El único “muro” impermeable es el de Chile

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 9/1/19 en: https://alejandrotagliavini.com/2019/01/09/el-unico-muro-impermeable-es-el-de-chile/

 

Los políticos necesitan construir muros, se diría que quieren contener a sus esclavos. Unos, para evitar que entren “extraños” a usufructuar el “estado de bienestar” coactivamente impuesto -y financiado- a sus súbditos. Y, entre estos políticos, Trump ha dicho que “si no les gusta el cemento, lo haremos de acero… será… más fuerte”.

El presidente está enfrentado con los demócratas, hoy mayoría en la Cámara Baja, porque quiere incluir US$ 5.600 millones en el proyecto de presupuesto para financiar el muro. Y, a falta de presupuesto aprobado, se ha producido el cierre del Gobierno más largo de la historia, unos 20 días, con 800.000 funcionarios sin recibir su paga.

Los demócratas califican de “inmoral” el muro, pero, políticos al fin, solo permiten destinar US$ 1.300 millones para la frontera, y podrían aceptar una “valla de acero”. Trump ha esgrimido la posibilidad de declarar una emergencia nacional “y construirlo muy rápido”, sin necesidad de pasar por el Congreso.

Ahora, también están los construyen para que la gente no salga -al estilo del de Berlín- como en la ciudad egipcia de Roseta, donde el mar del que partían las barcazas con emigrantes “ilegales” ha sido salvajemente amurallado. El primer ministro austriaco felicitó por un trabajo “ejemplar” a un militar egipcio, Al Sisi, que accedió al poder tras un golpe de Estado. “Desde 2016 ha impedido que los barcos partan hacia Europa y, cuando han zarpado, los ha devuelto”, alabanza que secundó el presidente del Consejo Europeo.

A pesar del autoritarismo de Al Sisi y la grave crisis económica, para obtener el apoyo europeo el régimen esgrime el puño de hierro, como contra con una oposición interna hoy encarcelada o desterrada y para sofocar la libertad de prensa. El especialista egipcio Mohamed el Kashef, desde su exilio, asegura que “no es cierto que hayan reducido a cero los flujos… han cambiado sus rutas… siguen apareciendo cuerpos egipcios en Libia”.

Y los hay quienes quieren construir “muros legales”. Ciertamente la Unión Europea (UE) tiene mucho de burocracia inservible, pero el Brexit, del modo en que se plantea, significa nuevas restricciones, como al movimiento de ciudadanos europeos en Gran Bretaña y la inversa. De momento, en el Parlamento, conservadores y laboristas se han unido, propinando al Gobierno una derrota, respaldando una enmienda a la Ley de Presupuestos que bloquea la capacidad económica -impide el eventual aumento de impuestos- del Ejecutivo para una salida sin acuerdo con la UE, el “Brexit duro”.

En fin, sin dudas el único “muro” eficaz ha sido el de Chile. Cuando era niño, el comentario generalizado en mi país, Argentina, era que los ciudadanos chilenos, muy pobres en aquel entonces, cruzaban ilegalmente la frontera. No había modo de detenerlos, llenaban las “villas miseria” y eran los principales delincuentes, decía el vulgo.

Hoy este flujo no solo que se ha detenido, sino que más bien son los argentinos los que quieren cruzar hacia Chile. Construyeron el mejor muro, el de la bondad: la paz, la libertad. Al contrario de los muros de acero y hormigón, Chile disminuyó sensiblemente la injerencia del Estado -el monopolio de la violencia- en el mercado, liberando la creatividad de sus ciudadanos y estableciendo la paz y la cooperación voluntarias en lugar de la coacción estatal. Así, se ha enriquecido al punto que es el segundo inversor extranjero en Argentina.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

La zona euro podría tener un 2019 más estable

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 27/12/18 en: https://www.ambito.com/la-zona-euro-podria-tener-un-2019-mas-estable-n5007544

 

La zona euro podría tener un 2019 más estable

La economía local está complicada, y no es creíble una recuperación tipo V o U, según el Gobierno o los “principales analistas” -los que en 2017 aseguraron que el PIB crecería en 2018, 3% y 3,5% en 2019- y lo dicen sobre la base de débiles argumentos mercantilistas sin correcciones reales. De modo que la curva hacia abajo no tiene solución y el PIB podría en 2019, incluso, caer más que en 2018.

Por nombrar las últimas noticias, el riesgo país-alrededor de 830 pb- supera ampliamente al de Bolivia, y Ecuador. Tras el fallo de la Corte “en 2007 se destinaba el 33% de la recaudación tributaria nacional a pagar jubilaciones y pensiones… alcanzará el 57% en 2019”, indica Invecq. Aun así, lo que reciben los jubilados es pobre, o sea, no hay margen para bajarlo.

Y en noviembre, según Economía, los ingresos aumentaron 35,4% interanual, debajo de la inflación. Sin embargo, la presión fiscal total aumentó en relación con el PIB del sector privado en descenso. De los ingresos, los tributarios fueron los que más crecieron, sobre todo los derechos de exportación (DEX) aumentaron 242,4% interanual. El Gobierno está encaprichado en reducir el déficit, lo que resulta contraproducente si se realiza sobre la base de destruir al sector productivo -el privado- con impuestos, altísima inflación y tasas impagables.

Según Federico Muñoz, dada la devaluación, “en el acumulado de los cuatro últimos trimestres, el PIB en dólares cayó a 498.000 M desde los u$s633.000 M para el acumulado anual hasta el primer trimestre de 2018”. Así las cosas, los capitales huyen a un ritmo que se acelera. Gran noticia para empresas de cajas de seguridad que ven crecer su negocio ya que los bancos tienen lista de espera. Pero hay alternativas mejores que el “dólar colchón”.

Aunque el exterior no está de parabienes, alguna luz hay. Wall Street tuvo la semana pasada un pésimo desempeño, y según Trump “El único problema… es la Fed (que aumenta las tasas)… no entienden las necesarias guerras comerciales o un dólar fuerte o incluso los cierres”.

Trump provocó el cierre del Gobierno Federal ante la negativa de los demócratas de dedicar u$s5.000 M para el muro con México. Y esto a pocos días de que la Cámara de Representantes pase a manos de los demócratas. Así, la Casa Blanca aceptaría menos fondos con tal de evitar que el cierre se extienda hasta enero.

La semana pasada, el Dow cayó 6,88% acumulando una caída superior al 12% en lo que iba del mes, y el lunes bajó otro 2,91% aunque ayer miércoles recuperó 4,98%. Por su parte, la Bolsa de Tokio tuvo un pésimo desempeño y el martes el Nikkei descendió 5,01% hasta el nivel más bajo desde el 25 de abril de 2017 y ayer se recuperó sólo un 0,89%.

Así, las Bolsas europeas lucen las más atractivas para 2019, aunque la volatilidad persistirá, llegaría alguna recuperación de los activos, pero habrá que estar atentos y ser selectivos. La mayoría de los inversores va a cerrar 2018 con rentabilidades negativas a pesar de que antes de comenzar el ejercicio el crecimiento global invitaba al optimismo. Pero apareció la batalla comercial entre China y EE.UU., la ralentización del crecimiento chino debido al impasse en su política pro mercado, la debilidad de los emergentes y el “brexit”.

Según Lazard Asset Management, el crecimiento salarial en EE.UU. es clave para la recuperación de Wall Street y, por ende, del resto de índices internacionales. Los salarios crecerían en 2019 entre el 3% y el 4%. Sin embargo, no hay certeza de que esto ocurra. Hoy la tasa de desempleo se sitúa en el mínimo de 49 años, pero los salarios no han crecido significativamente en 2017 y 2018.

El año 2019 será de retos en la zona euro. Debido al débil crecimiento económico, los votantes se inclinaron a partidos populistas y nacionalistas. Sin embargo, parece más estable que EE.UU.

Por cierto, tanto inversores locales como extranjeros se han volcado a comprar vivienda en España para alquiler, inversión conservadora si las hay. Dada la elevada demanda, los arriendos se encarecieron más de 40% en sólo cuatro años, según Fotocasa. En el tercer trimestre, los alquileres han seguido subiendo y rindieron 4%, en tanto que el acumulado de 12 meses llega al 11,2% -obviamente, en euros-, según el Banco de España.

Así, si los que siguieron el consejo de volcarse a dólares el año pasado hubieran comprado una propiedad en Madrid, dada la devaluación del 100% del peso, hoy tendrían un 125% más en pesos que, ajustado por inflación del 47% y la relación euro/dólar, significa en pesos en términos reales un 65%. Algo del estilo podría repetirse en 2019.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

20: JE JE.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 9/12/18 en: http://gzanotti.blogspot.com/2018/12/20-je-je.html

El llanto de Macri revela algo importante: él cree en todo esto.

Los demás presidentes y dictadores que estuvieron, también. Tal vez el que menos cree, por suerte, es Trump. Pero finalmente se reunió con el dictador chino. ¿Será un efecto de las empanadas?

O sea, Macri y los demás creen en los gobiernos, en sus tratados multilaterales, en sus regulaciones y en sus acuerdos. Y en el Banco Mundial, el Fondo Monetario, la ONU, la Unesco, etc., como organismos supranacionales que regulan todo y deciden todo.

Los liberales, en cambio, creemos en el libre comercio, en que un ciudadano de Argentina llame a otro de Canadá y arreglen por whatsap que se van a unir para venderle lo que fuere a un norteamericano, y listo, sin que Trump, Macri o Trudeau tengan nada que ver. Nada, sencillamente nada.

Pero no. Ha sido todo inútil. La dinámica de la real politik del mundo posterior a la 2da guerra ha llevado a un sistema donde gobierna un club de amigos que se miran de reojo a ver cuán amigos son, y un resto de paisitos que integran una especie de protectorado para no entrar en default y esas cosas. Grandes y chicos coinciden en un estatismo intenso, altamente regulado, en economía, educación, salud y sencillamente todo, donde “lo privado” tiene que adaptarse a ello o desaparecer (o NUNCA aparecer, como sucede, porque la consecuencia de todo ello es la creatividad humana colonizada por la razón instrumental).

Un llamado capitalismo de amigos, una economía altamente regulada, un estatismo educativo total, la agenda del género y el aborto altamente financiada, y ya está. Ese es el mundo que tenemos. La verdadera libertad circula por mercados negros en un ajedrez permanente contra la regulación. EEUU, Rusia y China como la trinidad hobbesiana, todos los demás como socios menores o adiós. Una pax romana, inestable pero re-acordada año tras año. Y así parece que ad infinitum.

Las izquierdas y las derechas extremas reaccionan contra todo eso, curiosamente, porque creen que eso es el “capitalismo liberal”. No leyeron a Mises, desde luego, quien denunció todo eso en Liberalismo, en Omnipotent Govertment, en Nation, State and Economy, en Human Action. Cuando finalmente, ya cansado, el último caballero del liberalismo se vio a sí mismo en medio de todo ese infierno, no tuvo más que afirmar, con pena, que no le quedaba sino ser un historiador de la declinación. Y pensar que eso fue en 1942. Si renaciera, se haría seppuko.

Y así con todos nosotros. Ese es el mundo que nos toca y no esperemos mayores milagros. Como ya dije una vez, podemos seguir defendiendo la libertad para que las garras trituradoras del totalitarismo no se cierren totalmente… O ni siquiera para eso: sencillamente para hacer lo que se debe hacer. Pero mientras tanto, no nos hagamos ninguna ilusión. English I know, porque por lo menos fue el idioma de la Declaración de la Independencia de 1776. Ruso y Chino, no sabré. Japonés es Marte y Español es Don Quijote.

Que Dios nos ayude. Je je.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

G20: políticos (y homicidas) se entretienen

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 15/11/18 en:  https://www.horapunta.com/g20:-politicos-y-homicidas-se-entretienen

 

Los aeropuertos de Buenos Aires cerrarán para recibir a las aeronaves de los países que participarán en la cumbre del G20, entre el 30 de noviembre y 1 de diciembre.

Además, habrá una zona de exclusión aérea sobre la ciudad, sus alrededores y el Río de la Plata. Y dos portaaviones de EE.UU. custodiarán desde el Atlántico, cerca de Punta del Este, y el Pacífico, a la altura de Valparaíso.

A esto se suma que el día 30 será feriado y se cerraran numerosas calles, con lo que los ciudadanos comunes -los supuestos mandantes de los políticos- verán muy complicada su actividad y, además, deberán pagar -en esta Argentina con 30% de la población pobre y en aumento- esta fiesta que costará, solo al gobierno argentino, más de 200 millones de dólares.

