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Estados Unidos ya no está solo en el centro del escenario internacional

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 14/11/17 en: http://www.lanacion.com.ar/2087019-estados-unidos-ya-no-esta-solo-en-el-centro-del-escenario-internacional

 

El presidente norteamericano, Donald Trump, acaba de completar una extensa gira por Asia en busca del apoyo necesario para transformar a la península de Corea en una zona libre de armas nucleares. No obstante, las posibilidades inmediatas de alcanzar ese objetivo parecen remotas. ¿Por qué? Ocurre que la influencia norteamericana en el mundo ya no es lo que fuera. Estados Unidos no está solo en el centro del escenario, sino acompañado por China y Rusia.

Si Donald Trump no encuentra apoyo para su objetivo, la confrontación entre los Estados Unidos y Corea del Norte continuará y seguirá siendo una pulseada entre David y Goliat, en la que un Goliat que luce desconcertado no encuentra la forma de ganarla.

Los grandes objetivos de política exterior norteamericanos, más allá del caso de Corea del Norte, no están siendo acompañados por la comunidad internacional. El mejor ejemplo es quizás el de Siria donde, en tiempos del presidente Barack Obama,Estados Unidos definió que el régimen del Clan Assad debía dejar el poder si utilizaba armas químicas contra su pueblo. Lo hizo reiteradamente y, a pesar de ello continúa fortaleciéndose en función del intenso apoyo militar y diplomático que recibe de Irán y Rusia. A lo que cabe agregar que fue el propio Congreso de los Estados Unidos el que -en los hechos- negara al presidente Obama la posibilidad de actuar militarmente luego del horrible crimen cometido por las autoridades sirias.

Por muchos años Estados Unidos siguió el consejo del presidente Teodoro Roosevelt, esto es el de “hablar suavemente”, pero con un amenazante “palo grande” en la mano. Y lo hicieron funcionar. Hoy el presidente Trump habla con dureza, pero pocos creen en su capacidad real de poder presionar para imponer sus criterios.

A la evidente pérdida general de influencia en el escenario internacional, Estados Unidos agrega otra dura realidad: está empantanado en Irak y Afganistán. También, aunque en alguna menor medida, en la propia Siria. Esos conflictos, dos de los cuales se arrastran desde hace 15 años, han costado miles de vidas y trillones de dólares al pueblo norteamericano.

La presencia de Donald Trump en el mundo de hoy está lejos de ser la que en su momento tuvieran presidentes como Eisenhower, Reagan o los dos Bush. Esta es la nueva realidad, más allá de la retórica.

Mientras tanto, Rusia ha asumido una política desafiante y hasta belicosa, instalada -ella también- en el centro del escenario internacional.

China -por su parte- anuncia que ya está compartiendo el liderazgo internacional con los Estados Unidos y agrega que, en tres décadas más, seguirá haciéndolo, aunque sola.

Corea del Norte probablemente será, pronto, una potencia nuclear más, con todo lo que esto significa para un país con un liderazgo megalómano y poco confiable.

En paralelo, Occidente tampoco es lo que era. Europa está dividida y debilitada, mirando más bien a su propio ombligo, enfrascada en conflictos estériles, como el provocado desde Cataluña. Quizás por esto Turquía ya no ambiciona acercarse íntimamente a la Vieja Europa, como si de pronto el altivo espíritu otomano estuviera de regreso, apuntando a su propia región.

Frente a este panorama, Estados Unidos parece estar cada vez más alejados del complejo contexto que los rodea. Y éste no es ciertamente un cambio menor. Es una señal de que su influencia está debilitándose.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

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OTRA PERORATA DE NICOLÁS MADURO

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

 

El pasado 10 de agosto del corriente año se escuchó la arenga más soez del tirano incrustado hoy en tierra venezolana. Lo ocurrido en ese país es la burla más grotesca y perversa al sentido de la democracia y el significado de una constitución. La idea de constitución ha estado íntimamente vinculada a la limitación al poder, desde la Carta Magna de 1215 en adelante. Se trata de la protección a los derechos de las personas, facultades que son anteriores y superiores al establecimiento de todo gobierno.

 

El proceso que ahora vive Venezuela es la afrenta más brutal a la idea de democracia cuya parte formal es el voto popular que ha sido desconocido por Maduro y sus secuaces y su parte de fondo, es decir, el antedicho respeto a los derechos de los gobernados, son cotidianamente avasallados por los sicarios del régimen militar imperante.

 

Una pena y un agravio que esto ocurra en el lugar en que actuó Simón Bolívar quien escribió en el denominado “Discurso de Angostura”, el 15 de febrero de 1819, que “nada es tan peligroso como que permanezca largo tiempo un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía”. En Venezuela se acaba de consolidar el fascismo más crudo con la conocida farsa corporativista como legislativo.

 

Por otra parte, tengamos muy presente  que entre los postulados de la República (una expresión también manoseada y degradada por el chavismo) se encuentra la alternancia en el poder, la división e independencia de poderes y la igualdad ante la ley lo cual está indisolublemente atado a la Justicia del “dar a cada uno lo suyo” que, a su vez, “lo suyo” remite al derecho de propiedad, todo lo cual está absolutamente ausente en el sistema tiránico a que nos venimos refiriendo.

 

Este sistema chavista o del socialismo naturalmente ha hundido la economía venezolana en el mayor caos puesto que deriva de controles por parte del aparato estatal que reasignan los siempre escasos recursos a campos distintos de los que hubiera decidido la gente si se hubiera permitido que los mercados operen, es decir, si hubieran tenido lugar arreglos contractuales libres y voluntarios en lugar de los caprichosos comandos de los megalómanos en el poder.

 

El estado policíaco que sufren los venezolanos ha sido denunciado por todas las personas y  las entidades responsables del planeta y por todos los gobiernos que mantienen visos de decencia. Solo es aplaudido por los espíritus totalitarios y los sátrapas como los de Cuba, Corea del Norte, Irán, Rusia, Turquía, los corifeos de Nicaragua, Bolivia y algunas tribus africanas.

 

El referido discurso de Maduro se prolongó por tres horas y diez minutos en la llamada Asamblea Nacional Constituyente y estuvo plagado de chistes de mal gusto, alusiones a Nicolacito (su hijo narcotraficante sentado en la primera fila), alabanzas a MaoTse Tung y hasta a la forma en que le cosieron el traje que tenía puesto.

 

Pero peor que todo ese bochorno ha sido el triste espectáculo de los asistentes, una masa amorfa de carne constituida (esa es la única relación fehaciente con los constituyentes) en serviles aplaudidores que apestan por su renuncia a la condición humana de integridad moral.

 

El delirante de marras fue presentado por la presidente de la Asamblea como “el padre protector”, esas cosas que se dejan decir los dictadores de todas las estirpes y latitudes (como el canto ideado por Perón que le recitan sus huestes: “mi general, que grande sos, cuanto valés” y demás sandeces). Refiriéndose a la oposición dijo el mandamás que “han pretendido doblegar el espíritu nacional de dignidad y soberanía” lo cual, según él, ha sido contestado por “la Constituyente como poder regenerador de la patria” al tiempo que el régimen imperante elimina con mayor intensidad todo vestigio de libertad de prensa para que no pueda ser contestado, en el contexto de comentarios peyorativos y socarrones para con la BBC y a CNN.

 

También ha catalogado a los que no participan de su totalitarismo como “fuerzas oligárquicas y burguesas” sin percatarse del significado de las palabras ya que la oligarquía es el gobierno en provecho propio, precisamente lo que vienen haciendo los chavistas y que con la burguesía -que estiman  reprobable los esbirros del poder- nació de los pueblos libres (burgos) donde comenzaron a afianzarse los valores de la sociedad abierta.

 

Este payaso detestable que habla con los pajaritos sostiene sin ruborizarse que su movimiento es “tolerante” y que la idea de la Constituyente nació en su interior “como una llamarada” (Asamblea que anuló el Poder Legislativo que parió de elecciones libres, destituyó a la Fiscal General cuando la titular se dio cuenta de las barrabasadas del castrismo venezolano, embistió contra el Poder Judicial y mantiene en brete a las Fuerzas Armadas para que no vaya a ejercer su misión de dar cobijo a las libertades individuales al efecto de convertirlas en una vejada y maltrecha guardia pretoriana). Este gesto machista para con las Fuerzas Armadas lo declamó el sujeto en cuestión en medio declaraciones que apuntan a fabricar “la feminización de la república” (sic).

 

El sistema mal llamado bolivariano puede con justeza denominarse como una cleptocracia, es decir, el gobierno de ladrones de libertades, de propiedades y de sueños en libertad o como una kakistocracia, a saber, el gobierno de los peores, pero es un insulto a la inteligencia denominarlo democracia sin que los Giovanni Sartori contemporáneos se revuelvan en sus tumbas.

 

Tal como ha escrito Benjamin Constant “Los ciudadanos poseen derechos individuales independientes de toda autoridad social o política, y toda autoridad que viola estos derechos se hace ilegítima”. Por su parte, Bertand de Jouvenel ha insistido en que “La idea de libertad es, por naturaleza, ajena al carácter del poder. Su principio es el reconocimiento de todos los hombres de esa dignidad, de ese orgullo, que hasta entonces los privilegios consagraban y defendían solamente entre los aristócratas. Para proclamar la soberanía de cada uno sobre si mismo es preciso que cada miembro de la sociedad tenga un dominio propio en donde sea su propio señor”.

 

El espíritu liberal significa el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros. Los desbarajustes del Leviatán son incompatibles con la sociedad abierta. Hay una arrogancia superlativa en los planificadores de vidas y haciendas ajenas que convierten al ser humano en un muñeco subordinado a  los dictados de los burócratas de turno que no solo acumulan ignorancia al desconocer que el conocimiento está fraccionado entre millones y millones de personas, sino que se arrogan la facultad de decidir acerca de lo que se encuentra en la esfera privada de cada cual para elegir su camino y solo se justifica el uso de la fuerza de carácter defensivo, nunca ofensivo como el que imponen los comisarios de las conductas personales que no lesiona derechos de terceros.

 

El caso de Venezuela significa un patético retroceso en la historia de la civilización que es la historia de la libertad contra los absolutismos de diverso signo, para recaer con otro nombre en la monarquía despótica de antaño, igual que lo hacen los que hoy apoyan la tremenda devastación que presenciamos en aquel país. Por supuesto que antes del chavismo hubieron en esas latitudes gobiernos corruptos pero eso no justifica aumentar en grado exponencial los desmanes sino revertir el rumbo.

 

La oposición, hasta ahora en el MUD, se acaba de fracturar puesto que dirigentes como María Corina Machado y Richard Blanco se oponen a la participación en las elecciones regionales de fines de año puesto que sostienen que ello legitima a la dictadura. Están en desacuerdo con esta postura líderes del MUD como Hernique Capriles, Leopoldo López y Antonio Ledesma. Por su lado, el gobierno ha declarado que para votar cada ciudadano deberá contar con “un certificado de buena conducta” lo cual equivale a profundizar la trampa.

 

Personalmente y desde afuera de ese berenjenal estimo que tienen razón quienes se niegan a votar, creo que por tres razones. Primero por lo que dicen de no legitimizar al tirano, segundo porque el régimen no los deja ejercer como lo prueban las elecciones anteriores a la Asamblea Legislativa y tercero por lo dicho en cuanto a los “certificados de conducta” cuyo solo hecho convierte a las elecciones en un fraude.

En cuanto a la insinuación de Donald Trump de una posible intervención militar estadounidense en tierra venezolana, pienso que complicaría enormemente la situación, tal como la complicaron en los fiascos de Vietnam, Corea, , Somalia, Bosnia, Serbia-Kosovo, Irán, Nicaragua, Honduras, Haití, Republica Dominicana y la “guerra preventiva” en Irak. Menos que menos tratándose de un gobernante que en sus poco más de doscientos días en la Casa Blanca se ha peleado con periodistas, con el Poder Judicial por sus propuestas xenófobas, con el Poder Legislativo con su proyecto de salud y con países amigos como México, promueve un sistema cerrado para su país, despide a investigadores a raíz de sus enredos y la emprende con sus voceros y comunicadores los que ha removido en repetidas ocasiones en estos pocos días. Hasta ahora este magistrado no ha demostrado serenidad ni equilibrio para agregar una nueva aventura militar tan desaconsejada en Estados Unidos desde el general George Washington.

Muchos de los facinerosos que rodean a Maduro son peligrosos pero lo es muy especialmente Trareck El-Aissam,  vicepresidente, ministro del interior y comandante del consejo de defensa y seguridad, vinculado a grupos terroristas internacionales y máximo responsable del narcotráfico en Venezuela. Incluso fuentes sirias han difundido la supuesta noticia que en el seno del gobierno venezolano desde hace un tiempo habría “una gata parida” para que este personaje lo reemplace a Maduro (siempre estuvo presente en las peroratas de Maduro pero en la del 10 de agosto no estaba, lo cual puede explicarse porque no forma parte de la parodia del Legislativo, aunque Maduro se refirió a ministros presentes en esa ocasión).

 

Antes que sea muy tarde, es de desear que lo que queda de noble en las Fuerzas Armadas no siga haciendo de apoyo logístico de asesinatos y hambrunas ejecutadas por una maquinaria nefasta perpetrada contra la población venezolana. Hasta ahora se comportan como cómplices de una debacle completamente contraria a los juramentos y los deberes de todo oficial que, en definitiva, existe para custodiar principios y valores republicanos y no para ofender y maltratar a quienes se los obliga a actuar como súbditos indefensos. Es imperioso un contragolpe para defenderse del golpe de Estado que ha dado Maduro y sus otros asaltantes.

 

Por último, tengamos en cuenta que cada minuto que pasa la contaminación del virus totalitario se expande, especialmente en el terreno educativo en escuelas, universidades y centros de estudios militares. Esta situación conspira contra una posible recuperación puesto que las heridas y las cicatrices se van profundizando. Además de todo es lamentable que se haya derramado tanta sangre para independizarse de la férrea organización estatista y monopólica española para caer tan bajo y que, como se ha dicho, los ciudadanos terminen siendo colonos de su gobierno.

