El único “muro” impermeable es el de Chile

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 9/1/19 en: https://alejandrotagliavini.com/2019/01/09/el-unico-muro-impermeable-es-el-de-chile/

 

Los políticos necesitan construir muros, se diría que quieren contener a sus esclavos. Unos, para evitar que entren “extraños” a usufructuar el “estado de bienestar” coactivamente impuesto -y financiado- a sus súbditos. Y, entre estos políticos, Trump ha dicho que “si no les gusta el cemento, lo haremos de acero… será… más fuerte”.

El presidente está enfrentado con los demócratas, hoy mayoría en la Cámara Baja, porque quiere incluir US$ 5.600 millones en el proyecto de presupuesto para financiar el muro. Y, a falta de presupuesto aprobado, se ha producido el cierre del Gobierno más largo de la historia, unos 20 días, con 800.000 funcionarios sin recibir su paga.

Los demócratas califican de “inmoral” el muro, pero, políticos al fin, solo permiten destinar US$ 1.300 millones para la frontera, y podrían aceptar una “valla de acero”. Trump ha esgrimido la posibilidad de declarar una emergencia nacional “y construirlo muy rápido”, sin necesidad de pasar por el Congreso.

Ahora, también están los construyen para que la gente no salga -al estilo del de Berlín- como en la ciudad egipcia de Roseta, donde el mar del que partían las barcazas con emigrantes “ilegales” ha sido salvajemente amurallado. El primer ministro austriaco felicitó por un trabajo “ejemplar” a un militar egipcio, Al Sisi, que accedió al poder tras un golpe de Estado. “Desde 2016 ha impedido que los barcos partan hacia Europa y, cuando han zarpado, los ha devuelto”, alabanza que secundó el presidente del Consejo Europeo.

A pesar del autoritarismo de Al Sisi y la grave crisis económica, para obtener el apoyo europeo el régimen esgrime el puño de hierro, como contra con una oposición interna hoy encarcelada o desterrada y para sofocar la libertad de prensa. El especialista egipcio Mohamed el Kashef, desde su exilio, asegura que “no es cierto que hayan reducido a cero los flujos… han cambiado sus rutas… siguen apareciendo cuerpos egipcios en Libia”.

Y los hay quienes quieren construir “muros legales”. Ciertamente la Unión Europea (UE) tiene mucho de burocracia inservible, pero el Brexit, del modo en que se plantea, significa nuevas restricciones, como al movimiento de ciudadanos europeos en Gran Bretaña y la inversa. De momento, en el Parlamento, conservadores y laboristas se han unido, propinando al Gobierno una derrota, respaldando una enmienda a la Ley de Presupuestos que bloquea la capacidad económica -impide el eventual aumento de impuestos- del Ejecutivo para una salida sin acuerdo con la UE, el “Brexit duro”.

En fin, sin dudas el único “muro” eficaz ha sido el de Chile. Cuando era niño, el comentario generalizado en mi país, Argentina, era que los ciudadanos chilenos, muy pobres en aquel entonces, cruzaban ilegalmente la frontera. No había modo de detenerlos, llenaban las “villas miseria” y eran los principales delincuentes, decía el vulgo.

Hoy este flujo no solo que se ha detenido, sino que más bien son los argentinos los que quieren cruzar hacia Chile. Construyeron el mejor muro, el de la bondad: la paz, la libertad. Al contrario de los muros de acero y hormigón, Chile disminuyó sensiblemente la injerencia del Estado -el monopolio de la violencia- en el mercado, liberando la creatividad de sus ciudadanos y estableciendo la paz y la cooperación voluntarias en lugar de la coacción estatal. Así, se ha enriquecido al punto que es el segundo inversor extranjero en Argentina.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Simetrías franquistas

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 3/8/16 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/simetrias-franquistas/

 

Hace un tiempo volvió a desatarse el odio de ERC y Podemos en el Parlamento de Cataluña contra Ciudadanos, porque este grupo rechazó “condenar el franquismo”. Una de las grandes mentiras de nuestra izquierda es que sólo el franquismo era malo, mientras que el antifranquismo era bueno. Aderezan a menudo esta mentira acusando al franquismo de golpista y de haber provocado, en solitario, la Guerra Civil. Distorsionan espectacularmente la historia con el objetivo de presentar a los enemigos del franquismo como grandes amigos de la libertad, la justicia, la paz, la tolerancia y la democracia, un fabuloso camelo que no se tiene en pie.

Pero es que para la izquierda el camelo no es un accesorio: forma parte de su misma esencia, y no puede vivir sin él. De ahí la constante propaganda que diviniza a los suyos y demoniza a los otros, incluso cuando aparentemente los elogia. Aún recuerdo cuando en los años 1980 la izquierda simulaba reconocer a Manuel Fraga, con el supuesto elogio de que había “civilizado a la derecha”. La maniobra era artera y sutil, al dar dos cosas por sentadas: en primer lugar, que la derecha era incivilizada, y, en segundo lugar, que la izquierda no requería tarea civilizadora alguna, porque ya venía civilizada de casa.

El último acto de esa mentira es la llamada memoria histórica, que ni es memoria, porque no busca recordar, ni es historia, porque no pretende analizar el dolor del pasado sino utilizarlo para promover una agenda política del presente, que sigue profundizando en la mentira. Ahora la cuestión estriba en cargarse la transición (otra herencia envenenada de Zapatero), volver a agitar el fantasma de que en la Guerra Civil perdieron los buenos, y acusar a todo el que se oponga de “facha” o franquista. De ahí viene la urgente necesidad de cambiar los nombres de las calles desde Madrid a San Roque, donde le han quitado su avenida a Castiella, o retirar el busto de José María Pemán en el Ayuntamiento de Jerez, etc.

En todo este proceso, asimismo, hay unas interesante simetrías. No me refiero a la conocida confluencia de los fascistas con la izquierda, porque cualquiera sabe que los nazis y los comunistas tenían muchos puntos en común (véase “Lenin y Hitler” aquí: http://goo.gl/Ugff21). Me refiero más concretamente al franquismo en comparación con la izquierda española actual. La regulación del comercio, que profundiza ahora la izquierda en nuestro país, es franquista, lo mismo que las licencias de los hoteles que esgrime Ada Colau en Barcelona, presumiendo de progresismo.

El cierre del comercio exterior y el proteccionismo es un terreno típico para la confraternización entre fachas y progres. Por ejemplo, en el rechazo al libre comercio, o al comercio algo más libre, entre Europa y Estados Unidos, los eurodiputados de Podemos votan siempre junto a la ultraderecha de Marine Le Pen. Hombre, dirá usted, no son iguales. No digo que lo sean, pero en su odio a la libertad se parecen bastante ¿no?

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

Polémica por aeropuerto en medio de plantaciones de coca en Bolivia

Por Belén Marty: Publicado el 21/10/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/10/21/polemica-por-aeropuerto-en-medio-de-plantaciones-de-coca-en-bolivia/

 

Para el senador opositor Óscar Ortiz, la inversión fue “sobredimensionada” teniendo en cuenta que en la comunidad viven solo 21 mil habitantes

Evo Morales inauguró un “megaaeropuerto” con la pista más larga del país y con una inversión millonaria en Chimoré, en la provincial de Cochabamba, en el centro del país, con una comunidad de solo 21 mil habitantes. La pista, de 4 mil metros de longitud, está rodeada de plantaciones de hoja de coca.

El mandatario boliviano dio luz verde el 17 de octubre pasado para que el aeropuerto empiece sus operaciones civiles y militares. Funcionarán allí dos aerolíneas estatales y una privada. La obra costó unos BO$254,5 millones (más de US$37 millones) y tardó casi cuatro años en completarse.

La pista más larga de Bolivia se encuentra en una comunidad de 21 mil habitantes. (Paginasiete)

En una entrevista con ABC, el coronel boliviano Germán Cardona, comentó en el exilio en España sobre un informe en el que denuncia una red de narcotráfico en Bolivia, en que participan jerarcas políticos y militares. Asimismo, precisó que en Bolivia está plagada de fábricas de cocaína y mucha materia prima ingresa al país dede Perú y sale rumbo a Rusia, Irán y Venezuela, entre otros destinos.

PanAm Post conversó con el senador opositor y presidente de la Cámara de Senadores del Congreso de Bolivia Óscar Ortiz, sobre los motivos detrás de la construcción de este aeropuerto y sobre la reelección de Morales tras una posible reforma constitucional.

