La izquierda recalentada

Por Armando Ribas. Publicado el 9/11/17 en: http://www.libertadyprogresonline.org/2017/11/09/la-izquierda-recalentada/

 

Los principios incluidos en la Constitución liberal clásica no son aquellos que operan solamente en esta o aquella era. Ellos son principios para las eras.

                                                  Ricchard A. Epstein

Voy a insistir en un tema que considero de la mayor relevancia y que es la persistente descalificación del liberalismo como el capitalismo que genera la desigualdad económica y ahora el recalentamiento global. Persiste pues la ignorancia al respecto de esa ignorancia colectiva y descalificación ética que surge desde la izquierda. Recordemos a Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Y a mi juicio el cristal prevaleciente es rojo, a través del cual se miente contra el liberalismo a favor del pueblo o de la Nación. Nacionalismo y socialismo son hermanos de la historia.

Esa vertiente del ámbito político, a mi juicio ha sido superada con el advenimiento del recalentamiento global. Por supuesto cada vez más percibo la aparente insistencia de que es el hombre liberal el causante de ese desastre de la naturaleza. Perdón pero voy a recordar otro pensador Griego  Protágoras que dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son, en cuanto que son, y de las que no son, en cuanto a que no son”. Es decir de los aciertos y los errores; y comparto ese pensamiento que se ha comprobado a través de la historia.

No me cabe la menor duda de que a través de la historia en la acción de los hombres han prevalecido las que no son. La guerra fue el orden nacional y ético de las sociedades. Como reconoció Hegel: “La guerra es el momento ético de la sociedad”. En la Guerra de los Treinta Años entre 1618 y 1648 murió la mitad de la población de Europa. Previamente entre 1337 y 1453 prevaleció la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra.

Y llegó el siglo XX y Europa nos llevó a las dos guerras mundiales, que afortundamente ganaron los Estados Unidos. Al respecto Jean François Revel en su obra la Obsesión Antiamericana escribió: “Son los europeos que yo sepa, quienes hicieron del siglo XX el más negro de la Historia, en las eferas política y moral, se entiende. Ellos fueron los que provocaron los dos cataclismos de una amplitud sin precedentes que fueron las dos guerras mundiales; ellos fueron los que inventaron y realizaron los dos regímenes criminales jamás infligidos a la especie humana”. No obstante insistimos en la falacia de la civilizacion Occidental y Cristiana.

Pero llegó John Locke y su pensamiento determinó la Glorious Revolution de 1688 en Inglaterra, a partir de la cual se desarrolló el sistema ético, político y jurídico que cambió la historia del mundo y permitió la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Revolución que no es reconocida pues nos han enseñado lo contrario y que fue la Revolución Francesa la determinante de la libertad, cuando fue el inicio del totalitarismo, como la racionalización del despotismo. Al respecto dice Peter Drucker: “Tan difundida y tan falaz como la creencia de que el Iluminimo engendró la libertad en el siglo XIX, es la creencia de que la Revolución Americana se basó en los mismos principios que la Revolución Francesa, y que fue su precursora”.

Ese sistema político se basó en el reconocimiento de la naturaleza humana, y por ello dice Locke: Los monarcas también son hombres por ello se necesita limitar las prerrogativas del rey. Como bien reconoce William Bernstein en su The Birth of Plenty, el mundo hasta hace doscientos años vivia como vivía Jesucristo. Pero creo que tampoco podemos ignorar los daños generados por la naturaleza desde tiempo inmemorial. Y así reconoce Bernstein que hasta la era moderna prevalecía, el hambre, las enfermedades y la guerra.

Siguiendo con el recalentamiento recordemos el terremoto de Lisboa en 1775, cuando murieron más de 60.000 personas. Allí comenzó una discusión que está pendiente entre Voltaire y Rousseau. Rousseau le escribió una carta a Voltaire al respecto en la que dijo: “El terremoto de Lisboa fue justamente un castigo al hombre por abandonar la vida natural y vivir en ciudades”: A la misma Voltaire contestó: ¿Qué culpa tenían los niños que estaban en la iglesias?

Ya Rousseau que me parece está presente había dicho: Nuestras almas han sido corrompidas en proporción a que nuestras ciencias y artes han avanzado hacia la perfección”.Y por supuesto había asimismo desvirtuado el derecho de propiedad: “No importa en la forma que que esa adquerencia fue hecha, cada derecho individual sobre su propia tierra está, sigue subordinada al derecho de la comunidad sobre toda la tierra”.

