SER CATÓLICO NO ES SER UN IMBÉCIL, II

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 21/12/19 en: http://gzanotti.blogspot.com/2019/12/ser-catolico-no-es-ser-un-imbecil-ii.html

 

Había una vez….. Un enorme grupo de católicos que defendíamos lo que considerábamos coherente con la Fe. No por seguimiento irracional a cualquier cosa que dijera el Papa, sino por la síntesis entre razón y Fe y el Sensus ecclesiae. Defendíamos al Magisterio de siempre en temas de vida y sexualidad, desde San Pedro hasta Benedicto XVI; defendíamos la Fe de siempre, seguíamos la enseñanzas de la Humanae generisla Veritatis splendor, la Evangelium vitae, la Fides et ratio, la Libertatis nuntius, porque nunca fuimos marxistas…………… Seguíamos las enseñanzas de Ratzinger sobre el Vaticano II ratificadas luego como pontífice…………….. Y no por papolatría, sino por la verdad y la Fe……………… Distinguíamos lo opinable de lo que no, aunque fuera difícil……………. Sabíamos que miles de teólogos, obispos y sacerdotes se oponían a todo ello pero nosotros seguíamos…. Creo que sencillamente “fieles”.

Algunos seguimos. No hemos abandonado nuestras convicciones. Simplemente nos damos cuenta de que las cosas han cambiado, y no para mejor. Pero muchos católicos que pensaban igual que nosotros, ahora nos retan, y públicamente. Ahora, por pensar todo ello, somos perseguidos y condenados como herejes. Somos acusados de infidelidad al magisterio y a la Iglesia. Pero por ESOS católicos, los que antes te mataban si preguntabas por una coma de la Veritatis splendor. Ellos, como si nada. Negando todo tipo de problemas. Todo bien. Cara de feliz cumpleaños. Nada por aquí, nada por ella. Vemos visiones. Alucinamos. No pasa nada. Es que parece que no tenemos Fe.

Que cada uno siga su conciencia. Si ellos quieren ser “estratégicos”, “políticos”, que lo sean. Si ellos saben manejarse “en las intrigas del Vaticano”, que sean felices. Si quieren callar, negar, mirar para otro lado, nadie los juzgará. Pero por favor, que no nos juzguen a nosotros. Que no nos tomen por imbéciles. Eso ya es inaceptable. Tienen derecho a hacerse los tontos. Pero no insulten la inteligencia de los demás.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Publica como @gabrielmises

La tiranía del statu quo

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 2/8/18 en: https://www.cronista.com/columnistas/La-tirania-del-status-quo-20180802-0081.html

 

 

 Este es el título de uno de los libros del premio Nobel en economía, Milton Friedman. En esa obra el autor subraya lo que bautizó como el “triángulo de hierro” formado, por una parte, entre los políticos que buscan votos otorgando privilegios, por otra los beneficiarios de esas dádivas y finalmente por los burócratas que se aferran a sus puestos alimentados por aquellas demagogias.

 

En la presente nota quiero tomar ese magnífico y muy ilustrativo título para indagar en parte de nuestra situación argentina. Es muy paradójico y realmente curioso que la gente se queja por lo que le sucede pero, al mismo tiempo, no le cabe en la cabeza que se adopten medidas de fondo para justamente revertir los problemas que la aquejan.

 

En otros términos, están envueltas de tal manera en telarañas mentales y se encuentran tan tiranizadas por el statu quo que no pueden concebir salidas distintas a las rutinas en las que están embretadas. Es una especie de  notable jibarización de las neuronas por la que pierden perspectiva. Pretenden corregir lo que les molesta pero al mismo tiempo mantener lo mismo. Una incoherencia superlativa.

 

Ofrezco algunos pocos ejemplos. Se pagan impuestos astronómicos pero, al mismo tiempo, no se acepta la contracción en el gasto público que es la razón por la que se producen las exacciones. Se quiere contar con luz, gas y agua pero no se asume el costo de esos servicios.

 

Se demandan buenas atenciones de las mal llamadas empresas estatales pero no se considera que los incentivos empujen a la eficiencia si se traspasan al sector privado donde hasta la forma de tomar café es radicalmente distinta a cuando el activo es “de todos”.

 

Se insiste en que el Papa no debe inmiscuirse en nuestra política pero se estima que debe continuar el Estado Vaticano establecido en la época de Mussolini a contracorriente de aquello de que “mi reino no es de este mundo” y, en este mismo sentido, se pretende eliminar las corrupciones en el  Banco del Vaticano en lugar de liquidarlo y usar la banca existente.

 

Se exigen puestos de trabajo pero al mismo tiempo se acrecientan regulaciones absurdas que provocan desempleo. Se demanda la oferta de bienes de alta calidad y bajo precio pero  al mismo tiempo se imponen barreras aduaneras para cubrir  a empresarios ineptos. Se pretende finiquitar el flagelo de la inflación, mientras se continúa con las manipulaciones monetarias y cambiarias.

 

Es de especial  relevancia estar alertas cuando los gobernantes dicen que “se ocuparán de los problemas de la gente” porque ahí es donde comienzan los desbarajustes ya que no se percatan que las personas en libertad administran mejor sus vidas y haciendas respecto a lo que hacen los entrometidos megalómanos y arrogantes que todo lo estropean a su paso.

 

Recordemos al historiador decimonónico Acton cuando consignó en correspondencia con el entonces obispo de Inglaterra: “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

Economía dibujada

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 24/3/17 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/economia-dibujada-8/

 

Los grandes viñetistas, con sus aciertos y sus errores, nos ayudan a entender la economía.

El Roto en El País es excepcional en su capacidad de sintetizar el pensamiento único. Dibujó un edificio parecido al Congreso de los Diputados, con varias columnas, entre las cuales aparecían unos cañones. Y el texto era: “Divisas fuertes son las que tienen armas”. Una idea curiosa, considerando la fortaleza del franco suizo.

En otra viñeta se ve a un hombre que se sujeta la cabeza con una mano y dice: “En el mercado de las ideas ya sólo admiten ideas de mercado”. Esto es realmente asombroso, porque las ideas que predominan son justo las contrarias al mercado. Desde el Papa hasta el Partido Comunista, las ideas admitidas y aplaudidas de manera generalizada son las antiliberales, no las liberales.

Se ve, por ejemplo, en el tema de la desigualdad. El Roto dibuja a dos hombres con las narices rojas. Dice uno: “Si el 1 % de la población acumula el 99 % de la riqueza, algo habrá que hacer”. Y el otro responde: “¿Prohibir las matemáticas?”. Es la urgencia de “hacer algo” que equivale a subir impuestos ante un mal indudable. Los matices siempre están ausentes, como lo cuestionable que son las cifras, y también el hecho de que la gente es desigual en todo, y lo es más en talento o belleza, por poner dos cualidades, que en dinero.

En otra viñeta, El Roto dibuja a una mujer con un carrito de la compra frente a una góndola de un supermercado. La mujer exclama: “¡Qué maravilla! ¡Cuánta variedad de lo mismo!”. Esto es un clásico del pensamiento convencional, a saber, que la gente es fundamentalmente estúpida, porque solo un estúpido se maravillaría ante la variedad de lo mismo. Una vez enraizado este prejuicio, la conclusión es que las personas no pueden elegir libremente por sí mismas. Pero las personas no son bobas, y les gusta que haya variedad de los productos que compra en libertad, incluso aunque los sabios que nos ilustran desde El País crean que esa libertad no es merecida y que la gente no tiene derecho a estar encantada ante un escaparate con muchos zapatos.

Es verdad que los gustos, como analizaron hace muchos años Stigler y Becker en el American Economic Review, no son datos y sí tienen costes. Vi en el Wall Street Journal este delicioso dibujo en el que una pareja en un museo pregunta a uno de los bedeles: “¿Nos podría decir dónde está el arte que la gente sabe que le gusta?”.

Y Caín en La Razón capta un fenómeno sobre el que sospecho que no se reflexiona lo suficiente, y es el impacto degenerativo del Estado sobre la sociedad civil, y no al revés. Se ve a una mujer que reflexiona así: “Me he acostumbrado tanto a la mediocridad pública que ya no sé disfrutar de la mediocridad privada”.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE

El FMI no es liberal, vaya, por Dios

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 21/12/16 en: https://www.elcato.org/el-fmi-no-es-liberal-vaya-por-dios?utm_content=buffer0f2d3&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

 

Me enteré, gracias a Amanda Mars en El País, de que el Fondo Monetario Internacional, “bastión del neoliberalismo“, ya no es liberal: “El FMI asume que la riqueza no se reparte sola”. La destacada periodista tiene opiniones claras al respecto:

“Una forma de ver la economía dice que las políticas deben centrarse exclusivamente en potenciar los crecimientos de los países y no intervenir mucho más, porque esa riqueza que se genera se va repartiendo por sí misma, goteando a todas las capas sociales. No funciona”.

Empecemos por este último disparate, que, como he explicado en alguna ocasión, es una teoría que todo el mundo combate, desde el Partido Comunista hasta el Papa… ¡y que nadie defiende! En el mercado los ricos no benefician a la sociedad después de acumular su fortuna, sino que deben beneficiarla antes de hacerlo. La llamada teoría del goteo o del derrame es un caso notable de mixtificación ideológica, mediante la cual se inventan un enemigo que no existe, y acto seguido lo atacan valerosamente.

Es asimismo absurdo pensar que el FMI fue alguna vez liberal, y que alguna vez reclamó la desaparición de las políticas redistributivas. El FMI es una criatura política, inventada por políticos y nutrida por miles de burócratas que cobran jugosos sueldos libres de impuestos y que se han pasado toda la vida pidiendo que los impuestos que pagamos los demás suban. Jamás ha dicho el FMI nada que los políticos no le ordenaran, y siempre ha defendido unos Estados crecientes: su prédica contra los déficits públicos jamás se ha concentrado exclusivamente en la prioridad liberal, a saber, reducción del gasto público.

Esa misma lógica la ha seguido, por cierto, el Banco Mundial, otra entidad política y burocrática que oscila entre la inutilidad y el daño, y que siempre ha seguido consignas políticas: ahora, por ejemplo, es un enérgico defensor del medio ambiente y el desarrollo inclusivo.

El FMI es igual, y no ha hecho otra cosa que fortalecer la legitimidad de los Estados que lo crearon y lo sostienen. ¿Cuál es la consigna de moda para legitimar el poder? La “lucha” contra la desigualdad, o, como se dice ahora, contra “las desigualdades”, como si no quisieran dejar ni una en pie.

Todos los jefes del FMI han sido políticos, y la demagogia ha sido su regla. Es el caso de la muy admirada Christine Lagarde, que, ante el aplauso de la corrección política mundial, proclamó: “El crecimiento solo ha beneficiado a unos pocos”, lo que es clamorosamente falso, y no solo por el hecho evidente de que el crecimiento ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza. También está la circunstancia de que el gran remedio que el pensamiento único cultiva para nuestros males, a saber, el incremento del gasto público y los impuestos, conspira contra el crecimiento. Pero no hay nada que arredre a la señora Mars, que proclama de modo tajante: “Porque la desigualdad, en sí misma, lastra el crecimiento”, lo que está lejos de ser evidente. Pero parece que, como lo dicen muchos economistas, tiene que ser verdad. Y como lo dice hasta el FMI, ese supuesto héroe de la libertad que por fin ha visto la luz…

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

Cuba Y Venezuela, La Paradoja De La Historia

Por Armando Ribas. Publicado el 28/6/16 en: http://institutoacton.org/2016/06/28/cuba-y-venezuela-la-paradoja-de-la-historia-armando-ribas/

 

No puedo menos que apreciar la posición adoptada por el nuevo secretario de la OEA Luis Almagro respecto a la situación en Venezuela. Evidentemente el organismo ha dado un paso hacia delante en defensa de la libertad, decididamente contrastante con el que fuera bajo la dirección del chileno José Miguel Insulza. Al respecto recuerdo que cuando la OEA decidió echar a Honduras de la OEA por haber destituido a su presidente, Insulza con el apoyo de Estados Unidos le pidió a Fidel Castro que entrara en la OEA. Por supuesto Fidel Castro se negó.

Hoy en Venezuela se encuentra muerta la libertad, y en razón de ello el nuevo secretario de la OEA está planteando la necesidad de un diálogo del gobierno con la oposición. Igualmente ha propuesto que se acepte por parte del gobierno el referéndum para que el pueblo decida si el presidente Maduro continúa en el poder. Demás está decir que la posibilidad de que Maduro acepte estos presupuestos lo considero un sueño de una noche de verano. Pero más aún ha propuesto la obligación del presidente de liberar  a todos los presos políticos venezolanos.

A esta batalla se ha unido el expresidente de España José Luis Rodríguez Zapatero, así como el actual presidente Mariano Rajoy. La posición respecto a la situación venezolana parece haberse convertido en el hito en discusión en las próximas elecciones españolas. Recientemente los gobiernos de Argentina, Chile y Uruguay presentaron un comunicado pidiendo un llamado a un diálogo político en Venezuela. O sea apoyando la posición de Almagro al respecto. Por supuesto Maduro se ha opuesto paladinamente a todas estas propuestas y en particular a Almagro. A quien ha insultado ordinariamente. Todas estas sugerencias internacionales han sido consideradas por Maduro como la provocación de un golpe de estado legal iniciado por el imperialismo americano.

Permítanme pasar a un tema preocupante y que a mí me causa la mayor tristeza y desesperanza. Yo no puedo entender toda esta retórica favorable a defender la libertad en Venezuela, al tiempo que Obama con la anuencia y colaboración del Papa, llega a un acuerdo con Raúl Castro de reiniciar las relaciones internacionales de los dos países. Y más parece ante el mundo que la culpa de la pobreza cubana la habría tenido el embargo americano. Así aparentemente se ignora en el mundo Occidental, incluido América Latina la falta de libertad de los cubanos, los crímenes de los Castro y la formación de la guerrilla latinoamericana en la década del setenta.

Asimismo me pregunto cómo se puede ignorar que el Socialismo del Siglo XXI, no ha sido más que un proyecto venezolano para alcanzar por otra vía el poder absoluto que reina en Cuba. Y digo reina, pues el medio no ha cambiado por el acuerdo con Estados Unidos. Nadie pide que se liberen a los presos políticos en Cuba, y se sabe que desde la firma del acuerdo a la fecha se han apresado a unos 50.000 cubanos. Recientemente la escritora cubana Yoani Sánchez escribió al respecto del acuerdo de Raúl Castro con el otro país más totalitario del mundo que es Corea del Norte. Ella sostiene: “En un mundo donde en la sociedad civil los llamados a respetar los derechos humanos y los movimientos que impulsan el reconocimiento ideal de la libertad se hacen escuchar cada vez más alto, resulta difícil que el gobierno cubano explique sus relaciones con el último dictador de Europa”.

Evidentemente el gobierno venezolano pretende ignorar las propuestas de diálogo del resto del mundo. Y la dictadura prevaleciente se basa en la continuidad del poder absoluto. Por supuesto allí está presente el principio de Macchiavello: “El príncipe no puede controlar el amor, pero si el miedo”. Pensar que Maduro, cuya personalidad y su carácter político es un hecho indiscutible pueda aceptar un diálogo democrático que lo destituya del poder en nombre del pueblo, es cuanto menos una candidez política. En Venezuela por una parte prevalece el poder militar en manos de Maduro y su adlátere Diosdado Cabello. Y en el ámbito constitucional todo parece indicar que el poder judicial depende del gobierno. Y como reconociera Adam Smith: “Cuando el Poder Judicial está unido al Ejecutivo, la Justicia es no más que eso que se reconoce vulgarmente como política”.

