La internación de Ginés: el discurso del Estado Presente mientras disfrutan de los servicios del capitalismo

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 28/5/2020 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/05/28/la-internacion-de-gines-el-discurso-del-estado-presente-mientras-disfrutan-de-los-servicios-del-capitalismo/

 

En medo de la pandemia, el ministro de Salud de la Nación tuvo un problema de salud y fue atendido en el Sanatorio Otamendi

Ginés González García (Lihueel Althabe)

Ginés González García (Lihueel Althabe)

El ministro de Salud de la Nación, Dr. Ginés González García, tuvo un problema de salud en estos días. Afortunadamente, parece que fue un tema que se puedo controlar y fue dado de alta hoy mismo. Se internó en el Sanatorio Otamendi, institución que pertenece a un grupo empresario privado.

Si bien cada uno es dueño de atenderse dónde mejor le parece, sí queda claro que en el discurso del Estado presente que esgrime permanentemente el kirchnerismo, luce más a un jueguito para la tribuna que algo en lo que realmente crean como una realidad en la que se puede vivir.

La corriente más combativa del Gobierno defiende un Estado fuerte, con estatización de empresas públicas bajo el lema de “Estado presente”, pero lo cierto es que, curiosamente, el ministro de Salud de la Nación, no fue a atenderse al Hospital Posadas o el Fernández, por ejemplo, cuando se sintió mal, sino que recurrió a un prestigioso sanatorio privado.

No es la primera vez que el discurso del “Estado presente” queda sólo como un título para los medios y “a la hora de los bifes” el progresismo opta por los servicios privados de excelencia capitalista. Recordemos que el mismo Néstor Kirchner, en 2003, dijo que en caso de emergencia iba a atenderse en el Hospital Argerich, él y todo su grupo familiar. No obstante, en 2010 el ex presidente fue internado en el Sanatorio Los Arcos.

De la misma manera, Cristina Fernández de Kirchner optó por el Hospital Austral cuando tuvo que atenderse de un problema neurológico, una institución privada construida gracias a las donaciones del empresario Gregorio Pérez Companc.

Una imagen del Hospital Austral cuando Cristina Kirchner fue operada en 2012
Una imagen del Hospital Austral cuando Cristina Kirchner fue operada en 2012

La ex presidente también eligió el Sanatorio Otamendi en 2014 cuando tuvo otro problema de salud. Y, por cierto, en algún momento sostuvo que mira mucho las series de la capitalista Netflix, en particular The Game Of Thrones, una serie que no fue hecha en Cuba, sino por la capitalista HBO.

No intenta esta nota meterse en la vida privada de las personas que tienen todo el derecho del mundo a hacerse atender dónde mejor les parezca y ver lo que quieren para divertirse, solo intenta mostrar cómo una cosa es el discurso “proge” del “Estado presente” para los otros y cómo se recurre al sistema capitalista cuando ellos mismos tienen que uso de los servicios, ya sea para atender su salud o bien para mirar una película.

Es muy fácil mandar a la gente a los hospitales estatales y ponderar la salud pública, mientras se es atendido en los sanatorios privados de excelencia a los cuales no tienen acceso quienes viven en el Barrio 31, por dar un ejemplo.

Nadie dice que tienen que ir a un hospital púbico. Lo que pido es que dejen de vendernos un verso mientras ellos disfrutan del mundo capitalista viendo de reojo como Argentina llega a que el 50% de la población caiga en la pobreza por culpa de este “Estado presente” que despilfarra los recursos de los contribuyentes y que espantan toda inversión que pueda bajar la pobreza, la desocupación y mejorar el nivel de vida de la gente. Se está condenando a la Argentina a la decadencia.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

EL PAPA DEFIENDE AL PADRE MUGICA

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Lo vengo siguiendo a Jorge Bergoglio hace muchos años, en sus diversos destinos quien desde su participación en la llamada Guardia de Hierro peronista en adelante ha comulgado con ideas socialistas. Y esto no es un asunto menor dado que emprenderla contra la propiedad y el sistema capitalista, es decir, los mercados abiertos y competitivos en ausencia de privilegios, demuelen un aspecto medular del basamento moral de la sociedad civilizada y perjudica muy especialmente a los más necesitados.

 

En el caso que nos ocupa, se trata de una persona imbuida de las mejores intenciones pero, como es sabido, esto no resulta relevante, lo determinante son los resultados de los consejos y reflexiones que se ponen de manifiesto.

 

No repetiré aquí los argumentos que consigné en seis otras oportunidades en las que me expresé públicamente sobre las ideas económico-sociales del ahora Papa Francisco con consecuencias morales de envergadura, pero consigno los títulos de esas manifestaciones mías por si interesara ahondar en este delicado e importante asunto.  En diciembre de 2011 “Mensaje del Arzobispo de Buenos Aires” (New York, Diario de América), marzo de 2013 (reportaje de Xavier Serbia en CNN en español), octubre de 2013 “La malvinización del Papa” (Buenos Aires, La Nación), noviembre de 2013 “Teología de la Liberación” (Caracas, El Diario), diciembre de 2013 (nuevamente reportaje de Xavier  Serbia en CNN en español) y, también en diciembre de 2013, “Otra vez, el Papa Francisco” (Washington D.C., Cato Institute).