 

En estas líneas rindo sentido homenaje a todos los valientes venezolanos que vienen luchando diariamente por su libertad en muy diversos frentes.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

Análisis de la guerrilla (2)

Por Gabriel Boragina Publicado  el 19/2/17 en: http://www.accionhumana.com/#!/2017/02/analisis-de-la-guerrilla-2.HTML

 

Como hubiéramos dicho antes[1] la historia de la guerrilla demostró como la misma degeneró, de ser una fuerza defensiva irregular hasta transformarse en una fuerza ofensiva (manteniendo -no obstante- su carácter de irregular).

“Los guerrilleros abundaron en las acciones de independencia americana: así Martín Güemes en Argentina, José A. Páez en Venezuela, Manuel Rodríguez en Chile. Los hubo luego en Francia ocupada (“partisans”), en los países árabes, en Rusia, en China, en Vietnam. T. E. Lawrence, Mao y el “Che” Guevara las practicaron y también adoctrinaron sobre las mismas, siguiendo las huellas de Karl von Clausewitzí (On War, 3 ed., 1940), el primer teórico militar que dedicó atención a la estrategia guerrillera.”[2]

Este párrafo hace una mezcolanza que es importante aclarar. Las guerrillas de Mao y el “Che” Guevara no tuvieron que ver con la independencia americana, ya que lo que Mao y Guevara pretendían eran dar golpes de estado mediante acciones guerrilleras, que fue lo que también hizo Fidel Castro en Cuba con lamentable éxito. Mao dio el golpe en China, pero Guevara fracasó en sus intentos de golpes en países extranjeros. En este punto, es trascendental explicar que cualquier guerrilla se deslegitima cuando inicia el uso de la fuerza, lo que claramente no ha tenido que ver con países ocupados o invadidos. La historia de la guerrilla (hasta aquí reseñada) revela que hubo una degeneración de la misma, pasando de ser una fuerza defensiva (excusable) a ser otra ofensiva (inexcusable). Así, por ejemplo, la guerrilla argentina en el siglo XX tuvo dicho sesgo ideológico marxista-maoísta-guevarista y condición claramente ofensiva, no defensiva. Ha sido el caso, particularmente del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) FAL (Fuerzas Armadas de Liberación), Montoneros (peronistas) y otras organizaciones similares a estas.

“En la actualidad, las guerrillas tienen un fuerte sustento ideológico, y tratan de arraigar en el pueblo, al que ofrecen alimentos, dinero, atención médica y distintos servicios que tienden a popularizarlas. Su organización es severamente militar, sobre la base de células pequeñas que actúan como compartimientos estancos, sin conexión inmediata entre sí, para evitar delaciones o infidencias.”[3]

Es de destacar que el autor escribe su artículo en pleno auge de la guerrilla argentina, lo que puede ser un factor de importancia a la hora de observar la notable ambigüedad de su artículo. Aunque no aclara a cuáles guerrillas -en concreto- se está refiriendo en la cita, por lo que también resulta forzoso aclarar que -siempre en el caso argentino- no se dio el intento de la guerrilla de “arraigar en el pueblo” ofreciendo “alimentos, dinero, atención médica y distintos servicios”. Por el contrario, la guerrilla argentina arremetió contra civiles y militares sin discriminación. En cambio, su organización fue –en efecto- severamente militar.

“Las armas de la guerrilla son, en principio, obtenidas de sus propios adversarios, a quienes procuran despojar. Asimismo, una guerrilla organizada siempre cuenta con posibilidades de fabricación “casera” de armamentos, explosivos y ropas, que a veces se montan en gran escala en campamentos o “santuarios”. Tales “santuarios”, que sirven para descanso, aprovisionamiento y organización, han sido, como en el caso de las fuerzas de Tito en Yugoeslavia, verdaderas catacumbas. La guerrilla, originariamente rural, se ha trasladado actualmente a las ciudades; y con frecuencia utiliza métodos sorpresivos, muy difíciles de prever, así como el sabotaje y el terror indiscriminado; y asaltos o secuestros para obtener dinero, que siempre necesita en cantidad.”[4]

En el caso de la guerrilla argentina de los años 70, se dieron todas estas combinaciones. Pero, además, es menester señalar que las organizaciones guerrilleras contaron con profusa provisión de armamento altamente sofisticado y de última generación proveniente de países extranjeros que promovían sistemáticamente la guerrilla a nivel internacional. Las fuentes de provisión de material bélico pesado procedían de la entonces existente URSS (en esa época poderosa potencia militar), Libia, al mando de Muammar El Kadafi, y -en nuestro propio continente- de Cuba con Fidel Castro a la cabeza, entre otros países de ideología afín, que adiestraban y alentaban el fenómeno guerrillero en el exterior. Montoneros, ERP, FAL, y otras facciones menores por el estilo, practicaron profusamente y con entusiasmo la metodología de secuestro, tortura y pedidos de sumas millonarias en concepto de rescate de sus víctimas.

“Existe además una permanente tendencia de los equipos guerrilleros a “regularizarse”, y algunos jefes árabes han recibido cierto “status” aún por parte de las Naciones Unidas. Las fuerzas antiguerrilleras, en cambio, pretenden siempre tratarlos como simples bandidos, que no deben recibir, pues no practican tampoco, ninguno de los beneficios de las leyes de guerra. Esa lucha es muy difícil, en parte porque cierto conservadorismo de la oficialidad regular, apegada a procedimientos tradicionales, dificulta la adopción de tácticas eficientes e imaginativas. Asimismo, porque la lucha antiguerrillera suele causar molestias a la población inocente, irritándola contra los elencos regulares (Peter Paret • John Shy, Guerrilla y contraguerrilla, Ed. J. Alvarez, B». As., 1964, que incluye La guerra de guerrillas de Ernesto Guevara).”[5]

Recordemos que el autor en examen escribe su artículo en épocas de auge guerrillero. Resulta de interés remarcar que aquel atribuye la dificultad de combatir la guerrilla al hecho de que la oficialidad regular se resiste a adoptar la misma sistemática que practicaban los guerrilleros. Se deja en claro, una vez más, que el combate contra la guerrilla se da en un estado de guerra.

“Las guerrillas han logrado éxitos importantes; sin embargo, adolecen de ciertas limitaciones. En primer lugar la constante necesidad de mantener la ofensiva, arriesgando a veces una derrota que las suprima o desprestigie; además, su carácter “secundario”, ya que normalmente sirven como elemento de apoyo, pero por sí solas son poco aptas para tomar el poder.”[6]

La guerrilla argentina estuvo a un punto de tomar el poder, pero no depusieron las armas voluntariamente. De alguna forma, la cita señala la inutilidad final de la guerrilla. Los guerrilleros expertos estaban bien conscientes de aquellas limitaciones, no obstante lo cual arremetieron cada vez con más saña. El rechazo de la población civil víctima de sus ataques y el apoyo explícito (o implícito) civil a las fuerzas armadas que contrarrestaron a los guerrilleros, fueron factores determinantes que evitaron la toma del poder por parte de estos últimos.

[1] Análisis de la guerrilla

[2] Dr. Horacio J. Sanguinetti. Voz “Guerrilla” en Enciclopedia Jurídica Omeba. Apéndice 2 Letra G

[3] Dr. Sanguinetti, H. J. Op. Cit. Ídem.

