Continuidad o cambio? Gobierno o Gobernanza?

Por Javier A. Cubillas. Publicado el 27/4/14 en http://recontextualizacionpolitica.blogspot.com.ar/2014/04/continuidad-o-cambio-gobierno-o.html

 

Transitamos por una época que nuevamente es un tobogán en materia de política económica. Desde fines del año pasado, de modo cíclico, ascendemos y descendemos en nuestras aspiraciones y consideraciones sin freno alguno. Venimos de la agudización en los problemas en lo económico y el impacto en los indicadores laborales y comerciales, los problemas con las policías locales y los actos de vandalismo y una navidad triste con múltiples cortes de luz.

Luego pasamos por un verano intenso, con el dólar devaluado por la política del nuevo gabinete económico de Cristina, el nuevo salto en la inflación, las duras negociaciones paritarias y paros sectoriales, y uno general, el retiro de subsidios a la clase media, los hechos de linchamiento, y una tenue calma que precede al mundial y después ( o peor, entre los partidos del mundial).

Y estamos, ahora, a la espera de las nuevas medidas en materia de política económica que buscarán un nuevo ajuste, sumado al lanzamiento de todas las candidaturas políticas en la búsqueda del desarrollo territorial y las negociaciones para coaliciones presidenciales, y nuevamente,  estaremos en un fin de año complejo, con la sumatoria de todas las problemáticas no resueltas o agravadas, conforme a la lógica k, del eterno redoble en la apuesta política.

Ante todo esto, la pregunta que se instaló en los últimos 10 días expresa la duda historia y genética de la política y sociedad argentina. ¿Continuidad o cambio? Y la verdad que pensar en continuidad o cambio? a esta altura de los acontecimientos ya debería ser una pregunta de fácil respuesta, y la misma seria (insisto, debería ser) análogamente ejemplificada como ¿barbarie o civilización? Pero lamentablemente no, esto no es así, todavía la duda histórica y genética de la argentina conservadora, tanto de derecha y de izquierda, o autoritaria y radicalizada, no nos ha dado lugar a un proceso civilizado de alternancia en el poder, en clave pluralista, conforme al régimen liberal repúblicano y democrático que consagra la constitución nacional de todos los argentinos.

Ergo, visto todo esto en términos cuasi modélicos y en comparativa para facilitar la comprensión,  correspondería proponer una visión sobre qué significa la continuidad y que significaría un cambio?:

  La continuidad supone:                                  El cambio aspira a:

1  Hobbes y/o Laclau Popper y Nozick
2 Dinámica populista Pluralismo liberal
3 Sectores clientelizados Ciudadanía
4 Retro-progresismo Progreso sin retrocesos
5 Racionalismo romántico Racionalismo critico
6 Visión cínica de la problemática social Visión clínica de la problemática social
7 Cultura estadocéntrica como herramienta de cambio social Innovación económica como herramienta de cambio social
8 Argentina centralista y portuaria Las Argentinas, de regiones y capitales portuarias,  mediterráneas y andinas.
9 La actividad política y el poder político como centro y motor de la vida y obra de la sociedad. Los estilos de vida y la creatividad emancipadora cómo motor de las libertades y el control al poder político.
10 Se mantiene la idea de Gobierno. Se avanza hacia la Gobernanza.

Este esquema, que bien puede ser una posible muestra rápida y ejemplificadora de las cosmovisiones en discusión, nos debe fortalecer el espíritu para comprender y activar un razonamiento tributario de la experiencia fallidas anteriores, pero con fines a emprender, el aprendizaje cívico más importante que implica dejar de lado las practicas medievales de lealtad, para actuar como ciudadanos con derechos y responsabilidades sociales, políticas y económicas, después de 30 años de vida democrática.

Así, es clave abandonar la mentalidad unidimensional de la política en la que el gobierno y la presidencia son el principio del sistema político para pasar definitivamente a la idea de poliarquías regionales que desarrollen las diferencias socioculturales de la Argentina, y así, de este modo, con varias capitales, una financiera, otra política, una cultural, y o histórica, y las que puedan surgir de una estrategia inteligente sobre la función del Estado, y un ejercicio efectivo de una dinámica de controles intrafuncionales en la administración pública, se pueda avanzar definitivamente hacia la idea de gobernanza, dejando de lado la de gobierno.

 

Javier A. Cubillas es alumno de grado de la Licenciatura en Ciencias Sociales y de la Maestría en Economía y Ciencias Sociales  en el Instituto Universitario ESEADE. Además, es Coordinador del Programa de Jóvenes Investigadores y Comunicadores Sociales de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre. 

Los controles de precios fueron y serán siempre un fracaso

Por Gustavo Lazzari. Publicado el 6/2/13 en http://opinion.infobae.com/gustavo-lazzari/2013/02/06/los-controles-de-precios-fueron-y-seran-siempre-un-fracaso/

 El 25 de enero de 2013 en un discurso pronunciado en la Casa Rosada, la presidenta de la Nación dijo: “Está demostrado por el paso de la historia que obligar, acordar, esas cosas no sirven, es el propio usuario y consumidor el que tiene que hacer valer sus derechos“. Sin embargo el 4 de febrero, diez días después, el secretario Guillermo Moreno acordó un congelamiento de precios con las principales cadenas de supermercados.

Más allá de la abierta contradicción entre los dichos de la presidenta y el nuevo intento de “congelamiento” es necesario analizar tres cuestiones.

1) El congelamiento en el fondo implica un aumento por cuanto las cadenas de supermercados dejarán de publicar rebajas del 15%, 20% y 30% como lo hacían habitualmente hasta el último fin de semana.

2) El objetivo del congelamiento es “calmar el agua” dado que los meses de febrero, marzo y abril son muy febriles, en términos de negociaciones paritarias. Y aquí el gobierno tiene dos problemas. Por un lado, fuertes aumentos de salarios pueden inducir a las empresas a ajustar aún más los precios a la suba. Por otro lado, las paritarias del sector público implican un serio riesgo para la situación fiscal ya seriamente comprometida.

3) El control de precios, fue, es y será siempre un fracaso. La historia argentina es lapidaria.

Entre febrero de 1967 y noviembre de 1989 transcurrieron 24 ministros de economía y 274 meses. Sólo en el 10% de ese tiempo hubo libertad de precios. El resto del tiempo los precios estaban controlados, concertados, pautados o administrados por la autoridad pública. Sin embargo, la inflación fue devastadora en todo el período.

Según un informe de FIEL, el régimen de precios de ese período se distribuye de la siguiente manera.

  • 30 meses con precios libres                 10,9%
  • 57  meses con precios vigilados         20,8%
  • 45 meses con precios concertados   16%
  • 76 meses con controles de precios   27%
  • 26 meses con precios pautados          9%
  • 95 meses con precios máximos          35%
  • 36 meses con precios congelados      13%

El fracaso fue total e incuestionable. Esta batería de mecanismos no evitó que aquello que costaba 1$ m/n en 1967  llegara a costar en 1989 nada menos que 3.945.977.971,92 $ m/n. (eso sí, expresados en australes).

De esos 23 años, en sólo uno la inflación anual fue menor al 10%. Durante catorce años la inflación anual superó el 100%. El final, en 1989 fue la trágica hiperinflación, que muchos ya olvidaron.

 Ni el nazismo ni los soviéticos

Los nazis quisieron controlar el precio de la carne y no pudieron. El 26 de noviembre de 1936 establecieron un control de precios que les ponía un límite (entre ellos la carne) hasta el 17 de octubre de dicho año (la coincidencia con el día peronista es sólo casual). Tiempo después, el jerarca nazi responsable del planeamiento económico Herman Goering, siendo prisionero, confesó que “si intentan controlar precios y jornales, es decir el trabajo del pueblo, deberán controlar la vida de las personas y ningún país puede intentarlo a medias. Yo lo hice y fracasé. Asimismo, una nación tampoco puede imponer un control absoluto. Y lo intenté y también fracasé”. [1]

Los soviéticos vieron fracasar el más cruel sistema de control de precios, vidas y personas.

Para mitigar las nefastas consecuencias del control en términos de desabastecimiento y hambrunas, los soviéticos popularizaron una adivinanza. “¿Qué cosa mide cincuenta metros de largo y come papas?. Respuesta: el pueblo ruso haciendo la cola para comprar carne”.


[1][1] Extracto del libro 4000 años de controles de precios y salarios. Robert Schuettinger y Eamonn F. Butter. Editorial Atlántida, The Heritage Foundation, 1979

Gustavo Lazzari es Licenciado en Economía, (UCA), Director de Políticas Públicas de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre, y fue investigador del Proyecto de Políticas Públicas de ESEADE entre 1991-92, y profesor de Principios de Economía de 1993 a 1998 y en 2002. Es empresario.