La economía no está en condiciones de soportar otra cuarentena, por más leve que sea

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 6/4/2021 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/04/06/la-economia-no-esta-en-condiciones-de-soportar-otra-cuarentena-por-mas-leve-que-sea/?outputType=amp-type

Muchos locales cerraron por la larga cuarentena y no pudieron volver a abrir (EFE)

Muchos locales cerraron por la larga cuarentena y no pudieron volver a abrir (EFE)

Ante el aumento de los contagios o lo que se llama segunda ola de covid-19, nuevamente empiezan a analizar en el Gobierno restricciones en ciertas actividades económicas y de traslado para evitar que colapsen los hospitales. En estos casos nunca se sabe si la preocupación oficial es la salud de la gente o que salga en los medios que los establecimientos de atención están colapsados.

Lo cierto es que si se llega a este límite es por la pésima campaña de vacunación que encaró el GobiernoDe tener una vacuna que iba a inmunizar a la gente, pasamos a tener una vacuna que disminuye los efectos del covid-19. Es decir, el Poder Ejecutivo y algunos médicos “expertos” decidieron cambiarle el significado al verbo inmunizar como lo define la Real Academia Española luego de que el Presidente se vacunara y se contagiara el virus.

La pregunta es: ¿puede la economía soportar otra cuarentena, aunque sea leve? La realidad es que la economía argentina está estancada desde 2011, es decir, lleva 10 años de estancamiento económico y, encima, está por cumplir el tercer año consecutivo en recesión. La última crisis comenzó en abril de 2018 y ya se ingresó en abril de 2021 con una economía que no termina de recuperar los puestos de trabajo perdidos, en particular en los sectores marginales y cuentapropistas.

Es más, si se observa el último dato del Estimador Mensual de la Actividad económica, en su versión desestacionalizada, se verifica que todavía no se alcanzó el nivel de febrero de 2020 que es el mes anterior a la cuarentena que decretó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), primero, y el Dispo después.https://e.infogram.com/7848f235-c62f-45bb-be82-bd08adf0dbba?src=embed#amp=1

Es decir, a pesar de la flexibilización que tuvo la cuarentena en los meses posteriores a la parte más feroz que fueron los primeros meses de 2020, en particular abril, luego fue mejorando pero todavía no llega a los niveles precuarentena y encima ni siquiera logró recuperar los puestos de trabajo perdidos por la cuarentena y tampoco la cantidad de empresas que cerraron a causa de las medidas restrictivas, por ser decretadas “no esenciales”.

De acuerdo con datos de la AFIP, las empresas que presentaron liquidaciones de salarios ante el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) disminuyeron en 20.000 entre febrero de 2020 y diciembre; y registraron 165.000 puestos de trabajo en el sector formal que no se recuperaron.

Los datos de pobreza que informó el Indec la semana pasada revelaron que en la Argentina hay 19 millones de personas por debajo de la línea de pobreza y 4,4 millones de personas que son indigentes, es decir, que no cuentan con los ingresos suficientes para poder alimentarse adecuadamente para no desnutrirse.

A eso hay que agregarle que 57,7% de los chicos hasta 14 años son pobres y encima casi no tienen clases. Y la mayoría de los niños vieron crecer a sus padres sin trabajar viviendo de planes sociales, con lo cual eso es lo que aprendieron y, como corolario, los mantienen en la ignorancia porque no los habilitan para ir a la escuela.

Pobres paliativos

En septiembre de 2019 se votó la Ley de Emergencia Alimentaria con legisladores que, muy compungidos mientras gastaban fortunas en el Congreso, llevaron el presupuesto de asistencia alimentaria a $21.000 millones. Para este año solo la Tarjeta Alimentaria tiene previsto asignar casi $94.000 millones, casi 4,5 veces más que en 2019 cuando los medios hablaban de la gente durmiendo en la calle y abrían los clubes de futbol sus puertas para darles un plato caliente de comida y un lugar donde dormir. Dos años después se ve más gente durmiendo en la calle, la crisis alimentaria es mucho más grave y la pobreza está en niveles insospechados. Para este año solo la Tarjeta Alimentaria tiene previsto asignar casi $94.000 millones, casi 4,5 veces más que 2 años antes

¿Puede un país destruido económicamente darse el lujo de frenar la actividad económica con otra cuarentena? Otro frenazo implicaría caída en la recaudación impositiva, más gasto público para cubrir los planes de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), y algún otro plan social.

Eso implicaría aumentar el déficit fiscal, financiarlo con emisión monetaria como ocurrió el año pasado, pero partiendo de un piso de inflación del 4% mensual que promedió en el primer trimestre 2021 y seguir disparando el endeudamiento del BCRA que ya supera los $3,2 billones en Leliq y Pases.Se sabe que los nuevos pobres son en su mayoría sectores de clase media baja que se encontraron de golpe con cero ingresos (Reuters)Se sabe que los nuevos pobres son en su mayoría sectores de clase media baja que se encontraron de golpe con cero ingresos (Reuters)

Por otro lado, se sabe que los nuevos pobres son en su mayoría sectores de clase media baja que se encontraron de golpe con cero ingresos. El dueño de un quiosco se quedó sin ventas, el mozo del restaurante o del bar dejó de percibir su principal recurso que es la propina, el señor que tiene su pequeño local en el aeropuerto no vende nada, en su momento el taxista o el remisero pasaron a tener cero clientes y así se puede seguir con los ejemplos.

