cumbre-mundial-que-decidira-el-futuro-de-internet/?fb_action_ids=10152015747191583&fb_action_types=og.recommends

 

Dilma Rousseff, presidente de Brasil, dará un discursó hoy en San Pablo en la inauguración de la conferencia NetMundial frente a representantes de 85 países, donde se discutirán asuntos cruciales para la gobernanza global de Internet. Esta conferencia se realiza a un día de que el senado brasileño aprobara el nuevo Marco Civil de Internet, cuyo objetivo es garantizar el equilibrio entre los derechos y obligaciones de usuarios, el gobierno y las empresas, y mantener la apertura y descentralización de la red.

Según un comunicando de NetMundial, la reunión –que puede seguirse en vivo– es “una iniciativa conjunta del Comité Gestor de Internet en Brasil (CGI.br) y /1Net, el foro que reúne a las entidades internacionales de los distintos sectores que participan en la gobernanza de Internet.”

Además de Rousseff, confirmaron su asistencia al evento, entre otros, Paulo Bernado Silva, ministro de Comunicaciones de Brasil; Tim Berners-Lee, el científico británico conocido por ser el padre de la Web; y el estadounidense Vicent Cerf, también reconocido por sus aportes fundamentales para el nacimiento de Internet. Esta cumbre, que se celebra por primera vez, fue propuesta por la presidente de Brasil junto con la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), y contará con participantes del mundo empresarial, de la sociedad civil, la comunidad tecnológica y el mundo académico.

Internet cumple este año 25 años de vida y la cumbre NetMundial aprovechará la ocasión para tratar temáticas en torno a la seguridad, gobernanza y privacidad en la red. Uno de sus objetivos es dar un puntapié inicial para desarrollar la mejor forma de regular la infraestructura y uso de Internet.

Para Virgilio Almeida, secretario de política informática del ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI) de Brasil, “puede haber puntos de tensión en la cumbre” en relación al papel que deben tener los Estados en la gobernanza de Internet. Se buscará consensuar entre las distintas posturas que existen hoy en día con países que controlan absolutamente el contenido en línea (Cuba, China) y los actores que abogan por un Internet libre (Google), pasando por países como Argentina y el mismo Brasil, que han acusado a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos de conducir operaciones de espionaje informático en sus países.

“Nuestra crítica está relacionada al hecho de que Internet depende de los Estados Unidos. Los servidores raíz están todos en el hemisferio norte (Estados Unidos, Japón y Europa)”, manifestó Bernardo Silva. Manifestó que luego de conocerse el caso de Snowden se produjo una reacción por parte del público en general y esto, según él, produjo la necesidad de emprender un cambio.

NetMundial espera trazar los lineamientos para que la nueva estrucura de gobernanza global de Internet pueda ser implementada en el 2015.

“La Constitución de Internet”

El Senado de Brasil aprobó por unanimidad el martes un nuevo Marco Civil para la gobernanza de Internet en el país. La ley, que ha sido apodada “La Constitución de Internet”, tuvo que deshacerse de algunos puntos polémicos para su aprobación final. Por ejemplo, a pesar de lo que buscaba el oficialismo brasileño, no se obligará a las empresas proveedoras de servicios de Internet a mantener un centro de datos en Brasil.

La norma establece que empresas multinacionales como Facebook y Google se sometan a los fallos de las cortes nacionales que involucren a usuarios brasileños. También busca fortalecer la neutralidad de la red, al impedir que las compañías prestadoras de servicios cobren tarifas diferenciadas en función del consumo de ancho de banda.

Pero no todas las opiniones sobre el Marco Civil son favorables. Daniel Marchi, economista y miembro del Instituto Carl Menger en Brasilia, le explica a PanAm Post que el “Marco Civil de Internet representa un ataque a la libertad de expresión y a la privacidad de la información de los brasileños. Esta ley dará innumerables poderes al gobierno y a las autoridades judiciales”. Sobre la cuestión de la neutralidad de la red, añade: “Es perjudicial para el desarrollo de Internet, para los nuevos modelos de negocio, y para las inversiones necesarias para aumentar el tráfico”.

