El sorprendente enigma chileno

Por Mario Vargas Llosa. Publicado el 4/11/19 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-sorprendente-enigma-chileno-nid2303300

 

La revuelta chilena está más cerca de la de los “chalecos amarillos” franceses que de la de los indígenas ecuatorianos; el desafío es la desigualdad

Dentro de la catastrófica quincena que ha sido esta para América Latina -derrota de Macri y retorno del peronismo con la señora Kirchner en la Argentina, fraude escandaloso en las elecciones bolivianas que permitirán al demagogo Evo Morales eternizarse en el poder, agitaciones revolucionarias de los indígenas en Ecuador-, hay un hecho misterioso y sorprendente que me niego a emparentar con los mencionados: la violenta explosión social en Chile contra el alza de los boletos del metro, los saqueos y devastaciones, los veinte muertos, los millares de presos y, por último, la manifestación de un millón de personas en las calles protestando contra el gobierno de Sebastián Piñera.

¿Por qué misterioso y sorprendente? Por una razón muy objetiva: Chile es el único país latinoamericano que ha dado una batalla efectiva contra el subdesarrollo y crecido en estos años de manera asombrosa. Aunque sé que los informes internacionales no conmueven a nadie, recordemos que la renta per cápita chilena es de 15.000 dólares anuales (y en poder adquisitivo es de 23.000 dólares, según organismos como el Banco Mundial). Chile ha acabado con la pobreza extrema y en ninguna otra nación latinoamericana han pasado a formar parte de las clases medias tantos sectores populares. Goza de pleno empleo, y las inversiones extranjeras y el desarrollo notable de su empresariado y sus técnicos han hecho que sus niveles de vida suban velozmente, dejando muy atrás al resto de los países del continente. El año pasado yo viajé por el interior chileno y me quedé maravillado de ver el progreso que se manifestaba por doquier: los pueblos olvidados de hace treinta años son hoy ciudades pujantes, modernas y con muy altos niveles de vida teniendo en cuenta los estándares del Tercer Mundo.

Continúan las protestas en Chile
Continúan las protestas en Chile Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

Por eso Chile ya casi ha dejado de ser un país subdesarrollado; está mucho más cerca del Primer Mundo que del tercero. Esto no se debe a la dictadura feroz del general Pinochet; se debe al resultado del referéndum de hace 31 años con el que el pueblo chileno puso punto final a la dictadura (y en el que, por lo demás, Piñera hizo campaña contra Pinochet) y al consenso entre la izquierda y la derecha para mantener una política económica que ha traído gigantescos progresos al país. En 29 años de democracia la derecha apenas ha gobernado cinco años y la izquierda -es decir, la Concertación-, 24. No es irreverente afirmar, pues, que la izquierda ha contribuido más que nadie a que aquella política, de defensa de la propiedad y la empresa privadas, el aliento de las inversiones extranjeras, la integración del país a los mercados mundiales y, por supuesto, las elecciones libres y la libertad de expresión, haya traído el extraordinario desarrollo del país. Un progreso de verdad, no solo económico, sino al mismo tiempo político y social.

¿Cómo explicar entonces lo ocurrido? Para entenderlo es imprescindible disociar lo que ha pasado en Chile del levantamiento campesino ecuatoriano y los desórdenes bolivianos por el fraude electoral. ¿A qué comparar la explosión chilena, entonces? Al movimiento de los “chalecos amarillos” francés, más bien, y al gran malestar que hay en Europa denunciando que la globalización haya aumentado las diferencias entre pobres y ricos de manera vertiginosa y pidiendo una acción del Estado que la frene. Es una movilización de clases medias, como la que agita a buena parte de Europa, y tiene poco o nada que ver con los estallidos latinoamericanos de quienes se sienten excluidos del sistema. En Chile nadie está excluido del sistema, aunque, desde luego, la disparidad entre los que tienen y los que apenas comienzan a tener algo sea grande. Pero esta distancia se ha reducido mucho en los últimos años.