¿Cómo se explica la construcción del aeropuerto de Chimoré con la pista más larga del país en una comunidad de sólo 21 mil habitantes?

Es un aeropuerto que ya existía en la época en la que estaba la DEA en la lucha contra el narcotráfico pero han hecho una inversión millonaria en ampliarlo. Es un aeropuerto en el que esta ampliación no tiene justificación porque no tiene qué exportar.

Las bananas que se exportan a Argentina tienen que ir en camiones refrigerados, no van a ir en avión, además de que no se haría rentable la comercialización en esas condiciones. Lo mismo con la piña, que es lo único que se produce ahí, además de la coca.

Hay un sobredimensionamiento absoluto de la inversión que está haciendo Morales en esa zona. Ese aeropuerto, además, tiene la particularidad de tener la pista más larga del país, por encima de la de La Paz, de la de Santa Cruz y de la de Cochabamaba.

¿Pero cuál es la explicación oficial para ello?

El millonario aeropuerto de

No tiene explicación. Han sacado discursos políticos diciendo que este aeropuerto es un monumento a la soberanía porque antes la DEA lo usaba para combatir al pueblo boliviano.

Creo que es una visión netamente política, no se sabe netamente qué utilidad va a tener. En el mejor de los casos es un elefante blanco, en el peor de los casos habrá que ver para que otros casos se va a usar.

¿Se puede entender que se utilizará como narcoaeropuerto?

Bueno, es difícil afirmarlo porque no tenemos las pruebas. También siempre ha habido sospechas sobre aviones que vienen de Venezuela, sobre qué traen y qué llevan.

Está claro que puede haber un aeropuerto con muy poco control de vuelos y eso genera susceptibilidades.

¿Qué herramientas tiene la oposición para frenar la reelección de Morales?

Como diputados de la oposición hemos presentado varios recursos ante el Tribunal Constitucional. Creemos que no es constitucional que un presidente pueda cambiar la Constitución en su propio beneficio.

En Bolivia tenemos la adición de que siempre los cambios constitucionales han sido hacia el futuro, en beneficio del actual gobernante. Creemos que es una actitud absolutamente antidemocrática. Somos conscientes que no tenemos un Tribunal Constitucional que tenga la fortaleza que todos deseamos, dado que la mayoría son magistrados suplentes (luego de que el año pasado la gran parte de los magistrados titulares fueron suspendidos y separados de sus cargos).

A pesar de todas las demandas legales que ponemos, si se lleva adelante el referéndum haremos la campaña para trabajar en la ciudadanía para que gane el No. Creemos que hay una muy buena oportunidad para que gane el No dado que el pueblo boliviano ha sido muy celoso de guardar los equilibrios democráticos.

Evo Morales es el presidente que más tiempo estuvo en el poder en Bolivia. (RunRuners)

En las últimas elecciones el partido de Evo Morales perdió las elecciones nacionales, sus candidatos solo alcanzaron el 40 por ciento. Además, en un referendo que hubo sobre estatutos autonómicos que planteó Morales fueron rechazados en su mayor parte.

Por todo eso, creemos que hay un espacio para trabajar en el voto ciudadano.

¿Por qué la comunidad internacional no ve a Bolivia como un país autoritario?

Vemos que a la hora de la verdad no existe la comunidad internacional. Hay otros embajadores, otros representantes de Naciones Unidas, de la OEA, y al final de cuentas nadie se hace cargo de las supuestas garantías sobre la respetabilidad de los acuerdos suscritos bajo el acompañamiento de la comunidad internacional.

Si bien en Bolivia tenemos presos políticos, tenemos ochocientos bolivianos con repudio en el extranjero, personas exiliadas, quizás el número no es tan grande como puede ser en Venezuela, y por lo tanto llama menos la atención.

Pareciera que la corriente nacional, en contradicción con lo que dice la Carta Democrática Interamericana, es que mientras haya elecciones hay democracia. Pero no velan por el hecho de que el Gobierno después se rija por la Constitución, por las leyes, por el Estado de Derecho, todo lo que hace realmente a un democracia. No es solamente votar y ser reelecto, sino también gobernar democráticamente.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.