Marchi considera que la naturaleza de Internet elimina la necesidad de este tipo de leyes. “Principalmente por la competencia que existe en Internet. Si un determinado portal dejara escapar información privada de los usuarios, eso sería castigado por los mismos usuarios, que dejarían de visitar el sitio web”.

En su opinión, Internet es el ejemplo más claro de cómo funcionan los mercados libres. Afirma que si bien la red no es perfecta, “la competencia y el sistema de precios pueden garantizar los derechos de los usuarios mucho más efectivamente que la regulación”. En su opinión, la verdadera motivación de la regulación de Internet es que “a los gobiernos no les gusta la libre circulación de información. Venezuela ha sido un excelente ejemplo de eso. Turquía también. Sin hablar de Cuba, Irán o China, donde Internet ha sido censurado sistemáticamente.”

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

 

Instituciones, Economía y Políticas de Salud

Por Eduardo Filgueira Lima.

 

En este libro analizo el papel de las instituciones, así como el análisis económico de las políticas públicas y en particular de los procesos sanitarios, así como las opciones para la dilución del riesgo financiero implícito en las condiciones de incertidumbre y riesgo frente a eventos de salud. El objetivo es el diseño del proyecto de reforma posible, basado en criterios de aseguramiento, con el objetivo de mejorar las condiciones del sistema de salud en la Argentina, tanto en la relación gasto vs. resultados sanitarios, como en la búsqueda de mejora de la capacidad de respuesta.

 

http://www.lulu.com/shop/eduardo-filgueira-lima/instituciones-econom%C3%ADa-y-pol%C3%ADticas-de-salud/ebook/product-21584655.html

 

Eduardo Filgueira Lima es Médico, Magister en Sistemas de Salud y Seguridad Social,  Magister en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE y Profesor Universitario.

ERNESTO LACLAU: UN APUNTE

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Se ha escrito mucho sobre el autor que figura en el encabezado de esta nota  pero observo que la mayoría, sea para criticarlo o para aplaudir lo que dice, se aferran a sus extensos e interminables textos farragosos, en tramos ininteligibles construidos en base a una cadena interminable de galimatías conceptuales. No es que todo lo que escribe Laclau sea incomprensible, hay pasajes muy claros pero parecería que el estilo obedece a una estrategia que consiste en tirar la estocada con una idea-fuerza y luego adornarla largamente con una escritura sin sentido alguno para impresionar a los snobs y a los acomplejados (me refiero a aquellos que cuando no entienden conjeturan que el que escribe “debe saber mucho”). Karl Popper aludía a esos escritores reiterando que “la búsqueda de la verdad solo es posible si hablamos sencilla y caramente […] Para mí, buscar la sencillez y la lucidez es un deber moral de todos los intelectuales: la falta de claridad es un pecado y la presunción un crimen”.

 

No quiero abusar de la paciencia del lector pero tomo más o menos al azar una de las parrafeadas típicas de Laclau, esta vez de su libro Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo al efecto de ilustrar lo dicho para que cada uno juzgue por sí mismo. Por ejemplo: “Toda tipografía presupone un espacio dentro del cual la distinción entre regiones y niveles tiene lugar, ella implica, en consecuencia, el cierre del todo social, que es lo que permite que éste último sea aprehendido como una estructura inteligible que asigna identidades precisas a sus regiones y niveles. Por si toda objetividad es sistemáticamente rebasada por un exterior sustitutivo, toda forma de unidad, articulación y jerarquización que pueda existir entre varias regiones y niveles será el resultado de una construcción contingente y pragmática y no una conexión esencial que pueda ser reconocida”.

 

Lamentablemente en lo personal, al dirigir tesis doctorales he comprobado que no son pocos los alumnos que arrastran una especie de inercia en cuanto a que en sus monografías y similares durante la carrera de grado les han inoculado la manía del oscurantismo como si fuera un camino fértil para exhibir supuestos conocimientos sofisticados. En estos casos, se consume bastante tiempo en volver a la normalidad. Alan Sokal y Jean Bricmont han ilustrado magníficamente el punto señalado cuando publicaron un muy celebrado ensayo con referato en Social Text, luego de lo cual declararon que se estaban burlando de la comunidad académica ya que el trabajo contenía disparates superlativos y se aprestaron a publicar su propia refutación, a lo que la dirección del journal en cuestión concluyó que “no tenía altura académica” por lo que los autores decidieron publicar todo el material y el relato de lo sucedido en un libro titulado Imposturas intelectuales.

