¡Pandemia!, el pensamiento único

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 30/4/20 en: https://www.horapunta.com/noticia/33149/actualidad/pandemia-el-pensamiento-unico.html

 

¡Pandemia!, el pensamiento único

Durante mas de 20 años mi médico personal, Arnaldo Bresciani, mantuvo a los míos, incluida mi madre que va para los 90 y a mí, en muy buen estado. Le pregunté por el coronavirus y me aseguró que era otra gripe, que no haga locuras como encerrarme y dejar el deporte, el sol y el aire libre.

Luego estos burócratas políticos -a los que no les tengo confianza dada su proverbial ineficiencia y corrupción- incluidos los de la OMS, cuyo presidente es un ex miembro de un violento -guerrillero- gobierno marxista leninista, dijeron que este virus es peor que una gripe, una ¡pandemia!

Investigué y todos los mejores especialistas independientes que encontré -Goldsmith, Wodarg, Elkin, Smith, Ayyadurai y sigue la larga lista- coinciden con matices diferentes con mi médico. Para remate están las cifras oficiales que, aun cuando serían exageradas porque acusan al coronavirus en personas con enfermedades terminales, muestran que mueren más por influenza.

Fin de la discusión, solo falta ver si el tiempo confirma, ya definitivamente, que es otra gripe. Pero le doy a los que opinan distinto el beneficio de la duda, porque a la verdad absoluta solo Dios la tiene, aunque los arrogantes quieran tenerla.

Tal es la arrogancia de estos burócratas que forzaron cuarentenas violando el DD.HH. de la libertad, destruyendo el estado de derecho y, algunos, realizando un virtual golpe de Estado al cerrar los poderes legislativo y judicial. Y sabiendo que las muertes dada la debacle económica son mucho más numerosas que las provocadas por el virus.

Pero como si no bastara la evidencia científica de que la actitud de políticos y burócratas es denigrante, violan el sentido común al decir que trabajar es peligroso, juntarse con familia y amigos no es sano, es peligroso el sexo y más vale masturbarse, hacer deporte es contraproducente y siguen las insensateces.

Ahora, ¿podremos desandar este camino a la dictadura marxista leninista? Por cierto, ya intentarán la vacunación obligatoria de vaya a saber qué veneno al estilo de los experimentos “médicos”, como el Zykol B, del doctor Mengele. El problema más grave es desarmar el pensamiento único instalado con ayuda de innumerables medios presionados por los gobiernos.

Como señala el filósofo Gabriel Zanotti, es la masificación, gobiernos “asesorados” por “expertos” formados en la barbarie… Tan terrible como previsible. Salidos de la educación formal positivista, en definitiva, de la afirmación irracional de que el hombre puede lograr una verdad irrefutable y, por ende, puede imponerse violentamente al que “no entiende”.

Decía Schopenhauer, que acuñó el término en 1819, que el pensamiento único se sostenía a si mismo sin necesidad de referentes; se auto sustentaba en su propia voluntad. Marcuse añadió que era un pensamiento compuesto de hipótesis, tan solo, que se auto validaban a través de su repetición incesante, falta de contrastación, y asociación del pensamiento a lo subjetivo. Al final, las personas que se masifican en “la verdad absoluta” necesitan quién las someta.

En fin, como soy una persona más -lo que no es poco- no está en mí el destacarme, pero le advierto que, si opina contra el pensamiento único, la “pandemia”, puede sufrir consecuencias importantes, en cambio personalmente tengo una situación de privilegio que me permite hacerlo, a lo sumo algún medio no publica mis columnas pero, en ese caso, el problema lo tienen ellos y sus lectores.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Phil Collins y el ébola.

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 19/9/14 en: http://opinion.infobae.com/alejandro-tagliavini/2014/09/19/phil-collins-y-el-ebola/

 

Generalmente frente a las crisis los burócratas y políticos suelen proponer mayor intervención del Estado -que ellos manejan y usufructúan- como si no estuviera claro que el Gobierno -cuando es coactivo en base al monopolio de la violencia- sólo destruye, como toda violencia. En cuanto al ébola, por caso, las restricciones a la libertad de movimientos -cuarentena- en algunas poblaciones han causado estragos. Según el coordinador del centro de alertas del ministerio de Sanidad español, el contagio se puede evitar con cierta facilidad, porque solo pueden contagiar los pacientes con síntomas ya desarrollados y, por tanto, predecibles.

Pero, algunos gobiernos, en lugar de aislar a los enfermos para evitar la propagación, han impuesto cuarentenas que “han resultado devastadoras… la gente no podía sacar a sus familiares enfermos y eso provocó que mucha más gente se contagiara”, según Médicos Sin Fronteras y, precisamente por esconderse de las regulaciones estatales, creen que los muertos reales superan en mucho las cifras oficiales. Por otro lado, los pobres son los más afectados por motivos como comer animales infectados, incapacidad de aislar adecuadamente a los enfermos e ignorancia en el cuidado.

Pero la propuesta de los políticos y burócratas consiste en aumentar el gasto estatal, al punto que la ONU pide US$ 1000 millones y países como EEUU contribuirán a este dispendio incluso con tropas militares. Ahora, el gasto estatal es, precisamente, un creador de pobreza ya que es solventado, en el mejor de los casos, por vía impositiva que recae con mucha más fuerza sobre los más humildes dado que los ricos tienen recursos para derivarlos hacia abajo como subir los precios de sus ventas o bajar salarios.

Para remate, la subdirectora de Sistemas de Salud e Innovación de la OMS dijo que es culpa del mercado el que no exista una cura para el ébola, cuando es exactamente al revés. Si los medicamentos, y la medicina en general, no están más avanzadas se debe a las regulaciones estatales que deciden qué medicamentos y qué escuelas medicinales son “legales”, generalmente digitadas por fuertes lobistas. Por caso, por sida murieron unas 36 millones de personas desde 1981 hasta que los pacientes de VIH enfrentaron el exceso de regulación impuesta por los Estados forzando a los gobiernos a dar vía libre a la investigación y ensayos clínicos.

El mercado natural no es un ámbito de materialismo egocéntrico, sino las personas trabajando y cooperando voluntariamente y en paz para el mejoramiento personal y, por ende, social, en contraposición con el Estado que es una imposición coactiva, violenta. Al mercado natural -con ausencia de coacción estatal- lo representan Augusto y Michaela, los padres de Lorenzo Odone, un niño afectado con adrenoleucodistrofia, que descubrieron un remedio para la enfermedad “incurable” de su hijo aun contra la “opinión” de los médicos “legalmente” matriculados. El padre de Lorenzo, quien finalmente murió a los 30 años, había asegurado en una ocasión: “Mi implicación en la enfermedad no viene del amor a la ciencia sino a mi hijo… Debía haber muerto a los 13 años, y hoy tiene 24”.

En 1992 esta historia fue popularizada por la película “Lorenzo’s Oil” (Un aceite para Lorenzo) y Phil Collins compuso una canción, “Lorenzo”, con un poema que Michaela le escribió a su hijo.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.