Supermartes: Victoria pírrica?

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 16/5/18 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2018/05/16/supermartes-victoria-pirrica/

 

El día de ayer vencía un importante monto de Lebacs (bonos de corto plazo del BCRA.) Dado el contexto cambiario de los últimos días, había un entendible temor a que tenedores de Lebacs decidiesen no renovar sus bonos, obtener el pago en pesos, y con esos pesos comprar dólares. Nada serio sucedió el martes. Pero puede ser temprano para festejar.

Los tres escenarios posibles son los siguientes

  • ESCENARIO 1: El martes se liquidaban las Lebacs y la crisis cambiaria pasaba a mayores.
  • ESCENARIO 2: El martes se renuevan las Lebacs, se calma la crisis, pero el gobierno no modifica su política económica y el problema sigue latente
  • ESCENARIO 3: El martes se renuevan las Lebacs, se calma la crisis, y el gobierno toma medidas para solucionar el problema de fondo

Hoy miércoles sabemos que no estamos en el escenario 1. Lo que no sabemos es si estamos en el escenario 2 o 3. Lo bueno de que no haya sucedido el escenario 1, es que los eventos que llevaron al supermartes finalmente motiven al gobierno a ir al escenario 3. Pero si vamos encaminados al escenario 2 (patear la pelota para adelante), entonces no hay mucho que festejar.

Como ya es costumbre en Cambiemos. Los dichos de Macri están bien alineados respecto a lo que el país necesita. Cuando Macri habla, parece que Argentina se encamina al escenario 3. Cuando sus ministros (y autoridades del BCRA) hablan, parece claro que Argentina va camino al escenario 2.

Pero hay otra cuestión a tener en cuenta. Es cierto que el supermartes no pasó a mayores y el tipo de cambio se mantuvo estable. Esto se logro, sin embargo, a costa de:

  • Perder entre 4000 y 5000 millones de reservas del BCRA
  • Poner sobre la mesa cambiaria una oferta por otros 5000 millones de reservas
  • Subir el retorno de las Lebacs al 40% (tasa real en torno al 15%)
  • Que el Tesoro emita nuevos bonos en pesos

Es esto una victoria o una victoria pírrica? Cuántas victorias así podemos tener? El volumen de Lebacs a liquidar sigue dando vueltas en el mercado. Qué va a suceder el próximo supermartes? Por cuánto tiempo se pueden mantener estas altas tasas de interés? Que va a suceder con la oferta monetaria (inflación) y el tipo de cambio si el BCRA decide bajar la tasa de interés?

En medio de este tumulto cambiario, se dió a conocer el nuevo dato de inflación. Nuevamente con valores similares a los del gobierno K. También se conocieron mejoras marginales en el frente fiscal. Como comentaba en mi previo post, percibo que está tomando forma la interpretación de que la crisis fue mala suerte (un shock externo inesperado) y que por lo tanto no ha habido ni errores ni responsabilidades por parte del equipo económico.

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

 

Las tres opciones económicas que se le abren al Gobierno a partir del 23 de octubre

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 10/10/17 en: https://www.infobae.com/opinion/2017/10/10/las-tres-opciones-que-se-le-abren-al-gobierno-a-partir-del-23-de-octubre/

 

Si el resultado electoral del 22 de octubre es el que se perfila actualmente, Mauricio Macri va a tener un importante capital político que, aunque no le permita tener el control de ambas cámaras legislativas, le otorgará un mayor margen de maniobra que el que tuvo hasta ahora.

Insisto, de confirmarse el resultado electoral que se vislumbra, el Presidente tendrá una segunda gran oportunidad de torcer el rumbo de decadencia económica que lleva siete décadas en Argentina, considerando que una gran primera oportunidad, a mi juicio desperdiciada, fue el 10 de diciembre de 2015 cuando asumió la presidencia. En ese momento, si se hubiese detallado claramente la herencia recibida del kirchnerismo, el margen de acción le hubiese permitido adoptar medidas económicas más contundentes que las que se adoptaron hasta ahora.

