Surgen nuevas rutas de contrabando en frontera de Argentina y Bolivia

Por Belén Marty: Publicado el 25/6/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/06/25/surgen-nuevas-rutas-de-contrabando-en-frontera-de-argentina-y-bolivia/#.VYwMexJHLnk.facebook

 

En uno de los pasos internacionales más movidos, los “bagalleros” se las ingeniaron y encontraron la manera de cruzar por una quebrada y un cementerio.

En los pasos de frontera entre Argentina y Bolivia pasa de todo: juguetes, calzado, indumentaria por un lado, y fideos, soja, lácteos, trigo y maíz por el otro. El contrabando hormiga entre estos dos países sudamericanos parece ser más la regla que la excepción.

En el medio de vendedores ambulantes de jugos de fruta o de cazuelas de comida tradicionales, como el pollo o llama a la cacerola, cientos de argentinos y bolivianos cruzan las fronteras diariamente para abastecerse en las ferias de cada país.

Argentina colinda con Uruguay, Brasil, Paraguay, Chile y Bolivia. Para entrar o salir hacia Bolivia, Argentina tiene tres pasos internacionales habilitados. El paso La Quiaca – Villazón; el Puente Aguas Blancas que une Orán del lado argentino, con Bermejo del lado boliviano, y el puente Salvador Mazza, que une Aguaray con Yacuiba.

En todos estos puntos de frontera, la mayoría del tiempo no existe ningún tipo de vigilancia para quienes entran o salen del país. Según un informe publicado en 2014, por el programa argentino Periodismo Para Todos (PPT), los escaners electrónicos permanecen, en gran medida, apagados, y los funcionarios no se encuentran en sus puestos de trabajo. En ese informe, los periodistas se preguntan: “si esto sucede en las oficinas fronterizas, ¿se imaginan entonces que sucede por las vías de acceso ilegales?”.

Las rutas por vías alternativas o ilegales son de lo más variadas. Para todos aquellos que no quieren arriesgarse en las cabinas oficiales existen lanchas que te cruzan el río Bermejo por AR$4 (US$0,4), caminos para ir sorteando el río de piedra en piedra o caminos improvisados entre el bosque subtropical.

Pero en Salvador Mazza – Yacuiba, uno de los puntos más calientes de la frontera con Bolivia, surgieron recientemente otros dos pasos ilegales.

Yacuiba es una ciudad de 92 mil habitantes, ubicada al sur de Bolivia, a solo tres kilómetros de la frontera con Argentina.

Cruzar a Argentina por medio de un cementerio

Casi 30 “cargadores” o “bagalleros”, conocidos así por cargar en sus espaldas o en carritos mercadería del otro lado de la frontera, se esconden de los funcionarios argentinos que controlan parte de la línea de frontera, y caminan por un cementerio de Yacuiba. Una vez en Argentina compran soya, harina, maíz, arroz y papa.

Para que su misión salga con éxito, muchos se hacen pasar por visitantes  que acuden al camposanto a visitar a algún familiar enterrado allí, o simplemente se paran en el terreno a mirar el lado argentino.

Otra de las formas novedosas, es cruzar es a través de una quebrada, a cinco kilómetros de distancia del puente internacional, que es conocida por su nauseabundo olor, dado por la cría de ganado,  ovejas y cerdos en el área.

También está la opción de los bagalleros, que cruzan mercadería de manera ilegal. Por otro lado, se sabe que hay más de 1.000 vecinos del área que cruzan todos los días por la vía legal. En general, el transcurso de cruzar de un país a otro dura, aproximadamente, 15 minutos.

Por cada carrito que ingresan a Bolivia con mercadería de maíz, harina o soya, los contrabandistas reciben Bol$ 35 (US$5). Este florecimiento del contrabando hacia Argentina se vio incrementado por la depreciación del peso argentino.

Dada la cantidad de productos de este estilo que ingresan diariamente a Bolivia, provenientes de Argentina, Reinaldo Díaz Salek, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), aseguró que ha caído fuertemente el valor de esos productos, por debajo de su costo de producción. Además, indicó que esto generó un desincentivo para la siembra de algunos rubros para este invierno.

Bolivianos arrazan en los comercios argentinos de Salvador Mazza. (Aerom)

La mercadería que entra a Bolivia, que incluye cerveza, jugos, trigo, harina, sidra, se va en gran parte a abastecer los mercados de los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba.

Díaz Salek señaló que la mercadería que ingresa (legal o ilegalmente) no cumple con las exigencias requeridas, como por ejemplo, el permiso fitosanitario del lugar de origen.

Por el transporte masivo de productos argentinos, los precios bolivianos cayeron. Este es el caso del kilo de arroz, que de BOL$ 38 pasó a $28, y el quintal de harina pasó de $130 a solo $115.

El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) de Bolivia advirtió que establecerán una “política agresiva” para controlar las fronteras y el contrabando. El ente incautó 60 toneladas de alimentos solo en lo que va del año.

Isico López, trabajador de la ciudad de Villamonte, ubicada a pocos kilómetros de Yacuiba, comentó a PanAm Post que él cruzó varias veces la frontera.

Sobre las mercaderías que se transportan explicó: “Son bolivianos los que van a comprar porque el producto argentino es más barato. Los bolivianos que contrabandean compran productos de la canasta familiar en Salvador Mazza. En cambio, los argentinos van a Bolivia a comprar ropa, por que la ropa es más barata allá”, dijo López.

¿El comercio genera progreso?

El argentino Agustin Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso, explicó que hay que entender que el libre comercio beneficia a las dos partes (comprador y vendedor), y que el comercio es bidireccional: cuando se exporta, se importa y viceversa.

Una de las formas de impedir el libre comercio es a través de los cupos,  mediante la colocación de tarifas, para que se haga más caro el proceso de importación . Hay casos en los que las tarifas son excesivamente altas o existen prohibiciones.

“Existen casos en los que hay demanda, pero no puede ser abastecida porque no hay productos. Entonces eso genera ganancias muy grandes al contrabandista. La persona que se arriesga a contrabandear es porque simplemente está cubriendo una demanda de bienes lícitos (repuestos, medicos, ropa, calzado y otros)”, concluyó el analista.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Economía: la oposición no tiene que tener miedo a la herencia:

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 22/2/15 en: http://economiaparatodos.net/economia-la-oposicion-no-tiene-que-tener-miedo-a-la-herencia/

 

A diferencia del 2002, cuando llegó Duhalde a la presidencia, el próximo gobierno no podrá aplicar la misma receta para salir de la fenomenal recesión en que nos ha sumergido el modelo Nac&Pop. El camino será más largo, pero si se adoptan las medidas adecuadas, también será más sólido y hasta puede acelerarse la recuperación del destrozo que dejará el kirchnerismo.

Recordemos que en el segundo semestre de 2002 Duhalde se ve beneficiado con la suba del precio de la soja. El 2002 comenzó con una soja de U$S 160 por tonelada y terminó con U$S 208 la tonelada. Para tener otra referencia, en 2001 el precio promedio de la soja fue de U$S 168,75 por tonelada, en 2002 el promedio fue de U$S 188,87 la tonelada y el 2003 tuvo un precio promedio de U$S 233,21 la tonelada.

Para tener una idea de la suerte que tuvieron los k, podemos tomar este dato: el precio promedio simple de la soja durante el gobierno de De la Rúa fue de $ 175,66 la tonelada. En la era k, el precio promedio fue de U$S 378,78 la tonelada

Es decir, de una fenomenal fuga de capitales en el 2001, con la devaluación el gobierno se encontró con un flujo de ingreso de divisas producto de la suba del precio de la soja. Los productores, que estaban fuera de combate, de golpe se encontraron con un dólar 3 o 4 pesos a 1, en vez del 1 a 1 de la convertibilidad y con las deudas pesificadas. Es decir, tenían flujo de divisas a precios en dólares más alto, con una cotización del dólar más alta y deudas en pesos. Eso generó un boom agrícola que empujó la actividad económica en forma fenomenal al tiempo que le acercaba recursos al gobierno vía las retenciones.

No veo que el próximo gobierno vaya a encontrarse con un escenario igual. Sí puede ocurrir que mediante una devaluación bajen los precios de los insumos en dólares, particularmente el transporte de carga, y mejore el ingreso del productor por la suba del tipo de cambio, pero no creo que los precios de las commodities tengan un comportamiento de suba permanente como ocurrió con el gobierno k.

Por otro lado, Néstor Kirchner recibió un tipo de cambio que a precios de enero 2015 era de $ 16,34 en tanto que el promedio de enero pasado fue de $ 8,62. Es decir, no habrá un colchón cambiario como para utilizarlo como ancla contra la inflación.

Pero la clave de todo estará en que no habrá un stock de capital para reactivar la economía como lo hizo Duhalde y que luego continuó el matrimonio k descuidando la inversión.

Al más puro estilo keynesiano, Duhalde, además de tener la suerte de la suba de la soja, utilizó la capacidad instalada durante los 90. Simplemente la devaluación generó una caída de los salarios medidos en dólares. La caída de los salarios en dólares frenó las importaciones, particularmente de los bienes de consumo sustituyéndose importaciones. Los productores locales pasaron a tener casi el 100% del mercado solo por efecto de la devaluación. En el recesivo 2001 las importaciones había ascendido a U$S 20.320 millones. En 2002 con la devaluación de enero de ese año cayeron a U$S 8.989 millones. Menos de la mitad del 2001. Por eso digo que los productores locales se quedaron con una market share mayor solo por efecto de la devaluación.

¿Qué hizo Duhalde en última instancia? Para responder vuelvo a la isla de la fantasía y voy a utilizar el gráfico de los peces y los cocos.

GRÁFICO 1

Imaginemos que nuestro náufrago está en la isla y si trabaja 8 horas diarias consigue 30 cocos por día, o bien si dedica todo el tiempo a la pesca obtiene 10 peces. Si uno se mueve a lo largo de la curva, se tienen las diferentes combinaciones de peces y cocos que puede obtener dependiendo de cuánto tiempo le dedique a pescar o a bajar cocos.

Pero nuestro náufrago está produciendo en el nivel del punto A. Él podría producir más sobre algún punto a lo largo de la curva, pero porque algún burócrata lo molesta, no puede llegar. Produce menos de lo que su stock de capital le permitiría.

Bien, cuando Duhalde llegó al gobierno la economía operaba en el punto A del gráfico. Lo qué hizo Duhalde fue, mediante la devaluación, pasar de punto A algún punto a lo largo de la curva de transformación del gráfico 1. La industria automotriz podía producir 100 autos por día pero producía 8.

GRÁFICO 2

Lo que no lograron ni Duhalde y mucho menos los kirchner fue conseguir que la economía se moviera como lo muestra el gráfico 2. ¿Qué nos dice ese gráfico? Que atrayendo inversiones se incrementa el stock de capital y por lo tanto la productividad y los ingresos reales. En el ejemplo del gráfico nos dice que gracias a las inversiones el náufrago, con más stock de capital, en 8 horas no consigue 30 cocos sino que consigue 40 cocos y en vez de obtener 10 peces, obtiene 15 peces. Eso es el progreso y la mejora del ingreso real.

Volviendo al gráfico 1, lo que consiguieron Duhalde primero y luego los kirchner fue que los empresarios le pasaran el plumero a las máquinas que no utilizaban, compraran insumos y dieran algunas horas extras para moverse desde el punto A hacia algún punto de la curva. Reactivaron pero no crecieron.

¿Puede el próximo gobierno lograr lo que hizo Duhalde en el gráfico 1? No, porque los K se encargaron de destruir el stock de capital. Se consumieron la rutas (los puentes de la ruta 2 se caen), el sistema energético colapsó, los trenes están destruidos, etc.

GRÁFICO 3

Lo que hizo el nefasto matrimonio fue mover la economía como lo muestra el gráfico 3. Destruyeron el stock de capital instalado y, por lo tanto, trabajando 8 horas, con este stock de capital que quedó, ya no se producen 40 cocos diarios, sino que se producen 25. Y no se obtienen 15 peces, sino que se obtienen 6 peces por día. Todos somos más pobres porque estimularon el consumo consumiendo stock de capital. La curva de transformación se desplazó hacia la derecha y hacia abajo.

La prioridad del próximo gobierno consistirá en lograr que la curva se mueva como lo muestra el gráfico 2. Generar inversiones que aumenten la productividad y así crear más puestos de trabajo. Pero para lograr el movimiento del gráfico 2 se requieren dos tipos de medidas: 1) un mínimo de reordenamiento de los precios relativos, desregulando la economía, disminuyendo la carga tributaria y privatizando nuevamente y 2) generar credibilidad. Ser confiables de entrada para que los capitales fluyan hacia Argentina.

Ya no hay margen para estimular artificialmente el consumo y tampoco hay viento de cola que evite pagar los costos del destrozo k. La salida que veo para la economía argentina es con más inversiones, mejorar la productividad y con eso exportar más. El aumento del consumo vendrá como consecuencia del crecimiento de las dos variables anteriores.

La destrucción económica que van a dejar los k no es menor, pero hay una salida si se logra un acuerdo de gobernabilidad para seguir el camino marcado en el gráfico 2. Si hay acuerdo político para seguir ese camino y adoptar las medidas necesarias para recorrerlo, la recuperación puede ser mucho más rápida de lo imaginado. Solo pensando en lo barato que están los activos hoy en Argentina tendríamos un flujo de ingreso de capitales para comprar. Luego inversiones para reconstruir la infraestructura del país y, finalmente, un sector agroalimentario que rápidamente puede movilizar la economía.

Que la oposición no tenga miedo a la herencia k. Con juicios ejemplares a los que se robaron el país para mostrar que la seriedad llegó a la Argentina y políticas económicas consistentes, la salida es posible.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

El costo de la redistribución vía las retenciones a productos agrícolas y carnes

Por Martín Krause. Publicado el 17/5/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/05/17/el-costo-de-la-redistribucion-via-las-retenciones-a-productos-agricolas-y-carnes/

 

Cuando vimos a John Stuart Millconsideramos su argumento que las leyes de la producción no rigen la esfera de la distribución, que una vez producidos los bienes los seres humanos pueden distribuirlos como quieran. Y la crítica presentada fue que esto no es así, que inevitablemente al intervenir en la distribución se impacta en la producción.

Un caso típico de esto son las retenciones a las exportaciones de granos y carnes de la Argentina (impuestos a las exportaciones), claramente dirigidas a financiar la redistribución de ingresos. ¿Acaso no tuvieron ningún costo en términos de producción perdida? Un artículo reciente de La Nación nos da la oportunidad de estimar, muy a grosso modo por supuesto, ese costo, y la suma total desde 2007 da nada menos que 23.779 millones de dólares de menor producción agrícola y ganadera como resultado del impacto de las retenciones entre 2007 y 2014.

Si la producción argentina hubiera crecido al mismo ritmo que el promedio mundial, hoy sería así:

Soja: 55,1 millones:   3,1 más

Maíz: 30,6 millones:     8,1 más

Trigo:   16,3 millones:     7,1 más

Carne:   770 millones:       570 más (tomando en cuenta que hubiera crecido según el promedio mundial en lugar de caer)

Tomar el promedio de aumento en el mundo es, además, y como se desprende del cuadro en el artículo, tomar la medida más conservadora. Nuestros países limítrofes han incrementado su producción mucho más que el promedio mundial.

Pero aun así, eso quiere decir que de haber alcanzado ese promedio, y tomando precios de hoy FOB puertos argentinos (asumiendo que todo el excedente se exporta), tendríamos más ingresos por estas sumas:

Soja: $1.615.000.000

Maíz: $1.879.000.000

Trigo: $2.662.000.000

El precio promedio de la carne es mucho más complicado porque hay de muy distintos tipos, pero según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, en su informe mensual de Enero, el precio promedio iría desde $9.700 para cortes enfriados sin hueso y $5.800 para cortes congelados sin hueso. Tomemos un promedio, digamos $7.700 (por supuesto que esto es una gruesa aproximación). A ese precio sería:

Carnes: $ 5.390.000

Si asumimos que el resto del mundo no tiene retenciones, y asignamos la diferencia de resultados a la existencia de este impuesto (puede haber numerosos otros factores, por supuesto), esto quiere decir que el costo para este año sería de 6.161 millones de dólares, un poco más de lo que pagamos por Repsol.

El artículo compara el desempeño desde 2007. Tenemos que asumir que la diferencia se fue dando gradualmente durante esos años, digamos que un 14% anual para llegar al 100% en 2014.

Si mantenemos los mismos precios (que no fueron así, claro) para tener una muy simple mirada de este costo esto quiere decir que el costo por año fue:

2008: 862 millones

2009: 1725 millones

2010: 2587 millones

2011: 3450 millones

2012: 4066 millones

2013: 4928 millones

2016: 6161 millones

La suma total da 23.779 millones de dólares.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).