Nicolás Dujovne, frente a la tragedia de los comunes

Por Adrián Ravier.  Publicado el 22/5/18 en: http://www.notiar.com.ar/index.php/economia/85627-nicolas-dujovne-frente-a-la-tragedia-de-los-comunes-por-adrian-ravier

 

 

Garret Hardin escribió un artículo en 1968 titulado “La tragedia de los comunes” en el que describe una situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les convenga que tal destrucción suceda.

 

Se da un caso de trampa social en el que se enfatiza un conflicto social sobre el uso de los recursos comunes al implicar una contradicción entre los intereses o beneficios de los individuos y los bienes comunes o públicos. En palabras de Barry Schwartz: ¿Cómo escapar del dilema en el que muchos individuos actuando racionalmente en su propio interés, pueden en última instancia destruir un recurso compartido y limitado, incluso cuando es evidente que esto no beneficia a nadie a largo plazo?

La política económica argentina está presa hoy de esta misma tragedia tal como lo relató Hardin hace exactamente 50 años. ¿Quiénes son estos individuos y qué objetivos contrapuestos persiguen?

Objetivos comunes y contrapuestos

El objetivo común de todos los ministros del área económica es que la economía deje atrás décadas de estancamiento y emerja una sociedad pujante, insertada en el mundo. Para ello, es necesario sortear varios desequilibrios heredados alcanzando una serie de objetivos secundarios como el equilibrio fiscal (Nicolás Dujovne), la estabilidad monetaria (Federico Sturzenegger), un nivel de impuestos moderado o bajo (Leandro Cuccioli), una infraestructura energética y de transporte adecuada (Juan José Aranguren y Guillermo Dietrich) que permita alcanzar el potencial de producción (Francisco Cabrera) y de la agroindustria (Luis Miguel Etchevehere), con un tipo de cambio competitivo que permita el turismo (José Gustavo Santos) y garantice el pleno empleo (Jorge Triaca). Claro está que el Gobierno eligió un camino gradual para cubrir estos objetivos donde es vital el financiamiento externo (Luis Caputo), pero los desencuentros han sido la norma.

Algunos ejemplos recientes muestran las contradicciones entre ministros: Dujovne acepta la propuesta de la oposición y Cuccioli reglamenta el impuesto a la renta financiera propuesto por la oposición, pero esto complica a Caputo y el financiamiento del déficit fiscal; mientras se devalúa el dólar, Santos celebra que el turismo local se vuelve más atractivo, pero Sturzenegger se preocupa porque se acelera la inflación; mientras el propio Sturzenegger sube tasas de interés para evitar la crisis cambiaria, la actividad económica se resiente, y con ello Cabrera encuentra nuevos obstáculos para animar la producción, a la vez que Dujovne pierden puntos de recaudación; mientras Dietrich impulsa la obra pública en infraestructura para acelerar el crecimiento, el déficit fiscal financiero se incrementa, a lo que de nuevo Caputo debe encontrar financiamiento.

Gustavo Lopetegui y Mario Quintana coordinaban en los papeles a los Ministros, pero no parecían tener el poder suficiente.

Nicolás Dujovne acaba de ser elegido como el “Super-Ministro” de Economía que muchos pedíamos y es que los esfuerzos individuales no parecían confluir a buen puerto. Dujovne podrá vetar de aquí en más aquellas políticas que los distintos ministros propongan y vayan en contradicción con sus objetivos. Esto, a priori, nos deja tres buenas señales para el mercado: 1) su formación como economista lo muestra mejor preparado que Lopetegui y Quintana para cubrir esta función; 2) el Gobierno parece reconocer con esta “nueva función coordinadora” las incompatibilidades comentadas; 3) que sea Dujovne y no otro, prioriza de alguna forma que el foco esté puesto en Hacienda, es decir, en el desequilibrio fiscal.

Después de todo, si se reduce el desequilibrio fiscal, la autoridad monetaria reducirá la emisión de pesos tanto para monetizar el déficit fiscal como para comprar los dólares que adquiere el Tesoro al tomar deuda, además de que pueden empezar a evaluarse reducciones de impuestos. Sin emisión monetaria se baja la inflación y sin deuda externa se resuelve el atraso cambiario que promueve un enorme déficit de cuenta corriente. Sin inflación, ni atraso cambiario, y con menos impuestos se promueve la inversión, lo que fomenta el crecimiento, y con ello un mayor bienestar. La baja del gasto público puede postergar la inversión en obra pública e infraestructura, lo que puede resentir en el cortísimo plazo la actividad económica, pero el desafío es atraer inversión privada para estos sectores.

Nos demoramos dos años, pero finalmente el gobierno parece haber encontrado el origen del problema. Eso al menos puede deducirse del discurso del Presidente Macri, y de esta nueva función que adquiere el Súper-Ministro.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Gloria Álvarez en Argentina: “El liberalismo necesita bajar a tierra”.

Por Belén Marty: Publicado el 2/12/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/02/gloria-alvarez-en-argentina-el-liberalismo-necesita-bajar-a-tierra/

Con una agenda completa, Gloria Álvarez, la politóloga que emocionó a casi un millón de personas con su discurso antipopulista en las redes sociales, visitó Argentina por primera vez luego de una gira por Uruguay. La joven, además de ser entrevistada por diversos medios nacionales, disertó sobre “República versus Populismo”, y se reunió con el polémico periodista Jorge Lanata y con el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere.

Álvarez, egresada de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, expuso el pasado lunes ante más de 300 interesados en el auditorio de la Fundación Banco Ciudad. Fue la tercera, y la más colmada conferencia que dio la joven guatemalteca desde que llegó al país el 27 de noviembre —después de haberse presentado en la Universidad de San Andrés y la Universidad del CEMA.

“La nafta que alimenta al populismo es la corrupción y la división de la ciudadanía en pueblo y antipueblo”, sostuvo Álvarez durante su exposición. Además destacó la frase del periodista argentino Mariano Grondona: al “populismo le gusta tanto los pobres que los multiplica”.

Álvarez habló en la legislatura porteña sentada en lo que fue el despacho de Eva Perón. (Nueva)

Insistió en sus exposiciones que el populismo se sirve de la manipulación, de una inexistencia de división de poderes y una deficitaria institucionalidad, todo lo contrario a lo que pregona una república limitada.

Para ella “la república propicia el diálogo e intercambio de ideas, el equilibrio de poder, la meritocracia, el empoderamiento de los ciudadanos y la defensa de la libertad y la propiedad de los individuos”.

“El populismo se basa en educar a la gente para que sea víctima. Los convence de que no pueden, les baja la autoestima, empujando a la gente a no querer tomar riesgos y ver al Estado como un papá y una mina de oro. Y así el populismo se garantiza el poder en Latinoamérica”, agregó la politóloga y comunicadora.

La ultima conferencia de Álvarez en Argentina se realizó en el auditorio del Banco Ciudad en Buenos Aires. (Twitter)

Criticó en sus disertaciones el uso del término “pueblo” ya que afirma que es imposible definir quiénes están detrás de ese colectivo semántico.

“¿Quién es pueblo?, ¿el pueblo siente?, ¿el pueblo sabe?, ¿el pueblo elige? ¿Puedo ir a tocarte la puerta de tu casa, pueblo? Cristina Kirchner habla de ti, Mujica habla de ti, Maduro también”, ironizó Álvarez.

Evidenció que en un país donde se intercambian ideas y se debate “no se intercambian balas”, e hizo una analogía con el fútbol. “Puesto en términos de fútbol, el deporte que los latinoamericanos seguimos, para la república el Gobierno es un árbitro, la gente está en la cancha ejerciendo los derechos básicos. Y como siempre hay alguno que hace una falta con el derecho de otro, el Gobierno arbitra entre ellos. Mientras el Gobierno más haga de árbitro mejor se portan los jugadores. El populismo en cambio quiere ser árbitro, defensor, delantero y dueño del estadio”, explicó.

En diálogo con PanAm Post, Álvarez resaltó la importancia de “bajar a tierra” el mensaje liberal, pasar de un lenguaje académico a un lenguaje más sencillo, que lo pueda absorber cualquier ciudadano de a pie.

Victoria Tartaglia, asistente en la conferencia del Banco Ciudad, mencionó la importancia de comunicar con sencillez las ideas de la libertad. “Lo revolucionario de Gloria Álvarez es que logra transmitir el concepto generando empatía con el público, con palabras que tienen connotaciones positivas y están aceptadas en la sociedad”.

Álvarez llegó a Argentina de la mano de las organizaciones Red por la Libertad, Comunicar Libertad, la Fundación Libertad y Progreso y la Fundación Libertad de Rosario.

El manual populista

El político populista busca primeramente polarizar a la sociedad y engendrar odio, dice Álvarez, para luego tratar de eliminar el poder legislativo y transformarlo en un brazo más del Ejecutivo. Tras lograr eso, se lanzará sobre el Judicial para corromperlo y manipularlo. “Si continúa en su camino, el populista intentará reformar la Constitución para perpetuarse en el poder, limitar la propiedad privada y la libertad de prensa”.

“Cualquier semejanza con la realidad argentina es pura coincidencia”, advirtió.

¿La culpa es de España?

Para la republicana de Guatemala y directora de proyectos del Movimiento Cívico Nacional (MCN) de su país, “España no puede darte lo que nunca tuvo”, dice en relación a la falta de la defensa de los derechos individuales y la inexistencia de un verdadero libre mercado.

“España nunca trajo el capitalismo a América porque no lo tuvo en el momento de la conquista, como bien nos dijo Ortega y Gasset. Pero a muchos les servía echarle la culpa a España de los problemas de acá. Y cuando España no estuvo más, se le echó la culpa a Estados Unidos o a las oligarquías”, dijo.

La politóloga libertaria aseguró que lo que hubo en la región latinoamericana fue mercantilismo estatal, privilegios para una élite cercana al Gobierno, y una ley politizada, todo lo contrario al laissez-faire.

“Como dice [el periodista peruano Álvaro] Vargas Llosa, nos hicieron creer que teníamos repúblicas por las luchas independentistas, pero el fantasma colonial permaneció intacto en América Latina, y heredamos la sociedad estamental, con las mismas reglas y preceptos de la época colonial”, manifestó.

La oposición al kirchnerismo

Antes de volverse a Guatemala, Álvarez se reunió con el periodista argentino de Periodismo para Todos, Jorge Lanata, horas antes de su último programa del año. Hablaron de populismo, corrupción e intercambiarom experiencias de Argentina y Guatemala.

Finalmente, almorzó con el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), grupo opositor al kirchnerismo, quien le describió la situación del agronegocio y de los altos impuestos (retenciones) a las exportaciones —que llegan a más del 30% del total en el caso de la soja. Luis Miguel Etchevehere no pudo dejar de advertir sobre los peligros que existen cuando un Gobierno puede decidir sobre la propiedad privada. “Hasta te pueden obligar a producir a pérdidas”, manifestó el ruralista.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.