En virtud de estos pensamientos tengo la impresión de que Rousseau está presente en todo el análisis valorativo que percibo del recalentamiento global. Todo parece indicar que ha sido el hombre en el sistema liberal capitalista el causante de los deshechos de la naturaleza. En otras palabras es la descalificación del sistema que permitió la libertad y la creación de riqueza por primera vez en la historia. Yo no soy científico, pero me pregunto ¿Cual es la relación científica del recalentamiento con los terremotos que existieron por siempre y con los ciclones, las inundaciones y las sequías prevalecientes?

Entonces la izquierda monopolizadora de la ética de la igualdad en el ámbito político, el recalentamiento global parece haberla recalentado para justificar la destrucción del sistema que cambió al mundo. Por ello como antes dije respecto a Locke el reconocimiento de la naturaleza humana determinaba la limitación del poder político. Asimismo reconoció el derecho de propiedad y el derecho a la búsqueda de la propia felicidad.  Ese derecho que Locke reconocía como el principio fundamental de la libertad, implica el reconocimiento de que los intereses privados no son per se contrarios al interés general.

Cuando los intereses privados son contrarios al interés general, la consecuencia es el interés privado de los que forman los gobiernos. Por ello voy a insistir que el sistema es ético, político y jurídico y la economía es la consecuencia y no su determinante. Por tanto prevaleció la mano invisible de Adam Smith que la definió: “Persiguiendo su propio interés el frecuentemente promueve el de la sociedad más efectivamente que   cuando el realmente pretende promoverlo”.

Esos principios fueron llevados a sus últimas consecuencias en Estados unidos por los Founding Fathers, y no por ser anglosajones ni protestantes. Por ello Madison reconoció que si los hombres fueran angeles no sería necesario el gobierno y si fueran a ser gobernados por ángeles no sería necesario ningún control al gobierno. Pero el gobierno es una administración de hombres sobre hombres, y la gran dificultad yace primero en capacitar al gobierno para controlar a los gobernados y en segundo lugar a controlarse a si mismo.

A los efectos de controlar al gobierno se creó el concepto del judicial review, que fue reconocido por el Juez Marshall en el caso Marbury vs. Madison en el cual tomó la siguiente decisión: “Todos los gobiernos que han formado una Constitución, la consideran la ley fundamental y toda ley contraria a la Constitución es nula. Es enfáticamente la competencia y el deber del poder judicial decir que es la ley”.

Pasando entonce al momento político que vivimos, repito la izquierda se ha apoderado de la ética en nombre de la falacia de la igualdad. Pienso que surgiendo de Rousseau, Marx está presente vía Eduard Bernstein que en su obra Las Precondiciones del Socialismo en disputa con Lenin escribió que al socialimo se puede llegar democráticamente y no por revolución. Y esa es la realidad que se vive en Europa vía la Social Democracia, que si bien no nacionalizando la propiedad privada, sino aumentando el nivel del gasto público fácticamente viola los derechos de la propiedad, y es determinante de la caída en la tasa de crecimiento económico. Recordando a Aristóteles que ya nos había advertido, cuidado que los pobres siempre iban a ser más que los ricos.

Así el liberalismo que es la fuente filosófica del sistema del Rule of Law y no el sistema capitalista parece descalificado políticamente y la consecuencia es la crisis que se vive en el llamado mundo Occidental. Cuando el gasto público alcanza o supera el 50% del PBI, de facto se está violando el derecho de propiedad, y al respecto reconoció Milton Friedman: “El peso total de los impuestos es lo que los gobiernos gastan, no esos recibos denominados impuestos. Y cualquier déficit es soportado por el público en la forma de impuestos escondidos. Se paga con los intereses de la deuda y con inflación, Sin reducir el gasto, la rebaja en los impuestos solo disimula mas que reduce la carga.

Esperemos que aprendamos y que decidamos discutir con la izquierda los principios éticos y políticos que determinaron la libertad y la riqueza por primera vez en la historia. Librémonos de la demagogia implícita en el socialismo y reconozcamos que la democracia mayoritaria perse no es determinante ni de la libertad ni de la creación de riqueza. Así no olvidemos que Hitler, Mussolini y Perón llegaron al poder con votos. Lo trascendente es la limitación del poder político y el respeto por los derechos individuales. Cuidado con el recalentamiento no solo en el ámbito tecnológico sino profundamente en el político.

 

Armando P. Ribas, se graduó en Derecho en la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en La Habana. Obtuvo un master en Derecho Comparado en la Southern Methodist University en Dallas, Texas. Es abogado, profesor de Filosofía Política, periodista, escritor e investigador y fue profesor en ESEADE.

El hombre y la naturaleza.

Por Armando Ribas. Publicado el 24/4/16 en: http://prensarepublicana.com/hombre-la-naturaleza-armando-ribas/?mkt_hm=18&utm_source=email_marketing&utm_admin=74814&utm_medium=email&utm_campaign=Por_qu_la_

 

La tristeza que surge de las recientes noticias al respecto de las muertes y destrucciones causadas por los terremotos en Ecuador y Japón no pueden menos que hacerme recordar  lo ocurrido a causa del terremoto de Lisboa, ocurrido en 1755. En esa oportunidad dice la historia que Lisboa era una de las capitales más importantes de Europa, entre otras razones porque disponía de los recursos de Brasil, que era su colonia. Fue a partir de ese hecho lamentable ocurrido en Occidente que surgió una discusión ético-filosófica al respecto, entre dos figuras trascendentes de la historia filosófica occidental: François Marie de Aruet-Voltaire y Jean Jacques Rousseau. Voltaire, tomando en cuenta la muerte de numerosos niños en la Catedral de Lisboa se rebeló contra la naturaleza como causante de las desgracias del hombre. Rousseau por el contrario culpó al hombre como causante de la catástrofe por haber construido la Catedral. Y Voltaire dijo: ¿Qué culpa tenían los niños que estaban en la Catedral?

Esa discusión está presente en sus diferentes manifestaciones. Existe políticamente la tendencia a culpar al capitalismo por los daños que hace a la naturaleza y que repercuten sobre la sociedad, tal como es recalentamiento global. En estos tiempos Voltaire se habría preguntado ¿Qué culpa tiene el hombre de los dos terremotos y no olvidemos, tampoco el Tsunami reciente de Japón y el terrible terremoto de Haití? La discusión pertinaz presente implica el desconocimiento del sistema que por primera vez en la historia permitió la creación de riqueza. Pero me voy a permitir citar al respecto a un sofista griego que diría tiene la mayor vigencia hoy en día. Fue Protágoras quien dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son que son y de las que no son que no son”. Es decir de los aciertos y los errores.

No hay dudas de que a través de la historia los errores del hombre, le provocaron vivir en lo que se llama el estado de naturaleza. Y no precisamente porque la naturaleza fuese favorable, como pretendía Rousseau, sino por la ignorancia vigente respecto a las causas de los males que causara la naturaleza. En ese proceso de errores no puedo tampoco ignorar que el eje de los males causados por los hombres era la guerra y consecuentemente la descalificación ética del interés personal. Todavía Kant en pleno siglo XVIII, escribió en su “Idea Para Una Historia Universal”: “El hombre desea la concordia, pero la naturaleza, conociendo mejor qué es bueno para sus especies, desea la discordia”. Y Hegel siguiendo los pasos de Kant, por más que éste no lo reconociera, dijo: “La guerra es el momento ético de la sociedad”. Y llegó Marx, que está presente,  y planteó como alternativa a la guerra entre los estados, la lucha de clases.

En un reciente libro, “The Birth of Plenty” (El Nacimiento de la abundancia), William Bernstein muestra claramente cómo hasta hace sólo unos doscientos años el hombre vivía como vivía Jesucristo. Y en todo ese período el hombre sufría los males de la naturaleza tales como las epidemias, hambrunas, inundaciones. Por supuesto destaca la falta de libertad como causante de la pobreza y se refiere al hecho de que “en el período medieval la Iglesia tenía la clase de poder ideológico absoluto que podría haber sido envidiado por Stalin, Hitler o Pol Pot”. Y al respecto destaca otro hecho trascendente que ha sido la confusión al respecto que ha sido la teoría de Weber de creer que el protestantismo de Lutero y Calvino han sido los artífices de la libertad y en particular de la libertad religiosa. Así dice: “Martín Lutero usó la prensa de Gutenberg como ariete para derribar la autoridad de la Iglesia y la reemplazó con una igual odiosa tiranía”  y “En diecisiete años de guía de Calvino condenó a ochenta y nueve personas a la muerte por brujería”.

Considero importante las anteriores conclusiones a fin de lograr determinar cuáles fueron los factores que determinaron el progreso del mundo por primera vez en la historia, y por supuesto el origen de la libertad y que hoy está en juego en nombre de la igualdad. La libertad comenzó en Inglaterra con la Revolución Gloriosa de 1688. Y recordemos que el anglicanismo no era más que catolicismo con el rey de Inglaterra a la cabeza. Esa tendencia a la libertad incluida la religiosa se continuó en Estados Unidos con la Constitución de 1787. Y debo destacar que la libertad religiosa entre los protestantes en Estados Unidos surgió por las razones dadas por Adam Smith: “Habrá libertad religiosa cuando haya multiplicidad de sectas”. Y esa conclusión es importante tanto como considero que tampoco es la cultura la que determina la libertad sino el sistema ético político que determina los comportamientos. Y ese es el sistema que está en juego hoy incluso en Estados Unidos, por el candidato Republicano que ignora a los Founding Fathers.

Pero volviendo directamente a nuestra discusión original, no podemos menos que reconocer que Rousseau está presente respecto al recalentamiento global. Por supuesto mi conocimiento científico al respecto no me permite discutir cuáles son las causas del mismo. Mi planteo es que el mismo no se debe políticamente a la mala fe de los empresarios productores de petróleo o de gas. A partir de esa falacia ética continúa Rousseau a la cabeza de quienes creen o usan el criterio que es la propiedad privada la causante de la desigualdad entre ricos y pobres. Por supuesto Voltaire ha desaparecido estaríamos a punto de culpar al hombre por las atrocidades de los terremotos. Así se ignora políticamente que ha sido el hombre con el desarrollo del conocimiento, y la actitud y comportamiento empresarial, quien ha logrado supera en gran medida los daños causados por la naturaleza. Quizás el mejor ejemplo de esa realidad ha sido el avance de la medicina y de la invención de los productos que curan o evitan las enfermedades.

Todo este cuestionamiento ideológico es la amenaza que enfrenta el sistema ético político que cambió la historia de la humanidad y que se le llama descalificatoriamente capitalismo. En Argentina se ignora que fue el tercer país del mundo en imponerlo, y por ello a principios del siglo XX estaba entre los primeros países del mundo. Y no fue por la cultura ni por los bienes agrícolas. Cuando me dicen que ese éxito fue gracias a la pampa húmeda me permito decir que “Se humedeció en 1853 y se secó en 1945”. La conclusión anterior la considero trascendente pues ya deberíamos saber que no es la naturaleza ni la cultura la que determina que haya países pobres y países ricos. Ello depende del sistema que surge de una clase política consiente de las ideas en que se basa la creación de libertad y de riqueza y las pone en práctica. Y esas ideas como he repetido hasta el cansancio dependen de la conciencia respecto a la naturaleza humana y en función de ella limitar el poder político y respetar los derechos individuales a la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la propia felicidad.

Tecnología-ideología y Protágoras

Por Armando Ribas. Publicado el 26/10/14 en: http://www.laprensa.com.ar/428822-Tecnologia-ideologia-y-Protagoras.note.aspx

Lamentablemente, gran parte de la humanidad sigue sometida a Marx. Ignoran que el desarrollo económico surgió cuando se creó el sistema que éticamente reconoció la naturaleza humana y así permitió la libertad.

Cuando analizamos la historia nos encontramos con pensadores cuyas ideas tienen vigencia en la actualidad. Entonces voy a comenzar en Atenas de donde no podemos olvidar a Aristóteles, pero me voy a referir primeramente a alguien que tengo la impresión que sigue siendo poco conocido. Y es importante conocerlo, pues planteó hace tanto tiempo un principio que considero fundamental para entender la situación que enfrentamos hoy en el mundo y en la Argentina, por supuesto. Su nombre es Protágoras y dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son que son y de las que no son que no son”.

Las anteriores palabras significan no otra cosa que es el hombre quien hace hallazgos y comete errores. Entonces a partir de estos principios podemos comprender la evolución que ha tenido el mundo en estos últimos doscientos años, así como el descalabro sufrido por la humanidad desde sus inicios, tal como lo bien lo explica William Bernstein en su The Birth of Plenty (El nacimiento de la abundancia) señala: “Comenzando alrededor de 1820 el paso del avance económico dio un salto. Haciendo del mundo un mejor lugar para vivir. ¿Qué pasó? Una explosión en la innovación tecnológica que nunca antes se había visto”.

Por ello volviendo a Atenas recordemos las palabras de Demóstenes que dijera: “Atenienses no os descorazonéis ante la situación actual por desesperada que os parezca. Pues aquello que en tiempos pasados era lo peor resulta lo mejor en el futuro. ¿Y esto por qué? Porque como no habéis hecho atenienses nada de lo que era necesario os han ido mal las cosas, más si anduvieran así, habiendo hecho todo lo necesario, no había esperanza de mejora”.

La validez de esas palabras es indubitable. Así a partir de ellas, ¿qué fue lo necesario que se hizo para lograr el desarrollo tecnológico y el bienestar de nuestros días? Y más aun explicar el porque de la permanencia de países subdesarrollados y también las razones de la crisis europea. No debiera caber dudas de que el principio del desarrollo surgió cuando se creó el sistema que éticamente reconoció la naturaleza humana y en función de ese aprendizaje se creó el sistema político que permitió la libertad en la historia limitando el poder político y reconociendo los derechos individuales: a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad.

O sea y perdónenme una vez más la secuencia de las citas pero afortunadamente lo que estoy planteando no surge de mis ideas. Si así fuera estaríamos viviendo en la Edad Media. Entonces dijo Alexis de Tocqueville: “Tanto son más fuertes los vicios del sistema, que la virtud de los que lo practican”.

Fue entonces gracias a Estados Unidos que el mundo no quedó bajo la férula nazi o comunista, pues ya debiéramos saber igualmente que lo que considero la ignorancia de la falibilidad del hombre y la supuesta creación de un hombre nuevo fue el principio ético en el que se basó el totalitarismo. Pero aun hoy es la esencia del socialismo nacionalista que impera en los países sub desarrollados y causado una vez más la presente crisis europea.

MERA CONSECUENCIA

Hoy vivimos en un mundo donde impera la tecnología y pareciera ser la determinante. En ese presupuesto se ignora que la tecnología ha sido la consecuencia, y el sistema determinante. ¿Podría haber habido avance tecnológico en un mundo en el que al que dijera que la tierra le daba la vuelta al sol lo quemaban? No fue por casualidad que la mayor parte de los inventos se hiciesen en Estados Unidos y no en Rusia. Y decididamente me atrevo a decir que no es que los americanos fueran más inteligentes que los rusos. El respeto por la propiedad privada ha sido el determinante de la creación de riqueza.

Por la misma razón que no podemos explicar el inicio del avance del mundo en función de la mayor inteligencia de los hombres, tampoco es la causa del desarrollo y el subdesarrollo. La propiedad privada y aun más el derecho de propiedad intelectual ha sido el determinante de la evolución tecnológica. Y el sistema es el producto de la ideología que lo sostiene. Ideología es definida por el Diccionario de la Lengua Española: “Ideología: Rama de las ciencias filosóficas que trata del origen de y clasificación de las ideas”.

Por tanto ideologías hay muchas, pero la válida en el orden político ha sido una sola.

El socialismo precisamente es una ideología que lamentablemente está vigente, y cuya validez se manifiesta en la búsqueda del poder político. Fue Marx quien reconociera primeramente el avance del mundo y en el Manifiesto escribió: “La burguesía durante su gobierno de escasamente cien años, ha creado más masivas más colosales fuerzas productivas, todas las generaciones que le precedieron en conjunto”. Ese fue el sistema que denominara capitalismo y lo descalificara éticamente, como la explotación del hombre por el hombre.

Si así hubiese sido la conclusión sería que eliminada la explotación desaparecería la creación de riqueza, y sin embargo ese no ha sido el caso, sino el sistema aceleró la creación de riqueza a través del avance tecnológico hasta nuestros días. Pero lamentablemente gran parte de la humanidad parece sometida a Marx vía Eduard Bernstein y Vladimir Lenin. Del primero está vigente la socialdemocracia, marxismo sin revolución y con votos, y del segundo el antiimperialismo.

Entonces volviendo a la problemática actual es necesario definir la ideología que sustentada en el conocimiento de la naturaleza humana define la concepción ética que la sustenta. De ella surge el conocimiento negado hoy por el Papa que fuera definido por Adam Smith: “Persiguiendo su propio interés frecuentemente promueve el de la sociedad más eficazmente que cuando el realmente intenta promoverlo. Nunca he sabido de mucho bien hecho por aquellos que pretenden actuar por el bien público”. A los hechos me remito e insisto que Protágoras, Aristóteles y Adam Smith están presentes.

Armando P. Ribas, se graduó en Derecho en la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en La Habana. Obtuvo un master en Derecho Comparado en la Southern Methodist University en Dallas, Texas. Es abogado, profesor de Filosofía Política, periodista, escritor e investigador y fue profesor en ESEADE.