Último recurso

Como reveló el informe que presentó ayer el Indec sobre el impacto del covid-19 en el Gran Buenos Aires, la gente tuvo que recurrir a sus ahorros para sobrevivir, vendió algunas de sus pertenencias para subsistir y otras se endeudaron.

Ni la macroeconomía está en condiciones de sobrevivir a una nueva cuarentena, por más leve que sea, ni la microeconomía de muchas familias puede soportarla.

Tantas décadas de mala praxis económica, repleta de populismo redistribucionista que ahuyenta las inversiones productivas, han dejado la economía exhausta, una desocupación del 11% sin contar el desempleo encubierto en empleo público a puro ñoqui, ni la caída de la oferta laboral y los inactivos considerados como “ocupados”, y consecuentemente un nuevo pico de pobreza e indigencia.

Ya buena parte de la población trabaja desde su casa. Basta caminar el microcentro para advertir el desierto en que quedó. Los dueños de locales dejaron de percibir ingresos porque sus inquilinos ya no pueden pagar alquileres.

Se entiende que a muchos funcionarios públicos les cueste entender este problema de tener que generar ingresos porque sus vidas han transitado por el Estado y desconocen lo que es ganarse el favor del consumidor. Solo esperan a que la AFIP cobre impuestos a los que producen para transferírselos a ellos. Pero la realidad es que la naranja se quedó sin jugo y ya no queda más para exprimir. Establecer nuevas restricciones a la actividad económica puede tener derivaciones inesperadas en una población agotada de tanta decadencia.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Una emergencia social y económica montada en datos y medidas erradas

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 31/12/2019 en: https://www.infobae.com/economia/2019/12/31/una-emergencia-social-y-economica-montada-en-datos-y-medidas-erradas/?fbclid=IwAR3bVQzph12BnL8hBBohj_nKm5rqBRDQ2-gePNMZ5FvwjHDD4lx-symcneQ

 

Análisis de las causas y soluciones para erradicar la pobreza

Martín Guzmán, ministro de Economía, busca desalentar el consumo de dólares por parte de los individuos (Reuters /Mariana Greif)

Martín Guzmán, ministro de Economía, busca desalentar el consumo de dólares por parte de los individuos (Reuters /Mariana Greif)

El ministro de Economía, Martín Guzmán, sostuvo que el cepo y el impuesto al turismo, que en realidad inicialmente fue disfrazado de solo impuesto al ahorro y luego se descubrió que abarca a toda transacción de personas humanas que implique una posterior compra de dólares, se establecían porque la economía tiene pocos dólares, afirmó: “Necesitamos desalentar el ahorro en una divisa que no producimos. El país se endeudó brutalmente pero no utilizó esa deuda para generar mayor capacidad productiva que nos permita contar con las divisas para sostener niveles altos de gastos en dólar”.

Pero inicialmente sostuvo que el objetivo es: “que la economía deje de caer mientras se protege a quienes no le podemos pedir más esfuerzo”. Inclusive la ley de emergencia económica se denomina Ley de Emergencia Solidaria y Reactivación.

Por último, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (Universidad en la que cursé la carrera y me recibí de economista) acaba de aclarar que en realidad la pobreza no es del 40% como había anticipado justo a días de las elecciones, sino que es del 32/34% de la población. Lo único que diré respecto a este tema es que sería bueno que la gente del Observatorio diga quién tiene la Deuda y con quién, porque los datos parecen mostrar otra cosa.

En efecto, si se toman los recursos destinados a lo que se denomina gasto social se ve que desde 1983, cuando se empezó a votar nuevamente, hasta 2018, los recursos destinados al llamado gasto social aumentaron 10 puntos porcentuales del PBI y la pobreza no deja de crecer o se mantiene en niveles muy elevados.

Como contrapartida de este aumento del gasto hubo emisión monetaria que terminó en inflación, megainflación, hiperinflación, aumento de la deuda, default, etc.

En realidad lo que se denomina gasto social se dispara a partir de 2007, con lo cual está la primera evidencia del fracaso de la política económica para crear puestos de trabajo que aumenten la productividad, bajen la desocupación y terminen con la pobreza. Puesto de otra manera, evidentemente el camino para terminar con la pobreza no es aumentando lo que se denomina gasto social. A mayor gasto social, más o igual pobres, por lo tanto no queda muy claro por qué ahora sí, a mayor cantidad de recursos al gasto social, menos pobreza o contención social.

En este punto, es importante resaltar que la emergencia social, que se presentó montada en el 40% de pobreza que erróneamente informó el Observatorio de la Deuda Social Argentina, no es tal porque el nivel de pobreza e indigencia se mantiene en los mismos niveles que durante el gobierno del kirchnerismo, y en esos años no se hablaba de emergencia social, ni se llamaba a la mesa de la emergencia alimentaria.

De manera que si se deja de lado el uso político de la pobreza y se trata de entender su origen y cómo solucionarla, se advertirá que no es el camino de la cultura de la dádiva lo que va a conducir a mejorar el nivel de vida de millones de personas.

Escasez de divisas

En lo que hace al tema dólares, se ve un razonamiento muy extraño. En primer lugar si el Gobierno no tiene suficientes divisas para enfrentar sus compromisos externos, lo que debe hacer es:

1. presentar un plan económico sustentable y coherente para poder acceder al roll over de la deuda y, sobre todo, a una baja de la tasa de interés;

2. generar el superávit fiscal necesario para comprar los dólares que tenga que comprar para hacer los pagos de los intereses de la deuda; y

3. crear las condiciones institucionales para atraer inversiones.

Pero el razonamiento extraño va por varios lados. Se habla de primero crecer para luego pagar la deuda, pero se mantiene el cepo cambiario. Se sabe que el crecimiento viene de la mano de las inversiones y, claramente, nadie va a ingresar divisas al país para hundir en inversiones si luego no puede girar al exterior sus utilidades o realizar las importaciones que necesite. Nadie entra en una jaula voluntariamente, para que lo encierren, no lo dejen salir y lo maltraten.

Además, con la carga tributaria ya existente y los anuncios de mayores impuestos hacen dudar que realmente vaya a tener éxito la simple afirmación de crecer. Al igual que Cambiemos que creía que porque Mauricio Macri se sentaba en el sillón de Rivadavia iban a llover las inversiones, el ministro Guzmán promete un crecimiento sin que se perciban las razones para que ocurra tal cosa. En este punto se observa el mismo voluntarismo que esgrimió Cambiemos y lo llevó al fracaso económico.

Cosecha de soja luego de un largo trabajo de siembra, cuidado y desarrollo del cultivo, y enfrentar el riesgo climático

Cosecha de soja luego de un largo trabajo de siembra, cuidado y desarrollo del cultivo, y enfrentar el riesgo climático

El error más notable es decir que el Estado necesita los dólares que compra la gente y de los exportadores.

Tomemos el ejemplo del productor de soja. El productor invierte, arriesga, trabaja y el fruto de su esfuerzo son tantas toneladas de soja, que son de su propiedad, y supongamos que las exporta directamente. A cambio de la soja le entregan dólares. ¿Cuál es la razón para afirmar que los dólares que el productor recibió por la soja son del Estado y no del productor? ¿Por qué el Estado le confisca los dólares que le pagan por el fruto de su trabajo y le entrega unos pesos que no tienen valor y nadie usa como moneda de ahorro?

Es como si el Estado se apropiara de la soja del productor y a cambio de ella le entregara unos papeles impresos llamados pesos sin ningún valor. Si la idea es confiscar el fruto del trabajo del exportador, la realidad es que no van a entrar dólares ni por inversiones, ni por deuda, ni por exportaciones. Por lo tanto los dólares van a ser escasos en el mercado formal y abundante en el mercado informal.

Luce muy poco efectivo creer que por ponerle un impuesto al que compra dólares para ahorrar o la gasta fuera del país, lo van a convencer de que el peso es reserva de valor. No es a fuerza de impuestos que se logra la confianza, sino de políticas sustentables y probadas en el resto del mundo.

Financiamiento del Banco Central

El Gobierno acaba de autorizar al Tesoro a colocarle Letras Intransferibles al BCRA a cambio de las reservas que tiene. Con esa medida no hace más que debilitar la confianza en el peso, arruinar la situación patrimonial de la autoridad monetaria BCRA y, por lo tanto, generar más desconfianza en el peso.

El Gobierno acaba de autorizar al Tesoro a colocarle Letras Intransferibles al BCRA a cambio de las reservas en divisas (Reuters/Enrique Marcarian)

El Gobierno acaba de autorizar al Tesoro a colocarle Letras Intransferibles al BCRA a cambio de las reservas en divisas (Reuters/Enrique Marcarian)

Cuando el Estado castiga impositivamente al que defiende sus ahorros comprando dólares y al que produce bienes para exportar obligándolo a entregarle sus divisas, le transfiere su problema al sector privado, porque es incapaz de generar superávit fiscal para poder acumular activos externos que necesita para pagar la deuda y el segundo problema que le transfiere es el cambiario. Como no logra que la gente confíe en el peso, establece un mercado artificial para el comercio exterior que castiga al exportador.

Con el dólar solidario y el castigo a los exportadores el Gobierno está errando el camino y hará cada vez más escasos los dólares en el mercado formal.

En igual sentido, cuantos más recursos destine el Gobierno a la “emergencia social”, que demostró ser una farsa estadística, más pobreza habrá en Argentina porque seguirá premiándose la cultura de la dádiva y castigándose la cultura del trabajo. Y ningún país logró prosperar castigando a los que producen y premiando a los que viven del trabajo de los que producen. Luego de décadas de populismo redistribucionista, ya se debería saber de memoria esa enseñanza.

 

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky