“Macri critica fuertemente todos los populismos de Latinoamérica”

Por Belén Marty: Publicado el 28/10/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/10/28/macri-critica-fuertemente-todos-los-populismos-de-latinoamerica/

 

Mariano Obarrio, periodista político de Argentina, explica que el fracaso de Scioli en las últimas elecciones argentinas se debe a un quiebre dentro del kirchnerismo

Todos parecen sorprendidos por el resultado electoral del opositor Mauricio Macri en las elecciones del domingo 25 de octubre. Tras la euforia inicial y el desfile por los medios de comunicación, ambas fuerzas políticas se reacomodan en afán de evaluar estrategias de cara al balotaje.

El candidato del oficialista Frente para la Victoria, Daniel Scioli, ya adelantó que será “más Scioli que nunca” y afirmó que esta vez, a diferencia del primer debate presidencial al cual no fue, debatirá contra Macri el 11 de noviembre por televisión.

Hay una fuerte división dentro del oficialismo tras el hecho de que la agrupación política ultrakirchnerista “La Cámpora” se presentó el domingo electoral en el bunker de Aníbal Fernández, candidato de Kirchner a la provincia de Buenos Aires, y decidió no ir al sitio donde se encontraba Scioli.

PanAm Post conversó con Mariano Obarrio, periodista argentino especialista en Política, sobre el posible quiebre interno de la fuerza kirchnerista, las relaciones internacionales de Argentina en caso de que gane la oposición y de las virtudes y defectos de los candidatos presidenciables.

¿Por qué la agrupación juvenil kirchnerista La Cámpora le quitó el apoyo a Scioli? ¿Afectará eso el resultado en la segunda vuelta?

Hubo posturas encontradas en La Cámpora. Máximo Kirchner (hijo de la Presidente Kirchner) y Andrés Larroque (diputado nacional y líder de la agrupación kirchnerista) eran más anti sciolistas que Wado De Pedro (secretario General de la Presidencia) y Mariano Recalde (presidente de Aerolíneas Argentinas). El motivo es ideológico. No comparten el modelo y ven a Scioli como un exponente de los poderes económicos. No les gustó el discurso diferenciador de Scioli. Además, lo más importante, saben que Scioli no les daría un solo cargo en el Gobierno. Y que podría sacar muchos empleados contratados que son de La Cámpora.

El resultado no depende de La Cámpora. No parece tener poder electoral. Pero puede tener poder de daño y generarle retiros de apoyo económico y peleas que no lo ayudarían. Estos son pases de factura.

¿Qué virtudes y defectos tendrá la administración de Macri en caso de alzarse con la victoria?

Las virtudes: sería un gobierno más racional, conservador, con ideas económicas más afines a un capitalismo de mercado, con desarrollo industrial. Acordaría con los holdouts, bajaría el gasto, sinceraría la economía, atacaría la inflación y daría mayores facilidades a la inversión.

Los defectos: poca experiencia política, menor número de diputados y senadores en el Congreso. Cierta tendencia a no escuchar propuestas o ideas que no provengan de su “núcleo duro”. Necesidad de acordar con otros partidos para sostener la gobernabilidad. Escasos operadores políticos para negociar temas conflictivos con el peronismo.

¿Cuáles cree usted que serán los cambios más relevantes en materia internacional con Macri Presidente? ¿Cómo se posicionaría Argentina frente al caso de Venezuela y la condena a Leopoldo López?

Scioli acompaño a la Presidenta Kirchner en varias cadenas nacionales. (BonelliOk)

Macri condenó severamente la detención y condena de López, no tiene relación con el chavismo y critica fuertemente todos los populismos de Latinoamérica. Mejoraría su relación con el Mercosur, Estados Unidos, la Unión Europea, especialmente Italia y España, dos países con los que Argentina enfrió sus relaciones.

¿Cómo hará Macri para destrabar la economía sin asumir los costos políticos del reajuste? ¿Levantará el cepo cambiario?

Según anunció, levantaría el cepo de inmediato. Buscaría ingresos de dólares abundantes vía reducción de retenciones (impuestos a la exportación) y, si bien no lo admiten, una recomposición del tipo de cambio. Eso mejoraría el perfil fiscal y buscaría inversiones y créditos con un plan integral pro mercado y pro inversiones.

¿El fracaso de Scioli se debe más al quiebre interno del kirchnerismo o a haber perdido la provincia de Buenos Aires?

Ambos factores jugaron sin dudas. Pero en orden de prioridades yo mencionaría:

1- Gruesos errores de Cristina Kirchner al armar las listas de diputados.

2- Apoyar a Aníbal Fernández en la provincia, un candidato con mala imagen y denuncias de narcotráfico, cuestionado incluso por la Iglesia, siendo que la Argentina tiene un papa como Francisco.

3- Colocar a Carlos Zannini como vicepresidente de Scioli, lo que le quitó un perfil de autonomía a Scioli y lo pegó al kirchnerismo (del núcleo más duro).

4- El exceso de protagonismo de Kirchner, con decenas de cadenas nacionales en las que saturó a la sociedad, muchas de ellas con Scioli al lado.

5- Falta de propuestas nuevas y renovadoras del modelo y un exceso de continuidad en la propuesta.

6- Discrepancias de discurso entre Scioli y el kirchnerismo, continuo desgaste de Kirchner hacia Scioli, con gestos de autoridad que hacían parecer al candidato como plegado a la presidenta.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

LOS PAPAS Y LA DIPLOMACIA

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 4/10/15 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2015/10/los-papas-y-la-diplomacia.html

 

Gran debate se ha armado por la visita de Francisco a Cuba, sobre todo, por supuesto, entre los conservadores, los liberales, los exiliados cubanos, etc.

¿Saben qué? “Casi” tienen razón. A mí se me revolvería el estómago de estar poniendo caritas de feliz cumpleaños ante asesinos como los Castros y su banda de criminales llamado gobierno cubano.

Pero hay que recordar un sencillo detalle.

No es la primera vez que un Papa va a Cuba. Fueron Benedicto XVI y Juan Pablo II, también poniendo caritas de todo bien. JPII dijo su famosa frase “que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”. Qué bárbaro. Como si fuera Jesús contestando a los fariseos. Pero no, hay cosas inimitables.

Y no es la primera vez que un Papa hace diplomacia. Es más, se la han pasado haciendo siempre desde el acuerdo de Constantino, aunque cabe confesar que antes mandaban a bañar un poco más rápido. Sin embargo el s. XX es el éxtasis de la diplomacia vaticana. ¿Ya se han olvidado, todos, del encuentro de Juan XXIII con la hija de Kruschev? ¡Esos sí que eran tiempos!!!!!  Los cardenales conservadores se arrancaron todos los pelos de la cabeza y rezaron para que las cruces romanas reaparecieran de vuelta en el Vaticano para ponerlo en una de ellas a Juan XXIII…..

¿Y Pío XII, a quien yo siempre defiendo absolutamente, haciendo lo imposible para salvar judíos y al mismo tiempo que Hitler no convierta al Vaticano en un crematorio de judíos y católicos?

¿Y cómo olvidar a Pío XI, el hacedor del Estado del Vaticano, intentando que Mussolini se portara bien con la Iglesia hasta que el final todo fue inútil?

Y ya nadie se acuerda de Benedicto XV, tratando de evitar la Primera Guerra…………

¿Y Juan Pablo II, viniendo a Argentina inmediatamente después de visitar Inglaterra? Nunca me voy a olvidar de la imagen de Galtieri, arrodillado ante JPII mientras este último lo bendecía……….. Claro, después de eso Galtieri debe haber pensado que era la reencarnación de Carlos Martel…. No recuerdo, sin embargo, a los conservadores y liberales argentinos de entonces decir de JPII lo que ahora están diciendo de Francisco….

Y Francisco, recibiéndola a Kim Davis en secreto. Y luego de que deja de ser secreto, parece que no la apoya totalmente…. ¡Más aclaraciones, please!!!

¿Fue todo eso bueno o no? ¿Fue y es todo eso coherente con la “denuncia profética” del Antiguo Testamento? ¿Y viajó Cristo a Roma dando un bonito discurso ante el Senado? Mm, me parece que no….

Pero es coherente con una cosa: el Estado del Vaticano. ¿Quieren que la Iglesia tenga un estado? ¿Quieren que la Iglesia siga teniendo estados pontificios, aunque sea en una cabina telefónica? Pues ahí lo tienen. Tendrán entonces la función diplomática de los papas, sus embajadas, que reciben a este, a otro, que el discurso al embajador tal, que el discurso al embajador cual……………………..

Todo eso, al lado de las enseñanzas de Jesucristo, es una tontería. Pero ahí la tienen. Católicos, abramos los ojos de una vez. Basta con los estados, propios o ajenos. ¿No les gusta la diplomacia? ¿O se siguen dividiendo por ella? ¿Unos contentos cuando el Papa visita a Reagan, otros contentos cuando visita a los Castro?

Gente, la cosa es simple. Basta con el Estado del Vaticano. Basta con la diplomacia. Que vuelva la predicación, el anuncio, la denuncia profética.

¿Ver a todo el mundo? Si, por supuesto, para anunciarle el Evangelio y explicarle el Credo. ¿Recibir a todo el mundo? Si, por supuesto, en el confesionario.

Hubo alguien, sí, que no era experto en diplomacia: casi siempre decía lo necesario cuando era necesario y era  a la vez afable, humilde y bondadoso.  Pero claro, qué mal que estaban los zapatitos rojos…

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

El rol político del Papa Francisco

Por José Benegas: Publicado el 10/8/15 en: http://opinion.infobae.com/jose-benegas/2015/09/20/el-rol-politico-del-papa-francisco/

 

La particular impronta política que el papa Francisco le ha dado a su pontificado obliga a preguntarse sobre la confusión entre el rol estrictamente religioso y su actividad como jefe de Estado. Algunos de sus movimientos, como los siete encuentros con Cristina Kirchner, usadas por el oficialismo argentino sin ningún pudor, su intervención para descongelar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, con el riesgo de legitimar a un régimen totalitario que tiene sometida a la isla desde hace casi sesenta años, o ciertas omisiones respecto de las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, están en la lista de sucesos que dividen las opiniones. El recurso para explicarlos es resaltar  que el Papa además de ser el jefe de la Iglesia Universal, es un jefe de Estado.

Es útil por lo tanto recordar de dónde viene el particular status jurídico del estado Vaticano. A partir de la unificación italiana en 1870, el papado pierde su dominio sobre los estados pontificios, territorio el que ejercía un poder temporal absoluto.

El Vaticano surge como una forma de otorgar independencia a la Iglesia respecto del Estado italiano, haciendo sujeto de derecho internacional a un sector de Roma. Fue acordado en los Pactos de Letrán entre Benito Mussolini y Pío XI. Se trata de una rémora de aquellos estados pontificios en los que los papas reinaban. Pero el Vaticano no es un Estado como los demás: de otro modo, habría que exigirle su adaptación a los parámetros actuales de las naciones modernas, antes de aceptar su lugar como un país normal. Lo cual, en el caso de la Iglesia, sería absurdo.

Por lo tanto, el papel político del Papa como un jefe de Estado, es de una legitimidad bastante relativa. Lo cierto es que su papel adquiere importancia en la medida en la que representa a una de las religiones con más seguidores en el mundo. Quiere decir que su peso político no está dado por su insignificante territorio, población y peso económico, mucho menos por la legalidad de sus instituciones propias de la Edad Media, ni su condición de par de los demás miembros de la comunidad internacional, sino de su posición y representatividad religiosa. Por lo tanto, separar el rol espiritual del político en el caso del Papa es imposible. Si el Sumo Pontífice fuera tratado olvidando esa condición, no tendría más relevancia que el príncipe de Andorra.