¿Qué ha fallado, pues? Yo creo que un aspecto fundamental del desarrollo democrático que postulamos los liberales: la igualdad de oportunidades, la movilidad social. Esto último existe en Chile, pero no de manera tan efectiva como para frenar la impaciencia, perfectamente comprensible, de quienes han pasado a formar parte de las clases medias y aspiran a progresar más y más gracias a sus esfuerzos. No existe todavía una educación pública de primer nivel ni una sanidad que compita exitosamente con la privada ni unas jubilaciones que crezcan al ritmo de los niveles de vida. Este no es un problema chileno, sino algo que Chile comparte con los países más avanzados del mundo libre. Una sociedad admite las diferencias económicas, los distintos niveles de vida, solo cuando todos tienen la sensación de que el sistema, por lo abierto que es, precisamente, permite en cada generación que haya progresos individuales y familiares notables, es decir, que el éxito -o el fracaso- estén en el destino de todos. Y que ello se deba al esfuerzo y a la contribución hecha al conjunto de la sociedad, no al privilegio de una pequeña minoría. Esta es, probablemente, la asignatura pendiente del progreso chileno, como sostiene, en un inteligente ensayo, el colombiano Carlos Granés, cuyas opiniones en gran parte comparto.

La obligación, en esta crisis, del gobierno chileno no es, pues, dar marcha atrás -como piden algunos enloquecidos que quisieran que Chile retrocediera hasta volverse una segunda Venezuela- en sus políticas económicas, sino completar estas y enriquecerlas con reformas en la educación pública, la salud y las pensiones hasta dar al grueso de la población chilena -que en toda su historia no ha estado nunca mejor que ahora- la sensación de que el desarrollo incluye también aquella igualdad de oportunidades, indispensable en un país que ha elegido la legalidad y la libertad y rechazado el autoritarismo. La Justicia tiene que estar en el corazón de la democracia y todos deben sentir que la sociedad libre premia el esfuerzo, y no las conexiones y los enchufes.

Continúan las protestas en Chile
Continúan las protestas en Chile Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

El segundo hombre de la “revolución venezolana”, el teniente Diosdado Cabello, ha tenido la desfachatez de decir que todas las movilizaciones y los alborotos latinoamericanos se deben a que un “terremoto chavista” está soplando sobre el continente. No parece haberse enterado de que cuatro millones y medio de venezolanos han huido de su país para no morirse de hambre, porque en la Venezuela socialista de estos días solo comen como es debido quienes están en el poder y sus compinches, es decir, aquellos que roban, trafican y disfrutan de los típicos privilegios que las dictaduras de extrema izquierda (y las de derecha, a menudo) conceden a sus súbditos sumisos.

No es imposible que agitadores venezolanos, enviados por Maduro, hayan enturbiado y agravado las reivindicaciones de los indígenas ecuatorianos y hasta echado una mano a Cristina Kirchner en su retorno al poder, medio oculta bajo el paraguas del presidente Fernández, pero en Chile desde luego que no. Que en la cúpula venezolana celebren con champagne francés los dolores de cabeza del gobierno de Piñera está descontado. Pero que sea el motor de la revuelta es inconcebible, por más que fueran los niñitos bien quienes quemaron veintinueve estaciones del metro de Santiago y pusieran pintas a favor del socialismo del siglo XXI. (Lo paradójico es que estos niñatos ni siquiera se pagan el pasaje de metro: su carnet escolar los excluye de ese trámite).

 

Mario Vargas Llosa es Premio Nobel de Literatura y Doctor Honoris Causa de ESEADE.

El conflicto entre Bolivia y Chile por la salida boliviana al mar

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 11/10/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2180681-el-conflicto-bolivia-chile-salida-boliviana-al

 

El 1º de octubre pasado, la Corte Internacional de Justicia dictó un esperado fallo
contra Bolivia en el litigio que el país del altiplano iniciara contra Chile respecto de la
presunta obligación trasandina de negociar una posible salida soberana al Océano
Pacífico para el país demandante.
Esa decisión es bien dura para el presidente de Bolivia, que había mantenido una
equivocada actitud triunfalista sobre el tema. Y hasta podría amenazar seriamente sus
pretensiones autoritarias de continuar eternizándose en el poder de su país. Su cerebro
y veterano compañero de ruta, el vicepresidente Álvaro García Linera, lo acompaña
ciertamente en la responsabilidad por el desastre judicial, desde que hasta pronosticó
equivocadamente “una gran derrota para Chile”.
Después de lo sucedido, el gobierno de Bolivia haría bien en restablecer las relaciones
diplomáticas con Chile, que han estado interrumpidas desde 1978. Y dejar de lado las
bravatas.
Para Evo Morales es hora de mirar cuidadosamente hacia adentro, desde que la
repentina candidatura presidencial del veterano Carlos Mesa tiene ciertamente
posibilidades de vencerlo el año que viene en una confrontación electoral limpia. Las
encuestas hoy dan a Mesa como posible ganador, en segunda vuelta.
En Chile, como consecuencia del fallo favorable, el respaldo al presidente Sebastián
Piñera subió tres puntos la semana pasada, alcanzando los nueve puntos de alza en las
últimas tres semanas. Como cabía esperar, por cierto.