[4] Dr. Sanguinetti, H. J. Op. Cit. Ídem.

[5] Dr. Sanguinetti, H. J. Op. Cit. Ídem.

[6] Dr. Sanguinetti, H. J. Op. Cit. Ídem.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

¿Queremos realmente vencer al terrorismo?

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 15/1/17 en: http://www.panamaamerica.com.pa/opinion/queremos-realmente-vencer-al-terrorismo-1056419

 

Y finalmente, Occidente debe dejar de apoyar a la tiranía saudí, sin dudas el mayor promotor global del fanatismo islámico, a la vez que desoír la islamofobia original de Trump -y de sus principales asesores, como el general Flynn-, que identificó al islam con el terrorismo y anunció el cierre de las fronteras, aunque después se moderó.

Parece tonta la pregunta, pero no lo es. Ciertamente, los fabricantes y traficantes de armas se benefician enormemente con los conflictos armados y, entonces, los alientan. Sé que enojo a mis amigos de derecha, pero lo cierto es que, por lugares como el Pentágono, se pasean “importantes señores” azuzando a los “halcones” para que aumenten el uso y el gasto en armas… y, generalmente, no son negocios limpios. No llama la atención, pues, que las armas de los mismos fabricantes aparezcan en bandos opuestos, como la guerra en Siria, donde la confusión es tan grande que nadie sabe si Occidente apoya o ataca a su presidente. El sitio de Alepo lleva dos años y medio y más de 250 mil sirios han sido víctimas de las milicias afines al régimen de Al Asad como los milicianos chiíes iraquíes, los partisanos del Hizbulá libanés, los comandos iraníes y la aviación rusa que luchan contra los yihadistas.

El asesinato del embajador ruso en Turquía no fue obstáculo para que ministros de Rusia, Irán y Turquía -países que apoyan a distintos bandos- se reunieran en Moscú “en busca de una salida diplomática a la guerra siria”, o sea, que se repartirán el botín entre ellos.

Pero dejemos estos crudos intereses y veamos si realmente cada uno de nosotros quiere terminar con el terrorismo que no es un hecho aislado, porque nada está aislado en el mundo, sino que todos los seres humanos nos interrelacionamos de modo que somos responsables, aunque sea de modo muy indirecto y aunque nuestra responsabilidad sea infinitésima.

En primer lugar, el terrorismo no busca el triunfo militar frontal sino, precisamente, infundir temor y, entonces, reinar. De modo que lo primero que debemos hacer es no temerles y no responderles con violencia. Así tiene razón la canciller Ángela Merkel, que pidió, tras el atentado en el mercadillo navideño de Berlín, que el miedo no paralice a los alemanes.

Recordemos que, en 2011, en Oslo, un individuo disfrazado de policía primero puso una bomba y luego fue hasta un campamento juvenil del Partido Laborista y abrió fuego a mansalva matando alrededor de 70 personas. El primer ministro reaccionó diciendo que esperaba que su país fuera aún más abierto y tolerante, demostrando que no tienen miedo, ya que es la violencia la que no es legítima. Desde entonces, Noruega, donde los escasos agentes de policía no portan armas, no ha sufrido ningún incidente.

En segundo lugar, tenemos que dejar de crear las condiciones. La marginalidad -alimentada por la guerra contra las drogas iniciada por EE.UU.-, la desocupación instalada por los gobiernos con leyes como el salario mínimo -que impide que trabajen los que ganarían menos- y la pobreza creada a partir de impuestos expoliadores son excelente caldo de cultivo para formar terroristas.

Y finalmente, Occidente debe dejar de apoyar a la tiranía saudí, sin dudas el mayor promotor global del fanatismo islámico, a la vez que desoír la islamofobia original de Trump -y de sus principales asesores, como el general Flynn-, que identificó al islam con el terrorismo y anunció el cierre de las fronteras, aunque después se moderó.

Al terrorismo solo se lo vence con libertad y paz; las armas, que son siempre opresoras y liberticidas, lo potenciarán. Por tanto, es una exigencia humana el terminar con todas las guerras, incluida la guerra “contra el terrorismo” e incluida también la muy atroz guerra “contra las drogas”.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Las “cláusulas secretas” del acuerdo nuclear con Irán

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 4/8/16 en: http://www.lanacion.com.ar/1924499-las-clausulas-secretas-del-acuerdo-nuclear-con-iran

 

El Canciller de Irán, Mohammad Javad Zarif, acaba de hacer una revelación realmente inesperada. Asombrosa, más bien. Ha anunciado que su país ha presentado recientemente a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AEIA) su programa nacional para la expansión de su capacidad de enriquecer uranio. De modo de llevarlo adelante tan pronto la espera decenal convenida el año pasado por Irán con la comunidad internacional representada por EE.UU., Rusia, China, Alemania, Gran Bretaña y Francia expire.

A toda máquina, por lo demás. Y, al revés de lo que ocurriera en el pasado, cuando Irán avanzara con su programa envuelto en el misterio y en la opacidad, esta vez el anuncio iraní se formula de frente, a la vista de todos. Con transparencia, guste o no lo que Irán está intentado hacer, que está lejos del camino de la paz.

Lo más grave es que esto se basa -nos dice- en una “cláusula adicional” anexada al convenio oportunamente suscripto con la comunidad internacional en virtud del cual Irán suspendió sus cuestionadas actividades nucleares, aunque sólo por el plazo de una década. “Cláusula adicional” que, pese a su importancia, había sido mantenida en la confidencialidad. Esa “cláusula adicional” ha sido entregada ahora por Irán a la AIEA, junto con el programa que, anticipa, pondrá oportunamente en marcha.

El trabajo previsto de enriquecimiento de uranio por parte de Irán comenzará, reiteramos, tan pronto culmine la suspensión por diez años acordada con la comunidad internacional. Al día siguiente mismo Irán volverá afanosamente a producir uranio enriquecido, esto es a trabajar en un rumbo que obviamente puede conducir a Irán hacia la posesión de armas nucleares. Para eso se prepara desde ahora y emite una preocupante señal.

Ante lo sucedido, es muy posible que el texto del referido acuerdo adicional tome pronto estado público y se conozca entonces su contenido.

Quienes pensaban que no estaba claro si Irán, tras su acuerdo del año pasado antes mencionado, volvería a trabajar en dirección a transformarse en una potencia militar nuclear, se engañaron. O, mejor dicho, fueron engañados por las naciones antes aludidas, que sabían perfectamente bien que Irán sólo acordó suspender -por una década- su marcha hacia la posibilidad de transformarse en potencia atómica. Circunstancia e intención que Irán acaba de anoticiar al mundo retomará de inmediato luego de cumplir con la suspensión decenal acordada. Así de claro. En enero de 2027, entonces.

Además, una vez transcurrida la década de suspensión acordada, Irán empezará a instalar nuevas centrífugas, hasta quintuplicar las más de 5000 máquinas que dejó de operar en función del acuerdo del año pasado.

Por esto los servicios de inteligencia alemanes acaban de alertar a todos que Irán sigue tratando de adquirir toda suerte de equipos y tecnología, con el obvio propósito de estar en condiciones de poder llegar a tener, tan pronto sea posible, armas atómicas.

