Fundación Heritage inaugura índice que relaciona cultura con oportunidades en EE.UU.

Por Belén Marty: Publicado el 24/7/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/07/24/fundacion-heritage-inaugura-indice-que-relaciona-cultura-con-oportunidades-en-ee-uu/

 

La Fundación Heritage publicó ayer el primer Índice de Cultura y Oportunidad 2014 que analiza la relación que existe entre indicadores claves en términos económicos y sociales con la libertad, la oportunidad, el éxito de las familias  y los individuos en Estados Unidos.

Índice de Cultura y Oportunidad 2014

El informe de 99 páginas contiene cuadros de análisis de 31 indicadores que muestran el cambio a lo largo de los años, junto a los análisis de expertos que explican las tendencias de dichos indicadores.

“Este índice presenta una vista rápida de las tendencias culturales en Estados Unidos, como la nupcialidad, la participación religiosa y la participación comunitaria. Estos datos se presentan junto a otros relativos a la pobreza, la dependencia, la participación de la fuerza laboral y las oportunidades de educación y empleo”, cita el prefacio del Índice.

Entre los descubrimientos más relevantes en términos de indicadores culturales, el informe de Heritage señala una tendencia a la caída en la cantidad de abortos realizados, hasta el punto de que el 2011 fue el año con la tasa más baja de abortos desde 1973.

También disminuyó en 21,7% la tasa de delitos violentos entre 2002 al 2012 y, en los últimos 10 años, bajó la cantidad promedio de hijos por  mujer en EE.UU., llegando a un mínimo de 1,88 en 2012. Por otro lado, el uso de drogas entre los jóvenes adolescentes aumentó un 1,4% del 2003 al 2013 .

Jennifer Marshall, una de las editoras del informe junto a Rea Hederman Jr., explicó en una entrevista que este índice representa una conjunción de indicadores económicos y sociales y subrayó que las tendencias fueron analizadas por los mejores expertos del país.

El novedoso Índice de Heritage se divide en tres grandes grupos de indicadores: Culturales (indicadores de familia, prácticas religiosas, y sociedad civil), de pobreza y dependencia económica (relacionado al matrimonio, la participación de la masa trabajadora, el gasto en beneficencia, entre otros) y oportunidades (indicadores de educación, relación entre el trabajo y la riqueza, y libertad económica).

“Los indicadores incluidos en este índice ayudan a identificar los obstáculos a la oportunidad, con el fin de brindar a los ciudadanos y a los responsables de realizar las políticas públicas datos para que se centren en las iniciativas culturales y en las soluciones políticas que mejor aborden estos desafíos”, explica el documento.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

¿Cuando una función corresponde al estado o al mercado?

Por Martin Krause. Publicado el 13/3/14 en: http://bazar.ufm.edu/cuando-una-funcion-corresponde-al-estado-o-al-mercado/

Recibo opiniones y comentarios de los alumnos, no para criticarlos sino para plantear preguntas que nos ayuden a pensar, a considerar los problemas desde distintas perspectivas.

En cuanto al título “Sobre la pobreza nuevamente”:
”En quinto lugar, y solamente ahora, consideran los autores austriacos la necesidad de implementar un programa estatal, que sería limitado, implementado a nivel gobierno locales, transitorio y tipo voucher, para así evitar, en la medida de lo posible el clientelismo, la politización, la dependencia y otras consecuencias evidentes”

Esta es una cita con referencia a un post anterior, ahora el comentario:
“Si tenemos una mirada negativa de la política como herramienta de cambio, las brechas van a seguir siendo las mismas, porque sólo con politica pública a modo de distribucion de riqueza es posible. El mercado no puede cumplir la funcion del Estado.
En definitiva lo que creo que esta en juego es mayor o menor intervencion del Estado y como direccionar la misma.”

Seleccioné este comentario porque se dirige a la esencia de lo que se trata en el libro y veremos en el curso.

El problema de la pobreza solo puede ser resuelto por el Estado a través de redistribución. ¿Por qué? La respuesta es “el mercado no puede cumplir con esa función”. Nuevamente, ¿por qué?

Esto es, ¿por qué el mercado no puede? No aparece en el comentario pero está bien, no pretendo que aparezca, recién empezamos a tratar el tema. Pero está claro que éste es un argumento presentado también por economistas para justificar una política pública: que el Mercado no puede. En otros terminos, que el Mercado fracasa…., en alcanzar una solución del problema.

Más adelante veremos que existe una teoría con alto grado de desarrollo que argumenta en esos términos, se la llama “teoría del fracaso del Mercado” y pretende responder a esa pregunta y algo más, apunta a presentar un criterio científico para determinar qué productos y servicios serían provistos voluntariamente (Mercado) y cuáles no por lo que serían provistos y financiados compulsivamente por el Estado (o solo financiados).