Sin duda que hoy el ambiente económico institucional es el día y la noche respecto a los nefastos años del kirchnerismo. No sólo ya no tenemos a la AFIP haciendo de KGB que persigue a los que piensan diferente, las interminables cadenas donde CF vendía un mundo irreal y no existen las medidas delirantes de Moreno y de Kicillof, entre otras cosas. Sin duda ahora somos vistos con respeto en el mundo. Ya no somos los impresentables que fuimos durante la era k.

No obstante, creo que sería un error comparar la actual situación con la era k como punto de referencia para saber si mejoramos o no, porque estaríamos poniendo la vara muy baja. El kirchnerismo nos dejó en el quinto subsuelo y no se necesita gran cosa para superar esa situación para mostrarse algo mejor. En todo caso en el gobierno de Fernando De la Rúa tampoco había controles de precios, ni de cambios, ni cepo cambiario y se llegó a una crisis final por no encarar las reformas de fondo y pensar que sólo con el cambio de expectativas que generaría la presencia de Domingo Cavallo y reestructurando la deuda pública el transcurso del tiempo iba a solucionar los problemas, algo que, como todos sabemos, no sucedió.

Si, como decía antes, el 22 de octubre, luego de contar los votos, Macri logra incrementar sustancialmente su capital político, el interrogante que queda por delante es cuál de los siguientes tres escenarios económicos se dará:

1. Que se duerman en los laureles y piensen que lo que les sirvió para ganar las elecciones también sirve para manejar la economía de aquí hasta el 2019, es decir, seguir endeudándose para financiar el déficit fiscal apostando a que, por algún efecto mágico, la economía va a crecer y del exterior nos van a financiar indefinidamente. En ese caso la economía estará en manos de Dios porque por el motivo menos pensado puede cortarse el financiamiento externo.

2. Ver si el Gobierno está dispuesto a adoptar las medidas mínimas necesarias para domar la pesada herencia k que todavía no fue desarticulada. Salvo los casos del cepo y las cosas más guarangas como los controles de precios, el gasto público sigue siendo un enorme peso para el sector privado, al igual que la carga tributaria, el retraso de las tarifas de los servicios públicos que fueron ajustadas pero todavía tienen que subir más y desarmar ese nefasto negocios de los “programas sociales” por el cual generaciones de jóvenes crecen viendo cómo sus padres viven sin trabajar. La famosa destrucción de la cultura de trabajo.

3. Adoptar un plan económico que no sólo permita dominar la herencia k sino, además, dar otro paso adelante y adoptar aquellas medidas que nos pueden llevar, en un par de décadas, a ser un país desarrollado. No nos olvidemos que Brasil acaba de corrernos el arco y nos exigirá más esfuerzo en las reformas dado que si aquí no se hace una reforma laboral importante, ni las migas de las inversiones que van a Brasil van a caer por estas tierras.

La primera opción luce poco viable. En lo que va de 2017 las reservas del BCRA aumentaron en USD 11.418 millones y todo ese aumento se explica por las compras de divisas que dicha entidad le hace al Tesoro que se endeuda para financiar el déficit fiscal.

La expansión de circulante es del 34,5% anual luego de colocar Letras del Banco Central y pases netos para absorber la liquidez que genera la compra de divisas al tesoro. En tanto que el stock de Lebac y pases netos se multiplicó por 3,4 veces entre diciembre de 2015 y septiembre de este año o, si se prefiere, subió el 240% con el gasto cuasifiscal que ello implica, en la era k ese stock se multiplicó por 30; dicho de otro modo, el endeudamiento del BCRA creció el 2.900 por ciento.

Mi punto es que este ritmo de endeudamiento externo y del BCRA para financiar el déficit fiscal es insostenible en el largo plazo.

Por eso, la pregunta es: ¿qué es lo mínimo que tendría que hacer el Gobierno de Mauricio Macri para salir de esta trampa económica que le dejó el kirchnerismo? ¿Es viable el gradualismo que venimos viendo?

Mi punto de vista es que si apuestan a hacer sólo lo que es necesario para dominar la herencia k, será un paso adelante. Ahora,

¿En qué consiste lo mínimo para dominar la herencia k?

1. Disciplina fiscal: No se limita a bajar el déficit fiscal solamente. Lo que se requiere es una profunda reforma del sector público con reducción del gasto y una reforma impositiva. Es imprescindible que la población tome conciencia de las funciones que quiere que preste el gobierno y esté dispuesta a solventarlas con sus impuestos. Tener un gasto público del 48% del PBI sin déficit fiscal imposibilita el crecimiento económico porque el estado termina aplastando al sector privado con impuestos. La dimensión del desequilibrio fiscal no se soluciona con retoques en el gasto público, sino que la dimensión del desequilibrio implica tener que replantearse cuál debe ser el rol del estado en Argentina. Eso de que el crecimiento de la economía va a licuar el peso del Estado sobre el PBI lo veo poco probable. Es más probable que el Estado aplaste al sector privado.

 Tener un gasto público del 48% del PBI sin déficit fiscal imposibilita el crecimiento económico porque el estado termina aplastando al sector privado con impuestos

2. Reforma impositiva: El principio básico de la política tributaria debe ser que muchos paguen poco y los impuestos sean sencillos de liquidar. En vez de concentrar una enorme carga tributaria sobre un reducido sector de la población, se debe buscar aplicar alícuotas bajas y que todos paguen.
Suele argumentarse que hasta que no se reduzca la evasión impositiva no se pueden bajar los impuestos. Esto es un error. Para reducir la evasión impositiva primero hay que bajar los impuestos de manera tal que el premio por evadir sea tan bajo que el contribuyente tenga menores estímulos para evadir. El camino de reducir la tasa de evasión pasa por reducir las alícuotas de los impuestos. Hay experiencias en el mundo que demuestran que la curva de Laffer funciona. Tal vez podría pensarse en reemplazar el actual impuesto a las ganancias por un flat tax.

3. Disciplina monetaria: Para alcanzar este objetivo puede establecerse una total libertad en el uso de las monedas, anulando el curso forzoso de la moneda nacional. Los agentes económicos podrán realizar las transacciones comerciales y todo tipo de operación económica en la moneda que las partes acuerden. El peso debe ser una moneda más que podrá utilizar la gente, pero al no existir el curso forzoso el BCRA estará obligado a preservar el valor de la moneda para que la gente la elija como reserva de valor o medio de intercambio. Sin curso forzoso, con libertad de monedas, la solidez de los mercados de capital y del sistema financiero locales serán finalmente alcanzables.

 Sin curso forzoso, con libertad de monedas, la solidez de los mercados de capital y del sistema financiero locales será finalmente alcanzables

4. Reforma laboral: Es fundamental para que las 650.000 Pymes y microemprendimientos contraten personal. Con 1 persona por año que contraten estas 650.000 empresas, en 5 años tenemos resuelto el problema de la desocupación. Se podrán absorber los 250.000 jóvenes que se incorporan anualmente al mercado laboral, podrán pasarse empleados del estado al sector privado y no habrá justificativos para que los piqueteros sigan exigiendo ser mantenidos por los contribuyentes.

5. Incorporarse al mundo: Si la Argentina se incorpora al mundo, estará anclando sus instituciones a las de los países desarrollados y el proceso de captación de inversiones será más acelerado. Vean cómo el gobierno de Cataluña empieza a arrugar al ver que queda fuera del mundo si se separa de España.

El desastre populista de los últimos 70 años potenciado por el kirchnerismo es tan grande que el mínimo para superar la herencia k es un mínimo muy alto. Seguir comparándose con los 12 años kirchneristas es poner la vara demasiado baja y correr el riesgo de adoptar medidas que no alcancen para salir del pozo en que nos dejaron.

En síntesis, me parece que el 23 de octubre, si se confirma la consolidación de Cambiemos, debería aparecer un plan económico global con el mínimo de medidas señaladas. Caso contrario habrá que rezar para que el financiamiento externo permita financiar este sobredimensionamiento estatal y carga tributaria que ahogan cualquier posibilidad de entrar en una senda de crecimiento de largo plazo.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

¿Alguien embargaría un evita?

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 13/7/14 en: 

 

La semana pasada el Senado le dio media sanción a una ley por la cual se establece que las reservas son inmunes de ejecuciones o de embargos judiciales de tribunales locales.

Realmente este proyecto de ley luce casi irónico al ver como el tesoro vacía al BCRA de reservas y lo llena de papeles sin ningún valor de mercado.

Al 30 de junio las reservas del BCRA representaban solo el 20% del total del activo, el resto son papeles sin valor que el tesoro le entrego al Central. Por ejemplo, el balance del Central en pesos muestra que dicha entidad tiene reservas por $ 177.821 millones, mientras que en su activo contabiliza Letras Intransferibles del Tesoro, con vencimientos entre el 2016 y 2022, por $ 348.950 millones. Es decir, las letras representan el 51% de activos tóxicos.

Pero sumemos los adelantos transitorios que son un paga Dios que le entrega el tesoro al BCRA a cambio de la emisión monetaria que hace esa institución para cubrir el déficit fiscal. Al 30 de junio los adelantos transitorios sumaban $ 196.350 millones contra los $ 177.821 millones de reservas.

Cuando uno ve estos dos datos, no puede dejar de sonreír al ver que el Congreso sanciona una ley para proteger las reservas del Central. ¿Proteger contra quién? En todo caso la ley debería proteger las reservas contra el destrozo patrimonial que el tesoro está haciendo del BCRA. La sonrisa surge porque parece realmente de locos: ¡mientras el tesoro vacía al Central de reservas y lo llena de papeles sin valor, el Congreso sanciona una ley para proteger las reservas que el tesoro está dilapidando! No son los holdouts los que están vaciando de reservas al BCRA, sino que es el gobierno el que está vaciando de reservas al Central. La ley debería proteger al Central del tesoro,  no de los holdouts u otros particulares.

En rigor, cuando uno ve la historia del BCRA, creado en 1935, no puede menos que preguntarse: ¿para qué sirve el BCRA? Lejos de defender el valor la moneda local, se ha encargado de destruir un signo monetario atrás de otro. En 79 años de existencia destruyó 5 signos monetarios, aun promedio de uno 16 años de vida por moneda. El peso moneda nacional, el peso ley 18.188, el peso argentino, el austral y este que está en terapia intensiva.

Veamos, la moneda no es un invento de los gobiernos, sino un descubrimiento de la gente, es decir, del mercado. La gente descubrió que ciertas mercaderías eran aceptadas ampliamente como medio de intercambio, lo cual facilitaba las transacciones comerciales. Como economista no tengo que darle clases de economía al panadero a cambio de su pan, sino que le doy clases de economía al que quiere contratar mis servicios y con el dinero que me paga le compro el pan al panadero. La moneda acelera o facilita las transacciones. La moneda es como una autopista que agiliza el flujo de tránsito. Lo que hace la moneda es facilitar el intercambio indirecto y a división del trabajo aumentando la productividad de la economía y el bienestar de la población. Claro que para eso tiene que cumplir con dos requisitos: a) ser ampliamente aceptada como medio de intercambio y b) servir como reserva de valor.

El peso que emite el BCRA solo lo aceptamos para transacciones de corto plazo. Son como una especie de vales para hacer intercambios en el almacén de ramos generales, pero lejos están de ser reserva de valor. Más bien son como barras de hielo que se derriten a pleno solo con 45 grados de temperatura en pleno sol en verano.

La realidad es que el BCRA no sirve para nada, o más bien sirve para entorpecer el sistema económico al destruir la moneda. Al destruir la capacidad de reservas de valor de la moneda, el BCRA impide hacer cálculo económico (estimar costos y precios futuros para evaluar una inversión) y también destruye el mecanismo para que la gente vuelque su ahorro al mercado de capitales, es decir que el ahorro se transforme en crédito para el consumo y la inversión. Con una moneda que se destruye día a día no hay crédito a largo plazo y, por lo tanto, las transacciones son todas el día a día. Un país sin moneda es un país que no puede pensar en el largo plazo. Su horizonte más lejano puede llegar a ser de una semana, si es que el BCRA no destruye más rápido la moneda. Recordemos la hiperinflación de 1989 cuando los jubilados cobraban su jubilación y salía disparados a las casas de cambios a comprar sus U$S 50 dólares para ir vendiéndolos de a poco a medida que los necesitaban. El que se quedaba en pesos moría por inanición.

