La Economía de la Escuela Austriaca no es pseudociencia – Parte II

Por Adrián Ravier. Publicado el 14/12/13 en:  http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2013/12/14/la-economia-de-la-escuela-austriaca-no-es-pseudociencia-parte-ii/

 

La primera parte de mi réplica a José Luis Ferreira dejó pendiente el punto metodológico. En esta segunda parte me propongo explicar brevemente cómo proceden los economistas austriacos, como un complemento a lo ya señalado por Juan Ramón Rallo, aspectos que comparto plenamente y que ya compartimos en nuestro blog.

Puede resultar paradójico, pero así como los austriacos han denunciado el abuso de la matemática por parte de los profesionales de esta disciplina (Ver Juan Carlos Cachanoksy aquí y aqui), también sostienen que el método adecuado para la economía es precisamente el mismo que el de las matemáticas. Sin entrar en el debate de si las matemáticas son o no una ciencia, diremos que las matemáticas son un cuerpo de teoremas abstractos, vacíos de contenido empírico, que se deducen lógicamente de ciertos axiomas. Luego, bajo ciertas definiciones, las matemáticas –y también su hija, la geometría- tienen numerosas aplicaciones en el mundo real.

La praxeología precisamente sigue este método. Define un axioma como punto de partida, y deduce de él una serie de teoremas, que podemos llamar leyes económicas teóricas, porque son de aplicación universal y vacías de contenido empírico.

El enfoque es claramente anti-positivista (Friedman 1953), porque sostiene que no es posible refutar las leyes económicas que se deducen del axioma central a través de la evidencia empírica. Un ejemplo de las matemáticas que acostumbra ofrecer Juan Carlos Cachanosky en sus clases puede resultar útil para mostrar el punto. Imaginemos que yo deposito 4 manzanas en una heladera vacía. Luego mi esposa me comenta que depositó otras 8 manzanas en la heladera. Ahora imaginemos que al abrir la heladera cuento 13 manzanas. ¿Refuta el caso los respectivos teoremas de las matemáticas? Claro que no. Al aplicar los axiomas y teoremas deducidos lógicamente sobre el mundo real, debo hacer ciertas observaciones empíricas, subjetivas, ajenas al modelo. Luego, los errores de predicción (pasados y futuros) no son necesariamente problemas del modelo teórico. A lo sumo, nos pueden prender una luz de alarma de que puede haber allí un problema. Para refutar un teorema matemático se necesita una demostración lógica en la deducción de los teoremas. Para refutar una ley económica del tipo austriaco también se necesita una demostración lógica en la deducción de los teoremas.

¿Podemos sostener entonces que los teoremas de la matemática o la economía son siempre verdaderos y que es imposible su refutación? Claro que no. Todos los teoremas son construcciones teóricas abiertas al debate, pero no debemos confundir la contrastación o refutación de estos teoremas, respecto de la contrastación o refutación de las predicciones empíricas que surgen de aplicar estos teoremas. En el primer caso, necesitamos lógica para desmantelar el sistema. En el segundo, las observaciones sobre hechos empíricos pueden ayudarnos a identificar un problema.

¿Y qué podemos decir de los axiomas? Por conveniencia metodológica los axiomas se toman como válidos, indiscutibles y no se contrastan directamente con la evidencia empírica. Sin embargo, al introducirnos en el “arte” de la predicción, sí se contrastan los axiomas de un modo indirecto. Esto es lo que llamamos macro-predicciones que pondrán a prueba el conjunto del sistema que incluirá desde el axioma de punto de partida, hasta los teoremas teóricos deducidos y las observaciones subjetivas y empíricas del analista. Un error en la predicción, sin embargo, no anula al sistema, ni al axioma de punto de partida. El analista deberá empezar por el final, analizando si sus observaciones subjetivas fueron correctas, y si no encuentra errores allí, volver la atención sobre la deducción de los teoremas.

Dicho esto, hay que decir que Menger (1871, 1884) sólo dio los primeros pasos en la construcción de este sistema. Böhm Bawerk ofreció algunos avances más tarde en su trabajo en tres tomos, Capital e Interés (1884-1889-1921). Pero corresponde a Mises el mérito de ofrecer una primera sistematización integrada de la economía, específicamente en su tratado La Acción Humana (1949). Hoy contamos además con nuevas contribuciones que reforzaron esa línea de trabajo, pero aquí me interesa destacar el notable aporte del profesor Zanotti en el que ofrece un ordenamiento epistemológico de la economía de la acción humana, que permite mostrar con mayor claridad los elementos de la praxeología: 1) un sub-núcleo central no falsable, que surge de una descripción del axioma praxeológico central y una descripción de los 24 teoremas o leyes económicas teóricas que se pueden deducir de ese axioma; 2) una serie dehipótesis auxiliares, de carácter empírico, que son fundamentales para pasar de las leyes económicas teóricas al análisis de la economía pura de mercado, del intervencionismo y del socialismo; 3) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen la economía pura de mercado, y que se pueden deducir del axioma central + las leyes económicas fuertes + hipótesis auxiliares; 4) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen la teoría general del intervencionismo, describiendo en particular aquellos teoremas que advierten de las consecuencias de la acción estatal al distorsionar los precios que surgen en una economía pura de mercado; 5) una descripción de los teoremas o leyes económicas empíricas que describen el socialismo, definido bajo la propiedad pública de los medios de producción. (Zanotti 2009)

Todo esto intentamos resumirlo en el siguiente cuadro, el que además presenta ejemplos concretos de cada uno de estos teoremas o sub-hipótesis auxiliares, para que el lector se haga una correcta imagen del planteamiento del profesor Zanotti.

Zanotti

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de Zanotti, 2009.

¿Pero qué entendemos nosotros por ley económica? La respuesta es compleja porque existen tantas definiciones de “ley” como “filósofos de la ciencia”. Nosotros diremos que “ley económica” es aquel teorema que se deduce directa o indirectamente del axioma praxeológico central. Pero debemos advertir que en este sistema coexisten distintos tipos de leyes.

Del cuadro se pueden deducir precisamente tres diferentes tipos de leyes económicas. Para definirlas utilizaremos cuatro ejemplos concretos de teoremas, todos los cuales forman parte del sistema praxeológico. En este caso, nos concentraremos en cuatro leyes que están conectadas, pero que son de naturaleza diferente, a saber, 1) la ley de utilidad marginal; 2) la ley del intercambio; 3) la ley de formación de los precios; 4) la ley de control de precios máximos.

Diremos que la primera es una ley económica en sentido fuerte, universal, vacía de contenido empírico: “El valor otorgado a las unidades de un bien formado por n unidades es mayor que el otorgado a las unidades del mismo bien formado por n+1 unidades y menor que el otorgado a las unidades del mismo bien formado por n-1 unidades (ley de utilidad marginal)” (Zanotti, 2009, p. 34). Partiendo del axioma praxeológico central de “la acción humana” su deducción es lógica y sólo puede ser refutada mediante esta herramienta.

Tomemos ahora la ley del intercambio: “La ley de utilidad marginal y la [hipótesis auxiliar de la] división del trabajo constituyen dos condiciones necesarias para el intercambio de bienes y servicios (mercado). Según la hipótesis auxiliar 3ª, en la cooperación social cada persona concentra su labor en aquello para lo cual posee mayor productividad. Por lo tanto, cada persona dispondrá de mayor cantidad de unidades del bien que produce que del bien que no produce. Luego, dada la ley de utilidad marginal (axioma 9), si A produce a y si B produce b, el valor de las unidades de a será para A menor que para B, y el valor de las unidades de b será menor para B que para A. En ese caso, cada persona valora menos lo que posee que lo que no posee, y dado el axioma 1, tenderá a realizarse el intercambio.” (Zanotti, 2009, pp. 37-38)

Puede confundir al lector que aquí Zanotti define como axioma 1 y 9, lo que nosotros definimos inicialmente como teoremas. Lo que ocurre es que dentro del sistema representado en el cuadro No. 2, hay dos sub-sistemas axiomático-deductivos. El primero tiene como axioma a la acción humana, esto es, el axioma praxeológico central, del cual se derivan los 24 teoremas praxeológicos. El segundo sistema, tiene como axiomas a los 24 teoremas praxeológicos, de los cuales se derivan luego los teoremas de la economía pura de mercado, el intervencionismo y el socialismo.

Volviendo sobre la ley del intercambio, no podemos asumir a priori que siempre habrá intercambio. Para ello debemos asumir la existencia de más de un individuo y una determinada interacción social entre ellos. Pero esa cooperación social y también la división del trabajo requieren como condicionante de ciertas instituciones –que Zanotti coloca como hipótesis auxiliares-, como por ejemplo, el derecho de propiedad o la libertad de contratos, los que no necesariamenteaparecen en el mundo real. Hubo otros tiempos, y hay hoy muchos lugares, en que tales asociaciones voluntarias no ocurrieron, ni ocurren. La teoría de los juegos, por ejemplo, se preocupa precisamente por mostrar centenares de situaciones en que los agentes no cooperan.

Luego, bajo todo lo dicho, podemos pasar a la ley de determinación de los precios: “Oferta y demanda encuentran una valoración común en el precio. Si A demanda 3 b y por ellos ofrece 2 a, y B demanda (valora) 2 a pero por ellos ofrece 1 b, no hay intercambio. Luego, para que haya intercambio el valor esperado mínimo del oferente (‘yo no vendo por más de…’) debe ser menor o igual al valor esperado máximo del demandante (‘yo no compro por más de…’). Luego, si se produce el intercambio, oferente y demandante se han encontrado, comunicado, en una valoración en común que se denomina precio. El precio no es entonces el precio esperado del vendedor ni del comprador, sino el precio en el momento del intercambio. Es el encuentro de expectativas entre oferente y demandante lo que se denomina precio.” (Zanotti, 2009, pp. 38-39)

Estos dos teoremas, el de la ley de intercambio y la ley de formación de precios son para nosotros leyes económicas empíricas que nos permiten comprender una parte de la economía pura de mercado. No podemos calificarlas como leyes “fuertes” porque no son vacías de contenido empírico.

Finalmente, el profesor Zanotti nos recuerda la ley de precios máximos que es generalmente aceptada en el campo de la microeconomía: “toda fijación de un precio por debajo de lo que el mercado lo hubiera fijado (precio máximo) genera una retracción de la oferta y un aumento en la demanda, lo cual implica un faltante en el mercado.” (Zanotti, 2009, p. 70)

Esta ley económica también es empírica, porque se basa en una intervención del estado sobre un aspecto de la economía pura de mercado. Pero si bien es una ley económica empírica, debemos advertir que no es parte de la economía pura de mercado, sino de una teoría más amplia del intervencionismo.

Ceteris paribus, puede observarse que una política económica (bien o mal intencionada) que fije esos precios, en un nivel diferente al que genera el propio mercado, producirá con el tiempo una reacción del mercado quenecesariamente conducirá a un efecto contrario al buscado.

Podemos tomar como ejemplo, el teorema enunciado arriba que resume la ley de control de precios máximos. Concretamente, esta ley muestra que si el gobierno desea intentar bajar el precio de la carne o la leche a un nivel inferior al que el mercado determina, los incentivos a una mayor demanda y a una menor oferta contribuirán a su escasez, lo que más tarde hará elevar aun más su precio de mercado, lo que agravará indeseablemente el problema inicial.

Advertirá el lector que esta ley aplica a todos los bienes y a todos los servicios, incluyendo la salud y la educación, y también, como ha demostrado Gary Becker, al mercado de las drogas, los órganos humanos, el matrimonio, la discriminación o el crimen organizado. (Becker, 1976).

El cuadro trabaja finalmente el caso del socialismo, lo cual es relevante para mostrar que el sistema no limita su utilidad únicamente al caso específico del capitalismo, sino a todos los sistemas económicos posibles. Si definimos socialismo como ausencia de propiedad privada, entonces surge un nuevo teorema: “El cálculo económico es imposible bajo el socialismo.” (Zanotti, 2009, p. 88).

En comparación con la economía pura de mercado, uno puede notar lógicamente que la ausencia de propiedad privada de los medios de producción, implicará ausencia de mercados para esos medios de producción. Sin estos mercados, no habrá precios para esos medios de producción, lo que implica lógicamente que no es posible realizar cálculo económico, lo que en definitiva es una guía para la función empresarial en cuanto a qué bienes y servicios deben ser producidos. Cabe notar que este teorema elaborado por Mises (1922) anticipó el caos en la producción que habría en cualquier economía que rechace la propiedad privada de los medios de producción.

Mark Blaug –uno de los tratadistas de mayor prestigio en la historia de las ideas- reconoció que “de forma lenta y extremadamente reacia he llegado a darme cuenta de que ellos (los teóricos de la Escuela Austriaca) están en lo cierto y de que todos los demás hemos estado equivocados”, afirmando además, al evaluar la aplicación del paradigma neoclásico cara a justificar la posibilidad del cálculo económico socialista, que es algo “tan ingenuo desde el punto de vista administrativo como para dar risa. Sólo aquellos emborrachados con el modelo de equilibrio estático perfectamente competitivo pueden haberse tragado semejante tontería. Yo mismo fui uno de los que se la tragó en mis años de estudiante en los 50 y ahora no hago sino maravillarme ante mi propia falta de agudeza.” (Blaug y Marchi, 1991, p. 508)

Demás está decir que Ferreira y los economistas de la corriente principal, podrán rechazar esta metodología, pero lo que no queda claro, al menos para quien escribe es por qué lo rechazan, y mejor aun, por qué tal proceso no sería científico.

Quizás deban comprender la praxeología como un único gran modelo que integra todo el análisis económico. Quizás los elementos de punto de partida, el axioma central y sus teoremas deducidos, no deban ser tomados por ellos comoindiscutibles, sino como simples supuestos. Pero de cualquier forma, el modelo tiene sus ventajas respecto de las metodologías alternativas, tomando como principal ejemplo, el poder integrar los campos de estudio en un solo modelo. De ahí la “superioridad” del enfoque que muchos observamos en este paradigma respeto de sus alternativas.

Para cerrar, hay que señalar que el enfoque austriaco está abierto a debate. Los teoremas mencionados son sólo un punto de partida, que deberá ser corregido y ampliado por nuevos economistas en el futuro. Afirma el propio Zanotti:

“El desarrollo de estos teoremas puede ser continuado y perfeccionadoad infinitum. Los ideales de ‘ciencia terminada’ ya hace mucho tiempo que concluyeron. La epistemología ha dado un verdadero progreso con el tema de los límites del conocimiento humano, en las ciencias naturales, ciencias sociales y formales. […] Trabajos como estos no sólo no cierran los temas sino que los abren a mayores desarrollos. Pero esa apertura tiene que ver con un orden epistemológico  de los contenidos. Tal ha sido nuestro principal intento.” (Zanotti, 2009, pp. 90-91)

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

How the Fed Causes Booms and Busts in South America

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 28/9/13 en:  http://mises.org/daily/6548/How-the-Fed-Causes-Booms-and-Busts-in-South-America

 

Nicolás Cachanosky, a native of Argentina who recently completed his Ph.D. under Mises Institute Associated Scholar Ben Powell, spoke with us recently about his research on Latin American monetary policy and his new teaching position.

 

Mises Institute: What led to your initial interest in the Austrian School?

Nicolás Cachanosky: My initial interest in the Austrian School came from my father, who completed his Ph.D. under the supervision of Hans Sennholz on “The Pitfalls of Mathematical Analysis in Economics.”

My interest in economics was sparked midway through high school and my father gave me books by Hazlitt, Hayek, Mises, and Rothbard. The summer I graduated he gave me my first copy of Human Action. I read it for the first time during the summer before going into the Pontificia Universidad Católica Argentina to do my Licentiate in Economics.

When I finished my licentiate studies I went for my Master of Economics and Political Science to ESEADE, the free-market/Austrian graduate institution in Argentina. After two years studying with Martin Krause, Gabriel Zanotti (who was my advisor) and other faculty, I joined Suffolk University and wrote my dissertation under Ben Powell.

Now I’m moving to Metropolitan State University of Denver where I’ll be teaching macroeconomics and money. I’m looking forward to continuing the work of John Cochran (Mises Institute Senior Fellow and retiring MSUD faculty member) and work next to Alex Padilla (Mises Institute Associated Scholar) in his Explore Freedom Project.

MI: Austrians have often looked at how central banks cause the boom-bust cycle domestically. But in recent research, you’re looking at how the Federal Reserve has contributed to unsustainable booms in Latin America.

NC: If we date the first treatment of Austrian business cycle theory (ABCT) to Mises’s Theory of Money and Credit (1912), then a hundred years has gone by. It is to be expected that some of the empirical assumptions that Mises and Hayek were doing at the beginning of the century need revision.

The monetary institution in place is one of those assumptions. The world is not under the gold standard anymore, but under fiat currencies. This means two things. First, because international interest rates are defined by major central banks, major economies have an effect on small open economies.

Second, with fiat currencies we have more than one currency. This means that there is a new price to take into consideration, the foreign exchange rate. If we have a new price, then the market distortions produced by a major central bank are channeled through two variables, not one. Through the interest rate, as is usual in the canonical version of the ABCT, and through the exchange rate, which means a change in the relative price of nontradables to tradables.

For instance, could it be that part of the export-led growth of China is an unsustainable boom that was driven by the Federal Reserve’s loose monetary policy plus China’s central bank’s decision to peg their currency to the U.S. dollar?

MI: What are some specific areas where this has had the greatest impact?

NC: If you look at Latin America’s countries you see that more roundabout (capital-intensive and forward-looking) industries are more sensitive to U.S. monetary policy than less roundabout industries. I don’t think it is a coincidence that the two largest economic crises in Latin America in the last 60 years occurred after the two largest periods of loose monetary policy by the Fed: at the beginning of 1980, and in 2009, after the subprime crisis.

Industries like mining and quarrying, for example, are more sensitive to U.S. monetary policy than, say, real estate intermediation. The pattern predictions of the ABCT hold for Latin America and U.S. monetary policy.

MI: Give us a glimpse into the banking sector in Latin America. Are central banks restrained right now, or are they, like the Bank of Japan and the Federal Reserve, engaging in monetary activism?

NC: It’s hard to say because there’s plenty of variation. What is important is what drives their activism. It is crucial whether a central bank is independent of the Treasury needs. Some central banks in Latin America, like those of Chile, Colombia, and Brazil have been gaining respect in recent times. Others, like the Argentinean and Venezuelan central banks are at the service of the government.

What central banks can’t do is avoid the effects of activism by major central banks. When the Federal Reserve decides to lower their interest rates between 2002 and 2007, the central bank in any of these countries needs to make a decision under such circumstances. Latin American countries that usually have big economic sectors that depend on the export of commodities may very well feel compelled to expand their money supply and keep their exchange rates stable. In this sense, the activism of Latin American countries is dependent of the activism of major central banks.

MI: Of course, American monetary policy is hardly the only challenge faced by Latin American economies. What are some other impediments to sustainable growth faced by the region?

NC: The underlying problem of the region in general is its anti-free-market ideology rooted in political populism, so well represented by Hugo Chavez and the Kirchners. The results of their policies are clear for anyone who wants to see them. Most economic problems ultimately depend on this cultural setting. Populism is a very dangerous road to take with very damaging and long lasting consequences.

MI: Speaking broadly, are free-market ideas gaining traction in the region?

NC: It is not easy to say because some countries have become more prosperous and free, and others less prosperous and less free. Some countries like Argentina, Venezuela, Ecuador, and Bolivia show repressed economic and civil liberties. But other countries like Chile, Colombia, Perú and Paraguay are doing much better.

Still, I remain confident that the outlook of the region will improve in the coming years, especially if the freest countries do not change their course. Countries like Argentina and Venezuela are showing strong manifestations in opposition to their current politicians in power. I can’t say for sure that this is rooted in free market ideas; it is, more likely, against the poor economic performance and the lack of freedom citizens feel every day without a clear connection to free market institutions. However, this situation of civil protest can open the door for some of these countries to follow the Chilean example and get into a more stable road of growth and development.

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

 

Easy Money, The Fed, Latin America

Entrevista a Nicolás Cachanosky, publicada en The Free Market: http://mises.org/journals/fm/June2013.pdf

TFM: What led to your initial interest in the Austrian School?

 NC: My initial interest in the Austrian School came from my father, who completed his Ph.D. under the supervision of Hans Senholz on “The Pitfalls of Mathematical Analysis in Economics.”

My interest in economics was sparked in mid–high school and my father gave me books by Hazlitt, Hayek, Mises, and Rothbard. The summer I graduated he gave me my first copy of Human Action.

 I read it for the first time during the summer before going into the Pontificia Universidad Católica Argentina to do my Licentiate in Economics.

 When I finished my licentiate studies I went for my Master of Economics and Political Science to ESEADE, the free-market/Austrian graduate institution in Argentina. After two years studying with Martin Krause, Gabriel Zanotti (who was my advisor), and other faculty, I joined Suffolk University and wrote my dissertation under Ben Powell.

  Now I’m moving to Metropolitan State University of Denver where I’ll be teaching macroeconomics and money. I’m looking forward to continuing the work of [Mises Institute Senior Fellow and retiring MSUD faculty member] John Cochran and working next to [Mises Institute Associated Scholar] Alex Padilla in his Explore Freedom Project.

 TFM: Austrians have often looked at how central banks cause the boom-bust cycle domestically. But in recent research, you’re looking at how the Federal Reserve has contributed to unsustainable booms in Latin America.

 NC: If we date the first treatment of Austrian Business Cycle Theory (ABCT) to Mises’s Theory of Money and Credit (1912), then a hundred years has gone by. It is to be expected that some of the empirical assumptions that Mises and Hayek were using at the beginning of the century need revision.

The monetary institution in place is one of those assumptions. The world is not under the gold standard anymore, but under fiat currencies. This means two things. First, because international interest rates are defined by major central banks, major economies have an effect on small open economies.

 Second, with fiat currencies we have more than one currency. This means that there is a new price to take into consideration, the foreign exchange rate. If we have a new price, then the market distortions produced by a major central bank are channeled through two variables, not one. Through the interest rate, as is usual in the canonical version of the ABCT, and through the exchange rate, which means a change in the relative price of nontradables to tradables.

 For instance, could it be that part of the export-led growth of China is an unsustainable boom that was driven by the Federal Reserve’s loose monetary policy plus China’s central bank’s decision to peg their currency to the U.S. dollar?

 TFM: What are some specific areas where this has had the greatest impact?

 NC: If you look at Latin America’s countries you see that more roundabout (capital-intensive and forward-looking) industries are more sensitive to U.S. monetary policy than less roundabout industries. I don’t think it is a coincidence that the two largest economic crises in Latin America in the last 60 years occurred after the two largest periods of loose monetary policy by the Fed: at the beginning of 1980, and in 2009, after the subprime crisis.

Industries like mining and quarrying, for example, are more sensitive to U.S. monetary policy than, say, real estate intermediation.

The pattern predictions of the ABCT hold for Latin America and U.S. monetary policy.

 TFM: Give us a glimpse into the banking sector in Latin America. Are central banks restrained right now, or are they, like the Bank of Japan and the Federal Reserve, engaging in monetary activism?

 NC: It’s hard to say because there’s plenty of variation. What is important is what drives their activism. It is crucial whether a central bank is independent of the Treasury needs. Some central banks in Latin America, like those of Chile, Colombia,

and Brazil have been gaining respect in recent times. Others, like the Argentinean and Venezuelan central banks are at the service of the government.

What central banks can’t do is avoid the effects of activism by major central banks. When the Federal Reserve decided to lower their interest rates between 2002 and 2007, the central bank in these countries needed to re-evaluate policy under

such circumstances. Latin American countries that usually have big economic sectors that depend on the export of commodities may very well feel compelled to expand their money supply and keep their exchange rates stable. In this sense, the activism of Latin American countries is dependent of the

activism of major central banks.

 TFM: Of course, American monetary policy is hardly the only challenge faced by Latin American economies. What are some other impediments to sustainable growth faced by the region?

 NC: The underlying problem of the region in general is its anti-free-market ideology rooted in political populism, so well represented by Hugo Chavez and the Kirchners. The results of their policies are clear for anyone who wants to see them.

Most economic problems ultimately depend on this cultural setting. Populism is a very dangerous road to take with very damaging and long lasting consequences.

 TFM: Speaking broadly, are free-market ideas gaining traction in the region?

 NC: It is not easy to say because some countries have become more prosperous and free, and others less prosperous and less free. Some countries like Argentina, Venezuela, Ecuador, and Bolivia show repressed economic and civil liberties. But other countries like Chile, Colombia, Perú, and Paraguay are doing much better.

Still, I remain confident that the outlook of the region will improve in the coming years, especially if the freest countries do not change their course. Countries like Argentina and Venezuela are showing strong manifestations in opposition to their current politicians in power. I can’t say for sure that this is rooted in free-market ideas; it is, more likely, against the poor economic performance and the lack of freedom citizens

feel every day without a clear connection to free-market institutions. However, this situation of civil protest can open the door for some of these countries to follow the Chilean example and get onto a more stable road of growth and development.

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y profesor universitario.