Ni Macri ni Cristina: libre comercio

Por Iván Carrino. Publicado el 27/6/17 en: http://www.libertadyprogresonline.org/2017/06/27/ni-macri-ni-cristina-libre-comercio/

 

 

A pesar de las críticas, el comercio es deseable tanto desde el punto de vista económico como desde la óptica moral.

La apertura comercial no goza de buena prensa. Al menos no en Argentina. Por los últimos años, la economía se fue cerrando. Al principio con la estrategia del “dólar competitivo”. Luego con restricciones burocráticas. Finalmente, con el cepo y la arbitrariedad de las DJAI, terminamos construyendo un muro contra el comercio.

Con el cambio de gobierno, muchos se apresuraron a denunciar la salvaje apertura importadora que llegaría de la mano de Macri.

Sin embargo, esto no sucedió. Lo único que hizo el nuevo gobierno fue liberar el tipo de cambio (reduciendo los incentivos a importar, ya que con dólar a $ 15 es más caro que con dólar a $9) y sustituir las DJAI por un sistema aprobado por la Organización Mundial de Comercio. Pero lejos estamos de abrirnos.

En primer lugar, porque el 20% de la industria sigue protegido por el nuevo sistema “SIMI”, que implica licencias no automáticas para “sectores sensibles”. En segundo, porque el país está comercialmente integrado solo con el MERCOSUR, grupo dentro del cual todos son partidarios del proteccionismo. Por último, porque de acuerdo con el Banco Mundial, nuestro arancel para productos manufacturados (8,6%) es el doble que el de Colombia, cinco veces el de Perú, y 13 veces más alto que el de Chile.

La Argentina no es un país abierto al comercio. Ni con Cristina, ni con Macri.

Esta es una mala noticia. ¿Por qué? Porque tener más libertad no solo es bueno desde el punto de vista económico, sino también desde el punto de vista moral.

Más libertad, más progreso

El argumento favorito de los enemigos del comercio es que la apertura comercial genera desempleo. Si así fuera, los países que menos trabas imponen a su comercio, más desempleo tendrían. Sin embargo, éste no es el caso.

Si tomamos tres de los países más comercialmente libres del planeta según la Fundación Heritage, comprobaremos que el desempleo allí es considerablemente bajo. Hong Kong, por ejemplo, mostró en 2016 un 3,4% de desocupación; Suiza, 4,6%; y Singapur, 1,8%. Envidiable.

Otro dato interesante es que, si ampliamos el análisis, la diferencia de riqueza entre los más abiertos y los más “protegidos” es sustancial. Los que abren sus fronteras tienen un PBI per cápita 5,3 veces más alto que los que las cierran.

La apertura comercial genera riqueza porque permite que la gente compre bienes más baratos y utilice lo que se ahorra para invertir en la economía local. Así, no solo mejora los salarios reales, sino que aumenta la capacidad de ahorro e inversión. A las empresas también les conviene, ya que tienen más facilidades para abastecerse de insumos y, al mismo tiempo, un mercado más grande para vender.

Como decía Adam Smith, la división del trabajo depende del tamaño del mercado, y a mayor división del trabajo, más especialización, eficiencia y riqueza. ¿Para qué cerrarse e impedir este proceso?

La dimensión moral

Los beneficios de la libertad no son solo económicos sino también morales. Imaginemos una pareja en una plaza siendo cariñosos el uno con el otro. Acto seguido, una persona le hace un tacle de rugby a uno de los integrantes de la pareja.

Claramente, a cualquier observador esto le parecería una verdadera atrocidad. O, como mínimo, una violenta falta de respeto.

Con el comercio sucede lo mismo: impedir los acuerdos comerciales no es otra cosa que impedir una transacción voluntaria en la cual ambas partes se están beneficiando. Eso implica violentar las decisiones de la gente: ¿con qué derecho?

Por si esto fuera poco, el proteccionismo implica discriminar a los extranjeros. Es como si la pareja de nuestro ejemplo fuera disuelta porque uno de los dos es inmigrante y el otro, en realidad, debería “comprar nacional”. Si no aceptamos este argumento para estos casos, ¿por qué lo aplaudimos en el marco de la economía?

Hay que abrir la economía y hacerlo con firmeza. Redundará en una mayor libertad para todos y en una mejora económica sustancial.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano.

¿Es China una economía de mercado? Todos los países discuten eso, sujeto a presiones proteccionistas

Por Martín Krause. Publicada el 22/9/16 en: http://bazar.ufm.edu/es-china-una-economia-de-mercado-todos-los-paises-discuten-eso-sujeto-a-presiones-proteccionistas/

 

En la reciente visita a China del presidente Macri se planteó el tema del reconocimiento de ese país como una “economía de mercado”, lo cual llevaría a tener que darle un trato similar al de otros países miembros de la Organización Mundial de Comercio en cuanto a la apertura para sus productos y servicios exportados. El tema es tratado, en relación a los Estados Unidos, por Pierre Lemieux, de la Universidad de Quebec, en una nota en la revista Regulation, del Cato Institute: http://www.cato.org/regulation/spring-2016

Algunos párrafos:

“Podemos considerar el estatus de ‘mercado’ desde una perspectiva económica, como diferente de una política: ¿es China una economía de mercado? A primera vista, parece que solamente podría afirmarse eso utilizando una definición bien laxa o benévola de lo que es una economía de mercado. Pero, en verdad, cualquier ‘economía de mercado’ actualmente es una mezcla de libertad y dirección gubernamental. El reconocimiento de un país como una economía de mercado es una cuestión de grado en relación a muchas dimensiones. Por lo tanto, es difícil determinar si un país encaja en la categoría o no.

Si usamos los principales índices de libertad económica, que se basan en diferentes indicadores para calcular una nota para cada país, encontramos que China se encuentra bastante bajo en la lista. El informe Economic Freedom of the World: informe Anual 2015, del   Fraser Institute de Canadá, ubica a China en lo más bajo, en el tercer cuarto, lo que significa que tres cuartas partes de los 157 países clasificados tienen más libertad económica. En forma semejante, el Index of Economic Freedom 2015 de la Fundación Heritage, ubica a China cerca del final del cuarto quintil, cuyos miembros son considerado con economías ‘mayormente no libres’.

En el pasado reciente, China ha mostrado una promesa de convertirse en una economía de mercado, como sostuvieron Ronald Coase y Ning Wang en su libro How China became Capitalist. Pero ciertos desarrollos recientes no son alentadores. Los bancos y las empresas del estado siguen siendo grandes jugadores en una economía altamente regulada. Está creciendo la censura. Una bienvenida lucha contra la corrupción puede transformarse como una excusa para amenazar a empresarios. El capitalismo de amigos caracteriza aún hoy a la mayor parte de la economía china.

Sin embargo, la oposición del gobierno norteamericano al estatus de mercado para China está principalmente motivada por el proteccionismo, no por una preocupación sobre la libertad económica. Como muchos gobiernos nacionales en Europa, el gobierno norteamericano está respondiendo a las demandas de los empresarios locales y los lobbies de los sindicatos que temen la competencia de los productores chinos. Las disputas comerciales son, a menudo, ejercicios de capitalismo de amigos, y eso es una cuestión de grado. El proteccionismo está también promovido por los cánticos populistas de los políticos, que han sido especialmente abundantes en este año electoral”.

Acá es similar. Por un lado, desde hace rato que viene mencionando otorgar ese ‘estatus de mercado’:

http://www.lanacion.com.ar/654848-la-argentina-declarara-a-china-como-economia-de-mercado

Pero la Unión Industrial Argentina (UIA), se opone:

http://www.lanacion.com.ar/1932825-antes-del-viaje-de-macri-la-industria-local-advirtio-por-el-comercio-desleal-con-china

Los empresarios chinos piden eso para invertir:

http://www.lanacion.com.ar/1934233-wenbo-xiang-que-no-quieran-reconocernos-el-status-de-economia-de-mercado-es-totalmente-injusto

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).