Ahora, la pregunta es: si el peso no se deprecia al punto  que lo presentan como una fortaleza volante, ¿por qué proteger las reservas si lo que tiene que proteger es la moneda, es decir el peso, que es el que, según el gobierno, tiene valor? Francamente no se entiende. Si el peso es la moneda fuerte, la ley debería haber protegido de embargos a los pesos y no a las reservas, salvo,  claro está, que el peso tenga solo un hilo de vida, y eso hilo de vida está atado a las reservas del BCRA, que no son otra cosa que monedas que emiten otros países o zonas como EE.UU. y la Unión Europea.

En definitiva, con esta ley, el gobierno acaba de reconocer que el peso no sirve para nada y que lo que la gente realmente valora son esos billetes que se emiten en los países imperialistas. Un imperialismo tan satánico, que hasta respeta la división de poderes.

No hay nada que hacer, EE.UU. y los países europeos se desarrollaron de pura casualidad. Gracias al viento de cola del mundo y al colonialismo. Como dijo nuestro ilustre vicepresidente el 9 de julio, esos países no crecieron porque respetaron las instituciones, sino porque fueron colonialistas. Pero gracias a él y ella, nos liberamos de ese colonialismo, empezamos una nueva era de prosperidad, aunque todavía tenemos que sacar una ley para que no embarguen las monedas fuertes como el dólar y el euro, porque parece ser que a nadie se le pasa por la cabeza embargar un evita.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

El dilema cambiario del gobierno: precio o cantidad

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 8/12/13 en: http://economiaparatodos.net/el-dilema-cambiario-del-gobierno-precio-o-cantidad/

 

Los economistas solemos decir que sobran pesos y faltan dólares, lo cual es cierto, pero incompleto para explicar el problema 

Basta con seguir diariamente la evolución de las reservas del BCRA para ver que la sangría se acelera. El cambio de gabinete solo trajo unos pocos días de menor crispación, pero lejos estuvo de generar la confianza que necesita el país para recuperar la economía. Ni el anuncio, que por ahora no pasó de ser un simple anuncio, del acuerdo con Repsol detuvo la caída de las reseras ni las expectativas de los agentes económicos.

Habiendo aceptado que la caída del tipo de cambio real está destruyendo la economía y desangrando al BCRA a pesar del CEPO y demás restricciones cambiarias, el gobierno aceleró la tasa de devaluación, el problema es que todavía está muy lejos del precio de equilibrio. Es más, con esta tasa de inflación, el precio de equilibrio, aunque se alcanzara alguna vez, se movería todo el tiempo hacia arriba.

En rigor los economistas solemos decir que sobran pesos y faltan dólares, lo cual es cierto, pero incompleto para explicar el problema. ¿Faltan realmente dólares o es un problema de precio? Desde mi punto de vista el problema es que a este tipo de cambio faltan dólares, si el tipo de cambio flotara libremente no faltarían dólares porque el mercado siempre ajusta por precio o por cantidad. Si el mercado fuera libre ajustaría por precio y no por cantidad con lo cual no faltarían dólares, aunque sí sobrarían pesos si continuara el déficit fiscal.

La realidad es que al tipo de cambio de $ 6,25 la oferta no está dispuesta a vender y la demanda aumenta. Es la historia de los controles de precios. Cuando el Estado pone un precio máximo artificialmente alto para algún producto, aumenta la demanda y se contrae la oferta y lo tradicional es que aparezca el mercado negro que se encarga de abastecer la demanda insatisfecha pero a un precio mayor al artificialmente bajo fijado por el gobierno.

Otra de las características de los precios máximos que se estudia en introducción a la economía es que los precios máximos generan desabastecimiento a precio artificialmente bajo y los gobiernos suelen racionar la oferta del bien o los bienes en cuestión. En definitiva, lo que está pasando con el mercado de cambios con el precio máximo que le pusieron al tipo de cambio, es de manual de economía. Se contrae la oferta, aumenta la demanda, el gobierno raciona la entrega de dólares (cepo) y aparece el mercado negro.

En este lío que han armado con el tipo de cambio, desde mi punto de vista el gobierno ha tomado la peor decisión: acelerar la tasa de devaluación en dosis diarias. ¿Por qué? Porque los que tienen que importar anticipan las importaciones para no tener que pagar más caro el dólar en el futuro. Y los que tienen que vender dólares, los exportadores, postergan la venta a la espera de un tipo de cambio más alto, con lo cual la brecha entre cantidad ofrecida y demandada se agranda y el Central tiene que salir a abastecer el mercado perdiendo más reservas.

Con estas devaluaciones diarias crean la expectativa  de que el dólar seguirá subiendo, enviándole al mercado la señal de postergar venta de divisas al tipo de cambio oficial y adelantar la compra de divisas al valor oficial.

Si a esto le agregamos que el déficit fiscal genera una alta tasa de expansión monetaria que aumenta la tasa de inflación, el tipo de cambio esperado no tendrá techo, porque la gente descontará la suba inflación futura y se la aplicará al tipo de cambio nominal.

¿Qué pasaría si hoy, bajo estas condiciones macroeconómicas e institucionales, el gobierno dejara flotar libremente el tipo de cambio y eliminara el cepo? Seguramente habría un overshooting del tipo de cambio como ocurrió en el 2002. Sin duda tiene su costo político, económico y social.

Si, por el contario, no elimina el cepo y sigue con estas devaluaciones diarias, seguirá la sangría y, al ritmo que viene perdiendo reservas, tal vez aguantaría menos de un año hasta informar que ya no quedan reservas en el Central. En ese caso habría que ir a buscar el tipo de cambio a otra galaxia.

El gobierno, puede intentar buscar un puente para seguir aguantando con esta estrategia mediante el crédito externo, abandonando el relato del desendeudamiento. Tomar deuda para sostener el tipo de cambio, lo mismo que se hizo infinidad de veces en el pasado, y terminar sin reservas pero con la deuda contraída. Si fuera asesor de CFK no se lo recomendaría, salvo que piense dejar el gobierno antes y obsequiarle a su seguidor un de lío económico mayor al actual.

Una tercera opción sería bajar el gasto, para dejar de emitir, reducir notablemente la inflación y liberar el tipo de cambio. Claro que hecho esto en un contexto institucional de falta de confianza tampoco resuelve el problema. Nadie entraría divisas para ser esquilmado impositivamente y sometido a todo tipo de controles y regulaciones por parte del Estado.

Me parece que, dada su larga trayectoria de estatizaciones, regulaciones, confiscaciones y ausencia de seguridad jurídica, el cristinismo no tiene forma de evitar una crisis cambiaria, porque en el fondo el problema no es solamente económico sino de falta de confianza de los agentes económicos en un gobierno que ha demostrado en infinidad de  oportunidades redoblar la apuesta por el lado de los controles y las regulaciones. Si como toda solución al problema cambiaria tenemos a un gobierno que tiene que estar mendigando que los exportadores le traigan por anticipado U$S 2.000 millones, quiere decir que el problema no es transitorio, sino estructural, en lo económico y en la confianza que genera. Especialmente el segundo punto.

¿Entonces? Me parece que el gobierno difícilmente pueda resolver el problema cambiario y pérdida de reservas (podrá intentar pedir préstamos en el exterior pero para seguir perdiendo reservas) porque el modelo populista está agotado y el cristinismo carece de la confianza de los agentes económicos.

Intentar solucionar el problema cambiario ignorando la deteriorada calidad institucional es una utopía. Los dislates de Moreno, Kicillof, Marcó del Pont y la misma presidente tienen su costo que hoy aparece con toda la fuerza.

A esta altura del partido, en Olivos deberían pensar seriamente si están dispuestos a pagar el costo de tantos destrozos económicos o prefieren pasarle la cuenta a otro lo antes posible.

 

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.