La ONU, preocupada por Venezuela

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 17/10/19 en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-onu-preocupada-venezuela-nid2297900

 

En nuestro hemisferio hay dos lamentables dictaduras: la comunista, que se ha apoderado de Cuba desde hace décadas; y la que se ha instalado en Venezuela, íntimamente ligada a la primera desde que ella ha sido impulsada y generada por Cuba que procura desesperadamente vivir de los recursos y dineros venezolanos, “colgándose” arteramente de la riqueza venezolana y actuando a la manera de garrapatas. A la vista de todos.

Por esto el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, preocupado, sigue muy de cerca todo lo que sucede en Venezuela en materia de vigencia y respeto de los derechos humanos de su sufrido pueblo. En una reciente resolución, ese organismo acaba de señalar que la situación de los derechos humanos en el país caribeño continua deteriorándose. Como no puede ser de otra manera en una triste dictadura “a la cubana”.

A lo que agrega que las sanciones económicas impuestas a Venezuela están agravando la situación humanitaria de su pueblo, como era de prever. También insta a Venezuela a encontrar una solución a través del diálogo entre sus distintos interlocutores políticos, lo que supone la buena fe entre ellos, lo que no puede presumirse respecto de un dictador, como Maduro, manejado a control remoto desde La Habana, cuya conducta es -en esto- de corte “imperialista”. Por esto la alta funcionaria de las Naciones Unidas apoya vigorosamente la mediación de Noruega y algunos otros esfuerzos similares y complementarios que está también en curso.

Señala, asimismo, que Venezuela debe implementar las recomendaciones de Michelle Bachelet en su carácter de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y, muy especialmente, aquellas que permiten a ese organismo multinacional el acceso a los “centros de detención” (y tortura) que mantiene el gobierno de Venezuela, en los que “aloja” a los disidentes, esto es a aquellos que, por buenas razones, no comulgan con el gobierno dictatorial de Maduro. A lo que agrega su insistencia respecto de que Maduro deje que ingrese y que se distribuya eficazmente la ayuda humanitaria internacional que está ya en la zona de frontera de Venezuela y Colombia, a la que Maduro restringe el acceso presumiblemente porque esa ayuda hace absolutamente evidente la profundidad de las penurias que aquejan al pueblo venezolano, cuyos principales responsables son, nítidamente, la dictadura de Cuba y Nicolás Maduro.

El Consejo enviará ahora una misión a Venezuela. Examinará las llamadas “ejecuciones extrajudiciales” realizadas con excesos en el uso de la represión por las fuerzas de seguridad de Nicolás Maduro con el asesoramiento de sus amigos cubanos. Incluyendo los atribuidos a los llamados “colectivos”, que son grupos violentos, presuntamente “extraoficiales”, que trabajan en funciones represivas para la dictadura venezolana.

Frente a la resolución adoptada que hemos comentado, el belicoso embajador de Venezuela ante el organismo, Jorge Valero, cortado con la misma tijera que Nicolás Maduro, calificó a la iniciativa de “hostil” respecto de su país. Era lo esperado, ¿qué otra cosa, sino esto, puede hacer una dictadura?

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Fue profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y fue Vice Presidente de ESEADE.

Cuando las reformas económicas se justifican por su ‘eficiencia’ y no por la libertad y los derechos

Por Martín Krause. Publicada el 16/8/16 en: http://www.libertadyprogresonline.org/2016/08/16/cuando-las-reformas-economicas-se-justifican-por-su-eficiencia-y-no-por-la-libertad-y-los-derechos/#.V7L9nyE6Yt8.facebook

 

Siempre he admirado, o al menos respetado, algunas de las reformas que realizaron en Chile y permitieron a ese país años de progreso. Reformas que, si bien comenzaron en épocas de un gobierno militar, fueron sostenidas y ampliadas en los gobiernos democráticos siguientes. Pero siempre pensé también, que esas reformas tenían bases débiles, en el fondo porque se sostenían en un análisis utilitarista acerca de su ‘eficiencia’ y nunca en una visión más general basada en la libertad de elección y los derechos individuales.

Ahora que se reabre el debate sobre las pensiones, encuentro este artículo de Francisco Belmar, de la Fundación para el Progreso de ese país, con una opinión similar, que comparto: http://fppchile.org/es/el-fracaso-ideologico-de-jose-pinera/

EL FRACASO IDEOLÓGICO DE JOSÉ PIÑERA

Causó furor —para bien o para mal— la reaparición de José Piñera en el debate público chileno. Esta llegada estuvo acompañada de una especie de campaña publicitaria, puesto que él mismo reconoció que jamás se ha ido de Chile. Aun así, se publicitó como un regreso, una especie de repatriación del creador del sistema de AFP. Una imagen que el mismo Juan Manuel Astorga intentó contraponer a la de Hernán Büchi viajando a Suiza.

Piñera llega en un momento complicado. Su llegada se debe también a eso: nuestra economía está lenta y no solo se puede culpar de eso al devenir de la economía internacional. Es conocida su oposición a las políticas del gobierno de Michelle Bachelet y es de esperar que tenga miedo de que el sistema que ayudó a crear caiga en el campo de influencia de la fiebre reformista (algunos dirían populista o revolucionaria) del gobierno. Esa amenaza ya se ha vuelto realidad, sobre todo porque los detractores del sistema han hecho un trabajo de relojería en términos ideológicos. Por lo mismo, la discusión hoy ya no está solo en el plano de las políticas públicas, sino eminentemente de la política. Esto también lo mencionó Astorga, y Piñera, como es esperable en nuestra derecha, lo negó rotundamente.

¿Cuál es el alcance de la aparición de Pepe Piñera? ¿Es útil? ¿Servirá para algo? ¿Logrará salvar la obra por la que se le conoce en todo el mundo? La verdad es que su panorama se ve bastante oscuro y el origen de esa oscuridad es, precisamente, cierta desidia intelectual y una tozudez política y discursiva tremenda. Esta porfía aporta, quién podría dudarlo, una polémica que eleva un debate público que se encuentra dominado por lo estratégico y políticamente correcto. Aun así, también aporta una pobreza argumental que más parece tapada de oídos que discusión racional.

Cuando los civiles del régimen de Pinochet lograron instalar una serie de reformas modernizadoras (entre ellas la capitalización individual), tuvieron que luchar con un poder militar que creía bastante en el poder del Estado. De ahí que, aunque la mayoría de las personas comenzaron a tener AFP para administrar sus ahorros, las Fuerzas Armadas continuaron con un sistema de reparto que les aseguraba buenas pensiones, pero que dilapidaban los recursos del fisco. Cuando la Concertación llegó al poder, quizás prudente al recordar los hechos de los años 60 y 70, se decidió a no tocar el sistema de las Fuerzas Armadas. Los economistas no hicieron nada, no dijeron nada y jamás se insistió en cuán relevante era traspasar a los uniformados al sistema privado. Fuera como fuera, era necesario mantener la igualdad de todos los ciudadanos. Bastó que el caso Andrade se hiciera público para hacer explotar la bomba. Ahora todos piden que se profundice un sistema que el mismo Andrade demostró que solo trae aparejado injusticia y corrupción.

Por eso José Piñera, creo, llegó atrasado. La encuesta Cadem lo demostró hace poco. Que un altísimo porcentaje de la población crea que los fondos de pensiones le pertenecen o a la AFP o al Estado solo nos dice que vivimos en un país que cree que no hay diferencia entre el sistema de reparto y el actual, excepto porque “la caja” sería privada. Lo que Piñera nunca entendió es que nuestra mentalidad sobre las pensiones está anclada en el antiguo sistema y que nunca se adaptó a las características y beneficios de uno de capitalización individual. El cosismo, esa enfermedad que tiene a la derecha con cáncer terminal en las universidades y en la política nacional, está desbaratando todas las reformas que ellos mismos llevaron a cabo. Su ingenuo pensamiento tecnocrático y despolitizador está llevando a término su época de influencia. Algún día tendrán que entender que las batallas no son solo por las políticas públicas, sino también por ideas y que los relatos alrededor de ellas —las ideologías— no son necesariamente sinónimos de totalitarismo y represión. Mal que mal, sus propias reformas fueron posibles gracias al contexto autoritario de la época.

Lo anterior es especialmente notorio cuando vemos el contexto en que las AFP aparecieron. Inicialmente, el modelo estaba pensado para personas que tenían trabajos estables y podían trabajar 40 años. El problema es que, al mismo tiempo, se trataba de instalar un discurso de flexibilidad laboral. En Chile nunca se pudo avanzar en esa línea, así que la adaptación surgió de forma espontánea. El mismo Estado fomentó la contratación a honorarios, muchas veces de forma irregular, para evitar los altos costos de los trabajadores. Los empleados, por su parte, comenzaron a trabajar en este contexto que les impedía cotizar de forma individual. ¿Cuándo se discutió esto? ¿Cómo se podía hacer converger el discurso de la capitalización individual con el de una flexibilidad informal creciente y con el del riesgo que implica el emprendimiento? La posibilidad de las lagunas jamás fue tema, pues siempre se les consideró fruto de la irresponsabilidad. Quienes idearon sistemas como el que tenemos actualmente, no consideraron fundamental crear relatos y discursos unificadores que los explicaran y dieran sentido. La mirada de Piñera, entonces, por correcta que sea, es sumamente esquemática.