Habrá muchas preguntas que surgen de este planteo, que también están en el citado arriba:

1. Asumamos por un momento que el Mercado no puede. ¿Por qué podría la política (el Estado)? Tengamos bien en cuenta algo que presenté en la primera clase, el análisis económico pretende comprender “lo que es”, no “lo que debería ser”. Es decir, que no nos planteamos la pregunta si la política debería resolver el problema, sino la de si efectivamente lo hace.

2. En el Mercado las personas perseguimos nuestro interés personal: los compradores buscamos comprar barato, los vendedores buscamos vender lo más caro posible. ¿Qué objetivo persiguen aquellos de nosotros que se dedican a la política? De Nuevo, no qué objetivo “deberían” perseguir sino el que persiguen realmente.

3. ¿Estamos en presencia de un problema para el cual existe una sola solución o existen soluciones alternativas dentro de un amplio rango que cubre todo el espectro desde la coacción hasta la voluntariedad?

4. ¿Qué nos muestra la experiencia histórica? ¿Qué sucedía antes de que se buscara una solución por vía de la política? ¿No había solución o había de otro tipo? ¿Si no eran perfectas, lo fueron aquellas políticas que las reemplazaron?

5. Existe también una dimensión moral del problema: ¿hay derechos que son violados? ¿hay injusticias que deben remediarse? Y en tal caso, ¿quiénes son los culpables de tales injusticias? ¿Hay también deberes a cumplir? ¿Morales o legales?

En fin, tan solo algunas preguntas que, relacionadas con el tema, creo que deberían ser planteadas y respondidas para completer el análisis. Yo podré dar mis respuestas, pero sera bueno que todos pensemos las propias.

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

SOBRE LA VUELTA A LOS 70, OTRA VEZ

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 16/8/12 en http://gzanotti.blogspot.com.ar/2012/08/sobre-la-vuelta-los-70-otra-vez.html

Ayer colgué en mi muro de facebook una carta que mi padre dirigió a la entonces directora de la carrera de Ccias de la Educación de la UBA, en 1973, cuando los alumnos le hicieron un simulacro de juicio y lo echaron de la cátedra. Hubo expresiones de preocupación sobre si algo así no está pasando de vuelta. Claro que sí, en diversos niveles y en diversos ámbitos. ¿Cuál es el asombro? La Argentina no ha salido, en su mentalidad general, del peronismo montonero de los 70. Lo dije en Septiembre de 2003. Vale la pena decirlo de vuelta.

 
El artículo fue publicado en http://www.atlas.org.ar y se llamaba “Sobre la vuelta los 70”.
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Se habla mucho hoy en Argentina de “una vuelta a los 70”, y en cierto modo es positivo que algunos tomen al apelativo “marxismo” como una descalificación de la cual hay que defenderse. Pero el marxismo no es algo que se pueda usar como un descalificativo, ni tampoco como una forma de pensamiento concientemente asumida de modo muy complicado. El marxismo, en muchas latitudes, es, en un sentido ortegiano, una “creencia” cultural, en la cual se “habita” con toda naturalidad. Y Argentina no sólo no es una excepción sino uno de los mejores ejemplos.
 
¿Pero por qué una ideología puede ser tan potente como para transformarse casi en un suelo cultural?
 
Yo creo que detrás de todo esto se esconde el poder, el asombroso poder, de algo muy humano: el pensamiento, el gran ordenador de lo más inexpugnable que tenemos en nuestras manos. Filosofías, paradigmas, ciencias, ideologías: todas ellas tienen una fuerza y una capacidad de supervivencia que van más allá de lo que podemos predecir en un momento presente.
 
El ser humano no se maneja con supuestos hechos donde el ser humano no aparezca. No hay teorías versus hechos, no hay Quijotes versus Sanchos. Hay teorías y teorías: mejores, peores, verdaderas, falsas, confusas, nobles, no tan nobles, o inmorales y violentas. Pero todos somos quijotes que avanzamos contra nuestros molinos de viento. Sancho no era un hecho sin teoría, la advertencia del noble escudero no fue el hecho de que no fueran gigantes, sino la humana advertencia de otra teoría, a saber, que eran molinos, que no fue refutada ni siquiera por la feroz voltereta de Don Quijote, que re-interpreta el “hecho” diciendo que Frestón lo ha engañado…….
 
Ello no es malo. Al contrario, es muy bueno, cuando, retrospectivamente, la teoría se ha acercado a la verdad, y el loco de entonces quedó como el héroe.
Fue muy bueno cuando Galileo defendió sus molinos de viento, cuando Moisés guiaba a su pueblo a la tierra prometida, cuando Adams, Madison y Jay vislumbraron la más importante de las repúblicas.
 
El marxismo es –y no nos queremos convencer de ello- una teoría poderosa. No fue refutada en absoluto porque en las naciones capitalistas –según nuestros propios presupuestos- el nivel de vida haya aumentado, o porque no se haya producido en ellas la revolución. Una teoría es poderosa cuando, desde su núcleo, explica aquello que aparentemente la refuta. Y las explicaciones del marxismo no se hicieron esperar. En esos años 70, en esos años 70 tan comentados últimamente, la teoría de la dependencia y del deterioro de los términos de intercambio explicó perfectamente la supuesta refutación. Las naciones capitalistas tienen más riqueza porque, en estrictos términos marxistas, han explotado a las naciones periféricas. La plus-valía del capitalista contra el obrero, se expandió entonces a naciones contra naciones, al norte contra el sur. La estructura dialéctica-conflictual del marxismo logró una vez más interpretar al mundo. Desde esa perspectiva se explica la visión de aquellos que en esos años, en nuestro país, tomaron el camino de la violencia, que para ellos era simplemente un derecho a la resistencia a la opresión capitalista, cuyo poder político –el estado como dominio de la clase dominante: Marx 101- estaba representado por las clases oligárquicas unidas al poder económico y militar. Tómese la teoría de la resistencia a la opresión, la teoría de la guerra justa, la teoría de la plus-valía, la dependencia y la explotación capitalista y el resultado no era sino obvio, un resultado que pasó de la explotación a la explosión, la explosión de la violencia vista e interpretada coherentemente como una justa guerra revolucionaria. Por eso muchos de ellos, presentes hoy en el actual gobierno, no han cambiado de ningún modo su modo de pensar. Siguen pensando que en su momento lo que hicieron estaba bien; ahora, simplemente, las circunstancias han cambiado y la estrategia de “lucha” pasa a ser MERCOSUR contra el NAFTA (excepto los chilenos que, pobrecitos, han metido su cabeza en las fauces del monstruo capitalista). No se puede negar que deponer las armas siempre es positivo. Esperemos simplemente que las circunstancias no cambien de vuelta.
 
Frente a todo ello, no nos asombremos más por el apoyo, por ejemplo, a Fidel Castro,  obvio líder y héroe de la lucha de América Latina contra la explotación capitalista. No nos asombremos de que, desde esa perspectiva, todo se le justifique y se le disculpe.  Hagamos otra cosa: profundicemos el estudio de la teoría alternativa. Si queremos recurrir a supuestos hechos, datos, cifras y demás juguetes como estrategia dialéctica, ok, pero el tiempo intelectual que perdemos en ello no se recupera. Lo que debemos hacer es hacer lo que siempre hemos hecho, y se verá por qué estamos utilizando el plural retórico. Profundicemos, estudiemos y expliquemos una de las teorías alternativas que más le puede hacer frente al marxismo, una teoría tan poderosa y explicativa como Marx. Y eso se llama, sencillamente, Escuela Austríaca de Economía. La teoría de la explotación marxista fue refutada estrictamente, en tres volúmenes, por E. Von Bohn Bawerk en su tratado Capital e Interés, cuya primera edición fue de 1884. La teoría de la dependencia se refuta ipso facto cuando se ve que la teoría del capital de la escuela austríaca es, al mismo tiempo, una teoría del desarrollo, desarrollo que, contrariamente a lo que Marx sostiene, implica un aumento progresivo del salario real, merced al aumento de la productividad marginal del trabajo, noción que él jamás pudo entender. En cuyo caso, además, la mono-exportación de productos agrícolas y la importación de productos manufacturados es un efecto, y no la causa, del subdesarrollo y la pobreza, causados estos, a su vez, por el intervencionismo y la socialización de los medios de producción. Socialismo que, como opción económico-teorètica fue refutada por Mises en su libro El Socialismo, del 1922.
 
Todo ello sistematizado de vuelta por Mises en su tratado de economía, la Acción Humana, en 1949. Pero, como ya dije otra vez, los primeros en desconocer y-o desmerecer estos autores no son los castros y sus imitadores y admiradores, sino los técnicos y asesores de los supuestamente pro-capitalistas FMI y Bancos Centrales, organismos cuya incompatibilidad con el mercado libre fue claramente expuesta por Mises en sus libros Liberalismo, de 1927, y el ya nombrado La
Acción Humana de 1949.
 
Solamente esta literatura puede proteger a una mente idealista de la tentación de violencia, no porque se pase al cinismo ni a una supuesta madurez sin corazón, sino porque se pasa a otro tipo de idealismo, que al autor de estas líneas practica desde los 13 años: la convicción profunda de que la economía de mercado elimina la pobreza, la miseria, la desnutrición, el analfabetismo, y es condición necesaria, aunque no sea suficiente, de la paz, la estabilidad institucional y un mundo donde la vida personal no dependa de caprichos y locuras de dictadores, demagogos, partidos, partiduchos y dictadorzuelos.
 
No nos asombremos más por la “vuelta” a los 70. De los 70, sencillamente, no hemos salido. En los 70, sencillamente, estamos. Sólo otro mundo teorético es capaz de ver al capitalismo como la alternativa frente a un niño revolviendo la basura.

Gabriel J. Zanotti es Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA).  Es profesor full time de la Universidad Austral y en ESEADE es Es Profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE.