Giancarlo Ibargüen (1963-2016): un muy buen amigo, un excelente rector, un gran libertario

Por Martín Krause. Publicada el 9/3/16 en: http://bazar.ufm.edu/giancarlo-ibarguen-1963-2016-un-muy-buen-amigo-un-excelente-rector-un-gran-libertario/

 

Este parece un año de pérdidas, de buenos amigos y grandes académicos. Ahora es el triste caso de Giancarlo Ibargüen. Lo conocí cuando ya era profesor de Economía en la Universidad Francisco Marroquín. En verdad era ingeniero, tenía un grado de Ingeniero Eléctrico de Texas A&M, pero como tantos de los vinculados a la Marro de una forma u otra, había adquirido buenos conocimientos de economía, y los profundizaría mucho más.

Giancarlo 1

Fue nombrado Rector de la UFM en 2003 y llevó adelante importantes cambios. Recuerdo como el más notorio para mí, su énfasis en el “método socrático’ para dictar clases, esto es, basadas en conversaciones y discusión entre los participantes y no en la ‘clase magistral’ a cargo del profesor. De alguna forma, trasladó la metodología de “Liberty Fund”, organización de la que fue miembro de su directorio durante varios años, a las clases de la UFM. Era, además, un entusiasta y promotor de lo que en esa universidad se conoce como “New Media”, un departamento que tiene el objetivo de incorporar todas las nuevas tecnologías a la Universidad.

Giancarlo tuvo, también, un fuerte impacto en la investigación y en la implementación de políticas públicas: avanzó en el estudio de los derechos de propiedad en las frecuencias del espectro electromagnético y logró, además, que una reforma de este tipo se aplicara en Guatemala, convirtiendo a este país en un ejemplo del uso eficiente de este recurso para las telecomunicaciones. Por ejemplo: http://www.law.gmu.edu/assets/files/publications/working_papers/06-07.pdf

Pero lo más notable de Giancarlo era su avidez intelectual por todos los temas “nuevos” que surgieran en muy distintas disciplinas. Eso era lo que más me atraía de mi relación con él, porque era una constante fuente de nuevos temas y sugerencias de lecturas. Compartíamos el interés sobre aquellos temas en los que la economía se mezcla con otras disciplinas, ya sea la sicología, las teorías evolutivas, las nuevas tecnologías, y siempre estaba al tanto de algún aporte nuevo. Siempre me sorprendió lo actualizado que estaba en estas cosas.

Giancarlo 2

Lamentablemente, Giancarlo contrajo una seria enfermedad que fue deteriorando sus músculos lentamente. No obstante ese creciente deterioro seguía activo a través de mensajes, siempre enviando alguna lectura nueva o alguna noticia para comentar.

Seguramente la UFM le brindará los honores que se merece. Nosotros, los que estamos lejos, lo recordaremos siempre como un gran amigo, un excelente rector, y un gran defensor de la libertad.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

JUAN CARLOS CACHANOSKY

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 10/1/16 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2016/01/juan-carlos-cachanosky.html

 

Conocí a Charly sin darme cuenta en 1974. Yo estaba asistiendo a los cursos que Enrique Loncán (otro santo) sobre economía en la famosa y entrañable Escuela de Educación Económica y Filosofía de la Libertad, dirigida por Carlos A. Sánchez Sañudo (otro héroe), y veía que adelante unos dos chicos con pinta de estudiantes hacían preguntas y comentarios cuyo sentido yo apenas comenzaba a barruntar. Después me enteré que eran Juan Carlos Cachanosky y Alejandro Chafuén, dos estudiantes de economía de la UCA que para entonces debían tener unos 20 años.

Lo vi de vuelta, ya con mayor uso de la razón :-), en 1979, cuando mi Delegación Juvenil del Centro de Estudios sobre la Libertad (formada 4 años antes, qué épocas) comenzó a asistir a ESEADE de Buenos Aires (dirigido por Alberto Benegas Lynch (h) y recién fundado en 1978) para recibir cursos que gratuitamente nos daban sus profesores de su Departamento de Investigaciones, dirigido por Ezequiel Gallo. Y el que más nos enseñó fue Juan Carlos. Y no fue poco. Un año entero de un curso completo sobre Keynes, con el libro original en mano, y otro año entero un curso sobre el libro I de El Capital de Marx, con el texto en mano. Ya para entonces Juan Carlos se perfilaba como uno de los mejores profesores de Historia del Pensamiento Económico, cosa que hubiera sido su destino académico permanente si algunos hubiera tenido mayor conciencia de la importancia de la investigación. Pero no puedo dejar de recordar que casi inmediatamente todos pudimos ver en él a un padre que generosamente prodigaba su alegría, su optimismo, su sabiduría, a todos nosotros. Y allí comencé con él una amistad muy, muy profunda que no se acabaría nunca.

Los años que siguieron estuvieron marcados por su presencia. En 1985 entré al Departamento de Investigaciones de Eseade, donde estuve hasta 1992. El compañerismo, la amistad, la donación mutua de conocimientos e inquietudes, fue permanente. Debatíamos, estudiábamos, salíamos a comer, hablábamos de Mises, Hayek, Rothbard, Sennholz, Israel Kirzner, etc., como marcianos en una Argentina que iba para cualquier otro lado y como lunáticos en un mundo académico que nos miraba con desprecio. Pero el optimismo de Juan Carlos hacía olvidar todo ello.

Desde 1993 hasta el 2000 nunca dejamos de vernos. Sobre todo, él siempre estaba allí, para aconsejar sobre cualquier problema que uno pudiera tener. En el difícil camino académico, hablar con Cacha era la generosa terapia que él nos dispensaba absolutamente, cubriendo con su mirada paternal las inexperiencias y los temores. En el 2000 él fue quien me propuso a la Universidad Francisco Marroquín como profesor visitante. No es poco, precisamente, lo que le debo. Con absoluta generosidad me incorporó a su cuerpo de profesores de Corporate Training y varias veces me intentó rescatar de caminos difíciles.  En la Marro, donde él llegó a ser decano de su Escuela de Negocios (el ESEADE de la UFM) fue la misma presencia paternal, para mí, para todos los argentinos que íbamos por allí y para cualquier marciano al que él viera solo y desvalido. Como Cristo, no se bancaba a los soberbios y a los hipócritas. Pero, como Cristo, sabía perdonar, algo raro en personas como él, porque me he dado cuenta, últimamente, de lo inmisericordes que pueden llegar a ser los genios.

El me decía San Ottis, patrono de los ascensores (ya ven quién me enseñó a hacer chistes………..), y luego, siempre, San Otti, pero yo le decía, en serio, San Francisco. Porque era igual. Su caridad, su preocupación por todos, no tenía parangón. Eso fue lo que ha conmovido a todos los que tuvimos el regalo de conocerlo.

Su muerte nos tomó muy de sorpresa. Mi vida había sido -para tomar la bella expresión de Cecilia Vázquez Ger- habitada por la suya y por mi amistad con sus hermanos, esposa e hijos. El 1ro. de Enero del 2016, a las 11 y media de la mañana, sonó el teléfono de casa y mi queridísima amiga, Angélica Cachanosky, sólo dijo una palabra, entre sus llantos:

Charly.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

ENTREVISTA A JUAN CARLOS CACHANOSKY

Entrevista realizada en 2009 por Adrián O. Ravier. Publicada en: http://www.unioneditorial.es/images/stories/pdfs/151231_cachanosky.pdf

 

Juan Carlos Cachanosky obtuvo el título de Ph. D. en Economía del International College, en California, EE.UU., bajo la dirección de Hans Sennholz, y la Licenciatura en Economía en la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Es co-fundador de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) en Rosario,  Argentina; y, en coordinación con Carol Morgan, fundó la Cía. Corporate Training, con el objetivo de organizar cursos de postgrado presenciales en la web en todo el mundo. Fue decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín y, durante el período comprendido de 1999 a 2005, fue director del Centro Henry Hazlitt (CHH), que pertenece a la misma casa de estudios. También fue Director del Departamento de Investigaciones de ESEADE y la UCA de Rosario, además de publicar decenas de artículos en revistas científicas especializadas. En 2011 Unión Editorial publicará su libro Ensayos de Teoría Económica, en el que compila una selección de sus ensayos más importantes.

AR: ¿Cómo fue su primer contacto con las ideas de la Escuela Austriaca?

Cachanosky: El primer contacto con la Escuela Austriaca fue a los 17 años leyendo la revista Newsweek, que publicaba una columna de Henry Hazlitt. En el colegio el profesor de contabilidad me había hecho keynesiano. Pero Hazlitt empezó a sacudir las estanterías. A través de Hazlitt conocí los nombres de Mises y Hayek y de la Foundation for Economic Education. Escribí una carta (en esa época) a Leonard Read, que me contestó muy amablemente invitándome a ir a FEE y me dio el teléfono de Alberto Benegas Lynch (padre). Benegas Lynch me prestó varios libros de los austriacos, ya que a fines de los 70 no era tan fácil conseguirlos. A partir de allí fui leyendo más y más austriacos. En la UCA conocí a Alejandro Chafuen e hicimos equipo. El Contra Almirante Sánchez Sañudo abría en esa época la Escuela de Educación Económica, a la cual me incorporé, y asistía a todas las conferencias que organizaba.

AR: ¿Cómo era Alberto Benegas Lynch (padre)? Hoy sabemos que hizo mucho para instalar estas ideas en la Argentina.

Cachanosky: Alberto Benegas Lynch (padre) fue el que trajo las ideas de la Escuela Austriaca a Argentina. Él estuvo como diplomático en la Embajada Argentina en USA y allí conoció a Henry Hazlitt, Mises y entró en contacto con FEE. Sobre todas las cosas ABL era un hombre de principios incondicionales. Esto implica alguien que puede cambiar de ideas pero no por conveniencia política u oportunismos. Transmitía mucho entusiasmo y ayudaba mucho a la gente a través del Centro de Estudios sobre la Libertad. El Centro publicaba la revista Ideas Sobre la Libertad con artículos de autores con ideas liberales. Gracias a ABL la Escuela Austriaca se difundió en Argentina. También trajo a Ludwig von Mises a dar 6 conferencias en la UBA.

AR: ¿Cómo llegó a ESEADE y cómo fueron aquellos primeros años en esa institución?

Cachanosky: En mayo de 1978 Alberto Benegas Lynch (h) me invitó a incorporarme al Departamento de Investigaciones de la Sociedad Rural Argentina. Él ya estaba en proceso del lanzamiento de ESEADE, que inició el primer máster privado en Argentina en agosto de 1978. Alberto me invitó también a incorporarme parttime al Departamento de Investigaciones de ESEADE junto con Alejandro Chafuen. Luego se fueron incorporando otros investigadores, Gabriel Zanotti, Fredy Thomsen, Alfredo Irigoin, Eduardo Zimmermann, Ricardo Rojas, Enrique Aguilar. El objetivo era investigar con mucha libertad de acción los temas sobre que enseñábamos en las clases. La incorporación de Ezequiel Gallo dio al departamento un vuelco fundamental con una serie de seminarios internos y jornadas. La revista Libertas se convirtió en un símbolo de ESEADE y las investigaciones se publicaban allí. Libertas le dio mucha fama a ESEADE en toda Latinoamérica, en los círculos liberales.

AR: ¿Y por aquellos años también desarrolló su doctorado junto a Hans Sennholz? Cachanosky: A mediados de 1980 fui a ver a Hans Sennholz en Grove City. Comencé con el doctorado a principios de 1981. A fines de abril hice la defensa y en octubre de 1983 me dieron el título. Al principio Sennholz estuvo muy duro para aceptarme, pero cuando le propuse el tema del uso de las matemáticas en economía accedió inmediatamente. Cuando terminé la defensa me dijo que este era un tema sobre el que Mises le había pedido que escribiera pero que, como no había tenido tiempo, se sentía en falta con su maestro. Cuando le propuse el tema entonces sintió que era una manera de cumplir con su promesa a Mises.

AR: ¿Podría sintetizar las ideas centrales de esta tesis doctoral?

Cachanosky: La idea central de la tesis es mostrar que el uso de la matemática en economía nació con el objetivo de hacer a esta ciencia más rigurosa, pero terminó siendo exactamente al revés. El uso de la matemática no solo llevó a teorías que no logran explicar la realidad, sino que además son inconsistentes y contradictorias dentro del mismo modelo independientemente de que puedan o no explicar el mundo. El uso de la matemática en economía ha producido mala teoría.

AR: Hayek decía que este error nos dejó con generaciones perdidas de economistas. ¿Diría que no hay nada de valor en los economistas que han seguido una tradición diferente a la de la Escuela Austriaca?

Cachanosky: Coincido con Hayek en lo de las generaciones perdidas. Creo que el siglo XX fue el «siglo negro» de la ciencia económica por el protagonismo que tomaron teorías alejadas de la realidad y por lo tanto sin poder explicativo del mundo. De todas maneras creo que hay economistas que no se ajustan necesariamente el pensamiento de la Escuela Austriaca que han influido y contribuido mucho al avance de la teoría económica. Entre ellos Edwin Canan, Jacques Rueff, Frank Knight, Jacob Viner, Benjamin Anderson, Joseph Schumpeter, Milton Friedman y James Buchanan.

AR: Friedman es uno de los autores más criticados por la Escuela Austriaca. ¿Qué aspectos positivos encuentra en este autor?

Cachanosky: Friedman fue criticado por algunos economistas de la Escuela Austriaca por su enfoque metodológico fundamentalmente y por su defensa de un sistema monetario centralizado. En cuanto a «política» económica no veo mayores diferencias entre austriacos y Milton Friedman. Me parece que Friedman hizo excelentes aportes para mostrar que la inflación es un fenómeno solamente monetario, que no puede haber inflación sin expansión monetaria. También fue muy claro en cuanto a los efectos negativos de la intervención del estado en la economía. Inclusive en el terreno monetario hacia el final se volvió un poco más hacia el pensamiento hayekiano. En el fondo algunos austriacos que defienden el regreso al patrón oro también son intervencionistas. Es el mercado el que finalmente debe decidir qué moneda quiere.

AR: Publicó varios ensayos académicos en Libertas. Uno de los más importantes es aquel sobre la crisis del 30. Allí se presenta crítico del trabajo de Friedman y Schwartz. ¿Podría resumir las ideas centrales de aquel trabajo?

Cachanosky: La idea central del artículo sobre la Crisis del 30 es que las distintas políticas monetarias, cambiaras, de comercio internacional, etc., provocaron durante la década de 1920 una mala asignación de los recursos productivos. Una mala asignación de los recursos productivos implica que tarde o temprano una gran cantidad de inversiones van a enfrentar un problema de flujo de caja y, por lo tanto, entran en crisis. Los créditos otorgados por los bancos no se pueden recuperar en su totalidad, las acciones de las empresas que asignaron mal los recursos caen y se genera un problema de liquidez para las empresas y el sistema financiero. La «consecuencia» de todo esto es destrucción de capital que hace subir la tasa de interés y se contrae el crédito. El consumo y la inversión caen como «consecuencia» de las previas malas inversiones. Por el contrario Keynes y Friedman sostienen que la caída del consumo y de la oferta monetaria es la «causa» del problema. Estos dos economistas ven como causa lo que los Mises y Hayek ven como consecuencia. AR: ¿Y en qué se distingue aquella depresión de la actual crisis global? Cachanosky: Fuera de los datos de lugar y circunstancia es lo mismo. En la Gran Depresión la Fed había reducido la tasa de interés en el mercado con el objeto de impulsar las exportaciones de USA y ayudar a Inglaterra a recuperar la paridad de preguerra. En la actual crisis la Fed redujo las tasas para impulsar el mercado inmobiliario. Los bancos centrales y los economistas keynesianos no parecen comprender que la política monetaria no puede bajar la tasa de interés y mantenerla baja indefinidamente. Las tasas siempre «rebotan» para ajustarse a la tasa de interés natural, el mayor riesgo y las expectativas de devaluación. Cuando las tasas suben entonces la crisis sale a la luz. El pro – blema es cómo los gobiernos reaccionan frente a la crisis, dejan que el mercado se sanee o intervienen para sanearlo. En el segundo caso, que fue el de la Gran Depresión, los problemas se multiplican, las crisis se profundizan y se alargan en el tiempo porque los gobiernos insisten en mantener vivas inversiones que destruyen capital mediante subsidios, créditos baratos, protecciones varias, etc. Las inversiones improductivas no las mantiene el gobierno en sí mismo, sino la población. El gobierno solo toma de un sector productivo para darle a sectores no productivos. Una diferencia importante entre esta crisis y la Gran Depresión es que en los 30 los países cerraron sus economías. El comercio internacional se derrumbó y esto fue fatal para el saneamiento de la economía. Por ahora esto no está ocurriendo con la actual crisis. Pero sí se notan medidas que no ayudan a solucionar el problema.

AR: ¿Qué reflexión le merece que la Fed esté expandiendo la base monetaria para evitar un proceso de deflación?

Cachanosky: La expansión de la base monetaria por parte de la Fed es lo que ayuda a generar peores expectativas acerca del futuro, porque semejante expansión monetaria lleva a pensar que el problema es muy grave. Mantener empresas deficitarias estatizándolas o subsidiándolas posterga el problema y pasa la carga al resto de la población. Siempre alguien mantiene la existencia de empresas en déficit. La pregunta es ¿van a ser los dueños o el resto de la población? Si la empresa es reconvertible entonces tiene que haber alguien dispuesto a invertir en el proyecto. De lo contrario es que el mercado no cree. Cuando el Estado sale a rescatar estas empresas está manteniendo en el tiempo la destrucción de capital. Por el momento esta expansión monetaria está siendo atesorada por los bancos por la incertidumbre existente. La gran pregunta es qué va a ocurrir con esos fondos cuando las expectativas negativas se reviertan. ¿Va la Fed a reducir la base monetaria o ese dinero saldrá al mercado provocando una fuerte depreciación del dólar?

AR: ¿Y qué propone entonces la Escuela Austriaca para paliar esta difícil situación?

Cachanosky: La crisis se debe a un aumento importante de las inversiones erróneas debido a una disminución artificial de la tasa de interés por parte del banco central. Las malas inversiones destruyen capital, cualquier empresario que haya cometido un error sabe muy bien esto. La manera de solucionar el problema es liquidar las malas inversiones. Pretender mantener estas malas inversiones con expansión monetaria prolonga la destrucción de capital. Esta solución keynesiana no arregla el problema, sino que lo posterga y lo empeora. La mejor solución es que el mercado reasigne los recursos productivos. La recesión es, en realidad, el remedio al problema

AR: Además de los errores de la Fed, ¿qué otros factores contribuyen a la decadencia de Estados Unidos?

Cachanosky: Uno de los problemas más complicados en economía es el epistemológico, por el cual se suele confundir las causas de los acontecimientos. Una vez desatada la Crisis del 30 por la mala inversión previa, las erróneas interpretaciones de las causas llevaron a la adopción de políticas económicas que profundizaron la recesión. Entre las principales podemos citar: (a) el cierre de las fronteras al comercio internacional, (b) aumento de los impuestos, (c) aumento del gasto público, (d) fuerte regulaciones de las empresas a través de la NIRA y la AAA y (e) abandono de patrón oro y devaluación del dólar. El creciente intervencionismo quitó a las empresas flexibilidad para 305 adaptarse a las circunstancias profundizando de esta manera la crisis.

AR: A través de sus trabajos sobre crisis y ciclos económicos, el estudio sobre la crisis del treinta y sus consideraciones sobre la tasa de interés, uno podría afirmar que es un especialista en la macroeconomía austriaca. Sin embargo, hasta el momento no han hecho referencias a la «macroeconomía austriaca del capital», en la que Roger W. Garrison ha intentado formalizar en un gráfico la teoría austriaca del capital y de los ciclos económicos. ¿Qué opinión le merece aquel aporte sintetizado en su libro Tiempo y Dinero (2001)?

Cachanosky: La contribución de Roger Garrison me parece muy buena, pero no sé si se puede decir que sea una formalización de la teoría austriaca. Yo diría más bien que es un resumen visual de una teoría mucho más rica. El libro Tiempo y Dinero no me gustó mucho, no me parece que vaya al corazón del problema; me gusta más el resumen del Power Point porque permite dar clases ampliando a los alumnos la riqueza de los puntos de Mises y Hayek.

AR: ¿Son iguales las teorías del ciclo económico de Mises y Hayek?

Cachanosky: Me parece que Hayek puso más acento que Mises en los efectos de la distorsión de los precios relativos que produce la expansión monetaria. Mises enfatizó la reducción de la tasa de interés de mercado por debajo de la tasa de interés natural como causa de las crisis económicas. Hayek ha cambiado varias veces su punto de vista al menos marginalmente, pero en su Monetary Theory and the Trade Cycle [Teoría Monetaria y Ciclos Económicos] sostiene que son los bancos los que expanden y contraen el crédito provocando los ciclos económicos. Mises, por el contrario, sostiene que son los gobiernos los que generan este problema. Pero en los puntos esenciales ambos están de acuerdo sobre la teoría del ciclo económico.

AR: Friedman alguna vez dijo que la teoría austriaca del ciclo económico se contradice con la evidencia y que, a su juicio,  es falsa. ¿Por qué cree que esta teoría no es aceptada por el mainstream?

1 Milton Friedman, «The “Plucking Model” of Business Fluctuations Re visited», Economic Inquiry, abril de 1993, pp. 171-177 (p. 171).

Cachanosky: No sé dónde Friedman dijo eso pero no me sorprende. Los austriacos son mirados con ciertas dudas sobre su solidez científica por no usar modelos matemáticos. Recuerdo una cena de la Mont Pèlerin Society en Berlín en la que Friedman preguntó a unos economistas de la Escuela Austriaca cuál era la diferencia con los economistas monetaristas, y, si mal no recuerdo, fue Alberto Benegas Lynch (h) quien respondió que la diferencia era epistemológica, para gran sorpresa de Friedman. Lo cierto es que los modelos matemáticos han llevado a mala teoría económica, y por mala quiero decir que no es fértil para explicar el mundo y además que tiene contradicciones internas. El uso de modelos matemáticos no hace más rigurosa a la ciencia. Lo que sí es cierto es que «algunos» economistas austriacos han hecho, especialmente de Mises, una especie de dios. Cometen la falacia lógica de «autoridad» citando a Mises como si fuese palabra sagrada. Otros han mezclado ciencia con religión. Estos economistas no le hacen bien al prestigio de la escuela.

AR: Además de sus trabajos sobre teoría monetaria, uno en – cuentra en Libertas ensayos del campo empresarial. ¿Qué es el Value Based Management? (Libertas 30)

Cachanosky: El siglo XX fue una especie de época negra para la economía. La modelización matemática quitó a la economía el poder explicativo que tenían los clásicos. La microeconomía convencional es pura ciencia ficción en este sentido, Ni los consumidores ni las empresas toman decisiones como los textos de microeconomía enseñan. Value Based Management es un enfoque de administración muy alineado con el enfoque empresarial de la Escuela Austriaca. Para esta escuela el cálculo económico y la ganancia empresarial son esenciales para explicar el proceso del mercado. VBM   da respuesta a la manera de realizar este cálculo económico y la manera de estimar la ganancia empresarial, incluyendo riesgo e incertidumbre. La dispersión del conocimiento de Hayek ha sido mencionada por los autores de este enfoque empresarial. Como dijo Peter Drucker, con este enfoque la microeconomía volvió a tener sentido.

AR: ¿Y este enfoque es ampliamente aceptado por la Escuela Austriaca o todavía es algo novedoso?

Cachanosky: VBM quiere decir tomar decisiones para incrementar el valor de la empresa, y esto se conoce como Economic Value Added (EVA). En realidad el concepto viene de los economistas. Adam Smith llamaba ganancia extraordinaria a la que está por encima del promedio del mercado, Alfred Marshall la llamó Ganancia Económica y Ludwig von Mises ganancia empresarial. Si bien los economistas de la Escuela Austriaca sin duda aplican este concepto, VBM hace explícita la manera en que se debe calcular y generar incentivos dentro de la empresa. El cálculo del EVA es distinto al enfoque de los contadores. En este sentido Mises habla de los beneficios de la partida doble pero parece no haber detectado los problemas que tiene para la toma de decisiones y el cálculo de la ganancia empresarial.

AR: Otro trabajo importante en este campo es el de «las decisiones empresariales y las predicciones en economía» (Libertas 32). ¿Es posible predecir en economía? Cachanosky: Las predicciones en economía son juicios de valor; en palabras de Mises, «comprensión» o Verstehen. Si no se pudiese predecir nadie invertiría o no habría diferencia entre las inversiones y los juegos de azar. Las predicciones en economía requieren de supuestos acerca el futuro, y estos supuestos son subjetivos, por ejemplo: si se «supone» que un banco central va a incrementar la oferta monetaria se puede predecir que va a haber inflación «si el supuesto se cumple». Otro aspecto es tratar de medir cuándo y cuánto va a ser la inflación. El conocimiento de lugar y circunstancia, la experiencia y el «olfato» son muy útiles para estas predicciones subjetivas. Las herramientas estadísticas también son útiles para realizar estas predicciones subjetivas.

AR: Los austriacos han desarrollado algunas críticas al PIB y al sistema tradicional de cuentas nacionales. Pero, ¿tiene sentido desarrollar un sistema de cuentas nacionales que sea más consistente con las teorías austriacas?

Cachanosky: En realidad la crítica a la metodología del PBI es bastante generalizada inclusive entre los economistas convencionales. Las «medidas» en ciencias sociales están muy lejos de ser tan precisas como en el caso de las ciencias naturales; de todas maneras es mejor tener una «idea» de cómo va la economía a no tener nada. Pero a mi gusto la mejor medida es un mercado de valores con una bolsa de comercio. Si el gobierno y el banco central no interfieren sobre la tasa de interés, el precio de las acciones es el mejor «termómetro» de las expectativas de los inversores. El precio de las acciones me parece mejor que el PIB.

AR: ¿Qué bibliografía recomendaría para profundizar un poco más esto?

Cachanosky: No sé si hay una bibliografía pero la lógica es que el precio de las acciones suben cuando el flujo de caja que generan superan todos los costos de oportunidad (costos operativos + impuestos + costo del capital), y esto es señal de que los empresarios están asignando bien los recursos productivos. Si la mayor parte de las acciones suben, entonces se puede concluir que la economía en general está asignando correctamente los recursos productivos. Obviamente hay que ver que los bancos centrales no estén generando una burbuja con expansión de la oferta monetaria.

AR: ¿Está trabajando en algún artículo o libro?

Cachanosky: Estoy trabajando con mucha lentitud en un tratado de economía que integre teoría de la empresa austriaca y finanzas con la macroeconomía. Cuando los austriacos hablan del «cálculo» económico no profundizan y creo que las finanzas pueden integrarse bien. Otros aspectos que me parecen interesantes son el comportamiento del consumidor con la psicológica y la neurociencia con el Verstehen de Mises. Tengo la esperanza de lograr un buen tratado que aporte algo nuevo.

AR: Durante mucho tiempo fue profesor de economía en UCEMA. ¿Cómo eran recibidas estas ideas por economistas acostumbrados a la economía matemática?

Cachanosky: Fui profesor de Dirección Estratégica en UCEMA. Dentro del curso veíamos algunos conceptos de economía, como qué es un mercado de competencia perfecta, y allí explicaba la contradicción matemática (aun aceptando los supuestos irreales del modelo). Realmente quedaban muy sorprendidos de que lo que habían aprendido en cursos anteriores estaba errado. Según me cuentan algunos amigos ahora los estudiantes de grado tienen que leer lo que parece que llaman «la tesis Cachanosky» sobre la inconsistencia del modelo de competencia perfecta. Creo que el enfoque de la Escuela Austriaca es muy contundente cuando se tiene la mente abierta.

AR: ¿Qué es la UFM? ¿Es posible construir algo parecido en la Argentina?

Cachanosky: La UFM (Universidad Francisco Marroquín) fue fundada por un grupo de empresarios en Guatemala liderados por Manuel Ayau. El principio de la UFM es «la enseñanza y difusión de los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables». Nació en una simple casa con dos aulas en 1971. Todos los alumnos, cualquiera sea la carrera que siguen, son introducidos a los principios del libre mercado y el marco jurídico de una sociedad libre. En Argentina se fundó en 1978 la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) con el mismo objetivo que UFM, pero lamentablemente fue perdiendo impulso con el tiempo. Se requiere de empresarios con mucha convicción en los principios de la libertad para mantener y sostener una universidad como la UFM. Le doy poca probabilidad a un proyecto de este tipo.

AR: ¿Cómo ve a la Escuela Austriaca hoy, en relación con lo que era hace 20 o 30 años?

Cachanosky: Me da la sensación de que cada vez tiene más adherentes jóvenes. No mucha más influencia, porque hace 20 o 30 años había algunos economistas con mucho peso como Mises, Hayek, Rueff, Röpke. En especial Mises ha dejado muchos discípulos importantes en Estados Unidos, que a su vez han generado sus propios discípulos en muchas partes del mundo. El efecto multiplicador de la teoría de la Escuela Austriaca es muy alto. Por el contrario el enfoque keynesiano ha retrocedido mucho, en especial hacia fines de la década de 1970, cuando las altas tasas de inflación dejaron al descubierto el problema de esta escuela.

AR: ¿Qué expectativas tiene del futuro de la Escuela Austriaca?

Cachanosky: Me da la sensación de que el mundo académi – co va ir creciendo y fortaleciéndose mucho. Creo que va a terminar siendo la teoría predominante. En el ámbito político es otra cosa, porque no creo que las políticas económicas dependan de ideas científicas, sino que dependen de intereses de grupos. Los políticos, empresarios y trabajadores se guían por intereses propios de corto plazo y estos son los que determinan las políticas vestidas de justificaciones teóricas.

AR: Muchas gracias por compartir estas reflexiones con nosotros.

 

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

JUAN CARLOS CACHANOSKY: IN MEMORIAM

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Lo conocí a Juan Carlos en 1977 apenas llegado yo de estar tres años como profesor visitante en  la Universidad Francisco Marroquín. El me contó que había usado uno de mis libros al efecto de provocar a sus profesores en la Universidad Católica Argentina. Cuando se recibió, el Centro de Estudios sobre la Libertad que presidía mi padre lo becó para estudiar en Estados Unidos donde más adelante se doctoró en economía bajo la tutoría de Hans Sennholz.

