En Argentina se consolida el populismo caviar

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 9/5/18 en: https://elnuevodiario.com.do/en-argentina-se-consolida-el-populismo-caviar/

 

En abril de 2016 escribí una columna titulada “¿Es Macri más populista que Evo?” y, aunque Usted no lo crea, más allá de los discursos intrascendentes y los amigos “conservadores”, en los hechos es realmente más populista, demostrando hasta qué punto un discurso puede confundir a mucha gente.

Evo tuvo -y mantiene- un discurso populista y un inicio estatista que se manifestó, por ejemplo, en la nacionalización de empresas de hidrocarburos, mineras, eléctricas y de servicios. Macri mantiene estatizadas casi las mismas empresas. Pero Evo se moderó y convive con el sector privado. Macri, en cambio, tuvo un discurso “pro mercado”, pero ha fortalecido y agrandado al Estado, sobre todo si sumamos obra pública. Bolivia creció en los últimos 12 años y en 2015 su PIB avanzó 5,5%, 4,3% en 2016 y 3,8% en 2017.

En Argentina la presión impositiva solamente -habría que agregarle la desbocada inflación y las altas tasas de interés- supera bien al 34% del PIB y en ascenso, debido al descontrolado gasto estatal, mientras que en Bolivia es del 28% con una inflación mucho menor. En 2016 y 2017, la deuda pública argentina nacional subió en US$ 80.269 millones, equivalente al 15% del PIB, con lo que se habría logrado un “crecimiento” -inflado, en rigor- de la economía de solo 0,6%. (-2,3% en 2016 y 2,9% en 2017)

Como era previsible -y lo he señalado en innumerables artículos- en estos días se ha desatado una crisis terminal, sino fuera que siempre hay interesados en sostener a los populismos, que ha sido tapa de muchos diarios. Por caso, el Financial Times publicó una nota: “¿Argentina es un caso excepcional?”. Como dice Warren Buffet, “Nunca se sabe quién nada desnudo hasta que baja la marea” y la marea financiera se ha retirado debido a la solidez del dólar impulsada por la suba de las tasas de interés en EE.UU., descubriendo la extrema debilidad de la economía argentina.

Señala el Financial Times que “En una semana, el banco central argentino destinó US$ 5000 millones -el 10% de sus reservas en moneda extranjera- y decretó tres alzas de tasas en un intento por detener el derrumbe del peso… es probable que la decisión de subir su tasa oficial… al insostenible nivel de 40% intensifique el pánico…”. Imagínese, ¡tasas de interés al 40%! No existe sistema productivo privado que pueda soportar eso.

Claramente la política fiscal argentina -los impuestos y las tasas- es confiscatoria y ante esta realidad los capitales, sobre todo extranjeros, están escapando raudamente al punto que la Bolsa de Buenos Aires cayó más de 10% en pocos días.

Por cierto, ante los hechos que desmienten un acercamiento a la economía de mercado, Macri con un discurso engañoso ha logrado instalar la idea de que la suya es una política “gradualista” y que por tanto hay que tener paciencia hasta ver los resultados. Si su política fuera realmente “gradualista” y se hicieran avances hacia una economía “pro mercado” los resultados positivos deberían verse.

Pero en lugar de reconocer que su populismo caviar ha fracasado definitivamente y que ya no tiene dinero para seguir financiándolo -ni nadie que quiera prestarle, a tasas razonables- aparece el salvataje del FMI, que se dedica precisamente a ello: a salvar insalvables, total que los burócratas de este organismo multi estatal no arriesgan su propio dinero, sino que son los ciudadanos de los países miembros los que aportan los fondos por vía impositiva.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Oxfam, la desigualdad, la riqueza y la corrección política

Por Guillermo Luis Covernton.

 

En estos días nos hemos visto bombardeados (1) por la publicación de un panfleto izquierdizante de Oxfam: ente multinacional que promueve la miseria, el estatismo y la falta de libertad, así como el respaldo a los gobiernos dictatoriales que se financian con ayudas internacionales.

Como muy bien se ha ocupado de difundir el Acton Institute en sus documentales de la organización “Powerty Cure”,(2) estos mecanismos no solo no ayudan a los países menos desarrollados, sino que generan alteraciones de la demanda, los precios y la provisión de bienes y servicios de tal magnitud que imposibilitan la correcta evaluación de proyectos de inversión, y el desarrollo de nuevas empresas. Y por ende, se ven privados de poder recibir inversiones de países extranjeros, de remunerar la creatividad y la empresarialidad latente en cualquier individuo, y de generar una sociedad más justa.

Y con esto, condenan a los más desfavorecidos, en países menos desarrollados a ser víctimas del clientelismo político y de la corrupción descarada de los sátrapas que los gobiernan e espaldas de los sanos principios republicanos y de una democracia madura.

El organismo explota la sensibilidad de los poco informados y afirma extremos que se han demostrado claramente falsos, como bien destaca un interesante análisis de Diego Sanchez de la Cruz. (3)

Todo esto nos inhibiría de ahondar en el desenmascaramiento de estas falacias, financiadas por las organizaciones de izquierda, si no se nos ocurriera, además, destacar un tema sobre el que pareciera que nunca se insiste demasiado: Esto es la verdadera génesis de la riqueza. Es decir, de cómo pasamos de una caverna al hiperespacio, la productividad a base de trabajo virtual y la verdadera formación de la riqueza.

Un gran economista, de quien tuve el privilegio de recibir lecciones y quien me delegara una cátedra, Manuel Ayau Cordón, iniciaba siempre sus cursos recordando que el estado natural del hombre era la extrema pobreza. Nuestra civilización nació, vivió y evolucionó, a partir de estar desnudos en una caverna, sin nada que les garantizara la supervivencia más allá de unas horas. Ignorando el universo que nos rodeaba, por más del 90 % del tiempo en que habitamos esta tierra.

La única fuente de nuestra actual prosperidad, como muy bien lo titulara otro de mis maestros, el Dr. Israel Kirzner, es la “Creatividad, el Capitalismo y la Justicia Distributiva” que se derivan del proceso de mercado y a partir de los intercambios libres y voluntarios de los agentes económicos. (4) Quienes estén particularmente interesados, pueden profundizar en dicha obra que, como alguien expresara, es:

“Una de las obras maestras de Israel Kirzner, donde destaca la importancia del empresario en los procesos de mercado, donde muestra el proceso dinámico del mercado (derribando las críticas al mercado típicas del socialismo y de las políticas redistributivas que consideran erróneamente que la riqueza y recursos es algo dado y estático. Kirzner muestra que la creatividad y el descubrimiento son básicos en la generación y creación de recursos, cambiando así de manera radical la manera de entender los criterios de justicia redistributiva, mostrando cómo el capitalismo mejora eficazmente el bienestar material de las sociedades, sin que ello comporte el coste moral que le achacan sus críticos.”

Creemos que el principal error crucial del planteo de Oxfam es esta falacia tremenda del socialismo ponzoñoso y confrontante de asumir que la riqueza está dada y que solo hay que redistribuirla.

Si esto fuera así, estaríamos perdidos, toda vez que los 300 mil homo sapiens que agonizaban de hambre 100 mil años atrás, podían distribuirse entre ellos toda la riqueza del mundo. Y hoy, hay que hacerlo entre 7000 millones. Y pese a eso somos infinitamente más ricos. No solo que esos homo sapiens de hacen 100 mil años. Un hombre que vive en un barrio careciente, en viviendas precarias, en una capital de latinoamérica como puede ser Buenos Aires es hoy mucho más rico que el hombre más rico de Francia, hacen apenas 300 años atrás: Como nos muestra la historia, el rey de Francia en aquellos años, carecía de agua potable, vacunas, antibióticos, internet, televisión satelital, comunicaciones celulares, y la posibilidad de estudiar el universo que nos rodea, en la magnitud y la profundidad que hoy puede hacerlo cualquier niño en edad escolar, en uno de esos asentamientos urbanos. Nos falta muchísimo por recorrer. Pero hay estimaciones que hablan de que en el 2030 podríamos erradicar la pobreza del mundo. Como lo indican las Metas y Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (5). Muy autorizadas opiniones coinciden con estos objetivos. Vemos como personas que han demostrado claramentew como generar riquezas, estiman como muy viable el logro de estas metas (6). No en base a quimeras y utopías socialistas, estatistas y dictatoriales, sino permitiendo el ejercicio del libre albedrío, liberando la iniciativa privada individual, generando el marco jurídico y la necesaria protección a la innovación, el cumplimiento de los contratos y la defensa de la propiedad privada de las inversiones y sistemas de producción.