Llegarán 52 aeronaves, de los 19 países del grupo más cinco invitados como observadores. Los líderes de Australia, Chile, Indonesia, Rwanda, Brasil, Senegal, Italia, Holanda y México arribarán en aviones similares a los Airbus A320 o Boeing 737. Los del Reino Unido, Canadá, España, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, China, Corea del Sur, EE. UU. Francia, India, Turquía, Jamaica, Japón y Sudáfrica llegarán con aparatos similares a los Airbus A340, Boeing 767 o Ilyushin Il-96.

EE.UU. aterrizará once aeroplanos contando el Air Force One, destinado a Donald Trump (y su hija) que reducirá su estadía a pocas horas para asistir a la toma de posesión del presidente mexicano. El segundo país que más aeronaves traerá será Arabia Saudita: seis de gran porte. La comitiva estadounidense será la más numerosa con 800 personas, luego China con 500 y Rusia con 200. Por cierto, los equipos de avanzada de EE.UU. (1600 personas), China (1000) y Rusia (800) recorren la ciudad desde hace más de dos meses. Y los mandatarios de estos tres países se alojarán en hoteles que cerrarán para atender solo a estas comitivas.

Sin dudas habrá chispazos. Por casos, entre Trump, por su guerra comercial con Xi Jinping, y entre Vladimir Putin y Theresa May que acusa al Kremlin de asesinar por envenenamiento al exespía ruso Serguei Skripal en Londres. Aún no se sabe quién representará al reino saudita, podría ser el príncipe heredero Mohammed Bin Salman. Pero da igual quién sea, porque el asesinato de Jamal Khashoggi fue un crimen de Estado ya que se realizó mediante engaño de las autoridades, en un recinto estatal y los burócratas del gobierno saudí intentaron taparlo.

Pero también la izquierda se entretiene. Entre el 19 y 23 de noviembre, en Buenos Aires, se realizará el “Primer foro mundial del pensamiento crítico” organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), reunión conocida como “contra cumbre” aunque los organizadores lo niegan, con la presencia, entre otros, de Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, José Mujica, el vicepresidente boliviano Álvaro García Linera, el expresidente colombiano Ernesto Samper y los españoles Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, y el juez Baltasar Garzón.

Por cierto, ya sabemos el final. Otra cumbre inútil como la última en Hamburgo, pero durante la que gastarán, reirán, pasearán y se harán fotos. Y no se darán por enterados de que los pueblos se integran solos cuando ellos no lo impiden con fronteras, aduanas y todo tipo de restricciones coactivas, que podrían eliminar sin viajar… sin juntarse con homicidas ¿o es que pertenecen a la misma “hermandad”?

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

PACTO POLÍTICO E INMIGRACIÓN.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 4/11/18 en: http://gzanotti.blogspot.com/2018/11/pacto-politico-e-inmigracion.html

 

 

Una caravana de miles de personas se dirige a los EEUU (¡qué raro!!! ¿Por qué no van a Venezuela??). Sí, seguramente ha sido manipulada y politizada. Por aquellos que, seguramente, no tienen necesidad de emigrar hacia ninguna parte.

Todos están criticando a Trump porque “no los va a dejar entrar” (como si no hubiera leyes que estén por encima de él). Pero me pregunto quién tiene autoridad moral para criticar a Trump. Me pregunto quiénes eliminarían todas las fronteras, todas las aduanas, todos los aranceles, para sus propios países. ¿Quiénes?

El que no quiera aduanas para su propio país, el que no quiera pasaportes y etc. para que otros entren a su propio país, que arroje la primera piedra.

Bien, déjenme entonces encontrar una buena piedra.

Pero entonces, vos y los demás liberales y libertarios, ¿están locos?

Sí, claro, somos liberales, obvio que estamos locos, pero en este caso analicemos esta locura específica.

¿Cómo debe haber libre emigración e inmigración de capitales y de personas? Sí, porque ello se llama libertades individuales y libre comercio.

¿Y la propiedad? ¿Puede entrar cualquiera a la propiedad de otro? No, claro. Pero mientras haya estados nacionales con caminos, puertos y aeropuertos como bienes públicos estatales, eso no es así.

¿Y si alguien quiere entrar a cometer delitos? Bueno, eso no se puede saber hasta que se lo cometa, pero si tiene antecedentes penales en otro país, se le puede pedir una visa.

Y si viene de una nación cuyo gobierno ha cometido actos terroristas contra el nuestro, se le puede pedir una visa.

El problema es que gran parte de los inmigrantes actuales no se sienten individuos que van a entrar a un Estado de Derecho donde se supone que va a trabajar y a ejercer en paz sus libertades individuales. Porque ESE es el pacto político que posibilitó la inmigración masiva a la Argentina y a EEUU en siglos anteriores. Ahora ese pacto político, parece que se ha perdido. Por algún motivo difícil de discernir, ahora entran masas de individuos que se sienten parte de un colectivo, con sus propias normas, que no están dispuestas a respetar el Estado de Derecho del país al que ingresan. Tal vez sean masas bien manejadas. Tal vez sean masas de gente que huyen desesperadas sin saber lo que es el Estado de Derecho del lugar a donde van.

La cuestión es que donde van, habitualmente, hay una redistribución de ingresos a nivel nacional. Parece que algo hizo creer a nacionales y extranjeros que puede haber medicina, salud, vivienda y etc. gratis para todos. A donde van, hay sindicatos que prohíben el ingreso de trabajadores extranjeros, porque algo hizo creer, a nacionales y extranjeros, que si no es así los cerdos capitalistas explotan a los pobres trabajadores. A donde van, si no tienes los títulos oficiales educativos de ese país en cuestión, no puedes trabajar, porque algo convenció a todo el mundo de que el estado certifica quién es apto para el mercado y quién no. O sea, los inmigrantes buscan entrar a un paraíso estatista, que se ha desarrollado “a pesar de” los capitales privados que sostienen a este estado pseudo-providente.

Me pregunto qué pasaría si miles y miles de inmigrantes entraran a una nación donde no hubiera seguros sociales estatales y obligatorios.  Donde no hubiera sindicatos con poderes coactivos. Donde a nadie le sería requerido un certificado estatal de sus habilidades. Donde todos pudieran educar a sus hijos según sus convicciones, y hablar y vivir según sus convicciones, pero que se dieran cuenta que si sus convicciones son violar las libertades de los otros, que estarán fuera más rápido de lo que entraron. Donde los ciudadanos pudieran ejercer libremente su derecho a la legítima defensa. Me pregunto qué pasaría. Me pregunto si en ese caso el pacto político no se re-instauraría de modo espontáneo. Sólo me lo pregunto.

 

Mientras tanto, qué hermoso que un lamentable desierto como la Argentina fuera un lugar así. Para poder decir a esas miles de personas: vengan para acá. No los espera el estado, sino sólo el Estado de Derecho, que es otra cosa. Sólo con eso pueblen la Patagonia, el noreste, el noroeste, y todos los desiertos que constituyen este desperdiciado territorio. Recursos naturales en abundancia, casi sin terremotos, tifones, tornados o tsunamis. Sólo gente que quiera trabajar en paz y un Estado de Derecho liberal. Ya fue posible. Parece que ahora ya no. Parece que ahora ya fue. Ya no hay gente. Sólo quedan gobernantes. Sólo quedan sus esclavos.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Materialismo socialista

Por José Benegas. Publicado el 3/10/18 en: http://independent.typepad.com/elindependent/2018/10/materialismo-socialista.html

 

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El liberalismo ha sido acusado muchas veces de “materialista” desde la óptica moral socialista. Ese reproche se sustenta en la incomprensión de la diferencia entre materialidad y riqueza.

Hace unos días una periodista de la televisión argentina destacó como un logro del régimen castrista, que tiene tantas simpatías entre la élite ilustrada del país, el 98% de alfabetización alcanzado en la isla según cifras oficiales. Démoslas por correctas, porque no viene al caso si responden a alguna realidad o se trata de una mera arbitrariedad propagandística. Lo cierto es que un Estado puede hacer pirámides, el sur de los Estados Unidos pudo llenarse de plantaciones de algodón con esclavos y Corea del Norte puede conseguir misiles atómicos y llenar las plazas durante los desfiles. Eso es pura materialidad y, sin embargo, ni para la economía son relevantes por tener costos imposibles de cuantificar. Desde esa materialidad intentarán poner los gastos en la compra de los insumos para sus obras, pero la contabilidad no podrá reflejar el precio, que no se pagó pero se apropió, por las voluntades conculcadas. El “no precio” no puede traducirse en números, apenas podrían calcularse los costos de dominar esas voluntades con los salarios de los policías, los látigos o los gases lacrimógenos. Pero incluso habría que tomar con cuidado esas cifras porque tampoco existe una plena voluntaridad en los agentes del Estado remunerados.

Ahí creo que reside la más profunda incomprensión de la perspectiva socialista a la liberal. Los números de un sistema voluntario son simplificaciones de elecciones, no de mera materialidad. La utilidad de esos números está en que pueden servir para predecir limitadamente lo que la gente de un mercado haría para conseguir un producto y para conocer algún cambio que suceda en esa preferencia. Ningún número de los que provee una economía no intervenida, por esa razón, tiene sentido alguno una vez que es intervenida. Producir con el conocimiento de lo que la gente quiere o prefiere, no es simplemente más eficiente que hacerlo obviando esa cuestión, es que lo contrario carece de sentido, reduce los números a una materialidad tan vacía como las ciudades construidas por el Estado chino que jamás nadie habitará. Lo que no es precio es látigo, pero es absurdo hacer cuentas en el mundo del segundo.

Esa es la razón por la que 98% de alfabetización en un sistema socialista no significa nada más que la confirmación de que existe el socialismo, así como las pirámides de que existe la voluntad del faraón y la plantación de que existe la esclavitud, todo lo cual ya lo sabíamos. La obediencia y la colaboración no pueden ser puestas en una misma contabilidad ¿Qué le dará a los alfabetizados su alfabetización no siendo dueños de sus propias vidas? Muy poco. En Cuba se avanza únicamente por fidelidad al Partido Comunista y enseñarles a escribir y contar a los súbditos tiene tanto valor como engordar al propio ganado.

El socialismo intenta reproducir un resultado material con la pretensión de tener una visión sobre la sociedad, pero la tiene apenas del Estado y sus objetivos propios. A la sociedad no es que no la conoce, pese a llamarse “socialismo”, es que la ignora, porque en primer lugar la juzga y condena.

Hay una segunda cuestión de actualidad en la que se ve el abismo que separa ambos enfoques. El presidente Trump llevó a cabo un programa de reducción de impuestos corporativos. A la vez aumentó considerablemente el gasto de defensa, así que simplemente convierte impuestos presentes en impuestos incluso más altos futuros, pero la crítica desde la izquierda de cualquier manera es inválida porque consiste en reprocharle que el plan beneficia únicamente a los ricos. Acá es donde vuelven a fallar al atenerse a la materialidad. Los socialistas están espantados por lo que llaman el crecimiento de la desigualdad, porque, dicen, un sector ínfimo de la población está cada vez más lejos en su riqueza del sector que tiene menos. Igual que el 98% de alfabetización en Cuba, la precisión del dato no incide en el error principal, que es la incapacidad de interpretar los números relacionados con la voluntariedad, por quedarse pegados a la materialidad. No se puede tener una empresa que valga mil millones si no es porque la sociedad le asigna ese valor presumiblemente. No el dueño, los demás. La fortuna de Jeff Bezos no vale por sí misma, ni vale porque la esté consumiendo (podría perderla, pero difícilmente consumirla). Vale porque la están utilizando los demás. Bezos no es dueño de una pirámide egipcia o maya, de una plantación o de un Estado comunista, sino de una compañía cuyos precios reflejan satisfacción y preferencias de otros. Esta es una contabilidad cuyo significado los socialistas no comprenden. La economía de mercado es llamada capitalista porque las fortunas están puestas en la producción. Son parte de un flujo al que se entra y del que se sale, donde algunos por sus aciertos administran más cosas. No se puede ni medir la “desigualdad” en base a la tenencia de capital, que por definición está puesto al servicio ajeno, por motivos propios.

Existe capital y ahorro, que es su antecedente, porque existe la propiedad privada. La medición de “igualdad” pretende cuestionarla y cuando busca distribuir lo que quiere hacer es fragmentar el capital de un modo distinto al de esa no materialidad que es la voluntariedad de los que actúan en el mercado, que por esta vía se ven empobrecidos más allá de todo número. Así valdrían menos las tenencias de Bezos y también los ingresos de sus clientes y los de sus proveedores.

Por supuesto que hay que dejar afuera de este razonamiento al enriquecimiento producto de regulaciones o protecciones, de guerras comerciales y rescates financieros. Pero a eso no es a lo que apunta la visión igualitarista.

Lo que los socialistas no pueden comprender es que la propiedad privada hace que el capital sea puesto a disposición de los demás y que no se trata de una paradoja sino de una característica central del sistema.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

G 20: burocracia a pleno, los niños desnutridos

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 19/9/18 en: https://alejandrotagliavini.com/2018/09/19/g-20-burocracia-a-pleno-los-ninos-desnutridos/

 

Si hay una reunión incoherente es la del G 20. Integrado por Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea, representa el 85% del producto bruto, dos tercios de la población  y el 75% del comercio mundial.

Es el principal foro para “la cooperación económica, financiera y política y busca generar políticas públicas que los resuelvan”, o sea, ver cómo los Estados interfieren al mercado dejándolo con menos libertad, imponiéndole regulaciones coactivas cuando el mercado es solo cooperación pacífica y voluntaria entre las personas.

Dado que este año la presidencia recae en el presidente argentino, Macri, la próxima Cumbre del G-20 se realizará Buenos Aires -primera vez en Sudamérica- entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre. Merkel, Trump, Putin, Xi Jinping, Macron, May y Shinzo Abe serán algunos de los mandatarios presentes. Pero previamente, se realizarán “solo” unas 50 reuniones -que comenzaron en diciembre de 2017- entre equipos técnicos y ministros en 11 ciudades del país.

Además, fueron invitados Chile y Holanda y España que es invitada permanente, y otros países representando bloques como Caricom (Jamaica), Asean (Singapur), Nepad (Senegal) y la Unión Africana (Ruanda). También estarán presentes el Banco Mundial, el FMI, la OCDE, el BID, el CAF, la OMC, la ONU, el FSB, la OIT y todas las siglas imaginables hasta agotar el abecedario de burócratas.

Si le parece poco, se desarrollan reuniones del B-20 (empresarios), el C-20 (ONGs), el L-20 (sindicalistas), el S-20 (científicos), el T-20 (think tanks), el W-20 (mujeres), y el Y20 (jóvenes). En total viajarán más de tres mil personas.

El Gobierno gastará al menos US$ 120 millones a lo que hay que sumarle los siderales viáticos de todos estos viajeros, más el sueldo de todos estos burócratas, en un país donde la pobreza ronda el 30% de la población y crece. Uno de los gastos más fuertes será en elementos como balas de goma y gases lacrimógenos: para reprimir Macri tiene dinero.

El más irónico de los temas a discutir será el de “Un futuro alimentario sostenible”. Hasta el oficialista Programa Mundial de Alimentos de la ONU reconoce que “Uno de los mitos más comunes… es que no hay suficientes alimentos en el mundo… los hay. El hambre… es una cuestión de acceso.” O sea, si hay hambre y desnutrición es porque la comida no llega a los más pobres debido a regulaciones e impuestos estatales que complican la distribución.

Por caso, los impuestos -como para solventar estas Cumbres- son una de las principales causas de pobreza desde que -aunque las cargas fiscales estén dirigidas a los más ricos- cuanto más alta es la capacidad económica de una persona con más fuerza los deriva hacia abajo: por ejemplo, algunos empresarios los pagan subiendo precios o bajando salarios.

Pero, además, se prohibirá el desarrollo normal de actividades y trabajo. Más allá de innumerables cierres de calles, los aeropuertos de Buenos Aires (Aeroparque, Palomar, San Fernando, Morón y 25 km a la redonda) estarán cerrados durante tres días y sólo recibirán oficiales. Hasta el Aeropuerto Internacional de Ezeiza se verá afectado. Y el 30 de noviembre será feriado -en la Ciudad de Buenos Aires- para “garantizar la logística” de la Cumbre.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.