¿La emisión monetaria no es inflacionaria?

Por Pablo Guido: Publicado el 2/4/12 en http://chh.ufm.edu/blogchh/

En Argentina, desde hace ya más de un año que el gobierno ha implementado trabas a las importaciones. La causa de estas medidas residen en lo siguiente: en los últimos 5 años el precio del dólar subió un 30/35% aproximadamente mientras que los precios de bienes y servicios han aumentado entre 150 y 160%. Por lo tanto, expresados en dólares los precios de los productos que se venden localmente se han visto incrementados fuertemente. De esta manera, las importaciones suben más y más frente al encarecimiento de los bienes locales. Entonces el gobierno, ante la enorme demanda de dólares, por un lado, y la presión de muchos empresarios locales que no pueden enfrentar la competencia externa, por otro, decidió restringir la compra de bienes importados. Pero, cual elefante en un bazar, el gobierno ha prohibido o limitado productos en todas los sectores, rubros, tanto en bienes de consumo, como en bienes de capital e insumos. Por lo tanto, hace ya unos meses han comenzado a observarse consecuencias graves. No sólo no se consiguen productos de consumo, sino que las empresas locales no pueden producir bienes porque sus insumos son importados. Si lee este artículo (que se repiten todos los días en los medios de comunicación) se darán cuenta de la gravedad del problema.

http://www.lanacion.com.ar/1457074-por-las-trabas-de-moreno-crece-la-falta-de-productos-importados

 El origen de este zafarrancho es el desequilibrio en las cuentas públicas. En el año 2001 el gasto público en relación al producto bruto interno era del 30% más o menos. Hoy es de casi 50%. O sea, la mitad de la riqueza generada en el país se la gasta el gobierno. Y como ya no se pueden seguir incrementando impuestos “normales” (IVA, a la renta, a las ventas, etc.) entonces desde hace unos años que se ha sumado como nueva “ventanilla” del gobierno al banco central, mediante su emisión monetaria. Sin embargo, para las principales autoridades del gobierno, la mayor oferta monetaria (que crece a un ritmo anual del 30/35%) no es la causa de la inflación. Así, por ejemplo, lo expone el ex viceministro de economía y actual diputado de la nación Roberto Feletti: “Pensar que la inflación es por causas monetarias no es una visión del Gobierno”.

 

En los cursos de economía los alumnos aprenden qué es la oferta monetaria y la demanda monetaria. Y al igual que en otro mercado la variación de la oferta y demanda monetaria determina el precio de la moneda. Pensar que un incremento mayor al 30% anual de la oferta monetaria no afecta al precio de la moneda es creer que la ingesta de 10 kilos de helados de chocolate por día no es la causa de un problema de obesidad.

 

La economía argentina es un “laboratorio” en sí mismo, dados los disparates de política económica que se han implementado en las últimas décadas. Hiperinflaciones, hiperdevaluaciones, controles de precios a mansalva, controles de cambios por doquier, tipos de cambios múltiples, estatización de empresas…como también desregulaciones, apertura de mercado, libertad de precios. Ha pasado de todo desde la década del 30. Los próximos semestres serán muy interesantes, ya que el populismo gubernamental se está quedando sin “combustible”. Veremos cómo reaccionan los grupos favorecidos por el “revoleo” de dinero de los últimos tiempos.

 

Pablo Guido se graduó en la Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE. Es Doctor en Economía (Universidad Rey Juan Carlos-Madrid), profesor de Economía Superior (ESEADE) y profesor visitante de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala). Investigador Fundación Nuevas Generaciones (Argentina). Director académico de la Fundación Progreso y Libertad.