Hoy, a estar a las encuestas de opinión, Sebastián Piñera tiene un significativo 51% de
apoyo popular y tan sólo un 37% de rechazo. Cuando ocurriera el inolvidable rescate de
los mineros chilenos atrapados, su apoyo -recordemos- fue del 73% y su rechazo de
apenas el 20%.
Otro ganador también claro es el ex Canciller de Chile, el incansable Heraldo Muñoz.
Las cifras muestran que su imagen es, en la actualidad, aún mejor que la del presidente
Piñera y que la del actual Canciller, Roberto Ampuero. Políticamente, esto es un
empujón nada desdeñable para quien parece seguir teniendo futuro en el escenario
político grande de Chile.
Pese a la meridiana claridad del reciente fallo del alto tribunal de La Haya, el 74% de los
chilenos sigue pensando que aún “hay temas pendientes” con Bolivia. Y es
probablemente así. Por lo menos hay que avanzar en dirección a tratar de normalizar la
relación bilateral y en imaginar cómo, de pronto, se puede mejorar el sistema de acceso
boliviano a los puertos oceánicos chilenos.
Sólo un 22% de los chilenos supone que, en esto, el diálogo con Bolivia “se acabó”. La
imagen de Evo Morales en Chile es realmente mala. Apenas un 24% de los chilenos cree
que su gobierno acatará el fallo. En espejo, un 70% de los chilenos supone que los
problemas con Bolivia no han terminado.
Ocurre que la impresión general externa respecto de Evo Morales, que no es buena, en
Chile es aún peor. Un 82% de los chilenos tiene una mala opinión de él y tan sólo un
escuálido 9% de los entrevistados chilenos manifiesta tener una opinión positiva sobre
Evo Morales. Casi nadie, queda visto.
En paralelo, un 93% de los entrevistados chilenos cree que Evo Morales “usó” el
conflicto con Chile para tratar de mejorar su deteriorada imagen doméstica. Hablamos
de una enormidad de respuestas. A lo que se suma que el 87% de los chilenos lo tilda de
ser “agresivo” y que, peor aún, el 74% lo califica de “hostil”. Quizás por todo esto, hoy un
sugestivo 39% de los chilenos se inclina por “no darle nada” a Bolivia respecto de sus
pretensiones territoriales.
En síntesis, respecto de Evo Morales no hay confianza, ni simpatía alguna, entre sus
vecinos del oeste. Lo que no es poca cosa, desde que sin un mínimo de confianza
recíproca no se podrá construir un camino común entre las dos naciones, de cara al
futuro.

Por esto la hora aparentemente llama ahora a examinar caminos de fomento de la
confianza que acerquen con generosidad a dos países que están distanciados y con una
negativa dosis de alta desconfianza recíproca.
La región, con actitud pacificadora, puede -y debe- colaborar en esto, aunque sólo si
cuenta con la buena voluntad y la buena fe de los dos países involucrados a los que el
conflicto sobre la salida al mar que Bolivia persigue parece haber separado
profundamente. Para Evo Morales, la hora además llama a dar, de una vez, un paso al
costado y dejar pasar lealmente a otros a los que el electorado boliviano legitime con sus
votos.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y fue Vice Presidente de ESEADE.

Fundación Libertad: 30 Years Working For a Free Economy In Argentina And Beyond

Por Alejandro Chafuen: Publicado el 2/5/18 en: https://www.forbes.com/sites/alejandrochafuen/2018/05/02/fundacion-libertad-30-years-working-for-a-free-economy-in-argentina-and-beyond/#7700a78c4cb0

 

The current President of Argentina, Mauricio Macri, and Chile, Sebastián Piñera; the leading pro free-enterprise presidential candidates from Colombia: Iván Duque; Ecuador: Guillermo Lasso; and Uruguay: Luís Lacalle Pou; as well as a multitude of policy leaders from all over the Americas, gathered last week in Buenos Aires to celebrate the 30th anniversary of the Argentinian-based, free-market think tank Fundación Libertad.

Judged by its budget, approximately $2 million US, Fundación Libertad seems small to achieve such clout and attention. However, placed in perspective and in relation to the size of their economies, their budget is similar to some of the largest organizations in the United States. Like the latter groups, Fundación Libertad is a multifaceted organization with several internal centers which have their own mission. It also has a relevant and powerful network of international connections. In addition to the talents of Gerardo Bongiovanni, its founder and leader, as well as almost 40 staff members, the national and international projection of the group is greatly enhanced by the collaboration of and hard work of Nobel laureate Mario Vargas Llosa.

Vargas Llosa began cooperating with Bongiovanni soon after the founding of the think tank. He was the keynote speaker for each of the major anniversaries, beginning with its 10thanniversary in 1998, 12 years before receiving his Nobel Prize in Literature. Vargas Llosa’s commitment to a free economy and a free society became more important after he launched the Fundación Internacional para la Libertad, FIL, in October 2002. Collaboration with Vargas Llosa and FIL helped expand the reach of Fundación Libertad in Spain and the Americas.

Fundación Libertad grew at arm’s length of Argentina’s capital and political power. Located almost 200 miles north of Buenos Aires, in the city of Rosario, Santa Fé province, it grew in reputation by its quality work, events and principles. They have hosted several Nobel Memorial Prize in Economic Sciences winners , a Nobel Peace Prize winner, as well as numerous presidents and former presidents. Soon after the founding of the group, the late Milton Friedman sent Bongiovanni a letter of endorsement and support. Friedman, who visited Chile and Peru, never went to Argentina. I tried to negotiate his visit but he told us that there were several top Chicago trained economists in Argentina who knew what was needed. According to Friedman, if the governments were not conducting the right policies it was because the leading actors of civil society did not want reform. There was not enough agreement among them to pursue the right policies. The visit of a foreigner, no matter how clear his thought and how well-regarded his stature, was not going to change much.

That is why, in part, Fundación Libertad has been working to forge positive working consensus and has always been open to dialogue with most policymakers and government leaders of different views. Dialogue is not possible with all parties, to be sure. Some do not want it. During the Kirchner-Fernández years (2003-2015), Fundación Libertad’s influence was mostly through work at state and provincial levels as well as through the foundation’s international presence. In Santa Fé, the province where Fundación Libertad is headquartered, the governors have been mostly from Peronist or socialist backgrounds, neither particularly good friends of the free economy. They have been, however, civilized enough to accept dialogue with Fundación Libertad experts and leaders.

This 30-year old think tank puts its international and national network to good use by sharing their contacts with figures both inside and outside the government sphere. Their network has been enhanced also because staff members of Fundación Libertad have gone on to work for think tanks in Spain and the United States, and others have launched their own endeavors. A few of their young stars have joined the government, such as Antonella Marty, who works as liaison with policy groups for the Senate Block of the ruling party coalition, and Guillermo Hirschfeld, who is now a commercial counselor at the Argentine Embassy in Spain. Several former staffers are at Spanish think tanks that boast an important presence in Latin America.

North American think tanks have also served as inspiration for Fundación Libertad. The Fraser Institute, with its motto “if it matters measure it,” has been a model for the effort to produce indices such as the one that measures Provincial performance in three areas: public spending, government finances and public sector employment. Additionally, Fundación Libertad is also the oldest local partner of the network of the Friedrich Naumann Foundation from Germany.

Fundación Libertad is the driving force of a network of Argentine think tanks called the “Red Federal de Políticas Públicas,” which is similar to the U.S.-based State Policy Network. This Argentine think tank has also participated in numerous programs of the Heritage Resource Bank meetings, which have led to many collaborative programs both in its homeland and abroad. This project to help mobilize and strengthen the network of provincial Argentine think tanks receives support from the Center for International Private Enterprise, a U.S.-based organization that funds think tank efforts to promote the free economy beyond our borders.

Although the group boasts its relationship with well-regarded libertarian organizations such as Cato and Liberty Fund, it is guided by a big-tent approach. Their openness to diverse views is put in practice both with think-tank peers and government officials. Some groups that promote valuable but narrower ideological agendas often criticize Libertad for inviting policy figures who have failed to promote free-market policies. They recently hosted, for example, Mariano Rajoy, who as leader of the Spanish government has failed to return Spain to the economic freedom that it enjoyed under the government of President José María Aznar. Aznar is another good friend of Fundación Libertad and they have hosted him on numerous occasions. Aznar founded FAES, a think tank which, until January 1, 2016, was affiliated with the Popular Party. It is now independent. Until the creation and growth of FIL (Vargas Llosa’s group) FAES was the foreign think tank that collaborated more with Fundación Libertad’s efforts in Spain and Latin America.

Fundación Libertad today and tomorrow

I divide the work of think tanks into four, sometimes five main areas: research, education, advocacy, direct help (“do” tanks), and networking services. Fundación Libertad has programs in most of these areas. Its advocacy efforts are subtle but powerful. Almost all the ministers of the current Argentine government have participated in meetings, usually breakfast sessions, where the think tank invites a cross-section of the Argentine business community. The ministers and under-secretaries get to hear the concerns of the business community and the latter get to learn from the plans and constraints whether true or alleged of the government officials. I had the privilege of attending some of these meetings and despite the natural disagreements, I was able to witness the atmosphere of constructive dialogue. They sure beat nasty, snappy debates in social media, an area in which Fundación Libertad has not invested and focused much, perhaps in agreement with the American Enterprise Institute’s Arthur Brooks’ observation that “social media is displacing sound debate.”

Fundación Libertad has a building comparable to the main Washington institutions, a diversified and strong donor base, and policy lines. The next decade will likely see a consolidation of its influence, especially if President Macri wins reelection in 2019. Challenges ahead? The main one will be how to transition to an organization less dependent on its founder, Gerardo Bongiovanni. He is well aware of it and has studied other think tank transitions. Independent of its future with a similar or different structure than today, I have little doubt that Fundación Libertad has already made a major contribution to Argentina. The number of dignitaries, government officials, and leading policy players and intellectuals who flew to Argentina for this celebration seems to corroborate my judgement. These three decades of unceasing work has already earned Fundación Libertad a prominent place in the history of think tanks and in the history of liberty.

 

Alejandro A. Chafuen es Dr. En Economía por el International College de California. Licenciado en Economía, (UCA), fue miembro del comité de consejeros para The Center for Vision & Values, fideicomisario del Grove City College, y presidente de la Atlas Economic Research Foundation. Se ha desempeñado como fideicomisario del Fraser Institute desde 1991. Es Managing Director del Acton Institute, International. Fue profesor de ESEADE.

Los desafíos de Lenín Moreno en la presidencia de Ecuador

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 1/6/17 en: http://www.lanacion.com.ar/2029360-los-desafios-de-lenin-moreno-en-la-presidencia-de-ecuador

 

Con un largo discurso conciliador, Lenín Moreno asumió la semana pasada la presidencia de Ecuador. Reemplaza a quién fuera uno de los pilares del socialismo bolivariano: Rafael Correa, quien dejará a su país para, según ha anunciado, descansar y pasar tiempo reflexionando en medios académicos, en la Vieja Europa.

En su momento, Rafael Correa, de la mano de Hugo Chávez y Evo Morales, quiso instaurar en América Latina un sistema económico inviable: el del colectivismo, cuyo fracaso estrepitoso en Venezuela pudo bien haber sido el de toda la región.

Afortunadamente, el arbitrario Rafael Correa no tuvo éxito más allá de las fronteras de su propio país. Su ideología quedó a la vista cuando la información secuestrada en la computadora de Raúl Reyes -uno de los líderes de las FARC colombianas- confirmó que Correa (con Cuba y Venezuela) contribuía a mantener y a financiar a las FARC colombianas y al andar violento de otros grupos terroristas latinoamericanos.

Para impulsar el desarrollo de su país, Rafael Correa convocó a China, que hoy es, a la vez, el inversor externo más importante y el mayor acreedor de Ecuador. Durante sus mandatos, cercenó muy fuertemente -y sin disimulo alguno- la libertad de expresión y la de prensa a lo largo de una década, persiguiendo tenazmente a quienes no coincidían con su visión u opiniones, incluyendo a los principales medios opositores. Tiene, sin embargo, en su haber un logro no menor: el de haber disminuido sensiblemente la pobreza.

Lenín Moreno recibió la banda presidencial de manos de un emocionado Rafael Correa, de quien fuera vicepresidente durante seis años. Hoy Moreno es el único Jefe de Estado del mundo que gobierna desde una silla de ruedas. Ocurre que quedó parapléjico en 1988 como consecuencia de un asalto violento en el que recibió un tiro por la espalda. En su juventud, Lenín Moreno militó activamente en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Ecuador.

A la ceremonia de asunción del mando concurrieron, como es habitual, varios presidentes de nuestra región. Entre ellos Mauricio Macri. Pero no su principal “compañero de ruta” regional: Nicolás Maduro, quien luego de anunciar que asistiría no pudo hacerlo, jaqueado por las continuas protestas de su pueblo en las ciudades venezolanas. Ella tuvo lugar en la sede de la Asamblea Nacional. Dos presidentes llegaron tarde a la ceremonia: Mauricio Macri y el colombiano Juan Manuel Santos. Rafael Correa leyó un largo informe de su gestión, aplaudido en distintas oportunidades. La televisión ecuatoriana, sin embargo, evitó mostrar en cámara los carteles que, durante el acto, repudiaban la presencia de la delegación venezolana.

Luego vino el discurso inaugural de Lenín Moreno que duró poco más de una hora. Para quienes estaban acostumbrados a la sobreactuación de Rafael Correa, eso fue apenas un instante. El mensaje fue, esencialmente, una sobria invitación al diálogo. También incluyó el anuncio de una inevitable primera etapa de austeridad, consecuencia directa del irresponsable dispendio de su predecesor, que dejó a Ecuador con un Estado inepto y obeso, endeudado más allá de los límites legales con un agobiante pasivo externo que deberá reestructurarse. Anunció, asimismo, la confirmación de la continuidad de la “dolarización” de la economía ecuatoriana. Y la esperada reiteración de que, en su gestión, pondrá énfasis en lo social.

La economía ecuatoriana atraviesa un momento complejo. Muy debilitada por la caída de los precios internacionales del petróleo y el aumento del servicio de su pasivo externo. Azotada además por las consecuencias del duro terremoto de abril de 2016. El año pasado, Ecuador sólo pudo crecer al ritmo insuficiente del 1,5% de su PBI.

El derrotado candidato opositor, el empresario Guillermo Lasso, en rueda de prensa, reiteró sus acusaciones de fraude electoral y convocó a Lenín Moreno a liberar a los presos políticos; a hacer pública la corrupción que también allí aparece en torno a los contratos de la multinacional brasileña Odebrecht; a despolitizar la actividad propia de la gestión de gobierno; y a reducir la presión tributaria de modo de estimular las inversiones privadas.

El vicepresidente, Jorge Glas, a diferencia de Lenín Moreno, sostuvo que el líder opositor carece de “autoridad moral” para criticar al gobierno, o hacer propuestas. Continuando así el lamentable estilo belicoso de Rafael Correa

Lenín Moreno, sin embargo, tiene sus propios objetivos de gobierno. También un estilo diferente. Seguramente continuará transitando la vía del intervencionismo estatal en la debilitada economía ecuatoriana. Esto es seguir el sendero económico-social abierto por su predecesor. Tan parecería ser así, que en su superpoblado gabinete -de 23 ministros y tres secretarios de Estado- 15 ministros son ex funcionarios de Rafael Correa. Entre ellos, la Canciller, María Fernanda Espinosa Garcés, una activa mujer con experiencia en la política. Así como los ministros de Justicia, Industrias, Defensa, Agricultura, Vivienda y Salud, y la propia Secretaria General de Gobierno.

Rafael Correa culminó su gestión de una década luego de haber sido electo en las urnas tres veces. Con una aprobación del 62%. Polarizó fuertemente a su país. Deja tras de sí una infraestructura pública mejorada, particularmente en materia de caminos y aeropuertos. También una importante ampliación de capacidad en materia de generación hidroeléctrica. Su particular estilo: demagógico y paternalista, pero siempre arrogante, impetuoso, populista y hasta arbitrario, no será extrañado. La corrupción que floreciera en su derredor, tampoco. Correa fracasó en su intento de encerrar a América del Sur en sí misma, alejándola de los organismos regionales tradicionales.

Quizás la enorme agresividad contra los Estados Unidos, a los que Rafael Correa desalojó de la base militar en Mantra, disminuya ahora un tanto. Para Correa, esa actitud era un tema personal. Ocurre que su padre estuvo preso por largo rato en los Estados Unidos, acusado de tráfico de drogas. Por ello el ex presidente debió ser criado por su madre, en Guayaquil. Lo que seguramente lo marcó para toda la vida.

El contexto externo en el que le tocará actuar a Lenín Moreno será variado. Con gobiernos liberales, como el de Mauricio Macri o el que surja del probable retorno de Sebastián Piñera al timón de Chile. Y con el enorme signo de interrogación en el que se ha transformado Brasil, sumergido en un inmenso caos. Pero también con la probable presencia regional del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que podría ser el próximo presidente de México como consecuencia de la torpeza de la campaña electoral de Donald Trump. Así como con el populismo y la corrupción que parecen haberse consolidado en Bolivia. En ese marco, Lenín Moreno estará enrolado en el andarivel propio de la izquierda, presumiblemente con menos agresividad que Rafael Correa.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.