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La estupidez intelectual vs. la estupidez humana

Por Armando Ribas. Publicado el 4/6/14 en http://www.hacer.org/latam/?p=39695

 

Voy a hacer un nuevo esfuerzo por entender el mundo en que vivimos, a mi juicio plagado de malos entendidos filosóficos e históricos. Por no entender el mundo en que vivimos y por supuesto ignorar las razones por las cuales alcanzamos lo que William Bernstein denomina “El Nacimiento de la Abundancia”, se corre el riesgo de que muchos países sean incapaces de alcanzarlo, y otros de perderlo. Cada día estoy más convencido de la falacia que implica la noción de la Civilización Occidental y Cristiana. Tal como lo señala Bernstein hasta hace 200 años el mundo vivía casi como vivía Jesucristo. La pregunta pendiente entonces es cual fue la causa que determinara el progreso logrado desde entonces y así como el atraso histórico. Según esa vanagloria Occidental, existen dos mundos: el desarrollado y el subdesarrollado. Las respuestas a estas preguntas aparentemente no existen, al tiempo que surgen filosófica y políticamente los amantes de los pobres que crean más pobres. O sea los socialismos de todos los siglos.

Mi criterio es que existen tres mundos en nuestra historia universal. El primero es aquel que superó la estupidez humana, a partir de tomar conciencia de la existencia de la misma (Estados Unidos). El mundo en el que no habiendo conciencia de la naturaleza humana reina la estupidez y su consecuencia es el subdesarrollo (América Latina, con la salvedad de la Argentina histórica). Y el tercero es el mundo donde privó la estupidez intelectual que desarrolló el totalitarismo y puso al mundo al borde de la Apocalipsis en el siglo XX. Y todavía esas ideas en gran medida prevalecen en términos de la pretensión de igualdad y por supuesto políticamente el socialismo.

Pero antes de seguir adelante permítanme definir la estupidez de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española y así también del Webster. Conforme al primero la estupidez es: “Torpeza notable en comprender las cosas” y el segundo dice:”Lento en aprender, carencia de inteligencia; ausencia de agilidad mental. Podría decir que el mundo que inició el progreso se basó en el reconocimiento de la naturaleza humana, pero la historia de Europa muestra que por siglos privó la violación de los principios cristianos que se pretendían representar: “Dar al Cesar lo que es del Cesar; La parábola de los Talentos; la Parábola de la Hora Nona; Y El justo peca siete veces y el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”. Más tarde surgió el oscurantismo de la razón como consecuencia de lo que he denominado la estupidez intelectual. Y de la Diosa Razón surgieron los totalitarismos.

Pues bien en este proceso yo me voy a permitir dar un paso atrás en la historia del Iluminismo, e iniciar con la filosofía política de la Hélade donde encontramos el pensamiento de Platón que diera los primeros pasos del totalitarismo y así escribió: “La clase dominante tiene la virtud y el derecho a las armas. No debe participar en actividades económicas, tiene derecho a censurar y el país debe ser autárquico,pues sino los gobernantes serían dependientes de los comerciantes o serían comerciantes”.Lo que he denominado la estupidez intelectual proveniente de la Hélade, siguió sus pasos durante el Iluminismo con Rousseau, quien al igual que Platón en el ‘Contrato Social’ estableció que el denominado pacto social le otorgaba al cuerpo político poder absoluto sobre sus miembros, y lo denominó “soberanía”. Seguidamente planteó que lo que denominara la voluntad general representaba el bien común y consiguientemente se requería la creación de un hombre nuevo, y el individuo sería parte de la sociedad. En su discurso sobre la desigualdad determinó que ésta surgía de la propiedad privada y por tanto concluía que: “los frutos de la tierra pertenecen a todo el mundo y la tierra a nadie”. Así en la búsqueda del hombre nuevo llegó la Revolución Francesa y Robespierre con los jacobinos se encargó de ponerlas en práctica hasta que le costara su propia cabeza.
Años más tarde surgió la figura excelsa de Enmanuel Kant quien consideraba a Rousseau el Newton de las Ciencias Morales. Me voy referir a su enfoque ético-político, que a mi juicio siguiendo a Rousseau se constituyó en la exégesis de la moral racionalista que fundamentó al totalitarismo alemán. Kant estipuló que la naturaleza per se decidía el destino de la humanidad. Asimismo sostuvo que la razón se desarrolla en la especie y no en el individuo, que se constituye en el principio básico del historicismo y del colectivismo. Y siguiendo los pasos de Rousseau en su “Metafísica de la Moral” sostiene que “El soberano de un estado tiene solo derechos en relación a sus súbditos y no deberes coercibles” y continúa: “Aún la presente Constitución no puede contener ningún artículo que pueda hacer posible para algún poder del Estado resistir o detener al supremo ejecutivo en casos en que violara la Constitución”.

Demás está decir que sus imperativos categóricos constituyen la esencia de la moral racionalista que es la base del totalitarismo. En ese sentido vale destacar las consideraciones de Ayn Rand que dice: “Lo que Kant propone es un completo, total y abyecto desinterés; sostiene que toda acción es moral solo si se hace por deber. O sea que propone que la búsqueda de la propia felicidad es inmoral pues no se hace por deber”. Podemos decir que con este pensamiento viola un principio fundamental de la libertad tal como lo propuso John Locke. Por ello dice Ayn Rand: “El último monumento a Kant y a toda la moral altruista es la Rusia Soviética”. Igualmente Kant considera que el comercio es inmoral pues se hace por interés.

Pero volviendo a su filosofía de la historia en su “Idea para Una Historia Universal con un Sentido Cosmopolita” dice: “El medio que la naturaleza emplea para lograr el desarrollo de las capacidades innatas es el antagonismo”. Y continúa: “El hombre desea la concordia, pero la naturaleza, que sabe mejor lo que es bueno para la especie, desea la discordia”. O sea que la guerra como más tarde reconocería Hegel es el momento ético de la sociedad.

La tendencia original del pensamiento kantiano fue sin lugar a dudas un fundamento predominante del pensamiento de Whilhem Hegel. El se manifestó como veremos primeramente en el historicismo convertido en lo que he denominado el logo-teísmo. Siguiendo el pensamiento de Kant respecto a la razón en la historia determina que el Estado es la divina idea tal como se manifiesta en la Tierra. Es decir la confusión de la razón y la deidad. Por tanto concluye que: “El individuo tiene objetividad, verdad y ética solo como miembro del Estado”. Seguidamente en la noción absoluta del poder político, representado como el estado y por consiguiente en la virtud de la guerra frente a la concupiscencia del comercio. Y no menos importante la descalificación apriorística de los intereses particulares. O sea el desconocimiento del derecho a la búsqueda de la propia felicidad, y consecuentemente el desconocimiento de los derechos individuales.

Es indudable que el pensamiento de Hegel fue determinante de la supuesta ética política del poder absoluto en nombre del estado Y de este razonamiento determina lo que podemos considerar que es la eliminación del derecho a la libertad. Y siguiendo lo que considero el pensamiento de Kant, igualmente determina la inmoralidad del comercio, y al respecto dice: Si se confunde al Estado con la sociedad civil y su determinación se pone en la seguridad y la protección de la propiedad y la libertad personal, se hace del interés de los individuos como tales el fin último en que se unifican y en ese caso ser miembro del Estado cae dentro del capricho individual”. Ya debiéramos saber que cuando se considera que el interés privado es contrario al interés general, de hecho resulta que se magnifica el interés particular de los gobernantes que forman los estados.

Siguiendo entonces con el logo teísmo determinante del historicismo hegeliano, Hegel determina que: “la guerra es el momento ético de los estados”. Y dice al respecto: “La salud ética de los pueblos es mantenida en su equilibrio frente fortalecimiento de las determinaciones finitas , como el movimiento del viento preserva al mar de la putrefacción, sin el cual lo reduciría a una durable y perpetua quietud”.O sea surge la dialéctica hegeliana de la lucha entre los Estados. En virtud de ese pensamiento Kant Hegeliano surgió Hitler y el Nacional Socialismo (Nazismo) que determinara el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial.

Entonces llegó Marx que primeramente transformara la dialéctica hegeliana de la lucha entre las naciones a la lucha de clases. Así primeramente reconoce en el Manifiesto Comunista:”La burguesía durante su gobierno de escasamente cien años, ha creado más masivas y más colosales fuerzas productivas que todas las generaciones que le precedieron”. Después de haber sido quizás el primero que tomó conciencia de esa realidad, no obstante haberlas descalificado éticamente por:” no haber dejado otro nexo entre hombre y hombre que el desnudo interés propio, que es el cruel pago en efectivo” describe la realidad creada y dice: “una sociedad que ha conjurado tales gigantescos medios de producción.y de intercambio, es como un mago que ya no es capaz de controlar los poderes del mundo más bajo que ha llamado mediante su encantamiento”. Yo me atrevo a decir que el que no se enteró de la razón de ser del mundo que se había construido fue el y fue así que creo la ilusión de la creación del nirvana del mundo a través de la dictadura del proletariado y la desaparición de la propiedad privada. Así podemos ver que de esa teoría surgió la ilusión de una utopía que como previera Karl Popper surgió la violencia del comunismo y por supuesto los gulags. De allí nacieron Lenín, Stalin y los Gulags. Y esa violencia se apoderó de Cuba Fidel Castro mediante y la subversión en América Latina.

La caída del Muro de Berlín mostró el fracaso del comunismo, pero ya en 1899 Eduard Bernstein en las “Precondiciones del Socialismo” había previsto que al socialismo se podía llegar por la vía democrática. En mi criterio la demagogia. De esa fantasía surgió la Social Democracia en la Unión Europea y el Populismo “Etapa Inferior del Socialismo” en América Latina, más recientemente envuelto en el Socialismo del Siglo XXI.

Podemos ver como la lucidez de los intelectuales decidiera ese curso lamentable de la historia que hoy se presenta en la crisis europea y el populismo prevaleciente en América Latina. Pero ese daño existencial de los intelectuales todavía está presente en la supuesta lucha por la igualdad económica y la confusión de ignorar tanto como lo ignorara Marx que la vía del progreso no fue el capitalismo, sino el Rule of Law. Es decir el sistema que reconociera la naturaleza tal como o había previsto John Locke y Hume lo explicara diciendo humana: “La naturaleza humana es inmodificable si queremos cambiar los comportamientos tenemos que cambiar las circunstancias”. Los sistemas no son económicos sino ético políticos, y la economía es el resultado. Así en Europa la crisis surge del Estado de Bienestar que significa un gasto público que ronda el 50% del PBI y el populismo es la arbitrariedad política en nombre del pueblo. Así podemos ver la causa de la crisis europea y el subdesarrollo latinoamericano.

Pero la realidad no asusta a los intelectuales y ahora Marx esta presente en un nueva obra de Thomas Piketty: “Capital in the Twety First Century”. En ella sostiene que el capitalismo genera la desigualdad económica porque la rentabilidad del capital es mayor que la tasa de crecimiento del PBI. Y aparentemente esa obra está teniendo un gran éxito. Podemos ver que la demagogia que lleva a los políticos al poder es avalada siempre por la estupidez intelectual, que es la racionalización de la compasión por los pobres, que podríamos llamar el romanticismo político. Como dice Hanna Arendt: “Cuando se violan los derechos individuales en nombre de la compasión, desparece la libertad y la justicia.

 

Armando P. Ribas, se graduó en Derecho en la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en La Habana. Obtuvo un master en Derecho Comparado en la Southern Methodist University en Dallas, Texas. Es abogado, profesor de Filosofía Política, periodista, escritor e investigador y fue profesor en ESEADE.

 

 

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¿A dónde vamos?

Por Armando P. Ribas. Publicado el 20/7/13 en http://www.laprensapopular.com.ar/10752/a-donde-vamos-por-armando-ribas

Una vez más voy a intentar explicar que la confusión reinante parte de ignorar la diferencia ética entre los denominados derechos humanos y los derechos individuales.

Cuando destituyeron a Khadaphy en Lybia, el mundo occidental calificó el hecho como la primavera árabe. En esa denominación del acontecimiento, por supuesto cargada de un juicio de valor, primavera y democracia aparecían como sinónimos. Y consecuentemente el reino de la libertad. En aquella oportunidad la NATO colaboró en la caída de Khadaphy, en el supuesto virtuoso de la llegada de la democracia al sur del Mediterráneo. En esa oportunidad se ignoró que años antes, al amparo de los buenos oficios del Presidente Carter y de su asesor de política internacional Zbigniew Brzezinski, se produjo la caída del Sha y la llegada de los Mullah a Irán.

Esa política referente a Irán no podía  sorprender, si se tomaba en cuenta el pensamiento del Brzezinski, al respecto del marxismo, tal como lo expuso en su obra “Entre dos Eras” donde escribió: “Por eso es que el marxismo representa la mas lejana vital y creativa etapa en la madurez de la visión universal del hombre. El marxismo es simultáneamente una victoria del hombre externo activo sobre el interno y pasivo hombre. Y una victoria de la razón sobre la creencia”. Pues bien desde entonces Irán se ha convertido la mayor amenaza a la seguridad de Occidente. Fue así que en su “Dictadura y Dobles Standards” Jeane Kirkpatrick señaló que el “Cuarto Piso” (Departamento de Estado de Estados Unidos) apoyaba a los dictadores que se le oponían y se oponía a los que los apoyaban (SIC).

Algo más tarde el Presidente George Bush en la supuesta lucha por la democracia en el Medio Oriente atacó a Irak y depuso a Saddam Hussein . El otro aspecto por el cual se atacó a Irak fue supuestamente porque Hussein  no aceptó entregar las armas nucleares de las que aparentemente disponía. Pero la pregunta entonces es ¿Por qué a Irak y no a Irán? Y se habría evitado el 11 de septiembre. Hasta la fecha no se tienen noticias de que la democracia prevalece en Irak y por tanto el ejército de Estados Unidos permanece en Irak a un costo elevado. Por ello Obama se ha comprometido sacar al ejército, pero hasta ahora son tan solo promesas.

En el medio de esta realidad, se ha producido la destitución por la fuerza del presidente islamita de Egipto Mohamed Morsi. Al respecto ya el presidente Obama le ha dado su respaldo al nuevo gobierno, bajo la condición de que se celebren elecciones legislativas y presidenciales en los próximos meses. Pero me permito recordar que Morsi llegó al poder por elecciones, y no veo la posibilidad de que en un país islamita puedan ganar elecciones quienes sostengan la libertad religiosa. Todo parece indicar que se sigue insistiendo en la primavera árabe, en tanto que al sur del Caribe se desarrolla impune e indemne cada vez más la propuesta del socialismo del siglo XXI, cuyo carácter totalitario ya no tiene discusión. Y ahora también Raúl Castro negocia con Obama, y se ignoran los crímenes de los Castro y la falta de libertad en Cuba. Pero recordemos que Brezezinski es también asesor de Obama.

Visto lo que antecede no puedo menos que recordar las sabias palabras de Alexis de Tocqueville: “Nada es más fértil en prodigios que el arte de la libertad, pero no hay nada más arduo que el aprendizaje de la libertad”. Hoy la preferencia por la igualdad prevalece como la virtud por excelencia de la democracia mayoritaria, y ahí tenemos presente la social democracia europea y la crisis del estado de bienestar. Diría que fue en función de esa percepción de la democracia de mayorías, que como señalara Nietzche el socialismo y la democracia  eran lo mismo. (SIC).  Todo parece indicar la  persistencia de la confusión reinante por la ignorancia de los principios fundamentales del Rule of Law, que fuera el sistema ético, político y jurídico que cambiara el curso de la historia basado en la libertad y permitiera la creación de riqueza.

Una vez más voy a intentar explicar que la confusión reinante parte de ignorar la diferencia ética entre los denominados derechos humanos y los derechos individuales, particularmente en lo que concierne a los derechos de propiedad y al derecho a la búsqueda de la felicidad. Si bien en  la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se reconocen múltiples derechos individuales, en el artículo 25 nos encontramos con la mayor contradicción con el concepto fundamental de la libertad que reconociera John Locke : “El derecho a la búsqueda de la propia felicidad. Así dice el artículo citado: “Toda persona tiene el derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica…” Como podemos ver se tiene el derecho no a la búsqueda de la felicidad, sino que la sociedad se la provea.

De esa manera se transforma el propio concepto de la justicia, en la conciencia del supuesto interés general como contrario a los intereses privados y por su puesto en nombre del bien común. Como bien señalara al respecto Ayn Rand: “La noción tribal del bien común ha servido como la justificación moral de la mayoría de los sistemas sociales y de todas las tiranías de la historia” Y recordemos siguiendo en esa línea de pensamiento Hanna Arendt resaltó que “Cuando se sacrifica al individuo en nombre de la compasión, desaparecen la justicia y la libertad”

En el medio de esta confusión histórico filosófica aparece la figura del Topo. (Persona que tropieza con cualquier cosa, o por corto de vista o por desatino natural; Diccionario de la Lengua Española). El Sr. Snowden ha provocado una nueva excusa al antiimperialismo por haberse violado los derechos de propios y ajenos mediante la moderna tecnología.  En virtud de este hecho se pretende ignorar que en la actualidad existen razones de seguridad que pueden provocar la violación de algunos presupuestos de la libertad individual. Pero la contradicción mayúscula de la actitud de este señor frente a Estados unidos es que pretende evadir la justicia americana, obteniendo asilo en países en que se violan todos y cada uno de los derechos de los que pretende culpar a Estados Unidos. Por ejemplo Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y hasta parece que están dispuesto a recibirlo en La Habana.

Por supuesto no creo que la caída de Morsi en Egipto constituya un nuevo paso en la primavera árabe, que permita eliminar el riesgo que impera en el mundo como consecuencia de que en el mundo musulmán todavía no se han enterado de las virtudes de la libertad religiosa. Allí todo parece indicar que matar en nombre de Allah te lleva al cielo. Pero es más  tal como he dicho en otras ocasiones, el terrorismo es la guerra del siglo XXI: Ante esta realidad no queda otro remedio que tratar de encontrar y detener a aquellos que están dispuestos a cumplir el mandato de Allah. Por ello debemos asimismo tomar conciencia de que Estados Unidos no ha pretendido en su historia dominar al mundo, sino por el contrario ha salvado al mundo de la dominación. Por tanto esta supuesta violación no tiene otro fin que evitar otro 11 de septiembre. Entonces ante las confusiones precedentes, debemos recordar la sabia advertencia de Séneca; “Para el que no sabe donde va no hay viento favorable” Y no me queda más remedio que admitir que la ignorancia respecto a naturaleza del Rule of law  y la supuesta lucha por la igualdad, el mundo tiene el riesgo de desconocer la libertad o perderla.

Armando P. Ribas, se graduó en Derecho en la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en La Habana. Obtuvo un master en Derecho Comparado en la Southern Methodist University en Dallas, Texas. Es abogado, profesor de Filosofía Política, periodista, escritor e investigador y fue profesor en ESEADE.