 

Vamos entonces lo que estimamos es el núcleo del mensaje de Laclau en sus escritos, las estocadas a las que nos referimos más arriba. En el libro que hemos citado de este autor sostiene en el contexto de su adhesión a la teoría de la plusvalía que “la clásica falacia liberal acerca de la relación entre obrero y capitalista consiste en reducir a esta última a su forma jurídica -el contrato entre agentes económicos libres- y que la crítica a esta falacia consiste en mostrar la desigualdad de las condiciones a partir de las cuales capitalista y obrero entran en la relación de producción”.

 

En esta misma línea argumental escribe el mismo autor en la misma obra que “en el caso de que la gestión del proceso económico deje de estar en las manos privadas del capitalista y pase a ser una gestión social, la emancipación del capitalista respecto del productor directo es transferida a la comunidad en su conjunto. Lo que el productor directo pierde en términos de autonomía individual, lo gana por otro lado con creces en tanto miembro de una comunidad” y, como remedio, sugiere “una intervención consciente, por lo tanto, permite regular la realidad crecientemente dislocada del mercado” puesto que “el mito del capitalismo liberal fue de un mercado absolutamente autorregulado”.

 

Este es en una cápsula el núcleo duro de Laclau en materia económica. Una perspectiva nada original pero que rebalsa en errores muy sustanciales. Primero, los salarios e ingresos en términos reales son consecuencia de las tasas de capitalización, es decir, fruto del ahorro interno y externo que hacen de apoyo logístico para elevar el nivel de vida. Los arreglos contractuales son siempre entre desiguales lo cual significa asimetrías en gustos y en informaciones, de lo contrario no se llevarían a cabo. En cuanto a las desigualdades patrimoniales, en un mercado abierto éstas responden a las votaciones de los consumidores en el plebiscito diario del supermercado y equivalentes, lo cual, a su vez, permite incrementar las antedichas inversiones, especialmente para bien de los más necesitados. Como hemos puntualizado en otras oportunidades, esto último no ocurre cuando los empresarios dejan de estar compelidos a satisfacer las demandas del prójimo puesto que sus riquezas se deben al privilegio otorgado por el poder político.

 

Por otra parte, en el mercado del cual todos formamos parte cuando adquirimos lo que necesitamos (incluso los libros de Laclau) las compras y ventas de bienes y servicios significan intercambios de derechos de propiedad y cuando éstos se vulneran se alteran los precios que al trasmitir señales falsas obstaculizan la contabilidad y la evaluación de proyectos hasta, en el extremo, tal como ocurría antes de la demolición del Muro de la Vergüenza en Berlín, se elimina toda posibilidad de cálculo económico. La idea de la llamada dirección estatal “conciente” es precisamente a lo que el premio Nobel en Economía Friedrich Hayek combate y refuta en su La fatal arrogancia. Los errores del socialismo. La función de los gobiernos en una sociedad abierta consiste en proteger los derechos de los gobernados, marcos institucionales que Laclau rechaza tal como veremos enseguida.

 

Por último, afirmar que lo que pierde el capitalista lo gana con creces la comunidad cuando la gestión la lleva a cabo el aparato estatal pasa por alto el hecho de que la asignación de los siempre escasos factores de producción operan a ciegas si no se administran por aquellos que los consumidores consideran más eficientes para atender sus requerimientos y, por ende, el traspaso de la gestión empresaria al Leviatán inexorablemente significa una pérdida neta o, más bien, un derroche.

 

En otro de sus libros titulado La razón populista comienza afirmando que “la noción misma de individuo no tiene sentido en nuestro enfoque” puesto que se dirige a ese antropomorfismo denominado “pueblo” basado en la supremacía de la mayoría sin cortapisas conducida por el líder con quien se establece un “lazo libidinal” en el contexto de un enfrentamiento al “otro antagónico” (las variantes capitalistas) en donde no hay división de poderes sino que el Poder Legislativo y el Judicial necesariamente deben acompañar las decisiones hegemónicas. Por eso no es de extrañar que, como lo señaló en una entrevista en Página/12 titulada “Vamos a una polarización institucional”, que subraye su adhesión al peronismo, al chavismo y a todos sus imitadores para concluir que, en este ámbito, “soy partidario hoy en América latina de la reelección presidencial indefinida”, esto es, puro bonapartismo.

 

Con su mujer -Chantal Mouffe- también ha publicado ensayos y un libro de gran difusión titulado Hegemonía y estrategia socialista: hacia una radicalización de la democracia donde, como queda dicho, entienden la democracia como las mayorías ilimitadas a contracorriente de toda la tradición democrática que desde sus comienzos ha enfatizado en el respeto a las minorías, lo cual está representado contemporáneamente por Giovanni Sartori y tantos otros intelectuales de gran calado.

 

Laclau se aparta de la tradición estrictamente marxista para ubicarse en un posmarxismo, así consigna en el libro citado en primer término que “yo nunca he sido un marxista total” puesto que “nuestro trabajo puede ser visto como una extensión de la obra de Gramsci”, en definitiva, “yo no he rechazado el marxismo. Lo que ha ocurrido es muy diferente, y es que el marxismo se ha desintegrado y creo que me estoy quedando con sus mejores fragmentos”.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer Rector de ESEADE.

Las negociaciones de paz entre Israel y Palestina se complican

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 9/4/14 en http://www.lanacion.com.ar/1679353-las-negociaciones-de-paz-entre-israel-y-palestina-se-complican

 

Después de nueve meses de febriles -pero infructuosos- esfuerzos por parte del Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para tratar de sacar al proceso de paz entre Israel y Palestina del pantano en que se encuentra, los hechos de la semana pasada sugieren que la posibilidad de sellar algún acuerdo sustantivo entre las partes parece haberse alejado significativamente.

Pese a que los negociadores, Tzipi Livni, por Israel; Saeb Erekat, por Palestina; y Martin S. Indyk, por los Estados Unidos , se han seguido reuniendo, tratando de llegar a alguna conclusión antes del 29 de abril, la fecha final prevista para las conversaciones en curso. La puerta sigue abierta, entonces, pero la hendija que queda es realmente angosta.

En efecto, la semana pasada el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, presentó formalmente la solicitud de admisión para que Palestina ingrese -de inmediato- a quince diferentes organismos internacionales, lo que se había comprometido expresamente a no hacer hasta el 29 de abril próximo. Aprovechando así el reconocimiento obtenido por Palestina como estado observador en la ONU , en el 2012.

Con anterioridad, a fin de marzo pasado Israel se había negado a liberar al último contingente de prisioneros palestinos comprometido conforme a lo que fuera convenido al comienzo de esta etapa de las conversaciones. Hablamos de prisioneros que, en rigor, debieron haberse liberado hace ya 20 años, como parte de los fallidos acuerdos de Oslo.

Esto sirvió de excusa al moderado -y desacreditado- Mahmoud Abbas para justificar su decisión unilateral de actuar como si las negociaciones hubieran fracasado. Quizás porque políticamente, su situación doméstica era casi insostenible.

Mientras tanto, Palestina no está dispuesta a reconocer a Israel como estado judío. Esto es bastante más, ciertamente, que reconocer simplemente el derecho del Estado de Israel a existir y tiene implicancias serias sobre la cuestión de los refugiados palestinos y su ambición de regresar alguna vez a las que fueran sus tierras. También impacta sobre la quinta parte de la población israelí, que tiene identidad palestina. Pero es, para Israel, un tema que se ha transformado en absolutamente crucial, que hace ciertamente a la defensa de su propia identidad y a su futuro.

Tampoco parece haber acuerdo sobre la presencia futura de las tropas israelíes en el Valle del Jordán. Ni sobre temas complicados, como lo son el status de Jerusalén, el tema de los refugiados, y las fronteras entre ambos Estados.

Ante los sucesos aludidos, un descorazonado -pero realista- John Kerry canceló su viaje a la región, sumiendo así a las negociaciones de paz en una suerte de limbo del que, cabe presumir, no será nada fácil salir, al menos en el corto plazo. Pese a que la retórica de todos no descarta que una reanudación de las conversaciones, después del 29 de abril, sea siempre posible. Y ciertamente, en teoría lo es.

 

Esto sucedió cuando John Kerry, también consciente de la falta de avances, impulsaba una prórroga de los plazos de la negociación en curso, para estirarlos hasta entrado el año 2015. Israel, en ese escenario, debía comprometerse a liberar a unos 400 prisioneros adicionales y a disminuir, asimismo, el ritmo de construcción de asentamientos, tanto en Jerusalén Este, como en Cisjordania. Los Estados Unidos , por su parte, liberarían (a la manera de incentivo adicional) a un conocido espía israelí, detenido desde hace más de 25 años. Me refiero a Jonathan J. Pollard, un ex oficial de inteligencia de la marina norteamericana condenado a prisión perpetua por espionaje en favor de Israel que, no obstante, podría tener derecho a solicitar ser liberado, provisoria y condicionalmente, en el 2015. Palestina, por su parte, debía comprometerse a mantener el status quo.

Algunos creen que, en contrapartida, los palestinos podrían requerir la liberación del carismático Marwan Barghouti, de 54 años. Es el prisionero más popular entre ellos. Para los israelíes, en cambio, es responsable directo de numerosos asesinatos. Por esto tiene sobre sus hombros cinco condenas seguidas a prisión perpetua. No obstante, defiende la solución basada en la tesis de los dos Estados y, para muchos, es el candidato con más probabilidades de ser el futuro presidente de Palestina, si la paz de pronto se alcanzara.

La alternativa descripta no está muerta, pero ciertamente luce difícil de implementar para evitar lo que aparece como un posible colapso de las conversaciones de paz.

Cabe señalar que el marco externo de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos no ayuda. Nada. Porque no proyecta ni previsibilidad, ni tranquilidad. Más bien, todo lo contrario: incertidumbre y una multitud de alternativas y riesgos peligrosos.

Más allá de la gravísima crisis que afecta a Ucrania -que hoy concentra las preocupaciones en el escenario externo- lo cierto es que en Medio Oriente , concretamente, Siria sigue sumergida en una guerra civil salvaje. En ella, Irán y Hezbollah, con Rusia, parecieran haber logrado un fortalecimiento relativo del régimen alauita de los Assad, que ya no luce como candidato inexorable a caer. Mientras el fundamentalismo musulmán, que ahora domina -en el terreno- a la insurgencia, sigue siendo dueño y señor de importantes pedazos del castigado país.

 

Egipto , por su parte, ha regresado a manos de los militares, pero está sumamente lejos de vivir en orden y tranquilidad. Por su parte, el convulsionado Líbano sigue frágil y está en el borde mismo del abismo que supondría una abierta guerra interna facciosa.

Si las negociaciones para la paz en Medio Oriente se diluyen, no es imposible que iniciativas como el boicot a Israel comiencen a ser impulsadas con más vigor, complicando las cosas. Ni que Israel vuelva a hacer difícil algunas iniciativas concretas que han avanzado, como la llevar los servicios de telefonía 3G a Gaza.

Para Benjamin Netanyahu , el cuadro es complicado. Porque a lo antedicho se agrega que tiene, en su propio gabinete, un arco iris de visiones bien disímiles. Sino opuestas. Como las de la encargada misma de impulsar las negociaciones de paz, Tzipi Livni, y las del ministro de vivienda, Uri Ariel, que procura aumentar el ritmo de construcción de los asentamientos, particularmente en Gibo, en el este de Jerusalén, lo que en nada facilita la marcha de las negociaciones de paz.

En síntesis, la realidad sugiere que en Medio Oriente las conversaciones de paz han llegado a una situación donde es imposible disimular una realidad: están empantanadas y sin demasiadas posibilidades de salir de esa situación en el corto plazo. Lo que pueda abrir una verdadera Caja de Pandora. Dejarlas morir sería un tremendo error. Por esto defender el status quo es un objetivo de mínima, quizás. Pero crucial. Mantener vivas las negociaciones no es, sin embargo, nada sencillo. Porque deberán seguramente enfrentarse hasta peligros nuevos, atento a que lo que ocurre es para algunos -en ambos lados de la mesa- una oportunidad para dinamitarlas. Lo que sería una verdadera tragedia.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

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