De Wall Street inflacionada y el cepo inflacionario

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 20/9/20 en: https://alejandrotagliavini.com/2020/09/20/de-wall-street-inflacionada-y-el-cepo-inflacionario/

Wall Street termina su tercera semana consecutiva en ‘rojo’ con sus índices alejándose de sus niveles de máximos históricos. La reunión de la Fed marcó la semana y la falta de nuevas medidas dejó dudas. La negociación de un segundo paquete fiscal en el Congreso, de entre US$ 1,5 y 2,2 B, no han sido suficientes fuegos artificiales para animar la bolsa. El Dow Jones cayó 0,03%, el S&P 500 bajó 0,59% mientras que el Nasdaq 100 dejó 1,36%. En lo que va de 2020, el Nasdaq gana 25,2%; el S&P 500 el 2,78%, y el Dow Jones pierde 3,09%.

                     En la sesión del viernes destacó Aptiv, fabricante y distribuidor estadounidense de componentes para vehículos, cuyas acciones repuntaron en torno al 7% hasta los US$ 88,9 y así Morgan Stanley ha mejorado su precio objetivo hasta los US$ 150, cuando antes estimaba 63.

                      Entre las compañías que más subieron esta semana está el auténtico “milagro” Tesla (NASDAQ:TSLA) que sube 20%, General Electric (16,2%), Zoom (13%), WestRock (12%) y Diamondback Energy (13%). Los futuros del Brent suben 8% respecto de la semana pasada cayendo, en lo que va de año, un 35%. Por su parte, los futuros del WTI en los últimos siete días se revalorizaron casi 10%, lo que deja la caída anual en el 33%. El euro está en la zona de los US$ 1,185 apreciándose un 5% en lo que va de año. El oro acumula una rentabilidad del 25% en 2020.

                     Entre las muchas señales que indican que Wall Street, como hace tiempo vengo diciendo, está muy inflacionada por el dinero helicóptero ahora se suma, como muestra el siguiente gráfico, el reciente aumento de la base corta a nivel de acciones individuales, por primera vez desde marzo, que apunta a la reducción del riesgo por parte de los inversores institucionales de renta variable. Y hay margen para nuevos aumentos en la base corta dado lo bajo que todavía está para las acciones estadounidenses.

Gráfico: Cantidad en préstamo sobre acciones individuales (Excluidos los ETF)

TheMarketEar

               En particular, es interesante el análisis técnico sobre que las acciones tecnológicas podrían tener mucho más margen de caída de Michael Kramer aunque, insisto una vez más, le tengo muy poca confianza a las matemáticas aplicadas a la economía desde que difícilmente el comportamiento humano y, por tanto, del mercado pueda ser anticipado por cálculos “racionales” previos, valga la redundancia.

                Por cierto, las tasas de interés a cero han regresado para quedarse durante un tiempo, reafirmó la Fed el miércoles, al menos hasta 2023. Lo que no clarificó fue el futuro del programa de compras de deuda vigente, el conocido como quantitative easing (QE), pese a que el mercado esperaba que pudiera adelantar si las adquisiciones se volcarían más en los bonos a largo plazo.

               Así el rendimiento del bono a 10 años tiende a subir -a medida que el precio baja- quedando en alrededor del 0,697%. Aun así, en general, la deuda estadounidense a largo plazo, aquella que vence en al menos una década, aún acumula unas ganancias del 15% en el año frente al 2,8% que se anotan los bonos entre 1 y 3 años.

                Y, desde Citi, creen que cualquier novedad en el QE no llegaría hasta final de año. Sus analistas esperan poco en el FOMC [el comité encargado de la política monetaria] de noviembre. En diciembre, la Fed puede desacelerar las compras de MBS [valores respaldados por hipotecas], aumentar las compras del Tesoro o extender su duración promedio. Con lo cual el rendimiento podría bajar a medida que el precio suba.

El cepo inflacionario                

                En fin, yendo a la Argentina populista, lo cierto es que estamos en un círculo vicioso existencial que no tiene solución, al menos en el mediano plazo. Para ser político hay que ser corto de cerebro, es condición sine qua non. Lo digo seriamente, cuando los escucho me asombra lo primate que son. Es un círculo vicioso, porque necesitan atraer a la mayoría y, para ello, tienen que repetir slogans que la mayoría acepte de manera primaria, en la medida en que digan algo más inteligente, o más elaborado, la masa los entiende menos y pierden seguidores y, si dicen algo extremadamente inteligente, sencillamente desaparecen.

