Vieja frase: el dinero no hace la felicidad. No obstante, algunos estudios dicen que sí, y Gallup presenta un informe. ¿Puede medirse?

 

Por Martín Krause. Publicado el 13/5/19 en: http://bazar.ufm.edu/vieja-frase-dinero-no-la-felicidad-no-obstante-estudios-dicen-gallup-presenta-informe-puede-medirse/

 

Un informe de Gallup plantea el tema de la felicidad y el dinero, y si bien considera que se puede, también sugiere un tema que da para discutir, ¿puede medirse la felicidad? Aquí un breve resumen del trabajo, que puede encontrarse aquí: https://www.gallup.com/analytics/248906/gallup-global-emotions-report-2019.aspx?utm_source=link_newsv9&utm_campaign=item_249116&utm_medium=copy

“¿El dinero compra la felicidad?

Eso depende de cómo lo definas.

Los estudios de la felicidad global a menudo implican dos medidas: cómo las personas ven sus vidas y cómo las viven. Ambos conceptos están arraigados en la economía del comportamiento.

La forma en que las personas reflexionan sobre sus vidas es muy diferente de cómo las personas viven sus vidas. Por ejemplo, si entrevista a dos mujeres, una con un niño y otra sin un hijo, ¿cuál tiene más estrés? En promedio, es la mujer con el niño. Pero si les pidió que calificaran sus vidas en general, ¿cuya calificación es más alta? También es la mujer con el niño. Entonces, la mujer con más estrés también califica su vida más alta.

Esto es exactamente por lo que necesitamos medir tanto la satisfacción con la vida como las emociones.

Entonces, ¿cómo influye el dinero en ambas medidas?

Uno de los estudios más famosos sobre esta cuestión fue conducido por los premios Nobel Daniel Kahneman y Angus Deaton. Descubrieron que cuanto más dinero ganan los estadounidenses, más valoran sus vidas. Entonces, si la felicidad es la forma en que las personas ven sus vidas, entonces el dinero hace que las personas sean más felices.

Esto también es cierto internacionalmente. Cuanto más rico es el país, las personas más altas suelen calificar sus vidas, según el Informe anual de la felicidad mundial publicado por las Naciones Unidas. Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Purdue y la Universidad de Virginia encontraron recientemente que en todo el mundo, parece haber un punto de saciedad con respecto a los ingresos, alrededor de $ 100,000, y que ser demasiado rico en realidad podría hacer que veas tu vida un poco peor.

Pero, ¿cómo afecta el dinero cómo las personas viven sus vidas? El estudio de Kahneman y Deaton encontró que el dinero tiene un efecto menor en la forma en que las personas viven sus vidas por encima de los ingresos de $ 75,000 en los EE. UU. Y los investigadores de Purdue y de la Universidad de Virginia encontraron que el límite para el bienestar emocional era de aproximadamente $ 60,000 a $ 75,000 en todo el mundo.

Las variables que observaron estos investigadores incluyeron el placer autoinformado, la sonrisa y la risa, el descanso, los sentimientos de respeto y la estimulación intelectual. También observaron emociones negativas como la ira, el estrés, la tristeza, el dolor físico y la preocupación autoinformados. Los mismos que aparecen en el último Informe Global de Emociones de Gallup, publicado hoy.

Entonces, si la vida no se trata de enriquecerse, ¿dónde viven las personas más felices del mundo? Este informe sugiere que podrían vivir en América Latina. Es posible que los latinoamericanos no siempre califiquen sus vidas de la mejor manera (en contraste con los países nórdicos), pero se ríen, sonríen y experimentan el disfrute como nadie en el mundo.

La respuesta a si el dinero realmente compra la felicidad aún está lejos de ser entendida, pero este informe le da a los pensadores globales una idea de quién está viviendo la mejor y la peor vida del mundo.”

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

El orden internacional después de Helsinski

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 2/8/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2158533-el-orden-internacional-despues-de-helsinski

 

Desde la segunda post-guerra el orden internacional prohijado por Occidente estuvo basado en dos pilares centrales: (i) la promoción de la democracia; y (ii) alentar la apertura del comercio internacional, en el mundo entero. Después de la reciente reunión “cumbre” de Helsinski entre los presidentes de los EEUU y de la Federación Rusa, las cosas son hoy aparentemente algo distintas.

Esos dos pilares antes mencionados han sido ahora sustituidos por Donald Trump por otros cuatro. Distintos, por cierto.

Ellos han sido recientemente identificados nítidamente por Gideon Rachman, como sigue. Primero: lo económico tiene una prioridad absoluta. Lo que deriva en que las relaciones de los EEUU con aquellos países o regiones con los que los EEUU tienen un déficit comercial son ahora tensas y apuntan, esencialmente, a tratar de corregir los desequilibrios comerciales. Segundo: el mundo debe edificarse sobre los Estados y no sobre entes o instituciones multilaterales. Por esto, la abierta antipatía y hasta el rechazo del presidente norteamericano al G-7; a las Naciones Unidas; a la Organización Mundial del Comercio; y a la Unión Europea. También su rechazo a las negociaciones multilaterales y su predilección por el bilateralismo, donde supone que maximiza su peso relativo en el mundo. Y, más aún, sus discrepancias con sus diferentes esquemas reglamentarios, esto es con las reglas que las organizaciones multilaterales, dentro de sus respectivas competencias, dictan. Para Trump, presumiblemente las reglas las debiera dictar siempre el más fuerte. Tercero: El mundo debe edificarse sobre las identidades y sobre sus respectivas culturas y valores. Poco importan, entonces, los principios o valores comunes, como los que tienen que ver con la defensa universal de los derechos humanos o con la promoción de la democracia. Occidente, para él, no es tanto un conjunto de valores, como la suma de las identidades y culturas a defender contra todos quienes procuran desteñirlas. Por todo esto, su notoria aversión a la inmigración.

Las influencias de las naciones más poderosas, los EEUU, China y Rusia, debieran, para Trump, primar en sus respectivas “esferas de influencia”. Por esto, precisamente, su sospechoso rechazo a condenar explícitamente la ilegal anexión rusa de la península de Crimea.

Lo que, en los hechos, quiera o no, significa promover no sólo la supremacía relativa de los EEUU, sino también las respectivas supremacías regionales de China y Rusia, esto es nada menos que reconocer la “multipolaridad” del mundo actual, donde ya los EEUU no aparecen solos en el centro del escenario.

Que el secretario de Estado Mike Pompeo haya recientemente asegurado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano que los EE.UU. “no reconocen la anexión de Crimea” a Rusia y que, por ende las sanciones económicas impuestas por ello no se levantarán hasta que Rusia “devuelva” Crimea a Ucrania aclara un tanto las cosas. Pero el presidente Trump sigue sin condenar con toda la necesaria claridad la invasión rusa de 2014, lo que es por lo menos sugestivo, particularmente si a ello se suma a su coqueteo personal con Vladimir Putin.

 

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Oxfam, la desigualdad, la riqueza y la corrección política

Por Guillermo Luis Covernton.

 

En estos días nos hemos visto bombardeados (1) por la publicación de un panfleto izquierdizante de Oxfam: ente multinacional que promueve la miseria, el estatismo y la falta de libertad, así como el respaldo a los gobiernos dictatoriales que se financian con ayudas internacionales.

Como muy bien se ha ocupado de difundir el Acton Institute en sus documentales de la organización “Powerty Cure”,(2) estos mecanismos no solo no ayudan a los países menos desarrollados, sino que generan alteraciones de la demanda, los precios y la provisión de bienes y servicios de tal magnitud que imposibilitan la correcta evaluación de proyectos de inversión, y el desarrollo de nuevas empresas. Y por ende, se ven privados de poder recibir inversiones de países extranjeros, de remunerar la creatividad y la empresarialidad latente en cualquier individuo, y de generar una sociedad más justa.

Y con esto, condenan a los más desfavorecidos, en países menos desarrollados a ser víctimas del clientelismo político y de la corrupción descarada de los sátrapas que los gobiernan e espaldas de los sanos principios republicanos y de una democracia madura.

El organismo explota la sensibilidad de los poco informados y afirma extremos que se han demostrado claramente falsos, como bien destaca un interesante análisis de Diego Sanchez de la Cruz. (3)

Todo esto nos inhibiría de ahondar en el desenmascaramiento de estas falacias, financiadas por las organizaciones de izquierda, si no se nos ocurriera, además, destacar un tema sobre el que pareciera que nunca se insiste demasiado: Esto es la verdadera génesis de la riqueza. Es decir, de cómo pasamos de una caverna al hiperespacio, la productividad a base de trabajo virtual y la verdadera formación de la riqueza.

Un gran economista, de quien tuve el privilegio de recibir lecciones y quien me delegara una cátedra, Manuel Ayau Cordón, iniciaba siempre sus cursos recordando que el estado natural del hombre era la extrema pobreza. Nuestra civilización nació, vivió y evolucionó, a partir de estar desnudos en una caverna, sin nada que les garantizara la supervivencia más allá de unas horas. Ignorando el universo que nos rodeaba, por más del 90 % del tiempo en que habitamos esta tierra.

La única fuente de nuestra actual prosperidad, como muy bien lo titulara otro de mis maestros, el Dr. Israel Kirzner, es la “Creatividad, el Capitalismo y la Justicia Distributiva” que se derivan del proceso de mercado y a partir de los intercambios libres y voluntarios de los agentes económicos. (4) Quienes estén particularmente interesados, pueden profundizar en dicha obra que, como alguien expresara, es:

“Una de las obras maestras de Israel Kirzner, donde destaca la importancia del empresario en los procesos de mercado, donde muestra el proceso dinámico del mercado (derribando las críticas al mercado típicas del socialismo y de las políticas redistributivas que consideran erróneamente que la riqueza y recursos es algo dado y estático. Kirzner muestra que la creatividad y el descubrimiento son básicos en la generación y creación de recursos, cambiando así de manera radical la manera de entender los criterios de justicia redistributiva, mostrando cómo el capitalismo mejora eficazmente el bienestar material de las sociedades, sin que ello comporte el coste moral que le achacan sus críticos.”

Creemos que el principal error crucial del planteo de Oxfam es esta falacia tremenda del socialismo ponzoñoso y confrontante de asumir que la riqueza está dada y que solo hay que redistribuirla.

Si esto fuera así, estaríamos perdidos, toda vez que los 300 mil homo sapiens que agonizaban de hambre 100 mil años atrás, podían distribuirse entre ellos toda la riqueza del mundo. Y hoy, hay que hacerlo entre 7000 millones. Y pese a eso somos infinitamente más ricos. No solo que esos homo sapiens de hacen 100 mil años. Un hombre que vive en un barrio careciente, en viviendas precarias, en una capital de latinoamérica como puede ser Buenos Aires es hoy mucho más rico que el hombre más rico de Francia, hacen apenas 300 años atrás: Como nos muestra la historia, el rey de Francia en aquellos años, carecía de agua potable, vacunas, antibióticos, internet, televisión satelital, comunicaciones celulares, y la posibilidad de estudiar el universo que nos rodea, en la magnitud y la profundidad que hoy puede hacerlo cualquier niño en edad escolar, en uno de esos asentamientos urbanos. Nos falta muchísimo por recorrer. Pero hay estimaciones que hablan de que en el 2030 podríamos erradicar la pobreza del mundo. Como lo indican las Metas y Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (5). Muy autorizadas opiniones coinciden con estos objetivos. Vemos como personas que han demostrado claramentew como generar riquezas, estiman como muy viable el logro de estas metas (6). No en base a quimeras y utopías socialistas, estatistas y dictatoriales, sino permitiendo el ejercicio del libre albedrío, liberando la iniciativa privada individual, generando el marco jurídico y la necesaria protección a la innovación, el cumplimiento de los contratos y la defensa de la propiedad privada de las inversiones y sistemas de producción.

Pero el punto sobre el que me gustaría enfatizar es: ¿Quiénes son los demonizados por Oxfam? ¿Quiénes son los que merecen el castigo de estos estatistas delirantes?: Veamos:

“A la cabeza de la lista se encuentran Bill Gates, fundador de Microsoft, con una riqueza que asciende a 75,000 millones de dólares; el español Armando Ortega, (sic) fundador de Inditex, con 67,000 millones de dólares y Warren Buffet, director ejecutivo de Berkshire Hathaway, con 60,800 millones de dólares.

Los otros cuatro son: Jeff Bezos, fundador de Amazon, con una riqueza de 45,200 millones de dólares; el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, con 44,600 millones de dólares; Larry Ellison, cofundador de Oracle, con 43,600 millones de dólares; y por último Michael Bloomberg, fundador de Bloomberg LP, quien cuenta con una fortuna de 40,000 millones de dólares.” (7)

Como podemos ver, todos ellos son emprendedores en el estricto sentido de la palabra. Es inadmisible plantearse la mera posibilidad de atacar sus patrimonios, obtenidos en forma pacífica y a través de intercambios libres y voluntarios. Han sido los consumidores, con sus decisiones autónomas sobre sus compras y abstenciones de comprar los que han forjado sus fortunas.

Ha sido la visión y capacidad de lograr una mejor asignación de recursos lo que ha generado esa riqueza. Tanto Gates como Larry Ellison, diseñaron y perfeccionaron herramientas que incrementan de tal modo la productividad de sus usuarios, que estos han producido riqueza en exceso, que no solo ha elevado su nivel de vida sino que les ha permitido pagar los precios que estos empresarios proponian. Ortega y Bezos crearon negocios en ramas que ya existían, pero logrando fuertes mejoras en la logística, economía de escala y asignación de factores, que han posibilitado a los consumidores acceder a muchos más bienes y servicios, a precios más bajos.

Buffet y Bloomberg han accedido a su fortuna solo por haber logrado mejores asignaciones de recursos, inversiones, una adecuada evaluación de riesgos y el acceso de capitales y ahorros a empresas y productores. Zuckerberg dio a luz un modelo de negocios y una forma de comunicarnos que es prácticamente gratis para sus usuarios. Que nada pueden reclamarle ya que derivan una inmensa gama de posibilidades de comunicación y aprendizaje, sin comparación con el costo que les implica.

En definitiva, ninguno de ellos se ha apoderado de la plusvalía de nadie. Ni derivan su riqueza de la apropiación indebida de recursos dados o estáticos. La prosperidad y el crecimiento se basan precisamente en innovación, descubrimiento, creación, diseño de estrategias, bienes o servicios.

La economía no es ni nunca será un juego de suma cero, como lo conciben los socialistas totalitarios y estatistas, que proponen redistribuir en base a impuestos regresivos lo que los agentes económicos ya han distribuido previamente a través de la legitimidad de las ganancias y las pérdidas empresariales.

 

(1)  http://elpais.com/elpais/2017/01/13/planeta_futuro/1484311487_191821.html

http://eleconomista.com.mx/finanzas-publicas/2017/01/16/ocho-hombres-riqueza-medio-planeta-oxfam

(2) https://www.youtube.com/user/povertycure

http://www.povertycure.org/

(3)  http://www.libremercado.com/2017-01-17/diego-sanchez-de-la-cruz-el-igualitarismo-anticapitalista-de-intermon-oxfam-ataca-de-nuevo-81145/

(4) https://www.amazon.es/Creatividad-capitalismo-y-justicia-distributiva/dp/8472092909

(5) http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/poverty/

(6) https://megaricos.com/2016/07/01/bill-gates-podemos-erradicar-la-pobreza-para-2030/

(7) http://eleconomista.com.mx/finanzas-publicas/2017/01/16/ocho-hombres-riqueza-medio-planeta-oxfam

 

 

Guillermo Luis Covernton es Dr. En Economía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE). Es Profesor Titular de Finanzas Públicas, Macroeconomía, y Emprendimiento de Negocios en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires, (UCA). Ha sido profesor de Microeconomía, y Economía Política en la misma universidad. Fue Profesor Titular de Proceso Económico en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, (UFM). Fue secretario de Confederaciones Rurales Argentinas, corredor de granos y miembro de la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario. Fue asesor de la Comisión Nacional de Valores para el desarrollo de mercados de futuros y opciones. Fue director académico de la Fundación Bases. Es empresario y consultor.  Preside la asociación de Ex alumnos de ESEADE.

El grupo Bilderberg y el Gobierno Mundial

Por José Benegas. Pubicado el 17/1/16 en: http://josebenegas.com/2016/01/17/el-grupo-bildelberg-y-el-gobierno-mundial/

 

Ayer escuché hablar por primera vez de algo llamado “Bilderberg Group”, un gran club de políticos, empresarios, periodistas y gente influyente que se reúnen en privado de manera periódica y, aparentemente, discuten eventos mundiales con la idea de unificar criterios. Lo que escuché fue que este grupo estaba impulsando la creación de un gobierno mundial, preocupación que ahora está de moda. Recuerdo allá por el 2001 cuando los bienpensantes del mundo decían que lo que estaba mal de Estados Unidos era que fuera a la guerra sin aprobación de las Naciones Unidas. Todos estaban de acuerdo con esa sentencia, del mismo modo que se festejó la internacionalización de la persecución penal en nombre de los “derechos humanos” y la construcción del Tribunal Penal Internacional. Todo eso conduce a la formación de un gobierno mundial, pero parece que la alarma está cuando un grupo se reúne de un modo secreto. Los elefantes pasan por delante, pero se buscan ratones abajo de la mesa.

Me puse a ver un par de videos, entre ellos este documental, en el que se denuncia el secreto de las reuniones. Adam Smith decía que cuando un grupo de empresarios se reúnen (agrego yo, en lugar de operar en el mercado de acuerdo a sus intereses), el consumidor está en peligro. Si los empresarios tienen negocios que gozan de permiso oficial para ganar poniendo en riesgo dinero ajeno, como los bancos, la cosa es peor. Si en el medio hay políticos, ni hablar. Pero de ahí a atribuirle a este club el ser el verdadero poder detrás de todos los tronos, me parece que hay un abismo.

Que algo sea secreto, por otra parte, no me indica para nada que sea incorrecto. Y si es incorrecto, tampoco tengo datos para saber incorrecto en qué, para qué, en perjuicio de quién y de cuánto perjuicio estamos hablando. El secreto puede obedecer nada más al deseo de hablar con libertad en un ámbito privado, sin que eso tenga consecuencias sobre sus intereses. Pero además, el hecho de que se considere al “secreto” privado como un problema, implica la habilitación del ojo colectivo y la invitación al gobierno a convertirse en El Gran Hermano. Ninguno de los que interviene en esta cruzada victimizante se detiene un minuto a pensar en la cuestión.

Vuelvo a los elefantes y las ratas. La opinión pública no es para nada engañada sobre los planes políticos y económicos peores del mundo, al contrario, los comparten. Cuando un político habla de proteccionismo (contra sus bolsillos), de derecho laboral (contra sus oportunidades laborales), de ambientalismo místico (contra su economía particular), de nacionalismo (contra su libertad como individuos), contra el capital (contra la posibilidad de mejorar sus ingresos), de educación pública y centralizada (contra su posibilidad de pensar libremente), contra las migraciones pacíficas (contra su libertad de escapar y de intercambiar con más personas mejorando sus condiciones de vida), a favor de la jurisdicción internacional y la legitimación de organismos internacionales (contra su propio control de lo que pasa en la política); no solo lo hacen en público y sin ningún secreto, sino que son apoyados de modo excluyente. Entonces el problema del poder y del atentado contra los intereses de la gente, no está para nada escondido. Está sobre la mesa y pocos lo ven.

No señores, lo peor de la política no ocurre en privado.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

En 25 años se redujo a la mitad la pobreza extrema en el mundo

Por Belén Marty: Publicado el 23/10/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/10/23/en-15-anos-se-redujo-a-la-mitad-la-pobreza-extrema-en-el-mundo/

 

Los programas de las Naciones Unidas, no son la causa de la reducción, sino la apertura hacia políticas de libre mercado, señalan expertos

En el mundo la pobreza extrema se redujo de 1,9 mil millones de personas en 1990 a 838 millones en 2015, una caída superior a 50% en el último cuarto de siglo, según datos de las Naciones Unidas. Por su parte, entre 1990 y 2009, uno de cada dos latinoamericanos y caribeños dejaron de vivir en la pobreza (extrema o moderada).

El 25 de septiembre pasado 193 líderes mundiales se comprometieron a alcanzar los Objetivos Mundiales de Desarrollo Sostenible —los sucesores de los Objetivos para el Desarrollo del Milenio, ODM— para “erradicar la pobreza extrema, combatir la desigualdad y la injusticia y solucionar el cambio climático”. PanAm Post presenta distintas opiniones sobre cuáles han sido las causas que han elevado las condiciones de vida de millones de personas.

Las Naciones Unidas consideran que un individuo vive en pobreza extrema cuando dispone de menos de US$1,25 al día para vivir.

Los países miembros de la ONU apuntarán a erradicar la pobreza extrema en los próximos años. (Wikipedia)

Puesto de otro modo, estos datos implican que los países en vías de desarrollo que tenían a la mitad de su población sumida en la pobreza extrema; y ahora tienen solo a 14 por ciento de sus habitantes en esta situación.

Charles Kenny, del Center for Global Development, en Washington DC. dijo al Financial Times que “los últimos 25 años han visto la reducción global más rápida de pobreza en la historia de la humanidad”.

En un informe publicado en julio, la ONU sostuvo que “la cantidad de personas de la clase media trabajadora que vive con más de 4 dólares por día se ha triplicado entre 1991 y 2015. Este grupo ahora compone la mitad de la fuerza laboral de las regiones en desarrollo, a partir de sólo 18% en 1991”.

Asimismo, la meta de los Objetivos del Milenio de reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven en la pobreza extrema se alcanzó hace cinco años, antes de cumplirse el plazo del año 2015”.

El Financial Times asegura que un argumento por el que se habría reducido la pobreza es que estos organismos facilitan y allanan el camino para un uso eficiente de los fondos de ayuda internacional.

Para Kenny, en realidad, la baja de la pobreza extrema “tiene poco que ver con los planes y objetivos de desarrollo y ayuda en dinero” sino que se relaciona con “la reanudación del crecimiento, tal vez el perdón de la deuda, y los altos precios de las materias primas dadas por China”, entre otras cuestiones.

Javier Milei, economista de Argentina y coordinador de la Mesa de Economía de la Fundación Acordar, le explicó a PanAm Post que “justamente es todo lo contrario”. “Gracias a estos organismos como las Naciones Unidas no avanzamos más rápido”, sostuvo.

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Explicó que en 1800 el 85 por ciento del mundo vivía en condiciones de pobreza extrema y ahí es cuando nace el capitalismo.

“Si no hubiese sido por las Naciones Unidas y estas políticas de m(…) estaríamos muchísimo mejor… Si no fuera por esta manga de retrógrados, progresistas y zurdos de m(…)”, alertó.

Para él, un país sale de la pobreza abriendo la economía, reduciendo el sector público a la mínima expresión, no teniendo inflación y no inteviniendo los precios.

“A pesar de estas políticas [de estos organismos internacionales] el capitalismo es tan fuerte que logro todo eso. No es gracias a esas políticas sino a pesar de ellas”, concluyó.

El economista Roberto Cachanosky explica, en la misma vereda que su colega Milei, que el Gobierno jamás crea riqueza. En un articulo publicado en su sitio en enero de este año sostiene que “en el major de los casos el Gobierno le quita a Juan para darle a Pedro”, siempre bajo el supuesto de que la riqueza es un “juego de suma cero”.

“La redistribución (esencia del “paradigma mixto” en el que el capitalista produce lo que el gobierno reparte) no crea riqueza. A lo máximo la estanca, pero no la aumenta. Pretender lo contrario es un oxímoron”, destacó.

Añadió que Argentina es otro ejemplo de país con una alta tasa de redistribucionismo, “y a la vez una tasa creciente de pobreza. El resto de Latinoamérica no está en condiciones demasiado diferentes”, precisó el economista liberal.

Alejandro Demel, economista egresado de la Universidad Federal de Rio de Janeiro en Brasil y que trabaja en el ministerio de economía de Argentina disintió de Milei y aseguró que “la apertura de las fronteras demostró empíricamente que hubo una caída de las producciones nacionales de los países subdesarrollados”.

Para Demel además de aumentar la pobreza, abrir las fronteras trae desindustrialización, porque existen países con costos de producción más bajos, como el caso de China.

“Por tanto, se cierran fábricas y miles de puestos de trabajo, aumentando la pobreza de los países y consecuentemente caídas del PIB”, dijo el economista.

Finalmente, expresó que para los casos de pobreza extrema, lo que se recibe por la vía de la redistribución y los planes de ayuda gubernamental “hace que al menos puedan acceder a lo mínimo, les garantizan las condiciones mínimas para que puedan avanzar”.

América Latina en números

Según datos del Banco Mundial, en 1998 el 36 por ciento de la región vivía por debajo de la línea de pobreza y el 17 por ciento del total vivía en pobreza extrema. Además, 58 por ciento de los pobres vivían en centros urbanos.

Por su parte, explica el Banco Mundial en el informe “Prosperidad Compartida y Erradicación de la Pobreza en América Latina y Caribe”, que entre 1990 y 2009, “en total, 25 millones de personas dejaron de vivir en la pobreza (extrema o moderada), lo que representa una de cada dos personas que salió de la miseria en América Latina y en el Caribe”, continúa.

El otro informe publicado en 2012 el Banco Mundial reveló que en Colombia —uno de los países con mayor movilidad social— el número de personas que salió de la pobreza “prácticamente se duplicó en la última década”.

Entre 1992 y 2008 “América Latina y el Caribe en su totalidad registró un aumento del 50 por ciento en el número de personas que accedieron a la clase media en la última década”.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

El Papa de la paz (y de la libertad)

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 2/10/15 en: http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/Papa-paz-libertad_0_2355364479.html

 

Diría que el Papa ha hecho más por la libertad que cualquier otro dirigente político de la historia moderna, pero no lo haré, porque estas cosas no pueden medirse con rigor científico. En cualquier caso, sí que está haciendo mucho, a pesar de lo que afirma la derecha “libertaria”. Ello aun cuando Francisco no se haya propuesto como objetivo prioritario afianzar la libertad en particular, sino servir a Dios y a los hombres, es decir, en hacer el bien. Pero hacer el bien, más allá de las incoherencias que normalmente tenemos los humanos, implica todo el bien y eso incluye, de manera necesaria, a la libertad con la que Dios nos creó. Libertad que, en rigor, es lo mismo que la paz, ya que supone la inexistencia de violencia que coaccione contra la voluntad de la persona. De hecho, la ciencia (en particular lo aristotélico-tomista) define a la violencia como la coacción contra el desarrollo armónico del ordenamiento natural de las cosas.

La derecha cree que el Papa no trabaja para la libertad basada en dos errores. Primero, en creer —incoherentemente— que se puede hacer el mal para defender el bien, lo de Maquiavelo, que el bien justifica los medios. Y, segundo, que al mundo lo mueven las ideas —el discurso— cuando en realidad lo mueven las “efectividades conducentes”, mientras que el discurso es inocuo, salvo cuando explica estas “efectividades”. Al cosmos lo mueve un ordenamiento natural (el sol sale todos los días) que se dirige al bien, a la vida. Aunque fuera por descarte, es decir, lo que no está dirigido a la vida, terminará muriendo. Así, solo las acciones ordenadas hacia el bien “existen”, mientras que las otras morirán.

Durante su visita a EEUU, Francisco tuvo actitudes y discursos sugestivos. Prefirió a las personas antes que a los políticos que son, precisamente, quienes crean las leyes contra la libertad. Prefirió almorzar con los “sin techo” (debido a las leyes de los políticos) en San Patricio antes que con destacados líderes del Congreso, y en las Naciones Unidas criticó las “segundas intenciones” y abogó por el fin de las guerras. Tanto abogó por la paz que recordó a la fundadora del Movimiento de Trabajadores Católicos, Dorothy Day, cuya oposición a la Segunda Guerra Mundial le significó la persecución del FBI, y su oposición a los ejercicios nucleares la llevó a la cárcel. Y, como decía al principio, el maquiavelismo de la derecha los lleva a afirmar que la Segunda Guerra Mundial fue “libertaria”.

¿Cómo puede ser libertaria cuando supuso la máxima quita de libertad (homicidio) de más de 60 millones de personas, el reclutamiento de ciudadanos, el aumento de impuestos y muchísimas otras acciones contra las libertades individuales y que no solo no terminó con las tiranías liberticidas —porque la realidad es coherente aunque nosotros no lo seamos—sino que instaló a la stalinista, que fue peor y que exportó la guerrilla. Diría que sin la Segunda Guerra Mundial y sin el “embargo” (otra actitud antiliberal que el Papa condena) la dictadura castrista no existiría.

Francisco se opuso, además, al “exceso de las prisiones” (de falta de libertad, por ponerlo de alguna manera) repletas de personas que han cometido delitos, como los narcotraficantes inventados por el gobierno cuando “prohíbe” algunas drogas muy dañinas, aunque menos mortíferas que el alcohol y el tabaco. Para remate, aboga por la libertad de los inmigrantes que algunos gobiernos quieren prohibir.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Un enorme drama humano en pleno siglo XXI

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 26/6/15 en: http://www.lanacion.com.ar/1805218-un-enorme-drama-humano-en-pleno-siglo-xxi

 

Cada vez con mayor frecuencia, las noticias dan cuenta de los constantes movimientos migratorios de personas que, desesperadas, huyen de la violencia o de la miseria o de ambas cosas a la vez, en procura de una vida digna para ellos y sus familias. Con costos humanos altísimos. Sabemos que muchos hasta pierden la vida en ese esfuerzo.

Pero pocas veces nos detenemos a pensar, concretamente, en el nivel de horror -y en los peligros- que, para muchos, ese tránsito cruel supone. Por eso que, de pronto, las Naciones Unidas, a través de sus organismos especializados, nos golpeen con los datos de la realidad es no sólo oportuno, sino indispensable.

Las cifras que se acaban de dar a conocer dan cuenta de que, a fines del año pasado, 60 millones de personas tenían el carácter de desplazados en nuestro mundo. Esa cifra, por lo demás, incluye solo a quienes escapan por razones que tienen que ver con los conflictos armados y las persecuciones violentas. No con la pobreza, ni la miseria. La cifra es similar a las poblaciones totales de Argentina y Chile, sumadas. A lo que cabe agregar que, de esa terrible cifra, la mitad son niños.

A esos 60 millones de seres humanos, en 2014 se agregaron 14 millones de personas, según señala el Alto Comisionado para los Refugiados. Más de 38.000 individuos por día. Para peor, debido a los múltiples conflictos armados internos, hay 11 millones de personas que, desplazadas, en rigor no han salido siquiera de su propio país, en cuyo interior viven huyendo.

Cabe apuntar que, siempre en 2014, tan sólo unas 127.000 personas regresaron a sus lugares de origen. Esa es la cifra anual de retornos más baja de las últimas tres décadas.

Hay dos millones y medio de desplazados en Sudán, en la región de Darfur y un millón y medio de afganos viviendo en territorio de Paquistán. Turquía e Irán son otros dos países sometidos a tremendas presiones y esfuerzos, desde que también ellos son hoy precario refugio de millones de seres humanos extranjeros que escapan del horror y de las represiones en países como Siria o Eritrea.

Uno de cada cuatro de esos refugiados se afinca, cabe destacar, en los países pobres. Por eso ocurre que países como Kenya paradójicamente alojan más refugiados que Francia o Gran Bretaña.

Países cuyas instituciones han colapsado, como es el caso de Libia, sirven de trampolín para la dolorosa carrera de los desplazados hacia la vida. Y de ámbito ideal de acción para las organizaciones criminales que, en la opacidad, lucran perversamente con este desgraciado tráfico humano. Quienes circunstancialmente pasan algún tiempo en los distintos campamentos de refugiados suelen tener que enfrentar el hambre y la violencia sexual. Y quedar sumergidos, por largo rato, en la pobreza.

La guerra civil siria es hoy ciertamente la mayor generadora de desplazados. Hay nada menos que unos siete millones y medio de sirios que están desplazados en el interior de ese devastado país. A los que se agregan casi cuatro millones más de sirios que ya se han refugiado en el exterior, diseminados por el mundo. Esa es la tremenda dimensión humana de una tragedia que pareciera no tener fin a la vista.

La situación bélica en Yemen y ahora la crisis nuevamente desatada en Burundi representan otros dos grandes conflictos violentos que empujan a millones de almas a escapar precipitadamente de lugares que se han transformado en infiernos altamente peligrosos.

Las cifras antes aludidas debieran hacernos reflexionar a todos. Nuestro país, por sus características particulares, puede hacer mucho más para contribuir a paliar el drama de los refugiados y desplazados en el mundo. Pero, como siempre, hay que querer hacerlo. Lo que supone actuar por nuestros semejantes más allá de la enfermiza retórica vacía que nos caracteriza y de los cálculos electorales. O, peor, de las grotescas búsquedas de notoriedad.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

CUMBRE DE LAS AMÉRICAS: UN FIASCO

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Luego de las palabras del secretario general de las Naciones Unidas que instó a que se aplicara la “justicia social” en el continente, abrió oficialmente las deliberaciones el presidente de Panamá como representante del país anfitrión. Cayó en el lugar común de condenar las desigualdades de resultados sin distinguir entre regímenes fascistoides donde empresarios prebendarios se enriquecen a costa de sus semejantes de los sistemas de mercado donde los empresarios que se enriquecen se debe a que aciertan satisfacer las necesidades de su prójimo.

 

Asimismo rindió homenaje a Monseñor Oscar Romero de El Salvador, abanderado de la teología de la liberación quien insistía en sus recetas marxistas en un contexto de gobiernos corruptos y estatistas. Celebró el acuerdo Estados Unidos-Cuba por el que se le da cabida a la isla-cárcel en foros supuestamente democráticos para que los estadounidenses sean usados para financiar el aparato comunista en reemplazo primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela. Afirmó que en el continente no hay represión haciendo oídos sordos al antedicho caso cubano y al venezolano. Alabó los muy discutidos arreglos del gobierno colombiano con el terrorismo de ese país y festejó lo que estimó ha sido el fin de conflictos territoriales en el continente como si no leyera los periódicos. Nada dijo de las amenazas a la libertad de prensa en medios ecuatorianos y argentinos ni sobre las alarmantes corrupciones en Brasil, Nicaragua, Bolivia y Argentina. Desde luego que tampoco hubiera quedado bien que criticara las reiteradas actitudes dilatorias y de apoyo a medidas autoritarias por parte de la OEA y de su secretario general, en su momento amigo y admirador de Salvador Allende (en ese foro, ufanándose de una peculiar noción de la diplomacia, el embajador venezolano declaró que “las balas pasan más rápido por las cabezas huecas de lo opositores”).

 

Afortunadamente hubo una especie de contra-cumbre en la que veinticinco expresidentes y jefes de gobierno se manifestaron por la libertad a través de la “Declaración de Panamá” (oportunidad en que Andrés Pastrana criticó severamente a su compatriota Juan Manual Santos por no pronunciarse), en especial referida a los gravísimos, brutales y repetidos atropellos a los derechos de los venezolanos por parte del chavismo totalitario.

 

Sin sonrojarse, el presidente de Ecuador afirmó que “Cabría preguntarse si una sociedad puede llamarse realmente libre cuando los medios están en manos de sociedades con fines de lucro”. Claro que este personaje no puede comprender lo que significa la liberad de prensa luego de haber impuesto varias leyes mordaza en su país y de estar en permanente conflicto con cualquier manifestación de prensa independiente. Es el tipo de sujeto que no acepta la idea del lucro en los medios periodísticos porque rechaza la relación entre la audiencia voluntaria y los éxitos editoriales. Le produce rechazo el mercado abierto y competitivo, prefiere que sea el aparato estatal con los dineros compulsivamente detraídos de la gente quien maneje las noticias a su capricho. Es la típica mentalidad autoritaria que no tiene la menor idea de lo que es una sociedad abierta. Con la esperanza de juntar más adeptos a la mordaza, cerró con la afirmación de que “la prensa latinoamericana es mala, muy mala”. Menos mal que el gobernante estadounidense le respondió que “democracia quiere decir que todo el  mundo puede hablar”.

 

Sin embargo, en su alocución el mandatario norteamericano expresó que “Estados Unidos no es prisionera del pasado” y que “Es histórico que Castro y yo estemos sentados aquí”, claro que si en el sentido apuntado por Carlos Alberto Montaner al señalar que en este arreglo  “Para mí no hay dudas que se trata de un triunfo político total de la dictadura cubana”. Dictadura que ha detenido a más de dos mil personas desde que se anunció el acuerdo. También el senador estadounidense Marco Rubio, uno de los candidatos a la presidencia por el Partido Republicano, ha escrito en el Wall Street Journal un artículo con el sugestivo título “Una victoria para la opresión” donde dice que “El anuncio hecho por el presidente Obama de dar legitimidad diplomática y acceso a dólares estadounidenses al régimen de Castro no solamente es malo para el oprimido pueblo cubano, o para los millones que viven en exilio y perdieron todo en las manos de la dictadura. La nueva política cubana de Obama es una victoria para los gobiernos opresivos de todo el mundo y tendrá también consecuencias negativas para el pueblo de Estados Unidos”.

 

Como he escrito antes, todas las personas con algún sentido de dignidad se entristecen frente a esta infamia porque no olvidan los alaridos de dolor de los presos atestados en mazmorras y las miserias espantosas por las que atraviesan los cubanos cotidianamente desde hace más de medio siglo, las espantosas condiciones de las pocilgas que son los hospitales (solo se mantiene algún centro de salud en la vidriera para la gilada) y los sistemáticos lavados de cerebro que se dicen escuelas o universidades donde debe escribirse con lápiz en los cuadernos para que la próxima camada pueda borrar y escribir nuevamente debido a la escasez de papel. Y no se trata del embargo que, como todo el mundo sabe, ha sido una fenomenal pantalla para que la dictadura local la use como pretexto frente a los fracasos colosales del régimen, mientras triangula todo lo que puede comprar.

 

Por supuesto que habló también el dictador cubano quien comenzó con la chanza (muy festejada por la audiencia) en la que manifestó que dado que no lo invitaron a las otras seis cumbres podía estirar los ocho minutos asignados para su exposición a cuarenta y ocho (habló cuarenta y dos minutos). A continuación manifestó que aprecia la medida “que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar” (¡cosa que el Ejecutivo en EEUU propuso hacer tres días después del cónclave notificando al Legislativo!), en apoyo al gobierno venezolano dijo que “el país bolivariano está pasando por las misma cosas que nosotros” y en defensa del gobierno ecuatoriano criticó a empresas trasnacionales que explotan su suelo con lo que “dejan secuelas ecológicas”, fustigó “la desigual distribución de la riqueza”, abogó por una “reparación por los daños del colonialismo” y sostuvo que “el pueblo de Cuba seguirá con las ideas” de la revolución, condenó “la especulación financiera”, invitó “a la tolerancia”, aseguró que la “participación de los cubanos en la vida política” es una realidad y celebró “nuestra libertad conquistada con nuestras propias manos”, todo lo cual no necesita comentarios por el grado de cinismo e hipocresía del discurso de marras.

 

A su turno, el gobernante venezolano que habló cuarenta minutos, perorata en la que reiteró todo lo que viene machacando y advirtió que “hay una campaña mundial” en su contra, que el gobierno norteamericano “amenazó a mi patria” por lo que “no le tengo confianza”, que existe un grueso error en algunos que “consideran que con la partida de Chávez la revolución se acaba” y se extendió sobre las bondades del socialismo del siglo XXI, claro sin mencionar las penurias de los venezolanos, las detenciones y encarcelamiento de opositores, la eliminación de la libertad de expresión y el copamiento de la justicia y todos los organismos de contralor.

 

Dejando de lado las confusiones en que incurrió el presidente boliviano en la parte improvisada de su presentación, subrayó que “deben debatirse las causas de la pobreza” y en esta dirección defendió “el pensamiento anticapitalista” para concluir que Estados Unidos opera “a través del imperativo neoliberal”. Así nuevamente introdujo la etiqueta del neoliberalismo con la que ningún intelectual serio de nuestra época se identifica, en verdad un invento grotesco. Pero si lo que ha querido condenar es el supuesto liberalismo clásico estadounidense, conviene indicarle al gobernante en cuestión que los lamentables problemas de Estados Unidos provienen de su latinoamericanización en el peor sentido del vocablo y el abandono de la tradición liberal por lo que le da la espalda a los extraordinarios valores de sus Padres Fundadores.

 

También habló la gobernante argentina quien comenzó confesando que “no resulta fácil hablar después del amigo y comandante Raúl Castro” e hizo una encendida arenga en la que dibujó un entusiasta panegírico del gobierno cubano (que ni los Castro se la creen) y del venezolano. En este sentido, subrayó que Cuba “luchó más de sesenta años con una dignidad sin precedentes”, que “Cuba es un país conducido por líderes que no traicionan su lucha” y que “el mejor triunfo de la revolución cubana es este que estamos viendo aquí” (por la cumbre, con lo que evidentemente le asiste toda la razón). Agregó que hay “golpes suaves donde se utilizan medios masivos de comunicación con denuncias falsas y asociaciones caprichosas para hacer conspiraciones” que “apuntan a la desestabilización de gobiernos de la región, y son los gobiernos que más han hecho por la equidad”. Menos mal que se extralimitó en solo dos minutos del tiempo estipulado.

 

En realidad este cuadro de situación es por lo menos inquietante, en esto mutaron los principios inherentes a la mejor tradición estadounidense, en esto se convirtieron todos los esfuerzos latinoamericanos que costaron tantas vidas para ser independientes de los atropellos españoles y ser libres de toda opresión. En esto se transforman los impuestos y las cargas que deben soportar los pueblos de nuestra región. Por cierto hay un largo camino que recorrer para retomar el espíritu republicano y así sacarse de encima a politicastros sedientos por manejar a su antojo vidas y haciendas ajenas.

 

Finalmente consigno que estos mandatarios que en la mayor parte de los casos actúan como mandantes, no dejan de inventar nombres para las reuniones que convocan que son muy buenas muestras de sus arrogancias y petulancias superlativas, como esto de “cumbre” puesto que no hay denominación que los coloque a mayores alturas, mientras que en general sus gobernados están por los zócalos cuando no en el subsuelo. Estos nombres que incrustan en sus fastuosas instalaciones que siempre rodean a sus peculiares cavilaciones y discursos altisonantes no parece que reflejen la idea de que son simples servidores de la gente para proteger las libertades individuales.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer rector de ESEADE.

Políticas públicas para la niñez

Por Julián Obiglio. Publicado el 2/8/13 en http://www.julianobiglio.com.ar/obiglio2012/opinion/130802.php

El primero de agosto Página 12 publica un artículo de mi colega Mara Brawer, en el cual se critica duramente un proyecto de ley de mi autoría que dispone que los menores de 16 años de edad no deben participar de protestas y marchas convocadas y organizadas por adultos, con temáticas que nada tengan que ver con la agenda juvenil.

Las expresiones vertidas por la Sra. Diputada en su artículo dejan en evidencia algunos errores que seguramente son involuntarios y posiblemente se deban a su breve experiencia en materia de debate parlamentario. En primer lugar, es muy recomendable, antes de opinar sobre un proyecto de ley de un colega, leerlo en su totalidad, incluyendo articulado y fundamentación. En segundo lugar, no es de buen tino realizar críticas personales al autor del proyecto, sino que más bien las buenas formas sugieren criticar la política pública en concreto. Finalmente, en tercer lugar, resulta muy enriquecedor para el debate legislativo, proponer políticas o soluciones alternativas a la iniciativa que se está criticando.

Dicho esto, corresponde indicar que el proyecto en análisis es una iniciativa destinada específicamente a proteger los derechos de los menores de edad, tal y como lo sugieren las Naciones Unidas, a través de la UNICEF, su organismo especializado en dicha materia. Al respecto, dicho organismo ha expresado su preocupación por la elevada presencia de menores en marchas y protestas en Perú, Bolivia y Argentina, indicando que los niños y adolescentes no deben ser expuesto a esas acciones, ya que pueden implicar situaciones de riesgo, violencia, vulnerabilidad y desprotección derivados de algún conflicto entre los adultos que participan de la actividad.

Tanto en Bolivia como en Perú se han comenzado a analizar diversas iniciativas legislativas tendientes a evitar que los menores participen en marchas o movilizaciones que tengan temáticas distintas a las juveniles y que no sean convocadas por personas de su misma generación. Lo que se busca con dichas iniciativas es la protección de aquellos menores, muchas veces lactantes, que cotidianamente se ven en marchas, piquetes y manifestaciones a lo largo y lo ancho de nuestro país. La protección de esos niños que son llevados por sus padres recorriendo largas distancias desde sus hogares hasta los puntos de concentración, que durante horas son privados de las mínimas condiciones de higiene, de aseo, de alimentación y de hidratación. Niños que bajo la lluvia o en el frío carecen de la posibilidad de que se les caliente una mamadera. Niños que muchas veces pasan horas bajo un sol abrasador. Niños que no pueden descansar ni tener las horas de sueño necesarias para su desarrollo porque están rodeados del ruido propio de los bombos, los altoparlantes y la pirotecnia.

Parece obvio decirlo, pero las discusiones sobre políticas públicas para la niñez deben focalizarse en el interés del niño, no en los deseos de los padres. El lugar de los menores es la escuela, el club, la colonia de vacaciones, la plaza, los juegos. Hacia ello tienen que tender las políticas públicas. Pretender desnaturalizar esta realidad va en contra de todas las recomendaciones de los profesionales en la materia, locales e internacionales, de izquierda, de centro y de derecha.

Podremos discutir los parámetros de la política pública. Si habilitamos a los niños a participar en marchas de adultos a los dieciséis años, a los catorce o a los doce. Pero no podemos dejar de actuar. Nuestro deber democrático y nuestro mandato como representantes del pueblo, indica que debemos proteger y garantizar sus derechos a todos los ciudadanos, especialmente a los más indefensos, que justamente son los niños.

Julián Obiglio es Diputado Nacional y egresado de ESEADE.

El plan no se ajusta a los estándares antilavado

Por Roberto Durrieu. Publicado el 11/5/13 en http://www.lanacion.com.ar/1580897-el-plan-no-se-ajusta-a-los-estandares-antilavado

Las “empresas del delito” y los grupos mafiosos tienen un objetivo común: acumular poder económico con miras a financiar sus actividades criminales, con potencial suficiente para amenazar la paz y la seguridad de las naciones. Con el fin de detener el avance económico de las organizaciones delictivas, las Naciones Unidas diseñaron un sistema global de prevención y control del lavado de dinero, al cual nuestro país adhirió y ratificó por ley los tratados internacionales sobre la materia.

Sin embargo, existen países que se alejan del régimen supranacional antilavado al invitar a repatriar capitales con una promesa: no se investigará el origen de los fondos. El profesor Urger en su libro Compitiendo por el dinero criminal denominó esta política de inversión como la “Estrategia Seychelles”; luego de que el Estado de “Seychelles”, una isla de 80.000 habitantes del océano Índico, invitara en 1995 a los capitales del mundo a invertir en su país, sin indagar sobre la procedencia de la inversión, siempre y cuando la misma fuera superior a US$ 10.000.

En los últimos años, países como España, Italia y Rusia también desarrollaron políticas fiscales por el estilo, pero sin llegar a contradecir un elemento fundamental del sistema legal antilavado: conocer la entidad e identidad real de la inversión. Estos países desarrollaron planes de repatriación de activos, pero sus organismos de control se reservaron la facultad de examinar, rigurosamente, que las inversiones no provenieran de la delincuencia organizada.

El Poder Ejecutivo acaba de remitir al Congreso un megaplán de blanqueo de dólares, tendiente a reactivar los mercados energético e inmobiliario del país. La pregunta de rigor, entonces, consiste en determinar si el nuevo plan de blanqueo se trata de una “Estrategia Seychelles” o, por el contrario, se asimila más a una política fiscal como las desarrolladas anteriormente por España o Rusia.

Según el texto del proyecto, los requisitos para los que deseen blanquear sus ahorros en dólares blue (no declarados) están ligados, por ejemplo, al depósito del dinero en un banco argentino y a la presentación de declaraciones juradas ante la AFIP especificando el monto repatriado, la fecha de constitución y los datos personales del titular del depósito. También se indica que los funcionarios públicos, sus familiares y quienes estén imputados o mencionados en investigaciones penales sobre narcotráfico, trata de personas, venta de armas, prostitución infantil, fraudes, corrupción, entre otros delitos aberrantes, no podrán adherirse al blanqueo.

La propuesta oficial resulta ser un tanto ingenua e ineficiente. El proyecto no incluye mecanismos concretos y eficaces tendientes a evitar que el crimen organizado internacional (y nacional) invierta su dinero, por ejemplo, en nuestra empresa petrolera de bandera, a través de la utilización de “hombres de paja” o testaferros. Así, los delincuentes podrán exteriorizar su voluntad de blanquear sus ganancias en dólares, pero a nombre de una empresa o ciudadano honesto (sin prontuario), que actúe como prestanombre o pantalla de la maniobra. Los diseñadores del proyecto oficial deberían saber que la mafia y los ladrones profesionales nunca tocan a la puerta de tu casa en persona y con una cédula de identidad en la mano. El incentivo principal de todo criminal experimentado es reciclar sus ganancias con impunidad y sigilo. Y para ello, la utilización de testaferros, empresas fachada o sociedades off shore, es moneda corriente. El síntesis: el proyecto oficial se encarga de definir el cómo y el quién podrá adherirse al blanqueo; pero poco (o nada) se expresa sobre los mecanismos de control tendientes a distinguir entre los dólares blue que provengan de la simple evasión fiscal (los no declarados) y los que derivan de la corrupción, desarmaderos, venta de droga o armas.

El proyecto de ley no se ajusta, técnicamente, a los requerimientos internacionales antilavado. Es hora de que la dirigencia reaccione. Es hora de impedir, con políticas claras y efectivas, que el crimen organizado logre invertir sus activos en actividades comerciales de nuestro país.

 Roberto Durrieu (h) es Abogado, (UCA), Master en Derecho, (Duke University), y D. Phil in Law, (Oxford University). Ha sido profesor del Master en Derecho Empresario de ESEADE.