Las intenciones de Irán no son tranquilizadoras. Y hacen inevitable que sus vecinos comiencen a tratar de anticiparse a lo que previsiblemente habrá de ocurrir y desaten la temida carrera por convertirse, también ellos, en potencias militares con armas nucleares. Gravísimo.

La sensación fea de haber sido de alguna manera engañados es difícil de evitar. Lo que supone, además, un amargo despertar a una realidad que evidentemente se nos había disimulado a todos, con la complicidad de quienes fueran los firmantes del acuerdo del año pasado que, está claro, supone tan sólo una espera relativamente corta. Porque existe aquello de tempus fugit, lamentablemente. Todo se precipitará en algún momento y las siniestras sombras de las armas nucleares volverán previsiblemente a flotar sobre todos nosotros.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Gustavo Lazzari: “El Gobierno va a intentar una buena gestión de un mal modelo”

Entrevista a Gustavo Lazzari. Publicado el 11/4/16 en: http://www.eltribuno.info/gustavo-lazzari-el-gobierno-va-intentar-una-buena-gestion-un-mal-modelo-n699092

 

Organizado por la fundación Federalismo y Libertad y con la disertación del economista Gustavo Lazzari, se dictó un taller el viernes y sábado pasado en el que se analizó la situación económica actual a la luz de las similitudes y diferencias del contexto actual con la crisis del 2001.
El Tribuno dialogó con Lazzari, quien dio sus perspectivas sobre la coyuntura tan especial que atraviesa el país.
Usted aborda su charla a partir de la comparación entre la crisis del 2001 y la actual. ¿Cómo analiza la situación?
Yo creo que hay más diferencias que similitudes.
Después del 2001 hubo un consenso social para que haya más participación del Estado en la economía, en tanto que en la última votación lo que se eligió es ir a “más mercado”. Además, con respecto al default, el 2001 marcó el inicio y 2016 se dará previsiblemente el fin del default.
En el fondo la gente percibe que hay un cambio de paradigma, un cambio de ciclo.
¿Qué opina de las expectativas de inflación que plantea el Gobierno?
No comparto el esquema que tiene el Gobierno. Me parece una meta poco ambiciosa para el principal problema que tenemos, que es la inflación. Para mí, plantear dentro de cuatro años una inflación a un dígito (que podría ser el 8 o el 9 por ciento), que es cuatro veces la internacional (que es 2%) es un error. El Gobierno debió haber anunciado una expectativa de tasa de inflación mucho más baja y haber hecho el esfuerzo fiscal correspondiente.

¿Más ajuste?
No me gusta la palabra ajuste, porque ajuste es lo mismo pero más chiquito. Me interesa lo que es la reestructuración. Para mí habría que privatizar. Por ejemplo Futbol para Todos, o en Centro Cultural Kirchner y también Tecnópolis.
No hay que tener miedo. El problema es el “focus group” que no lo acepta. El problema es que la sociedad pide “populismo bueno”. Es decir, populismo no corrupto y el problema es el populismo.
La administración racional del populismo no es una vía. Es un error y todo viene del kirchnerismo, que nos rompió los conceptos.
¿Qué se viene para los argentinos desde su perspectiva?
Esperemos que el Gobierno termine de sacar la basura debajo de la alfombra y la ponga sobre la mesa.
De aquí a fin de año, espero que estabilicen la tasa de inflación. No creo que lleguen a la tasa de inflación que anunciaron para este año (que es del 25%), pero que se note la desaceleración. Y que los acuerdos salariales permitan a la gente compensar el tarifazo.
En el mediano plazo creo que lo que va a venir es el intento de hacer una buena gestión de un mal modelo. Que creo que puede funcionar… El mundo empuja… Puede ser un bálsamo durante algunos años.
Yo por mi parte deseo otra cosa. Creo que se debería hacer una reestructuración seria y creo que el argentino debería autorizar a los políticos a hacer una reestructuración seria del concepto de gasto público y fundamentalmente los impuestos.
Los impuestos están postergando al interior. Salta, por ejemplo, está postergada por los impuestos que legisla la capital y no le permite a la provincia crecer.
En EEUU cada estado pone sus impuestos y así, los estados más pobres ponen impuestos más bajos para atraer gente e inversiones.
En Argentina la tasa se fija en el conurbano bonaerense y Salta no puede competir, por ejemplo, para atraer una inversión si el mercado está en Buenos Aires.
El problema de fondo es que la estructura impositiva está empobreciendo al interior. Es el antifederalismo.

¿Cómo ve a los empresarios nacionales frente a este escenario?
Hay un freno empresario porque todavía no conocemos el rumbo. Una cosa es ordenar la casa. Otra es qué casa querés. El Gobierno todavía no está aclarando su plan económico.
Y las inversiones de los que tienen la plata en el colchón son fundamentales porque el primer que invierte es el de la pyme (pequeña y mediana empresa). La gran inversión siempre tarda más porque depende de algunas decisiones de política económica y no cuenta con la urgencia de la pyme. A las pymes hay que darles una mano con los bancos, hay que sacarles los palos de la rueda y responden rápidamente.
El Gobierno debería anunciar urgente un plan de obras, además del plan Belgrano, porque Argentina tiene toda la infraestructura rota, no solo el norte.
Y un plan que dé la sensación a los empresarios, grandes, medianos y pequeños, de que el costo argentino va a bajar. En definitiva, que haya reglas claras, que no haya que custodiar todos los camiones, que no hace falta que las provincias cobren impuestos descabellados, etc… Esas señales van a hacer que la inversión comience inmediatamente.

¿Como afecta el entorno mundial en la posibilidad de que lleguen inversiones extranjeras?
Muchos hablan de crisis como si el mundo se estuviera cayendo a pedazos, y es un error de concepto gravísimo. Macri recibe el mundo más real, el mundo real no tiene la soja a 600 dólares el kilo como el kirchnerismo.
Ya no tenemos un mundo que nos pague la soja a un precio que nos permita transportarla en camión desde el interior hasta el puerto de Buenos Aires. Pero falta hacer el tren o la hidrovía que abarate los costos. El problema es que la plata en vez de usarla para infraestructura se usó para el Futbol para Todos. Pero aquí lo que importa es que Argentina genere las condiciones para que sea redituable exportar.
Y es verdad que Brasil, Rusia y China, tres clientes importantes, están en crisis o desacelerándose, lo que nos afecta. Pero el mundo son 225 países y Argentina participa de menos del 0,4 por ciento de las exportaciones mundiales. Esto indica que hay mucho mercado para crecer. El 65 por ciento del mundo creció el año pasado al 3 por ciento. Si cada uno de esos países consumiera una chuleta de cerdo o un bife de asado, tendríamos que multiplicar por tres la producción vacuna y por veinte la producción de cerdo.
¿Qué quiere decir esto?
Somos nosotros los que no hemos salido a vender.
¿Cómo evalúa la situación del impuesto a las ganancias?
A mí no me gustó nada. El Gobierno prometió una cosa e hizo otra y quedó todo a medias, producto de la urgencia de hacer algo con ese impuesto y al mismo tiempo de la urgencia fiscal que tiene el Gobierno.
Hay medidas económicas que más allá de los números se tienen que anunciar conceptos. En este caso sería que “ganancias está mal y hay que sacarlo. Si no se puede este año será el 2017”. Pero aquí no quedó claro eso y hubo una gran confusión. Y lo peor que le puede pasar a la actual administración es que quede como un kirchnerismo moderado.

 

Gustavo Lazzari es Licenciado en Economía, (UCA), Fue Director de Políticas Públicas de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre, y fue investigador del Proyecto de Políticas Públicas de ESEADE entre 1991-92, y profesor de Principios de Economía de 1993 a 1998 y en 2002. Es empresario.

La desastrosa caída de la calidad institucional: Argentina, peor que Líbano, Rusia y Uganda en calidad de instituciones

Publicado el 3/3/16 en: http://www.libertadyprogresonline.org/2016/03/03/la-desastrosa-caida-de-la-calidad-institucional-argentina-peor-que-libano-rusia-y-uganda-en-calidad-de-instituciones/#at_pco=smlre-1.0&at_si=56d9fab6b8d9e798&at_ab=per-2&at_pos=3&at_tot=4

 

Según el Indice de Calidad Institucional 2015, presentado ayer por la Fundación Libertad y Progreso vía Agrositio.com; la Argentina está peor que Líbano, Rusia y Uganda en calidad de instituciones, ocupando el lugar 137 en una lista de 193. “Desde 2005, Argentina es el país que más deterioro tuvo en todo el mundo en instituciones como libertad de prensa, vigencia del estado de derecho o libertad económica. Estamos, en cuanto a calidad de instituciones, en niveles comparables a los de Mozambique, Ucrania y Gabón”, explicó el académico Martín Krause, que presentó el Indice con los economistas Diana Mondino y Aldo Abram, en un panel moderado por el periodista Ricardo Bindi.

De acuerdo a Krause, el deterioro argentino en instituciones no es un dato menor, ya que afecta directamente y palpablemente la posibilidad de desarrollo de los argentinos y las empresas. “Los países que cuidan la calidad de sus instituciones tienen mucho mayor porcentaje de inversión extranjera directa, y eso es una herramienta central para el desarrollo”, dijo Krause. “Los países bien rankeados en la tabla, que protegen la inversión y la actividad emprendedora muestran un mejor desempeño económico y, con ello, ofrecen más oportunidades de progreso a sus habitantes. Como contraparte, la violación de los derechos de propiedad, la libertad contractual, la libertad de precios, el exceso de regulaciones y trabas al funcionamiento de los mercados afectan la inversión y se pagan con un menor crecimiento y mucho menos oportunidades y calidad de vida para los ciudadanos”, destacó Krause.

Seguidamente, Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, habló de cómo recuperar el liderazgo en instituciones que Argentina supo tener a principios de siglo XX. “Va a haber que tomar medidas difíciles, pero no hay muchas opciones para el candidato que viene. La diferencia entre los candidatos va a ser si toman esas medidas en forma gradual o de shock. Hay que parar el desmadre fiscal, ajustar el tipo de cambio, y cambiar la lógica del asistencialismo por herramientas que permitan capacitar a las personas y que recuperen su dignididad y sus capacidades. Los candidatos no lo pueden decir porque dicen que pierden votos, por eso los que no somos candidatos tenemos que concientizar a la gente de que se van a tener que tomar medidas difíciles pero es la única forma de salir adelante”, explicó Abram. El economista coincidió en que el deterioro de la calidad institucional no es menor, y tiene consecuencias reales. “No es casualidad de que Argentina es uno de los países del mundo adonde mas se han fugado capitales, por arriba de 150 mil millones de dólares. Y todo tiene que ver la falta de confianza en la moneda y en lo que hacen los Gobiernos con las reservas del Central”, destacó.

Un récord para olvidar

En 2015, la Argentina se convirtió en el país que más cayó en los últimos diez años en el Indice de Calidad Institucional que elabora la Fundación Libertad y Progreso desde 2007, llegando al puesto 137 de 193 países.

Ademas, de acuerdo a este Indice, Argentina es uno de los países que más calidad institucional perdió desde 1996, cayendo 93 puestos. Le acompañan en la caída Bolivia (cayó 99 puestos en calidad institucional), Seychelles (cayó 94), Ecuador (cayó 81), Venezuela (cayó 75), Zimbabwe (cayó 72), Mali (cayó 62), Paraguay (cayó 61) y Madagascar (cayó 60 puestos).

En tanto, entre los países líderes en cuanto a sus instituciones políticas y de mercado, lideran la tabla Suiza, Nueva Zelanda, Finlandia y Dinamarca. Aún en los países que estaban bajo la Cortina de Hierro hasta 1989 la mejora es destacable en la mayoría de los casos en los últimos años. Así, entre los que más han mejorado su calidad institucional en los últimos veinte años se pueden destacar a Georgia (subió 81 lugares en calidad institucional), Rumania (trepó 49), Croacia (trepó 45), Bulgaria (trepó 40), Lituania (trepó 37), Armenia (subió 34), Letonia (subió 29), Albania (subió 26) y Bosnia Herzegovina (subió 25). Rusia, por otro lado, no ha registrado mejoras. Lo había hecho luego de la caída del régimen comunista pero desde 1996 retrocedió 18 posiciones. Finalmente Ruanda, un país que supo sufrir fuertes conflictos, logró escalar 60 posiciones en este ranking desde 2006.

En lo que se refiere al continente americano, las principales mejoras desde 1996 corresponden a Perú (subió 20 lugares en el Índice), Colombia (creció 15 puestos) y Brasil (creció 5) y los peores desempeños a Bolivia (descendió 99 puestos), Argentina (descendió 93), Ecuador (cayó 81), Venezuela (cayó 75), Paraguay (bajó 61 lugares) y Honduras (cayó 54). Por otro lado, desde 2006, las principales mejoras de la región corresponden a Perú (subió 10 puestos), Uruguay (subió 8), Costa Rica (trepó 7), Colombia, Canadá y Paraguay (treparon 2 lugares cada uno).

El Indice de Calidad Institucional, elaborado por el académico Martín Krause para la Fundación Libertad y Progreso, cuenta con el apoyo de la Fundación Naumann y Relial. El Indice se calcula tomando ocho indicadores elaborados por organismos internacionales y promediándolos (los índices internacionales “Vigencia del estado de derecho”, “Voz y Rendición de Cuentas”, “Libertad de Prensa” y “Percepción de Corrupción”, “Competitividad Global”, “Libertad Económica” (Heritage), “Libertad Económica” (Fraser) y “Haciendo Negocios” (Doing Busisness, del Banco Mundial).

Anexo: El Indice 2015 http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2015/04/ICI-SPA_2.pdf

Anexo: “Aldo Abram: Argentina ha caído 56 posiciones en Calidad Institucional los últimos diez años”

La URSS: esto no va a funcionar. El Socialismo del Siglo XXI debería decirnos cómo va a hacerlo

Por Martín Krause. Publicado el 20/8/15 en: http://bazar.ufm.edu/la-urss-esto-no-va-a-funcionar-el-socialismo-del-siglo-xxi-deberia-decirnos-como-va-a-hacerlo/

 

En Junio de 1959, Ludwig von Mises dictó seis conferencias en Buenos Aires. Éstas fueron luego publicadas y las consideramos con los alumnos de la UBA en Derecho. Su segunda conferencia se tituló “Socialismo” y trata ese tema. Anticipa por 20 años el fracaso de la URSS. Mises comenta:

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“Probablemente me pregunten ‘¿Qué hay de Rusia? ¿Cómo manejan los rusos este asunto?’ Esto cambia el problema. Los rusos operan su sistema socialista dentro de un mundo en el cual existen precios para todos los factores de producción, para materias primas, para todo. Por lo tanto, ellos pueden emplear, para su planificación, los precios en el exterior, en el mercado mundial. Y dado que existen ciertas diferencias entre las condiciones en Rusia y las mismas en EEUU, el resultado es que muy a menudo los rusos consideran algo como justificado y aconsejable – desde su punto de vista económico – que los americanos no lo considerarían económicamente justificable en absoluto.

El ‘experimento soviético’, como fue denominado, no nos prueba nada. No nos dice nada sobre el problema fundamental del socialismo, el problema del cálculo económico. Pero, ¿podemos hablar de ello como un experimento? No creo que exista cosa alguna como un experimento científico en el campo de la acción humana y de la economía. No pueden realizarse experimentos de laboratorio en el campo de la acción humana porque un experimento científico requiere que se haga la misma cosa bajo condiciones diferentes, o que se mantengan las mismas condiciones cambiando solamente un factor. Por ejemplo, si se inyecta una medicación experimental en un animal canceroso, el resultado puede ser que el cáncer desaparezca. Puede probarse esto con varios animales del mismo tipo, que sufran el mismo tumor maligno. Si se trata a algunos con el nuevo método y no se trata al resto, entonces pueden compararse los resultados. Esto no puede hacerse en el campo de la acción humana. No existen experimentos de laboratorio en la acción humana.

El así llamado ‘experimento soviético’ simplemente muestra que el nivel de vida es incomparablemente más bajo en la Rusia Soviética que en el país que es considerado, por todo el mundo, como la muestra del capitalismo: los EEUU. Desde ya, si se le dice esto a un socialista, él dirá: ‘Las cosas son maravillosas en Rusia’ Y se le contesta: ‘Puede que sean maravillosas, pero el nivel de vida es mucho más bajo’ Y él responderá: ‘Sí, pero recuerde lo terrible que era para los Rusos vivir bajo los zares y la terrible guerra que tuvimos que soportar’

No deseo entrar en una discusión sobre si ésta es o no es una explicación correcta, pero si se niega que las condiciones sean las mismas, se niega que fuera un experimento. Lo que se le debe decir (que quizás sea mucho más correcto): ‘El socialismo en Rusia no provocó un mejoramiento en las condiciones del hombre promedio que pueda ser comparado con el mejoramiento de las condiciones, durante el mismo período, en los EEUU’

En los EEUU se escucha sobre algo nuevo, sobre alguna mejora, casi cada semana. Estas son mejoras generadas por los negocios, porque miles y miles de empresarios intentan día y noche encontrar algún producto nuevo que satisfaga al consumidor, mejor o más barato de producir, ó mejor y más barato de producir que los productos existentes. No hacen esto por altruismo, lo hacen porque quieren ganar dinero. Y el efecto es que se tiene una mejora del nivel de vida en los EEUU que es casi milagroso, cuando se compara con las condiciones que existían cincuenta o cien años atrás. Pero en la Rusia Soviética, donde no se tiene ese sistema, no existe una mejora comparable. Así que aquella gente que nos dice que debemos adoptar el sistema soviético, están terriblemente equivocados.

Hay algo más que debe mencionarse. El consumidor americano, el individuo es tanto un comprador como un patrón. Cuando se sale de una tienda en los EEUU, se puede encontrar un cartel que dice: ‘Gracias por su visita. Por favor, vuelva’. Pero cuando entra en una tienda en un país totalitario – sea en la Rusia de hoy o en la Alemania bajo el régimen de Hitler – el tendero dice: ‘Debe agradecer al gran líder por darle esto’ En los países socialistas, no es el vendedor quien debe mostrarse agradecido, sino el comprador. El ciudadano no es el patrón; el patrón es el Comité Central, la Oficina Central. Estos comités y líderes y dictadores socialistas son supremos, y la gente simplemente tiene que obedecerles.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

 

¿Cómo sacó el capitalismo a miles de la pobreza? Con salarios más altos. ¿Por decreto? Obvio que no

Por Martín Krause. Publicado el 23/6/15 en: http://bazar.ufm.edu/como-saco-el-capitalismo-a-miles-de-la-pobreza-con-salarios-mas-altos-por-decreto-obvio-que-no/

 

En Junio de 1959, Ludwig von Mises dictó seis conferencias en Buenos Aires. Éstas fueron luego publicadas y las estaremos considerando con los alumnos de la UBA en Derecho. Comienza con una exposición sobre el Capitalismo. Algunos párrafos:

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Una anécdota que solían contar – muy posiblemente inventada – involucra a Benjamín Franklin. De acuerdo con la historia, Franklin visitaba una fábrica algodonera en Inglaterra y el propietario de la fábrica, lleno de orgullo, le dice: ‘Vea, aquí hay artículos de algodón para Hungría’. Benjamín Franklin, mirando alrededor, viendo que los trabajadores estaban pobremente vestidos, dijo: ‘¿Por qué Ud. no produce también para sus propios trabajadores?’ Pero esas exportaciones de las cuales el propietario de la fábrica había hablado realmente significaban que él producía para sus propios trabajadores ya que Inglaterra debía importar todas las materias primas. No había algodón en Inglaterra o en la Europa continental. Había escasez de alimentos en Inglaterra, y los alimentos debían ser importados de Polonia, de Rusia, de Hungría. Esas exportaciones eran la manera de pagar las importaciones de alimentos que hacían posible la supervivencia de la población británica.

Muchos ejemplos de la historia de esas épocas mostrarán la actitud de la burguesía y de la aristocracia hacia los trabajadores. Deseo citar sólo dos ejemplos. Uno es el famoso sistema Británico denominado ‘Speenhamland’. Por este sistema el gobierno Británico pagaba a todos los trabajadores que no tuvieran un salario mínimo (así determinado por el gobierno) la diferencia entre el salario que recibieran y este salario mínimo. Esto ahorraba a la aristocracia terrateniente el problema de pagar mayores salarios. La aristocracia pagaría los tradicionalmente bajos salarios agrícolas y el gobierno lo complementaría, evitando así que los trabajadores dejaran sus ocupaciones rurales para buscar empleo en una fábrica urbana.

Ochenta años más tarde, después de la expansión del capitalismo desde Inglaterra a la Europa continental, la aristocracia terrateniente nuevamente reaccionó contra el nuevo sistema de producción. En Alemania, los Junkers prusianos, habiendo perdido muchos trabajadores a los mayores salarios pagados por las industrias capitalistas, inventaron un término especial para el problema: ‘huida del campo – Landflucht’. Y en el Parlamento alemán discutieron lo que podía hacerse contra este mal, como era considerado desde el punto de vista de la aristocracia terrateniente. El Príncipe Bismarck, el famoso Canciller del Reich Alemán, en un discurso, un día dijo: ‘Encontré un hombre en Berlín que una vez había trabajado en mi establecimiento de campo, y le pregunté: ‘¿Por qué dejo el establecimiento, por qué se fue del campo, por qué ahora vive en Berlín?’ Y de acuerdo con Bismarck este hombre contestó: ‘No tienen un Biergarten tan lindo en el pueblito del campo, como tenemos aquí en Berlín, donde uno puede sentarse, beber cerveza y escuchar música’ Esta es una historia, desde ya, contada desde el punto de vista del Príncipe Bismarck, el empleador. No era el punto de vista de sus empleados. Ellos se iban a la industria porque la industria les pagaba más altos salarios y elevaba su nivel de vida de una manera que no tenía precedentes. En la actualidad, en los países capitalistas, hay relativamente poca diferencia entre la vida básica de las así llamadas clases altas y bajas; ambas tienen comida, ropa y alojamiento.

Pero en el siglo XVIII – y antes – la diferencia entre el hombre de la clase media y el hombre de la clase baja era que el hombre de la clase media tenía zapatos y el hombre de la clase baja no tenía zapatos. En los EEUU hoy la diferencia entre un hombre rico y un hombre pobre significa, a menudo, solamente la diferencia entre un Cadillac y un Chevrolet. El Chevrolet puede haber sido comprado de segunda mano pero, básicamente, le da el mismo servicio a su propietario: él, también, puede manejar de un punto a otro. Más del cincuenta por ciento de la gente en los EEUU vive en casas y departamentos de su propiedad.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Por qué la India vuelve a entusiasmar:

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 26/2/15 en: http://www.lanacion.com.ar/1771400-por-que-la-india-vuelve-a-entusiasmar

 

Mientras en la Argentina, cuando de Asia se trata, la atención se concentra en la controversia provocada por los recientes acuerdos suscriptos por la administración nacional con China y todo lo que ellos (bien o mal) significan para nuestra economía, en el resto del mundo son muchos los que, en cambio, siguen muy de cerca lo que está sucediendo en el otro gigante asiático, la India.

Porque, mientras la economía china se desacelera; la de Brasil está sumida en un ambiente recesivo, inundada por la corrupción; la de la Rusia de Vladimir Putin se ha paralizado por efecto de las sanciones impuestas por Occidente como consecuencia de los ilegales desafíos del presidente ruso en el ámbito de Ucrania ; la de Sudáfrica está empantanada; la de la India , en cambio, ha vuelto a crecer con vigor. Por esto las acciones de sus empresas y la rupia están claramente en ascenso.

El entusiasmo actual sobre la India, potencia nuclear, se edifica cuando han transcurrido ya los primeros ocho meses de la gestión del tecnócrata primer ministro, Narendra Modi. Y sobre las medidas que ha tomado para mejorar el clima local de negocios y estimular la inversión, esto es el crecimiento. En sectores como el inmobiliario, los seguros, la minería y la industria de la defensa. Todo esto mientras avanza asimismo en una reforma impositiva que también apunta a estimular el crecimiento. Y en un plan de modernización de la perimida infraestructura del país. Para atacar el drama de la pobreza extrema, que sigue vigente en la India y la corrupción, que es un tema aún no resuelto.

La caída de los precios internacionales de los hidrocarburos supone, para la India, un ahorro del orden de los 50 billones de dólares anuales. En un país inmenso, esto es no sólo un significativo ahorro de costos en el capítulo del transporte, sino además un bienvenido freno a la inflación.

En lo inmediato, los esfuerzos de Modi apuntan a tratar de deshacer la inmensa madeja regulatoria que genera toda suerte de obstáculos operativos a las empresas que trabajan en la India e inhibe -e intimida- a los inversores. Y, naturalmente, encarece los bienes y servicios de producción local.

Además, Modi prepara reformas para flexibilizar las relaciones laborales. Hoy en la India hay una casi garantía de empleo de por vida para los trabajadores con dos años de antigüedad. Por eso, el empleo temporal florece. No es, por ello, fácil mantener un empleo más allá de un año. Modi va en procura de cambiar esta situación, que desalienta a los inversores y al empleo mismo. Esto sucede mientras -en nuestro propio medio- alguno está proponiendo ingresar en la trampa laboral de la que Modi ahora, a la luz de la experiencia recogida, procura sacar a la India.

Proyectando entusiasmo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional sugieren que en los próximos años la India crecerá presumiblemente más rápido que China. Las autoridades de la India, por su parte, sostienen que ello está ya ocurriendo. Que ya es así. Luego de un cambio en la base de cálculo estiman una tasa actual de crecimiento del 7,5% anual.

Con una población donde la mitad tiene 25 años, o menos, la India no sufre del fenómeno del “envejecimiento” de su fuerza de trabajo, que afecta a China. Pero el camino a recorrer es ciertamente largo. Y la cuesta es empinada y el desafió a asumir particularmente complejo. Ya en el 2013 la economía de China era dos veces más grande que la de la India.

La hora de las definiciones más trascendentales se acerca para el gobierno de Modi. Tiene que ver con la presentación y aprobación del proyecto de presupuesto que Modi se dispone a enviar pronto al Congreso. Allí veremos si se contemplan, o no, las promesas electorales. Como la de invertir fuertemente en infraestructura. Y si se sigue, o no, pensando en edificar 100 nuevas ciudades modernas. Y si se apunta a crear los millones de puestos de trabajos que la lucha contra la pobreza endémica requiere. Además, si se empuja decisivamente la reforma fiscal. Y si se anticipa, o no, la venta de algunas ineficientes empresas públicas, tal como se propusiera.

Modi tiene un gran problema político: la presencia tradicional del nacionalismo extremo en las filas de su partido. Y las diversas restricciones irracionales que, en materia económica, de ello se derivan. Por esto, nada menos que dos tercios de la población india piensa que allí existe un serio obstáculo político que puede frustrar el esfuerzo por tratar de dinamizar el crecimiento del país y abrir su economía, como ya lo ha hecho exitosamente China.

Se trata de comenzar a dejar atrás el simbolismo político y de edificar -sin demoras- la sustancia normativa y administrativa que el momento necesita. Para que el actual clima de entusiasmo no se evapore y ayude a consolidar las reformas necesarias para que el país deje de ser una eterna promesa y asuma el rol geopolítico moderno que Modi propone. El comienzo del cambio propuesto por Modi debe ser inmediato, para aprovechar el viento a favor que está soplando desde los mercados.

En materia de política exterior, Modi parece estar recostándose fuertemente en la cooperación con los Estados Unidos y con el Japón . Dos buenos apoyos para la etapa que transita. Por esto,Barack Obama ha visitado ya dos veces a la India. Y ha sido el primer mandatario extranjero en presenciar, junto a las autoridades locales, el imponente desfile militar del Día de la República. Toda una señal de intimidad. Ocurre que si las propuestas modernizadoras que llevaron a Modi al poder tienen éxito, el rol moderador y equilibrante de la India y su influencia se extenderán más allá de su propia región.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.