Otro aspecto a considerar en el caso de Venezuela es que tal como sostiene un movimiento político de jóvenes que me entrevistara recientemente, sostiene que la oposición también es socialista. Y por supuesto ya debiéramos saber que la dictadura comunista es un proceso político, pero el socialismo es el determinante de la pobreza. Tal fue el caso de Cuba a partir de 1959, cuando el país tenía el nivel de vida más elevado de América Latina y después Venezuela con la llegada de Chávez y su sucesor Maduro a lo que se ha unido la caída en el precio del petróleo.

Por otra parte no puedo evitar el insistir en el hecho de que tal como había predicho Nietzsche en su “The will to power” (La voluntad de poder) “La democracia y el socialismo son lo mismo”. Y ahí tenemos el caso de la Unión Europea. La realidad histórica y filosófica política es que muestra que cuando los derechos son del pueblo se violan los derechos individuales. La economía que creó el sistema político que permitió la libertad en el mundo por primera vez en la historia se basó en la conciencia de la naturaleza humana y por consiguiente la necesidad de limitar el poder político. Y como bien señala David Hume: “El problema no son las mayorías sino las asambleas que pretenden representarlas”.

Recordemos entonces que como bien dijera Séneca: “Para el que no sabe dónde va, nunca hay viento favorable”. Y esta es el problema que existe hoy en el mundo incluido los Estados Unidos, donde todo parece indicar que se ignoran los principios de los Founding Fathers. Según ya se sabe Obama ha violado la Constitución americana. Y ni qué decir de la candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, la Sra. Hillary Clinton. Toda mi discusión parece ser de un pesimismo histórico, pero el mismo no es más que una preocupación por la realidad que estamos viviendo. Así podemos ver también que el embajador americano en Venezuela Michael Fitzpatrick exigió la liberación de los presos políticos, denunció el bloqueo a las iniciativas de la Asamblea Nacional y dio un respaldo al referéndum revocatorio contra Maduro. Todo ello al tiempo que Obama visita a Raúl Castro en la Habana y se permiten los vuelos entre Cuba y Estados Unidos. Y para terminar cito nuevamente a  José Martí: “Ver cometer un crimen en calma, es cometerlo”.

 

Armando P. Ribas, se graduó en Derecho en la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en La Habana. Obtuvo un master en Derecho Comparado en la Southern Methodist University en Dallas, Texas. Es abogado, profesor de Filosofía Política, periodista, escritor e investigador y fue profesor en ESEADE.

El rol político del Papa Francisco

Por José Benegas: Publicado el 10/8/15 en: http://opinion.infobae.com/jose-benegas/2015/09/20/el-rol-politico-del-papa-francisco/

 

La particular impronta política que el papa Francisco le ha dado a su pontificado obliga a preguntarse sobre la confusión entre el rol estrictamente religioso y su actividad como jefe de Estado. Algunos de sus movimientos, como los siete encuentros con Cristina Kirchner, usadas por el oficialismo argentino sin ningún pudor, su intervención para descongelar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, con el riesgo de legitimar a un régimen totalitario que tiene sometida a la isla desde hace casi sesenta años, o ciertas omisiones respecto de las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, están en la lista de sucesos que dividen las opiniones. El recurso para explicarlos es resaltar  que el Papa además de ser el jefe de la Iglesia Universal, es un jefe de Estado.

Es útil por lo tanto recordar de dónde viene el particular status jurídico del estado Vaticano. A partir de la unificación italiana en 1870, el papado pierde su dominio sobre los estados pontificios, territorio el que ejercía un poder temporal absoluto.

El Vaticano surge como una forma de otorgar independencia a la Iglesia respecto del Estado italiano, haciendo sujeto de derecho internacional a un sector de Roma. Fue acordado en los Pactos de Letrán entre Benito Mussolini y Pío XI. Se trata de una rémora de aquellos estados pontificios en los que los papas reinaban. Pero el Vaticano no es un Estado como los demás: de otro modo, habría que exigirle su adaptación a los parámetros actuales de las naciones modernas, antes de aceptar su lugar como un país normal. Lo cual, en el caso de la Iglesia, sería absurdo.

Por lo tanto, el papel político del Papa como un jefe de Estado, es de una legitimidad bastante relativa. Lo cierto es que su papel adquiere importancia en la medida en la que representa a una de las religiones con más seguidores en el mundo. Quiere decir que su peso político no está dado por su insignificante territorio, población y peso económico, mucho menos por la legalidad de sus instituciones propias de la Edad Media, ni su condición de par de los demás miembros de la comunidad internacional, sino de su posición y representatividad religiosa. Por lo tanto, separar el rol espiritual del político en el caso del Papa es imposible. Si el Sumo Pontífice fuera tratado olvidando esa condición, no tendría más relevancia que el príncipe de Andorra.

Dado lo anterior, sus movimientos a favor de determinadas tendencias políticas y contra otras, comprometen a los católicos quieran o no, y a la iglesia como organización universal.

Por supuesto que los papas, pese a cualquier purismo, tienen un peso político que utilizan. Pero los antecesores de Francisco tal vez han sido más conscientes de sus limitaciones, sin ejercer su poder de un modo tan abierto. Querrían evitar provocar una situación como la que llevó a Stalin en 1935 a preguntar cuántas divisiones tenía el Papa, cuando el canciller francés le pidió que atenuara la presión sobre los católicos rusos.

Con más cuidado, otros papas han intervenido en cuestiones que no puedan ser interpretadas más allá de su autoridad moral como guía de los católicos. Juan Pablo II medió en el conflicto entre Argentina y Chile en el año 1978 por medio del Cardenal Samoré, pero no se dirimían ahí más que límites fronterizos. No parece ser del mismo tenor pedirle concordia a los cubanos poniendo en un plano de igualdad a un gobierno totalitario y a la población indefensa. La necesidad de ser diplomático en la visita a la isla, implica de por sí un dilema moral de difícil solución. Con la detención, en el día de su llegada, de Martha Beatriz Roque Cabello y otros disidentes que tenían la intención de tomar contacto con él, esa dificultad se hace palpable.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

Surgen nuevas rutas de contrabando en frontera de Argentina y Bolivia

Por Belén Marty: Publicado el 25/6/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/06/25/surgen-nuevas-rutas-de-contrabando-en-frontera-de-argentina-y-bolivia/#.VYwMexJHLnk.facebook

 

En uno de los pasos internacionales más movidos, los “bagalleros” se las ingeniaron y encontraron la manera de cruzar por una quebrada y un cementerio.

En los pasos de frontera entre Argentina y Bolivia pasa de todo: juguetes, calzado, indumentaria por un lado, y fideos, soja, lácteos, trigo y maíz por el otro. El contrabando hormiga entre estos dos países sudamericanos parece ser más la regla que la excepción.

En el medio de vendedores ambulantes de jugos de fruta o de cazuelas de comida tradicionales, como el pollo o llama a la cacerola, cientos de argentinos y bolivianos cruzan las fronteras diariamente para abastecerse en las ferias de cada país.

Argentina colinda con Uruguay, Brasil, Paraguay, Chile y Bolivia. Para entrar o salir hacia Bolivia, Argentina tiene tres pasos internacionales habilitados. El paso La Quiaca – Villazón; el Puente Aguas Blancas que une Orán del lado argentino, con Bermejo del lado boliviano, y el puente Salvador Mazza, que une Aguaray con Yacuiba.

En todos estos puntos de frontera, la mayoría del tiempo no existe ningún tipo de vigilancia para quienes entran o salen del país. Según un informe publicado en 2014, por el programa argentino Periodismo Para Todos (PPT), los escaners electrónicos permanecen, en gran medida, apagados, y los funcionarios no se encuentran en sus puestos de trabajo. En ese informe, los periodistas se preguntan: “si esto sucede en las oficinas fronterizas, ¿se imaginan entonces que sucede por las vías de acceso ilegales?”.

Las rutas por vías alternativas o ilegales son de lo más variadas. Para todos aquellos que no quieren arriesgarse en las cabinas oficiales existen lanchas que te cruzan el río Bermejo por AR$4 (US$0,4), caminos para ir sorteando el río de piedra en piedra o caminos improvisados entre el bosque subtropical.

Pero en Salvador Mazza – Yacuiba, uno de los puntos más calientes de la frontera con Bolivia, surgieron recientemente otros dos pasos ilegales.

Yacuiba es una ciudad de 92 mil habitantes, ubicada al sur de Bolivia, a solo tres kilómetros de la frontera con Argentina.

Cruzar a Argentina por medio de un cementerio

Casi 30 “cargadores” o “bagalleros”, conocidos así por cargar en sus espaldas o en carritos mercadería del otro lado de la frontera, se esconden de los funcionarios argentinos que controlan parte de la línea de frontera, y caminan por un cementerio de Yacuiba. Una vez en Argentina compran soya, harina, maíz, arroz y papa.

Para que su misión salga con éxito, muchos se hacen pasar por visitantes  que acuden al camposanto a visitar a algún familiar enterrado allí, o simplemente se paran en el terreno a mirar el lado argentino.

Otra de las formas novedosas, es cruzar es a través de una quebrada, a cinco kilómetros de distancia del puente internacional, que es conocida por su nauseabundo olor, dado por la cría de ganado,  ovejas y cerdos en el área.

También está la opción de los bagalleros, que cruzan mercadería de manera ilegal. Por otro lado, se sabe que hay más de 1.000 vecinos del área que cruzan todos los días por la vía legal. En general, el transcurso de cruzar de un país a otro dura, aproximadamente, 15 minutos.

Por cada carrito que ingresan a Bolivia con mercadería de maíz, harina o soya, los contrabandistas reciben Bol$ 35 (US$5). Este florecimiento del contrabando hacia Argentina se vio incrementado por la depreciación del peso argentino.

Dada la cantidad de productos de este estilo que ingresan diariamente a Bolivia, provenientes de Argentina, Reinaldo Díaz Salek, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), aseguró que ha caído fuertemente el valor de esos productos, por debajo de su costo de producción. Además, indicó que esto generó un desincentivo para la siembra de algunos rubros para este invierno.

Bolivianos arrazan en los comercios argentinos de Salvador Mazza. (Aerom)

La mercadería que entra a Bolivia, que incluye cerveza, jugos, trigo, harina, sidra, se va en gran parte a abastecer los mercados de los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba.

Díaz Salek señaló que la mercadería que ingresa (legal o ilegalmente) no cumple con las exigencias requeridas, como por ejemplo, el permiso fitosanitario del lugar de origen.

Por el transporte masivo de productos argentinos, los precios bolivianos cayeron. Este es el caso del kilo de arroz, que de BOL$ 38 pasó a $28, y el quintal de harina pasó de $130 a solo $115.

El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) de Bolivia advirtió que establecerán una “política agresiva” para controlar las fronteras y el contrabando. El ente incautó 60 toneladas de alimentos solo en lo que va del año.

Isico López, trabajador de la ciudad de Villamonte, ubicada a pocos kilómetros de Yacuiba, comentó a PanAm Post que él cruzó varias veces la frontera.

Sobre las mercaderías que se transportan explicó: “Son bolivianos los que van a comprar porque el producto argentino es más barato. Los bolivianos que contrabandean compran productos de la canasta familiar en Salvador Mazza. En cambio, los argentinos van a Bolivia a comprar ropa, por que la ropa es más barata allá”, dijo López.

¿El comercio genera progreso?

El argentino Agustin Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso, explicó que hay que entender que el libre comercio beneficia a las dos partes (comprador y vendedor), y que el comercio es bidireccional: cuando se exporta, se importa y viceversa.

Una de las formas de impedir el libre comercio es a través de los cupos,  mediante la colocación de tarifas, para que se haga más caro el proceso de importación . Hay casos en los que las tarifas son excesivamente altas o existen prohibiciones.

“Existen casos en los que hay demanda, pero no puede ser abastecida porque no hay productos. Entonces eso genera ganancias muy grandes al contrabandista. La persona que se arriesga a contrabandear es porque simplemente está cubriendo una demanda de bienes lícitos (repuestos, medicos, ropa, calzado y otros)”, concluyó el analista.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.