“La Argentina necesita más política que economía”

Por Adrián Ravier.  Publicado el 3/9/18 en: https://www.lagaceta.com.ar/nota/782442/actualidad/argentina-necesita-mas-politica-economia.html

 

“La Argentina necesita barajar y dar de nuevo. Es un concepto más que usado, pero es el que mejor se adapta a la realidad económica del país. Sencillamente porque la gestión del presidente Mauricio Macri necesita imperiosamente bajar el déficit fiscal; no tiene otro camino para seguir”, señaló a LA GACETA Adrián Ravier, doctor en Economía AplicadaSegún el especialista, en las actuales circunstancias de la Argentina, se requiere más “política que economía”. Y así lo señaló durante la entrevista que mantuvo con nuestro diario.

-¿Qué tanto puede convencer al Fondo Monetario Internacional los cambios instrumentados?

-Es pronto para decirlo. Lo que surge en los medios son especulaciones. Se difundió un ajuste profundo en el Estado para reducir las necesidades de financiamiento, lo que en definitiva implicaría recurrir a una propuesta más liberal para enfrentar la crisis. Todo esto sería correcto. Lo que puede preocupar en el mercado es la posibilidad de volver a aplicar retenciones para reducir el desequilibrio fiscal. Tenemos que entender que el problema no es sólo el déficit fiscal, sino el tamaño del gasto público. El déficit hay que bajarlo reduciendo el gasto, no aumentando impuestos, porque la presión tributaria es excesiva y eso contribuye a paralizar la actividad económica.

-¿Cómo puede reaccionar el mercado?

-Puede haber un rebote positivo. La caída del Merval y de los bonos argentinos puede parecer excesiva para sus fundamentos. Pero hay que aclarar varias cuestiones. La devaluación te resuelve el problema del déficit de cuenta corriente, e incluso te permite mejorar las cuentas públicas, para mostrar un menor déficit fiscal primario, porque se licúa el gasto. Pero al mismo tiempo contribuye a acelerar la inflación, que ahora puede terminar arriba del 40% en este año, y a contraer aun más la actividad económica. El mercado debe colocar sobre la mesa las buenas y malas noticias, y es difícil prever la reacción por los múltiples factores que lo afectan. Además, acá ya no se trata sólo de hablar de economía, porque empieza a jugar la política. Falta un año todavía para las elecciones generales, pero el mercado debe descontar el riesgo de este escenario electoral y también el posible cambio en la política económica.

-¿Es la solución o principio de solución?

-Me parece que a Cambiemos le faltaba ortodoxia. Macri parte de un buen diagnóstico, pero siempre encontró divididos a sus asesores entre “gradualismo y shock”, y entre mantener las cosas como estaban o enfrentar los problemas estructurales. Me parece que las especulaciones que hoy surgen dejan entrever que Macri apostaría ahora por un poco más de shock y de enfrentar los problemas estructurales. Reducir los ministerios de 20 a siete ya es toda una señal. Pero hay que ver si esto significa un recorte real en el excesivo gasto público, cómo cierra el año fiscal e inflacionario, y qué señales muestra el nuevo presupuesto 2019.

-¿Considera que hacen falta más medidas?

-Macri en estos tres años de gestión ha dado señales positivas en ciertos discursos que luego quedaron en palabras. Las especulaciones que observamos son señales y nada más. Luego hay que avanzar. Pienso que aun no se ha hecho nada, es decir que falta todo. El viaje a Washington traerá nuevas noticias sobre el acuerdo con el FMI y el financiamiento del déficit hasta diciembre de 2019, pero siguen habiendo incógnitas sobre el día después. Todavía no sabemos cómo será el Presupuesto 2019 y qué medidas tomaría este nuevo equipo económico. Si uno observa la recesión, el nivel de inflación, el déficit fiscal financiero, basta para comprender que los desafíos políticos y económicos son complejos.

-¿Qué hay que hacer para encarrilar el rumbo?

-A esta altura la Argentina necesita barajar y dar de nuevo. El presupuesto no puede ser un retoque del existente. Hay que desarrollar un presupuesto base cero. Repensar el Estado que queremos tener y podemos pagar. Si alcanzamos equilibrio fiscal, entonces podremos dejar de emitir y contener la inflación, y también dejar de endeudarnos y bajar las tasas de interés. En este contexto comienza un serio debate también para bajar los impuestos o privatizar el sistema de pensiones. Con estabilidad monetaria, bajas tasas de interés y con una menor presión tributaria el empresario tiene un contexto macroeconómico favorable para la inversión y para la generación de empleo. La cuestión técnica es muy sencilla, pero el problema es siempre político. Se requieren consensos y estamos en las puertas de un año electoral. El Presidente no puede sentarse a esperar que su equipo haga el trabajo. Tiene que encabezar cada decisión de sus ministros porque se requiere más política que economía.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

¿Nadie vio venir la crisis?

Por Iván Carrino. Publicado el 17/6/18 en: http://www.ivancarrino.com/nadie-vio-venir-la-crisis/

 

Predecir el momento exacto en que aparece una crisis no es tarea fácil, pero las condiciones para que ocurra siempre estuvieron a la vista.

En el Diario Clarín de hoy se publicó una polémica nota titulada “¿Por qué nadie vio venir la crisis Argentina?”.

Obviamente, en las redes sociales el título fue vilipendiado, tanto desde la izquierda como desde el liberalismo, ya que fueron muchos los que dijeron que el modelo gradualista de Macri no iba a salir bien.

En un párrafo de la nota, se afirma:

El Gobierno falló, los inversores no la vieron. ¿Y los economistas? Lo mismo. De vuelta: el que dice que vio venir esta crisis falta a la verdad.

Predecir un evento concreto, como una crisis o el precio exacto del dólar, en economía, es algo realmente complicado. Son muchos los factores que juegan para uno y para otro lado. Sin embargo, hay leyes que son inexorables.

Una de esas leyes diría algo así como: “si un país tiene necesidades de financiamiento que no pueden ser cubiertas, entonces enfrentará una crisis de deuda”. Como verán, las predicciones son condicionales, “si sucede tal cosa, entonces ocurrirá tal otra”.

Dicho esto, busqué hoy entre mis viejos (aunque no tanto) informes semanales enviados a mis suscriptores. Allí, encontré uno donde evaluaba la Gestión Macri a dos años de su asunción (diciembre de 2017).

Como “luz roja” del período seleccioné el no ajuste del déficit fiscal y sus posibles consecuencias:

Estos niveles de desequilibrios fiscales no son comunes en el mundo. Para peor, en Argentina han estado directamente ligados a episodios de crisis.

Dados los cambios institucionales que el gobierno ha impulsado, las reformas liberalizadoras, el pago a los holdouts y el distinto posicionamiento internacional, hoy el país inspira la confianza necesaria para evitar una crisis de corto plazo (lo explicamos en este Reporte Mensual). Sin embargo, no podemos dejar de destacar que esta es una luz roja en la evaluación del gobierno de Cambiemos, ya que nos expone a una elevada vulnerabilidad.

Imagínese lo que le pasa a una persona en su vida cotidiana. Si tiene una deuda importante, cualquier sobresalto (la pérdida de un trabajo,  la rotura del auto, la enfermedad de un familiar) puede llegar complicarle toda la economía.

Lo mismo sucede con el país. Estos niveles de déficit generan la necesidad de tomar grandes cantidades de deuda, lo que expone a una gran fragilidad a la estabilidad del esquema macroeconómico.

En conclusión, los dos años de gestión de Cambiemos reciben una evaluación positiva en términos generales, pero con algunas cuentas pendientes y luces rojas de atención inmediata.

Meses más tarde, en un Informe escrito a fin de enero sobre las condiciones internacionales para Argentina en 2018, mostré preocupación por la situación financiera:

Sin embargo, hay una luz roja en el tablero de comando que es la de las condiciones financieras mundiales. Con la Fed subiendo la tasa, y la política fiscal de Trump presionando al alza las tasas de largo plazo, podríamos estar llegando a ver el final de un larguísimo mercado alcista de acciones y bonos.

Si llegáramos al escenario de “pinchazo de la burbuja”, las ganancias que podríamos obtener por el comercio con nuestros vecinos y socios, se verían en gran parte contrarrestadas por el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.

El crédito se encarecería para Argentina, el tipo de cambio subiría, y probablemente el gobierno de Macri debería profundizar (o comenzar) una política de fuerte ajuste fiscal para pasar la tormenta.

Sinceramente, no creo que sea justo decir que yo anticipé la crisis… De hecho, no tenía a este escenario como primera posibilidad.

Sin embargo, nunca saqué de mis análisis los riesgos del gradualismo, e incluso llegué a anunciar con bastante exactitud qué pasaría si el mundo comenzaba a endurecer su generosidad financiera.

Esperemos que los nuevos cambios sirvan para restablecer la confianza y estabilizar los nervios  de los mercados. Esa es, ahora, la primera prioridad.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE