Argentinos ahorran en moneda boliviana.

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 11/8/14 en: http://economiaparatodos.net/argentinos-ahorran-en-moneda-boliviana/

 

En una reciente nota, el ministro de economía de Bolivia (Luis Arce) sostuve que hay Argentinos que ahorran en bolivianos. Sin que se mal interprete hacia nuestros vecinos, a tal punto ha llegado la degradación de la moneda Argentina

Mientras las discusiones sobre el default tienen prioridad en los medios, la economía Argentina se sigue deteriorando a lo que ya parece ser un paso acelerado. El ahorro en bolivianos por parte de Argentinos amerita unos breves comentarios.

En primer lugar, es necesario recordar que el peso Argentino no es moneda a pesar de ser medio de cambio. Para que un activo (un bien) sea moneda debe cumplir tres requisitos: (1) ser unidad de medida, (2) ser un medio generalmente aceptado y (3) ser reserva de valor. El primer punto hace referencia a que los precios se “miden” en unidades de dinero. Si las copas de vino fuesen moneda, uno podría comprar, por, ejemplo, un par de zapatos a cambio de 3 copas de vino (o comprar 3 copas de vino vendiendo un par de zapatos.) Toda la economía estaría medida en copas de vino (el PBI vendría en copas de vino per cápita.) El segundo punto hace referencia a que los intercambios se realizan en copas de vino (en el mismo bien que se “miden” los precios.) No es lo mismo cotizar un departamento en pesos y venderlo en pesos que cotizarlo en dólares pero venderlo en pesos. En tercer lugar, el activo tiene que ser reserva de valor. Esto quiere decir que su poder adquisitivo no se “derrite” en el tiempo (inflación.) El peso Argentino cumple con los puntos 1 y 2, pero falla en el punto 3. El peso argentino, entonces, no es moneda. El oro, por ejemplo, cumple con el punto 3, pero no con el 1 ni con el 2, por lo que hoy día el oro no es moneda.

Es cuando falla el punto 3 cuando las personas buscan proteger sus ahorros cambiando de moneda, pasando de una moneda débil a una moneda fuerte. El peso boliviano es, según esta nota, una moneda más fuerte (confiable) que el peso.  La importancia de tener una moneda sana no puede exagerarse, la moneda es la unidad de medida de todo el mercado, por lo que su mal manejo afecta a toda la economía en su conjunto. La deuda que el BCRA tiene con el país en esta materia es notable. Desde su fundación en 1935, el BCRA ha producida una inflación anual equivalente al 54% anual (el “doble” de la inflación en el 2013). Argentina es un país sin moneda, Argentina es el único país que luego de la Segunda Guerra Mundial entra en un camino de “sub-desarrollo” (de ser un país desarrollado entró en tendencia a ubicarse con los países sub-desarrollados.)

Dado que el tema de estas semanas es el default, podemos mencionar que la falta de una moneda Argentina hace que el país deba endeudarse en moneda extranjera (dólares.) Esto sumado a la débil seguridad jurídica de los acreedores, hace que Argentina deba endeudarse bajo legislación extranjera. Los límites al populismo, como muestra el juicio en la corte del Juez Griesa, vienen de cortes de justicia extranjeras en lugar de ser impuestas por la política interna. En otras palabras, Griesa está haciendo parte del trabajo que le corresponde a la oposición al Kirchnerismo.

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver. 

Default: ante la crisis, malvinizar la deuda externa

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 3/8/14 en: http://economiaparatodos.net/default-ante-la-crisis-malvinizar-la-deuda-externa/

 

Dado el malhumor de la gente y la crisis que viene la alternativa des patear el tablero y malvinizar el tema de la deuda externa

Luego de ver y padecer el comportamiento del kirchnerismo durante algo más de 11 años, ya sabemos que la mentira es parte de su forma de gobernar además de tener como característica distintiva la confrontación permanente. La búsqueda de un enemigo que quiere destruir a la Argentina en general y al gobierno k en particular porque el gobierno k encontró la fórmula mágica de solucionar todos los problemas de la gente. Y cuando las cosas salen mal la culpa siempre de es algún enemigo interno o externo. El que esté a mano en el momento.

La semana pasada el gobierno tomó la decisión de ir al default, situación que negaron pero que es real. La cuestión es que todos los males que vengan de ahora en más serán culpa de Griesa, Pollak, los fondos buitres, la justicia americana, el gobierno de Estados Unidos y todos  los que opinen diferente al gobierno. Digamos que la jugada del gobierno es tan repetida que ya la conocemos de memoria.

Ahora bien, luego que el kirchnerismo despotricara contra la justicia de EE.UU. la pregunta que surge es: ¿y por qué eligieron esos estrados para solucionar los diferendos que pudieran surgir al punto que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner firmaron dos canjes de deuda aceptando subordinar los diferendos en los tribunales de EE.UU.?

La respuesta a este interrogante es muy sencilla. Tanto la presidente como Néstor Kirchner aceptaron someterse a la justicia americana porque les resultaba más barato el canje de deuda. Es más, casi diría que era la única manera de poder hacer el canje. Para ponerlo de otra manera, como la justicia argentina tiene escaso prestigio y bajo el gobierno k está sospechada de someterse al Ejecutivo, nadie confía que vaya a ser imparcial al momento de tener que resolver un conflicto como puede ser el de cobrar un bono. Es más, aun siendo independiente del Ejecutivo, el gobierno k ha demostrado que tampoco acata los fallos en su contra. Ejemplo fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre jubilados.

¿Cuál es el costo de tener una justicia poco confiable y/o de tener un Poder Ejecutivo que no acata las sentencias de la justicia cuando son en su contra? Tener, en el caso financiero, una tasa de interés mayor. Tanto Néstor Kirchner y Cristina Fernández aceptaron someter los diferendos en la justicia norteamericana porque si no lo hacían tenían que pagar una tasa de interés altísima por el riesgo institucional que implicaba someterse a la justicia argentina con la gran duda que luego el gobierno argentino acatara los fallos de la justicia. Ya vemos que CFK no acata ni los fallos de la justicia argentina ni los de la justicia norteamericana cuando le son adversos. Es decir, como buen gobierno con tendencias autoritarias no se someten a la justicia. Se consideran por encima de ella. Creen que, porque tuvieron una circunstancial mayoría de votos, pueden utilizar el poder a su antojo. Que no necesitan someterse al orden jurídico porque ya ganaron las elecciones y ganar las elecciones implica el poder absoluto.

Bien, el autoritarismo tiene su costo para el país. Al no tener una justicia independiente el componente del riesgo institucional crece. Por eso siempre insisto en la importancia de la calidad institucional para poder crecer. Calidad institucional no implica tener solamente disciplina fiscal y monetaria, además significa tener un gobierno subordinado a la ley. Un gobierno que no utiliza el monopolio de la fuerza para violar el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de la gente. Para perseguir a quienes piensan diferente utilizando el aparato estatal. Como Argentina padece del mal del populismo desde hace décadas, y el populismo tiende a ser autoritario, nuestro riesgo institucional es alto y, por lo tanto, la tasa de interés es tan elevada que hace inviables las inversiones y el crecimiento. Pero en esencia quiero remarcar que hoy el gobierno k se queja del fallo de Griesa pero en su momento aceptaron someterse a esos tribunales porque si no aceptaban esa condición nadie les entraba en el canje porque nadie confía en la calidad institucional en el sentido expresado más arriba.

Finalmente, la pregunta que surge es: ¿por  qué CFK optó por lanzar al país al default, desconocer el fallo de la justicia a la cual voluntariamente se sometió y generar una situación de mayor aislamiento económico?

Podrá argumentarse incapacidad, capricho, soberbia, búsqueda de réditos políticos apelando a un falso nacionalismo u otros argumentos. Mi impresión es que, además de todos esos argumentos, el gobierno necesitaba acceder al mercado voluntario de deuda porque los dólares escasean. Los únicos dólares que ingresan al país son los de las exportaciones y éstas vienen cayendo sistemáticamente. Tal vez la esperanza de esta gente tan poco capacitada para administrar un país era que tomando el caso la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. estirara el tiempo del litigio con los holdouts. Eso hacía pensar que el conflictivo iba para largas y el gobierno podía colocar algo de deuda aunque sea a tasas altas. El problema se desató cuando la Corte Suprema de EE.UU. decidió no tomar el tema haciendo que el caso volviera al Griesa que ya tenía fallo emitido, confirmado por la Cámara. A partir de ese momento el gobierno argentino sabía que todo acceso al mercado voluntario de deuda iba a ser muy complicado. Con holdouts con sentencia en firme, había una cola de U$S 15.000 millones esperando para cobrar. De manera que nadie le iba a prestar con semejante riesgo.

Dadas la delicadísima situación fiscal y del sector externo y ante la recesión que tenemos por delante, la mejor opción era patear el tablero. ¿Por qué? Porque dado el malhumor social que ya tenemos y se intensificará con despidos, más caída del salario real, recesión, etc. ahora tienen al enemigo perfecto: el imperio norteamericano que es el imperio de mal, con los fondos buitres y el capitalismo salvaje que quiere destruir al exitoso modelo Nac&Pop. Malvinizar la pelea con los holdouts puede darle algo de aire político ante tanta malaria económica que tenemos por delante.

Pero cuidado, no vaya a ser cosa que la malaria económica termine pesando más que el falso nacionalismo y la estrategia elegida por los k, que siempre es la de inventar conspiraciones y enemigos, termine pesando más que el falso nacionalismo y el tiro les termine saliendo por la culata. Veremos.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

«Estamos pagando el precio de generar un precedente»

Por Aldo Abram: Publicado el 1/8/14 en http://www.libertadyprogresonline.org/2014/08/01/abram-generamos-un-precedente-y-estamos-pagando-el-costo-de-ser-los-primeros/

 

Aldo Abram, economista y Director Ejecutivo de Libertad y Progreso brindó su opinión en Radio La Plata sobre los Fondos Buitre y expresó: “Si terminamos esta historia incumpliendo el fallo de la justicia de EEUU, la Argentina debería poner en los contratos que todas las condiciones anteriores estarán vigentes en tanto y cuanto al gobierno de turno se le dé la gana”.

“La única forma es a través de negociaciones del sector privado o de la negociación del gobierno, pedirle a Griesa o a los holdouts que destraben un stay, poner una garantía adecuada para ello y así lograr tiempo para que venza la clausula Rufo”, prosiguió.
En este sentido, explicó: “Esta situación es muy distinta a la del 2001, donde entró en cesación de pagos toda la deuda Argentina, hoy solamente entró una porción de los papeles y los pasivos que tiene el país. Podemos llegar a tener un problema serio de cesación de pago más generalizada”.

Aldo“Había un montón de alternativas, Argentina entró en esta situación por razones ideológicas. Lo que decían los funcionarios no condecía con la realidad. Acá perdimos un juicio en los EEUU, una legislación a la cual nos atuvimos”, dijo el economista.

Así, se preguntó: “¿Por qué aún este gobierno sigue firmando contratos con jurisdicción extranjera? Nadie confía en el mundo que un gobierno argentino va a cumplir con las leyes. La única forma de confiar en nosotros y prestarnos plata es si se aseguran que haya alguien imparcial a la hora de fijar las leyes y no favorezcan al gobierno de turno”.

De esta manera, argumentó: “La gran mayoría de los bonos con jurisdicción internacional que se están colocando tienen una clausula que dice que, si una minoría determinada de tenedores de ese bono deciden aceptar un cambio, las condiciones abarcarían a todos”, y resaltó: “Lamentablemente, esa clausula no estaba en esos bonos que se emitían en aquella época. Generamos un precedente y estamos pagando el costo de ser los primeros”.

“La Argentina ha tomado tal actitud a lo largo de este juicio que el juez tuvo que prever garantizarse el cobro y para eso, tuvo que involucrar a los bonistas del canje, que es lo que nos pone en el problema que tenemos hoy”, comentó Abram.

De esta manera, aseguró: “No está llegando a buen puerto porque buen puerto implicaba evitar esta cesación de pagos selectiva porque en la medida en que se demora en adquirir algún tipo de solución, se corre el riesgo de que se gatillen cosas, como que algunos bonistas cansados busquen acelerar los pagos”.

En relación al rol del juez Griesa, afirmó: “Yo discrepo sobre todo lo que se ha dicho. Acá y en cualquier parte del mundo donde rija democracia republicana, una vez que un juez falló, es lo que manda, ya no hay mas discusión. Estamos diciendo que la justicia de Estados Unidos está complotada para hacer caer el proceso de restructuración de deuda. Si eso no es paranoia, yo no sé lo que es”.

“Algunos salieron a decir que la justicia de EEUU está politizada. Obama ha dicho a través de sus funcionarios que había que tener precaución en el caso de la Argentina. En el mundo, las distintas instituciones han dicho que este caso genera un precedente y que es lamentable haber llegado a esta situación. Lamentablemente, uno firmó un contrato y si lo firmó mal, se tiene que atener”, concluyó en Radio La Plata (FM 90.9).

 

Aldo Abram es Lic. en Economía y director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (Ciima-Eseade) .

Límites

Por Gabriela Pousa. Publicado el 22/7/14 en: http://economiaparatodos.net/limites/

 

A días de vencer el plazo para el pago que nos permita no caer en default, no hay información oficial al respecto. Sin embargo a nadie asombra demasiado porque, desde hace un tiempo, los argentinos se han habituado a vivir en un país donde todo se define según como despierte la jefe de Estado.

Límites

Se acabó hasta el periodismo de datos, todo es interpretación y proyección de escenarios. Lo cierto es que el Mundial terminó y la mampostería comenzó a caerse irremediablemente. El enfermo no mejoró por la magia de Messi ni por los dones de Mascherano. La infección se expande. Todos saben o perciben donde se originó pero nadie sabe aún donde termina.

Una cosa es amputar un miembro y otra muy distinta es perder la vida . Sin embargo, quién debe tomar la decisión todavía vacila, bromea con 52 muertes de una tragedia que se originó en Balcarce 50, inaugura vagones ya obsoletos en China, y supone que con el discurso podrá convencer que la culpa de lo que vaya a suceder es como la Patria: del otro. “Argentina pagó, el juez Griesa no repartió”, podría ser una de las frases que sintetice la decadencia.

En rigor, dramatizar en torno a este tema tampoco vale la pena. Cuando ya se llegó a este punto de ignominia, la credibilidad de inversores es utopía haya o no default. La situación podrá tensarse más o menos según salga la movida que no nace de una ingeniería política precisa sino del humor con que amanezca Cristina. Así se vive, así se nos digita la vida.

Todo es improvisación según el carácter que predomine en la jefe de Estado a quién ya nada le importa demasiado. Sólo un tema la desvela: la impunidad que precisa para su salida. Sincerémonos, más le irritan los movimientos de ciertos jueces acá dentro, que las decisiones de los de afuera. Peor fue para ella, la restitución del fiscal Campagnoli que la mediación de Daniel Pollack o el quehacer de Thomas Griesa.

Y es que la Presidente está encontrando algo que no halló en once años de mandato: límites.

El kirchnerismo creció sin límites, y ya adulto es complicado educarlo. Lo que sucede con un ser humano sucede con un Estado. Si se le dejó hacer a su antojo y se le concedieron sus caprichos desde el comienzo, después es tarde. Las consecuencias son la mala educación o su corolario: el desgobierno.

Por esa razón, el fin de ciclo es un final cantado. El chico malcriado cuando termine su ciclo lectivo deberá irse del colegio. La responsabilidad no es sólo de él. Ha habido detrás quienes abonaron caprichos y aguantaron inconductas y excesos sin protestar siquiera, lavándose las manos.

Inevitablemente esos también deberán pagar ahora parte de las consecuencias. No fueron actores secundarios aunque intenten ubicarse en ese sector del teatro. El voto transforma a la víctima en victimario. De allí que votar no pueda ser lo que aún es en Argentina, un hecho automático, un ensobrar al menos malo o dejar el sobre en blanco. Poder se puede pero después… Y siempre hay un después. Después, acá estamos.

En definitiva, el default, las deudas, etc., serán patrimonio de quién asuma el año próximo la Presidencia y de cuantos habitamos esta geografía. No hay salida a no ser que alguien escoja Ezeiza.

Cuando el gobierno actual ya no esté, habrá mucho para hacer. No pretendamos un final con grandes cambios. No se puede, somos adultos como para enceguecernos con un engaño.

El oficialismo dejará una herencia que ya permite definir cómo será la gestión próxima: adversa. Más allá de quién asuma en el 2015, la economía resentida hará inviable una administración proba, en tanto las cajas quedarán vacías. Por eso es necesario situar la esperanza más allá de los números y las estadísticas.

Los argentinos podrán soportar los vaivenes de una tierra arrasada durante una década desperdiciada, pero muy difícilmente puedan sobrellevar otra década de agresión, maltrato y división de la sociedad como ha sido esta.

Ya no podrá reducirse todo a un Boca-River. El próximo gobierno tiene una tarea quizás mucho más compleja que levantar un default de monedas, pues le será un imperativo salir del defalco de antinomias y violencia.

En definitiva, el país podría soportar otro gobierno sin grandes logros en lo económico pero difícilmente volverá a sostener – en nombre de la democracia, muchas veces confundida con apatía -, una autoridad perversa y maniquea como lo es Cristina.

Hoy somos rehenes del Frankestein que nosotros mismos fuimos armando. Los boomerang que sufre a diario el gobierno son idénticos a los que padecemos los ciudadanos. El kirchnerismo, en definitiva, es justamente eso: el boomerang de los argentinos. Nos lanza al abismo porque primero, nosotros lo lanzamos…

 

Gabriela Pousa es Licenciada en Comunicación Social y Periodismo por la Universidad del Salvador (Buenos Aires) y Máster en Economía y Ciencias Politicas por ESEADE. Es investigadora asociada a la Fundación Atlas, miembro del Centro Alexis de Tocqueville y del Foro Latinoamericano de Intelectuales.

Una viva bárbara la Señora

Por José Benegas. Pubicado el 18/7/14 en http://josebenegas.com/2014/07/17/una-viva-barbara-la-senora/

 

La señora es táctica, como todo tramposo. Desarrolló una gran creatividad para engañar en el corto plazo, pero es por completo incapaz de ver todo el panorama. Su última avivada va a llevar al país a un completo desastre.

Ayer su cabecita loca le habrá dicho que es la más viva del barrio, cuando explicó que la Argentina pagó al mandar los fondos al banco en New York. Si el agente de pago después no le entrega el dinero a los bonistas que entraron al canje, dijo con ese tono pedante que la caracteriza, será problema de: 1) El banco, 2) El juez, 3) Los propios bonistas. Máximo habrá hecho una pausa en la Play Station y le habrá dicho: ¡Mami, que inteligente que sos!

Pero no, no es nada inteligente. Si puede engañar a los programas de radio que creen que con esto el gobierno armó una discusión para complicar las cosas. Aunque lo consiguiera, esta sería una victoria pírrica.

Resulta que: 1) El banco cuenta con una orden judicial que le dice que no realice los pagos a los bonistas 2) El juez fue ratificado en dos instancias posteriores y 3) A los bonistas no se les mueve un pelo y están a punto de ganar mucho dinero, porque el motivo por el que no les pago no les importa nada. Es un problema del que obtuvo la “rebaja” en un canje cancelar la nueva deuda.

Si contrato a un pintor y el pintor recibe una orden judicial de no llevar adelante su prestación, el contrato pierde sus efectos, se torna de cumplimiento imposible. Yo no podría demandar al pintor por las consecuencias de su incumplimiento, pero lo que si le podría reclamar es que me devuelva el dinero que le pagué. Si la señora consigue convencer a los bonistas reestructurados de que no puede pagar porque su dinero quedó en un pretendido limbo legal, pues entonces la reestructuración para ellos fracasó. Será un problema de la Argentina echarle la culpa a otro, tendrá que demandar a Griesa y Griesa tal vez muera por eso, pero de risa.

Dicho de otra forma, en caso de que la prestación contenida en el bono reestructurado no pueda cumplirse, sea porque la Argentina no quiere, porque el Juez Griesa lo impide pagado por Magnetto, porque la vida es injusta, lo que ocurriría sería que tendrá que hacerse cargo entonces del renacimiento de la situación anterior a la emisión del bono. Esto es, los bonistas recuperan sus acreencias originales por imposibilidad de cumplimiento de la nueva obligación que las reemplaza, aunque la Argentina no tenga responsabilidad alguna. Que la tiene, por supuesto, actúa con una mala fe que ya comenté antes que es propia de los abogados saca-presos.

Toda la discusión de qué cosa es o no default carece de sentido en mi opinión. El fallo de Griesa no es más que el recuerdo de que la Argentina nunca salió del defalut. Tanto es así que sigue pagando tasas de interés de país fallido. Es decir, todo este debate es semántico.

El asunto grande acá es que lo que esta delirante está a punto de conseguir es mucho más grave que la aplicación de la cláusula rufo, por la cual habría que pagarle a los re-estructurados cualquier mejora que voluntariamente se ofrezca a los holdouts, esto es volver a convertirse en deudora del cien por ciento como si el canje nunca hubiera existido.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

El Costo de los Default de Deuda

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 15/7/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/07/16/el-costo-de-los-default-de-deuda/

 

De no acatar el fallo del Juez Griesa, Argentina entraría en default a fin de julio. Recordemos que el fallo de Griesa sostiene que Argentina debe pagar el 100% (más punitorios) de lo correspondiente a los bonistas que no entraron al canje de deuda en el 2005. En la noche de ayer comenzaron a circular rumores de que el gobierno de Argentina estaría seriamente considerando entrar en default utilizando un discurso político para asignar culpas, por supuesto, a terceros.

 

Por un lado, para el país que defaultea su deuda, el default implica una transferencia del costo de la deuda a sus acreedores. Es como sacarse de encima del balance un pedazo de los pasivos. ¿Quién se hace cargo? Los acreedores en tenencia de los bonos. Sin embargo, al reestructurar las deudas estos costos se comparte entre acreedor y deudor.

La carga mayor de costos, sin embargo, se hace presente inmediatamente luego de esta transferencia de parte del pasivo del deudor la acreedor. Las economías modernas se encuentra en el rincón opuesto al de los intercambios con trueque. Las economías modernas funcionan en base créditos. Nuestras cuentas bancarias, sin ir más lejos, implican transacciones de crédito. Al prestar nuestro dinero al banco (depósito), recibimos un crédito por le monto del depósito que es utilizado para intercambios. En la práctica ni diferenciamos, dado que este tipo de crédito es normal y cotiza a la par con dinero en efectivo. Tenemos, entonces, que al caer en default y cortar el crédito se produce un “paro cardíaco” al sistema de pagos de un país. Cuanto más bancarizado el país, mayor el efecto sobre el mercado. Cuánto más abierto al mundo, mayor el efecto al cortarse el acceso a los mercados de crédito internacionales.

Pero el otro costo que, al menos el gobierno actual de Argentina no parece estar mirando, es el de la caído en el precio (valor) de los bonos. Estos bonos se encuentran en los balances de bancos, fondos de inversión (por ejemplo pensiones), etc. Esto afecta la solvencia del sistema financiero por dos lados. En primer lugar, el efecto en el balance. Al perder valor, los bonos (portfolio) puede no ser suficiente para obtener la liquidez necesaria (al venderlos en el mercado) para honrar los depósitos. En segundo lugar, al percibir el deterior del balance del sistema financiero, es posible que los clientes se apuren a retirar sus depósitos, poniendo a los bancos bajo mayor presión. Dado que esto es un efecto externo sobre el sistema financiero, todos los bancos se encuentran en la necesidad de vender activos para hacerse de liquidez, produciendo caída de precios (acciones, bonos, etc. -cae el Merval) por “fire sales.”

Espermos que los rumores sean eso, sólo rumores, y que por una vez la cordura reine en el gobierno Kirchnerista y se evite un nuevo default. Argentina podría coronarse como uno de los pocos, sino el único, país en entrar en default estando aún en default (recordemos que los pagos a bonistas que hizo Argentina fue gracias al “stay” del juez Griesa, no gracias a la reestructuración de deuda del 2005 -a pesar de que algunos insisten en llamarla la “más exitosa en la historia”.)

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

Condenan a los buitres y no a quienes les dan de comer: los que gastan y se endeudan

Por Martín Krause. Publicado el /7/14 en: http://bazar.ufm.edu/condenan-a-los-buitres-y-no-a-quienes-les-dan-de-comer-los-que-gastan-y-se-endeudan/

 

Los fondos buitre han generado mucha polémica, con opiniones más bien encendidas que ilustradas. La Nación reproduce un artículo publicado en el diario español El País, de Hugo Sigman, quien firma como “empresario”, lo cual no habla bien de la comprensión que éstos tienen de la economía: http://www.lanacion.com.ar/1706248-los-fondos-buitre-una-plaga-globalBuitres

Vamos frase por frase:

“Tiempo después de que surgiera como modo de representar valor, el dinero comenzó a utilizarse como una mercancía más, y así trabajaban los primeros banqueros: recibiendo ahorros de los ciudadanos y prestándolo a cambio de un interés. Con el paso de los siglos, los gobiernos entendieron que estas actividades debían ser reguladas. Entonces los bancos, y luego las bolsas de valores y de materias primas, tuvieron que adaptarse a ciertas normas de funcionamiento, ratificadas tras la crisis de 1929 con el objetivo de prevenir nuevos crash de la economía.”

Comentario: Incorrecto, primero una mercancía fue utilizada como medio de intercambio. La moneda, además, no es “medida” de valor, el valor es subjetivo. El precio monetario refleja la interacción entre las valoraciones subjetivas de compradores y vendedores. Y no es que los “benévolos” gobiernos entendieron que los bancos debían ser regulados, sino que encontraron allí una fuente de recursos para cubrir sus gastos.

“En los años 80, en el contexto del ascenso del pensamiento ortodoxo, las presiones de los sectores neoliberales generaron modelos financieros no regulados: en 1985 surgió la International Swaps and Derivatives Association (ISDA), que se ocupó de establecer un contrato tipo para las operaciones de derivados, es decir, instrumentos financieros que cotizan en relación con un activo subyacente (el inversor no compra acciones, bonos o materias primas, sino que especula sobre la variación de los precios de esos activos; por eso se dice que el valor “deriva” del activo).”

Comentario: No fue ninguna “conspiración neoliberal” que dio origen a los derivados. Es que el capital siempre busca oportunidades, sobre todo donde no está cerrada la puerta por regulaciones. Es más que probable que quienes desarrollaron los derivados ni idea tenían de lo que es “neoliberal”, simplemente vieron la oportunidad de un negocio.

“Un tipo particular de derivados son los Credit Default Swap (CDS). Consisten en un convenio entre una parte A que, teniendo bonos soberanos emitidos por los Estados o empresas privadas, toma un seguro con otra parte B, para que, en caso de que el Estado o la empresa entre en suspensión de pagos, la parte B pague a la A el valor del seguro. En 2012, el monto de CDS era de 22,5 billones de dólares, equivalentes a una vez y media el PBI estadounidense. Al tratarse de una operación con derivados, ningún organismo público las controla y, por tanto, no se le impone al “asegurador” ninguna norma de solvencia. Los intentos por establecer algún tipo de regulación, como los realizados en el Congreso estadounidense en 1974 y 1978, siempre fracasaron.”

Comentario: Lo que controla estas operaciones son los contratos. Cada CDS es un contrato que debe cumplirse. Y si no, llévaselo a Griesa a ver qué pasa. La norma de solvencia es la que evalúa el comprador respecto a la solvencia del emisor, y/o del activo subyacente.

“Los fondos buitre utilizan habitualmente los CDS para sus operaciones especulativas. ¿Cómo operan? Cuando un país entra en suspensión de pagos, los buitres compran los bonos defaulteados al 10 o 15% de su valor. Algunos de los que tienen esos bonos los venden porque creen que es mejor recuperar algo que nada. Articulados con estudios de abogados muy expertos e importantes compañías de lobby, a veces con el apoyo de personalidades importantes, los buitres, radicados casi siempre en paraísos fiscales, lanzan juicios contra los países en default y rastrean sus activos por el mundo en busca de embargos que sumen presión.”

Comentario: Sin que sea su objetivo, los buitres cumplen una función. Como ante el default los acreedores se enfrentan ante un problema de “acción colectiva”, todos los acreedores tendrían incentivo a ser “free riders” de los esfuerzos de los demás. Si todos actúan de esa forma, nadie perseguiría la vía judicial y todos se resignarían a arreglar con quita. Solamente porque el premio es muy grande es que hay algunos que siguen ese camino. Los otros holdouts que no hicieron juicio son free riders de los buitres. Y los que entraron en el canje no deberían cobrar más, ya que no estuvieron dispuestos a seguir el largo e incierto camino del litigio. Tal vez sean éstos, los holdin, más perversos que los holdouts, si es que ahora quieren cobrar de nuevo.

“Los fondos buitre no aceptaron entrar en esa negociación. Compraron deuda argentina por 325 millones de dólares y están reclamando 3250 millones; es decir, 1000% de interés en siete años. Un juez de Nueva York ya ha determinado que al fondo buitre NML se le debe pagar el total al contado, e incluso ordenó al Banco de Nueva York, sede del pago a los acreedores que aceptaron reestructurar la deuda, embargar las transferencias y utilizar ese dinero para pagarle. Algunas versiones indican que, como suele suceder, el fondo buitre NML tenía CDS sobre los bonos argentinos. Se trata de un juego win win: si el fallo es positivo, cobra, y si hay default, también.”

Comentario: Esa es una acción común en todo negocio. Se trata de reducir el riesgo. Técnicamente se conoce como “hedging”. Por un lado se asume el riesgo de un bono, con la vaga probabilidad de cobrarlo, y por el otro se asegura en caso de no pago con un CDS. No cobra dos veces, sino que o es una o es otra. Es un servicio financiero esencial, muy común en todo tipo de mercados.

“Lejos de ser entidades abstractas, los fondos buitre tienen dueños y empleados, abogados y lobbistas, pero no son como las personas corrientes que cada día dedicamos buena parte de nuestro tiempo a estudiar, a la investigación científica, a la creación artística o a trabajar en el campo o en la ciudad. Viven lejos de todo eso, alienados, desconectados de la realidad, imaginando muy creativamente la mejor manera de multiplicar su dinero a través de productos financieros que dañan al conjunto de la sociedad. Podríamos decir, con Freud, que son psicóticos sociales.”

Comentario: Si fueran tan alienados de la realidad no se entiende cómo pueden haber tenido éxito. El señor autor empresario, ¿acaso no busca multiplicar su dinero?

“…Pero lo peor es que puede que nos acontezca si, como dice Felipe González, los países no establecen leyes de gobernanza internacional sobre el sector financiero, que permitan controlar el proceso creciente de financiarización de la economía que acentúa las desigualdades.”

Comentario: Hace falta leer algo de Public Choice si es que vamos a asumir que gobiernos benevolentes van a perseguir el bien común y para el beneficio de todos. Supuestamente son esos gobiernos los que nos van a cuidar de estos buitres, cuando fueron esos mismos gobiernos los que crearon y magnificaron el problema: primero gastaron por demás, luego se endeudaron, luego no pagaron y dieron origen a todo esto. ¿Esos son los que van a controlar si no pueden controlarse a sí mismos?

“Los fondos de cobertura, algunos de los cuales disponen de un capital superior al PIB de un país desarrollado, han capturado una parte importante del dinero que los bancos destinaban a la producción y a la creación de empleo, orientándolo en buena medida a operaciones de compra y venta de dinero. En 2008, algunos millonarios americanos encabezados por George Soros presentaron una ponencia en el Congreso estadounidense en la que advertían el riesgo que representan los fondos de cobertura para la economía mundial.”

Comentario: Parece que estamos de vuelta con la condena al interés de la Edad Media. Los escolásticos comenzaron ya a separarse de este asunto y la Iglesia finalmente lo abandonó a comienzos del siglo XIX.

“La solución inmediata no consiste en ejercer una crítica moral para que recapaciten. Lo más efectivo es aplicar lo que nos duele a todos: una fiscalidad que quite rentabilidad a este tipo de operaciones, una fiscalidad que debería pensarse globalmente de modo que los fondos especulativos no encuentren refugios en donde operar y prohibir que los bancos comerciales actúen como bancos de inversión tal como promulgó en 1933 el Parlamento de los Estados Unidos. Ningún país desarrollado con una deuda de entre el 80 y el 120% de su PIB, que es el peso de la deuda en la mayoría de los países de Occidente, puede pagarla sin ayuda, porque no genera el superávit fiscal necesario para eso.”

Comentario: ¿Alguna condena para esto? ¿Algún límite es propuesto para el gasto y el endeudamiento? ¿Qué tal si en vez de perseguir inversores se sanciona a quien gaste de más y a quien se endeude? Ups, pero esto es lo que ya hace el mercado….

Como una familia con una hipoteca que, si no ahorra, no puede afrontar los vencimientos, los países dependen de la confianza del mercado y de la renovación de los créditos para seguir funcionando. Así como tuvieron éxito con la Argentina, Perú, el Congo, Panamá y Grecia, cualquier país, aun los más desarrollados, puede ser una víctima de estos depredadores en el futuro.

Comentario: La conclusión y la enseñanza debería entonces ser: no gasten de más, no se endeuden.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

La democratización de Griesa

Por José Benegas. Publicado el 30/6/14  en: http://opinion.infobae.com/jose-benegas/2014/06/30/la-democratizacion-de-griesa/

 

La viveza criolla es un gran equívoco. Hay una suposición de que existe un ingenio que permite reemplazar al cumplimiento de las obligaciones y que tal cosa es gratis. Pero la viveza criolla es nada más que estupidez e ignorancia. Después de una larga tradición de “pioladas”, esa actitud se ha vuelto cultural y en esta última etapa algunos quieren creer que es incluso una ética alternativa.

El triste gobierno de la señora Kirchner es en sí mismo un fútbol para todos y para todo y lo demuestra en el “i-reality” show que ha montado como reacción al fracaso judicial que su negativa a pagar a los holdouts ha tenido en los Estados Unidos.

En su propia composición de lugar, la señora supone que siempre tiene razón en sus caprichos y que es cuestión de adaptar todo lo demás a eso. Primero emite unos bonos atrayendo a inversores con la posibilidad de manejarse en el terreno privado y en una jurisdicción lejos de los Oyarbides. Cuando llega el momento de pagar, invoca sus privilegios políticos basados en la “real politik” que gobierna al derecho internacional público.

Se habrá reunido Kicillof con sus abogados geniales a pensar en todo lo que podían hacer para “democratizar a Griesa” y demostrarle que el poder manda sobre la Justica con la bandera en la mano. Se les ocurrió leer la letra chica de los bonos reestructurados y hacer una solicitada para contarles a los argentinos qué piolas que son en mandar el dinero al Banco de New York, para que después sea un problema de Griesa, el mismo banco, los holdouts, los que entraron en el canje, Obama, las Naciones Unidas y la FIFA que no deja morder a los países pobres. Les cierra, les parece un plan perfecto. El sentido común no les dispara ninguna alarma.

Claro, pequeño detalle, el pago en Nueva York se maneja por una norma individual que estos tipos presentan como la peor amenaza que tiene la Argentina hoy, pero eligen ignorar después. Como hacen con todos los problemas los locos, los tontos y los piolas.

Para que la estúpida solicitada argentina tuviera alguna eficacia el fallo de Griesa de 2012 tendría que no existir. Y si no existiera tampoco sacarían solicitadas, ni viajarían a Rusia o pondrían a Rial y a D’Elía a tuitear al unísono. La decisión del tribunal neoyorkino es la parte más específica de todo el conjunto de normas que gobiernan los pagos argentinos en aquella sede y me atrevo a decir que los tenedores de bonos reestructurados pueden demandar con más facilidad al gobierno argentino ahora que si hubiera pagado a los holdouts amparado en el fallo. Hasta el Banco de New York tiene unos buenos motivos para reclamarle honorarios legales. Tema de ellos.

El problema principal no es la falta de pericia específica en la maniobra, sino siempre reaccionar con maniobras como si fuera la estrategia más inteligente. Esa viveza lamentable es propia de los abogados “sacapresos” o los que defienden inquilinos insolventes, que hacen cualquier cosa en un intento por confundir y ganar tiempo, porque el nombre de sus clientes no tiene valor alguno. Esto es lo otro que no incorporan los vivos al razonamiento, es que fuera del conflicto particular que tratan hay una vida y unos testigos que ven cómo se comporta el país y que eso significa encarecer todas sus transacciones futuras en el terreno contractual y hacer menos valiosas sus ofertas. Se paga por otras muchas ventanillas más caro que la deuda que se quiere bicicletear un rato. Estos abogados no están defendiendo a un ermitaño sino a un Estado que se supone que tiene que salir a hacer todo tipo de tratos con la gente que lee los diarios y ve cómo se comporta. En concreto, su cliente estaba buscando plata desesperado hasta la semana pasada y hoy publica solicitadas queriendo mostrar su habilidad para evadir obligaciones.

La deuda pública debería prohibirse. Por desgracia eso no ocurrirá y países como la Argentina volverán a tener crédito, porque hay todo un sistema de ladrones cobrando comisiones con la facilidad de tratar con recaudadores, en vez de productores. Pero aunque tal bendición llegara, sea por prohibición o por pérdida total de crédito, todo contrato se encarece para alguien en el mercado que se maneja con los parámetros de un pandillero.

Por eso es altamente irracional, irresponsable, demagógico y políticamente correcto el discurso opositor basado en consideraciones nacionalistas muy fuera de lugar, diciendo que en estas circunstancias hay que estar detrás del gobierno. Quienes fueron a hacer el papelón de viajar a Washington D.C. para respaldar al gobierno de la señora se convirtieron en parte del problema y, en su afán de sentirse defensores de las “reestructuraciones”, terminaron convenciendo más al mundo sobre la imposibilidad de confiar en el país.

Hay una ética de los negocios porque es mucho más barata que la trampa. Los que operan en el mercado no son kantianos, son utilitaristas puros. La ética es negocio. No es que los anglosajones no son tan vivos y nosotros somos los mejores mojando orejas. Ellos viven con menos esfuerzo y nosotros nos consolamos en una profunda estupidez auto-satisfactoria.

Pero no creamos que esto es un problema sólo del oficialismo o de los políticos. La confusión es generalizada. Los análisis que se leen o se escuchan están por completo desprovistos de preocupación por el hecho de que la Argentina sea tramposa, apenas están esperando ver si le da resultado. No conocen el otro costo gigante que se pagará por esto. Es un país vacío de pensamiento, lleno de fútbol.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

El fallo que beneficia al país

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 5/12/12 en http://www.cronista.com/opinion/El-fallo-que-beneficia-al-pais-20121205-0051.html

Griesa no hizo otra cosa que ajustarse a derecho, y al sentido común: las deudas deben pagarse si se contraen libremente. Pero la gran mayoría de los argentinos se manifestó del modo políticamente correcto (el estatismo), con argumentos exóticos. El juez señaló que el “gobierno argentino… debe alejarse de estas imprudentes amenazas de desafiar los fallos de los tribunales, lo cual representa la peor clase de irresponsabilidad en el trato con el poder judicial”.
Pero no respetar al poder judicial es parte del folklore nacional, del gobierno que le niega independencia y de los “avivados”. Según Martín Redrado, lo que debe hacerse “es buscar más aliados para enfrentar esta situación”, o sea, buscar aliados para no hacerse a derecho, y remató asegurando que es “negativo para cualquier otra restructuración… (como en Europa), porque (con estos fallos) nadie va a querer aceptar una quita”. Enhorabuena que nadie acepte quitas, y se ponga al viejo continente en su lugar.
La oposición esta de acuerdo con el estatismo vernáculo. Para Alfonso Prat Gay el fallo “es de imposible cumplimiento … implicaría… realizar un pago adicional compensatorio a los bonistas que entraron al canje por un monto que consumiría casi todas las reservas… del Banco Central… Adicionalmente, como su sentencia prohíbe pagarles a los que sí entraron al canje sin antes pagarles a los litigantes, Griesa está empujando a Argentina a no honrar estos bonos restructurados”. Prat Gay, fue funcional al gobierno al asustar a los restructurados.
Lo que se esconde es que, debido a la mala perfomance económica, el Estado argentino no tiene dinero para pagar. Entonces, debería liquidar bienes (que los tiene por demás, para abonarles a los que no y a los que sí entraron), lo que resultaría bueno para el país ya que achicaría el Estado elefantiásico financiado por vía impositiva. Así, al contrario de lo que se dice, el país sí se beneficia con el fallo de Griesa, como se beneficia con todo derecho cuando es real. Como esta des estatización no ocurrirá, dada la carga ideológica actual del país, este estatismo enfrenta una situación delicada.
Hasta ahora, la escasez de las reservas (la base monetaria, M1 incluido, supera los $400.000 millones, mientras que las reservas brutas son menores a u$s 45.000 millones) ha sido disimulada con la criminalización del mercado cambiario. Hasta las empresas sentirán el impacto. Conocida la sentencia, colapsaron los bonos que cayeron hasta 14%. Entre las acciones, destacaron las bancarias, como Galicia y Francés, con bajas de casi 6%. También cayó YPF, cuyos papeles perdieron 5,3% quedando su capitalización bursátil en menos de u$s 4.000 millones, contra los u$s 16.800 millones que valía cuando era privada. Solo esta diferencia de capitalización supera con creces esta deuda.
Conocida la suspensión de la orden Griesa los papeles recuperaron terreno: optimismo de patas cortas. Es de esperar que la justicia de EE.UU. honre sus antecedentes y, finalmente, retome el fallo Griesa. Si por presiones políticas de la Casa Blanca (preocupada por sus socios europeos), no fuera retomado, de todos modos, a la larga el estatismo argentino se encargará de que la economía vaya por el mal camino. En fin, esto no es más que otra suma a la debacle argentina. En 1978 el PBI era mayor que el brasilero, hoy es 4 veces menor. En 1991, la Bolsa de Buenos Aires (Merval) tenía un market cap igual al 58% de la bolsa de Brasil (Bovespa), en 2012 es del 3%.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.