 

Ahora el actual Papa acaba de declarar “cuando se le preguntó su opinión sobre la obra de algunos curas que fueron a trabajar a las villas en los años 60 y 70, como Rodolfo Ricciardelli, Jorge Vernazza y Carlos Mugica. “Algunos dicen que son curas comunistas. No. Éstos eran grandes sacerdotes que luchaban por la justicia”, afirmó. Y añadió que esos sacerdotes, muchos de los cuales integraban el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y fueron muy cuestionados por sectores conservadores o tradicionalistas de la Iglesia en la Argentina, eran “sacerdotes, hombres que rezaban, hombres que escuchaban al pueblo de Dios, hombres que enseñaban el catecismo y que luchaban por la justicia” (La Nación de Buenos Aires, marzo 14, 2014).

 

Demás está decir que el Papa conoce sobradamente las ideas de los sacerdotes tercermundistas que menciona y no se le escapa todo lo ocurrido en la Argentina en los años que cita pues la vivió igual que el que estas líneas escribe. Por razones de espacio me concentraré en lo que decía el Padre Carlos Mugica que, además, personalmente lo escuchaba en sus sermones en la iglesia del Socorro y la de Santiago Ápostol.

 

Antes de consideraciones y conclusiones finales, estimo pertinente recoger directamente de la fuente, es decir, del libro más difundido del Padre Mugica titulado Peronismo y cristianismo (Buenos Aires, Editorial Mierlin, 1967), al efecto de que el lector saque sus propias conclusiones.

 

–         “Para el rico la única posibilidad de salvación es dejar de serlo”

–         “Por eso el burgués o el que tiene mentalidad de burgués, es el menos capacitado para entender el mensaje de Jesucristo”

–         “Uno de los grandes daños que nos hace esta sociedad llamada de consumo, pero de consumo de unos pocos y hambre para muchos, es el de hacernos creer que el amor es una cosa dulce, más o menos afectuosa. No. Por amor, muchas veces me veo obligado a hacer sufrir mucho a los seres que amo”

–         “Que nos puede importar que nos acusen de comunistas, de subversivos, de violentos y todo lo demás. Además, si yo cristiano, en alguna medida no soy signo de contradicción y no suscito simultáneamente el amor y el odio, mala fariña”

–         “Jesucristo es mucho más ambicioso. No pretende crear una sociedad nueva, pretende crear un hombre nuevo y la categoría de hombre nuevo que asume el Che, sobre todo en su trabajo El socialismo y el hombre, es una categoría         netamente cristiana que San Pablo usa mucho”

–          “Marx y Lenin al postular la comunidad de bienes más que parafasear, copian el Evangelio. Cuando Marx habla de dar a cada uno según su trabajo o a cada uno según su necesidad, que para mí es profundamente evangélico, no hace más que asumir ese contenido”

–         “Si hoy todos los que se dicen católicos en la Argentina pusieran todas sus tierras en común, todas sus casas en común, no habría necesidad de reformas agrarias, no habría necesidad de construir una sola casa”

–         “Yo personalmente, como miembro del movimiento del Tercer Mundo, estoy convencido que en la Argentina solo hay una salida a través de una revolución, pero una revolución verdadera, es decir simultánea: cambio de estructuras y cambio de estructuras internas. Como decían los estudiantes franceses de mayo del 68, tenemos que matar al policía que tenemos adentro, al opresor que tenemos adentro […] El cristiano, entonces, tiene que estar dispuesto a dar la vida”

–         “Yo pienso que el sistema capitalista liberal que nosotros padecemos en un sistema netamente opresivo”

–         “Por eso, como norma los sacerdotes del Tercer Mundo propugnamos el socialismo en el cual se pueden dar relaciones de fraternidad entre los hombres”

–         “Los valores cristianos son propios de cualquier época, trascienden los movimientos políticos, en cambio el peronismo es un movimiento que asume los valores cristianos de determinada época”

 

Estas citas reflejan muy resumidamente el pensamiento del Padre Mugica que son más que suficientes para una nota periodística. Me parece de una gravedad inusitada la referida declaración de apoyo del Papa Francisco, no es que me extrañe pues, como queda dicho, conozco su pensamiento que viene cultivando desde hace mucho tiempo, es por el efecto devastador y el lamentable ejemplo para quienes lo escuchan y leen. No es que el Papa patrocine la violencia (muchos tercermundistas tampoco la suscriben), se trata de las ideas que apoya.

 

Incluso hay asuntos teológicos y de forma inadecuados sobre los que no me quiero involucrar puesto que ya bastante hay con sus reflexiones sobre los temas aquí telegráficamente mencionados. Por eso es que, por ejemplo, John Vennari, el editor de “Catholic Family News” declara con enorme pesar que “yo nunca permitiría que el Papa Francisco le enseñe religión a mis hijos” (Agencia Reuters, marzo de 2014).

 

Pero más alarmante aun que el jefe de la Iglesia católica se pronuncie del modo en que lo viene haciendo sobre los aspectos vitales que ahora apuntamos y que hemos consignado antes en los artículos y entrevistas referidas, nos preocupa sobremanera la actitud de no pocos católicos que cubren con manifestaciones varias estos desaciertos superlativos. La preocupación estriba en que los hijos y nietos observan estos comportamientos de doble discurso cuando del Papa se trata respecto a dichos similares de otras personas, lo cual, en el mejor de los casos, conduce a confusión.

 

Esto es lo mismo que ocurre en muchos centros católicos que, en definitiva, sin quererlo, se convierten en una fábrica de producir ateos y agnósticos. Porque hay solo tres avenidas que pueden tomarse frente a esta situación. Primero, abandonar la Iglesia con fastidio al extrapolar lo expresado a toda la institución. Segundo, el fanático que agacha la cabeza, lo cual abre las puertas para más episodios contrarios a las bases del catolicismo. Y tercero, los que se mantienen firmes y critican abiertamente lo incorrecto y peligroso, los que no son tibios en el sentido bíblico del término.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer Rector de ESEADE.