Las opciones para enfrentar el problema de las Letras de Liquidez del Banco Central

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 22/10/2019 en: https://www.infobae.com/economia/2019/10/22/las-opciones-para-enfrentar-el-problema-de-las-letras-de-liquidez-del-banco-central/?fbclid=IwAR0NxpLzVpMXMsJmmnglwN1ytLUhsUb4156GJLpexesFjpycdhApDgr9jHw

 

La prioridad para el próximo gobierno no sería tanto el reperfilamiento de la deuda externa, sino el desarme del principal instrumento de regulación monetaria (Leliq)

Las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, representan el 80% de la base monetaria (Maximiliano Luna)

Las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, representan el 80% de la base monetaria (Maximiliano Luna)

La mayoría de los análisis sobre la deuda pública apuntan a analizar si Argentina podrá pagar la deuda externa en 2020. ¿Argentina entra en default o no? ¿Tendrá que “reperfilar” la deuda ante la falta de acceso del mercado financiero voluntario? Responder a estos interrogantes no parece tan difícil. Es evidente que hasta los intereses de la deuda serán problemáticos de pagar y que no luce probable, cualquiera que sea el que gane las elecciones, que vaya a llevar adelante las reformas estructurales que hacen falta para salir de la larga decadencia y ofrecer un plan económico que atraiga capitales, tanto para hacer el roll over de la deuda como para atraer inversiones que se hundan para crear empresas.

Sin embargo, en mi opinión, la prioridad no es la deuda externa, en todo caso sería una restricción adicional al gasto público que el Estado no pueda captar ahorro externo para financiar el gasto, la prioridad es enfrentar el serio problema de las Leliq, primas hermanas de las Lebac y descendientes directas de los depósitos indisponibles de los 80 dentro del árbol genealógico de la deuda pública interna argentina.

Recordemos que las Lebac nacen en marzo de 2002 para absorber la expansión monetaria que generaban los pagos de depósitos por los amparos que aprobaban los jueces por el corralón y la pesificación asimétrica de Duhalde.

En la era K el uso de las Lebac se intensificó porque los exportadores estaban obligados a liquidar sus divisas y el BCRA emitía pesos para comprar esos dólares, como la gente no quería los pesos que emitía el BCRA, en parte los retiraba de circulación colocando esas Letras. O sea compraba reservas contra deuda en pesos que pagaba una tasa de interés.

El kirchnerismo llevó el stock de Lebacs de $10.000 millones hasta $300.000 millones en diciembre de 2015. Por su parte, Cambiemos las llevó hasta $1,3 billones en su punto máximo en marzo de 2018, producto del endeudamiento externo que tomaba el Tesoro para financiar el déficit fiscal del gradualismo y luego le entregaba los dólares al BCRA contra los que emitía pesos; y que luego mutaron a las Leliq, cuyo stock al momento de redactar esta nota llegan a $1,1 billones, monto que representa el 80% de la base monetaria.

Es de manual que un Banco Central no debe emitir su propia deuda porque no tiene forma de pagarla, porque no genera ingresos propios. No es como una entidad comercial que vende tarjetas de crédito, préstamos personales y demás servicios. El único ingreso que tiene son los intereses que cobra por la colocación de sus reservas, monto que son monedas para enfrentar los intereses que devenga la deuda remunerada que emite.

En otras palabras, el BCRA está imposibilitado de poder cancelar las Leliq con recursos propios porque no los tiene. Las reservas propias en divisas, en el mejor de los casos, estarán en el orden los USD 8.000 millones,las cuales tienen que respaldar la base monetaria que es $ 1,3 billones, si además tienen que respaldar las LELIQs, la capacidad de respaldar los pesos es mínima.

Alternativas deseables y posibles

¿Qué opciones tiene el próximo gobierno frente al problema de las Leliq?:

En primer lugarlos que creen que gradualmente van a ir bajando la tasa de interés porque la tasa de inflación va a ir bajando, deliran. El problema no lo va a resolver el solo paso del tiempo. Habrá que pensar en otras opciones.

La opción más loca es dejar de pagar los intereses y emitir moneda. Recordemos que los bancos, que son los tenedores de las Leliq, compran esos títulos con los depósitos de sus inversores. Si hoy hay pérdida de depósitos a plazo fijo y el sistema financiero pierde renta en general, con una abrupta baja de la tasa, la fuga del sistema sería mucho más acelerada. Pero para poder hacer los pagos en ventanilla las entidades tendrían que pedirle a la autoridad monetaria los pesos a través de las cancelaciones de Leliq; y como no dispone de instrumentos para absorber esa emisión, el resultado sería un salto megainflacionario o cercano a la hiperinflación. Significaría duplicar la base monetaria en muy poco tiempo.

La segunda opción es aplicar un plan Bonex, como a fines de 1989. A los titulares de colocaciones en pesos a plazo fijo en el sistema financiero, en general a plazos de 30 a 60 días, se le cambian una parte por Bonos del Tesoro de largo plazo, 10 años. Una mancha más confiscatoria que profundizaría la tradición del Estado argentino, y que explica la derivación en un sistema financiero mínimo que no puede financiar ni consumo ni inversión. Un plan Bonex sería otra carnicería financiera como tantas otras confiscaciones se han hecho en el pasado.

La opción menos traumática que veo es lograr un acuerdo con el Tesoro americano para que a cambio de un préstamos de USD 20.000 millones capitalice al BCRA para que venda esos dólares en el mercado, contenga el tipo de cambio y bajé brutalmente la tasa de interés. Con esos pesos que obtendría el BCRA por la venta de dólares se rescatarían las Leliq, que hoy son equivalentes a unos USD 18.000 millones. Y con las reservas que quedan de libre diponibilidad rescatar la base monetaria y dolarizar la economía.

Obviamente que el Tesoro americano solo podría estar dispuesto a prestar ese dinero si a cambio se ofrece un plan económico con reformas estructurales muy profundas del sector público, del sistema tributario y de la legislación laboral. Además habría que ofrecer un tratado de libre comercio y alguna alianza en el combate contra el narcotráfico.

Si se lograra ese acuerdo, no solo volveríamos a tener una moneda para poder hacer cálculo económico, sino que además podría haber una recuperación económica bastante rápida por la incorporación de la Argentina al mundo que permitiría aumentar las exportaciones y generar volúmenes de inversión y demanda de mano de obra que permitiría, en poco tiempo, aliviar los problemas de pobreza y desocupación.

Está en manos de la dirigencia política decidir si Argentina termina con su larga decadencia o sumerge a la población en otra ola confiscatoria de ahorros o a una nueva hiperinflación.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

La sustitución de importaciones llevó a más pobreza

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 2/4/2019 en: https://www.infobae.com/opinion/2019/04/02/la-sustitucion-de-importaciones-llevo-a-mas-pobreza/?fbclid=IwAR3_8X_ietd_-3s3EtNliyPe9arc63anvOOph63Uv-LuszywVGz445vrJN4

 

El dato de la alta proporción de la población con ingresos inferiores al valor de la canasta básica total que informó el Indec, reveló el fracaso, no ya del gradualismo de este Gobierno, sino de una política económica que desde hace décadas arrastra a la Argentina a la decadencia

 

Los chicos en la pobreza pierden oportunidades que luego les resulta muy difícil obtener (Getty)

Los chicos en la pobreza pierden oportunidades que luego les resulta muy difícil obtener (Getty)

Uno de las más nefastas políticas que nos condujo a la pobreza y a la decadencia fue el habernos aislados del mundo, comprando el modelo de sustitución de importaciones y la historieta del deterioro de los términos del intercambio.

Frente a esta pobreza que ya es estructural, la mayoría de la dirigencia política habla de crecer sin bajar el gasto público, es decir el mismo argumento de Cambiemos: esperan una lluvia de inversiones solo porque cambia el gobierno.

Si bien hay múltiples factores que explican nuestra larga decadencia, es muy evidente el inicio de la misma con el cierre de la economía, con las políticas populistas que apuntaron a redistribuir y con al estatismo. Es decir, nos cerramos al mundo y eso generó desestímulos para invertir y mejorar la relación precio y calidad de los productos .

Sintonía entre la baja del PBI y de las exportaciones por habitante

¿Para qué esforzarse en invertir, innovar y mejorar la productividad si las empresas tenían y tienen un mercado cautivo al cual venderle productos de mala calidad a precios altos?

Las empresas tienen rentas extraordinarias gracias a que el Estado les elimina buena parte de la competencia externa y deja al consumidor a merced del productor local.

La relación entre la caída en el ingreso per cápita y el cierre de la economía puede verse claramente en los siguientes 2 gráficos.Cacha abril (1)El primer gráfico muestra que entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX Argentina tuvo un ingreso por habitante que se ubicó entre los 10 primeros países del mundo. Es decir, la Argentina se mantuvo durante décadas entre los 10 países con más alto ingreso medio de su población en el mundo. Incluso en 1895 y 1896 ocupó el primer lugar.

¿Cuándo comienza a producirse la caída? El gráfico muestra que el quiebre fue a mediados de la década del 40, justo cuando se consolida el cierre de la economía, el estatismo, las políticas populistas de redistribución del ingreso y la aparición de la nefasta inflación .Cacha abril (2)Entre 1900 y mediados del siglo XX las exportaciones argentinas representaron entre 2% y  3% del total mundial. Es a partir de mediados del siglo XX cuando se pierde rápidamente participación en el comercio mundial al punto que actualmente solo representan 0,3% del total.

Si se observa cuándo se produce la pérdida de posiciones en el PBI per cápita en el ranking mundial es casi en el mismo momento en que la Argentina pierde participación en el total de exportaciones mundiales.

El dato no es menor, porque si la Argentina hubiera mantenido la participación en el comercio mundial como es el caso, por ejemplo de Canadá o Australia, actualmente tendría que estar exportando USD 572.000 millones, es decir, USD 510.000 millones más en el último año. ¿Cuántos puestos de trabajo, riqueza y nivel de vida se perdieron por exportar USD 510.000 millones menos que el nivel actual?

Cacha abril (3)A modo de ejemplo podemos ver el caso de Australia que actualmente exporta el 1,3% de las exportaciones mundiales y en el pasado tuvo una participación entre el 1,5 y el 2 por ciento en promedio. Con Canadá ocurre algo parecido, a principios del siglo XX exportaba el 2,5% del total mundial y actualmente tiene el mismo nivel.

Quienes deliran con la idea de impulsar la actividad económica con el consumo interno no advierten que con 44 millones de habitantes, donde un tercio de la población es pobre y el resto tiene un bajo ingreso por habitante, es imposible imaginar una fuerte corriente inversora.

Las limitaciones que impone el mercado interno 

¿Quién puede imaginar grandes volúmenes de inversión para abastecer a solo 44 millones de personas, con un tercio en la pobreza? Y sin esas inversiones es impensable crear puestos de trabajo, mejorar la productividad de la economía y, en consecuencia, los salarios reales. De esto se desprende que la salida de Argentina no está en estimular el consumo interno como propone la mayoría de los políticos, sino que la salida es integrarse al mundo e incrementar las exportaciones en forma notable.

Actualmente, las exportaciones de Argentina representan el 11% de su PBI. Los países que lograron captar grandes inversiones, crear puestos de trabajo, mejorar los ingresos reales y salir de la pobreza lo hicieron integrándose al mundo.

Mientras las exportaciones Argentinas representan solo el 11% de su PBI, las exportaciones de Alemania son 47%, las de Chile 31%, Australia 29% e Irlanda el 120% de su PBI . Deliberadamente no di ejemplos del sudeste asiático para que no me vengan con que hacen dumping social o el verso del plato de arroz.

En 2017, siguiendo los datos del Banco Mundial, la Argentina exportó en bienes y servicios USD 71.000 millones, Chile USD 79.500 millones, Australia USD 315.000 millones, Canadá USD 511.000 millones e Irlanda USD 476.000 millones, por citar solo algunos casos.

El desarrollo del comercio exterior es clave para elevar el ingreso medio por habitante (Adrián Escandar)

El desarrollo del comercio exterior es clave para elevar el ingreso medio por habitante (Adrián Escandar)

Todos esos países hicieron extraordinarias reformas estructurales y se incorporaron al mundo. Vieron el mundo como una oportunidad, no como una amenaza como nuestros políticos ven al mundo.

Eso sí, buena parte de la dirigencia política quiere exportar más pero no quiere importar más, sin darse cuenta que todos esos países exportan e importan mucho más que Argentina acumulando mucho más volumen de comercio exterior.

Mientras en 2017 las importaciones de Argentina representaron el 14% del PBI, las de Chile fueron el 27%, Australia el 21%, Canadá el 33% e Irlanda el 88%. Todos exportan más e importan más. No se cierran al comercio mundial con el falso argumento que se pierden puestos de trabajo.

La Argentina, cerrada al mundo, no solo pierde puestos de trabajo, sino también aumenta la pobreza. En cambio los países que se integran al mundo exportan e importan mucho más en términos relativos, no tienen pobreza y captan grandes inversiones.

Si se acepta que la salida de Argentina es la exportación y no el estímulo artificial e insostenible del consumo interno, el proceso es muy claro. Primero tener un tipo de cambio alto en términos reales y a medida que se vayan haciendo las reformas estructurales que le den competitividad a la economía, capte inversiones, ese tipo de cambio real muy alto irá bajando a lo largo del tiempo.

En síntesis, la decadencia comienza a partir del momento que el país se cierra al mundo para sustituir importaciones; hacer populismo redistributivo y estatismo . Los gráficos previos son lo suficientemente elocuentes y muestran que justo cuando se lanza con todo el populismo y el aislamiento comercial, se perdió ingreso per cápita.

La salida es el comercio exterior basado en reformas estructurales y no en saltos cambiarios transitorios o esperando el viento de cola de los precios de las commodities.

Una de las claves para poder volver a ser un país fuertemente exportador es transformar el Mercosur en un tratado de libre comercio en lugar del proteccionismo ampliado que es el bloque comercial del sur.

En su momento se hizo, no veo razones, salvo la necedad de la dirigencia política argentina, para que no se pueda retomar la senda del progreso.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE

Congreso de Guatemala derogó la polémica Ley Monsanto.

Por Belén Marty: Publicado el 9/9/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/09/09/congreso-de-guatemala-derogo-la-polemica-ley-monsanto/

 

Bajo la presión de organizaciones ambientalistas y campesinas, y de la prensa internacional, el Congreso de Guatemala derogó el pasado jueves la Ley para la protección de obtenciones vegetales, también denominada Ley Monsanto, sancionada el pasado 10 de junio.

El instrumento promovía los derechos de propiedad intelectual de las nuevas variedades de semillas vegetales, que a juicio de las organizaciones y activistas de la sociedad civil, favorecían a grandes empresas en detrimento de las libertades individuales.

El decreto 19-2014 que aprobaba la ley, firmado por el presidente de la República Otto Pérez Molina, el presidente del Congreso Arístides Crespo Villegas y por los ministros de Agricultura y Finanzas Públicas, fue revocado en su totalidad por los legisladores con carácter de “urgencia nacional”. De los 158 diputados, 117 votaron a favor de derogación.

El pasado 1 de septiembre 120.000 guatemaltecos de 82 comunidades indígenas diferentes, junto con alcaldes, campesinos y pobladores locales, mostraron su repudio a la aplicación de la llamada Ley Monsanto, y exigieron al Congreso su inmediata derogación. Para ello, bloquearon varios kilómetros de la ruta Interamericana.

La derogación entrará oficialmente en vigor el 26 de septiembre; el mismo día que hubiese entrado en vigencia la Ley Monsanto.

Además de las organizaciones indígenas, otras asociaciones sociales que se manifestaron en contra de la normativa fueron la Red Nacional para la Protección de la Biodiversidad, el Colegio de Ingenieros Agrónomos, la Universidad San Carlos de Guatemala, la Plataforma Agraria y la Universidad Rafael Landívar.

“De acuerdo a esta ley los derechos de obtentor [autor] son prioritarios al derecho de los pueblos al uso libre de las semillas […] Es un ataque directo a los conocimientos ancestrales, a la biodiversidad, a la vida, a la cultura, a la economía campesina, a la cosmovisión de los pueblos y a la soberanía alimentaria”, expresó la Alianza para la Protección de la Biodiversidad.

Una ley para adecuarse a los tratados de libre comercio

En el artículo uno de la normativa se establecía el amparo bajo el “título de protección vegetal” a los derechos de propiedad de una variedad vegetal nueva.

