La mentalidad fascista: un caso práctico

Por Gabriel Boragina. Publicado el 2/4/16 en: http://www.accionhumana.com/2016/04/la-mentalidad-fascista-un-caso-practico.html

 

Parece curioso que -hoy en día- se manifiesten actitudes fascistas en personas que no sólo no se consideran tales, sino que hasta se indignan sobremanera cuando se les señala que sus argumentaciones son enteramente fascistas, y contestan muy ofuscadas estar en contra del fascismo. Hoy podemos presentar un caso práctico de lo que estamos queriendo significar con estas palabras.
La llegada de Uber a la Argentina y los debates que se han generado en torno a este tema revelan cuán grande es la mentalidad fascista que subyace dentro de una mayoría de los argentinos. Y no es solamente en relación específicamente a Uber y la controversia que ha creado su llegada a la Argentina, sino también se denota en otras áreas.
Uno de los rasgos más característicos de la mentalidad fascista es su aversión a la competencia. Un competidor que pueda ofrecer un servicio de mayor o mejor calidad (o ambas cosas a la vez) y a un costo más bajo, es visto como una “amenaza” por sus pares.
Ahora bien, esta cualidad tiene su explicación (aunque no justificación) en contextos de mercados artificialmente cerrados, ya sea en forma total o parcial, por medio de regulaciones estatales de toda índole, pero con especial relevancia en las fiscales que -por definición- acotan el campo de acción de cualquier actividad que se encuentre sometida a los tributos aplicables en cuestión. Dentro de esta regulación, incluimos la obligatoriedad de contar con patentes, licencias, matriculas, registros, autorizaciones, permisos, etc. de todo orden, provistas forzosamente por parte de una autoridad estatal, sea estanacional, provincial o municipal.
A medida que la regulación de un determinado sector de la economía crece, el campo de trabajo de tal ámbito se va disminuyendo en idéntica proporción. De la misma manera que, si queremos introducir 1 litro de agua en un envase que sólo admite medio litro, tendremos que reducir -en tal caso- el litro de agua a solamente medio litro, desperdiciando la otra mitad, que se perderá para poder contener el agua restante PERMITIDA en el envase que disponemos. En nuestra analogía, el “envase” es el medio donde los intercambios voluntarios y pacíficos entre las personas se llevan a cabo, lo que denominamos con el término genérico de “mercados”. Y el “agua” son los negocios que la gente podrá realizar.
Regular, siempre implica oprimir, constreñir, achicar, compeler. Porque cualquier clase de regulación involucrará cada vez un menor tamaño de ese envase. Lo que -en otros términos- se traducirá en mercados cada vez más pequeños, menor actividad, baja del nivel de vida, pobreza y así por el estilo.
En el caso puntual de Uber, la mayor parte de las opiniones se inclinan a favor de los taxistas y en contra de Uber. Entre los que están en contra, se destacan dos grupos bien definidos: los que apoyan la prohibición completa del sistema dentro del mercado argentino, y los que están a favor de permitirlo, pero con las mismas o mayores regulaciones actuales que tienen los taxistas. Son muy pocos los que promueven la única y verdadera solución a este aparentemente problema que encontramos. Y que es la de desregular el mercado de transporte en general, es decir, no sólo el de los taxímetros sino el del resto del transporte público y privado.
Paralelamente, existe mucha ignorancia entre la gente que es usuaria del transporte público, y que cree que cuanto más regulados son los mercados estos se vuelven más “seguros” o “legales”. El que el estado-nación otorgue una licencia opatente de corso para tal o cual trabajo, no lo torna per se en mas “seguro” o “confiable”. Si así fuera, no existiría ningún caso de mala praxis entre los profesionales matriculados de las distintas disciplinas en que se exige legalmente tal requisito. Y todos sabemos que estos abundan. De la misma manera que, una híperregulación del transporte no ha evitado -ni aun en los casos en que el trasporte ha sido totalmente público, mejor dicho, completamente estatal- los accidentes de tránsito. Por el contrario, cualquier estadística demuestra que, a mayor regulación mayor cantidad de accidentes.
Es que la habilidad o pericia de un profesional, su idoneidad y/o experticia en cualquier campo del saber o del hacer, no va de la mano de la posesión de su respectiva matricula, registro o licencia estatal para la faena que desarrolla o el campo en el cual se desempeña. Tampoco depende de la cantidad de gravámenes en los cuales se encuentre inscripto y que puntualmente le pague al fisco. De ningún modo. Es el respaldo de una pasada o actual clientela satisfecha por haber recibido sus buenos servicios o productos la que lo avala, y ninguna matricula, licencia, patente ni registro otorgado por un gobierno o por un determinado funcionario que nunca fue su cliente y -por ende- no puede evaluar ni calificar ni su capacidad ni suaptitud para la profesión o tarea que va a “habilitar”. Únicamente el cliente complacido puede acreditar el talento de un profesional, técnico, operario, trabajador, etc.
Si algún taxista determinado o un conjunto de ellos estima que el sistema de Uber “quitará ganancias” a los taxis y las “transferirá” a los chóferes de Uber, nada le impide -en tal suposición- abandonar el sistema tradicional del servicio taxímetro y pasarse al de Uber. Y si esta solución también se rechaza, entonces estamos ante un flagrante caso de defensa de un monopolio gremial y sindical fascista como lo son -indefectiblemente- todos los monopolios creados mediante legislación fiscal o cualquier otra cuyos fines expresos o implícitos sean mermar o suprimir la competencia en este o aquel ramo de la industria o el comercio. Y, lamentablemente, este tipo de legislación es la que rebosa en la Argentina.
En otras palabras, la mentalidad fascista nos invita a comprimirnos, achicarnos, agrandar los monopolios existentes y defender las leyes expoliatorias en las que todo este armado de restricciones y regulaciones se sustenta y edifica. La consigna pareciera ser suprimir la libre y total competencia a toda costa y ultranza.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

North & Thomas: Una teoría económica del crecimiento del Mundo Occidental

Por Martín Krause. Publicado el 25/7/14 en: http://bazar.ufm.edu/north-thomas-una-teoria-economica-del-crecimiento-del-mundo-occidental/

 

Los alumnos leen a North & Thomas: “Una Teoría Económica del crecimiento del Mundo Occidental”: http://www.proglocode.unam.mx/system/files/Douglass%20North%20y%20Robert%20Thomas%20-%20Una%20teor%C3%ADa%20econ%C3%B3mica%20del%20crecimiento_0.pdf

Comentan el contenido y luego van algunas preguntas:

1. La lectura comienza por explicar los históricos ciclos de expansión geográfica y su efecto en la productividad y los precios. En resumen, en la medida que aumentaba la población si la producción no le excedía a esta (o se integraba al sistema) disminuían las utilidades, los salarios y el nivel de vida aumentando el hambre y las enfermedades y las catástrofes sociales.

2. En ese proceso se comienza el proceso de inter-regionalización y especialización que servían para impulsar la productividad que no se escapaba del dilema malthusino cuando se alcanzaba alta densidad poblacional. Para ello se inserta el cambio tecnológico como herramienta.

3. Siendo las instituciones económicas y su funcionamiento determinantes para el desempeño crecimiento económico la misma esta en función de la innovación y sus derivados (economías a escala y reducción de costos por transacción).

4. Sin embargo, la innovación que provocaba cambio institucional o de reglas no estaba exenta del proceso político.

5. El aparato gubernamental con su poder coercitivo resulto ser el mecanismo mas eficaz para los comerciantes y empresarios que utilizaban al primero para gestionar sus intereses.

6. La expansión del comercio obedeció a factores como el crecimiento demográfico, la colonización y regionalización.

7. Nace de forma limitada el concepto de propiedad o posesión privada de la tierra dado el valor que se le dio a la misma mediante la renta.

8. Ante los costos de transacciones por falta de información del mercado se desarrollan procesos alternos para obtener información que redujera costos.

9. En Occidente se desarrolla todo un sistema de propiedad privada, patentes, protección propiedad intelectual y cumplimiento legal de contratos, uso de concesiones y subsidios que elevó la innovación y las tasas de rendimiento de las actividades económicas.

10. Esa reorganización acumulativa de disposiciones secundarias generó el ambiente para el cambio de la estructura institucional creando un balance entre lo privado y lo colectivo.

Preguntas

 

  1. ¿Como la teoría Malthus se aplicaría a la realidad que tenemos en nuestros países de reducción de tasas natalidad y aumento en longevidad?

Respuesta: Es cierto que el trabajo de North & Thomas presenta una visión “malthusiana” en algunos aspectos, pero referida al período previo al capitalismo. Ya que esa “condena” de Malthus cae con la innovación y la iniciativa empresarial. Gracias a ella los recursos no son escasos sino abundantes, y la producción crece más rápido que la población. Por eso, desde la época en que Malthus escribiera (alrededor de 1800) el PIB per cápita mundial en promedio ha crecido de unos 300 dólares anuales a unos 7000 dólares, y la población mundial ha crecido de unos 1000 a unos 7000 millones de habitantes.

  1. La expansión geográfica de la sociedad fue una solución histórica a los problemas de sobrepoblación y generaba productividad. Como se explicaría la productividad ante la nueva realidad del mundo con los avances tecnológicos y la reducción de la población. Véase reducción en matricula de estudiantes en escuelas, pueblos sin residentes, desempleo, etc.

Respuesta: aumenta la productividad per cápita debido a la mayor inversión en capital. Cada individuo es ahora más productivo gracias a que utiliza conocimientos, maquinarias y herramientas que le permiten producir mucho más, y mejor, que antes.

  1. Entiende que la movilidad social es distinta hoy día a como lo era en el periodo de la lectura. Entiéndase por movilidad social la posibilidad de una persona de moverse en el esquema de poder económico por medio de la educación, profesión, etc.

Respuesta: por cierto esto ha cambiado en el capitalismo. Antes, el que nacía agricultor moría agricultor, y así sus hijos y nietos. Y el que nacía señor, transmitía eso a sus herederos. En una sociedad de mercado eso no está fijo, las familias ricas pueden terminar con herederos pobres y otros hacerse ricos de la nada. Lamentablemente, todo tipo de privilegios y regulaciones crean un “capitalismo de amigos” que más se parece a los privilegios de la Edad Media.

  1. Menciona que el costo que implica la instalación de un agente en un puerto extranjero es el mismo, sin importar que el intercambio comercial sea del orden de 1,000 o de 1,000,000 de libras. Considera el autor que al día de hoy las leyes aduaneras y los aranceles de importación son realmente eficientes con respecto a las reglas institucionales de la alta Edad Media y posteriores para proteger la competitividad? Ya que,  no obstante, aun luchamos contra un viejo problema: la piratería.

Respuesta: En esa época la necesidad de contar con agentes respondía a un problema de información. Hoy eso se ha superado, aunque aún se necesiten agentes para controlar los despachos, o promover nuevos negocios. Es más, las empresas se han internacionalizado, produciendo ya en otros países y, ahora, produciendo a nivel global. Los problemas de entonces no estaban tanto vinculados con la piratería de los productos sino con garantizar el despacho y el cobro, ya que en ese entonces no había “marcas” para piratear.

2)            Entre las décadas a mitad del siglo XI se decretó la orden de Los Caballeros Templarios para salvaguardar la tierra santa y la tierra prometida. Cuidaban las riquezas de la gente y llevaban las mercancías del vendedor al lugar del comprador sin importar la distancia y las zonas peligrosas. El comercio más seguro fomentó la expansión comercial interregional. Considera el autor que esta forma de ofrecer seguridad para la expansión de los mercados en aquella época, fue también un factor determinante para promover las actividades económicas de mayor productividad? Hoy en día, no requerimos de Caballeros Templarios, sino de mejoras a las leyes que promuevan la inversión.

Respuesta: De alguna forma, los Caballeros Templarios fueron precursores de un sistema bancario internacional que se desarrollaría posteriormente, en particular en Venecia.

3)            El autor considera que la teoría de su modelo descansa en las fuerzas del mercado y en el poder coercitivo del gobierno. Quizá esta fuerza cooperativa fue crucial en los periodos del desarrollo y expansión comercial desde el siglo XI; sin embargo, que piensa el autor que hoy en día los empresarios son en cierta medida los provocadores del proteccionismo por parte del gobierno? Será que el gobierno está de acuerdo en una mayor recaudación de impuestos a costa del egoísmo empresarial de conseguir mayores ganancias, en lugar de fomentar el verdadero objeto social?

Respuesta: En ese entonces, los emprendedores capitalistas querían “entrar” al mercado y se enfrentaban a las trabas y privilegios existentes en favor de la aristocracia rural, por un lado, y los gremios de artesanos, por el otro. Los autores comentan que la eliminación de estas barreras explica en buena parte la posterior “Revolución Industrial”. En la actualidad, lo que se menciona es lo que suele llamarse “capitalismo de amigos”, con privilegios y barreras al ingreso de competidores: subsidios, proteccionismo.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Los privilegios de las empresas estatales

Por Pablo Guido. Publicado el 5/11/12 en http://chh.ufm.edu/blogchh/

Las empresas tienen varias alternativas para obtener ganancias. Una es la de ofrecer un mejor producto que su competencia, satisfaciendo a sus clientes de manera que todos los días la elijan. A esta acción se le denomina “búsqueda de ganancias”. La otra es bloquear, mediante privilegios, las operaciones de su competencia. En este último caso la empresa actúa como “buscadora de rentas”, es decir, obteniendo una patente legal que le permita ser la única en el mercado (monopolio legal) o lograr que el gobierno restrinja las operaciones de otras empresas que brindan productos sustitutos mediante regulaciones. O prohibiendo el ingreso de productos del exterior mediante la implementación de derechos de aduana (aranceles) para no tener que competir con empresas del exterior que quieran ofrecer sus productos en el mercado local. Hace unas semanas la empresa aerocomercial argentina, Aerolíneas Argentinas, pidió bloquear el uso del aeropuerto de la ciudad capital del país para el resto de las aerolíneas, como podemos observar en esta noticia. Lo agravante del caso es que dicha empresa es estatal, es decir, corre con el “caballo del comisario” como se dice de aquellas empresas que cuentan con el favor del gobierno. Y no sólo eso, sino que además es una empresa deficitaria y que cubre sus pérdidas con aportes permanentes del tesoro. Es decir, la ineficiencia e ineficacia de la empresa es financiada por contribuyentes argentinos que quizás nunca puedan utilizar los servicios de la misma.

 El hecho de ser una empresa estatal y tener cubiertos su déficit de manera coactiva (mediante tributos) genera incentivos en contra de la posibilidad de que los directivos y empleados de dicha empresa se esfuercen por revertir sus pérdidas. Si, además, intentan y logran bloquear a las empresas sustitutas mediante la prohibición de usar el mismo aeropuerto para los arribos y llegadas demuestra que el “campo de juego” está inclinado hacia la empresa estatal. Las reglas de juego no son iguales para todos, violando una condición del Estado de derecho que implica que la ley tiene que ser de igual aplicación para todos. En el mediano y largo plazo se reduce la posibilidad de que el servicio aerocomercial en Argentina mejore, ya que habrá menos inversiones en el sector.

Pablo Guido se graduó en la Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE. Es Doctor en Economía (Universidad Rey Juan Carlos-Madrid), profesor de Economía Superior (ESEADE) y profesor visitante de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala). Investigador Fundación Nuevas Generaciones (Argentina). Director académico de la Fundación Progreso y Libertad.