Pero el punto sobre el que me gustaría enfatizar es: ¿Quiénes son los demonizados por Oxfam? ¿Quiénes son los que merecen el castigo de estos estatistas delirantes?: Veamos:

“A la cabeza de la lista se encuentran Bill Gates, fundador de Microsoft, con una riqueza que asciende a 75,000 millones de dólares; el español Armando Ortega, (sic) fundador de Inditex, con 67,000 millones de dólares y Warren Buffet, director ejecutivo de Berkshire Hathaway, con 60,800 millones de dólares.

Los otros cuatro son: Jeff Bezos, fundador de Amazon, con una riqueza de 45,200 millones de dólares; el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, con 44,600 millones de dólares; Larry Ellison, cofundador de Oracle, con 43,600 millones de dólares; y por último Michael Bloomberg, fundador de Bloomberg LP, quien cuenta con una fortuna de 40,000 millones de dólares.” (7)

Como podemos ver, todos ellos son emprendedores en el estricto sentido de la palabra. Es inadmisible plantearse la mera posibilidad de atacar sus patrimonios, obtenidos en forma pacífica y a través de intercambios libres y voluntarios. Han sido los consumidores, con sus decisiones autónomas sobre sus compras y abstenciones de comprar los que han forjado sus fortunas.

Ha sido la visión y capacidad de lograr una mejor asignación de recursos lo que ha generado esa riqueza. Tanto Gates como Larry Ellison, diseñaron y perfeccionaron herramientas que incrementan de tal modo la productividad de sus usuarios, que estos han producido riqueza en exceso, que no solo ha elevado su nivel de vida sino que les ha permitido pagar los precios que estos empresarios proponian. Ortega y Bezos crearon negocios en ramas que ya existían, pero logrando fuertes mejoras en la logística, economía de escala y asignación de factores, que han posibilitado a los consumidores acceder a muchos más bienes y servicios, a precios más bajos.

Buffet y Bloomberg han accedido a su fortuna solo por haber logrado mejores asignaciones de recursos, inversiones, una adecuada evaluación de riesgos y el acceso de capitales y ahorros a empresas y productores. Zuckerberg dio a luz un modelo de negocios y una forma de comunicarnos que es prácticamente gratis para sus usuarios. Que nada pueden reclamarle ya que derivan una inmensa gama de posibilidades de comunicación y aprendizaje, sin comparación con el costo que les implica.

En definitiva, ninguno de ellos se ha apoderado de la plusvalía de nadie. Ni derivan su riqueza de la apropiación indebida de recursos dados o estáticos. La prosperidad y el crecimiento se basan precisamente en innovación, descubrimiento, creación, diseño de estrategias, bienes o servicios.

La economía no es ni nunca será un juego de suma cero, como lo conciben los socialistas totalitarios y estatistas, que proponen redistribuir en base a impuestos regresivos lo que los agentes económicos ya han distribuido previamente a través de la legitimidad de las ganancias y las pérdidas empresariales.

 

(1)  http://elpais.com/elpais/2017/01/13/planeta_futuro/1484311487_191821.html

http://eleconomista.com.mx/finanzas-publicas/2017/01/16/ocho-hombres-riqueza-medio-planeta-oxfam

(2) https://www.youtube.com/user/povertycure

http://www.povertycure.org/

(3)  http://www.libremercado.com/2017-01-17/diego-sanchez-de-la-cruz-el-igualitarismo-anticapitalista-de-intermon-oxfam-ataca-de-nuevo-81145/

(4) https://www.amazon.es/Creatividad-capitalismo-y-justicia-distributiva/dp/8472092909

(5) http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/poverty/

(6) https://megaricos.com/2016/07/01/bill-gates-podemos-erradicar-la-pobreza-para-2030/

(7) http://eleconomista.com.mx/finanzas-publicas/2017/01/16/ocho-hombres-riqueza-medio-planeta-oxfam

 

 

Guillermo Luis Covernton es Dr. En Economía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE). Es Profesor Titular de Finanzas Públicas, Macroeconomía, y Emprendimiento de Negocios en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires, (UCA). Ha sido profesor de Microeconomía, y Economía Política en la misma universidad. Fue Profesor Titular de Proceso Económico en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, (UFM). Fue secretario de Confederaciones Rurales Argentinas, corredor de granos y miembro de la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario. Fue asesor de la Comisión Nacional de Valores para el desarrollo de mercados de futuros y opciones. Fue director académico de la Fundación Bases. Es empresario y consultor.  Preside la asociación de Ex alumnos de ESEADE.

Capitalistas ganadores

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 15/6/14 en: http://www.libremercado.com/2014-06-15/carlos-rodriguez-braun-capitalistas-ganadores-71871/

 

Jorge Otero escribió en publico.es sobre “Los capitalistas que siempre ganan”. Su visión del capitalismo es tan generalizada como errónea.

Todo el artículo invita al recelo hacia unas personas poco recomendables:

España es una auténtica ganga para los grandes inversores. Todo el mundo sabe que los activos españoles están baratos. La crisis ha tirado los precios –y los salarios– por los suelos y siempre hay gente dispuesta a sacar tajada comprando barato para luego, en un futuro indeterminado, vender más caro.

¿Ah, sí? ¿Todo el mundo lo sabe? Pues si fuera verdad, entonces todo el mundo compraría, los activos dejarían de estar baratos y los precios y los salarios subirían. Nada de esto ha sucedido todavía, precisamente por un aspecto crucial del papel empresarial que el señor Otero ignora: la incertidumbre; porque los empresarios, como descubrió Richard Cantillon hace mucho tiempo, conocen el valor de lo que compran, pero nunca están seguros del valor de lo que pueden vender.

 

Según don Jorge, hay ricos riquísimos como Bill Gates, George Soros, Amancio Ortega, Warren Buffet o Carlos Slim que “siempre ganan cuando se trata de hacer negocios”. Pues no es así, porque no todas sus inversiones han tenido éxito. Pero además nos cuenta el señor Otero que “Bill Gates, al que tampoco se la da nada bien perder dinero, adquirió el pasado octubre el 6% de la constructora de Esther Koplowitz” y “compró barato”. ¿Qué pasa con la señora Koplowitz, una mujer muy rica? ¿Acaso es tonta, perdió dinero al vender barato al odioso extranjero?

Pues claro que no. La verdad es que don Jorge no sabe si Bill Gates ganó con esa compra y Esther Koplowitz perdió. Eso sólo lo puede decir el tiempo, porque, al revés de lo que dice su artículo, no es verdad que los capitalistas ganen siempre.

Otro error habitual es asociar las inversiones de los ricos a la malvada e improductiva especulación:

La economía productiva en España sigue bajo mínimos –26% de paro– pero la especulativa despegó en 2013.

Con ese argumento, cuando el paro estaba en el 8% en España no había “especulación”, lo que, dada la evidencia de la burbuja inmobiliaria, es un apreciable desvarío.

Y, por fin, esta joya de la coherencia progresista:

El entusiasmo del Gobierno del PP es evidente, pero no puede ocultar una realidad: los magnates invierten en España, sí, pero una diminuta parte de sus enormes fortunas.

¿En qué quedamos, señor Otero? Si sus inversiones no son buenas, ¿para qué queremos que inviertan más?

 

El Dr. Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.