 

En 1978 cuando se constituyó ESEADE, lo invité a formar parte del Departamento de Investigaciones de esa casa de estudios lo cual incluía que dictara clases en una de las maestrías. En ese Departamento se incorporaron otros becados del referido Centro de Estudios y otros profesionales de reconocida trayectoria. Durante la mayor parte del tiempo Ezequiel Gallo dirigió ese Departamento que daba salida a buena parte de los trabajos de investigación en la revista académica Libertas, un proyecto que pudo concretarse gracias a la generosidad de Freddy Zorraquín.

 

Estuve al frente de ESEADE durante veintitrés años en los que me acompañó Juan Carlos y después de un tiempo de ocurrida mi renuncia como rector se concentró en el dictado de maestrías vía aulas virtuales con base en diversas universidades europeas, un emprendimiento en el que también participé merced a su generosa invitación. A través de esos proyectos Juan Carlos logró reunir a un claustro de muy destacados profesores y siguió publicando ensayos de gran valía en diversos medios.

 

Cuando fui asesor económico en la Sociedad Rural Argentina lo incorporé con un resonante éxito en la publicación periódica de información económica y cuando gané mi primer concurso en la Universidad de Buenos Aires lo invité a ser uno de mis profesores adjuntos lo cual afortunadamente aceptó para gran beneficio de las comisiones que le tocaron a través de lo cual generó un número considerable de discípulos.

 

Más adelante, Juan Carlos fue designado profesor de economía y Decano en la Escuela de Negocios, también en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala.

 

Nos comunicábamos casi diariamente con él por la vía electrónica y había estado muchas veces en mi casa y al momento de su muerte teníamos en carpeta varios proyectos que a los dos nos parecían de gran fertilidad.

 

Más aún, hoy enero primero de 2015 temprano a la mañana le escribí un correo con una cita de Ronald Coase que estimaba le sería de utilidad para sus trabajos sobre la matemática y la economía, tema que en mi carácter de miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas en su momento le había pedido un ensayo sobre ese asunto que fue publicado y distribuido por aquella institución que suscitaron comentarios muy favorables.

 

Horas más tarde de aquél envío, Gabriel Zanotti me dio la horrible noticia que me impactó grandemente como también ocurrió con los miembros de un recientemente creado Club de Académicos Liberales, a Vinzenz von Thurn, a Doug Casey, a Giancarlo Ibargüen, a Ramón Parrellada, a Walter Castro y a Kurt Luebe.

 

Hablé con mis muy estimados Angélica y Roberto Cachanosky, todos conmocionados y petrificados por lo que sucedió. Mi queridísimo amigo y colega se ha ido entre nosotros pero su memoria y su invalorable testimonio quedará como un signo de enorme coraje intelectual para las futuras generaciones,  entre las cuales se destacan sus hijos Iván y Nicolás, uno trabaja en Chile y el otro en Estados Unidos, en ambos casos en defensa de los valores y principios de una sociedad abierta (para recurrir a terminología popperiana).

 

Ahora conjeturo que nuestro Juan Carlos estará en pleno diálogo con Mises y otros grandes maestros sobre la compleja situación en este mundo en el que existen no pocas personas deseosas de tomar la antorcha que encendió vivamente Juan Carlos.

 

Juan Carlos estaba muy vinculado a mi familia ya que además de la relación con mi padre y conmigo, fue profesor de Bertie, uno de mis hijos, en una maestría de ESEADE y de mi hija Marieta en el programa PEACS de esa misma casa de estudios. Lo vamos a extrañar mucho todos los que hemos tenido el enorme gusto de conocerlo.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

“Mientras haya aduanas, habrá corrupción en Guatemala”

Por Belén Marty: Publicado el 19/9/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/09/18/mientras-haya-aduanas-habra-corrupcion-en-guatemala/

Warren Orbaugh, reconocido arquitecto guatemalteco, objetivista y director del Centro de Estudios del Capitalismo de la Universidad Francisco Marroquín, cree que la corrupción que se descubrió relacionada con la mafia aduanera en Guatemala, y que salpicó a altos jerarcas de este país, es inherente a propia existencia de las aduanas.

Para Orbaugh las ideas lo son todo. Se debaten en el mundo académico, luego pasan a ser analizadas en los medios de comunicación y finalmente las consume el resto de la sociedad.

Warren habla bajo, pero sus palabras son precisas y pensadas. Este académico guatemalteco estuvo en Miami, en el lanzamiento de la Fundación para la Responsabilidad Intelectual (FRI) en el cual se presentó como moderador de una serie de debates socráticos sobre economía de libre mercado; debates que fueron monopolizados y mediados por la actualidad institucional de Guatemala.

¿Cómo se entiende el caso de corrupción en Guatemala?

Parte de lo que estamos intentando hacer algunos es que la gente comprenda que no se trata de personas sino de estructuras. En tanto tengas aduanas y tengas una persona decidiendo darte o no darte permiso para hacer una transacción comercial con otra persona, entonces vas a tener la oportunidad de que haya corrupción.

Lo que hay que eliminar es justamente eso: eliminar las aduanas. En Europa no hay aduanas, ni tampoco en Estados Unidos entre sus estados.

¿Cuál es el poder de las ideas?

