Gloria Álvarez en Argentina: “El liberalismo necesita bajar a tierra”.

Por Belén Marty: Publicado el 2/12/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/02/gloria-alvarez-en-argentina-el-liberalismo-necesita-bajar-a-tierra/

Con una agenda completa, Gloria Álvarez, la politóloga que emocionó a casi un millón de personas con su discurso antipopulista en las redes sociales, visitó Argentina por primera vez luego de una gira por Uruguay. La joven, además de ser entrevistada por diversos medios nacionales, disertó sobre “República versus Populismo”, y se reunió con el polémico periodista Jorge Lanata y con el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere.

Álvarez, egresada de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, expuso el pasado lunes ante más de 300 interesados en el auditorio de la Fundación Banco Ciudad. Fue la tercera, y la más colmada conferencia que dio la joven guatemalteca desde que llegó al país el 27 de noviembre —después de haberse presentado en la Universidad de San Andrés y la Universidad del CEMA.

“La nafta que alimenta al populismo es la corrupción y la división de la ciudadanía en pueblo y antipueblo”, sostuvo Álvarez durante su exposición. Además destacó la frase del periodista argentino Mariano Grondona: al “populismo le gusta tanto los pobres que los multiplica”.

Álvarez habló en la legislatura porteña sentada en lo que fue el despacho de Eva Perón. (Nueva)

Insistió en sus exposiciones que el populismo se sirve de la manipulación, de una inexistencia de división de poderes y una deficitaria institucionalidad, todo lo contrario a lo que pregona una república limitada.

Para ella “la república propicia el diálogo e intercambio de ideas, el equilibrio de poder, la meritocracia, el empoderamiento de los ciudadanos y la defensa de la libertad y la propiedad de los individuos”.

“El populismo se basa en educar a la gente para que sea víctima. Los convence de que no pueden, les baja la autoestima, empujando a la gente a no querer tomar riesgos y ver al Estado como un papá y una mina de oro. Y así el populismo se garantiza el poder en Latinoamérica”, agregó la politóloga y comunicadora.

La ultima conferencia de Álvarez en Argentina se realizó en el auditorio del Banco Ciudad en Buenos Aires. (Twitter)

Criticó en sus disertaciones el uso del término “pueblo” ya que afirma que es imposible definir quiénes están detrás de ese colectivo semántico.

“¿Quién es pueblo?, ¿el pueblo siente?, ¿el pueblo sabe?, ¿el pueblo elige? ¿Puedo ir a tocarte la puerta de tu casa, pueblo? Cristina Kirchner habla de ti, Mujica habla de ti, Maduro también”, ironizó Álvarez.

Evidenció que en un país donde se intercambian ideas y se debate “no se intercambian balas”, e hizo una analogía con el fútbol. “Puesto en términos de fútbol, el deporte que los latinoamericanos seguimos, para la república el Gobierno es un árbitro, la gente está en la cancha ejerciendo los derechos básicos. Y como siempre hay alguno que hace una falta con el derecho de otro, el Gobierno arbitra entre ellos. Mientras el Gobierno más haga de árbitro mejor se portan los jugadores. El populismo en cambio quiere ser árbitro, defensor, delantero y dueño del estadio”, explicó.

En diálogo con PanAm Post, Álvarez resaltó la importancia de “bajar a tierra” el mensaje liberal, pasar de un lenguaje académico a un lenguaje más sencillo, que lo pueda absorber cualquier ciudadano de a pie.

Victoria Tartaglia, asistente en la conferencia del Banco Ciudad, mencionó la importancia de comunicar con sencillez las ideas de la libertad. “Lo revolucionario de Gloria Álvarez es que logra transmitir el concepto generando empatía con el público, con palabras que tienen connotaciones positivas y están aceptadas en la sociedad”.

Álvarez llegó a Argentina de la mano de las organizaciones Red por la Libertad, Comunicar Libertad, la Fundación Libertad y Progreso y la Fundación Libertad de Rosario.

El manual populista

El político populista busca primeramente polarizar a la sociedad y engendrar odio, dice Álvarez, para luego tratar de eliminar el poder legislativo y transformarlo en un brazo más del Ejecutivo. Tras lograr eso, se lanzará sobre el Judicial para corromperlo y manipularlo. “Si continúa en su camino, el populista intentará reformar la Constitución para perpetuarse en el poder, limitar la propiedad privada y la libertad de prensa”.

“Cualquier semejanza con la realidad argentina es pura coincidencia”, advirtió.

¿La culpa es de España?

Para la republicana de Guatemala y directora de proyectos del Movimiento Cívico Nacional (MCN) de su país, “España no puede darte lo que nunca tuvo”, dice en relación a la falta de la defensa de los derechos individuales y la inexistencia de un verdadero libre mercado.

“España nunca trajo el capitalismo a América porque no lo tuvo en el momento de la conquista, como bien nos dijo Ortega y Gasset. Pero a muchos les servía echarle la culpa a España de los problemas de acá. Y cuando España no estuvo más, se le echó la culpa a Estados Unidos o a las oligarquías”, dijo.

La politóloga libertaria aseguró que lo que hubo en la región latinoamericana fue mercantilismo estatal, privilegios para una élite cercana al Gobierno, y una ley politizada, todo lo contrario al laissez-faire.

“Como dice [el periodista peruano Álvaro] Vargas Llosa, nos hicieron creer que teníamos repúblicas por las luchas independentistas, pero el fantasma colonial permaneció intacto en América Latina, y heredamos la sociedad estamental, con las mismas reglas y preceptos de la época colonial”, manifestó.

La oposición al kirchnerismo

Antes de volverse a Guatemala, Álvarez se reunió con el periodista argentino de Periodismo para Todos, Jorge Lanata, horas antes de su último programa del año. Hablaron de populismo, corrupción e intercambiarom experiencias de Argentina y Guatemala.

Finalmente, almorzó con el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), grupo opositor al kirchnerismo, quien le describió la situación del agronegocio y de los altos impuestos (retenciones) a las exportaciones —que llegan a más del 30% del total en el caso de la soja. Luis Miguel Etchevehere no pudo dejar de advertir sobre los peligros que existen cuando un Gobierno puede decidir sobre la propiedad privada. “Hasta te pueden obligar a producir a pérdidas”, manifestó el ruralista.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Un egresado de una universidad pública cuesta 60.000 dólares. Es más barato en la privada más cara.

Por Martín Krause. Publicado el 11/9/14 en: http://bazar.ufm.edu/un-egresado-de-una-universidad-publica-cuesta-60-000-dolares-es-mas-barato-en-la-privada-mas-cara/

 

Amo a la UBA. Me gradué y soy profesor en esa universidad. Es mi casa. Pero que un egresado cueste 45.000 dólares es un escándalo. El promedio nacional es de 60.000 dólares, peor aún. En la Universidad Patagonia Austral el costo llega a los 424.408 dólares !!!. Sería más barato para los contribuyentes mandarlos a la Universidad de San Andrés, que tal vez sea la universidad privada más cara del país.

Esto aparece en este artículo que comenta un estudio de Alieto Guadagni para el Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA),donde se señala además que el 44% de los alumnos en universidades públicas aprueba una materia por año. Y esto no por el tremendo grado de exigencia. Además, si hay algo en los que han insistido y logrado los centros de estudiantes en los últimos años es en tener más fechas de exámenes y más oportunidades para promocionar o aprobar una materia como alumno regular.http://www.lanacion.com.ar/1724763-bajo-rendimiento-en-las-universidades-nacionales

Es cierto que generar egresados no es la única tarea que las universidades cumplen pero también que se esa función se lleva casi todo el presupuesto.

Dice la nota:

“Si sumamos los estudiantes que después de un año no aprobaron ninguna materia y los que apenas aprobaron una materia, llegamos a la conclusión de que 44 de cada 100 estudiantes universitarios nacionales no llegaron siquiera a aprobar dos materias después de un año”, resume Guadagni.

En los albores del cepo al dólar, impuesto por la presidencia de Cristina Kirchner en 2011, cuando la moneda norteamericana se cotizaba a $ 4,14 promedio, el presupuesto total ejecutado por las 40 universidades nacionales fue de $ 18.829 millones o US$ 4548 millones.

En ese mismo año, entre las 40 universidades nacionales se graduaron 70.370 estudiantes. “Si se divide este presupuesto de US$ 4548 millones por la cantidad de graduados de las 40 universidades nacionales, tenemos un valor de US$ 64.633 por graduado”, señala Guadagni.

En la Universidad Patagonia Austral se graduaron 103 alumnos en 2011, con un costo de US$ 424.408,63 por estudiante. Le siguen San Juan (US$ 228.064,78) y Tres de Febrero (US$ 221.175).

La mejor relación costo-egresado se vislumbra en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (US$ 24.480), Rosario (US$ 32.220), Nordeste y la UBA (US$ 45.000, aproximadamente).

“La Universidad Patagonia Austral tiene un presupuesto por graduado que es 17 veces mayor que el de la Universidad de Lomas de Zamora”, puntualiza Guadagni, al advertir que en la primera casa de estudios “el 56,9% de los estudiantes no aprobó más de una materia tras un año de estudios, mientras que en el establecimiento del conurbano la cifra es de apenas 23,7%”.

Un artículo de Agustín Etchebarne que acompaña la nota señala que, en todas las universidades nacionales, hay más de 483.029 alumnos en esa condición. Sostiene:

“Ya es momento de recuperar un mínimo de sentido común en este debate. Se deben restablecer los exámenes de ingreso, otorgando un curso de nivelación para quienes no logren aprobarlo, pero sin permitir el ingreso a quienes no lleguen a superar un nivel determinado.

Dado que las universidades nacionales son pagadas por todos los contribuyentes, es razonable exigir a los alumnos que aprueben un mínimo de cinco a seis materias por año con un promedio superior a 7 (siete).”

Este tipo de requisitos son comunes en casi todos los países donde las universidades son gratuitas”.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).