Justamente la denominación de Ley Monsanto surge por el hecho de que esta empresa es, junto a otras como Bayer o Dupont, la encargada de fabricar muchas de las semillas genéticamente modificadas que se encuentran a la venta en el mercado.

 

En un comunicado al respecto, la Red Nacional por la Defensa de la Soberanía Alimentaria en Guatemala (REDSAG) indicó que esta ley “concede las patentes a personas individuales o jurídicas nacionales e internacionales, de cualquier país miembro del convenio Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), las cuales podrán apropiarse del patrimonio genético tangible e intangible del país […]”.

Antonio González de esta misma organización advirtió a Voxxi que la ley “afecta a la biodiversidad, a semillas locales que llevan 7.000 años cultivándose y que no requieren patentes ni manipulaciones en laboratorio, y que han alimentado a los habitantes de Guatemala desde hace siglos”.

Bajo la ley, cualquier variedad de semilla nueva modificada o alterada genéticamente por selección artificial podría haber sido patentada y protegida por 25 años para los árboles y vides, y por 20 años para el resto de los vegetales.

En su artículo 50 expresaba que sería sancionado “con prisión de uno a cuatro años y una multa de GUA$1.000 a $10.000 (de unos US$130 a $1.300) quienes produzcan material de una variedad protegida […] sin autorización del titular de la misma; quienes comercien con material de una variedad protegida con el conocimiento de que esta ha sido obtenida con violación de los derechos del titular del derecho de obtentor; y quienes contraten transporte del material de multiplicación de una variedad protegida a un territorio fuera del ámbito de la presente ley sin autorización especial del titular del derecho”.

Asimismo, la ley distinguía en su artículo 16 como casos aptos de excepción al pago de patentes a aquellos casos experimentales o a “los actos realizados en un marco privado con fines no comerciables”.

La promulgación de esta ley fue parte del acuerdo del Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado en 2005 entre Guatemala, República Dominicana, América Central y Estados Unidos.

Monsanto responde

El Congreso guatemalteco derogó la polémica ley el pasado jueves 4 de septiembre.

Según un comunicado oficial que dio a conocer la multinacional el pasado lunes, fue Guatemala quien, en 2006, pidió unirse al Acuerdo de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) y quien aprobó el 10 de junio pasado la polémica ley.

La empresa se desvinculó completamente de los dichos de “diversos grupos” que manifestaban que Monsanto había sido el principal promotor y beneficiario de su promulgación.

“Monsanto rechaza cualquier acusación referente a la interferencia en la elaboración y aprobación de dicha ley. Nuestra empresa ha sido siempre respetuosa de la independencia y el proceso legislativo del Congreso de la República de Guatemala”, manifestó.

La multinacional ha tenido problemas legales en varios países, como Argentina, Colombia, Chile, Canadá y Brasil. En Chile, una ley similar fue presentada en el Congreso y luego retiradaeste año por el Gobierno de Michelle Bachelet. En Brasil una acción colectiva de agricultores que demandó a la empresa por querer cobrarles royalties de la utilización de sus semillas terminó con un acuerdo en 2013.

Denuncian que ley es proteccionismo encubierto

Stephan Kinsella, abogado estadounidense especializado en propiedad intelectual, considera que el caso de esta ley es una muestra del “imperialismo estadounidense”.

“No estoy a favor de la propiedad intelectual ni de la situación de Monsanto”, remarcó aPanAm Post Kinsella, quien desde hace 20 años se opone tanto a las patentes como a los derechos de autor y registro de marcas.

Resaltó que el caso guatemalteco “es un ejemplo de por qué los llamados acuerdos de ‘libre comercio’ —tanto bilaterales como multilaterales— casi siempre esconden medidas proteccionistas, como las normas de Estados Unidos de propiedad intelectual para el beneficio de las empresas estadounidenses o multinacionales como Monsanto, o para Hollywood, la industria de la música, la industria farmacéutica, entre otras”.

“Las patentes y los derechos de autor deben ser abolidos en Estados Unidos y no deben ser aceptados por otros países. Los otros países deben resistir la presión de Estados Unidos y salirse de estos acuerdos y tratados”, sostuvo el experto.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.