El poder de las ideas es fundamental. Hemos conseguido por medio del poder de las ideas que en Guatemala se eliminara el monopolio de la telefonía, se diera libre competencia y ahora hay más teléfonos en Guatemala que personas.

Yo, que me dedicaba a la construcción debía encargar entre 600 a 1.000 teléfonos para mi edificio y los tenía que encargar con tres años de anticipación.

También por medio de las ideas logramos establecer una ley donde se le prohíbe al Banco Central de Guatemala prestarle dinero al Gobierno y emitir moneda. La maquinita se paró.

¿Cuál es la inflación en Guatemala?+

La inflación de Guatemala es muy baja. Pero los políticos han encontrado una manera de endeudarse externamente vendiendo bonos. El banco central ha intentando mantener una paridad con el dólar, lo cual no deja que la moneda flote. De esta manera, la moneda se va devaluando igual que el dólar. Si la hubieran dejado libre, la moneda se habría fortalecido.

 Desde el punto de vista académico, ¿cuál es el significado de que los guatemaltecos hayan salido a las calles?+

Hubo ya varias acusaciones de corrupción en el Gobierno. De hecho es bastante sabido que en el Gobierno siempre hay algún tipo de corrupción ya sea en sobornos o porcentajes del contrato para algún proyecto. Pero probarlo era otra cosa. Lo que rebalsó el vaso fue cuando la vicepresidenta dijo que iba a contratar una compañía israelí para limpiar un lago en Guatemala e iba a gastar unos US$250 millones en eso.

Inmediatamente saltó la población a examinar la fórmula de lo que iban a hacer y era agua con sal… nos estaban viendo la cara de pendejos.

Se declaró nulo el contrato y se rescindió. Entonces después vino la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y acusó a una serie de altos gobernantes de estar implicados en una mafia de aduanas. Metió presos a varios, entre ellos a la vicepresidenta.

En un principio no podían meter presa a la vicepresidenta porque tenía protección, por ello salió el pueblo a pedir que renunciara y finalmente renunció. Ahora está presa. Luego, el pueblo creyendo que el presidente también estaba involucrado también renunció. La Cicig también creyó que Otto Pérez Molina estaba involucrado y lo dijo dos semanas antes de las elecciones.

¿Cree que Otto Pérez Molina es inocente?

Es muy probable que sea inocente porque no han podido mostrarle ningún vinculo con la mafia aduanera hasta la fecha. Lo cual sería trágico porque sería haber hecho un golpe de Estado suave. Se le botó injustamente; él siempre alegó inocencia.

El caso es que ahora está preso y está siendo enjuiciado.

Un grupo de izquierda quiso aprovechar la situación creyendo equivocadamente que ellos tenían convocatoria, y pidió que no se celebraran elecciones para poder poner un Gobierno de transición con gente que, alegaban, habían estado luchando por los derechos sociales. Así, la idea era formar una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución de Guatemala y refundar el Estado.

Muchos de nosotros escribimos en contra explicando por qué eso era una mala idea y denunciando quiénes eran ellos y exponiendo todo su plan. La gente, por el contrario, fue a votar.

Y eso que la votación en Guatemala es voluntaria.

Sí. Nunca hubo una votación tan masiva como la de esta vez. Con eso también se logró evitar que uno de los candidatos que más asustaba a la población, Manuel Baldizón, llegara al poder.

Baldizón había hecho campaña por 12 años, había estado gastando dinero por tantos años que evidentemente lo iba a tratar de recuperar estando una vez en el Gobierno. Luego, era un mentiroso descarado. Te ofrecía cualquier cosa. La gente entonces desconfió mucho de él.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

La verdadera década ganada

Por Iván Carrino. Publicado el 7/8/14 en: http://www.ivancarrino.com/la-verdadera-decada-ganada/

 

Escribo este breve post desde el aeropuerto internacional Tocumen de Panamá, donde estoy haciendo una escala antes de mi arribo a la Universidad Francisco Marroquín, en Guatemala.

Mirando los “números” de este país, creo que vamos a coincidir en que esta fue una verdadera década ganada para Panamá.

El PBI creció desde el año 2003 al 2013 a una tasa promedio anual del 8,23%.  Además según el FMI, en 2014 se espera que crezca un 7,2%.

El PBI per cápita (una medida de la riqueza del país) pasó de US$ 4.150 dólares en 2003 a US$ 10.838 en 2013, un aumento de 160%.

También fue una década ganada para el desempleo, que cayó desde 13,6%  del 2003 al 4,5% del año pasado.

Por último, y tal vez esto esté algo relacionado con la inexistencia del Banco Central, los precios al consumidor medidos por el IPC promediaron un aumento anual del 3,7%.

Cuando nuestros funcionarios miran las cifras de crecimiento y empleo, suelen decir que esta fue la década ganada de la Argentina. Sin embargo, si se las compara contra las cifras de Panamá, estas no tienen nada que envidiarle. Además, Panamá no tiene inflación de dos dígitos, no tiene “holdouts” que le generen dolores de cabeza, no tiene control de cambios ni cepos importadores, y nadie prevee, en el futuro cercano, la llegada de ninguna crisis o recesión.

Para décadas ganadas, entonces, mejor la de Panamá y su modelo.

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Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.