Dado lo anterior, sus movimientos a favor de determinadas tendencias políticas y contra otras, comprometen a los católicos quieran o no, y a la iglesia como organización universal.

Por supuesto que los papas, pese a cualquier purismo, tienen un peso político que utilizan. Pero los antecesores de Francisco tal vez han sido más conscientes de sus limitaciones, sin ejercer su poder de un modo tan abierto. Querrían evitar provocar una situación como la que llevó a Stalin en 1935 a preguntar cuántas divisiones tenía el Papa, cuando el canciller francés le pidió que atenuara la presión sobre los católicos rusos.

Con más cuidado, otros papas han intervenido en cuestiones que no puedan ser interpretadas más allá de su autoridad moral como guía de los católicos. Juan Pablo II medió en el conflicto entre Argentina y Chile en el año 1978 por medio del Cardenal Samoré, pero no se dirimían ahí más que límites fronterizos. No parece ser del mismo tenor pedirle concordia a los cubanos poniendo en un plano de igualdad a un gobierno totalitario y a la población indefensa. La necesidad de ser diplomático en la visita a la isla, implica de por sí un dilema moral de difícil solución. Con la detención, en el día de su llegada, de Martha Beatriz Roque Cabello y otros disidentes que tenían la intención de tomar contacto con él, esa dificultad se hace palpable.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

FRANCISCO, BENEDICTO XVI Y EL VATICANO II

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 19/4/15 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2015/04/francisco-benedicto-xvi-y-el-vaticano-ii.html

 

Corre lo opinión de que Francisco sería hoy el auténtico intérprete de los alcances del Vaticano II, mientras que Benedicto XVI habría intentado hacer retroceder la historia de la Iglesia. Ello es falso, y estoy seguro que el mismo Francisco se opondría a dicha interpretación de la situación actual de la Iglesia.

Fue el mismo Benedicto XVI, cuando aún era el Cardenal Ratzinger, quien, en 1985, le dijo claramente a Vitorio Messori que ello era una falsa impresión debida a que sus amigos de entonces (cuando él y Wojtyla era jóvenes entusiastas de las reformas) fueron los que siguieron avanzando más allá del auténtico espíritu de los textos del Vaticano II, mientras que ellos sencillamente se quedaron donde debían estar.

Cuando Benedicto XVI “autorizó” nuevamente la Misa en el rito tradicional, lo hizo aclarando que el Vaticano II NO la había abrogado, y que por ende él estaba simplemente recordando que seguía vigente junto con el nuevo rito. Benedicto XVI, en una de sus fundacionales intervenciones magisteriales, aclaró bien la “hermenéutica de la continuidad y la reforma” del Vaticano II, el 22 de Diciembre del 2005, hablando claramente de la continuidad en lo esencial, reforma en lo accidental. Benedicto XVI siguió afirmando claramente que la salvación es a través de Cristo, como lo había afirmado como Prefecto en el famoso documento Dominus iesus. Benedicto XVI, como ningún otro papa anterior, se refirió específicamente al sentido positivo de la palabra “liberalismo”, no una vez, sino tres veces, y en sus discursos ante Mery Ann Glendon (2008), el Parlamente Británico (2010) y el Parlamento Alemán (2011) se refirió específicamente al origen cristiano de los derechos personales y la limitación del poder, afirmando la sana laicidad del estado tal cual lo hicieron León XIII, Pío XII y Juan XXIII. Benedicto XVI, como nadie antes, dialogó específicamente con Rawls y Habermas, en su discurso a La Sapienza en Enero del 2008.

Si todo ello no es reafirmar el auténtico espíritu del Vaticano II, ¿qué es? El problema surge cuando se cree que del Vaticano II surge la negación de dogmas fundamentales en la Fe y en la Moral, errónea tesis contra la cual Juan Pablo II y su prefecto, luego Benedicto XVI, tuvieron que advertir permanentemente. La encíclica Veritaris splendor, de 1993, donde se aclara, entre otras cosas, nada más ni nada menos que la elemental distinción entre pecado mortal y venial, estaba dirigida específicamente a los obispos. ¡A los obispos había que recordar tales cosas!!!!!

Es insólita la versión que muchos, por izquierda y por derecha, se han hecho del Vaticano II, como si fuera una nueva iglesia contraria a la “Católica pre-conciliar”. Claro, todo se lee conforme a un horizonte, y ello muestra el horizonte desde donde muchos leían las declaraciones conciliares. El concilio no cambió nada de lo esencial. Llamó al diálogo con los hermanos separados (ecumenismo) desde la autenticidad de la unidad de la Iglesia Católica, no desde su disgregación. Afirmó el derecho a la libertad religiosa desde la libertad del acto de Fe, no desde el indiferentismo religioso. Afirmó la sana laicidad del estado desde la legítima autonomía de lo temporal, no desde el laicismo. Afirmó los derechos de le persona frente al poder desde la dignidad humana, no desde una autonomía moral desligada de Dios. Y así sucesivamente.

Quienes lean otra cosa en el Vaticano II es porque ya tienen otra cosa en su cabeza. Ello tardará en solucionarse, pero presentar a Francisco, ahora, como el único intérprete del Vaticano II, no ayuda en nada, y al primero al que no ayuda, es a Francisco.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Los Castro, una creación de Washington

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 2/7/14 en http://www.elheraldo.hn/opinion/712737-368/los-castro-una-creaci%C3%B3n-de-washington

 

Existe gran distancia entre quienes creen que la libertad es un fin y quiénes sabemos que es el camino eficiente para la realización del hombre. A los primeros, para conseguir su objetivo, en el camino no les importa violar la libertad y, semejante incoherencia, conduce a empeorar la situación. Cuando la realidad es que solo transitando por la libertad –como ausencia de coacción violenta– y su correlato la paz, se realiza la plena vocación de la persona, superando el temor que supone transitar hacia el desconocido futuro.

Con el fin de “terminar con las tiranías”, los Aliados lanzaron la Segunda Guerra Mundial (SGM) y, luego de cercenar libertades en sus países y enormes pérdidas materiales y humanas, lograron consolidar a la URSS, la tiranía estalinista, que terminó cayendo sin guerras, pacíficamente. El camino debió ser la libertad y la paz: sin la SGM Hitler hubiera caído, por propio peso, provocando menos daño y más rápido que la poderosa Unión Soviética. No consolidada la URSS, difícilmente la tiranía castrista hubiera crecido. Pero Washington, además, con la invasión de Bahía de Cochinos y Guantánamo, dio a los Castro la excusa para militarizar la Isla. Y el gobierno de Estados Unidos de América continuó e impuso “sanciones a Cuba”, violando las libertades de sus ciudadanos y fortaleciendo el encierro en la isla cárcel.

Ahora más de 40 personalidades dirigieron una carta a Obama pidiendo que se atenúe el embargo, impuesto a Cuba desde hace más de 50 años. En un inédito consenso, exaltos políticos y militares, demócratas y republicanos, y destacados empresarios piden que apruebe unilateralmente, evitando de momento el engorroso trámite en el Congreso, nuevas medidas ejecutivas de apoyo a los emprendedores y la sociedad civil en la isla, con las que ganen “mayor libertad” para poder ser “catalizadores de un cambio significativo” en Cuba. Obama tiene una “oportunidad sin precedentes” dado que la mayoría de los estadounidenses apoya un cambio, según una reciente encuesta.

También interesante es lo que, según Andrés Oppenheimer, asegura que el presidente colombiano de que si sus negociaciones de paz con la guerrilla de las FARC tienen éxito, Colombia, que ya superó a la Argentina como tercera economía latinoamericana, crecerá más de 7% anual. Oppneheimer duda. Definitivamente es cierto que la paz y la libertad potencian enormemente el crecimiento, pero muchos inversores están más preocupados por problemas regulatorios –surgidos, precisamente, de la coacción estatal– y, además, un acuerdo con la cúpula de las FARC no necesariamente traerá la paz, porque muchos guerrilleros encontrarán más rentable seguir en el tráfico ilegal, ilegalizado por la coacción estatal.

Para terminar destaquemos el viaje del papa Francisco a Tierra Santa. Lleva a un rabino y a un profesor musulmán, de Buenos Aires, y para el gobierno israelí es “un verdadero amigo del pueblo judío” y me consta que es verdad, pero aun así visita una de las zonas más conflictivas donde, durante 2013 se produjeron 22 ataques vandálicos a lugares cristianos perpetrados por ultraortodoxos. Pero Francisco se moverá como lo hizo por Lampedusa, Río de Janeiro y cada miércoles por la plaza de San Pedro. En un coche descubierto, sin más protección que su propia cercanía. Y, definitivamente, no es suicida sino que sabe que la paz y la cercanía son mejor protección que los guardias armados, que pueden ser contraproducentes.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

Los aviones no se comen, ¿o sí?

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 8/5/13 en http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/alejandrotagliavini/los-aviones-no-se-comen-o-si-alejandro-tagliavini-columnista-el-tiempo_12787098-4#.UYuHHrV80Sg.facebook

 Hablando de la actitud frente a la llegada de Maduro, el ‘presidente’ venezolano, a Buenos Aires, un amigo opinaba que la actitud más sabia, frente a un político, es la de ignorarlo. Es cierto que, al decir de Aristóteles, la violencia es siempre destructiva de la naturaleza y los políticos se dedican a ella: manejan al Estado que se arroga su monopolio.

La “Iglesia de base” es, según el sacerdote y teólogo Evaristo Villar, vocero de Redes Cristianas, la “que no tiene poder (ni lo busca)…”, es una “Iglesia social”. Así, la apuesta del papa Francisco por “una Iglesia pobre para los pobres” gusta aunque “no es nada nuevo, nació con Jesús e impregna toda la Teología de la Liberación”. Antes que con Jesús, históricamente hablando, nació con Dios que creo un orden natural que no prevé el hambre.

Dicen que se pidió a los compatriotas del papa no acudir a Roma y derivar ese dinero a caridad. Pero, aunque dejen los aviones vacíos no se pueden comer. La miseria no se soluciona con caridad, se evita con justicia social. Mientras que la caridad, si bien puede ser relativamente útil para necesidades urgentes, no resuelve el problema y hasta puede ser una excusa para no solucionar el fondo.

Para los 7.000 millones de seres humanos hacen falta unas 1,4 mil millones de toneladas de alimentos al año. Solo la producción global de caña de azúcar (el alimento más producido) es de 1,8 mil millones de toneladas al año, y los 10 alimentos más producidos representan unas 4,3 veces las necesidades de alimentación de la humanidad que, según la FAO, en orden de producción después de la caña de azúcar son: maíz (880 millones de toneladas), arroz (720 t), trigo (700 t), leche de vaca (600 t), papa (375 t), remolacha de azúcar (270 t), verduras frescas (268 t), habas de soya (260 t) y mandioca (250 t).

Los principales productores de alimentos son China 20 por ciento, Brasil 14, India 13, la Unión Europea 11, EE. UU. 10, Rusia 3, Indonesia 3, y Pakistán 2 por ciento. La producción mundial por año ronda los 10.000 millones de toneladas, unas 7 veces lo necesario, y crece a un ritmo anual del 2,2 por ciento mientras que la población lo hace solo al 1,7 por ciento. Es decir, la naturaleza (el mercado natural, del orden natural), sin intervención de ningún Estado coactivo, produce más que suficiente para que no exista el hambre. Queda un problema de distribución.

Ahora, ¿es creíble que el mercado natural mantenga hambrientos a millones cuando él mismo produce para todos y crea sobreabundante logística para distribuirlos? No es creíble, y menos creíble si tenemos en cuenta que el mercado natural es de los pobres y para los pobres porque ha sido creado para satisfacer primero las necesidades más urgentes, más básicas y más masivas.

Sí es creíble que la violencia destruye, que el monopolio estatal es utilizado para ‘regular’ al mercado destruyéndolo, impidiendo su desarrollo natural. Sí es creíble que el egocentrismo de los políticos enceguecidos por el poder imponga coactivamente (demagógicamente) ‘leyes’ que consoliden su ‘autoridad’. Entonces, en lugar de ‘comer aviones’, debemos exigir la justicia social, es decir, siendo que justo (socialmente) es aquello que le corresponde según su naturaleza (social), debemos exigir que la violencia –siempre destructiva– de los políticos no destruya lo que el mercado hace naturalmente.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

 

¿Maldición de Bin Laden?

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 8/4/13 en http://www.generaccion.com/noticia/186298/maldicion-bin-laden

La metafísica -tan brillantemente desarrollada por Aristóteles- ha sido desacreditada por el racionalismo porque, al ser éste la exageración de la razón al punto de creer que puede construir ignorando lo que es natural, tiene que despreciar el estudio esencial de la naturaleza. La meta (centro, esencia de la) física, que por tanto es la base de toda ciencia real, es por donde los verdaderos científicos de todas las ramas deberían empezar a estudiar.

Creído el racionalismo que puede superar a lo que es natural, sucede que sus postulados no se cumplen y, entonces, no encuentra mejor remedio que suponer y creer en conspiraciones de las fuerzas del mal. Cuando la metafísica (la esencia de la física) muestra que el mal no tiene existencia propia sino que es ausencia de bien.

No existe, como decía el maniqueísmo, un dios del bien y otro del mal en permanente lucha, sino solo un Dios del bien y, entonces, el mal es solo ausencia de bien (como en física, la oscuridad es nada, es solo ausencia de luz). Así, para la naturaleza combatir el mal no tiene ningún sentido: basta con poner bien donde no lo hay, como encender la luz en la oscuridad. Pero el racionalismo inventa el mal y lo combate, como se combate con molinos de viento.

Varios medios se han hecho eco de la “Maldición Bin Laden”: resulta que del Team 6 de los Navy Seals, los 25 hombres que asesinaron al terrorista más buscado, quedan pocos. El último falleció en un choque con su paracaídas, mientras que en 2011, durante una operación en Afganistán, un helicóptero de la OTAN se estrelló falleciendo 38 soldados, 22 del Team 6. Y aunque el presidente afgano aseguró que los talibán lo derribaron, el gobierno estadounidense nunca confirmó que muriera casi todo el equipo 6. En cualquier caso, lo que queda claro es que no hay ninguna maldición (que el mal no existe), porque no fallecieron “fortuitamente”, sino que no estaban haciendo el bien más bien jugando con la violencia.

El papa Francisco, cuya popularidad parece aumentar -de 100.000 personas en la plaza San Pedro el día de su elección, sumaron más de 250.000 en las pascuas-, en su mensaje urbi et orbi aseguró que “el amor de Dios es más fuerte que el mal… Pascua significa éxodo, el paso del hombre… del mal, a la libertad del amor, que es el bien”,  y denunció “las divisiones provocadas por la codicia de quienes buscan fáciles ganancias, el egoísmo que amenaza la vida humana”, lo que me recuerda a los políticos que, en lugar de hacer carrera compitiendo sanamente en el mercado (sirviendo al público) pretenden, con el uso del monopolio de la violencia que se arroga el Estado, hacer fortuna fácil y rápido sin importar cuantas guerras haya que inventar.

El obispo de Roma, pidió por la paz. El dictador norcoreano prometió la ampliación de su arsenal nuclear para hacer frente a las amenazas. Pero del otro lado no se quedan cortos, Corea del Sur confirmó maniobras militares con EEUU. La escalada viene aumentando desde que el 7 de marzo pasado la ONU aplicó nuevas sanciones a Pyongyang. También elevaron la tensión los dos ejercicios militares anuales entre Seúl y Washington. No estaría mal que, en lugar de tanta amenaza, prueben con el diálogo y la apertura, incluidas las fronteras, cerradas por temor a una avalancha de hambrientos norcoreanos.

 Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.