Crisis, pandemia, ¿momento de oportunidades?

Por Carlos Alberto Salguero. Publicado el 1/4/20 en:  https://independent.typepad.com/elindependent/2020/03/crisis-pandemia-momento-de-oportunidades-1.html?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=facebook&utm_source=socialnetwork&fbclid=IwAR3Tu6UxCmQ_WVbpKW6VIL5pZR8TLdhhXF5m5Zku_4mCw02hfw0U58wUkY8

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Una de las máximas de la Teoría de las Finanzas dice que las crisis generan oportunidades. ¿Generará la pandemia, al igual que las crisis, algún beneficio para la humanidad? Para ello, he de referirme al trabajo de Kerry McDonald, profesora adjunta en The Cato Institute.

En efecto, la volatilidad, revuelta o perturbación aleatoria de precios produce cambios en todo el sistema; es decir, implica conceptualmente una creciente probabilidad de que el precio de los activos fluctúe fuertemente respecto de su tendencia natural. La incertidumbre invade así la vida económica, todo el conjunto se resiente en la cerrazón y, su consecuencia, se refleja en los magros resultados de hecho económicos.

Sin embargo, las perturbaciones llevan consigo el germen de la oportunidad. Los instantes, plazos, períodos permiten al inversor con disciplina y audacia, siempre en contra de las tendencias actuales del mercado, y con base en su sensibilidad y estrategias, arbitrar eficientemente el entorno. Eventos que se ilustran con el conocido refrán: “a río revuelto, ganancia de pescadores”, y refiere a aquellas personas que suelen sacar provecho de situaciones de caos o desorden. Por ejemplo, el modelo de Media-Reversión que comprueba el grado de exageraciones del mercado y toma la correspondiente posición contraria.

McDonald, por su parte, se enfoca en las pandemias que son y han sido a lo largo de la historia una de las peores pesadillas de la humanidad, y cuenta cómo un hecho histórico muestra que Isaac Newton convirtió el aislamiento de la gran plaga en un año de maravillas. En 1665, las órdenes de distanciamiento social vaciaron las universidades de toda Inglaterra, mientras la peste bubónica se desataba  matando a 100,000 personas. Isaac Newton, entonces un estudiante de Cambridge de 24 años, se encontraba entre los obligados a abandonar el campus y regresar indefinidamente a la casa de su infancia.

Los estudiantes universitarios de todo el mundo abandonaron los campus este mes, sin saber cuándo regresarán y cómo será la vida diaria hasta entonces. Los jóvenes, obligados a dejar atrás a sus amigos y compañeros de clase, debieron regresar a sus hogares afectados por los graves efectos sobre la salud del COVID-19. Libres e independientes, pero comprensiblemente enojados y resentidos con su futuro lleno de posibilidades, estos estudiantes ahora están aislados y en sus casas. Puede parecer totalmente injusto y deprimente. Pero la historia de otro estudiante universitario en una situación similar podría proporcionar algo de esperanza e inspiración.

Aquel estudiante de 24 años del Trinity College de Londres, sin sus profesores para guiarlo, construyó estanterías, creó una pequeña oficina para sí mismo y llenó un cuaderno en blanco con sus ideas y cálculos. En ausencia de las distracciones de la vida cotidiana típica, la creatividad de Newton floreció. Durante este tiempo, el estudiante descubrió el cálculo diferencial e integral, formuló una teoría de la gravitación universal,  exploró la óptica, experimentó con prismas e investigó la luz. El propio Newton diría sobre este tiempo forzado fuera de la vida universitaria: “Porque en esos días estaba en la plenitud de mi edad para la invención y pensaba en Matemáticas y Filosofía más que nunca”.

La Gran Peste finalmente terminó y Newton regresó al Trinity College para completar sus estudios, y convertirse luego en profesor. Sin embargo, los descubrimientos que hizo durante su tiempo fuera del campus formarían la base de su carrera histórica en los años venideros y se convertirían en uno de los mayores avances científicos de todos los tiempos.

Este es un momento difícil para todos nosotros, ya que nuestras vidas han sido trastocadas y nuestras rutinas, interrumpidas. Parece que hay mucho de qué desesperarse. Pero el  cimbronazo general también podría ser un punto de inflexión, de descubrimiento, y, en consonancia con la Teoría de las Finanzas, desatar nuestra imaginación e inventiva de formas que no hubieran sido posibles en circunstancias normales.

No obstante, es preciso ser sincero y veraz,  y no intentar desairar a la teoría porque, por supuesto, el conjunto necesariamente caerá. El desafío será en términos personales. La “cuarentena”, contrario a verse como una práctica que cansa o hastía, podría resultar el cenit  de la creatividad. Quizás, el alboroto que nos pone ante el lábil límite de la muerte sea el punto de partida para formular las mejores ideas y el mejor trabajo, la mayor obra o, ¿por qué no?, simplemente, el momento de darle sal a su vida y conquistar a la mujer amada. Éste podría ser su año, y eso depende de usted, ¡solo anímese!

Carlos Alberto Salguero es Doctor en Economía y Máster en Economía y Administración de Empresas (ESEADE), Lic. en Economía (UCALP), profesor titular e investigador en la Universidad Católica de La Plata y egresado de la Escuela Naval Militar.

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