LIBERALES, CONSERVADORES Y NACIONALISTAS, METIDOS EN SU QUINTITA.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 22/9/19 en: http://gzanotti.blogspot.com/2019/10/liberales-conservadores-y-nacionalistas.html

 

Ayer encendí el televisor para ver algo del debate. Me encontré con Espert diciendo a Macri y a Fernández: “muchachos, abrácense”.

Apagué el televisor.

El firmante no tiene necesidad de aclarar su adhesión a las ideas liberales ni tampoco su adhesión a los principios cristianos que se manifiestan en muchas de las palabras de Gómez Centurión.

Pero ambos representan espacios de gente que cree que está en el mejor de los mundos posibles.

Saben perfectamente que no van a ganar, que ni siquiera tendrán influencia en un eventual y milagroso balotaje, y aún así se presentan, restando votos al milagro.

No entienden que votar por Macri NO es votar por Macri. En estos momentos (y más después de lo que está pasando en Ecuador y Chile) que en la Argentina ganara nuevamente el kirchenrismo implica que el Foro de San Pablo y su violencia tuviera un territorio más en su imperio, con lo cual el eje comunista-fascista de Rusia-China-Cuba-Venezuela-Farc, más violencia guerrillera en Ecuador y Chile,  tendría en la Argentina un aliado más. A parte de la desastrosa situación interna que eso va a provocar.

Porque la opción NO es entre Macri y Fernández, sino entre el orden constitucional y el comunismo.

Listo, así de simple. Si se hubieran dado cuenta, no sólo no se hubieran presentado, sino que hubieran presentado un frente unido de diputados y senadores.

Pero no. Unos quieren que la Argentina sea Rothbard, los otros, que sea Pío IX, Rosas y Menvielle. Unos sólo leen The libertarian manifiesto, los otros sólo leen a Lugones. Con esa ceguera no entienden qué está sucediendo, qué es lo que se está jugando.

No se dan cuenta de que, si hay orden constitucional, van a poder seguir debatiendo si Rothbard o Castellani. Si no, tendrán, muy a su pesar, que exiliarse en Marte.

Pero no sólo ellos: todos nosotros.

Gracias muchachos. Ustedes sí que deberían abrazarse.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Síguelo en @gabrielmises 

REFLEXIONES FALIBLES SOBRE MACRI, CRISTINA, ESPERT Y ALBERTO BENEGAS LYNCH (h).

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 17/7/19 en: http://gzanotti.blogspot.com/2019/07/reflexiones-falibles-sobre-macri.html

 

Lo que está sucediendo entre los liberales con la pelea sobre Espert o no Espert tiene muchos aspectos, y supera lo que pueda decir cualquier espert-o.

Primero, el tema del conocimiento. Los liberales, a pesar de Hayek y Popper, se han ideologizado. Una de las características de las ideologías es la pretensión de conocimiento absoluto, muy bien denunciada por estos dos últimos autores. Es cierto que algunas cuestiones en teoría económica (no todas) se pueden deducir de la praxeología. En las deducciones no entran las incertidumbres de las opciones, que implican el manejo prudencial y falible de las circunstancias, como el mismo Kuhn enseñó para la Física. Rothbard trató de llevar esa no incertidumbre al ámbito de la política, y muchos de sus lectores hacen lo mismo. Por lo tanto no terminan de advertir que en este tipo de opciones en materia política, no hay deducciones absolutas y que todas las opciones tienen sus riesgos, sus incertidumbres y que por ende no hay certezas totales. Por eso muchos hablan como si lo conocieran todo, como su pudieran tener la receta infalible de qué hacer, cuando por el contrario, se trata de un ámbito prudencial, donde la opinión puede tender hacia una de las soluciones plausibles pero sin alcanzar la certeza. Pero muchos liberales lo ignoran. Han leído a autores que sistemáticamente rechazan este llamado a la humildad en el conocimiento por parte de Popper y Hayek, y hasta los tildado de socialistas por ello. De la certeza total pasan al insulto y al desprecio del otro, porque claro, si la cosa es tan clara, el que piensa diferente tiene que ser malo o tonto.

Esto tiene que ver, por lo tanto, con el otro aspecto, el psicológico. Las ansiedades, las obsesiones personales, las inseguridades personales inconscientes, tienen siempre como aliada a una epistemología que pretenda saberlo todo. La incomprensión del otro, los insultos y los comportamientos psicopáticos surgen como síntomas de personalidades inseguras que hacen de las ideologías, incluida la liberal-constructivista, su racionalización ideal.

Dicho esto, pasemos al plano político concreto y al conocimiento limitado que nos hará opinar de un modo aunque faliblemente, corriendo el riesgo de ser insultado mil veces más por los liberales que por los católicos que en el 85 me calificaron de hereje por afirmar que el mercado era compatible con el Catolicismo.

Claro que Macri no es liberal y claro que Espert sería un mejor presidente.

Pero las sociedades, en general, son evolutivas. Sólo crueles acontecimientos bélicos, y hasta ahí, son ocasión, no causa, para un cambio, pero ello no nos permite elaborar la cruel teoría que sólo el derramamiento de sangre las hace cambiar. Hay una mejor teoría, pero más lenta: la evolución, propuesta precisamente por Hayek. Los liberales latinoamericanos “la tienen difícil” en ese sentido. La evolución no los satisface. El comprensible horror al estatismo los (nos) hace caer en las tentaciones de revoluciones constructivistas. En realidad el liberalismo latinoamericano ha sido más constructivista que evolucionista. Y ello es más bien una tendencia inconsciente que una elaboración consciente, pero luego se traduce en la acción.

Creo que eso les pasa a quienes dicen que Macri es igual que Cristina. Comparan a Macri con Rothbard. Pero esa no es, creo, la opción real. La opción real es entre Venezuela y Macri. Los liberales apurados y ansiosos no terminan de ver la igualdad entre el kirchnerismo y Venezuela, porque la cancha de juego en la que juegan se parece más de Hegel que a la Historia y sus alternativas reales.

Casi ninguno de ellos, por ejemplo, prestó atención al artículo de Loris Zanatta sobe el acuerdo entre Macri y Pichetto. Independientemente de las intenciones de cada uno, las consecuencias no intentadas del acuerdo –algo sobre lo cual los liberales deberían saber algo- son importantes, porque implica, por primera vez, la absorción involuntaria de un sector del peronismo a una opción republicana, y un giro evolutivo en la historia del peronismo y en la historia de una Argentina que es peronista. Eso es un horizonte cultural que no cambia de golpe. Las costumbres culturales son modos no razonados de acción profundamente arraigados. Sólo un liderazgo excepcional, aleatorio, o una terrible guerra, las pueden cambiar, y hasta ahí, como dijimos. Por eso el peronismo no se va a ir de Argentina. El mejor escenario es una evolución muy lenta, línea recta muy levemente inclinada a 10 grados hacia arriba como mucho. Las alternativas nerviosas y revolucionarias están destinadas al fracaso.

Por ende, ante la posibilidad de que el kirchnerismo, o sea Cuba y Venezuela, ganen en primera vuelta, la opción de no quitar votos a esa fórmula es al menos razonable.

Por último. Cómo puede ser…. Que a Alberto Benegas Lynch (h) se lo llegue a acusar de haber “arreglado” con el gobierno, o con “un” gobierno. Lo conozco desde 1978. He trabajado con él desde 1984 hasta 1992. Hemos diferido en muchas cosas y seguimos teniendo nuestras diferencias. Pero su honestidad es indiscutible.

Que haya que salir a aclararlo es un signo del acaloramiento ideológico en el cual han caído muchos liberales. Que, espero, no se despierten un día en Argenzuela.

Espero equivocarme.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Síguelo en @gabrielmises 

Prat Gay: los aciertos y errores de un neokeynesiano

Por Carlos Alberto Salguero. Publicado el 10/2/16 en: http://www.rionegro.com.ar/diario/prat-gay-los-aciertos-y-errores-de-un-neokeynesiano-8066584-9539-nota.aspx

 

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, ha tenido un marcado protagonismo durante los primeros días de gobierno del presidente Mauricio Macri, sobre todo a través de su participación en la medida elaborada por el presidente del Banco Central: el fin del cepo cambiario, quizás el mayor aporte de este joven gobierno que enfrenta múltiples problemas heredados de la administración kirchnerista.

Asimismo, siempre bajo la dirección estratégica del presidente, debe reconocerse al ministro que se ha ganado la aprobación del mercado al tratar de solucionar una batalla legal supurante de los últimos 14 años (situación que transformó al país en un paria de los mercados financieros), la unificación de múltiples tipos de cambio (asociados a la política monetaria antedicha), el sinceramiento tarifario y la reducción de impuestos a la exportación (disminución de retenciones y la eliminación de los ROE), en un intento de proporcionar un marco más favorable al comercio.

Empero, en el plano fiscal, el déficit es el dilema más acuciante que se debe resolver en la actualidad, aunque las decisiones adoptadas por el titular de la cartera de Hacienda y Finanzas y las que han sido anunciadas hasta ahora, lejos de solucionar el problema, tienden a agravar el desequilibrio recibido de alrededor del 8% del PBI, unos cuatrocientos mil millones de pesos.

El enorme gasto público vigente se debe especialmente al salario de empleados públicos y alcanza la alarmante cifra de novecientos mil millones de pesos al año. Por su parte, el Estado también consume doscientos mil millones de pesos en bienes y servicios y otro tanto en obra pública, todo lo cual configura un monto de un billón trescientos mil millones de pesos, un 60% del gasto público consolidado a nivel nacional, según Espert. El gasto es tan grande que, a su lado, los subsidios a la energía, de ciento cincuenta mil millones, parecen no tener entidad, aunque son una clara expresión de ineficiencia asignativa.

Para Prat Gay, por su parte, el éxito de las políticas expansivas depende, además de las condiciones cambiarias y de los tipos de interés, de la elasticidad de los precios al déficit fiscal, del componente autónomo del gasto, de la magnitud del multiplicador y de las exportaciones netas. En el mismo sentido, Hacienda espera que el acceso a mejores condiciones de crédito (acuerdo con los holdouts) y la confianza generada en el contexto internacional hagan crecer la inversión en sus diferentes modalidades, factor clave a fin de que el modelo encuentre más espacio para expandirse en el nuevo contexto y genere un fuerte crecimiento en la economía.

Los neokeynesianos creen que es posible cambiar la estructura institucional de manera que un equilibrio preferible sea la alternativa elegida por las personas. El enfoque cambia la naturaleza de las cuestiones de política macroeconómica, dada una función de producción agregada, hacia la estructura institucional.

El descenso del riesgo país y el acceso a los mercados internacionales de crédito, sumados a la disciplina monetaria implementada por la autoridad en la materia (a fin de neutralizar la inflación), le permitirán al gobierno cambiar la estructura de financiamiento del sector público. Es decir, el déficit público dejará de ser soportado por la emisión monetaria para depender de las colocaciones de deuda soberana en un mundo sobreabundante de liquidez financiera. O, puesto en otros términos, se trasladarán gravámenes actuales hacia las generaciones futuras; curiosamente, un gran anhelo incumplido de la gestión de Axel Kicillof.

Parece no advertirse la gravedad del déficit público que, a lo lago de la historia y ahora, ha provocado siempre una enorme confusión y, con arreglo a las pruebas de campo, resultados pavorosos. El problema es exactamente el mismo para una persona que para un país: un individuo que gasta más de lo que gana y que se endeuda para cubrir la diferencia estará obligado a endeudarse más y más cada año porque los intereses de su deuda anterior seguirán aumentando.

Impera reducir el descubierto que ahoga al sector privado, pues el déficit global seguirá creciendo a medida que lo haga la deuda y los pagos de intereses se incrementarán en consecuencia. Será la única manera de controlar las funciones simultáneas asignadas al gobierno, monopolio estatal de emisión monetaria y las metas de la financiación pública, que no sólo han convertido el dinero en la causa central de las fluctuaciones económicas, sino que también han estimulado un crecimiento descomunal del gasto público.

 

Carlos Alberto Salguero es Doctor en Economía y Máster en Economía y Administración de Empresas (ESEADE), Lic. en Economía (UCALP), Profesor Titular e Investigador en la Universidad Católica de La Plata y egresado de la Escuela Naval Militar.

Telefonía móvil prepaga ahora bajo control de precios en Argentina

Por Belén Marty: Publicado el 6/8/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/08/06/telefonia-movil-prepaga-ahora-bajo-control-de-precios-en-argentina/

 

El Gobierno de Cristina Kirchner anunció el 4 de agosto que expandirá el plan de Precios Cuidados a los planes de telefonía prepaga. Ahora la iniciativa no solo contemplará controles de precios a las comidas, bebidas, materiales de construcción y a las motocicletas, sino que incluirá a partir del 15 de este mes el Plan Prepago Nacional (PPN) para celulares.

El PPN incluirá a todas las empresas de telefonía móvil que operan en Argentina (Claro, Personal, Movistar y Nextel) y aplicará control de precios a todos los servicios: SMS (mensajes de texto), MMS (mensajes multimedia), Internet móvil, llamadas de voz, con el agregado de que contemplará, además, un número gratis para llamadas y otro para envío de SMS.

Este plan, presentado por el secretario de Comercio Augusto Costa y el secretario de Telecomunicaciones Norberto Berner, busca establecer una tarifa de referencia y crear competencia entre las cuatro empresas de telefonía móvil que operan en Argentina.

“Se pondrá en marcha una alternativa de consumo que servirá de referencia para que los consumidores argentinos estén informados de los costos de la telefonía y puedan comparar y elegir qué plan se adapta mejor a sus necesidades,” afirmó Berner.

Además aseguró que los precios de este plan serán “sensiblemente menores” a los que ofrecen hoy las compañías. Los usuarios de celulares con planes prepagos podrán “de manera libre y gratuita cambiarse al plan prepago nacional, optando por mantener la portabilidad numérica”, puntualizó Berner.

Por su parte, el secretario de Comercio indicó que “con más elementos, el consumidor puede tomar decisiones informadas, y eso es sinónimo de un ejercicio efectivo de los derechos”.

Esta propuesta del Gobierno se aplica solo a los planes prepagos, que representan el 70% del total de la facturación de las empresas. Buscan “evitar abusos por la multiplicidad de planes ofrecidos y la falta de información sobre los costos del servicio”, según informó el comunicado del Palacio de Hacienda.

Los precios establecidos por el ministerio de Economía incluyen un valor de AR$0,74 (US$0,06) por el envío de un SMS (frente a los AR$0,99 que está ofreciendo hoy Claro Argentina) y AR$1,47 (US$0,11) por el bloque de los primeros 30 segundos de llamada (contra AR$1,65). Además ofrece un precio diario de envío y recepción de datos de internet a AR$2,50 (US$0,2), contra los AR$3 de Claro.

En cuanto a la magnitud de la industria, Berner precisó que el consumo en Argentina aumentó “de 4,5 millones de celulares en 2003 a 63 millones” en la actualidad, y sostuvo que así se pasó “de un servicio para una élite, a uno de todos los argentinos con celular, es decir, acceso universal”.

También sostuvo que ahora lo importante es que las empresas de telefonía sigan invirtiendo cada vez más en el país, pero que esa inversión esté “mejor destinada”. Justificó la medida diciendo que desde el Estado se cumple con regular y controlar.

La contracara

Jose Luis Espert, economista argentino, le expresó a PanAm Post que esto terminará perjudicando aún más a la industria de la telefonía móvil argentina. Aseguró que pasará exactamente lo opuesto a lo que dice el Gobierno que sucederá.

“Tenemos el parque tecnológico más viejo de América Latina en materia de telefonía móvil. Hoy ya casi no se puede hablar por celular por la interferencia y la mala calidad de la señal de cobertura, y este plan es un desincentivo para la inversión. Los empresarios deberían poder poner los precios que deseen”.

Ademas, señaló que cada vez que el Estado interviene en una industria en particular la destruye. “Esto ocurrió con el mercado de la carne, de las frutas y verduras, hoy ya no hay más trigo y estamos sin energía”, indicó Espert.

Finalmente aseguró que hoy Argentina es el segundo país del mundo con mayor inflación. “Están cuidando los precios para que sean los más altos posibles”, ironizó.

¿Inflación cuidada?

Bajo el lema de “a los precios los cuidamos entre todos”, el Gobierno nacional obligó a empresas comercializadoras, distribuidoras y otros proveedores a mantener una administración de precios controlados, determinados por las autoridades según el análisis de las cadenas de valor.

Según la página web oficial del programa, “son precios que permiten asegurar condiciones de competitividad en la economía, cuidar el bolsillo de los argentinos y que cada consumidor ejerza su derecho de elegir informado”.

Actualmente esta iniciativa del Gobierno se aplica a productos de supermercados y autoservicios, materiales de la construcción, mayoristas y distribuidoras y hasta acuerdo de precios de 23 modelos de motos.

A pesar de la intención del Gobierno nacional de mantener un nivel de precios estable, la inflación de Argentina solo en el mes de julio fue del 2,55%, según los datos del Índice de Precios de elaborado por el Congreso. El Instituto Cato calcula que Argentina ya está con una inflación anual implícita del 56%.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.