Si de verdad se quiere un país de emprendedores, será necesario pensar en el sistema de pensiones desde esa perspectiva. Querámoslo o no, lo que tenemos hoy está pensado más bien para el trabajador asalariado. He ahí el error de discurso, pues, en la sociedad del riesgo, emprender no necesariamente es sinónimo de éxito. No basta ahora con hablar de la perfectibilidad del sistema, sino que es necesario pensar bien en su actualización. Esto porque, hasta ahora, lo único que se ha visto es que se busca convertir a la sociedad chilena en una aún más pasiva, algo que cualquier liberal criticaría sin dudar.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Elecciones: cambiar todo para que nada cambie

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el28/10/15 en: http://www.eluniversal.com/opinion/151028/elecciones-cambiar-todo-para-que-nada-cambie

 

Hay dos principios que rigen al cosmos que la opinión pública, impaciente, suele olvidar. El primero, que nada en la naturaleza -ni la sociedad humana- se desarrolla por revolución sino por evolución, como las plantas que crecen lentamente y los niños que tardan años en llegar a adultos. Por esto el cambio radical produce miedo y las personas suelen ser conservadoras, más allá del discurso “revolucionario” que suele ser puro gatopardismo.

El segundo principio es que todos, en alguna medida y de alguna manera, somos responsables de lo que ocurre -es la “comunión de los santos”, diría la teología católica- incluso aquellos que teóricamente ven los problemas con cierta claridad, al actuar suelen cometer o inducir los mismos errores y así se produce la continuidad. Por otro lado, es inevitable que los políticos terminen hastiando porque basan su “gobierno” en el monopolio de la violencia que se arroga el Estado -poder policial y militar- con el que imponen leyes que solo llevan a la destrucción, como toda violencia.

Así, el mundo parece moverse como un péndulo según van hastiando los gobernantes: se eligen izquierdistas, luego de derecha y, más tarde otra vez de izquierda pero sin que en el fondo ocurran grandes cambios. La buena noticia es que, en estos vaivenes del péndulo, sus extremos se acortan: la izquierda hoy es mucho más moderada de lo que solía ser y lo mismo la derecha. Hoy, pareciera que el péndulo se inclina hacia la derecha.

Mientras el deshielo entre Cuba y EEUU deja sin argumentos al marxismo más recalcitrante, Brasil tiene una presidenta que fue guerrillera, que se ha moderado mucho, y que es acosada por la centroderecha que se perfila para el próximo gobierno, en tanto que la socialista Michelle Bachelet está provocando en Chile -el país más promercado del continente- gran desilusión. En Perú, la líder del derechista Keiko Fujimori, con 33% ocupa el primer lugar de las preferencias para las elecciones presidenciales del próximo año, mientras el presidente Humala -examigo de Chávez- aunque finalmente mantuvo las políticas de centroderecha de su antecesor- tiene una desaprobación del 85 %.

En las recientes elecciones para alcaldes y gobernadores en Colombia, la izquierda fue la gran derrotada que, entre otras cosas, perdió Bogotá tras doce años de gobierno, destacándose la elección de independientes mostrando el hartazgo que la gente tiene –de los políticos– en todo el mundo. El colmo fue Jimmy Morales, independiente, que será presidente de Guatemala, luego de superar ampliamente a su rival en la segunda vuelta electoral. Morales ha logrado ganar, irónicamente, basándose en su inexperiencia política, es decir que le bastó con sonreír para resultar el más creíble de todos los candidatos políticos: ni corrupto ni ladrón… hasta ahora… luego será político.

En fin, quizás las elecciones más sintomáticas hayan sido las de Argentina. El cuasi empate entre el oficialista Daniel Scioli y Mauricio Macri obliga a dirimir la presidencia en una segunda vuelta, el próximo 22 de noviembre, en la que ganaría el opositor que se presenta como de centro derecha “pro mercado” pero que, en la práctica, ha aumentado impuestos, gastos y empleados públicos, ayudando al crecimiento del estatismo y a la falta de libertad, según la ley de que de algún modo todos somos culpables -y no solo el oficialismo- de la fuerte decadencia argentina.

 

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Serie de atentados terroristas en Chile deja 15 heridos.

Por Belén Marty: Publicado el 10/9/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/09/10/serie-de-atentados-terroristas-en-chile-deja-15-heridos/?fb_action_ids=10152273887446583&fb_action_types=og.recommends

 

Una bomba de estruendo estalló anoche en un supermercado de la ciudad portuaria de Viña del Mar. Esto sucedió un día después de que otra bomba detonara en la estación de metro Escuela Militar, en la capital Santiago, y dejara 14 heridos en lo que fue catalogado como el peor atentado de Chile desde el regreso a la democracia en 1990.

En Viña del Mar, el explosivo casero detonó dentro de un contenedor de basura cerca de las 21:00 hora local y ocasionó lesiones a una limpiadora del supermercado Tottus, Edith Mardones Gamboa, de 43 años, tal como informó el diario local El Mercurio esta mañana.

Mardones fue dada de alta horas después de ser atendida en un centro de salud por lesiones de la bomba, que fuentes policiales precisaron consistía en metales con ácido muriático dentro de una botella de plástico.

Bajo las ordenes del fiscal Patricio Toro, miembros del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de los carabineros (policía militar) realizaron las primeras pericias en busca de los responsables, mientras que los detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) trataban de identificarlos en las cámaras de seguridad del comercio.

Heridos en el Metro de Santiago

La explosión en la capital chilena sucedió el lunes en una galería muy cercana a la concurrida estación Escuela Militar del prolijo barrio de Las Condes, por donde pasan al menos 150.000 personas al día.

Bajo la misma modalidad de la bomba de Viña del Mar, el explosivo se encontraba en un cesto de basura al momento de su detonación.

En esa oportunidad, la explosión dejó 14 personas heridas, entre ellas algunos con fracturas externas y una víctima que sufrió amputación de dedos.

Primeros sospechosos

En cuanto a los responsables del atentado del lunes, la fiscalía chilena identificó a tres sospechosos basándose en las 21 cámaras de vigilancia que se encuentran instaladas cerca de la entrada del Metro de Santiago, así como en datos biológicos levantados en el lugar del hecho.

Información publicada por los diarios locales dan cuenta de una lista de 50 individuos, entre los cuales se encontrarían los culpables, vinculados a células antisistema. Los investigadores utilizarán imágenes de archivo de la lista de sospechosos y las compararán con los rasgos físicos de los presuntos delincuentes.

El fiscal regional Francisco Bravo sostuvo que el aparato se colocó unos 20 minutos antes de que ocurriera la explosión, según le dijo a CNN. Según otro fiscal, Christian Toledo, quien se está dedicando exclusivamente a la investigación, se averigua la posible conexión entre la bomba del metro y el fallo de la Corte Suprema ese mismo día que había ratificado la condena contra tres exlautaristas (grupo mapuches anarquistas), declarados culpables de la muerte en 2007 del cabo Luis Moyano, quien intentó frenar el atraco del Banco Security.

Los tres exlautaristas sentenciados habían expresado en un comunicado desde la cárcel en enero de 2012 que eran inocentes y que sus condenas habían sido parte de una “ficción de los tribunales militares”.

“En nuestra condición de enemigos del Estado chileno somos caras concretas que desplegamos una forma de vida opuesta, donde nada tenemos que ver con normas, valores y sometimientos impuestos por los ricos y sus estructuras. Somos prisioneros de un Gobierno de ricos y para su clase, donde el Estado con odio parido nos mantiene rehenes de un marco jurídico en sus cárceles empresas”, manifestaron los exlautaristas.

Otra versión vincula a los atentados con el aniversario del golpe de Estado de Augusto Pinochet de 1973.

Bachelet afirma que aplicará mano dura

Michelle Bachelet, presidente electa en marzo para los próximo cuatro años, aseguró que no le “va a temblar la mano frente a acciones como ésta”.

En una reunión que encabezó ayer con el Comité Operativo de Seguridad (conformado por policías, jueces y políticos), conformado para trazar acciones coordinadas en el tema, señaló que “el país entero se encuentra conmovido por este acto de violencia y cobardía” .

“He citado al Comité Operativo de Seguridad, conformado por las policías, las autoridades judiciales y políticas para coordinar todas las acciones necesarias que nos permitan reforzar el trabajo de seguridad pública y llevar cuanto antes a los autores de este acto terrorista ante la ley”, informó.

La presidente buscó mantener la calma en la población y ordenó al ministro del Interior Rodrigo Peñailillo que refuerce la seguridad en los metros y en las áreas de concurrencia.

A un día del 11 de septiembre, aniversario del golpe del expresidente Augusto Pinochet, el Gobierno envió hoy 500 policías a custodiar la seguridad del metro y 2.300 efectivos más para recorrer la ciudad.

Además, los carabineros informaron la creación de una Dirección Nacional de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal liderada por Bruno Villalobos Krumm con el objeto de “optimizar los recursos humanos, logísticos y de información relevantes en torno a las áreas de gestión tácticas y operativas”.

Por su parte, Álvaro Elizalde, secretario general de Gobierno, invocó a la unidad de los diferentes sectores políticos, previamente a la reunión sostenida con la presidente.

“Las sociedades cuando enfrentan este tipo de dificultades son sometidas a prueba, y deben responder con unidad. Por eso el sentido de la reunión que va a encabezar la presidenta de la República con su comité político, de reunirse con todos los partidos políticos del más amplio espectro para, todos unidos, dar una respuesta enérgica de que en Chile es inaceptable conductas y crímenes tan graves como los acontecidos el día lunes”, recalcó el funcionario.

Además pidió que vayan a prisión no sólo los responsables materiales de estos crímenes, sino también sus autores intelectuales.

El senador Alberto Espina del partido Renovación Nacional (RN) indicó que Chile reaccionó tarde ante el conocimiento de que hoy existen grupos violentos que cometen actos de terrorismo.

“La actual legislación, que aún cuando requiera perfeccionar las atribuciones de los fiscales y de los policías, permite perfectamente obtener resultados que logren detener y condenar a los autores de este delito que tiene una pena que puede fluctuar entre 20 años y presidio perpetuo”, indicó.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Chile sigue creciendo, a toda marcha

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 9/12/13 en:  http://www.rionegro.com.ar/diario/chile-sigue-creciendo-a-toda-marcha-1414249-9539-nota.aspx

La economía de Chile sigue creciendo y a muy buen ritmo. Con el de Perú, uno de los mejores de nuestra región. El “modelo” chileno, abierto y basado en una economía de mercado, funciona bien. Hace progresar. La democracia chilena, bien consolidada, acompaña con instituciones sólidas, respetadas por todos. Todo lo contrario al caos venezolano que muestra, en cambio, el fracaso rotundo del populismo, del dirigismo, de la ignorancia, del capricho y de las mendaces fantasías de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Es cierto, Chile ingresa ahora en una nueva etapa, después del esperado triunfo (en primera vuelta) de Michelle Bachelet. Pero lo hace en una envidiable situación económica, sin mayores sorpresas o herencias bajo la alfombra.

Arrastra todavía, pese a lo mucho que ciertamente ha adelantado todo a lo largo de las últimas décadas, un problema de pobreza y desigualdades que deberá corregir. También una cierta dependencia del precio del cobre y un sector energético con su oferta y su demanda demasiado ajustadas.

Chile tiene, cabe destacarlo, el más alto PBI per cápita de toda América Latina. O, lo que es lo mismo, el más alto ingreso per cápita de nuestra región. Unos 22.362 dólares, promedio.

Está entonces al nivel de los países ya desarrollados. En esto nos ha reemplazado en el liderazgo regional que alguna vez tuviéramos y sigue ampliando la distancia. Ocurre que mientras ellos acertaron con su modelo de desarrollo y lo mantuvieron con la necesaria coherencia, nosotros nos equivocamos cada vez que pudimos y nos hemos hundido en el populismo.

La calidad de la dirigencia política (de todos los colores, por igual) en ambos países ha sido –al menos en mi opinión– uno de los importantes factores diferenciales. Obviamente, en claro beneficio de Chile.

La inflación chilena es razonable: del 3% anual. La argentina, en cambio, del 2% mensual. El desempleo chileno está algo por debajo del 6%. El argentino, sólo Dios sabe.

En el 2012, Chile creció un 5,6% de su PBI. Este año lo hará presumiblemente a cerca del 5%. La Argentina está estancada, creciendo a menos del 2% anual de su PBI. Chile avanza al ritmo de su producción de cobre (es el mayor productor del mundo, al menos por ahora, desde que Perú se le está acercando rápidamente) y de su fuerte consumo interno.

Chile tiene una clase media fuerte, pero algo endeudada. Con altas expectativas de progreso, que se han estado cumpliendo. Salvo en materia de salud y educación, servicios ambos que están en manos privadas y son, por ahora, factores que contribuyen a las desigualdades, puesto que el acceso a las mejores oportunidades depende –en estos capítulos– del nivel de ingresos de cada persona.

La pobreza chilena afecta oficialmente en el 14,4% de la población total. Ésa es una franja de gente que todavía gana menos de 500 dólares mensuales. El 1% más rico de la sociedad se lleva el 31,5% de los ingresos totales. Vive muy bien, como en pocas partes del mundo. Un ajuste tributario parecería, entonces, estar en el radar de los políticos. Hecho con prudencia y coherencia, debiera contribuir a mejorar este particular perfil, aun algo opaco, de Chile.

Para celebrar lo de Chile, pese a que nuestros políticos parecerían estar empeñados más en buscar las razones para no imitar a Chile, que en animarse a emular todo lo bueno que el país vecino ha hecho, más o menos silenciosamente.

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

¿Logrará el terrorismo de izquierda chileno setentista permanecer en la impunidad?

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 25/9/13 en: http://www.eldiarioexterior.com/emilio-j-cardenas-42916.htm

 

La noticia periodística viene de Chile. A primera vista luce intrascendente porque no parecería (a primera vista) ser demasiado importante.

Pero, como veremos, ciertamente lo es. Porque se refiere a hechos criminales abominables, que ocurrieron en ese país, aunque hace ya más de tres décadas, que lo cierto es que aún están absolutamente impunes.
La “Fundación Simón Yévenes” -que lleva el nombre de un dirigente vecinal asesinado en agosto de 1970 por una de las organizaciones de la guerrilla marxista chilena, el Frente Popular Manuel Rodríguez (FPMR)- presentó una denuncia formal ante la justicia de su país, solicitando que se investiguen 106 atentados, homicidios, secuestros y lesiones graves. Todos ellos acaecidos a partir del 4 de noviembre de 1970, cuando asumiera el gobierno el ex presidente Salvador Allende Gossens, y todos aparentemente cometidos por parte de las distintas organizaciones armadas marxistas que en Chile recurrieron a la violencia contra civiles inocentes para sembrar indiscriminadamente el terror en ese país. Al mismo tiempo que fenómenos bien parecidos aparecieron también en varios otros países de nuestra región.
Entre ellos, el atentado que dejó muerto a Simón Yévenes, así como el que le costara la vida al ex vice-presidente de Chile, Edmundo Pérez Zujovic, el 8 de junio de 1971. En todos los casos, en clara violación de los derechos humanos de las víctimas y de sus familiares.
La Corte de Apelaciones de Santiago, a través de su presidente, Alfredo Peiffer, acogió la denuncia referida y remitió -como claramente correspondía- todos los antecedentes respectivos a la fiscalía.
La denuncia pide inter alia que se cite a declarar como testigos, al ex presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Tellier, quien en su momento fuera el ex jefe militar del MIR; a la popular ex presidente de Chile, Michelle Bachelet, ahora nuevamente candidata a la presidencia, quien fuera médico de miembros del FPMR; y a su ex pareja: Alex Vojkovic Tries, quien a su vez fuera el vocero del FPMR, entre 1985 y 1987.
Ocurre que en América Latina las Convenciones de Ginebra de 1949, la columna vertebral del Derecho Humanitario Internacional, son apenas “letra muerta”. Con excepción de Perú y ahora también de Colombia. Pese a que esas normas son jus cogens esto es, de aplicación directa y obligatoria en todos los Estados.
En la mayoría de los países de nuestra región, incluyendo concretamente a la Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, esas importantísimas normas -que han simplemente codificado la costumbre internacional- no se aplican. Es como si no existieran. Están rodeadas de un muro sospechoso silencio judicial. No existen, curiosamente, pese a haber sido ratificadas y transformadas en derecho interno. Especialmente, la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, aplicable específicamente a los “conflictos armados internos”, como los que estallaran en los cuatro países antes nombrados, en la trágica década del 70.
Esto es así, pese a que la Corte Internacional de Justicia sostuviera que esas normas son aplicables a este tipo de enfrentamientos armados. Lo que ocurrió en el sonado caso “Nicaragua”. Y  a que la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en el caso “La Tablada”) adoptara idéntico criterio, recordando que la cláusula común 3° de todas esas convenciones (que es la que sintetiza la protección conferida a los civiles inocentes) es ciertamente de aplicación directa también en los “conflictos armados internos”.
Pero la realidad es que en la Argentina, por ejemplo, se sostiene que no hubo nunca un “conflicto armado interno” y, por consiguiente no hubo “crímenes de guerra” (esto es “delitos de lesa humanidad” cometidos durante los “conflictos armados internos”). Sólo hubo, sostienen, delitos comunes, respecto de los cuales ya no es posible accionar, porque han corrido las prescripciones del caso. Por eso es que hay ex responsables directos o indirectos de gravísimas atrocidades, que hoy están transformados en legisladores, filósofos de la realidad, periodistas con alguna inmerecida notoriedad, o hasta presidentes. Como si ellos simplemente no hubieran sido responsables de nada. Directa o indirectamente. De nada.
Solamente hubo, dicen, insurgencia o en todo caso bandidismo. Esto es enfrentamientos armados desorganizados, aislados, esporádicos y de corta vida. De poca intensidad, entonces. Frente a esto, las miles de muertes que, hoy se sabe, son atribuibles a las organizaciones guerrilleras en la Argentina se disfrazan hábilmente de “actos aislados”. Pese a que sus responsables tenían organización militar, controlaron territorio, operaron con su propia oficialidad y hasta con tribunales militares. Y, peor aún, pese a que además está probado que los conflictos armados internos que asolaron a la región y dieron lugar al también abominable terrorismo de Estado, tenía un fuerte apoyo externo, del que se vanagloriara alguna vez el propio Fidel Castro, cuando -en declaraciones del 4 de julio de 1998- admitiera expresamente su papel activo en la promoción -y sostenimiento- de la subversión marxista regional, en procura de crear lo que el mismo llamara: un “Vietnam gigante”.  Cabe agregar que, advertido que fuera por sus correligionarios, de la gigantesca gravedad de su formal reconocimiento, Don Fidel se llamó -desde entonces- a silencio total. Hasta por su propia seguridad personal al deambular por el mundo, particularmente después de la creación del Tribunal Penal Internacional.
Entre 1969 y 1979, las organizaciones guerrilleras y terroristas, representadas principalmente por el ERP, Montoneros y otras estructuras de menor envergadura militar, cometieron 21.644 atentados (uno cada cuatro horas, durante diez horribles años, entre los que se contabilizaron 1.501 homicidios; 1.746 secuestros, y 5.052 colocaciones de bombas. Estos datos surgen de la causa 13, donde se dictara la sentencia condenatoria de la Junta Militar, en 1985.
Con lo antedicho sobre la mesa, la pregunta es: ¿logrará la justicia chilena que los crímenes de la izquierda marxista de los 70 no sigan en la mayor de las impunidades? Admito que soy escéptico, pero todas las posibilidades están abiertas. Como lo están también en la Argentina, cuando el largo ciclo de los Kirchner, que ya ha comenzado a agotarse, finalmente se termine.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

ALARMA EN CHILE

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Mauricio Rojas, primero exiliado en Suecia, luego radicado en España y ahora vuelto a Chile, su país natal, explica desde la institución liberal de la que  integramos el Consejo Académico los dos junto a otros amigos, dirigida por el gran Axel Kaiser y acompañada por Ángel Soto y otros destacados profesionales y financiada generosamente por empresarios de la talla de Nicolás Ibañez. Nos advierte Rojas que la candidata favorita en las encuestas para las próximas elecciones, Michelle Bachelet, promete revertir lo que estimamos bueno en Chile y “está dando un peligroso giro chavista”, naturalmente “con fuertes ribetes populistas” y propone incrementar enormemente los impuestos para repartir en los mal llamados “derechos sociales”. Respecto de posibles vallas institucionales, el actual asesor de Bachelet, Fernando Atria, manifestó que “el problema constitucional chileno es algo que tendrá que resolverse por las buenas o por las malas”. Otras voces también han informado sobre estos signos que se presentan en el horizonte, tales como las también autorizadas voces de Luis Larraín, Carlos Cáceres, Hernán Büchi  y algunos profesionales del equipo del actual presidente a pesar de algunas políticas erradas de esa misma gestión tal como personalmente he consignado en otras columnas.

En las elecciones primarias que tuvieron lugar el 30 del pasado mes de junio, Bachelet obtuvo el 75% de apoyo y triplicó al oficialismo. Si los antedichos pronósticos tenebrosos se concretaran, no habrá más ejemplo de sensatez y cordura en América latina, ni se podrá seguir con el latiguillo de que aun un gobierno de izquierda sigue los lineamientos básicos del mercado libre y el poder con facultades limitadas, ya que esto podría extenderse al incendio en Brasil por aquello de “menos circo y más pan”, a las últimas ambigüedades graves del jefe de estado peruano y las expresiones del uruguayo que afirma que “se necesitan más Chávez”. Por supuesto que todo es una cuestión de grado y hay diferencias entre uno y otro régimen debido al funcionamiento de la oposición y las instituciones vigentes, pero de todos modos se hace necesario redoblar esfuerzos educativos y culturales al efecto de defenderse de posibles avalanchas y no caer en lo que viene ocurriendo en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Argentina para no mencionar las aberraciones cubanas.

Simultáneamente a las faenas que estimulen debates abiertos de ideas para mostrar los fundamentos de una sociedad abierta, se hace necesario reiterar reflexiones sobre refuerzos institucionales para no correr riesgos mientras las antedichas labores tienen lugar al efecto de que no se venga la estantería abajo de modo prematuro. En esta materia no es pertinente quedarse de brazos cruzados y esperar milagros. Como bien ha dicho Einstein “no pueden esperarse efectos distintos insistiendo en las mismas causas”.

Ningún liberal sostiene que se ha llegado a un punto final para maniatar al Leviatán (ni en ningún otro aspecto puesto que estamos siempre inmersos en un proceso evolutivo en el que las corroboraciones son provisorias abiertas a posibles refutaciones). El lema de la Royal Society de Londres ilustra a las mil maravillas el punto: nullius in verba (no hay palabras finales).

Como he recordado en otras oportunidades, el premio Nobel Friedrich Hayek ha dicho en las primeras doce líneas del primer tomo de su Derecho, legislación y libertad que los esfuerzos de los liberales realizados hasta el presente para contener los desbordes de los aparatos estatales “han sido un completo fracaso”, por lo que en le tercer tomo de la mismo obra sugiera medidas para limitar al Poder Legislativo. Por su parte, Bruno Leoni en La libertad y la ley sugiere lo propio para el Poder Judicial, todo debido a que la democracia ha mutado en cleptocracia. Es decir, en lugar de que las mayorías respeten los derechos de las minorías tal como lo han enseñado los Giovanni Sartori de todas las épocas, han surgido dictadores electos que roban propiedades, libertades y sueños de quienes están supuestos de proteger.

En esta nota a vuelapluma volvemos a insistir con la propuesta de  Montesquieu que es aplicable al Poder Ejecutivo. En efecto, nada menos que en Del espíritu de la leyes, el autor mantiene en el segundo capítulo del Libro Primero que “El sufragio por sorteo está en la índole de la democracia”. A primera vista esto puede resultar fantasioso pero si se le da una segunda y atenta mirada se comprobará que los incentivos trabajarán en dirección a fortalecer las garantías a los derechos de las personas.

Si son correctas las consideraciones de pensadores como Douglass North, Ronald Coase y Harold Demsetz en cuanto al valor y la trascendencia de los incentivos, concluimos que el sistema del sorteo, dado que cualquiera puede ser candidato y seleccionado, la primera reacción será defender la vida y las haciendas de cada uno, lo cual se transporta a la limitación al poder que es, precisamente, lo que se necesita en lugar de consumir glándulas salivares y tiempo en relatar anécdotas irrelevantes sobre las personas de los candidatos y los partidos que ellos representan, partidos que se concentrarán en los postulantes al Congreso.

Karl Popper ha escrito en La sociedad abierta y sus enemigos que la pregunta de Platón respecto a quien ha de gobernar está mal formulada, puesto que de lo que se trata es de fortalecer instituciones “para que el gobierno haga el menor daño posible”.

En caso de que lo sugerido por Hayek, Leoni y Montesquieu no pareciera adecuado, deben proponerse otros caminos pero no es posible ni conveniente la inercia y la pereza mental por concebir nuevos límites al poder en vista de las alianzas y coaliciones que el sistema actual genera, no solo en los países mencionados sino también en Europa y en Estados Unidos. En este último caso a contramano de la preocupación consignada por Jefferson en 1782 en cuanto a que “Un despotismo electo no es el gobierno por el que luchamos”.

Invito a pensar y trabajar las neuronas en dirección a evitar los tremendos abusos y atropellos que se están sucediendo por parte de los “primeros mandatarios” que proceden como primeros mandantes. No se trata simplemente de alargar la cadena sino de cortarla para respetar la dignidad y la autonomía de cada uno en lugar de tratar a las personas como una masa amorfa susceptible de ser manipulada, regimentada y domesticada por gobiernos inescrupulosos y adiposos que atropellan todo a su paso.

Espero que estas noticias desagradables sirvan para que muchos distraídos se den cuenta que no pueden seguir haciendo arbitrajes como si nada ocurriera en su entorno con la esperanza de que otros sean los que le dediquen tiempo y recursos para enderezar entuertos y ellos ser  cómodos “free riders”. Todos a los que les interesa vivir civilizadamente deben contribuir a que se comprendan las ventajas de la libertad. No es posible mirar para otro lado y pretender que sean los vecinos los que calmen los incendios y creer que es una hazaña heroica el limitarse a votar cada tantos años y todavía pontificar sin ruborizarse sobre quien es el menos malo de los candidatos en un proceso siniestro de plano inclinado. Hay que arremangarse y trabajar en lo más difícil que se concreta en la gimnasia de lo que se encuentra de las cejas para arriba y no en la estúpida “militancia” que recuerda a obediencias ciegas y verticalismos impropios de la sociedad civil y otros pasatiempos inútiles…y en medio de esta apatía superlativa todavía hay quienes machacan con aquello de que “todos somos responsables” descalificando a los pocos que trabajan cotidianamente para curar malarias y encaminarse al respeto recíproco.

Por último, cito a Carlos Alberto Montaner en relación con las actuales protestas callejeras en Chile: “Hay algo terriblemente autoritario e hipócrita en el comportamiento y las demandas de esos estudiantes chilenos. Lo terrible es que ellos, que esperan que otros les paguen sus estudios […], cuando terminan sus carreras suelen o intentan convertirse en profesionales económicamente exitosos. Para ellos el lucro sólo es malo cuando lo persigue el otro. Esto se llama cinismo”.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer Rector de ESEADE.