Un paralelo estrecho entre el rosismo y el peronismo

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 22/8/20 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/08/22/un-paralelo-estrecho-entre-el-rosismo-y-el-peronismo/

En ambos casos el abuso del poder ilimitado conculcó derechos básicos

Juan Manuel de Rosas-Juan Domingo Perón
Juan Manuel de Rosas-Juan Domingo Perón

Florencio Varela en su texto titulado “Juicio sobre el gobierno de Rosas” recopilado junto con otros escritos del mismo autor bajo el título Rosas y su gobierno consigna que ese tirano repetía “hasta empalagar las palabras leyes, republicanismo, sentimiento americano. Y, sin embargo, en donde quiera que gobiernan Rosas y sus amigos, no hay un solo pueblo donde los gobernadores no sean constantemente reelegidos y donde no estén investidos de facultades extraordinarias; es decir, donde no esté suspendida toda ley, toda garantía y aniquilada completamente la división de poderes públicos que forma la esencia de toda constitución republicana para reemplazarlos por la irresponsable voluntad de un soldado”.

Como es sabido, el doctor Varela -un distinguido representante de la célebre generación del 37- fue asesinado en su exilio de Montevideo, escapando de las fauces rosistas que finalmente le dieron alcance. Muchas otras distinguidas personalidades se vieron forzadas a buscar refugio en tierras uruguayas durante el rosismo, lo cual también ocurrió durante el peronismo y tal como me comentó un amigo de Montevideo: “Decimos que Hernandarias nos trajo la ganadería y Kirchner nos trajo la agricultura debido a los argentinos llegados a nuestras costas fugados de los zarpazos de ese gobierno”. Si las cosas no cambian, se prepara una cuarta oleada a la hospitalaria banda oriental.

No tiene sentido que políticos inescrupulosos se llenan la boca con aquello de “República Argentina” cuando va quedando poco de republicanismo puesto que su columna vertebral consiste en la igualdad ante la ley -la antítesis del estatismo- anclada al inseparable concepto de Justicia de “dar a cada uno lo suyo” y lo suyo remite al derecho de propiedad y, asimismo, la división horizontal de poderes la cual queda anulada cuando el Ejecutivo avanza sobre el Judicial para disimular hechos de corrupción y demás latrocinios al tiempo que coloniza al Legislativo. “Al enemigo ni justicia” -que entre muchos otros transcribe Juan José Sebreli- resume la faceta más tenebrosa del peronismo y por su parte la mazorca rosista expone del modo más horrendo la persecución a opositores.

Antes de repasar algunos hechos claves de ambos regímenes al efecto de ilustrar lo dicho, es del caso hurgar en las probables razones por las que se sigue alabando el espíritu totalitario. Estimo que un motivo central estriba en la propaganda que se han llevado a cabo desde diferentes ministerios de educación a través de la imposición de textos que suscriben variantes del estatismo vía la inspiración rosista y peronista. Por esto insisto una vez más que para comenzar a revertir los graves problema argentinos debe antes que nada comprenderse que el proceso educativo inexorablemente implica competividad y las consecuentes auditorías cruzadas en un contexto evolutivo de prueba y error donde nadie debe tener la facultad de imponer estructuras curriculares desde el vértice del poder. La búsqueda de la excelencia académica solo puede lograrse en un clima de libertad puesto que nadie tiene la precisa en cuanto a las asignaturas que deben impartirse, se requiere un sistema abierto donde las corroboraciones provisorias estén sujetas a refutaciones en ausencia de esa contradicción en términos que es la policía educativa. La politización debe estar ajena a un área tan delicada y trascendental como el aprendizaje y el consiguiente desarrollo de las potencialidades exclusivas de cada cual.

Al recordar hechos y dichos del andamiaje rosista-peronista es del caso subrayar un pensamiento de Ortega y Gasset en 1930 que apunta al corazón del problema, en cuanto a que “este es el mayor peligro que hoy amenaza a la civilización: la estatificación de la vida, el intervencionismo del Estado, la absorción de toda espontaneidad social por el Estado”. Por otra parte, entre muchos otros distinguidos autores argentinos se estableció el correlato que ahora marcamos en esta nota periodística, así Jorge Luis Borges resumió en 1986: “Pienso en Perón con horror, como pienso en Rosas con horror.” En cuanto a las primeras damas también hay correlación estrecha, lo cual señaló Américo Ghioldi en 1952 de este modo: “Como Encarnación Ezcurra de Rosas, Eva Duarte ocupará un lugar en la historia de la fuerza y la tiranía americana.” Y respecto al uso desaprensivo de los pobres que ambas políticas hicieron para hacerlos más pobres mientras aquellos gobernantes se enriquecieron ilegítimamente, es del caso citar a San Agustín en su célebre carta 157 (que de paso va también para predicadores desviados): “si el mérito de aquel pobre hubiese sido su pobreza y no su justicia, no lo hubiesen llevado los ángeles al seno de Abraham, pues Abraham era rico. No honró Dios la pobreza por ella misma, ni condenó en el rico las riquezas.” Ambos gobiernos -rosistas y peronistas- extremadamente centralistas bajo la hipócrita fachada federal.

En otra oportunidad he escrito sobre Rosas, pero es oportuno transcribir nuevamente algunas de las opiniones que dejaron escritas notables personajes sobre ese sujeto en vista de haberse publicado en estos días renovados panegíricos sobre el tirano de marras. Bartolomé Mitre destaca que fundó “una de las más bárbaras y poderosas tiranías de todos los tiempos” (en Historia de Belgrano), Esteban Echeverría: “Su voz es de espanto, venganza y exterminio (en Poderes extraordinarios acordados a Rosas), Domingo Faustino Sarmiento: “Hoy todos esos caudillejos del interior, degradados, envilecidos, tiemblan de desagradarlo y no respiran sin su consentimiento [el de Rosas]” (en Facundo). Félix Frías escribió que “Rosas se proponía por medio de espectáculos sangrientos enseñar la obediencia al pueblo de Buenos Aires (en La gloria del tirano Rosas), Juan Bautista Alberdi: “los decretos de Rosas contienen el catecismo del arte de someter despóticamente y enseñar a obedecer con sangre” (en La República Argentina 37 años después de su Revolución de Mayo). Por su parte José Manuel Estrada afirmó que “Ahogó la revolución liberal con la escoria colonial” (en La política liberal bajo la tiranía de Rosas). José Hernández: “Veinte años dominó Rosas esta tierra […] veinte años tiranizó, despotizó y ensangrentó al país” (en Discurso en la Legislatura de Buenos Aires), José de San Martín relata en una misiva que “Tú conoces mis sentimientos y por consiguiente yo no puedo aprobar la conducta del general Rosas cuando veo una persecución contra los hombres más honrados de nuestro país” (en Carta a Gregorio Gómez, septiembre 21 de 1839) y Paul Groussac concluye que “Lo que distinguía a Rosas de sus congéneres, era la cobardía, y también la crueldad gratuita” (en La divisa punzó).

También he escrito antes sobre Perón y el consiguiente peronismo, pero en vista de las machaconas reincidencias que son del dominio público, se hace necesario volver sobre el asunto. Ilustra la catadura moral del sujeto lo que le escribió a su lugarteniente John William Cooke: “Los que tomen una casa de oligarcas y detengan o ejecuten a los dueños se quedarán con ella. Los que tomen una estancia en las mismas condiciones se quedarán con todo, lo mismo que los que ocupen establecimientos de los gorilas y enemigos del Pueblo. Los Suboficiales que maten a sus jefes y oficiales y se hagan cargo de las unidades tomarán el mando de ellas y serán los jefes del futuro. Esto mismo regirá para los simples soldados que realicen una acción militar” (Correspondencia Perón-Cooke, Buenos Aires, Editorial Cultural Argentina, 1956/1972, Vol. I, p. 190).

En otra ocasión anunció: “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores” (discurso de Perón por cadena oficial de radiodifusión el 18 de septiembre de 1947, Buenos Aires). También Perón consignó: “Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente” (Marcha, Montevideo, febrero 27 de 1970).

Algunos aplaudidores y distraídos han afirmado que “el tercer Perón” era distinto sin considerar la alarmante corrupción de su gobierno realizada principalmente a través de su ministro de economía José Ber Gelbard quien además provocó un grave proceso inflacionario (que denominaba “la inflación cero”) y volvió a los precios máximos de los primeros dos gobiernos peronistas (donde al final no había ni pan blanco en el mercado), el ascenso de cabo a comisario general a su otro ministro (cartera curiosamente denominada de “bienestar social”) para, desde allí, establecer la organización criminal de la Triple A. En ese contexto, Perón después de alentar a los terroristas en sus matanzas y felicitarlos por sus asesinatos, se percató que esos movimientos apuntaban a copar su espacio de poder debido a lo cual optó por combatirlos.

En este contexto es pertinente transcribir una carta del Ministro Consejero de la Embajada de Alemania en Buenos Aires Otto Meynen a su “compañero de partido” en Berlín, Capitán de Navío Dietrich Niebuhr O.K.M, fechada en Buenos Aires, 12 de junio de 1943, en la que se lee que “La señorita Duarte me mostró una carta de su amante en la que se fijan los siguientes lineamientos generales para la obra futura del gobierno revolucionario: ´Los trabajadores argentinos nacieron animales de rebaño y como tales morirán. Para gobernarlos basta darles comida, trabajo y leyes para rebaño que los mantengan en brete´” (copia de la misiva la reproduce Silvano Santander en Técnica de una traición. Juan D. Perón y Eva Duarte, agentes del nazismo en la Argentina, Buenos Aires, Edición Argentina, 1955, p.56).

En un artículo publicado por Claudia Peiró en Infobae el 8 de julio de 2017 se reproduce una misiva de Perón a Mao de la que transcribimos apenas las primeras líneas: “Madrid, 15 de julio de 1965. Al Sr. Presidente Mao Tse Tung. Mi querido Presidente y amigo, desde este difícil exilio, aprovecho la magnífica oportunidad que brinda el viaje de los jóvenes dirigentes peronistas del MRP, gentilmente invitados por Uds. para hacerle llegar junto con mi saludo más fraternal y amistoso, las expresiones de nuestra admiración hacia Ud., su Gobierno y su Partido; que han sabido llevar a la Nación China el logro de tantas e importantes victorias, que ya el mundo capitalista ha comenzado por reconocer y aceptar”.

En los dos casos, en el rosismo y en el peronismo, la debacle institucional y económica fue monstruosa en un contexto de alarmante corrupción tal como consignan intelectuales de la talla de Joseph Potage, Félix Luna, Juan González Calderón, Vicente Fidel López, Bernardo Gonzáles Arrili, Lucio V. Mansilla, Carlos García Martínez, Uki Goñi, Roberto Aizcorbe, Hugo Gambini, Isidoro Ruiz Moreno, Ignacio Montes de Oca, Rómulo Zemborain, María Zaldívar y Nicolás Márquez, quienes además subrayan la antedicha persecución a los disidentes, la mordaza a la libre expresión y la obligación de la divisa punzó en un caso y los lutos y emblemas forzados en el otro.

Muy lejos están estos megalómanos de comprender el significado de “la mano invisible” de Adam Smith que coordina procesos espontáneos en las relaciones sociales que saca partida del conocimiento disperso puesto que tienen siempre la manía de concentrar ignorancia con sus absurdas directivas. Afortunadamente no tienen acceso al comando de los movimientos del planeta Tierra que suspendida en el espacio gira en torno a su eje a razón de 1600 kilómetros por hora y en torno al Sol a 30 kilómetros por segundo y sin piloto, de lo contrario la supervivencia no sería posible.

En los dos casos que tratamos en esta nota periodística, el abuso del poder ilimitado conculcó derechos básicos. Por ello, entre otras cosas, constituye una sandez superlativa la parla sobre rosisimo o peronismo “racional o republicano”. Es de esperar que pueda revertirse la interpretación falaz de la historia para bien de todos los argentinos. Los aparatos estatales elefantiásicos consecuencia de gastos públicos exorbitantes, impuestos insoportables, deudas gigantescas, manipulaciones monetarias inauditas, regulaciones asfixiantes y corrupciones alarmantes derivan en el caso argentino de tozudas, perseverantes y profundas raíces rosistas-peronistas que vuelven una y otra vez cual calesita macabra.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

El kirchnerismo copia el gradualismo y el “ir viendo” de Cambiemos

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 18/2/2020 en: https://www.infobae.com/economia/2020/02/18/el-kirchnerismo-copia-el-gradualismo-y-el-ir-viendo-de-cambiemos/?fbclid=IwAR0nimoxUc6biD6mjP0L6cJOvnHNrf54iIbSVztDoTn2QoHQ0sPlRIEdZxQ

 

Una vez más, desde el Gobierno sostienen la falacia que no pueden explicitar un plan económico hasta tanto no se resuelva el tema de la deuda pública

El ministro de Economía, Martín Guzmán, frente a la Cámara de Diputados.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, frente a la Cámara de Diputados.

El informe que presentó el ministro de Economía Martín Guzmán en el Congreso, la semana pasada, tuvo un contenido más de barricada política que explicaciones de política económica que permitan visualizar un plan económico que explique cuál va a ser el rumbo económico.

Una vez más desde el Gobierno sostienen la falacia que no pueden explicitar un plan económico hasta tanto no se resuelva el tema de la deuda pública. La razón sería que sin conocer la resolución de ese tema no se puede hacer un presupuesto porque se desconocen los intereses a pagar y como el presupuesto es el plan económico, dicen, sin resolver el problema de la deuda, no se pueden calcular los intereses. Sin esto no hay presupuesto y sin presupuesto no hay plan económico.

La ley de Emergencia Económica es contraria al artículo 29 de la Constitución Nacional que dice: “El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria”.

El presupuesto deja de ser el centro de la política económica y, por lo tanto, de hecho, aunque ya estuviera arreglado el problema de la deuda pública, no habría presupuesto y, en palabras de algunos miembros del oficialismo, tampoco habría plan económico dado que el presupuesto es un monto que el gobierno puede gastar a su antojo modificando partidas presupuestaria. Un presupuesto así no es un presupuesto.

En un país con un gobierno con poderes limitados, el presupuesto es fundamental. El problema es que en Argentina se considera que el que más votos tiene adquiere poderes tipo monarca, porque la mayoría le da derecho a hacer lo que quiere. Es decir, una democracia ilimitada, como la denominó Hayek, que es un democracia que no respeta límites legales apelando a la mayoría de las urnas, cuando en realidad esa mayoría solo establece quién va a administrar la cosa pública dentro de los límites que le establece la Constitución Nacional.

Alberto Fernández y Kristalina Georgieva

Alberto Fernández y Kristalina Georgieva

En definitiva, no es cierto que para poder tener un plan económico primero haya que tener el presupuesto y eso depende del arreglo de la deuda externa. En todo caso, para poder resolver el problema de la deuda pública hay que explicitar un plan económico que le de cierta confianza a los acreedores que la economía va a crecer y, por lo tanto, van a poder cobrar al menos los intereses de la deuda pública.

Por ejemplo, parte de un plan económico sería una reforma laboral que no necesita pasar por el presupuesto, o una propuesta de integración económica al mundo, que tampoco exige de una pasar por el presupuesto, o una regla monetaria que le de previsibilidad al poder al poder adquisitivo de la moneda. Un plan económico se compone de más elementos que el presupuesto.

Por el momento, el plan económico del gobierno se limita a licuar buena parte de las jubilaciones para ir igualando hacia abajo las jubilaciones hasta que todos cobren la mínima, licuar el gasto en salarios, congelar las tarifas de los servicios públicos por un tiempo y apelar a Precios Cuidados.

Dicho sea de paso, Precios Cuidados no empezó con buena estrella. En enero, el rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas aumentó el 4,7% respecto a diciembre, cuando en diciembre había aumentado el 2,8% con relación a noviembre.

Pero hay otro tema a considerar del discurso de Guzmán. Dijo el ministro no habrá equilibrio fiscal hasta 2023, es decir, todo el mandato de Alberto Fernández transitaría con desequilibrio. Si va a manejarse con déficit fiscal, el gran interrogante es: ¿cómo financiará el bache fiscal? Hay cuatro maneras de cerrarlo: 1) aumentando impuestos, 2) tomando deuda interna, 3) tomando deuda externa, 4) emitiendo moneda.

Aumento de impuestos ya hubo, salvo que tengan en mente seguir subiendo la presión tributaria. El mercado crediticio interno es mínimo, así que si el Estado sigue tomando el escaso ahorro interno que hay, al sector privado le quedarán monedas para financiarse, acentuando la recesión.

Si no piensan tomar los USD 11.000 millones que restan del FMI es de imaginar que tampoco saldrán a pedir prestado al mercado voluntario de deuda (aunque sin pagar los intereses dudo que esa puerta se vaya a abrir). Es decir, no es imaginable que financien el déficit fiscal con deuda externa.

Queda la emisión monetaria como último recursos para financiar el déficit fiscal, con lo cual se estará comprando un piso de inflación alto para los 4 años de mandato de Fernández y no sabemos si esa inflación no termina desbordándose.

El ministro también afirmó que en este contexto no es posible un ajuste fiscal porque produciría más recesión. El ajuste existe con el impuestazo que le aplicaron al sector privado y con la licuación de las jubilaciones y de los sueldos de la administración pública. Hay un feroz ajuste que recae sobre el sector privado, no sobre el sector público, como de costumbre.

En definitiva, Guzmán dio un discurso en el Congreso con más contenido político que con precisiones económicas y, por ahora, sigue mostrando que carece de un plan económico para empezar a cambiar el rumbo de la economía.

Curiosamente se da una situación parecida a la de Cambiemos. Mauricio Macri nunca quiso tener un plan económico global: siempre apelaron al gradualismo y al tratar de solucionar problemas puntuales. Era “ir viendo” todos los días cómo solucionar algún problema. El kirchnerismo encara un proceso igual. Aplica gradualismo fiscal diciendo que hasta 2023 habrá déficit fiscal y no explicita un plan económico. Es una política, al igual que la de Cambiemos, de “ir viendo”.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Bicentenario: completar la emancipación

Por Alejandro O. Gomez. Publicado el 8/7/2016 en: http://www.clarin.com/opinion/Bicentenario-completar-emancipacion_0_1609039221.html

 

En 1837, Juan Bautista Alberdi escribió el Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho. En el mismo, reflexionó sobre la diferencia que existe entre la independencia exterior y la independencia interior. El autor sostiene que en 1816 se consiguió la independencia del dominio español, pero que quedaba por conseguir algo que era mucho más importante: la independencia interior. Alberdi denunciaba los abusos que se venían dando durante el segundo gobierno de Juan Manuel de Rosas (1835-1852). Por este motivo, en el artículo 29 de la Constitución de 1853 se estableció que todo aquel que otorgara Facultades Extraordinarias o Suma del Poder Público sería considerado infame traidor a la patria.

Estimamos que, en estos días en los que se celebra el Bicentenario de la Independencia, es importante volver sobre la distinción que hizo Alberdi, ya que no solo debemos ser libres de la dominación extranjera sino también de los abusos del poder de terceros, ya sean estos autoridades legítimamente constituidas, individuos o grupos particulares.

Esta independencia interna se fue construyendo desde mediados del siglo XIX hasta comienzos del XX, cuando gracias a la ley Sáenz Peña nos convertimos en una república verdadera, en la cual cada vez más individuos pudieron progresar y gozar de sus derechos civiles y políticos. Lamentablemente, desde 1930 en adelante nos alejamos de esa república y, aunque continuamos siendo independientes en lo exterior, hemos perdido la independencia interior como consecuencia de los reiterados quiebres institucionales que han limitado nuestras libertades.

Quizá esta sea una buena oportunidad para retomar la búsqueda de la libertad interior. La democracia no implica necesariamente libertad, sino que es un sistema de elección de representantes que, si ejercen el poder abusivamente, violan nuestros derechos aunque los hayamos elegido. Por eso, no alcanza con votar cada dos años para que una nación sea considerada libre y soberana, sino que se debe fomentar y desarrollar el potencial humano que cada uno de los habitantes posee y, sobre todo, controlar férreamente a las autoridades de turno. Afortunadamente, hace doscientos años nuestros padres fundadores no dudaron en lanzarse a la búsqueda de un cambio que implicó grandes sacrificios y riesgos, poniendo en peligro sus vidas y las de sus familias. Si hubieran sopesado el peligro que corrían, quizá la emancipación se hubiera tomado muchos más años. Sin embargo, dejaron de lado la comodidad personal y se embarcaron en la gesta emancipadora que recordamos en esta fecha. En honor a aquellos hombres, debemos continuar con la tarea inconclusa y retomar la senda de la república verdadera de hombres libres. La libertad no es un lujo sino un derecho que nos ganamos cada día.

 

Alejandro O. Gomez se graduó de Profesor de Historia en la Universidad de Belgrano, en el Programa de Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE. Es Master of Arts in Latin American Studies por la University of Chicago y Doctor en Historia por la Universidad Torcuato Di Tella. Es profesor de Historia Económica en la Universidad del CEMA.