                Ahora, el miedo deliberadamente difundido desde el gobierno y amplificado por casi todos los medios que trasmiten como un partido de fútbol los muertos por “covid” -aunque solo son el 10% de los muertos totales en Argentina y esto creyéndonos que las cifras no están infladas- hacen que la masa sea aún más irracional, con lo cual los políticos se ven “forzados” a una bola de nieve cada vez más populista (léase, mas Estado en lugar de menos regulaciones y más privatizaciones).

                Y esta bola de nieve populista se ve reflejada en el Presupuesto Nacional para el ejercicio 2021. Donde, como señalan desde Invecq, la primera condición es la “inclusión social” que, por cierto, es la excusa para aumentar los impuestos y la inflación que siempre terminan siendo derivados a los pobres (ya que las empresas aumentan precios, etc) necesarias para hacer demagogia, “asistencialismo social” que es devolverles a los pobres menos de los que se les quitó.

                El gobierno augura que el PBI crecerá 5,5% en 2021, una inflación del 29%, un dólar oficial de 102,4 en diciembre y un déficit presupuestario primario del 4,5% del PBI y total del 6%. Como se ve en este gráfico, aun con las proyecciones oficiales -muy poco creíbles- el nivel de actividad hacia finales del 2023 sería inferior a la del 2017.  

                   Ante tanto populismo rampante, no es creíble que la suba del IPC pueda terminar el año 2021 por debajo del 30% y, sobre todo ahora que se endurece el cepo que, irónicamente, presionará hacia arriba al IPC. Para empezar, se agravan condiciones de financiamiento para empresas, dice Moody’s, con el nuevo cepo, es decir, caerá el PBI esto es la demanda de pesos.

                  La razón porque los dólares no alcanzan es muy obvia, sucede que el BCRA los vende baratos subsidiados y, entonces, aumentan artificialmente la demanda al tiempo que a ese precio nadie quiere venderle al BCRA y -en esto se llevará una sorpresa el gobierno- la oferta seguirá cayendo por mucho que obligue porque siempre algunos encuentran la manera de zafar.

                   Por qué el gobierno insiste en mantenerlo barato, desde el punto de vista ideológico porque le teme al IPC y cree que eso es inflación -cuando es al revés: el peso se deprecia con la inflación, la exagerada oferta- pero el motivo funcional es una cuestión de poder. Los dólares son la moneda real no el peso, y el gobierno quiere mantenerlo controlado por una cuestión de poder.

                   Este gráfico, que lo tomé de Nicolás Cachanosky, es muy didáctico:

                  Allí se ve cómo, ante el precio subsidiado del BCRA, los dólares son potencialmente muy demandados y muy poco ofrecidos, perdiendo reservas. Pero, como no toda esa demanda potencial se puede realizar dado el cepo, la demanda insatisfecha -que crece a medida que se endurece el cepo- se vuelca al blue provocando una suba de su precio a ese nivel de demanda, así aumenta la brecha entre el oficial y los paralelos, se pierden más reservas y se encarece los precios relacionados perjudicando a los más pobres.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Finalmente, cae el agua fría que se expandirá por el globo

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 30/7/20 en: https://alejandrotagliavini.com/2020/07/30/finalmente-cae-el-agua-fria-que-se-expandira-por-el-globo/

Como vengo diciendo desde hace tiempo (desde entonces, de paso, la plata que recomendamos subió más de 60%, demasiado) el optimismo de los mercados es exagerado porque las consecuencias de las represiones a los mercados por parte de los gobiernos -cuarentenas y demás- eran peores de lo calculado y claramente no están dispuestos a desandar el camino con tanta facilidad, es decir, no levantarán esta restricciones con tanta facilidad.

                Para remate, la solución es la peor que podrían haber elegido: la keynesiana, inundar al mundo con dinero helicóptero que comenzará por traer inflación y terminará por perjudicar severamente a la producción, para empezar, porque no tiene sentido trabajar y producir si al dinero lo regalan, lo tiran desde un helicóptero.

                La economía de EE.UU. se ha contraído en un histórico 32,9% en el segundo trimestre, según el Departamento de Comercio, el peor descenso desde la Gran Depresión, tras el descenso del 5% registrado en el primer trimestre. La caída más pronunciada de la producción desde que el Gobierno comenzara a recoger estos datos en 1947.

               Aunque la actividad económica comenzó a repuntar en mayo al aliviarse las restricciones, el impulso ha disminuido frente a la negativa de muchos gobiernos de levantar estas restricciones y hasta revertir las medidas de reapertura.

              Al mismo tiempo, el Departamento de Trabajo informaba de que el número de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo aumentó hasta 1,434 M durante la semana que concluía el 25 de julio, frente a la cifra revisada al alza de 1,422 M de la semana anterior, poniendo de manifiesto las preocupaciones en torno a la desaceleración de la recuperación económica. Éste ha sido el segundo aumento semanal consecutivo.

              Los informes llegan en un momento en que millones de estadounidenses desempleados van a perder el suplemento semanal al beneficio por desempleo de US$ 600 el sábado, cuando expira parte de un histórico paquete de ayuda gubernamental, que enorgullecería a Keynes, de casi US$ 3 B.

               El Comité Federal de Mercados Abiertos de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) culminó el miércoles su reunión de dos días y mantuvieron las tasas de interés entre el 0 y el 0,25%, desde mediados de marzo. “… La actual crisis… tendrá un gran peso en la actividad económica, el empleo y la inflación a corto plazo, y plantea riesgos considerables para las perspectivas económicas a mediano plazo”, asegura la Fed. Todavía no están claros los resultados de la revisión que ha realizado sobre su arsenal de herramientas, particularmente su forward guidance, es decir, sus proyecciones futuras.

                A la espera de los detalles que podrían comenzar a conocerse en el próximo coloquio virtual organizado por la Fed de Kansas para el 27 y 28 de agosto en sustitución del tradicional encuentro en Jackson Hole, Wyoming, la institución ya reveló en la actualización de su cuadro macro publicado en junio que no hay vistas de volver a subir las tasas por lo menos hasta 2023.

               En los últimos cuatro meses, la Fed ha desplegado un arsenal sin precedentes de keynesianismo para “blindar” a la economía del profundo impacto provocado por las cuarentenas. Además de múltiples programas de emergencia para garantizar el acceso a crédito de empresas y ciudadanos, el banco central también compra por primera vez deuda empresarial en los mercados primario y secundario.

               Todo ello junto a las compras mensuales que actualmente alcanzan los US$ 80.000 M en bonos del Tesoro y 40.000 M en activos respaldados por hipotecas, han elevado su balance desde los 4,1 B en febrero hasta alrededor de los US$ 7 B.

               Por si quedara alguna duda de que la inflación global no tiene fecha de fin, la Fed se comprometió a continuar aumentando sus tenencias de valores del Tesoro y valores respaldados por hipotecas residenciales y comerciales al menos al ritmo actual “para mantener el buen funcionamiento del mercado, fomentando así la transmisión efectiva de política monetaria a condiciones financieras más amplias”.

               Por cierto, su líder subrayó que “la pandemia” -palabra de moda que debe leerse como las represiones a los mercados con la intención de “cuidar la salud pública”- ha provocado que quienes más han sufrido los despidos son, de forma desproporcionada, los más débiles. “Si ganas US$ 40.000 al año o menos, tienes un 40% de posibilidades de haber perdido tu trabajo”, aseguró. Es decir, el Estado -el monopolio de la violencia, la violencia- siempre perjudicando a los más débiles.

               Entretanto, en el Capitolio, republicanos y demócratas siguen luchando para ver quién es más keynesiano y aprobar las últimas medidas de estímulo antes del viernes, cuando expiran algunas de las medidas anteriores. Además, se conocía el PBI de Alemania publicado este jueves, que se contrajo un 10,1% en el segundo trimestre, su mayor caída de la historia, y terminando con casi 10 años de crecimiento económico.

               Así las cosas, las bolsas europeas caían con fuerza mientras que los futuros se adelantaron a la baja de Wall Street, tanto los del S&P 500 como los del Nasdaq y los futuros del Dow. Entretanto, la temporada de presentación de resultaos sigue a buen ritmo, muy centrada en las Grandes Tecnológicas. Apple (NASDAQ:AAPL), Facebook (NASDAQ:FB), Amazon (NASDAQ:AMZN) y Alphabet (NASDAQ:GOOGL) publicarán sus informes tras el cierre de este  jueves, un día después de que sus ejecutivos fueran interrogados por un comité anti monopolio del Congreso como si los monopolios no tuvieran origen, precisamente, en el Estado cuando con leyes artificialmente impide la competencia, como con las leyes de copyright que monopoliza ideas.

                Caían también los precios del petróleo, a pesar del enorme descenso de las reservas de crudo de EE.UU. la semana pasada. La Administración de Información Energética de EE.UU. registró un descenso de 10,612 M de barriles de las reservas durante la semana que concluía el 24 de julio, el mayor desde 2019. Los futuros de crudo WTI caían lo mismo que los del Brent. Obviamente, ante tanta inflación, los futuros de oro y los de la plata y el cobre aunque con alguna toma de ganancias, se mantenían firmes,  mientras que  el par EUR/USD ronda los 1,179.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini